Hola hola como están todos... lo se lose me demore mucho, pero si supieran todo lo que tuve que pasar...
En fin no quiero poner escusas. Solo expresarles que volví no prometo nada con el próximo, pero si en menos tiempo...
disfruten
dedicado: a todos los que me siguen ya sea con un comentario o anónimos...
Capítulo 14:
El poder de las predicciones
POV h
- ¿cómo supiste donde vivía? - lo mire con determinación, pero algo estaba mal, sus ojos ya no demostraban esa felicidad de antes, ese brillo característico de él. Me acomode bien en el sillín del despacho y espere atenta su respuesta.
- tengo mis métodos- la sonrisa no le llego a los ojos, más bien parecía una mueca forzada.
- ¿fue difícil?- me atreví a preguntar
-ni te imaginas- soltó una carcajada que fue acompañada con la mía, más por nerviosismo que por un motivo chistoso. Tocaron las mamparas y con un adelante hizo acto de presencia wamby, haciendo una reverencia se expresó
- me llamo ama bonita- me miro directo a los ojos y me sonrió amablemente - en que le puedo ser útil.-
- wamby - dije sonriéndole- nos podrías traer dos tazas con té y dos trozos de pastel de ese que hicieron ayer, quedo demasiado delicioso, tienes que probarlo Sirius- el nombrado asintió y espero atento a los movimientos del elfo al frente de él, hasta que este se marchó.
-¿en qué íbamos?- pregunte despreocupada
- no sabía que vivieras tan lejos de todos, que tus padres tuvieran tanto dinero para mantener una casa así y dos elfos aseados y educados.- su exclamación de asombro me saco de mis divagaciones, para devolverme a la tierra.
- larga historia, pero tú no vienes a ver dónde vivo, como vivo, y con quien vivo no es cierto. ¿A que viniste Sirius?- los nervios me carcomían por dentro, necesitaba saber cómo era posible que hubiera descubierto donde vivía.
- es cierto, no vine por eso, vine por Harry.-
Después de la extraña visita de Sirius y de la extraña petición de dejar tranquilo a su "ahijado" "cosa extraña en el por cierto", me encontraba ya empacando para poder irme a Italia.
-maldito Zabini que me convenciste- lo único feliz de aquel viaje era la posibilidad aunque mínima de poder ver de nuevo a Draco.
-ama- dijo Bex apareciéndose en la habitación- tiene todo listo, ya es hora-
- si todo liste- dije cerrando la maleta, solté un suspiro de cansancio y me di vuelta a mirarla- sabes Bex a veces me cansa tanto aparentar vivir como una simple Muggle, no quiero seguir así.- me senté en la cama frustrada y acongojada.
- ama - Bex se sentó a mi lado y me tomo una de las manos- son sus amigos, no cree que está mal mentirles así.- la mire a los ojos y no pude detener las lágrimas que brotaban por mis ojos. Ellas las seco con sus manos blancas y arrugadas y me sonrió con cariño.
- a veces para poder sobrevivir hay que mentir de una u otra manera, y la mía es mintiendo sobre mi proceder o mi estado actual.- diciendo eso la abrace y le di un beso en la cabeza y me levante de la cama- arriba hay un avión que tengo que tomar.-
La espera del avión fue corta, como era en sector Muggle mis elfos solo me acompañaron hasta la entrada. El vuelo en total con las escalas y esas cosas duro 6 horas y lo que más me impacto no fue el vuelo en sí, sino las personas que me estaban esperando. Delante mío se encontraba un sonriente y saltarín Blaise Zabini, que no dejaba de decirme que me veía muy linda en ropa Muggle, su abuela que deslumbraba, si esa era la palabra correcta para describirla, era alta delgada, de tés amielada y de unos sorprendentes ojos azules electrizantes, y un ojeroso, pero sin dejar su atractiva sonrisa Theodore Nott.
Nos trasladamos a lo Muggle (auto), el paisaje de camino era simplemente maravilloso y atrayente. Sus colores, su ambiente te invitaban a conocerlo a ser parte de él. Al llegar a la mansión Rossetti, me quede sin palabras por ver lo que estaban viendo mis ojos, era simplemente enorme y bella. Con terminaciones en lo romano exquisito.
Los días se me pasaban volando literalmente, estar con ellos era demasiado absorbente. Los desayunos, almuerzos y cenas las comíamos todos juntos en el salón de la mansión, cabe decir que en ningún momento vi a la madre de Blaise, pero él decía que era mejor no toparme con ella, era de las que creían en la purificación de las sangres y todo ese rollo y que era mucho mejor que se encontrara lejos de nosotros, al contrario de ella, su abuela era cariñosa, dulce y lo que más me gustaba en ella era que creía que todas las personas necesitaban su oportunidad para demostrar sus habilidades, no era racista ni nada por el estilo y era lo que más me gustaba de ella. El poder hablar con ella abiertamente amplio mis horizontes a un nivel mayor.
Fin POV H
Existen ciertas líneas, líneas que jamás deben ser cruzadas por ejemplo, las líneas de los hospitales donde te indican que hasta cierto punto tu puedes acompañar al paciente en atención. Para Hermione están líneas invisibles eran esenciales en su relación de "amigos" con EL
Había llegado a un punto que esta línea "invisible" dejo de ser invisible para pasar a ser una línea roja de advertencia, y que expresaba: ALÉJATE o MANTENER DISTANCIA. No pensó jamás que llegaría el día en que su amigo pasara de ser "amigo" a una persona importante que ocupará gran parte de sus pensamientos.
Pensamientos que según ella no eran correctos para la persona que tendría que llegar a convertirse a futuro cercano.
-estúpido Malfoy por hacerme preocuparme por ti - Nada debería estar bloqueando mi mente. - mierda- Tenía que mantenerme firme e incólume frente a amenazas o ataques indirectos que podría llegar a recibir.
Pero nada la preparo para la ola de sentimientos que la rodearon, la sensación de felicidad que sintió al verlo ese día llegar a la casa de Zabini. Su mirada, su postura, su forma de caminar, su forma tan especial de arrastrar las palabras, sus sonrías ladeadas, todo del era un imán atrayente y definitivamente dañino. Por lo que hizo de todo su acopio de fuerzas e hizo lo que debió hacer con Harry desde el momento que decidió ignorarla. Ella lo ignoro a tal punto que no le dirigía miradas, no le correspondía las sonrisas, no respondía a sus preguntas.
-Hermione ¿te sientes bien? - preguntó uno de esos días Theo. Al verla sentada en una de las bancas de los jardines traseros de la mansión Rossetti - sabes que puede contar conmigo para lo que sea- sus facciones se ablandaron, sus ojos expresaban melancolía y algo que la castaña no supo descifrar. Hermione soltó un suspiro de cansancio. Estaba cansada de fingir algo que no era, cansada de mantener un porte que no le hacía realce a la persona que en realidad era. Sabía que día tras día, sueño tras sueño, alerta tras alerta, tendría que ir perfeccionando sus poderes ya sean mágicos como premonitorios y estar manteniendo una fachada de niña buena, de niña triste, de niña hija de Muggle la cansaban a sobre manera. En otras palabras estaba cansada de fingir ante todo el mundo, de fingir ante las personas que se habían convertido de cierto modo en sus amigos, amigos que decían apoyarla decían estar siempre para lo que ella necesitara. Serían tan comprensibles con ella cuando ella les expresara que jamás fue hija de Muggle que aquella niña que ellos creían conocer era mala por dentro, que tenía un lado oscuro, lado que estaba rodeado de venganza de ansias de poder de conocimiento frente a conocer las debilidades de su archienemigo. Una niña que vivió toda su niñez a falta de un cariño real existente que creció sin afecto y eso provocó una reacción de frialdad en su personalidad. Que en realidad ella se acercó a ellos con el fin de lograr "su objetivo", gracias a su reputación, ellos lograrían impulsarla a lo anhelado.
Pero algo en todo eso salió mal y ella sabía que era. La debilidad fue EL, ante insultos fue EL, ante una dimensión totalmente diferente desconocida para ella. Fue, al conocer a buenas personas, personas que se convirtieron en sus amigos, cinco seres que acaramelaron su corazón con gestos dulces que jamás pensó tener en toda su vida. Gestos que jamás recibió en su vida, palabras dichas, acciones echas, fueron las que la hicieron derrumbarse, las que la hicieron caer a un precipicio sin fondo. Estaba tocando fondo literalmente por que no encontraba la menor idea de qué hacer con todo lo que se presentaba ante ella.
- sí, no te preocupes son cosas de mujeres- le sonrió con dulzura y miro a los lejos sin mirar algo en específico se perdió en los árboles en sus hojas en el verde del césped y el viento que soplaba.
-no creo que sean cosas de mujeres- expresó este mirando hacia adelante sin ver nada en específico y sonriendo a la vez - creo que son cosas de Hermione- y dicho esto se levantó dejándola atontada. Theo siempre tenía la razón a todo, era demasiado observador y eso a veces le jugaba en contra para lo que se le prestara en el momento.
La castaña se quedó pensando unos momentos más en esa posición, para luego levantarse, estaba totalmente decidida a irse de la mansión Rossetti, por una parte para alejarse de Malfoy y por otra parte para cumplir con la promesa que se hizo a ella misma: encontrar a sus padres e ampliar el umbral de sus poderes.
Ya había cumplido con la palabra de ir a Italia y conocer a la abuela de Zabini, ahora era momento para que ella cumpliera sus propias promesas.
Avanzó para situarse en el jal del de la mansión, llamó a sus amigos, que la acompañaron sentándose en el living de esta y hablo con toda la calma posible.
- chicos y señora Rossetti, quisiera darles las gracias por estos días que he paso aquí con ustedes, pero la dicha jamás dura para siempre y me tengo que ir. Mis padres me esperan y la verdad de las cosas vine sin su permiso.- las expresiones de los oyentes era de total sorpresa, jamás creyeron que la perfecta Hermione saliera de casa a otro país, sin el debido permiso, siendo ella menor de edad- muchas gracias señora Rossetti por su hospitalidad y a Blaise por invitarme.-
- ¿cómo pudiste salir del país?- preguntó un desconcertado Nott- por lo que tengo entendido viajaste a lo Muggle por lo que ellos tienen ciertas políticas cuando se trata de viajes con menores de edad sin sus padres.- acorralada, esas eran las palabras que la azotaban como viento frío en invierno (aunque no sea invierno). No sabía que contestar a esa afirmación. El silencio se hizo presente en la sala nadie hablaba o se movía, todos pendientes de que iría a responder ella.
- si tienes razón, necesitaba un permiso de ellos para poder viajar o un permiso ministerial, y lo conseguí, no fue tan difícil.- dijo sin más.- no quiero alargar esto más, entre más me demore más días de castigo obtengo. Así que muchas gracias por soportarme y de nuevo gracias por la invitación.- se acercó a cada uno ofreciendo las gracias y un abrazo, hasta llegar a Malfoy. Se acercó con cautela, lo abrazo pero no le dio las gracias, sino un adiós que sonaba más a un adiós para siempre que un hasta luego o hasta pronto. Tomo sus cosas que ya estaban en la entrada gracias a uno de los elfos de la mansión y salió. Camino hasta llegar al centro de la cuidad para poder "hacerles creer que iría a tomar un taxi", pero solo buscaba un lugar apartado para llamar a uno de sus "hermanos" que la fueran a buscar.
Llego hasta las afueras de donde vivían los Rossetti-Zabini y se dispuso a llamar a Wamby, pero antes de poder pronunciar su nombre alguien la llamo a ella.
- Hermione, ¿qué haces aquí parada?- al girarse se topó con los ojos verdes de Theo, que la miraban entre sorprendidos y confusos- ¿no deberías estar pidiendo o buscando un Taxi? - la castaña soltó un sonoro suspiro de exasperación e irritación o más bien de cansancio. Estaba cansada de tener que mentir, estaba cansada de tener que aparentar, y más a uno de las personas que en el último tiempo se había convertido en la más cercana a ella y más confiable.
-¿y qué haces tú aquí?, pensé que estaban en la mansión con los otros- al darse cuenta, pudo vislumbrar que cargaba un bolso con él y el pelo lo traía revuelto, cosa que supuso se debía al tiempo de caminata que llevaba.
- cuando te fuiste yo también me despedí, me había llegado una carta de mi padre exigiéndome que volviera a casa cuanto antes.-
- Theo, la verdad es que no quiero seguir haciendo esto- admitió rendida y apoyándose en un tronco cercano- eres uno de los más cercanos de mis amigos, dejando de lado al idiota de Potter, que ya ni sé que le sucede y la verdad no quiero seguir mintiéndote, no a ti- lo miro a los ojos y solo le expreso miedo.
- sabes que siempre me puedes contar lo que sea- dijo apoyándola a continuar- pero no quiero que te sientas presionada para nada, cuéntamelo solo cuanto estés preparada o cuando sea el momentos correcto de las verdades yo lo entenderé.- y ahí iba de nuevo, el tierno y comprensible amigos de Hermione, que la esperaba, que la entendía, pero que le daba su respiro cada vez que ella lo necesitaba. Maldición-pensó-.
- estoy preparada, pero solo para decírtelo a ti y a nadie más- y con ello llamo a Wamby, con un simple plop el elfo se apareció.
- ama bonita me ha llamado- dijo un muy feliz elfo que vestía unos pantalones negros, zapatos de bebes (que iban con el tamaño de sus pies) y una polera blanca con un dibujo en el medio. La expresión de Theo no podría ser mayor a la que tenía en ese momento. Y Hermione estaba preparada ya para eso, con solo recordar la cara que puso Sirius Black al ver cómo iban vestidos sus elfos, se puso a reír.
- si wamby gracias por venir rápido, la verdad es que quiero irme a casa, ya no quiero estar en este lugar. No me sentía bien- y bajo la cabeza apenada. El elfo no necesito más. Tomo las cosas de ellas, pero se percató de la presencia de Nott, él seguía en su estado de sorpresa y el elfo entendió que su ama quería que el los llevará a los dos a la casa. Por lo que se acercó a su ama, le tomo la mano y este dio el brazo para que el joven lo agarrara. Y con ello se aparecieron en las afueras de la mansión.
Si antes estaba impresionado ahora todavía más. Miraba con los ojos desorbitados la mansión, para luego observar a la desanimada Hermione a su lado, como preguntando si era broma que ella viviera allí. La mansión era más grande que la mansión Nott y mucho más grande que la mansión Malfoy. Entraron en ella y si existiera una palabra para describir las facciones que Theodore Nott tenía en ese momento, las tendrían que inventar.
- Ama Hermione- dijo una voz, al levantar la mirada vio a Bex, llegando a su lado y abrazándola.- ¿qué paso? , ¿Por qué llego Antes?- Theo al salir de su retardo de sorpresa, se dio cuenta que la elfa trataba con todo el amor y respeto a su amiga.
- bex que alegría volver a verte, la verdad no lo pase muy bien que digamos, me relaje pero, tu sabes- y no dijo más porque la expresión de compresión que puso la Elfa lo decía todo.- ah se me olvidaba no los he presentado. - y salió de su brújula personal- wamby, Bex él es mi amigo Theodore Nott, Theo ellos son Wamby y Bex mi familia- termino diciendo con todo el orgullo.
-¿Familia?- preguntó desconcertado-
- sí, ellos fueron y son los únicos que han estado conmigo todo este tiempo, desde que mis padres me abandonaron.-
- ama creo que es mejor que conversen en el invernadero- ella asintió y guio a su amigo hacia allá, el joven solo admiraba la decoración y trataba de formular todas las preguntas posibles, pero que a su vez no le fueran inconvenientes a la castaña responder. Si ella se estaba abriendo con el de esa manera era porque de alguna manera se sentía sola y necesitaba de apoyo ya sea de sus elfos y de su amigo.
Llegaron al invernadero y se sentaron en las bancas que estaban al extremo este y se miraron. Pasaron largos minutos en donde solo se miraban a los ojos, aquellas miradas lograban expresar todo y a la vez nada.
- hace dos años ya aprox. Que estoy viviendo en esta casa. Esta casa pertenece a mis padres, pero mis verdaderos padres, en verano antes de entrar al segundo año de Hogwarts, encontré una carta sellada con un escudo, se suponía que esa carta la tenía que recibir en mi cumpleaños número 10, pero jamás me la dieron. Mis padres, los Granger siempre me trataron como si fuera lo peor que tuvieron en la vida, mi madre me odiaba a morir, siempre que me golpeaban en el colegio pedía a dios por que no volviera a casa y que me perdiera en el camino, puesto que ella me iba a buscar todos los días después de clase y cuando me atrasaba 5 min, ella se iba y me dejaba a la suerte. Mi padre por otro lado a veces me defendía pero la mayoría de las veces actuaba como si no existiera en aquella casa. Mi vida era un verdadero infierno, cuando leí la carta creo que fue el día más feliz de mi vida, al enterarme que los Granger no eran mis venderos padres, Imagina la cara de felicidad que tenía en ese momento, pero a la vez un disgusto enorme por todas las mentiras que estaba recibiendo en un solo día. Los encare por supuesto, puesto que no era una sola carta, eran dos, que expresaban el amor que ellos sentían por mí (mis verdaderos padres) y la angustia por dejarme en manos de Muggle, pero decían que era la única manera de mantenerme a salvo del señor oscuro.- en todo el relato Nott se mantuvo sin expresión hasta el momento de haberlo mencionado a EL. - Cuando los encare me gritaron y la situación estaba insostenible pero me quede otro año en esa casa. Hasta que en el verano del año siguiente me echaron de su casa, porque ya no era bienvenida y no querían convivir con un fenómeno como lo era yo. Por lo que fui a Gringotts, fui a hablar con el jefe de las cuentas de mis verdaderos padres. (A todo esto eran la única familia creo que confiaba en los duendes). En fin le comunique mi situación y me dijo que como era menor de edad, no podía tener acceso todavía a todas las cosas que ellos tenían, pero si me podría dar una de sus propiedad "provisoriamente" para que yo viviera ahí y también me mando a los dos elfos que eran de la familia. Y bueno aquí, estoy en esta casa con esos dos elfos maravillosos que me quieren y me apoyan siempre, son mi única familia.- termino el relato con unas cuantas lágrimas en sus ojos y mirando a la nada.
- ¿porque jamás me dijiste nada?- preguntó desconcertado
- es que no confiaba en nadie, toda mi vida fui maltratada verbal y físicamente, podrás creer que fui una tonta por dejar que ellos me utilizarán, pero era lo único que conocía y con el tiempo uno aprende a perder la confianza de los demás. - él se acercó a ella y la abrazo. Fue un cálido abrazo que expresaba todo el amor y cariño que el sentía hacia ella y también le brindaba protección.
- ¿y quienes son tus padres?- esa simple pregunta la desarmo por dentro, sintió miedo al decirlo en voz alta, pero era una persona de su confianza.
-mi madre se llama Isobel Veridian y mi padre Malcom McGonagall- la expresión de asombro de Nott era un poema dibujado.
- ¿me estás diciendo que eres bis nieta de uno de los ex directores de Hogwarts y bis sobrina de la profesora McGonagall?- ella solo asintió a lo preguntado y él volvió a centrarse en una expresión vacía - guauuu tengo una amiga cool- y fue solo eso para que la castaña le pegara un manotazo leve y se presienta a reír, para luego ser acompañada por él.
Pasaron toda la tarde hablando de sus familias, ambos contándose todos los secretos, bueno casi todos, había algo de lo que jamás iba a comentar y eso era, la herencia que tenía, no el dinero de eso estaba claro que el joven Nott se había dado cuenta, si no de los poderes que tenía.
….
-Mi señor- dijo Colagusano arrodillándose ante el señor oscuro, su cabeza apuntaba directamente hacia el suelo, como si este tuviera algo fantástico para ser observado. El señor oscuro al presentir el miedo de su discípulo sonrió satisfecho. Al apartar la mirada del se encontró con la sonrisa desquiciada y altanera de Barty Crouch Jr., quien también hacia una reverencia por respeto ante su Lord.
- necesito que junten a todos los que puedan y envíen un mensaje- su voz no era tan potente como el pretendía que fuera, sus fuerzas no estaban del todo listas, pero sabía que tenía que implantar miedo ante su apremiante regreso.
-¿qué mensaje mi Lord?, ¿a quién?- pregunto cauteloso Colagusano
-Inútil- siseo entre dientes- pues a toda la comunidad mágica, por supuesto. Ya se les ocurrirá algo- ante esta afirmación, miro de soslayo al moreno que se encontraba observándolo con total veneración. Barty se alejó unos pasos de su señor para empezar a planear desde ya el ataque, no pudo pensar mucho puesto que la serpiente del Lord acababa de entrar y por lo que había entendido había un intruso en la casa. Al apartar la mirada de lo que ya sabía que era inminente, se encontró con un folleto que publicitaba la próxima fecha para el torneo mundial de Quiddith y los equipos en participación. Pero lo que más llamo su atención, no fue el lugar o los equipos, o la aglomeración de personas que se reunirían. No lo que a Barty Crouch Jr. le pareció interesante fue la asistencia del ministro.
-padre- al salir de su boca, dichas palabras arrugo el papel y como si sintiera que alguien lo estuviera observando levanto la mirada hacia al frente.
…..
La castaña despertó exaltada y toda sudada. Lo que vio no podría estar pasando o no tendría que pasar. El regreso del señor tenebroso, tenía que ser más adelante, no ahora las cosas estaban cambiando de una manera demasiado rápida.
Cuando vio el regreso de este, fue cuando ella estaba en su quinto año, no al comienzo de es su cuarto año. Estaba pasando algo muy malo que estaba alterando el orden de sus predicciones. O quizá no existía un orden cronológico para estas visiones, y lo que acababa de ver era eso la advertencia de que esto ya se acercaba.
Al mirar la hora en su mesita de estar pudo vislumbrar que apenas si eran las 5 de la mañana. Dio vueltas en la cama, pero por más que se acomodaba no podía conciliar el sueño. Se levanto fue hasta el escritorio y escribió una carta la persona que menos creyó escribir. Narcisa Malfoy
Sra. Narcisa Malfoy (Black)
Le escribo en un intento de poder comunicarme con usted y así consolidar una reunión (secreta), obviamente.
Sé que usted no me conoce, pero si conoció a mi madre y por lo que ella me comento de usted, eran muy grandes amigas a pesar de las diferencias y sobre todo que es una persona de confianza. Quiero creer que es así, aunque en los tiempos en que nos encontramos no es bueno confiarse de nadie.
Por esta razón, es que quiero que nos reunamos y podamos conversar en privado. Su marido, ni nadie se puede enterar de a dónde va o con quien se ira a juntar.
Dirección: Watford #7329, Borought of barnet Londres, Inglaterra
Si no llegase a ir, entenderé que no pudo confiar en mí.
Atte.
H.M.V
¿Que pasara?, ¿asistirá Cissy a la reunión?, ¿que opinan?
¿es gusto o les pareció soso?...
sugerencias
AVADAS
todo... en un reviews...
quiero darles las gracias a los que me escriben, a los que me siguen, y aquellos lectores anónimos que están presente desde la oscuridad como sombras asechantes... MUCHAS PERO MUCHAS GRACIAS A TODOS...
me dan la energía para seguir...
besotes enormes para todos y si tiene alguna historia que quieran compartirla, déjenla en un link... yo leo y comento
besos besos
Pauli Jane Malfoy
