V


–Pequeño travieso, ahora tendré que ir a comprar más comida.

Comenta acariciando mi cabeza y al mugroso gato le sonríe viéndole con ojos de amor.

–Tsk.

Molesto aparto su mano, me alejo de ella y un nuevo suspiro escapa de sus labios.

–Por lo que más quieran traten de llevarse bien, no me tardo.

Y con eso dicho Lenalee sale dejándome a solas con su gato.

Cuando me asomo por la ventana y la veo salir del edificio el momento de mi venganza ha llegado.