Hola hola como están?... lo prometido es deuda ... así que les dejo el capitulo nuevo, gracias a los reviews ...

Gues (anónimos): gracias por seguirme u comentar,hahha me dio mucha risa tu comentario puede que se un poco cabrón, pero no bipolar, en este capitulo se explica sus razones :D.

gracias a las demás por comentarme y seguirme me hacen muy feliz.

declaraciones: los personajes no son míos son de JK. Rowling la historia es totalmente mía a excepción de acontecimientos que se pegan al cannon.

sin mas demoras espero les guste

ahhh... antes que se me olvide: CORRECCIÓN DEL CAPITULO ANTERIOR

-Tu jamás fuiste mi amiga te utilice solamente, Y NO VUELVAS A INSULTAR A PANCY- su mirada estaba oscura y se acercaba cada vez más a Hermione hasta quedar a un paso, levanto la mano que iba con dirección hacia su rostro y lo único que atino hacer la castaña fue a cerró los ojos ante el golpe, pero este nunca llego al abrirlos vio que fue detenido gracias a la reacción de un niño de ojos verdes claros de pelo castaño oscuro y tés pálida...- (para mi tiene ojos verdes no azules jijijiji)


Capítulo 10:

Conociéndote

Al salir de la sala común, aquella persona que la había salvado de un posible golpe de su supuesto amigo se encontraba al frente de ella, observándola con determinación y esperando a que alguno de los dos hablara. Hermione iba a tomar la iniciativa de hablar cuándo del mismo cuadro donde ellos salieron, salió Blaise Zabini

-Granger ¿estás bien? – dijo este con un semblante serie y examinándola de arriba abajo, para luego mirar a la persona que estaba al lado de ella y que todavía seguían tomados de la mano. Cuando la castaña sintió la mirada del moreno posarse en sus manos entrelazadas la soltó de un sopetón

-Si Blaise gracias- y con ello le regalo una sonrisa. Se giró para enfrentar a aquel que estaba al lado de ella- Gracias….-

-Nott- dijo- Theodore Nott- Hermione lo observo con determinación y pudo notar que sus ojos eran como dos pantanos que no destellaban ni alegría, ni otra emoción. Unos mechones le caían por la cara dándole un aire de rebelde y muy sexys, sus labios eran de un rosado pálido y delgados como dando la sensación de que no corría circulación a través de ellos y unas pestañas largas que te invitaban a admirarlas.

-Hermione Granger- pudo decir y le tendió su mano a modo de saludo- y gracias por lo de recién, la verdad no entiendo la reacción de Draco él no es así y menos de pegarle a una mujer- su seño se frunció formando un perfecta V.

-Yo también lo creo no es propio de él, hoy en el tren estaba muy raro- dijo un pensativo Blaise- hay que esperar a que se le pase-

-no creo que se le pase- hablo por primera vez Nott después de haberse presentado- lo note muy seguro y de los años que llevo conociéndolo no creo que cambie, ya que fue una idea pre impuesta por su padre- las facciones de Hermione eran solo de sufrimiento al igual que las de Blaise que estaba de acuerdo con el oji verde.

-Yo…. Necesito tomar aire, disculpen- y dicho eso se alejó de los dos Slytherin y de ambulo por los pasillos de aquel castillo. No se impuso ningún camino simplemente tránsito por ellos, su mente vagaba por los más recónditos de sus pensamientos. Justo en el momento que más necesitaba de su amigos este le daba la espalda sabía que las cosas de ahora en adelante se podrían muy feas y su estadía en aquella casa serie una tortura como lo había sido desde que llego pero desde que Malfoy se había empezado a juntar con ella estas habían disminuido cualquier cantidad, hasta llegar a un punto en el que no escuchaba insulto hacia su persona.

Ahora las cosas volverían a ser como antes, insultos por todos lados, lo único bueno es que seguía con la amistad de Harry y del Zanahorio de Ron.

Cuando volvió a su sala común eran alrededor de las 2 de la madrugada, subió directamente a su habitación y se acostó sin ni siquiera cambiarse de ropa. Al día siguiente ya se había mentalizado que su tormento empezaría, por lo que sus prácticas de aquel verano le servirían, dichas prácticas consistían en no demostrar ni un ápice de emoción alguno en sus facciones, convirtiéndolas en piedra así cuando alguien la insultara pensara que simplemente le resbalaran o no los había escuchado para que aquella persona que le hubiera dicho aquel insulto se sintiera ofendido.

Bajo a desayunar en su lugar de siempre apartada de todos los demás, comió con toda la tranquilidad del mundo y salió rumbo a su primera clase, pero fue interceptada por su tía en el camino.

-Hermione, acompáñame por favor- dicho y hecho se dirigieron a su despacho. La bruja mayor rebusco entre los cajones hasta encontrar una pequeña caja envuelta en una cinta gris y se la tendió a la castaña para que la tomara- es un obsequio- Hermione lo agarro y lo abrió con extremo cuidado, al abrirlo pudo apreciar que era una especie de reloj de arena pero en miniatura y a su alrededor estaba siendo rodeado por aros de oro que llevaban unas palabras inscritas. Al sacar de la caja este reloj se fijó que traía una cadena colgando del mismo color que aquellos aros. – Es un giratiempos Hermione- La castaña no podía salir de su asombro era un muy lindo detalle aunque no supiera que significaba aquello.

-¿Que es un giratiempos tía?-

-Este objeto te permitirá retroceder en el tiempo. Pero no es para que abuses del- le dijo seria pero sus facciones se ablandaron al ver la cara de desconcierto de su sobrina nieta.

-¿Y cómo funciona?... espere espere ¿Por qué me lo está regalando?- se extrañaba el detalle por parte de su profesora y más si era algo tan delicado como jugar con el tiempo- por lo que tengo entendido jugar con el tiempo es algo sumamente peligroso por no decir arriesgado.

-Tu apreciación es correcta. Este giratiempo que tienes en tus manos era mío, es una de las reliquias de la familia McGonagall de muchas generaciones atrás y me gustaría que tú la conservaras y le hicieras un buen uso.- con ello le sonrió con dulzura- pero una cosa, esta reliquia solo debe ser usada por un propósito importante y me tienes que prometer que no se lo dirás a nadie y ni siquiera mostrárselo-

-Prometido- y con ello le regalo una de sus tantas sonrisas pegosas.- ¿cómo se ocupa?- y así pasaron la mañana hablando del giratiempo, se saltó tres clases de la mañana pero tampoco le importo tanto su tía le había dicho que ella se encargaría de avisarles a aquellos profesores sobre su ausencia. Al salir se fue directo al gran comedor a almorzar. Comió tranquilamente a excepción de aquellos comentarios innecesarios que le dijeron cuando se sentó en la meza, pero no se dejó amedrentar por ellos.

Al término de este se fue a sentar a orillas del lago, tenía una ventana antes de su próxima clase así que ocuparía su tiempo libre para relajarse un poco. Se sumergió en sus pensamientos con la vista fija en el lago. Ni siquiera se dio cuenta cuando alguien tomo asiento a su lado sin hablar y mirando en la dirección en la que ella observaba.

-La soledad a veces puede ser tan relajante y puede transmitirte tanta tranquilidad- dijo una voz a su lado logrando sobresaltarla, al mirar a su derecha pudo apreciar que era Nott

-Hola Nott- saludo con toda la amabilidad que podía- si tienes razón- se quedaron un rato más admirando el paisaje hasta que Theo hablo.

- ¿Vienes a clase?- dijo parándose y tendiéndole su mano a la castaña para que se levantara

-Sí, gracias- y con ello salieron ambos rumbo a las mazmorras a pociones. Al entrar a clase Hermione se giró en dirección a Nott

-¿Tienes pareja?- pregunto, al ver que el oji verde enarcaba una ceja se sonrojo y se corrigió- digo de clase de posiciones-

-Ah…- y por primera vez lo pudo escuchar reír, era melodiosa y le llego a sacar una sonrisa- no, no tengo-

-Entonces seamos juntos- dijo sonriéndole-

-¿Pero tú no estás con Potter?- pregunto desconcertado mirando en dirección donde se hallaba el niño de pelo azabache riéndose de algo que había dicho el pelirrojo a su lado

-Al parecer esta con el Zahanorio- dijo restándole importancia

-¿Zanahorio? ¿Así sueles llamar a Weasley?- pregunto divertido. Hermione asintió y el castaño acepto. Se sentaron unos puestos más atrás que Harry. El oji verde se giró buscándola por el salón y al encontrarla se sorprendió al verla hablando con alguien, dado que ella no era una persona sociable y menos de hablar con alguien de su misma casa.

La clase paso rápida, con 25 puntos menos para Gryffindors por parte de Longbottom que escurrió toda la mezcla en el suelo, Finnigan que hizo explotar su caldero, Potter y Weasley por hablar en clase. Y 20 puntos más para Slytherin gracias a ella y otro alumno. Al salir de clase le esperaba un Harry muy impaciente, se despidió de Nott y se fue donde estaba Harry.

-Hola Harry- lo saludo sonriéndole

-Hermione ¿te encuentras bien?, porque no te vi en toda la mañana- dijo preocupado y examinándola, Esta solo se largó a reír y lo abrazo

-Estoy bien no te preocupes, ¿vamos a nuestro árbol?- le pregunto inocentemente y despistándolo, la verdad no quería interrogatorios y sabía que con su amigo era muy fácil distraerlo

-¿que no tienes clase?- le pregunto sorprendido

-Nop, lo único que tengo en la tarde es pociones el día de hoy- y con ello lo agarró del brazo y caminaron juntos por los pasillos, algunos los miraban asombrados de la relación que ellos tenían, muchos no se acostumbraban a la idea de ver a un Gryffindor y a una Slytherin juntos. Se pasaron la tarde hablando de todo y nada a la vez, la castaña no dejaba de pensar en todo momento en si confesarle al moreno su secreto o no.

Se despidieron con un gran abrazo y ella se dirigió a su sala común a hacer sus deberes ya que se los había conseguido gracias a Nott, al llegar se encontró con la desagradable presencia de Draco en ella, por lo que paso sin tomarle la más mínima atención a este. La tarde se le paso volando y con ello la hora de la cena no bajo a comer puesto que se le había quitado el apetito.

Esa noche soñó algo muy extraño y que le llamo la atención a sobre manera, en el sueño estaba ella al lado de Harry y el zanahorio, se encontraban en la cabaña de Hagrid hablando de algo que no llego a entender bien, luego de eso Hagrid les decía que se fueran que se escondieran porque el ministro y el director estaban a fuera, luego de eso todo se volvió negro y solo pudo ver a un perro grande y negro que le sonreía. Despertó con un grito desgarrador, se bañó, se vistió y al ver la hora supo que se había perdido el desayuno por lo que salió corriendo a su siguiente clase que era Adivinación y Aritmancia que las impartían a la misma hora.

Se fue primero a la de Aritmancia clase que la completo (la realizo desde inicio a fin) y luego dirigió su mirada al giratiempo, le dio una vuelta y se apareció en la sala de adivinación en la meza de Harry y Ron.

-…y así chicos se cuentan las estrellas- decía la profesora. Hermione miro a su alrededor y pudo notar que nadie había notado su presencia por lo que soltó el aire de sus pulmones en un suspiro, cosa que si noto el pelirrojo que estaba a su lado, este al ver la presencia de la castaña salto de su asiento.

-¿Cielos Hermione de a dónde saliste?- dijo agarrándose el corazón teatralmente.

-siempre estuve aquí- dijo haciéndose la desentendida, Harry que estaba al lado del pelirrojo solo la miro de soslayo para luego tomar atención a la clase

-Chicos tomen la taza de su compañero que se encuentra al lado y díganme lo que logran ver de ella, que le dicen las hojas del té de sus compañeros- había hablado con voz aguda y con un leve chillido la profesora Trelawney. Hermione tomo la taza de Harry, Ron la de Hermione y Harry la de Ron.

Hermione Observo con determinación la taza de Harry y jamás se imaginó ver en aquella taza un perro, lo asimilo a Sirius puesto que era el único perro que ella conocía y estaba ligado a este. La profesora se acercó a su meza y les pregunto qué era lo que ellos veían, primero empezó Harry, este dijo que vio un circulo por lo que lo asimilo a que la vida del pelirrojo era un ciclo de mucho sufrimiento, por lo que la profesora lo felicito. La castaña se reía internamente de lo dicho por su amigo sabía que lo único que a la profesora le gustaba eran las muertes así que si escuchaba de las "supuestas profecías" de sus alumnos algo con muerte o dolor les sonreía y los felicitaba.

Por otro lado Ron dijo que la taza de Hermione no mostraba nada en concreto que era un montón de te amontonado, la profesora tomo aquella taza y la tiro al piso apropósito, todos los alumnos se sobresaltaron ante la acción de la profesora.

-Mi niña- dijo dirigiéndose a la castaña. Toda la sala enmudeció para escuchar lo que tenía que decirle a la slytherin- tu vida está llena de dolor, muertes y manchada de sangre, me temo que nunca podrás ser feliz.- Harry y Ron quienes se encontraban al lado de ella miraban sorprendidos a la profesora por aquellas palabras tan fuertes hacia una alumna, no es algo que salga en una simple conversación. Hermione por su parte no se sorprendió ante esas palabras, sabía que su vida iba a ser un tormento y más por los secretos que ella guardaba y que sus padres procuraron guardarlos a salvo en ella.

-Profesora- logro pronunciar al fin la oji miel después del silencio que interpuso la clase- en la taza de Harry sale un perro que ¿significa?- dijo entregándosela, la profesora la tomo y soltó de un golpe pegando un pequeño grito, todos en la sala estaban expectantes ante lo que diría la profesora del niño-que-vivió.

-Es el Grim- pronuncio temerosa

-el ¿grin?- pregunto desconcertado Ron

-No tonto, el grin no, es el Grim- dijo sarcástica la castaña

-¿QUE ES EL GRIM?- pregunto un alumno de Gryffindor que se hallaba al fondo de la sala

-el Grim mis queridos- dijo la profesora volviendo a la calma de apoco- toma la forma de un perro espectral, es casi por no decir un presagio más oscuro de nuestro mundo, es un presagio de MUERTE- dijo esto último levantando la voz y mirando fijamente los ojos verdes de Harry. La clase término, saliendo todos murmurando cosas sobre la posible muerte del moreno y por una muy enojada castaña por dichos rumores tontos.

-Harry no les hagas caso, son unos tontos al pensar eso, es solo una leyenda un mito- decía restándole importancia.

-Hermione no es solo una le-yen-da es cierto, mi tío Bilius murió tras ver al Grim veinticuatro horas después- Harry por su lado escucha horrorizado aquella historia y tragaba grueso

-Estupideces, estoy más que segura que si murió, no fue de eso, murió del susto u otra cosa ha de saber tu- y dicho eso camino con destino a los terrenos del colegio, puesto que les tocaba clase con Hagrid, el nuevo profesor de "Cuidado de criaturas mágicas".

La clase paso muy divertida para ella, partiendo por reírse de uno de los Gryffindors Neville Longbottom, quien a la vista de todos parecía como si hubiese peleado a muerte con un león salvaje por sus ropas todas rotas y desgarradas imagen que le agrado mucho a Hermione y le causo mucha risa, por otro lado fue ver pelear a Draco con Harry por quien se subía primero al Hipogrifo, como le llamaba el semi-gigante BUCKBEAK. Al final los dos fueron puestos a prueba por el profesor y fueron acatando sus órdenes, se acercaban de poco a poco a aquel animal, retrocedían y volvían a acercarse hacían reverencias hasta que el rubio no pudo con lo "estúpido" de la situación y se acercó de golpe al animal, por lo que este se le abalanzó y lo aplasto con sus pies e incluso para la vista de todos los alumnos presentes era como si el animal tuviera un recelo hacia el rubio porque lo re pisoteaba, tuvo que ser el mismo Hagrid quien lo alejo de él lo tomo en brazos y se lo llevo a la enfermería con una torva de estudiantes de Slytherin siguiéndolo preocupados por el rubio.

-JA, que irónico- soltó sarcástica mirando cómo se alejaba su profesor dando por terminada aquella clase. Sus amigos la miraban sorprendidos por el hecho de haber dicho eso y por verla ahí y no siguiendo a la multitud de verde que se alejaba a paso veloz siguiendo al profesor.

-Hermione ¿por qué sigues acá?- dijo un sorprendido Ron- que no es Malfoy tu amigo

-Guau tu sí que eres menso- hablo Harry, Hermione lo miro entre divertida y sorprendida, al final opto por reírse a costas de Ron y Harry la segundo- hasta yo que soy un distraído me pude dar cuenta- y con ello dejaron a un confundido y enfurecido pelirrojo en aquel bosque mientras ellos se perdían entre los arboles a mas no poder de la risa.

El día paso rápido y su sala común se veía más movimiento que cualquier otro, muchos reunidos por una Pancy que les pedía que hablaran con sus padres pidiéndoles que echaran a el profesor de CCM* o que sacrificaran a aquel animal que le hizo daño a Malfoy. Dos razones estúpidas e infantiles para la castaña, por lo que no se quedó a escuchar más y salió de aquel lugar, una parte de ella le decía que aunque fuera masoquista fuera a ver al que alguna vez fue su amigo y confidente y otra parte de ella, la resentida le decía que no le diera el gusto, que fue el, el tonto que busco que lo lastimaran por no respetar el orgullo de ese animal.

Al final termino ganando su lado débil y camino por los largos pasillos hasta llegar a la enfermería, al asomar la cabeza pudo ver que no había nadie y dejándose guiar por sus instintos camino hacia una de las camillas y allí en ella descansaba un muy mal trecho Draco, con marcas en su bello rostro- ¿bello rostro acabo de decir eso?- se recriminaba mentalmente. Con el brazo en vuelto en vendas blancas al igual que su cabeza.

-Sí que fuiste un inútil Malfoy- le dijo Hermione a los pies de la cama- mira que enfrentarte a ese animal. ¿Pensaste que saldrías ileso y que Potter perdería ante ti?- su furia estaba saliendo a flote pero sus facciones se veían inalteradas y su voz era fría sin un ápice de rabia o rencor, aunque por dentro era pura lava hirviendo- ¿es que es todo una competencia para ti?-. Draco quien se hallaba en la cama, se encontraba despierto más sus ojos se hallaban cerrados, quería escuchar todo lo que le tenía que decir la castaña, sabía que todo aquello que le hizo aquel Hipogrifo se lo tenía más que merecido por su actitud arrogante y altruista, mas no dejaba de pensar que a pesar de todo había hecho algo bien, la castaña a pesar de todo el daño que él le estaba causando ella seguía volviendo a su lado. Era un pensamiento egoísta pero él se encontraba muy dañado, no por algo físico más bien por lo psicológico. El daño impuesto por su padre lo tenían asustado, quería proteger a su amiga, si es que ella lo seguía considerando amigo. Su padre al enterarse de la "verdadera" procedencia de la castaña le había infringido unos 3 crucius por hacer amistades con un hijo de Muggle, por no decir la verdad ante sus orígenes y ante todo por defenderla. Lucius había amenazado a su hijo diciéndole explícitamente: que si no se alejaba de la sangre sucia de Granger, el la haría sufrir, pero a un extremo inimaginable. Y eso a oídos de Draco resonó en su cabeza, por eso la alejo de él, sabía que su padre tenía ojos en todos lados y si en el colegio verían que él seguía demostrando cierta empatía por estar él y ella juntos la pagarían muy caro.

-que no te cansas de hacerme sufrir- le seguía hablando la castaña, pero estaba vez su voz se había quebrado dando paso a pequeñas lagrimas brotar de sus ojos- eres un egoísta y solo velas por tu propio bienestar ¿y que pasa con los demás?, si supieras en lo que ando metida…- dejo las palabras inconclusas no podía demostrar debilidad ante él y menos dejar al descubiertos sus secretos e intenciones- espero que algún día recapacites y veas lo inútil que te vez y espero no sea tarde, porque no quiero estar ahí cuando veas que todo lo que alguna vez fue importante, se te haya escapado de las manos y te encuentres solo.- dicho esto dio media vuelta y salió de la enfermería.

-Perdóname Hermione- dijo Draco con una voz débil desde su cama, sin ser escuchados por los oídos de la joven.

….-….

La semana se le había pasado de una manera muy rápida, había decidido abandonar todas sus fuerzas y fe impuestas en el rubio, ya que este solo demostraba un asco hacia su persona y/o existencia. Ron por otro lado se había enterado de la distancia de estos dos y que Malfoy le propinaba insultos a diestra y siniestra, cosa que no le gustaba a él ni a Harry.

Las cosas con Theo iban como viento en popa, lo empezó a conocer a cabalidad como en realidad era y no como solía aparentar ser. Se enteró que sus padres eran partidarios del señor oscuro y con él sus ideales, pero a diferencia de sus padres él era totalmente distinto. Si bien fue criado y enseñado con aquellos ideales, encontraba que eran demasiados hipócritas por parte del- que- no-debe-ser-normado, puesto que él era un mestizo, además de creer que las ideas de sus padres estaban erróneas y no tenían fundamentos ni trasfondo. Hermione le regalo el beneficio a la duda y hasta el momento no se había equivocado de elegir. Si bien no eran amigos como lo refiere la extensión de la palabra, eran muy buenos compañeros.

Las cosas con Blaise también habían mejorado, este se mostraba más atento con ella, sin descuidar a su amigo (Draco). Siempre que existiera un momento en que Blaise no estuviera con el oji gris, lo pasaba hablando y haciendo reír a la castaña con sus locas ideas. Para Hermione, Zabini era una persona demasiado distinta la que demostraba ser para los demás; Su familia no tenía nada que ver con el señor oscuro, su madre que se encontraba viuda había cortado toda relación con aquellos que estuvieran unidos a Voldemort y ella solo se dedicaba a los negocios familiares y a pasarla bien. Blaise le había invitado en innumerables veces a su casa o incluso a Italia para que ella conociera a su abuela, esa actitud tan cariñosa tomo por sorpresa a Hermione y la única respuesta que se le ocurría era: veremos…

-Hermione por favor, le escrito a mi madre y abuela, están encantadas de conocerte- dijo un muy feliz Zabini desde uno de los sillones de la sala común.

-Deja ya de atosigarla con tus invitaciones- había dicho Theo sentándose al lado de la oji Miel- Hola Hermione-

-hola Theo…- lo miro y le regalo una sonrisa, para después volver su mirada a los ojos verdes de Blaise- Blaise está bien, ya bueno- acepto cansada ya de sus tantas insistencias

-no te vas a arrepentir- le decía guiñándole un ojo, cosa que no paso desapercibida por una joven de cabellera negra que bajaba las escaleras con tranquilidad. Mientras que Hermione solo se sonrojaba ante las muestras de cariño de su amigo tan raras

-NO PUEDO CREER QUE TE JUNTES CON ESTA ZORRA- le grita Parkinson a Zabini- NO SABES QUE TE ESTA UTILIZANDO.- Hermione suspiro pesado botando todo el aire de los pulmones, la verdad no tenía ganas de pelear con esa persona y menos con sus palabras tan sonsas que siempre se le ocurrían, escusas baratas como ella les decía. Por lo que se levantó de su asiento y camino con dirección hacia la puerta, necesitaba tomar un poco de aire y estar allí con en mujer le era imposible. – TE ESTOY HABLANDO PUTA- . Al salir choco con un alumno de primero que entraba todo apurado y asustado

-¿Pasa algo?- pregunto cautelosa

-Sirius Black entro al castillo- fue lo único que le dijo para luego entrar a su sala común. Hermione estaba totalmente sorprendida por la actitud del animago, como bruces se le ocurre entrar al castillo para poder hablar o encontrarse con Harry, es que no piensa- se recriminaba enojada- ¿y si lo hubiesen pillado?- pero lo que jamás se espero fue encontrarse a unos pasos más allá un perro negro grande que la miraba.

-Es que tú eres tonto o te haces, como se te ocurre venir a meterte al castillo- le recriminaba la castaña al perro que bajaba la cabeza avergonzado, esta se acercó al perro y le empezó a hacer cariño en el lomo y detrás de las orejas-me asustaste- y con ello lo abrazo- ¿pudiste ver a Harry?- el perro solo negó con la cabeza. Hermione quería hablar con él pero sabía que en su forma humana era muy peligroso por lo que se acordó que había leído en un libro a escondidas en la sección prohibida: "como aprender a comunicarse mentalmente vol. 1", así que conjuro un hechizo que la ayudaba.

-Sirius ¿qué buscabas específicamente?- le dijo ella mentalmente sin mover sus labios, el hombre perro a su lado se sobre salto por la repentina intromisión y por la inteligencia de la joven

-quería comprobar que si era un Gryffindor- le respondió una voz bien varonil y áspera, pero a la vez juguetona- pero se me fue imposible entrar-

-¿El cuadro?- pregunto dudosa, este solo asintió con un gruñido. La castaña suspiro y prosiguió- no lo hubieras encontrado en su pieza de todos modos, a esta hora está entrenando Quiddich- dijo restándole importancia

-Mí ahijado ¿está en el equipo?- pregunto divertido y orgulloso- igual que su padre-

-si él es buscador y uno muy bueno si quieres que te diga- le respondió también de manera orgullosa de su mejor amigo.- lo que no entiendo ¿es que haces por estos lugares?-

-en realidad quería verte y pensé y fui a la torre de Gryffindor, pero como no pude entrar escape y después se me ocurrió la torre de Ravenclaw, pero mis pies se movieron por arte de magia y me trajeron a las mazmorras- decía sorprendido de el mismo- y sorpresa te encontré aquí, ¿eres Slytherin? ¿En serio?-

-no juzgues a un libro por su tapa- le decía seria y cruzándose de brazos- no todos los que pertenecemos a esa casa somos malas personas o tenemos malas intenciones- se defendió

-Lo lamento- y bajo la cabeza para después darle una sacudida- alguien viene- le dijo preocupado

- debes irte yo buscare una oportunidad para que hables con él y le expliques, ahora vete- le regalo una sonrisa lo abrazo y se fue. Había sido algo muy corto y extraño para los dos pero ella no podía dejar de sentirse tan cómoda con el animago.

-Señorita Granger –se sobresaltó al escuchar la voz de su profesor tan cerca de ella

- profesor en que le puedo ayudar- hablo tan calmadamente como podía

-¿qué hace por estos lugares?- pregunto extrañado y miro a su alrededor por si veía algo fuera de lo normal.

-paseaba-

-¿por qué no está en su sala común?- pregunto molesto- que no sabe que anda un asesino suelto y que entro al colegio

-y estaba, pero el ambiente se empezó a poner muy denso y quería algo de aire- Snape, ante lo expuesto por la alumna la entendió completamente, sabía que no se refería que no le gustaba la gente si no a que la molestaran. Suspiro cansado y la acompaño hasta la sala común, entraron los dos juntos cosa que llamo la atención de muchos que estaban reunidos en aquella habitación.

-Alumnos- dijo con voz solemne el profesor, Hermione por su parte se apartó de él y se fue a ubicar al fondo de la sala, para no llamar la atención de los demás- como bien se les fue comunicado ha habido una visita inesperada al castillo, por lo que se han tomado medidas precautorias.- ante ello muchos alumnos empezaron a murmurar cosas, pero fueron callados ante la voz de pelinegro que seguía hablando- Hoy todos dormirán en el salón principal del castillo.- el murmullo y los reclamos no se hicieron esperar por muchos. El jefe de la casa salió sin más de la sala y muchos fueron a sus habitaciones a buscar sus cosas para irse a dormir al gran comedor.

Al llegar pudo ver que todos se encontraban en piyama y con almohadas y frazadas en los brazos, otros ya se acomodaban en los lugares que les habían asignado. Se encontraban todos separados por sexo y por casa, para separar problemas. Para Hermione ese era el mayor problema, tenía que acostarse junto a las chicas de su casa, que para su mala suerte le hacían la vida imposible y para más mal juntos a los de su casa.

-Hermione- escucho que la llamaban, se giró para encontrarse con dos pares de ojos verdes quienes la observaban de arriba para abajo. Ella vestía un pantalón de buzo negro (buzo les llamamos acá a los deportivos) que se ceñía a su cuerpo y una polera manga corta que traía un estampado de flores muy sutil y el pelo amarrado en una coleta. Se acercó a ellos y los saludo.

-Como sabemos que tienes un pequeño problema con la bruja de Parkinson- había dicho Blaise- es que hablamos los dos- dijo señalándose a él y a Theo- y decidimos que durmieras entre nosotros, la verdad no nos incomoda- y terminado decir le regalo una sonrisa y le paso un brazo por los hombros de esta- ¿qué dices?- Hermione abría su boca y la cerraba de la impresión, jamás se le paso por la cabeza esa solución, pero a pesar de todo era la que más le gustaba, total esos dos eran sus amigos.

-bien- se acomodó entre medio de los dos hombres. Muchos los miraban sorprendidos, Pancy quiso hacer lo mismo y trato de acomodarse al lado de Malfoy pero fue reprendida por su profesor por lo que tuvo que volver a su lugar, esta se encontraba indignada por la injusticia de las cosas, sabía que existía un cierto favoritismo hacia la castaña por parte de su profesor pero no sabía hasta que nivel. Por otro lado Hermione se acostaba y acomodaba, sus mejillas no dejaban de arderle le daba cierta vergüenza dormir entre dos hombres aunque fueran sus amigos. Por qué a decir cierto ya los consideraba como tales.

Esa noche soñó con la muerte de sus padres adoptivos, ella se encontraba en su antigua casa, su casa Muggle, al entrar pudo notar que nada había cambiado todo estaba como ella lo dejo a excepción de platos, muebles, luces entre otras cosas que se encontraban tiradas en el piso, dando la sensación de que hubo un forcejeo o un robo, al salir al patio encontró dos cadáveres desmembrados y cubiertos de sangre y junto a ellos se encontraba nada más y nada menos que Lord Voldemort con su varita levantada en dirección hacia ella y mostrando un sonrisa macabra, en sus ojos había un brillo de maldad, sus ojos eran unos rojos como inyectados de sangre, su piel blanca podía ver sus venas atreves de la piel y una nariz casi inexistente daban lugar a unas facciones del terror.

-Así que tú eres Hermione Granger o mejor dicho McGonagall Veridian- dijo este en un tono soez y ronco- el parecido a tus padres es palpable. - Hermione no entendía nada como ese hombre conocía su secreto, no se lo había dicho a nadie más a Malfoy pero sabía que aunque todo la rabia del mundo que este le tuviera no diría tales secretos nunca.- te he estado buscando hace muchos años ¿sabes?- Hermione no dejaba de temblar junto sus manos por inercia, se encontraban sudadas, de su frente cae una gota de sudor más lo que llegaba a sorprenderla era la frialdad de su expresión, no podía encontrar cabida ante lo que veía, era a ella misma pero unos años más grande, sus facciones eran delicadas, su cabello ordenado dando lugar a unos lindas ondas, su cabello ya no tenía el color castaña que se conocía también, no ahora era de un burdeos oscuro dándole más frialdad a su mirada y a su piel brindándole un aire más de madurez y palidez. Ante ella se encontraba una mujer madura que no se dejaba amedrentar por lo que veía, en este caso a Voldermort.

-¿qué quieres aquí?- pregunto la Hermione que estaba al frente de ella con una voz fría y cargada de furia controlada.

-A ti- dijo este ensanchando su sonrisa y de un golpe se acercó a esta. La vista se le nublo y todo se fue a negro. Con un grito desgarrador despertó, toda empapada y temblando, Theo la agarro de los hombros provocando que lo mirara a los ojos, su rostro se suavizo y no pudo con todo el tumulto de emociones que la abrazaban por dentro, sentía miedo, coraje, pena, rabia, felicidad, entre muchas cosas más. Se paró de manera rápida ante la mirada de expectación de muchos de los alumnos que habían despertado ante aquel grito. Uno de ellos ya se encontraba despierto unos minutos antes que la castaña gritara. Draco al verla se asustó, sabía que esos sueños no eran nada bueno para ella ni para los demás, sobre todo porque sabía que ella despertaba con golpes y heridas de ellos, al verla levantada y con una cara de susto y sufrimiento marcadas en su rostro se asustó como nunca antes, jamás la había visto el desnudo de emociones que demostraba en ese momento, sus miradas se cruzaron por un breve momento hasta que ella corto el contacto y salió de aquel salón corriendo lo más que sus pies le fueron permitidos. Por su mente no dejaba de divagar que algo malo se aproximaba y que la castaña guardaba más de algún secreto mayor.


¿que hará nuestra castaña ante aquella visión?, ¿le dirá a alguien? ¿que creen ustedes?... la cosa se esta poniendo muy buena...

como siempre les doy las gracias por seguirme

besos

Pauli Jean Malfoy