Capitulo 3: Lejanía y dolor parte 2
Juvia le mira sorprendida ante el nombre real del pelirrosa recordando las palabras de su amado antes y durante de la batalla de Álvarez.
-Natsu-san…no, ¿usted era el objetivo de Gray-sama?- pregunta ocultando su mirada –Recuerdo que Gray-sama quería derrotar a END…pero, ¿por qué Natsu-san es…?- sus palabras se entrecortan tratando de descifrar las imágenes y recuerdos en su mente.
-Soy el hermano menor de Zeref, morí hace muchísimo tiempo y fui reencarnado como un Etherias con el objetivo de matar a mi hermano- su voz suena segura –Sin embargo, lo que Gray y yo no sabíamos era que, al igual que Acnologia, podía dragonificar… mi forma real es un dragón.
-¿Cómo…como fue que lo hizo?- pregunta curiosa y a la vez dolida.
-Fusioné las dos semillas de demonio y dragón en mi interior, pero al no haber entrenado, no supe controlarme. Pensé que con solo derrotar a Zeref volvería a mi forma humana, sin embargo, al estar convertido en un dragón, sentía impulsos que me cegaron totalmente.
-¡Por qué Juvia no recuerda!- exclama furiosa la chica sin creer totalmente a la palabra -¿Por qué Juvia…?- estalla a llorar.
-Quizás fue el impacto, al transformarme, me contaron que destruí gran parte del terreno e intente asesinar los que estaban a mis lados…
Un grito desgarrador perfora el ambiente provocando que la gente se sintiese insegura y perpleja de lo que veía, pues una masa negra se forma rugiendo fervorosamente estremeciendo la tierra. La rubia se estremece y queda estática en su lugar al ver la forma Etherias de su amado, mientras Gray se maldice al notar que su amigo tomo una decisión difícil.
-Tendré que hacerlo- susurra Gray tomando con delicadez la herida de su costado para poder sacar fuerzas –Tengo que sellarlo.
-¡Gray-sama!, eso es peligroso ya que…-
Es interrumpida por una brisa fuerte que lanza a la rubia y la peliazul a chocar contra varios segmentos de roca y tierra, Juvia crea una masa de agua antes de aterrizar, sin embargo su cabeza se golpea una roca gigantesca que volaba junto a ellas, Lucy se percata y agarra a su compañera cayendo como soporte para su amiga.
-¡Juvia, Lucy!- exclama Gray preocupado al ver sus compañeras heridas. Se deja llevar de su impulso y va a ayudarlas.
-¡Juvia reacciona!- exclama Lucy dejándola a un lado para mirarla de frente, la rubia se percata que la caída le dejo un trauma fuerte en las piernas inmovilizándola.
La peliazul no responde, a cambio, una línea gruesa de sangre sale de su cabeza asustando a la rubia: -Lucy, salgan de aquí, llévate a Juvia- dice el mago de Hielo percatándose del peligro enorme que acarreaban estando junto a él.
Aquella masa negra toma forma de dragón, expone sus enormes alas negras en forma de desafío, sus ojos rojos brillaban mientras rugía hacia los cielos, llamando la atención del rey de los dragones, Acnologia.
-¡Esto calza perfecto!- exclama Zeref tomando un aura negro con su mirada perdida.
-Gray…- susurra Lucy tenebrosa –No…puedo mover mis piernas del todo.
-No puedo salir de aquí, debo ayudar a Natsu.
-No te preocupes, trataré de invocar a alguno de mis espi…
De nuevo es interrumpida por otra oleada fuerte de brisa.
-¿Dónde están tus llaves?
Lucy palmea su falda pero sus nervios aumentan cuando no siente la bolsita junto con las llaves en su cinturón.
-No, esto…se me tuvieron que caer cuando salimos volando…
-¿Te refieres que está entre los escombros?- pregunta el pelinegro sintiendo que la situación se vuelve peor. Los pasos de la fiera estremecen de nuevo el suelo sacudiendo las piedras. Lucy recuerda algo y se quita uno de sus zapatos sacando de ella una llave dorada, un alivio le recorre el cuerpo.
-Es la llave de capri…- un rugido se vuelve a hacer presente desorientando a las personas a su alrededor –Pu…puerta de la cabra…- susurra sintiendo una molestia en su oídos -¡Puerta de la cabra, te a…!
La tierra vuelve a temblar provocando que las piedras y escombros de edificios se derrumben sobre Lucy, la chica se alcanza a arrastrar pero sus piernas logran ser atrapadas por la alud, sintiendo algunos artefactos cortopunzantes entrándole sin compasión sacándole un grito de dolor, el impacto provoca que su llave se mueva a unos metros de su lugar. Gray se levanta y ve como el dragón nota su presencia. Una de sus garras se dirige a ellos pero lo esquiva con un escudo de hielo…
-Por eso Lucy-chan…- sus lágrimas rebosan con fervor de sus ojos al recordar la mirada de tristeza y tortura de la rubia – ¿Na…tsu recuerda como termino todo?- oculta su mirada tras el pelo que se le vino al frente.
-No del todo- responde sinceramente –Solo recuerdo que cuando desperté…todo había terminado-
-Eso significa solo una cosa- Juvia levanta su cabeza mostrando una sonrisa falsa –Natsu-san no lo hizo…- solloza tratando de convencerse –Si Gray-sama quería que viviera como Natsu-san y creyó como su más fiel amigo, entonces Juvia también lo hará-
-Juvia…- susurra el chico sin creer lo que está escuchando.
-Sin embargo, Juvia no puede perdonarse por el hecho de que no ayudo a aquella causa así que…- Le mira fijamente seria –Juvia le ayudará a manejar su forma Etherias, entrenaré con sangre y adquiriré el conocimiento necesario, a cambio, por favor Natsu-san cumpla la promesa de Gray-sama y cuide de Juvia.
Natsu queda sorprendido por la promesa de la chica, respondiendo con solo un asentimiento de cabeza. Sus pensamientos se vuelven un lio interno sin esperarse la reacción de la chica, pues en vez de alejarse quería acercarse creyendo en él, cosa que muy pocos de su gremio creían. Esta acción le hizo recordar un poco a su padre el dragón Igneel.
-¿Por…qué…?
-No espere que Juvia reaccione de buena manera inmediatamente por favor, Juvia está muy dolida, siente un odio irrefutable hacia Natsu-san y hacia sí misma, sin embargo cumpliré mi promesa.
Natsu vuelve a asentir y se acuesta en la cama: -Mañana empezamos el entrenamiento.
La ciudad de Era paso el resto de la tarde con una nubosidad que pronosticaba lluvia, sin embargo, la maga de agua no quería volver a sus depresiones de hace poco, tenía claro que debía aceptar las cosas como son y empezar a cambiar su actitud sobre varios temas, pero el simple hecho de recordar, o mejor dicho, de escuchar los sucesos de la guerra con la versión del causante hacia que dentro de su corazón, un aura negra retomara en sus sentimientos, sentía el miedo de enamorarse, y ya no por el hecho de que provoca la lluvia y esconde los días soleados, sino porque al ser una maga de buen rango, corría peligro, y no solo ella, sino también el que la amara. Natsu no pudo aguantar el ambiente creado por ellos mismos, así que pidió una habitación aparte consumiéndose por el dolor y la soledad.
A la mañana siguiente, unos rayos del sol se filtran en la habitación despertando a los susodichos, recordando sus promesas se levantaron con un poco de desánimo propuestos a olvidar el pasado. Toman una ducha por aparte y se visten sin alguna refutación o cambio de plan, ya listos para salir del hotel, la gente se quedaba mirando con miedo al chico, quien tras tomar el baño su cabello había vuelto a ser rosado y desenmarañado, lo que provocaba que alguna gente lo recordara.
Los rumores de que un mago de Fairy Tail clase S estaba en la ciudad como si nada altero a los soldados que se maldecían por tener la guardia baja. Natsu noto las miradas hacia su contra y al momento que salió la peliazul, la tomó de la mano y saco sus alas negras de dragón.
-¡Natsu-san!- gritaba Juvia tras el impacto de ya no sentir el tacto de la tierra en sus zapatos. La liga de su cabello se soltó provocando que su cabello de color azul brillara en el cielo dándole una imagen celestial.
-Miren…- susurró uno de los citadinos, ese demonio acaba de robarse a un ángel.
La chica tras la inseguridad de estar sujeta de solo manos le clava las uñas y trata de no mover sus piernas. Sus gritos provocan cierta diversión en el chico quien al relajarse, su magia oscura se empezaba a desvanecer cayendo levemente.
-¡Natsu-san, estamos cayendo!- exclama la peliazul con miedo intentando subir sus piernas para no balancearlas.
El pelirrosa suelta una risotada mientras la chica observa temerosa como aquellas alas negras se desvanecen cayendo más rápido, sin pensarlo grita lastimándose su garganta, mueve sus ojos abajo y se topa con un lago a unos cuantos metros, recordando sus poderes trata de tranquilizarse y eleva una burbuja de agua soportando la caída. Antes del caer suavemente en la elevada colcha de agua, las alas negras se evaporan como humo como si nada hubiese pasado, esta acción hace que la chica se cuestione el cómo su poder surge.
Cuando sacan sus cabezas para tomar aire y bajar el agua a su lugar de procedencia, el chico se muestra risueño ante una preocupada Juvia. La peliazul crea una escalera artificial hacia la orilla del lago, empapados bajan escuchándose a kilómetros las risotadas del pelirrosa.
-No es chiste
-Tienes que admitir que fue demasiado chistoso tu reacción
-Yo estaba asustada
-Yo estaba nervioso, hasta que me hiciste reír- vuelve a reírse al recordar sus gritos.
-Natsu-san…- Juvia trata de plantar su pregunta sin sonar atrevida -¿Por qué…no, como sacó esas alas. ¿Eran las alas de END?
El chico oscurece su sonrisa al recordar su verdadero nombre, desvía su mirada hacia el cielo y nota que el sol está en su máximo resplandor.
-Deberíamos dejar nuestras ropas secarse.
-¿Eh?- pregunta la chica desconcertada, llegando a su imaginación un Natsu desnudo mostrando toda su gloria, un ligero color carmesí aparece en sus mejillas. El pelirrosa le ve sonriente.
-Dejamos nuestras cosas en Era…
Juvia frunce sus cejas sin entender la situación.
-¿No vamos a volver?
-¿Crees que nos van a dejar entrar después de enterarse que tú y yo somos de Fairy Tail?
-¡¿Eh?!- pregunta la chica de nuevo desconcertada -¡¿Cómo lo supieron?!
Natsu señala su cabellera.
-Hoy me bañé
Hola chicos, perdonen la demora. Gracias por su apoyo, me han servido de inspiración.
Espero que les haya gustado el capitulo, aunque a mi parecer esta un poco aburrido hahahahaha
Nos estamos leyendo.
