Seiiki no mukou no sekai
o
El mundo al otro lado del santuario
...
II. Los inicios excéntricos son los mejores, ¿no?
...
Un suave golpe en la cabeza sacó a Shiori de su ensimismamiento. Entre sorprendida y desconcertada, giró la cabeza, aún apoyada sobre la palma de su mano, para encontrarse con la visión de su anciano profesor de geografía mirándola con el ceño fruncido profundamente y muchas más arrugas en el rostro de las que ella recordaba.
—¿Por fin ha decidido honrarnos con su presencia, Uzutani? ¿O es que acaso tenemos que seguir esperando hasta el final de la clase para que se digne a contestar? —cuestionó duramente el profesor Hanejima. Las mejillas de Shiori se tiñeron de un tenue color rojizo, a la par que ella enderezaba su columna y adoptaba una posición que denotara menos desinterés.
—L-lo siento, Hanejima-sensei. ¿Podría... eh... repetir la pregunta? —tartamudeó, nerviosa, esbozando una suerte de mueca de arrepentimiento.
—Le pregunté, Uzutani —pronunció su apellido con tanta frialdad que Shiori sintió un escalofrío recorrerle la espalda—, cuáles son las características climáticas que presenta el Archipiélago del Japón.
—Esto... Bueno, el clima de Japón es templado y, debido a su extensión longitudinal y la distancia a la que se encuentra respecto del Ecuador, tiene las cuatro estaciones bien definidas, con temperaturas mínimas y máximas variables de norte a sur, siendo las sureñas significativamente más elevadas que las norteñas —respondió, sin levantar la vista de sus zapatos. Tras un momento de tenso silencio, el profesor Hanejima soltó un bufido y se encaminó hacia la pizarra, sin dirigirle ninguna otra palabra.
Shiori soltó todo el aire que había estado conteniendo y relajó su postura, aliviada. Un par de segundos después, un papelito doblado se abrió paso por el espacio entre su pelirrojo cabello y su cuello, para aterrizar suavemente encima de su pupitre. Shiori, sabiendo que podía tratarse únicamente de una persona, lo cogió con disimulo y lo abrió.
Hubieras visto la cara de Hane-jiji-sensei cuando terminaste de responderle, ¡fue alucinante! Tuve que morderme el puño para no echarme a reír allí mismo. ¡No quería que me sacara de su clase de vuelta! Choca esos cinco virtualmente, Chica Tomate.
Yūhei
Tuvo que simular una tosecilla para cubrir su risa. Yuhei había dibujado unos monigotes que más bien parecían manchas deformes para representarlos a ella y al profesor Hanejima. En el reverso escribió un mensaje en respuesta.
Raíz cuadrada de tres puntos.
Shiori
Dobló la notita con cuidado, lanzándola luego nuevamente hacia atrás. La chica que se sentaba allí rodó los ojos, hastiada, pero aún así la arrojó disimuladamente al chico que se sentaba a su derecha. Éste, a su vez, se la pasó a su otro vecino de pupitre, sin perder esa expresión permanente de aburrimiento que dominaba su rostro.
Un sonido estrangulado le hizo saber que Yūhei había recibido su mensaje. Shiori sonrió, echando un rápido vistazo a su reloj de muñeca. Faltaban menos de veinte minutos para que la clase terminara.
...
—Entonces... dentro de dos días es el día, ¿verdad? —preguntó Yūhei casualmente, como si estuviera hablando de la peculiar forma de las nubes ese día y no de algo tan importante como los eventos a ocurrir. Shiori, repentinamente sobresaltada, se atragantó con su jugo de manzana, tosiendo como una posesa en consecuencia.
—¿A-a qué viene esa observación justo ahora? —dijo con un hilillo de voz, volviendo a toser inmediatamente después de haber pronunciado aquellas palabras. Se secó las lagrimitas que se le habían formado en las comisuras de los ojos y le echó a su amigo una mirada de sospecha, alzando una ceja. Él se había recostado contra la ventana, mientras que ella había permanecido sentada en el piso, con las rodillas casi pegadas al pecho y un brazo debajo de sus muslos para evitar que la falda mostrase más de lo que debería.
—Sólo pensaba —respondió sin mirarla. Shiori alzó ambas cejas y entrecerró los ojos, en señal de incredulidad.
—Bastante sorprendente viniendo de ti —se burló. Yūhei se dejó caer hasta sentarse junto a ella, mirándola ceñudo. Shiori le dirigió una sonrisa inocente.
—Pensaba en que cumples años el mismo día en el que se termina el manga de Naruto —continuó con su frase anterior, emocionándose como un niño—. ¡Es genial! —exclamó, balanceándose de lado a lado.
—Sí, tienes razón. Aunque no podremos leerlo juntos. Por, ya sabes, todo eso de la "Tradición Inquebrantable" —comentó, rodando los ojos. Yūhei soltó un suspiro desganado.
—Cierto. Pues vaya mierda —dijo, un tanto desilusionado. Había dejado de balancearse, recargando todo su peso en el costado Shiori.
—Uhm —murmuró ella en asentimiento, un tanto dispersa. Estaba recordando las palabras de su abuelo: "Cuando entres allí no debes tener ninguna inquietud en tu corazón, resuelve todos los conflictos emocionales que puedas tener antes de ese día. De lo contrario... no podemos asegurarnos de que regreses a salvo".
A pesar de que no lo dijo directamente, estaba claro que Takezō Uzutani estaba al tanto de su situación. Tonto anciano inteligente. Muchas veces pensaba que tenía como superpoderes o algo así, siempre sabía cuando había pasado algo. Tanto para bien como para mal.
Lo siento, abuelo— dijo en su mente— No creo poder librarme de lo que le pesa a mi corazón. Yo... no podría volver a mirar a Yūhei a la cara si le digo... si le confieso... —Detuvo sus cavilaciones. Ni siquiera en su mente podía dejar salir sus sentimientos— Realmente soy patética.
—Hey, Chica Tomate —llamó aquél que hacía que su mente y su corazón se volvieran un caos. Shiori lo miró, expectante—. ¿Sabes lo que me ha dicho Suzumura que dicen los chicos de primero del club de música?
—Pues no... —contestó, extrañada. ¿A qué venía todo eso tan repente?
—Dicen que estamos saliendo juntos —soltó, luciendo muy serio. Todo el interior de Shiori se paralizó. ¿Es que acaso Yuhei...? No, no era posible. Porque no lo era, ¿no?
Tranquilízate, Shiori —se dijo, obligándose a serenarse.
—La imaginación de los jóvenes de ahora es...
—¿Increíble, verdad? —completó Yuhei, con un asomo de sonrisa en los labios.
—Mira que gastar tiempo en pensar en cosas tan estúpidas sobre personas que ni siquiera conocen—repuso Shiori, sonriendo a la par que sentía cómo algo dentro suyo se quebraba. La esperanza, probablemente.
—Sobre lo del lunes... —habló Yuhei, luego de un rato de silencio— Te estaré animando.
—¿Con pancartas y todo? —preguntó Shiori en broma, ocultando su sorpresa.
—Con pancartas y todo —afirmó él, sonriendo completamente esta vez.
—Raíz cuadrada de tres puntos —murmuró la pelirroja por lo bajo. Ambos se echaron a reír. Pero Shiori no podía evitar esa sensación de estar haciendo algo mal. Las palabras de su abuelo resonaron en sus oídos nuevamente. Aquello la molestaba, sentía como si se ahogara en un mar de culpa. Así que decidió dejar ir toda la peocupación.
Si acaso no salgo ilesa, o pierdo la vida a manos de lo que sea que encontraré allí... No importa. Estos sentimientos son lo más importante que tengo, por eso... Por eso, cueste lo que cueste, por más que mi alma se desgarre cada vez que desestimamos de esa manera alguna posibilidad de que algo surja entre nosotros, porque ambos sabemos que es más que imposible, quiero mantenerlos hasta el final. Realmente lo siento, abuelo, pero no creo que pueda cumplir con todos los requisitos para entrar. Pero, ¿qué más da? A pesar de todo, me siento en paz conmigo misma cuando Yuhei y yo estamos como ahora, riendo juntos —monologó Shiori en su mente, sin poder evitar volver una y otra vez a esa línea de sus pensamientos.
End of the chapter
...
¡Qué onda, manga de giles! :D
Es raro que yo esté subiendo algo, lo sé, lo sé, ¡sobre todo si tiene más de un capítulo! Pero bueno, cosas fuera de lo común pasan bastante más seguido últimamente, sobre todo para mi. Es que yo misma estoy bastante fuera de lo común (?). Dizen k zoi ezpezial, pero yo digo que no. ¿Ustedes qué piensan? ¿Es un comienzo raro, regular, un tanto confuso, que no tiene un choto que ver con la intro del capítulo anterior? (Re cambié de tema mal, ah) ¿Les gustó? ¿Shippean a Shiori y a Yūhei?
Bueno, yo no.
Yūhei ya tiene un lugar en mi corazoncito junto a otra persona. ¿Quieren saber quién es (・ω・´)ゞ? Ay, confieso que estoy a full con los kaomojis, los adoro. Llenaría la notita esta del orto con kaomojis, pero mejor no lo hago porque me molesta que la gente haga eso, así que no, no lo voy a hacer.
O tal vez sí...
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\(^o^)/
BANZAI!
Bueno, basta.
Iba a decirles sobre lo de "raíz cuadrada de tres puntos". A quienes hayan visto Durarara! seguramente les resultará familiar (o no, qué se yo, capaz que ni registraron cuando lo dijeron), pero es algo que dicen Mikado y Masaomi. Creo que es para referirse a algo muy bueno o kúl o yo que sé, y bueno, como Shiori y Yūhei son una parejita de otakus, piensen que ellos lo descubrieron viendo Durarara! y sí lo entendieron y por eso lo usan todo el tiempo :D.
Well... los dejo, divos (y divas, obvio). Nos re vimos wacho. Bais.
