Hola hola ¿como están?... lamento mucho la demora estoy en mi periodo de exámenes y estoy con todo el animo para pasar mis ramos, llevo dos aprobados solo me falta uno jijijiji... quisiera darle las bienvenida a las nuevas lectoras y darles un abrazo virtual a las que me siguen desde el comienzo. GRACIAS POR SUS REVIEWS que me animan ... no se imaginan cuanto.
quiera a clarar chicas que todas las que estamos en FanFiction tenemos una vida por detrás de las letras que ustedes leer con mucha atención, así que les pido toda la paciencia. Yo no pienso dejar mi historia jamas, la seguiré hasta el final. El próximo capitulo eso si les digo que estará subido en poco tiempo puesto que vienen las vacaciones y tengo mas tiempo para escribir. xD
Declaraciones: los personajes no me perteneces son exclusivamente de JK Rowling. La historia es completamente mía ( a excepción de ciertos acontecimientos que se apegan al cannon).
Capítulo 11
Una tarde bien rara
Hermione al salir del gran comedor choco de bruces con un abdomen rígido que la hizo caer hacia atrás.
-¿Señorita Granger se encuentra bien?- dijo el profesor Lupin, la agarro de los brazos y la levanto del suelo. - ¿Qué pasa?, ¿se encuentra usted bien?- la miro con el ceño fruncido y vio que de sus ojos rodaban pequeñas lágrimas, sus mejillas se habían tornado rojas y sus manos estaban temblorosas.
-Sí, si con su permiso- se soltó del agarre del profesor de defensa contra las artes oscuras y salió rumbo a la torre de astronomía, necesitaba de aire fresco y helado para poder despejarse de todo aquel pensamiento malo. Se quedó un rato hasta que el frio le gano, al darse la vuelta se topó con unos ojos verdes que la observaban con confusión y tristeza.
-¡Theo!- le salió en un susurro
-Hermione, no voy a pedirte que me digas que paso, solo te digo que no te sientas sola, pase lo que pase estoy contigo…- Hermione iba a hablar pero el Slytherin la callo- déjame hablar- prosiguió- Nos acercamos de un modo totalmente extraño por así decirlo, pero no me arrepiento de nada, te has ganado una parte importante de mi corazón y no quiero que salgas de ahí… Si lo se sueno cursi- dijo viendo que la castaña arrugaba la nariz por dicho comentario- pero sabes que cuentas conmigo.- terminado lo dicho se acercó a ella y la abrazo, esta se quedó como piedra ante la muestra de afecto pero luego de unos minutos le correspondió el abrazo.
La semana paso sin ningún inconveniente, el episodio que vivió en el gran comedor no se volvió a repetir, pero eso no quiere decir que dejo de tener aquellas pesadillas, si bien habían disminuido estas no dejaron de transcurrir. Tenía que hablar con alguien se estaba volviendo loca, muchas de las cosas que soñaba se hacían realidad, cambiaba alguna que otra cosa pero en estructura era igual. Theo no le volvió a preguntar por aquel sueño, pero siempre estaba pendiente de que ella estuviera bien, su amistad se volvía más sólida mediante trascurría los días
Por otro lado las cosas con Draco no mejoraban, si bien lo había pillado algunas veces observarla más de la cuenta, este se daba aires de superior y hacia como si nada hubiera pasado. Lo que más odiaba Hermione era que Parkinson se le pegaba como chicle de su brazo y ella no podía hacer nada puesto que cada vez que llegaba a la sala común, estaba ella a su lado hablando de quizás que cosas superficiales como de qué color se pintaba las uñas esa semana.
Por otro lado Harry y Ron se mantenían siempre pendientes de ella, de cómo se encontraba, si necesitaba algo o simplemente salir para que ella se despejara del ambiente de su casa. Si algo de lo que estaba segura la castaña era de su amistad con el azabache, este tenía el don de hacerla olvidar cualquier problema que tuviera con solo estar a su lado, el hacerla reír. Y Ron, bueno el seguía siendo Ron.
Una noche despertó sudada, con lágrimas en los ojos y desesperada por ver a Harry y confirmar que lo que había soñado había sido eso: un simple sueño y no una predicción de un futuro próximo en la vida de su amigo. Bajo corriendo las escaleras que daban a la sala común de su casa en piyama, corrió por los largos pasillos del castillo a oscuras puesto que todavía no daba el sol ya que eran las 5 de la mañana, subió las escaleras movedizas y llego a el cuadro que pertenecía a la entrada a la sala común de Gryffindor. Le costó un mundo hacer despertar el cuadro y otro rato hacer que la señora gorda le diera la pasada, lo único a su favor era que ella se sabía la contraseña para entrar, puesto que Harry se la había dado por cualquier emergencia. Subió las escaleras y se dirigió a los dormitorios de los hombres, abrió la puesta y se fue a la una cama que tenía las cortinas cerradas, las abrió con mucho cuidado y se metió en la cama, apoyo su frente en la espalda de su amigo y empezó a llorar en silencio. A los minutos después Harry se dio la vuelta al sentir a alguien a su lado y se topó con un cabello castaño que rebosaba de rulos y un cuerpo frágil que temblaba.
-Hermione- dijo el oji verde agarrándola de los hombros y haciendo que esta lo mirara, al notar que de sus ojos caían lágrimas, las seco con sus pulgares-¿ qué pasa?- pregunto confundido y preocupado- ¿Qué tienes?, ¿ te hicieron algo?-
-Harry- logro pronunciar y sin más lo abrazo, escondió su cabeza en el pecho de su amigo, este al no saber qué hacer, la atrajo más a él y le daba pequeños cariños en el pelo y en la espalda- Harry tuve una pesadilla horrible- el moreno a su lado espero paciente a que ella continuara – soñé que te casabas con la roñosa – logro decir entre lagrimas
-¿Quién es la roñosa?-
-La hermana de Ron- ante ello Harry frunció el ceño y la alejo un poco de su lado para poder mirarla a los ojos
-¿Yo, con Ginny?- miro a los ojos de Hermione y ensancho una sonrisa- de verdad que era una pesadilla- dijo con un tono de diversión en la voz
-Harry- dijo está pegándole en el pecho- no te rías es en serio, me asusté mucho y más porque esa mucosa, tiene sentimientos hacia a ti-
-Jean, después de lo que te hizo en el gran comedor y de todo lo que me ha contado Ron de su madre y ella, y lo que piensan de ti, ¿crees que me interesaría en una persona como ella?- pregunto de manera seria y observando cada movimiento y reacción de su amiga
-No sé, uno nunca se puede cerrar a las posibilidades- dijo la castaña encogiéndose de hombros
-Tonta- y con ello la abrazo, se quedaron así un rato hasta que Harry sintió la respiración de Hermione más lenta y pausada, al separarse de ella se dio cuenta que esta se había quedado dormida en sus brazos, por lo que la tapo con sus frazadas y se durmió junto a ella. A la mañana siguiente se despertaron los dos sobresaltados con los gritos de Ron, tratando de despertar a Harry por que llegaban tarde a clase, este al abrir las cortinas del moreno se dio cuenta que no estaba solo y que a su lado estaba nada más y nada menos que su amiga. Hermione por su parte se puso roja de la vergüenza, le pidió disculpa al pelirrojo se despidió de Harry y salió rumbo a la sala común de Gryffindors, muchos de los que estaban en la sala preparándose para salir o algunos conversando, la miraban un tanto extrañados, pero al ver que al rato después de la puerta que había salido ella, salía un pelirrojo enfurecido y un azabache tratando de controlar su cabello pudieron unir hilos.
El rumor no tardo de extenderse por todo el castillo, por su lado Theo y Blaise no paraban de preguntarle a Hermione si aquellos rumores eran verdad o no, pero ella simplemente les ignoraba, pasaba más tiempo refugiándose en la biblioteca para evitar miradas y murmullos. Una tarde fría de invierno, algunos alumnos se encontraban saliendo de su última clase del día: transformaciones, Hermione salía con toda prisa con sus libros en los brazos, puesto que había acordado de reiniciar las conversaciones que tenía pendientes con el profesor Snape. Al salir de clase choco y sus libros cayeron con un sonoro ruido al suelo, se dispuso a recogerlos cuando alguien la jalo del cabello para levantarla.
-pero miren que tenemos aquí, ¿no es la zorrita de Slytherin?- pregunto una voz suave, mientras que otras las secundaron con risas.
-suéltame roñosa- exclamo la castaña zafándose del agarre de la pelirroja
- ¿es verdad que te acostaste con Harry?- pregunto la hija menor de los Weasley apuntándola con la varita, Hermione por su parte ni se inmuto por la actitud de la niña y se arrodillo a recoger sus libros ignorando completamente a las personas que estaban enfrente de ella- NO ME IGNORES SANGRE SUCIA- grito a todo pulmón la pelirroja. Saliendo de la sala de clase iban Theodore, Blaise y Draco quienes al escuchar la expresión se acercaron a defender a su amiga aunque el rubio se apartó un poco de ellos. Iban a intervenir pero ante ellos se les adelantaron los dos amigos de la castaña.
-¿A quién llamas sangre sucia Ginny?- pregunto un molesto Ronald. La pelirroja lo ignoro por completo y siguió molestando a la castaña que se había levantado y con todos los libros en mano.
-Te hice una pregunta Granger RESPONDE-
-No tengo que darle explicaciones a nadie y menos a ti- dijo mordaz mente. Por otro lado Harry, Ron, Theo, Blaise y Draco eran meros espectadores del espectáculo que estaba armando la pequeña Weasley en el pasillo.
-No me des la espalda INMUNDA…. SANGRE SUCIA….SERPIENTE DE CUARTA- Hermione ni se inmuto por todos los apelativos que le gritaba la niña y dio media vuelta para ir a hablar con Snape puesto que ya iba tarde, y a este no le gustaba las impuntualidades. Ginny levanto la varita y lanzo un hechizo que iba directamente hacia Hermione, pero este jamás llego, la castaña al darse cuenta de esto dio media vuelta para encarar a la pelirroja pero se topó de lleno con la presencia de su jefe de casa quien miraba con todo el odio del mundo a la mocosa.
-Señorita Weasley ¿qué cree que está haciendo?, atacando por la espalda a alguien eso es un acto cobarde. 50 PUNTOS MENOS PARA GRYFFINDOR- le grito desde su posición – Y 2 SEMANAS DE CASTIGO LIMPIENDO EL AULA DE POSICIONES DESPUES DE CLASE- dicho y hecho se dio media vuelta y encaro a la castaña a su lado- la estaba esperando, pero en vista que usted no llegaba la tuve que ir a buscar-
-disculpe mi demora profesor- dijo disculpándose, se encaminaron a el despacho de Snape- hay algo que me inquieta- dijo por fin una vez que estaba sentada- pero antes necesito saber que tan leal le era a mi padre- ante ello el profesor no podía salir del asombro.
-siempre tan directa me sorprende-
-encuentro una pérdida de tiempo darle vuelta a algo que al final igual se va a decir- respiro profundamente y siguió- profesor examine a todos quienes me rodean y me aprecian, pero simplemente no puedo hablar con ellos de esto.
- ¿qué te inquieta Hermione?
-Primero quiero saber una cosa antes de irnos a lo importante- respiro hondo y soltó- si usted hubiera sabido que mi padre hubiera tenido una hija o hijo y él hubiera sufrido un accidente, ¿usted se hubiera quedado con ese hijo para cuidarlo?-
-Si- respondió sin titubear- aunque me hubiera peleado la custodia con Narcisa por que de seguro ella también lo hubiese querido-
-¿Narcisa Malfoy era la mujer de confianza de mi madre?-
-Sí, si bien no se dejaban ver como amigas en el colegio, ellas mantenían una estrecha relación, se conocían sus más grandes secretos y se protegían la una a la otra-
-Ok, me queda claro- lo miro a los ojos y continuo- el día en que Draco me trajo para decirle de mis hematomas y pesadillas usted actuó como si ya lo supiera, ¿por qué?, ese día iba a decirme algo de mi padre hasta que fuimos interrumpidos por el director-
-es correcto, ese día te iba a mencionar uno de sus más grandes secretos- Hermione levanto una mano haciendo callar al profesor en el acto-
-antes que me lo cuente no podemos estar acá- dijo mirando hacia todos los lados- no es seguro- y sin más se levantó y le hizo señas al profesor para que se levantara, este la siguió, subieron pisos y pisos, recorrieron pasillos congestionados y desiertos hasta llegar al séptimo piso. Hermione había leído en: Historia de Hogwarts, que existía una sala que se materializaba para aquellas personas que la necesitaban con urgencia, y que servía y se acomodaba a lo que uno requería: la sala de los menesteres. Se detuvo y pensó en una habitación acogedora en donde nadie podía molestarlos ni siquiera el director, ante ellos se materializo una puerta y entraron, adentro podían ver que había una chimenea encendida una mesa y a su alrededor unas butacas cómodas para hacer una plática amena.
-Aquí si podemos hablar-
-Como sabias de este lugar- pregunto sorprendido Snape
-lo leí- dijo encogiéndose de hombros- bueno prosiga- el pelinegro respiro hondo y luego la miro a los ojos con ternura.
-existe en tu familia hace mucho tiempo una maldición, dicha maldición comprende desde el sentir cosas que para los demás son completamente ajenas a ellos hasta el sueño.- Severus al ver la cara de confusión que tenía su alumna se explicó mejor- Malcom me dijo una vez que él podía percibir cosas que otros no podían, como por ejemplo cuando el mal se aproximaba o la sensación de que cosas malas ocurrirían ese día. O que despertaba con heridas en los brazos, piernas, con dedos rotos, entre otras cosas. Aunque yo no dormía en la misma habitación de él, me daba cuenta que cosas raras pasaban en torno a él.
Déjame decirte que tu logras ocultarlo bastante bien, ni el señor Potter o Weasley se han dado cuenta y tengo entendido que el señor Nott que está pendiente de usted tampoco se ha dado cuenta. Eso es una cualidad que la distingue de su padre, había días en los que no salía de la enfermería por aquellos problemas de sueño que mantenía. Yo creo que gracias a esa maldición es que usted está viva en este momento, él pudo sentir que algo malo se aproximaba a su familia y lo único que pudo hacer fue salvarte a ti.
-gracias- fue lo único que pudo pronunciar Hermione tras lo dicho por su profesor, se levantó de su asiento, se acercó a Severus y sin permiso lo abrazo, este ante el gesto se quedó de piedra hasta que la castaña se separó de el- perdone mi gesto- dijo bajando la cabeza avergonzada- pero tenía que hacerlo y agradecer todos esos años que cuido de mi padre-.
-No tienes que agradecerme nada Hermione, son cosas que se hacen por los amigos.- dijo manteniendo su semblante frio y levantando un muro de protección a sus sentimientos
- lo sé- dijo soltando el aire que tenía contenido- pero es que necesitaba hacerlo-
-Ahora ¿qué era lo que quería decirme?-
-necesito contactar a Narcisa Malfoy- dijo mirándolo directamente a los ojos. Levanto de inmediato la barrera protectora de su mente al sentir la intromisión de alguien queriendo entrar, pero no era la presencia del profesor, si no era otra presencia: Dumbledore. Se paró de golpe de lo indignada y enojada que se encontraba por el director, siempre metiéndose e interrumpiendo cosas que no le incumbían.- disculpe profesor pero creo que tenemos una visita- y ante aquello el profesor se paró para recibir la presencia del director del colegio en aquella sala.
-Director que inesperada visita- Hermione observo como se movía con gracia el anciano acercándose a ellos, la castaña solo podía pensar en una sola cosa, por lo que actuó de manera rápida sin pensar en lo que hacía. Se metió en la mente del profesor a su lado y le dijo: no le digas nada ni le muestres nada por favor. Snape a su lado se sorprendió por la destreza del control de los poderes de la bruja, para luego mirar hacia al frente sintiendo la invasión del director en su cerebro, sabía que no podía impedirle que entrara en ella, pero si podía impedir que viera lo que acababan de hablar, por lo que lo remplazo por pensamientos re elaborados y se los mostro. – ¿Que necesita?-
-La profesora McGonagall requiere de su presencia en su oficina, señorita Granger- le dedico una sonrisa y la miro a través de sus lentes
- ¿Y tenía que venir personalmente a decírmelo?- no se dejaría intimidar por la miraba que le lanzaba aquella persona delante de ella.
- disculpe si le ha molestado mi presencia en esta aula- la observaba, para luego pasar a posar sus intensos ojos azules a los del profesor Snape.- profesor ¿sabe que está estrictamente prohibido encerrarse en una habitación con un alumno?-
-Solo si se está haciendo algo indebido, señor director y por lo que se nosotros solo conversábamos, ¿no es cierto profesor Snape?-
-Creí haberle dicho que la profesora McGonagall la buscaba-
-Con su permiso profesor Snape- hizo un leve saludo de despedida, para luego pasar sin inmutarse por al lado del director, dejando a esos dos en la sala de menesteres. Camino por los pasillos ya desiertos del castillo, estaba todo oscurecido y lo único que iluminaba los corredores eran las antorchas que rebosaban de fuego iluminado todo a su paso. Toco la puerta y entro.
-Tía me dijeron que quería verme- dijo haciendo una reverencia y sentándose al frente de ella.
-Hermione, me puedes explicar ¿cómo es que no tienes permiso para ir a Hogsmeade?- la nombrada se sorprendió ante aquella acusación, no había pensado en una excusa, tampoco en comentarle de cómo estaba viviendo, puesto que lo más probable es que le buscaran una familia que se hiciera cargo de ella, ya que era menor de edad.
-Se me olvido mostrárselo a mis padres y para cuando me acorde ya era demasiado tarde- suspiro en forma de resignación. La sub directora se acercó a ella y se sentó en el asiento de al lado.
- Esta bien- dijo dedicándole una sonrisa y tomando una de sus manos- si quieres yo la puedo llenar- le hablaba de manera amable y ciertamente tierna
-Tía los únicos que pueden firmas aquellas formas, son padres o tutores- la miro de manera reprobatoria. Minerva a su lado le regalo una sonrisa y movió su cabeza en afirmación
-Siempre tienes que tener la razón eh!-suspiro – pero nadie se va a enterar, total yo soy la que pide las formas- y con ello le guiño un ojo.
-No hace falta tía, ir a aquel pueblo no me llama la atención-
-eres igual a tu madre, cada vez que te miro me recuerdas a ella, pero luego veo tus ojos, lo feliz que eres con cosas tan pequeñas y me recuerdas tanto a mi sobrino- soltó el aire de golpe y sus facciones de llenaron de tristeza- era mi sobrino favorito ¿lo sabias?... siempre que yo volvía de vacaciones me dedicaba a enseñarle hechizos, incluso cuando estuvo en Hogwarts le enseñaba a escondidas y practicaba con el- sonrió nostálgica para luego mirar a los ojos a su sobrina nieta- jamás pierdas ese aire tan característico de ti Hermione, porque es lo que te hace especial.-
-¿porque tengo la sensación de que se está despidiendo de mí?-
-por qué uno nunca sabe cuando llega el momento, y hay que estar preparados- ante aquella respuesta, una sensación de angustia tremenda invadió de pies a cabeza a la joven y un sentimiento de vacío la abrazo, no podía con todo el tumulto de emociones que la rodeaban, todo lo que le estaba pasando, por lo que sin más abrazo a su tía con toda la fuerza que podía y la bruja le correspondió el abrazo. Se quedaron así un buen rato hasta que la castaña se separó de la sub directora.
- se está haciendo tarde y no quiero que me quiten puntos por estar fuera- la miro a los ojos y supo que tenía que preguntarle a su tía sobre su reciente descubrimiento- Severus me comento algo que le había dicho mi padre hace algún tiempo y necesito saber si es verdad- McGonagall por su parte de sorprendió ante el cambio de tema tan radical y también por la familiaridad en la que se refirió al jefe de su casa y profesor de pociones.- me dijo que en la familia existe una MALDICION- Minerva abrió sus ojos al máximo ante la mención de uno de los mejores secretos guardados por la familia.
-Como….- dejo la frase inconclusa- ¿tu?...- miro a los ojos de su sobrina y encontró la respuesta- Merlín bendito Hermione porque no me lo habías comentado, ¿cuántas veces?...-
-¿Usted también?- pregunto asustada
-Si- y bajo la mirado a sus manos entrelazadas
-Es por eso que se está despidiendo de mi- tu rostro se formó un nudo de contracto ríos sentimientos- ¿cree que va a pasar algo?-
-No lo creo, sé que se viene algo, lo presiento, pero no te preocupes- le acaricio la cara y la miro con la misma tristeza y ternura de antes- porque desde mañana empezaremos a practicar hechizos defensorios tú y yo. Necesito que esté preparada para todo.- Hermione solo afirmo. Se despidió con un fuerte abrazo de su tía y quedaron en verse en un despecho a las 7 de la tarde.
Al llegar a su dormitorio se encontró con una lechuza negra, más bien parecía un cuervo, desato la carta que tenía atada a la pata.
Hermione
No te preocupes, Albus no se enteró de nada, pero sé que algo trama, tienes que tener cuidado te tiene en su mira. Y él jamás confiaría en un Slytherin por muy leal que se muestre.
Por tu otro encargo tengo que confesarte que no te va a ser fácil contactarte con Narcisa, pero si quieres puedo ayudarte en lo que necesites.
Severus S.
Aquella carta le dio el empuje que necesitaba para el siguiente plan que estaba tramando y que lo llevaría a cabo en el verán, puesto que en el colegio estaba siendo observada y cada movimiento que ella diera se vería truncado siempre por alguien, fuese quien fuese.
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La llegada salida al pueblo de Hogsmeade había llegado, todos los alumnos que tenían permiso y habían llenado sus formas se iban rumbo a las carrosas que los llegarían al pueblo, pudo notar que Harry no iba junto a Ron y eso le llamo la atención. Al salir de su escondite choco de lleno con el azabache que también se encontraba oculto viendo como los estudiantes avanzaban.
-¡HARRY!- exclamo sorprendida.
-Hermione, ¿qué haces aquí y no allí?- dijo apuntando a las últimas personas que se veían
-emmm creo que lo mismo que tu- y con ello se ruborizo.
-¿a ti tampoco te quisieron llenar la forma?- pregunto sorprendido
-En realidad- dijo bajando la mirada- se me olvido -y con ello se rio se su propio descuido cosa que el moreno la acompaño en aquellas risas, al bajar a la primera planta se encontraron con los gemelos Weasley que miraron raro a la castaña por ir riéndose con Harry, pero los detuvieron a los dos.
-¡Que hay Harry!- dijeron ambos gemelos- Granger- dijeron por mera cortesía
-Weasleys- dijo ella de manera fría- Harry voy a la cocina quieres algo- este solo negó y ella se largó de aquel lugar dejando a los tres hombres hablando.
POV HARRY
-No sé por qué te empeñas en tenerla como amiga Harry…- le había dicho Fred
-Nos ha traído puros problemas en la familia…- concluyo George
-hasta el pequeño Ron se ha dado cuenta de eso….- prosiguió Fred
-La pobre de Ginny no quiere ni verla…- concluyo George
-Chicos BASTA…- respiro hondo y soltó el aire- tienen que darle una oportunidad, ella no es lo que parece- los miro alternativamente para luego seguir- no se dejen llevar por las apariencias-
-Ok- dijeron al unisonoro- es por ello que le daremos un regalo a ambos- y se miraron mutuamente- pero debes prometer que no se lo mostraran a nadie-
-Prometido-
FIN POV HARRY…
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Hermione se encontraba en uno de los pasadizos junto Harry para poder llegar al pueblo de Hogsmeade. Pasaron uso minutos hasta que llegaron a una tienda como iban con el hechizo desilusionador no podían verlos, por lo que Harry se llevó un tanto de dulces, al llegar a un callejón Hermione quito el hechizo y anduvieron recorrieron aquel pueblo, más que alguna cosa les llamo la atención.
-Hermione- gritaron su nombre la castaña se dio la vuelta al escuchar su nombre. Aquella persona se acercó a ellos y le sonrió- ¿qué haces aquí?-
-Harry adelántate ahora te alcanzo- el susodicho afirmo y al ver a la profesora McGonagall bajar de un carruaje, junto con el señor ministro le llamo la atención por lo que los siguió. Hermione por su lado estaba manteniendo una conversación tan amena con Theodore Nott no se había dado cuanta que Harry había desaparecido de su campo visual.
-Me sorprende lo rebelde que te has convertido- dijo mostrándose sorprendido solo para fastidiar a su amiga.
-Idiota- dijo ella pegándole en el hombro y volviendo su visión a donde antes había estado Harry, al no verlo se empezó a molestar y a desesperar
-Harry- susurro sintiendo que algo andaba mal
-Potter entro a las tres escobas, siguiendo a la profesora McGonagall y el ministro- dijo este
-No puede ser- sabia de ante mano de que se podría enterar su amigo, también sabía que por algún lugar tenía que enterarse y prepararlo para lo que se avecinaba.
-Theo tenemos que irnos- dijo esta con un semblante sin expresión, no tenía que demostrar sus debilidades y lo que la acongojaba en aquel momento, Simplemente no podía.
Se alejaron con rumbo al castillo, sabía que tenía que dejar a su amigo desquitarse y después le preguntaría que había pasado. Llegaron a eso de la hora de la cena al castillo busco por todos lados a su amigo pero no lo vio, por lo que se acercó a la meza de Gryfffindor bajo la atenta mirados de todos los presentes.
-Zanahorio, ¿dónde está Harry?- pregunto ella, sabía que a Ron ya no le molestaba ese apelativo a hacia su persona lo había aceptado como parte de ella.
-En el cuarto no se siente bien- y con ello Hermione salió del gran comedor sin darle las gracias al pelirrojo. Subió las escaleras y llego al cuadro, dio la contraseña pero esta le dijo que habían cambiado la contraseña. La castaña se maldijo internamente por su mala suerte, para su buena fortuna venia saliendo un alumno así que sin su permiso entro sin más, subió las escaleras y se fue al cuarto de los hombres.
-Harry- dijo llamándolo desde la puerta. El nombrado se levantó de su cama y la invito a entrar. Se quedaron un rato mirándose sin decirse nada puesto que las palabras sobraban.
-Sirius Black es mi padrino, entrego a mis padres a Voldemort y luego mato a un tal Peter Pettigrew- Hermione arrugo la nariz al escuchar el nombre de la rata traidora culpable de haber encarcelado a un hombre inocente a azkaban
uuuuuuu... ¿que pasara con estos dos?, ¿Hermione le dirá lo que sabe?, ¿le dirá que le de una oportunidad a Sirius?...
quisiera saber sus sugerencias, molestias, alegrías y penas en un Reviews jijijiji... Si tienen alguna historia que quieran que lea con gusto la leo: dejo reviews en cada capitulo jijiji me encanta ;)
sin mas nos vemos en la próxima
besitos y abrazos virtuales a todos
Pauli Jean Malfoy
