Capitulo 6: Memorias y promesas

El sol perfora la espesa neblina, incitando a los pájaros a cantar ante su deslumbrante llegada, de las hojas caen el rocío transparente a la ventana de su creadora, quien tenía su mirada fija en el cambio de color del cielo, sintiendo el ardor en sus pupilas, señal del deber parpadear para hidratar, debajo de sus ojos azules unas bolsas negras salen a la luz, pero sin opacar su cara angelical. Sus manos sostienen sin fuerzas sus piernas níveas dobladas hacia su pecho, sus cabellos azules enmarañados en una ligera liga a punto de estallar le dan un aspecto deplorable y señal de su constante tristeza. Unos pasos silenciosos se acercan a ella con la intención de alentarla, pues sabía que hablar de su pasado y de su vida a alguien importante le dolía, aunque hubiera tratado de no demostrarlo para mostrar firmeza.

- Juvia…- divaga Natsu apoyándose en el marco de la puerta mirándola en ese estado, al principio la chica no atiende hasta que un ave la regresa a la realidad.

Se levanta perezosamente tratando de arreglarse su cabello y mostrando una sonrisa lasciva.

- Natsu-s…-

- No es necesario que hagas eso- comenta el chico caminando hacia la cama –Sé muy bien cómo te sientes, no forjes una sonrisa, me hace sentir algo culpable.

- Juvia lo siente- agacha su mirada cuando el chico se sienta a su lado.

- Bueno, al menos ya saben tu situación, no creo que te vayan a molestar por ello…

- Pero tendrán lastima, Juvia quería cambiar y dejar otra impresión.

- Juvia…- vuelve el chico mirándola con lastima, sin pensarlo con su mano agarra la mandíbula de la peliazul para que alce su mirada y lo vea fijamente, impresionando un poco a Juvia. –La impresión no es la primera que muestras, con el tiempo y confianza mostraras aquella chica dulce y amorosa que eres- una sonrisa sincera aparece en sus labios desconcertando a la chica totalmente, un ligero sonrojo aparece en sus cachetes dejando ver a Natsu aquel rostro angelical que había visto desde la primera vez, sus ojos negros se quedan hipnotizados en el profundo brillo de sus azulados ojos.

Una alerta suena en la mente de la chica provocando que el toque con su mano se sintiese como fuego, el chico detecta aquel movimiento y parpadea varias veces seguidas tratando de asimilar lo que paso.

- Am…- divaga buscando algún tema de conversación –Yo…te espero afuera para entrenar o… algo- el entrecejo del chico se frunce ante las estúpidas ideas y lo confusa que se estaba volviendo su mente.

- Natsu.

Aquello alerta al muchacho inmutándolo mientras trataba de levantarse de la cama. ¿Acaso Juvia no había utilizado los honoríficos?

- ¿Si?

La chica lo sujeta del borde de la camisa negra.

- Quiero dormir, no he podido hacerlo durante toda la noche.

Su tono de voz y la forma de hablar habían cambiado totalmente.

- ¿Qué tiene que ver eso conmigo?

La chica abre sus ojos como si se acabara de dar cuenta de lo que acaba de decir sonrojándola más.

- Yo…Juvia quería que Natsu-san la acompañara hasta que quedara dormida.

El pelirrosa decide tomar aquella petición de forma amistosa aceptando inmediatamente, así cuando Juvia se despertara, tuviera la mente despejada y así convencerla para partir hacia algún otro pueblo. Para sorpresa de Juvia, su mente empezaba a recordar todo lo que había sucedido hasta ahora, y por alguna razón, sentía que su corazón volvía a ser feliz. Natsu se arrecuesta a la pared pegada a la venta y extiende sus piernas para que la chica reposara su cabeza en ellas.

- Adelante- afirma cruzando sus manos sobre su pecho mirando a la chica con cierto brillo de diversión.

- ¿Natsu-san no se sentirá incomodo? – su mente se convertía poco a poco en un nido de serpientes con muchos pro y contras con su acción.

- Te acompañaré apenas tenga sueño profundo, después hablaré con el vejestorio de esta casa para avisarle que estarás indispuesta- finaliza mostrando una sonrisa, Juvia no logra detener el sonrojo en sus mejillas.

- Bien, aquí voy- comenta más para sí misma. Poco a poco descansa su cabeza en las piernas del chico, acomoda su cuerpo por debajo de las cobijas de lana mientras su rostro queda en dirección a la mirada del pelirrosa.

- No entiendo porque tanta pena, con Lucy esto era muy seguido.

La peliazul frunce el entrecejo y voltea la mirada a otro lado disimulando su sonrojo.

- Juvia no es como Lucy-chan, además, además, con Gray-sama no hubo este tipo de cercanía, esto es algo nuevo para Juvia.

- Hmp, me imagino que estaría diciendo Hielitos si estaría en mi posición: Oh Juvia, levántate, ¿Qué te pasa?, me iré a dormir a mi habitación – suelta una carcajada contagiando a su compañera.

- Juvia cree que fue una molestaría para Gray-sama, pero algo dentro de ella decía que Gray-sama la amaba- vuelve su vista hacia el techo sumergiendo sus pensamientos a los latidos de su corazón y a aquellos bellos recuerdos.

- Eres una mujer muy apasionada con lo que haces, y eso muchas personas no lo entienden- comenta Natsu intentando evitar el tema de Gray para no volver a la melancolía.

Juvia gira su rostro y le mira fijamente de nuevo:

- ¿Natsu-san lo entiende?

El pelirrosa suelta una risilla.

- No te niego que también me apasiono por lo que me gusta o hago, por algo estoy aquí, siempre me ha gustado tratar de conocer las explicaciones hacia lo que soy, además de salir- una carcajada inunda el lugar –Siempre me gustan los ambientes de alegría y recocha, da mucha energía, y aunque no me apasiona el amor, me apasiona la alegría y la unión, por eso te entiendo.

Ante los ojos de la chica le parecía que un aura blanca rodeaba al chico.

- ¿Quiere decir que le apasiona causar el caos en el gremio?

Otra carcajada del chico inunda el lugar

- Si lo dices así suena más raro, pero algo así, cuando destruimos el gremio por disputas, siempre lo remendamos juntos, y pagamos todo juntos.

Los ojos de la chica empezaban a pesar tras el cansancio que empezaba a emerger en su cuerpo, sin temor alguno ladea su cabeza mientras posa su mano izquierda en la pierna del chico. La respiración fue acortándose poco a poco y los rayos del sol se empezaban a filtrar en la ventana con más fuerza así que Natsu mueve las cortinas hasta donde puede mientras observa desde la sobra, aquella sonrisa minúscula que se había formado en el rostro de su compañera, esta acción le provocaba cierta satisfacción, pues estaba cumpliendo fielmente a su palabra con su amigo.

- ¿Así que todo termino?, ¿Qué dices hielitos?

Gray observa fijamente el cielo que se empezaba a oscurecer.

- No me gusta cantar victoria antes de todo.

- Tu todo presuntuoso- se queja el pelirrosa ocasionando una expresión de disgusto en el pelinegro, Natsu se prepara para su divertida discusión, sin embargo, esta no llega.

- Natsu- Gray lo mira seriamente, el mencionado disminuye su sonrisa ante la seriedad del asunto. – Hay cosas inevitables como la muerte, y eso lo sabes.

- No vas a morir Hielitos, no en mi presencia.

Una sonrisa socarrona sale por parte de su amigo.

- No puedes asegurar algo que no sabes que pasara, debes aprender eso Natsu, más si te voy a pedir esto.

Natsu frunce el ceño sin entender.

- ¿A qué te refieres?

- Vas a mantener a Juvia a salvo pase lo que pase, sé que no tienes una buena relación con ella, pero créeme que si la conoces a fondo con el tiempo y la confianza te darás cuenta que es una mujer dulce y amorosa…

- Gray eso es estúpido lo que estás diciendo… tu cuidaras de ella.

- Mi misión es enfrentar a END, y desde un principio tuve en claro que es una misión suicida, por eso no quería crear lazos con ella- desvía su mirada al monto de rocas

- Eso es más estúpido aun- Natsu golpea enojado un muro semi destruido que estaba al frente suyo – Déjalo ir, vive feliz con los que quieres.

- ¿Crees que viviría feliz con un monstruo que amenaza a mi familia?, ¿crees que podría acostarme con una mujer sin pensar en la muerte de mis padres? - contesta enojado agarrándolo del cuello de la camisa, Natsu lo mira neutral, pues entendía aquella sensación.

- Creo que lo hago bien- comenta antes de dirigir su vista hacia el cielo - ¿No crees hielitos? - una sonrisa melancólica se forma en su rostro –Y te entiendo perfectamente, te hubiera pedido lo mismo con Lucy, pero jamás pensé que quien te quitaría la vida fuese yo.


Una mesa redonda se forma en el antiguo salón del gremio de Fairy Tail conformado por la maestra, cargo ocupado por Erza Scarlet, sus ayudantes y los viejos del consejo de magia. Un aura tensa rodea el lugar provocándole asco a la maestra quien golpeaba sus dedos sobre la madera exasperada, Laxus mantenía sus ojos cerrados con inexpresividad en su rostro, pues desde hacía unos días quería que toda esta disputa con el consejo saliera perfecta pero su dichosa maestra no se dignaba en dejar el sake, en una esquina parada se encontraba Lucy Heartfilia quien jugueteaba con sus dedos nerviosa ante la propuesta que iba a plantear.

- Bueno, maestra Erza Scarlet, quisiéramos dejar en claro la posición del gremio ante…

- ¡Ni loca revocaran mi gremio quien se ha mantenido firme ante todas las adversidades impuestas por los monarcas! - exclama incomodando al viejo de barba larga quien había comenzado la conversación.

- No lo revocaremos, solo debemos colocar restricciones de todo tipo- finaliza otro perteneciente a la mesa redonda. Erza responde con una mueca.

- Erza-sempai, quizás deberíamos tomar estas reglas…- finaliza Mirajane tranquilamente.

- Esto es estúpido, me harán escuchar ridiculeces, estoy segura que dentro de esas reglas de mierda esta agregar un miembro del consejo al gremio para que este evaluando todo aquí…

- Quizás ni sea tan malo- responde Laxus mirándola seriamente.

- Sabía que algo así iba a ocurrir- muestra una sonrisa lobuna –Por eso traje a Lucy Heartfilia, es una de nuestras mejores magas del gremio, pertenece al grupo elite.

- Ya hemos escuchado de ella.

La mencionada da algunos pasos inseguros al frente inclinando su cabeza en modo de saludo.

- Lucy tiene una propuesta interesante ante la problemática que ustedes detectan- propone Erza levantándose de su asiento para situarse al lado de su compañera dándole su apoyo. Las miradas de los ancianos se dirigen a la rubia con expectativas de superación, pues Lucy había sido reconocida por su inteligencia.

- En lo personal me parecería una falta de respeto que no hable la maestra, se supone que usted es la que hace los planes y los ejerce- comenta un viejito inconforme de ver a la chica.

- Como maestra del gremio de Fairy Tail, uno de los gremios más importantes de Fiore le otorgo mi palabra a mi compañera Lucy Heartfilia maga de alto rango y reconocida por la Reina de Fiore, Hisui. ¿Eso no es suficiente? - mira desafiante aquel sujeto, que, aun rechistando con sus dientes, decide sentarse y escuchar a las malas aquellas propuestas.

Lucy respira profundo y echa una mirada a su alrededor.

Fairy Tail no morirá mientras este aquí.

Natsu, tu casa te estará esperando


Buenas, por aquí reportandome después de hace muchisisimo tiempo

No colocare excusas, lean mi bio ahahaha

Espero que les haya gustado el capitulo, si sale con errores disculpen, pero Fanfiction no me quiere hhahahahahahahaha, lo corrijo y corrijo y hmp.

ya que retomé el hilo de la historia volveré a mis horarios así que... nos estaremos leyendo.

Lena22