Hola de nuevo, les traigo el tercer capítulo de este extraño fic el cual me salió mas largo que el capitulo anterior ;)

También les quiero agradecer a ustedes por los reviews, fav y follow, también los que comentaron en facebook, no saben cuanto me emociono cada vez que los leo y saber que este fic ha sido de su agrado, en serio, ¡muchas gracias!

Notas: como ya saben los personajes de KSB no me pertenecen, yo solo los tomo prestados para mis locuras de amor XD

Advertencia: un muy posible Ooc de Morinaga y Souichi, en especial de este último o.O

Este capítulo comienza con un POV de Souichi, después de Morinaga y de nuevo con Souichi. Estos POV explicarán cómo se sentía nuestro tirano sempai en ciertos eventos del capítulo anterior y cómo es la relación amical entre Morinaga y Yukihiro.

Sin mas que decir, por ahora ya que si no les haré spoiler XD, les invito a leer, espero que sea de su agrado n_n

.

.

Parte tres: Recuerdos, culpas y unas cuantas alegrías

.

POV Souichi

¡¿Qué hacía ese imbécil de Morinaga con ese sujeto y lo peor de todo, abrazados?!, pero eso no se iba a quedar así, está muy equivocado si cree que yo le permitiré estar con otro.

—¡MORINAGA!— grité mostrando claramente mi molestia, mi indignación y la rabia que siento al verlo con otro hombre…

¿No se suponía que me amaba solo a mí?

¿Cómo es que permite que ese sujeto lo toque de esa manera?

—¿se-sempai…?—pude ver su cara de sorpresa al verme, y sobretodo, el rostro enojado del sujeto que lo acompañaba…

¡Ese imbécil!

Morinaga es de mi propiedad, solo yo tengo derecho sobre él

Y se lo haré saber a ese sujeto…

Mientras me acercaba a ese par de tontos, pude notar como ese maldito aferraba aun mas a Morinaga en sus brazos, ¡¿Quién se cree para tener de esa forma a mi kohai?!

¡¿Quién le dio ese derecho?!

—¿quién eres y qué quieres con Tetsuhiro?—habló el malnacido ese sin dejar de abrazar a Morinaga

Me molesta…

—eso no es asunto tuyo—una vez que terminé de hablar, y ya estando cerca de ellos, jalé del brazo a Morinaga para alejarlo de ese pelinegro tomándolo totalmente desprevenido, podía ver además la cara de sorpresa y molestia del otro sujeto—¡aléjate de mi kohai, maldito!—le grité, quería que se fuera y que no volviera a ver a Morinaga, su sola presencia me irritaba

—sempai, ya fue suficiente…—me hablaba Morinaga mientras trataba inútilmente soltarse de mi agarre.

Necesito hablar con él, pero para eso necesito que estemos solos, lo mejor será que vayamos al apartamento.

—¡cállate!—le grité, pero aun así seguía forcejeando, eso me molestó aun más

¿Es que acaso quiere estar con ese maldito?, ¿tanto le gustó estar en sus brazos…?, ¿es posible que ellos sean algo mas… que amigos?

Me alteré…

—¡¿a que estas jugando, Morinaga?!—no sabía en que momento había sujetado el cuello de su suéter, lo único que tenía claro era el extraño dolor en mi pecho, me dolía y no sé la razón, tal vez Morinaga tenga la respuesta—¡habla de una maldita vez!—gritaba mientras lo zarandeaba

¿Por qué me duele pensar que ya no me amas?

¡Maldición!

—suelta a Tetsuhiro, maldito aprovechado—habló ese sujeto nuevamente haciendo que detenga mis movimientos y le preste atención—no voy a permitir que sigas lastimando el amable corazón de una de las personas mas importantes de mi vida

—no estoy hablando contigo, este no es asunto tuyo—¿Por qué no se va?, ¿acaso no se da cuenta que su presencia me es insoportable?, el que Morinaga lo vea con preocupación… me irrita a niveles insospechados—si no quieres que te golpee será mejor que te vayas de una maldita vez—

La mirada de ese sujeto cambió…

Ahora me miraba con ira e indignación.

—¿Y dejar que maltrates a Tetsuhiro?, ¡JAMAS! OISTE—sujetó mi brazo con fuerza haciendo que soltara a Morinaga en el proceso, quise liberarme de su agarre, pero no podía, el muy maldito tiene mucha fuerza—ahora que sé como es el maldito que ha estado lastimando a Tetsu por tres años, con mayor razón pienso alejarlo de ti, ¡te quedó claro!—me gritaba sin soltarme, y yo buscaba apoyo de Morinaga, pero pude ver que él se sobaba su brazo, él mismo que antes había sujetado al separarlo de su amigo.

¿Acaso lo lastimé?, ese pensamiento me hizo sentir culpable

Maldición, necesito hablar con él y aclarar las cosas entre nosotros, por eso en un intento por liberarme aproveché un descuido y lancé un golpe al desgraciado, para mi desgracia ese maldito lo esquivó, pero al menos logré liberarme.

Tengo ganas de matarlo a golpes

—¡ya basta los dos!—gritó Morinaga poniéndose en medio, justo cuando pensaba golpear a su amigo, el cual parecía haber tenido la misma idea que yo—sempai, vete de una vez, solo estas causando problemas—

¿Problemas, eh?

Tan importante es ese pelinegro para Morinaga que prefiere hacerme frente y protegerlo a él

—así que defiendes a ese sujeto—lo miré con rabia, estaba molesto pues lo prefiere a él antes que… a mí…— ¿estas saliendo con él?, ¡es por ese idiota que decidiste terminar nuestro trato!

Y pensar que todo este tiempo creía que Morinaga siempre estaría junto a mí

Que no me dejaría nunca

"¡sempai!"

Que me amaría y que por eso el trato nunca se rompería al menos que yo decidiera lo contrario.

"sempai"

Algo que en realidad nunca pensaba hacer.

—¡¿Qué sí fue así?!—habló ese sujeto antes que Morinaga pudiera darme su respuesta, me miraba desafiante como si con eso me pudiera intimidar—¿te molesta que Tetsuhiro esté saliendo conmigo?

¿Qué?, ¿salir con Morinaga? Eso no es posible…

¡Eso tiene que ser una vil mentira!

Seguro solo trata de hacerme enfadar, algo que ha conseguido, pero también siento como si mi pecho se oprimiera

Duele

—¡YUKI!—el grito de Morinaga me sacó de mis dolorosos pensamientos

Volví a dirigir mi mirada al tal Yuki, ahora sé como se llama, y podía ver su estúpida sonrisa de satisfacción. Está loco si piensa que creeré su mentira y que con eso me alejaré de mi kohai

Porque la mirada de Morinaga me da entender eso…

"te amo, sempai"

Pero sobre todo, algo en mi interior se niega en creer en las palabras de Yuki.

—¡Morinaga no saldría contigo ni con nadie porque él me ama!—grité con todas mis fuerzas

Me sentía agitado, pero poco a poco pude calmar mi respiración. Pude ver la cara de sorpresa de ambos, al observarlos bien me di cuenta que sus rostros también expresaban incredulidad.

¿No creían mis palabras?, ¿cómo es eso posible?

Entendería esa mirada en Yuki porque a él no lo conozco, pero Morinaga ¿por qué no me cree?

¿Es que acaso todas sus palabras de amor que me decía eran mentira? No, yo me habría dado cuenta de ello, entonces, ¿por qué me mira de esa manera?

"¡Morinaga no saldría contigo ni con nadie porque él me ama!"

No puede ser... ¡¿Yo dije eso?!

Ahora entiendo por qué me miran raro…

—esto… yo…quiero decir…—siento mi cara arder, es posible que mi rostro este completamente rojo. Busco una manera de explicar lo que dije antes sin tratar de ver a los ojos a esos dos…

¡¿Cómo pude decir algo tan vergonzoso?!

¡¿Cómo pude caer tan bajo?!

Me siento humillado, y lo peor es que ese idiota de Yuki lo sabe, por eso su pésimo intento de no reírse de mí en mi cara. Morinaga, en cambio, solo me mira de manera seria, odio que me mire así.

No me gusta esa mirada, no cuando él antes me miraba con ternura y devoción.

Comencé a escuchar murmullos así que volví a centrar mi vista en ellos, no sé que tanto estarían conversando, pero tal parecía que a Yuki no le gustaba lo que sea que le decía Morinaga. De repente ambos dirigieron su mirada en mí. Y pude ver que Morinaga asentía con la cabeza, ahora no me quedaba duda de que están hablando de mí

—ese sujeto no es tu dueño, no tienes por qué cumplirle cada uno de sus caprichos, él no te merece—habló Yuki sin dejar de mirarme como una plaga

¡¿Cómo se atreve hablar así de mí sin conocerme primero?!

—oye ¡deja de hablar de mí como si me conocieras! Eres un completo desconocido para mí—me sentía indignado—no sé que estupideces te habrá dicho Morinaga—miré de reojo a mi kohai por unos segundos—pero estoy seguro que son exageraciones suyas para hacerse la víctima de todo.

Yuki resopló con frustración, y sin dejar de mirarme directamente a los ojos habló.

—se nota que no te has tomado la molestia de conocer mejor a tu kohai, aunque debo de suponer que para ti eso debe ser irrelevante ya que lo único que quieres de él es un buen revolcón.

Ahora si lo mato, ¡lo mato!

¡Cómo se le ocurre pensar que puedo ser tan desalmado!

¡Morinaga es mas que un simple revolcón!

—eso no es cierto, ¡Idiota!—grité

¡Es mi kohai, mi asistente, mi amigo y alguien muy especial para mí!

—no me digas idiota, ¡pervertido!—gritó Yuki

—¡YA FUE SUFICIENTE!—el grito de Morinaga nos tomó por sorpresa a ambos.

Era la primera vez que lo escuchaba levantar la voz de esa manera, además que podía ver la mirada molesta de él ya no solo dirigida a mí sino también a su fastidioso amigo quien parecía ya estar acostumbrado a ese tipo de trato, en cambio para mí eso era nuevo.

Sin previo aviso, Morinaga me tomó del brazo y arrastrándome me llevaba a la salida mas cercana del parque. Trataba de soltarme de su agarre, pero era inútil, él tenia mas fuerza que yo y eso me ofendía…

Y pensar que todas las veces que lo he golpeado nunca me levantó la mano…

Una vez en la salida, Morinaga y el tal Yuki se dirigieron unas cuantas palabras. No prestaba atención a su conversación, pues estaba mas interesado en hacer que mi estúpido kohai me soltara, cuando estaba a punto de golpearlo le presto atención a lo dicho por Yuki.

—nos vemos en casa, no llegues tarde— habló el bastardo ese, y pude ver la mirada relajada y una leve sonrisa de Morinaga mientras observaba a Yuki irse

Eso me enfureció, fue ahí que me di cuenta que ese sujeto estaba escapando

¡¿Cómo a atreve?!, después de las cosa que dijo de mí, se va así sin mas, acaso pensó que me quedaría tranquilo después de escuchar todas sus ofensas.

—¡Oye no huyas!—grité con fuerza, esperando que el muy cobarde me escuchara y regresara a terminar la discusión que teníamos.

Ese cretino detuvo sus pasos y pude sentir que Morinaga aplicó mas fuerza en su agarre, como esperando así detener mi impulso por golpear a su Yuki, pero este solo giró su rostro, me miró, miró a Morinaga unos segundos, sonrió y siguió su camino.

—Maldición, Morinaga, ya suéltame—esto era humillante, ese idiota de Yuki se estaba burlando, lo sé, seguro porque hasta ahora mis intentos por soltarme han sido inútiles.

—lo haré si te comportas—me regañó—solo así te soltaré y escucharé lo que tengas que decirme, porque supongo que para eso me seguiste al parque, ¿no es así?

—en eso te equivocas, yo no sabía que te encontrabas aquí ni mucho menos que estabas acompañado—Fui sincero, realmente no sabia que encontraría a Morinaga con otro sujeto y mucho menos verlos abrazados como si fueran una melosa pareja homosexual.

El solo recordarlo me hace hervir la sangre.

Lo que le dije pareció convencerlo, pues me soltó y yo de manera casi automática me froté el brazo, seguramente mañana tendré moretones. ¡Demonios!, odio admitir que Morinaga tiene mas fuerte que yo.

Estuvimos sin hablarnos y sin movernos por unos minutos que para mí fueron siglos hasta que Morinaga decidió regresar al parque mientras me preguntaba

—entonces ¿Qué quieres de mí?—se sentó en una de las bancas mas cercanas a la salida, yo solo me quedé cerca de él sin ninguna intención de sentarme—que sea rápido, tengo que regresar al apartamento temprano— colocó sus manos en sus piernas después de terminar de hablar, me miraba fijamente sin ese brillo que lo caracterizaba.

Parecía cansado…

—entonces mejor hablemos ahí, lo que quiero decirte no quiero que lo sepa nadie— de alguna manera me sentía intimidado por su mirada, pero hacia lo posible por no hacerlo notar.

Quería estar a solas con él, en la privacidad de su pequeño apartamento, ese lugar que ha sido testigo de muchos de nuestros encuentros, esperando poder volver a ver de nuevo al Morinaga mimoso, aquel que no dudaba en invadir mi espacio personal, aquel que he sentido cada vez mas lejano…

Pero por su miraba sospechaba que Morinaga no tenia los mismos planes que yo…

Y lo que me contó confirmó mis sospechas aunque no me esperaba que él se fuera a vivir con ese atrevido.

—así es sempai, me mudé de apartamento, ahora vivo con Yuki—me habló como si fuera lo mas normal de mundo

¡Ese idiota!

—¡¿como pudiste?!—me sentía indignado y extrañamente herido…

Esto no podía ser posible. No podía creer todavía lo que me había dicho. No quería aceptar que ellos estuvieran viviendo juntos… Con él, con Yuki, con ese chico de ojos negros que no solo es un atrevido y odioso sino que también es bien parecido ¡cosa que me molesta aun mas!

—¡¿en que estabas pensando al querer vivir bajo el mismo techo que ese sujeto?!

¿Cuál es la verdadera relación que tiene con ese tipo como para querer dejar su apartamento y vivir con él?

Necesitaba respuestas a muchas de las preguntas que mi mente se hacia, no soportaba la sola idea de que tal vez Morinaga y Yuki sean mas que simples amigos...

—superarte…—lo miré directamente a los ojos y él correspondió mi mirada, necesitaba una mejor respuesta y creo que él entendió porque siguió hablando—quería olvidar lo que siento por ti, necesitaba un cambio de ambiente, mi antiguo apartamento solo me traía recuerdos de nuestros encuentros sexuales y eso no me hacía sentir bien, por eso cuando Yuki me propuso mudarme a su apartamento no lo pensé mucho y acepté su propuesta.

—¿acaso ustedes dos son… pareja?—esa pregunta salió de mis labios sin mi permiso, pero era la que mas necesitaba tener una respuesta.

El me miró unos segundos, por la forma en que me miraba parecía que no había esperado que le preguntara eso.

—no, él es solo un buen amigo al que he comenzado a ver como un hermano protector desde hace un tiempo—me dijo mientras sonreía unos segundos para después borrarla por completo—aunque no entiendo a que se debe tu pregunta, sempai, hasta donde yo sé, eso no debería de importarte

—no me hables de esa manera, y tienes razón al decir que eso no debería de importarme, pero…

¡Maldición!, ¿qué le puedo decir para que no se vaya con ese sujeto o con cualquier otro?

¡No se me ocurre nada!

—pero qué…

—no puedo permitir que salgas con ese sujeto, teníamos un trato ¿lo recuerdas?, ¡tú no puedes buscarte a otro hombre!

Lo único que se me ocurrió fue recordarle las condiciones que tenia con él cuando teníamos el trato, pero sabía que eso no era suficiente para tenerlo de nuevo como antes

—eso era cuando teníamos el trato, pero yo lo anulé, ¿acaso lo olvidaste? ¡Y tú estuviste de acuerdo! incluso me dijiste que hiciera lo que quiera que no te importaba, ¡así que no me vengas con tus tonterías!

—no son tonterías, Morinaga, es cierto que anulaste el trato y que no fui sincero al decir que no me importaba lo que hicieras—me dolía el recordar esa noche que se rompió el trato, pues de alguna manera sentía que se había roto algo mas ese día—es que estaba molesto con tu decisión, incluso ahora lo estoy porque me has estado evitando todo el tiempo

—¡qué más podía hacer!, el hombre a quien amo no puede corresponder mis sentimientos, no podía seguir a tu lado como si nada pasara, ya era hora de darme mi lugar

Se escuchaba herido.

—solo olvida estos estúpidos sentimientos, ¡¿por qué no podemos volver a como estábamos antes?!

¿Por qué tenía que enamorarse de alguien como yo?, si solo fuera atracción lo que sintiera por mí las cosas entre nosotros serian mas fáciles.

Pero él no entiende eso.

—Porque ya me cansé de estarme ocultando todo el tiempo, ya te lo había dicho, tú no me amas, solo quieres que te complazca en la cama. En cambio yo busco que correspondas a mis sentimientos, pero ya tengo bastante claro que eso nunca sucederá…

—Mori…naga—estaba sorprendido y dolido por lo que me había dicho

¿Todo este tiempo él pensaba eso de mí?, ¿qué solo lo quiero para tener sexo?

"se nota que no te has tomado la molestia de conocer mejor a tu kohai, aunque debo de suponer que para ti eso debe ser irrelevante ya que lo único que quieres de él es un buen revolcón"

Recordé las palabras del tal Yuki y la molestia me inundó. ¿Ese sujeto qué tanto sabe de Morinaga que yo desconozco?

Porque ahora que me pongo a reflexionar acabo de caer en cuenta que no sé prácticamente nada de Morinaga, en cambio él sabe casi todo de mí

¿Qué he estado haciendo todo este tiempo?

—si eso era todo lo que tenias que decirme, me voy—sus palabras nuevamente me sacaron de mis pensamientos.

Él se puso de pie y se dirigió nuevamente a la salida.

Estaba molesto con él y conmigo, no quería que las cosas terminaran así entre nosotros, pero no tengo ni idea de como arreglar nuestra situación actual, como volver a aquellos tiempos donde él no me trataba con indiferencia, donde tenia la seguridad de que él nunca se alejaría de mí.

No quería perder su amistad y su afecto

Lo que si sabia es que no debía permitir que se fuera ahora, no cuando él ya no vive solo y que si lo deseara podría terminar… siendo seducido por Yuki...

—no te dejaré ir hasta que hagas el trato nuevamente conmigo—lo detuve justo cuando estaba en la salida del parque, jalándole del brazo con mas fuerza de la acostumbrada solo para llamar su completa atención, esa que ya no es dirigida a mi.

—yo no pienso aceptar nuevamente eso, ¡búscate a otro que quiera hacerlo!—forcejeaba, trataba de zafarse, pero yo no se lo permitía, sus palabras me habían dolido—sempai, suéltame, me lastimas…—a pesar de escuchar sus palabras no lo soltaba, sabia que lo estaba lastimando, pero me había dolido el que me dijera que buscara a otro, cómo si eso fuera posible—¡¿por qué te importa tanto que vuelva hacer ese maldito trato contigo?!—me gritó una vez mas, pero al menos ya no me miraba con indiferencia, podía ver esta vez sus ojos cristalizarse, como muchas otras veces lo había hecho antes cuando lo hería con mis palabras.

—¡porque no quiero que vuelvas a tener una vida liberal nuevamente!—me había acordado de la vida liberal que tuvo después de la traición del imbécil de Masaki, y usé eso como excusa para retenerlo a mi lado— tú todavía me amas—de eso no tenia dudas, pues su miraba y sus palabras eran mi prueba—es por eso que no puedo dejar que salgas con otro sujeto, no mientras tengas sentimientos por mí

Eso molestó a Morinaga

—sempai, el hecho que te siga amando no significa que vaya a lazarme a los brazos de cualquiera que me lo proponga—eso ya lo sé, pero aun así eso no le impide que Yuki pueda intentar algo—aquella vez solo era un chiquillo ingenuo que cometió muchos errores, los cuales no tengo la intención de volver a cometer, así que no me ofendas con tus horribles deducciones

Ya no sabía que mas hacer para tenerlo de vuelta, en medio de mi meditación aflojé un poco mi agarre sin querer siendo esto aprovechado por Morinaga para soltarse. Morinaga me miraba con tristeza, nunca entenderé como esa sola mirada hace que me sienta miserable, si su mirada molesta me duele, la de tristeza me destruye.

Pasaron unos minutos, y ninguno de los decía nada, solo nos mirábamos, cada uno analizando al otro, al menos esa era la impresión que me daba su mirada apagada.

—¿acaso no hay manera de estar como antes?—esa pregunta salió de mi boca cómo una súplica sin mi permiso.

Mi cabeza estaba hecha un lío. Sentía que la situación se estaba escapando de mis manos.

Escuché un suspiro lleno de frustración de su parte antes de escucharle hablar.

—solo hay una manera—eso captó mi atención—esa es si somos parejas formal, pero conociéndote estoy seguro que lo rechazarás, tú solo te entregas al placer… no al amor

¿Acaso quiere chantajearme?

Morinaga, eres un reverendo idiota

—¿hay algo malo en eso? Es solo una reacción física que, aunque me molesta aceptarlo, es necesario para el cuerpo…

Le dije aunque me ha hecho sentir un millón de sensaciones que no sabría como explicar. Y eso es algo que no tiene por qué saberlo…

—si eso es cierto, ¡no sería mejor que te buscarás a otro y me dejaras de una maldita vez!—estaba mas que enfadado, podía ver como sus manos se habían cerrado en forma de puños que parecían no dudar en golpearme—¡estoy harto que solo me busques para tener sexo!

—Morinaga…—me estaba asustando, nunca lo había visto tan alterado—¡cálmate!—Temía lo que podría hacer si perdiera el control de sus acciones

—¡NO!—gritó nuevamente—¡siempre es lo mismo!—su voz se escuchaba quebrada y muy decepcionada—por qué tengo que ser yo el único que esta enamorado, ¡por qué no te das cuenta que yo no quiero solo sexo de ti!—

Después de gritarme, me miró con sus ojos llenos de dolor y desdén, no soporto que me mire así.

Sus ultimas palabras se repetían en mi cabeza, trataba de entenderlo, en serio trataba de comprenderlo, pero ni yo sé exactamente la verdadera razón de por qué lo quiero de vuelta.

El por qué me aferro a él y no querer verlo con otro

¿El tener intimidad con Morinaga es solo lo que quiero?

No, se que hay algo más, pero que por una extraña razón que no entiendo, no quiero saber de qué se trata, algo en mí me dice que si lo descubro las cosas serán extrañas entre nosotros.

Vuelvo a dirigir mi mirada en Morinaga, no sé en que momento había dejado de observarlo. Pude ver que trataba él solo de regular su respiración agitada.

—Morinaga, una vez mas hagamos el trato, si de nuevo las cosas no funcionan, ya no te insistiré mas—lo último lo dije en un susurro demasiado lastimero para mi gusto, tanto que parecía ya una suplica, un ruego que estoy seguro que Morinaga escuchó, pues volvió a mirarme, en cambio yo no pude evitar desviar la mirada, me sentía extrañamente pequeño.—yo…

—está bien, acepto volver hacer el trato nuevamente—sus palabras no me permitieron terminar de hablar, aun así no me importó y decidí mejor terminar escucharlo, pues me había dado cuenta que pensaba decirme algo mas—solo que esta vez será de la manera correcta, como debió haber sido desde el principio—

Lo último que dijo no lo entendí, ¿qué me trata de decir?

—¿a qué te refieres?—tenia un mal presentimiento, algo en mi interior me lo decía, pero preferí ignorarlo.

¿Qué podría salir mal si lo tengo de nuevo?

—que solo habrá sexo entre nosotros, ¿entiendes?—

¿Eso no es acaso obvio?, no entiendo que pretende Morinaga al decirme algo que ya sé. Él al parecer se dio cuenta de mi ignorancia y decidió explicarse mejor

—no habrá besos, ni abrazos ninguna de las cursilerías a la que te tenía acostumbrado—

¡¿Qué?! ¿Qué locura dice?

—ya no mas sentimientos baratos de mi parte—lo último lo dijo de una manera cortante, muy poco propio de él, tanto que me sorprendió, sonaba como… ¿yo? Casi igual a cuando le regañaba por ser tan cursi o meloso…

Sinceramente, me dolió escucharlo hablar así, frío en su voz y en su mirada. Debe ser actuación porque él está molestó conmigo ya que él no es así…

Sí, ¡eso debe ser!, ya que yo no he aceptado ser su pareja.

¡Demonios!

Pero no se saldrá con la suya, pues aunque estas dos ultimas semanas haya sido indiferente conmigo, eso no le servirá cuando volvamos hacer el trato, pues Morinaga es cariñoso por naturaleza y si nos vamos a acostar de nuevo estoy seguro que se le hará difícil no mostrarse cariñoso en la intimidad, y después volverá a ser el mismo tonto de siempre.

—¿te parece bien?, ¿o es que ya te estas retractando de hacer el trato?— habló de nuevo, esta vez con un tono burlón en su voz.

—eso quisieras…—resoplé fastidiado por sus palabras y su actitud de tener control sobre mí, como si tuviera el juego ganado, es un tonto—me parece bien, de hecho ¡es mejor de lo que había imaginado!—le expreso mientras muestro un tono de voz de satisfacción—ya que desde un principio así era como debió ser—le digo mientras recuerdo las condiciones del trato—sin ningún sentimiento de por medio—

Así es, el trato se trataba de solo tener sexo, sin sentimientos por ambas partes, pero Morinaga aun sabiendo eso, no lo cumplió en ningún momento, pues pensaba que tarde o temprano quedaría inevitablemente enamorado de él

¡Qué iluso!

—bien, entonces solo avísame con anticipación cuando quieras intimar conmigo—me habló nuevamente con ese maldito tono de voz que ya me está cansando, arggh ¿Quién se cree para hablarme con esa indiferencia? creo que agregaré en el trato que el tono indiferente o de burla hacia mi persona está estrictamente prohibido—eso sí, no olvides mencionarme el día, el lugar y la hora del encuentro, ahora que vivo con Yuki, mi apartamento no es una opción— Morinaga seguía hablando y con lo último que había mencionado caí en la cuenta que ya no teníamos un lugar de encuentro, pues el muy idiota estaba viviendo con su sabelotodo amigo

Tiene que alejarse de Yuki… ese sujeto es peligroso...

—deberías buscarte otro lugar—lo digo realmente molesto, todavía no entiendo como puede vivir en el mismo techo con un sujeto como él que tiene una horrible actitud, además que es muy atrevido, pues ese abrazo que le dio a Morinaga era demasiado posesivo para tratarse de un abrazo de solo dos buenos amigos...—no deberías estar viviendo con él—

—¡eso no está en discusión!—Morinaga se enfadó, no lo entiendo, me haría un gran favor si se alejara de ese chico que tiene cara de mujer refinada—si tanto te molesta mi amigo, será mejor que olvidemos hacer el maldito trato de una vez

Maldito Morinaga, por ahora seguiré con tu juego, pero al final yo seré el ganador.

—nos vemos el lunes—me dijo Morinaga dando él por terminado nuestra plática, pero tomé su mano antes de que me diera la espalda y se fuera, tenía una duda y quería una respuesta—¿Qué pasa ahora?—me preguntó en un tono neutral

—tu amigo, el tal Yuki ¿t-te ha besado?

Todavía no entiendo por qué pregunto algo tan ridículo, algo que no debería de importarme…

—¿a qué se debe esa pregunta?—no le contesté, pero le di un apretón mas fuerte en su mano dándole a entender que quería una respuesta y si no me la daba pues no la soltaría, él entendió el gesto, pues pude ver que iba a responder mi pregunta después de dar un largo resoplido—no lo ha hecho y no tendría por qué hacerlo, pues él es un buen amigo

—nosotros también somos amigos y sin embargo ¡nos acostamos!—trataba de calmar mi enojo aunque no pude evitar exaltarme un poco, pues el solo imaginar que ese Yuki pueda intentar algo mas íntimo que ese abrazo que vi con Morinaga me enferma—es por eso que pregunto, pues ahora que tenemos el trato nuevamente, ¡está estrictamente prohibido salir con otro hombre…!

¡Y tener todo tipo de contacto!, le grité en mis pensamientos

—¿estas celoso?—me preguntó con sarcasmo en su voz y mostrando una sonrisa burlona

Detesto que se burle de mi

—¡por supuesto que no!—me está colmando la paciencia su nueva actitud—es solo que no confío en ese sujeto, es demasiado atrevido, y me da la impresión de que quiere algo mas de ti ¡eso es todo!, ¿acaso no lo has notado?—le pregunté un poco mas tranquilo y soltando su mano al darme cuenta que no se irá por ahora.

Tenia curiosidad por la respuesta que me podría dar

Morinaga sin embargo no me respondió, solo se dedicó a mirarme, y eso me irritó ¿ahora qué le pasa?, ¿por qué no contesta a mi pregunta?

Al menos que...

—antes de que te hagas una idea equivocada de Yuki o de mí, déjame decirte primero que entre Yuki y yo solo hay una muy buena amistad sin ninguna doble intención—sus palabras me tomaron por sorpresa, pues tal parecía que se había dado cuenta de que había malinterpretado su silencio, no pude evitar sonrojarme por mi infantil forma de pensar—y si te molesta el por qué es atento conmigo, pues tendrás que acostumbrarte, ya que Yuki es algo celoso, posesivo y protector conmigo porque para él soy como su pequeño hermano indefenso, ¿eso no te recuerda a alguien?—hizo una pausa y siguió hablando, y yo apretaba mis puños para calmar mis ganas de golpearlo, mi vergüenza se había largado lejos—si aun así no me crees puedes preguntarle tu mismo sin intentar golpearlo o amenazarlo, te darás cuenta de la buena persona que es, hasta podrías aprender un poco de él

¡Cómo se atreve!

Solo eso me faltaba, que el muy idiota de Morinaga me comparara con él y no solo eso, sino que también dice que ese maldito es mejor persona que yo

—¡no me compares con ese homosexual!—grité mientras sujetaba su camisa, sin importarme que alguien pueda vernos y escucharnos, aunque creo que eso ya no me importaba desde que quise golpear a Yuki por burlarse de mí.

—¡Yuki no es gay!—debe estar bromeando si le creeré tal mentira—sé que no me crees, pues tu rostro me lo dice—soltó mi mano de su camisa con una de sus manos de una manera delicada, después se quedó sosteniéndola no se cuanto tiempo antes de soltarla, es en ese momento que recién me percato que no lo había soltado cuando había tomado mi mano ya que sin darme cuenta yo le había correspondido al sentir su mano en la mía.

No se alejó de mí, solo se quedó parado mirándome, pero no de manera fría ni tampoco molesta. Me miraba con tristeza, no comprendía por qué me miraba así, no lo he insultado a él, sino a Yuki,

¿Tanto le importa?, me sigo preguntando cada vez que él muestra mas aprecio a Yuki que a mí, cuando antes yo era… su todo…

Algo que no debería de importarme tanto, pero lo hace y eso me perturba.

Iba a replicarle su actitud, su mirada, cuando lo siguiente que me dijo me detuvo

—hablaremos el lunes con mas calma ¿te parece bien?—me miraba fijamente y su tono de voz era suave, ya no había esa seriedad con la que me había estado tratando antes—ya es demasiado tarde, estoy seguro que Kanako-chan te sigue esperando despierta en casa—

—¿Cómo puedes estar tan seguro?—yo tengo la sospecha de la respuesta a esa pregunta, pero aun así quería que Morinaga me diera su respuesta—

—… bueno…yo… hablé con ella—podía ver su nerviosismo, me hablaba como si estuviera confesando un crimen—lo siento—se disculpó, y yo sinceramente no me esperaba esa disculpa—me advertirse muchas veces de no estar en contacto con ninguno de tus hermanos para evitar hablar demás, pero yo…

Este era mi Morinaga, aquel que siempre trataba de complacer mi caprichos a pesar de no merecerlos

—no te disculpes, aunque no lo creas, me alegra saber que todavía sigues hablando con mi hermana—me miraba con cara de no poder creer mis palabras—¿realmente creías que no me daría cuenta de las largas conversaciones que tenias con Kanako o con Matsuda-san?—pude ver un leve sonrojo en su cara, se veía muy inocente—¿por cuánto tiempo pensabas ocultármelo?—le pregunté ya sabiendo la respuesta de la anterior pregunta que le hice

—pensé en decírtelo muchas veces, pero al final no lo hice porque tenia miedo de tu posible reacción además que esa era la única manera de tener contacto con Kanako-chan, Matsuda-san y también con Tomoe-kun para saber un poco mas de ti y al mismo tiempo yo les contaba un poco de ti a ellos.

Su respuesta me sorprendió, pues ya sabia de que hablaba en secreto con Kanako y con Matsuda-san, pero no tenia idea que también hablaba con Tomoe…

—¿desde cuándo?—necesitaba saberlo—

—casi seis meses después de hacer el trato, él día que te llevé a tu casa porque tomaste demasiado, ese día o mejor dicho esa noche Kanako-chan y yo intercambiamos números telefónicos…—apenas terminó de hablar dio un suspiro cansado—después fue con Tomoe-kun, ellos pensaban era un buena idea mantenernos en contacto y debido a que ellos sospechaban que tú no querías que visitara tu casa de nuevo, decidieron que las conversaciones serian un secreto del cual Matsuda-san se enteró dos días después, yo estuve de acuerdo con ellos —

—ya veo—

—pero, después de lo que ocurrió en la reunión familiar… decidí que lo mejor era ya no tener esas conversaciones a tus espaldas, pensé en cortar toda comunicación con ellos…—

—¿es por eso que ya no contestabas a sus llamadas y solo respondías algunos de sus mensajes?

—estabas molesto conmigo, dijiste que era mi culpa lo que pasó y yo acepté mi… error, por eso es que pensé que era lo mejor, el estar alejado de tu familia en todo el sentido de la palabra

—¡pues eres un idiota!, ya que mi familia trató de comunicarse muchas veces contigo después de ese domingo, y debido a que no contestadas las llamadas se comenzaron a preocupar mas por ti, ¿pensaste que ellos aceptarían esa decisión tan egoísta de tu parte?—el agachó la cabeza en claro signo de culpabilidad—

—se que he sido un tonto al tratar de alejarme así, incluso Yuki me regañó por preocupar a tu familia, sempai—dio un largo suspiro y siguió hablando sin percatarse de mi molestia al escuchar el nombre de su amigo—me dijo que personas como la familia Tatsumi debo valorarlas mas, pues muestran claramente que soy importante para ellos y que por eso debo seguir estando en contacto para que el lazo que me une a tu familia no se debilite ya que…—suspiro nuevamente y mirándome fijamente continuo—ya que yo también los aprecio mucho.

Pude ver nostalgia en su mirada y algo de culpabilidad también. Tal parecía que ese amigo suyo tiene mucha influencia en él, pues Yuki le había regañado para que no cortara todo tipo de comunicación con mi familia.

Mi hermana, en especial, era quien mas preocupada por él estaba y quien más me insistía que arreglara mis problemas y me disculpara con Morinaga por haberlo golpeado ese día de la reunión…

Todos me decían que me había excedido al culparlo y después golpearlo. Que había sido muy impulsivo y que Morinaga no se merecía ese tipo de trato de mi parte si se supone que soy su amigo…

—sempai, continuaremos con esta conversación el lunes en el laboratorio—iba replicar, pero me detuvo haciendo una señal con su mano derecha y siguió hablando—el lunes responderé todas las preguntas que quieras hacerme eso incluye mi amistad con Yuki—

—¡tsk! esta bien—

Quería seguir hablando con él, mas ahora que parecía ser el mismo tonto de antes, pero al final no me quedó de otra que aceptar continuar con nuestra plática para otro día ya que pude ver en mi celular que ya era muy tarde y como lo había mencionado antes Morinaga, seguramente mi hermanita estaría despierta esperándome en casa.

—mas te vale que no me ocultes nada, Morinaga, o no sabrás quien te golpeó—lo amenacé y me fui en dirección a mi casa, debido a la hora preferí tomar un taxi, además que ya era muy tarde para ir a la estación del metro.

Morinaga se fue en dirección opuesta, pero la misma de su antiguo apartamento, aun no puedo creer que esté viviendo con ese sujeto de cabellos negros.

Tengo que saber quién es realmente ese sujeto y que busca de Morinaga, pues por la forma de cómo mira a mi kohai pareciera que le gusta y eso me enferma, mas aun porque tiene al parecer mucha influencia en las decisiones que toma Morinaga…

¿Será posible que la nueva actitud que tiene Morinaga hacia mi persona sea por culpa de Yuki?

Eso seria la única explicación para que decidiera tratarme con indiferencia, pero sobre todo que anulara el trato que teníamos antes…

¡Ese entrometido! Ahora con mayor razón desconfío de ese sujeto, pero estoy seguro que si se lo digo a Morinaga no me creerá y puede que rompa el nuevo trato…

¡Rayos!

No me di cuenta en que momento llegué a casa, estuve tan perdido en mis pensamientos que sentí el trayecto bastante corto. Una vez que terminé de pagarle al chofer del taxi, me dirigí a la entrada de la puerta de mi casa, desde afuera podía ver las luces encendidas, clara señal de que Kanako seguía despierta.

—bienvenido, niisan—me saluda mi hermanita apenas entro a la casa

—hola Kanako—la saludé una vez que dejé mis cosas en el recibidor—¿no deberías estar dormida?, ya es muy tarde—la regañé

—mañana es domingo y no tengo clases, además estaba esperando a que llegaras a casa y me dijeras si ya amistaste con Morinaga-san

—no sé qué de hablas, Kanako, sabes bien que ya me disculpé con Morinaga—le hablé de manera seria, aunque no pude evitar recordar las semanas que él parecía triste después de que me disculpé y las dos semanas que siguieron después cuando anuló el trato y comenzó a ser algo distante conmigo

—sé que ya me lo habías mencionado, pero aun así parecían algo distanciados mas aun estas dos ultimas semanas…—me dice con un timbre de preocupación en su voz—te veías triste, niisan

—son ideas tuyas—le respondí mientras me dirigía a mi habitación, no tenía hambre, pues ya había cenado en la cafetería porque Morinaga prácticamente me había arrastrado a ese lugar.

Ahora que lo pienso, solo en esos momentos Morinaga se muestra atento conmigo, solo cuando en las horas del almuerzo y la cena es menos indiferente, ya no me sonríe como antes ni me mira como antes, pero al menos solo en esos momentos parezco importarle.

Y tal vez es por eso que sigo pensando que él no puede simplemente haber dejado de quererme.

Dentro de mi cuarto, no pude evitar suspirar con frustración, ese idiota hace que me sienta vulnerable, con solo poner sus ojos tristes me hace querer abrazarlo para consolarlo, un sentimiento que trato de controlar muchas veces y que en ocasiones he fracasado miserablemente y que aun así no me arrepiento de eso.

Mientras me siento en mi cama me puse a pensar en lo que había pasado en ese parque, la discusión que tuve con Morinaga y Yuki, las miradas cómplices que se daban, el maldito abrazo que se dieron…

El enterarme que viven juntos y que Morinaga le haya contado sobre el trato a Yuki cuando se supone que era algo que nos concernía solo a nosotros dos.

Me pregunto que mas me ha estado ocultando.

"ahora que sé cómo es el maldito que ha estado lastimando a Tetsu por tres años, con mayor razón pienso alejarlo de ti, ¡te quedó claro!"

"se nota que no te has tomado la molestia de conocer mejor a tu kohai, aunque debo de suponer que para ti eso debe ser irrelevante ya que lo único que quieres de él es un buen revolcón"

Como odio a Yuki, esa forma que se expresa de mí me enoja, pero me duele pensar que tal vez sea Morinaga el que le haya hecho tener esa imagen de mí

Soy consciente que no soy la mejor persona al tratar de expresar lo que siento y que tengo un carácter de mierda cuando estoy molesto y que muchas veces hablo sin pensar, pero eso Morinaga lo sabe, no por nada ha estado a mi lado por mas de tres años, así que mis arranques de ira no deberían ser una novedad para él, pero parece que eso no es suficiente para ese tonto.

Lo peor es que Yuki parece estar aprovechándose de eso, de la distancia que está poniendo Morinaga conmigo. A pesar que recién lo conozco siento que ese sujeto es un peligro si quiero tener a Morinaga a mi lado de nuevo, algo me dice que Yuki se interpondrá y lo mas probable es que Morinaga lo escuche a él antes que a mí porque ya se ganó toda su confianza.

¿De dónde carajos conoce a Yuki?, ¿quién fue el maldito que se lo presentó?, ¡¿y con qué puto propósito?!

¡RAYOS!, ¡¿qué demonios me pasa?!,

¡POR QUÉ ME HAGO ESAS ESTÚPIDAS PREGUNTAS!

Tengo que calmarme y no comportarme como si fuera una novia celosa…

"¿estas celoso?"

No, ¡no! y ¡NO!

¡Claro que no, maldición!

Lo que yo tengo no son celos es… es solo preocupación por él, nada más

Ese idiota de Morinaga no sabe cuidarse, cualquiera podría aprovecharse de su amabilidad y yo como su sempai y amigo debo cuidarlo, eso es todo, solo eso… yo…

Maldición…

Golpeo mi cama con mi puño y me hecho de largo en ella, estoy cansado de esta situación, estoy harto que Morinaga ya no me trate como antes, que ahora solo me hable sobre experimentos y de mi mal habito alimenticio, que ya no haga el intento de invadir mi espacio personal, que ya no me sonría ni me mire con ese brillo inocente en sus ojos, el no ver su mirada antes llena de lujuria, deseo o cariño y que en su lugar me muestre una mirada vacía, indiferente o burlona.

El sentirme frustrado cada vez que mi cuerpo se tensa cuando lo tengo cerca y él no hace ningún intento por tocarme. El masturbarme mientras pienso en él y saber que no lo tengo conmigo. Que no esté a mi lado tratando de calmar este deseo que me carcome por dentro, que me acelera el corazón.

Ese deseo de tenerlo dentro…

"sempai, te amo"

Mientras me dice que me ama y me acaricia con dulzura…

"s-sem…pai"

—¡Tsk!—no pude evitar sentir mi cara algo caliente por recordar algo indebido.

Estúpido Morinaga, ahora me siento mas irritado y todo es por su culpa

Si él se hubiera comportado ese domingo en la reunión familiar, nada de esto me estaría pasando.

Si Morinaga no me hubiera besado, Kanako y el viejo no nos habrían visto y así ninguno de los presentes en esa reunión, a excepción del maldito Isogai, tampoco habrían pensado que soy gay y mucho menos que estoy interesado en mi kohai…

Flash Back

Era el día de la reunión familiar y me encuentro algo nervioso, y es que tengo un mal presentimiento desde que desperté esta mañana, presentimiento que se hizo peor cuando me enteré que el maldito de Isogai también iba estar en la reunión.

Solo esperaba que cuando Morinaga llegara a mi casa y viera a Isogai, se comportara y no armara una escena de celos. Y es que el muy imbécil piensa que Isogai está interesado en mí y todo por culpa del chantaje y noches de Karaoke que el desgraciado ese, amigo del pedófilo de Kurokawa, me hizo pasar para que no divulgara lo que había visto en aquel callejón.

Hasta ahora no sé en que estuve pensando para haberme comportado como un animal en celo y querer marcar a mi kohai esa noche en las afueras de un bar, en un callejón donde Isogai fue testigo de uno de los actos mas vergonzosos que he hecho con Morinaga desde que inicie con El trato.

¿Qué pasa Souichi-kun?, ¿ansioso por ver a tu kohai favorito?—me preguntó Isogai mientras me miraba con su típica sonrisa, esa que detesto porque sé que se está burlando de mí—

No le contesté, no tenia ganas de responderle, solo miraba la hora en mi celular esperando por la llegada de Morinaga y que esta reunión terminara sin ningún contratiempo

no te desesperes, pronto llegará y podrás tenerlo después para ti solito jejeje—

no digas tonterías—me enfadé—no me hables como si yo fuera un meloso homosexual—estaba harto de ese sujeto, así que apenas termine de hablar, me levanté del sofá en el que estaba sentado para dirigirme a las escaleras para subir al segundo piso e ir a mi habitación. Necesitaba llamar al idiota Morinaga y saber por qué se tardaba tanto en llegar

Pero justo cuando estaba apunto de pisar el primer escalón de las escaleras, el timbre de la casa sonó, ese tendría que ser Morinaga.

Kanako, quien se encontraba en la cocina junto a Matsuda-san, fue a ver quien era el que tocaba el timbre. Apenas escuché el saludo animado de mi hermana supe que Morinaga había llegado.

No pude evitar suspirar mientras miraba de reojo como mi papa y el odioso de Kurokawa platicaban con Isogai, solo espero que ese imbécil no hable mas de la cuenta; tan distraído estaba que no me percaté de la presencia de Tomoe hasta que este me habló.

estas distraído, niisan, ¿hay algo que te molesta?—

sí, el que hayas invitado al pervertido Kurokawa y a Isogai, ¿en que estabas pensando en traerlos, Tomoe?—

Me sentía indignado, pues esta era una reunión familiar y yo no considero a esos dos como familia mas bien todo lo contrario.

niisan, no empecemos de nuevo—habló con voz cansada—pensé que la presencia de Kurokawa-san ya no te molestaba y que por eso habías aceptado que siguiera viviendo con él—me miraba con sus grandes ojos llenos de curiosidad por saber mi molestia, cómo si no fuera obvio—y ¿por qué no te agrada Isogai-san?, según tengo entendido se hicieron amigos, incluso fueron juntos al karaoke—susurro lo último muy bajo como si se lo dijera a si mismo, pero yo escuché bien claro lo que había mencionado.

eso fue porque el muy maldito me tendió una vil trampa, ¡eso es todo!—hablaba sin tratar de levantar demasiado la voz, porque no quería que Isogai escuchara y comenzara molestarme con eso.

Como detesto a ese sujeto.

Tomoe me miraba sin comprender y al parecer quería hacer otra pregunta, seguro para que aclare sus dudas, pero antes de que la formulara me percaté de la presencia de Morinaga.

No me había dado cuenta que ya se encontraba en la sala, ¿tan concentrado estaba hablando con Tomoe?

Podía ver una clara molestia en su rostro así que me acerque a él para averiguar la causa de su enfado, ¿no se suponía que debería estar alegre?, pues se había mostrado emocionado cuando lo invité a la reunión.

Morinaga—le llamé, pero no respondía—oi! Morinaga—seguía sin responderme, trataba de no gritarle, pero mi paciencia se estaba acabando—¡te estoy hablando!—así que no me quedó de otra que gritarle una vez que estuve frente a él

Ese tonto, ¡y después se queja que le grito demasiado!, si prestara mas atención y no se perdiera tanto en las nubes puede que reconsidere no gritarle tanto

lo siento, no era mi intención ignorarte… es solo que... Isogai-san… él…. ¿por qué esta aquí, sempai?—se disculpó primero por no escucharme cuando le llamaba y después me preguntó por la presencia de Isogai, pude captar en su voz un poco de decepción y molestia

Debí suponerlo, ¡por qué mas se enfadaría!

Hasta yo estoy molesto del tener a Isogai en mi casa, ese sujeto sabe demasiado y aunque me ha dado su palabra de no contar a nadie sobre lo que vio esa noche y lo del trato, no confió del todo en él. Es por eso que su sola presencia me altera los nervios.

¡Rayos, maldición, mierda!

¡Como maldigo la hora en que invité a Morinaga a ese bar!

Si no le hubiera invitado, yo no habría conocido a ese vulgar sujeto que tenia todas las intenciones de llevarse a mi kohai a quién sabe donde y quién sabe para qué

Aunque a esta ultima pregunta ya me imaginaba la respuesta con solo ver la mirada depredadora que ese pelirrojo le dedicaba a Morinaga quien se notaba bastante incomodo por volverlo a ver.

"A pesar de sus muchas insinuaciones y exagerados cumplidos, algo me decía que tenía que mantenerme alejado de él, sempai"

A pesar que Morinaga me dijo que no había permitido que ese pelirrojo lo besara siquiera, no podía evitar recordar que a otros si se lo había permitido.

El solo hecho de imaginar los diferentes chicos con los que se había acostado cuando tenia esa vida liberal, me enferma, y un extraño sentimiento, que es como una mezcla de ira, frustración, asco y miedo, me invade cada vez que pienso en eso.

Tal vez por eso, esa noche después de sacar a Morinaga de ese bar, mi juicio se nubló y me dediqué a marcar su cuello sin importarme que me encontraba todavía en la calle…

Hecho que desgraciadamente fue visto por Isogai y que mas tarde usó para chantajearme.

¿sempai?—la voz de mi kohai me sacó de mis recuerdos, seguramente él todavía esperaba una respuesta a su pregunta.

Antes de poder darle una respuesta, Matsuda-san se percató de su presencia, algo que el resto no notó de inmediato debido a que estaban muy concentrados en sus respectivas pláticas, ¿qué tanto estarían hablando?. Pero una vez que se dieron cuenta, comenzaron a saludarlo. Tomoe fue el que se encargó de las presentaciones de mi papá y de Kurokawa.

Pude notar de inmediato que este último y Morinaga parecieron llevarse bien de inmediato, algo que me molestó porque Kurokawa es una mala influencia y podía corromper a mi kohai.

Morinaga a veces es demasiado amigable para mi gusto que siento que cualquiera se podría aprovechar de él. Voy a tener que vigilar mas de cerca a Kurokawa para que no intente alguna de sus cosas homo en Tomoe y en Morinaga.

A mi papá también le agradó mi kohai, algo que no me sorprende, pues he sido testigo de su popularidad en la universidad puede que incluso los animales y las plantas también lo adoren. Eso de alguna forma me molesta, pues sé que le gusta los animales, incluso me dijo hace unas semanas que quería adoptar un perrito o un gato, pero que no podía ya que por falta de tiempo no podría cuidarlo.

Dice que le encantaría tener esa compañía para así no sentirse solo en su apartamento…

Cuando me lo mencionó no pude evitar ver como su sonrisa normalmente llena de energía pasaba a convertirse en una apagada con ciertos tintes de tristeza.

Recuerdo que le pregunté por ello, pero él dijo que no era nada importante y cambió de tema de conversación, es obvio que oculta algo que tiene que ver seguro con su familia, pero así como yo no quiero que se involucre demasiado en mi vida privada yo no le exijo tampoco.

Pero cuando él quiera hablar de ello le escucharé…

Ya que no me gusta esa sonrisa apagada y triste

Souichi-kun, ¿por qué eres todavía tan distante con Morinaga-kun?—me pregunta Isogai mientras observa de lejos a mi kohai quien se encuentra en la cocina ayudando a Matsuda-san, pues yo lo obligue a ayudarla.

Le miro sin entender bien la pregunta que me hizo y él al ver eso decide seguir hablando—a estas alturas ya deberías de presentarlo como tu pareja, ¿no lo crees?

¡¿Qué?!—grito alarmado por lo que dijo, ese idiota ¡¿cómo se atreve?!—Morinaga y yo solo somos amigos, ¡¿cuántas veces te lo tengo que repetir para que lo entiendas de una maldita vez, dime?!—estoy furioso que no pude evitar gritar aun mas

Es una suerte que Kanako, Tomoe, el viejo y el pervertido de Kurokawa hayan salido hace un momento de la casa para comprar disque algunos ingredientes que faltan, aunque estoy seguro que han salido a pasear un rato para proteger a Kurokawa de mi ira, pues mis ganas de matarlo son bastante notorias que incluso el distraído de mi padre se dio cuenta.

Lo bueno es que no están ahora ya que no me hubiera gustado que ellos escucharan lo que Isogai me piensa decir, porque estoy mas que seguro que me seguirá molestando con lo mismo.

vamos, Souichi-kun, no tienes que ser tímido conmigo—me dice mientras colocaba un brazo alrededor de mis hombros sin dejar de sonreír de manera burlona, ¡maldito!—ya que yo soy fiel testigo de lo que le hacías a tu inofensivo kohai en ese callejón—

¡Carajo!

¡¿Cómo se atreve a mencionar esa vergonzosa situación en la que me vio con Morinaga?!

¡eso fue por culpa de Morinaga!—le dije mientras me alejaba de su brazo, me siento indignado, molesto y con ganas de golpear a Morinaga.

Pues era su culpa por no alejar de inmediato a ese pelirrojo pervertido que se había aferrado a él como si fuera una garrapata.

Ese que le hablaba con demasiada confianza, que le miraba con lujuria y que si yo no le hubiera golpeado seguro que se aprovechaba de mi kohai ahí mismo sin importarle un reverendo pepino que nos encontrábamos en un bar lleno de gente.

¿Souichi-kun?—

Me levanté del cojín donde estaba sentado, ignorando a Isogai, no quería escuchar más tonterías de su parte, suficiente tengo con lo que aguanto de Morinaga.

Necesitaba tomar aire así que me dirigí a las escaleras para ir al balcón del segundo piso. Una vez ahí, saqué mi cajetilla de cigarros para ponerme a fumar, realmente lo necesitaba, sentía que si no fumaba mi cabeza iba a explotar de los nervios.

Maldito Isogai, pero sobretodo, maldito Morinaga por hacer un lío en mí.

Estoy comenzando a pensar seriamente que fue una mala idea el hacer ese trato con él.

Morinaga siempre es amable, cariñoso y atento conmigo, me consiente demasiado, y aunque yo le advertí que no era necesario que hiciera eso, él seguía con lo mismo.

¿Acaso no se da cuenta que no tengo la mas mínima intención de ser su pareja?

¿Por qué le cuesta tanto entender eso, es que no he sido muy claro muchas veces?

¿Es que no se da cuenta que pierde su tiempo el pensar que yo me enamoraré de él?

"Lo sé, sempai, lo lamento, tienes razón al decir que debería estar feliz con el solo hecho que me permitas tenerte, tal vez no de manera romántica, pero al menos compartir algo, sin embargo yo…"

Nada es suficiente para él, debería de ignorarlo, pero…

¿Por qué me duele tanto verlo sonreír tan falsamente?

Como si tuviera ganas de llorar…

¿por qué tan triste, Souichi-kun?—

¡Ah!—me tomó por sorpresa la presencia de Isogai, quien se encontraba en la entrada del balcón, ¿cuanto tiempo llevaba ahí parado?—maldito, ¡avisa que te encuentras ahí!—casi me mata del susto, pero eso no se lo pienso decir.

estaba preocupado, así que pensé en ver cómo estabas y después irme, no pensaba molestarte, pero no pude evitar preguntar al ver que te encontrabas afligido—hablaba con bastante seriedad, fuera de toda broma, algo muy raro en él—así que aprovechando que no hay nadie mas aparte de nosotros dos—él seguía hablando mientras se acercaba mas al balcón y una vez ahí apoyó sus brazos a la baranda—quiero que seas sincero por una vez y respondas mi pregunta—hizo una pausa y dirigiendo su mirada directamente a mis ojos, preguntó—¿Qué es lo que realmente tienes con Morinaga-kun?, porque eso del trato solo me parece una mala excusa para tenerlo a tu lado—terminó de hablar sin dejar de mirarme.

Sus palabras me sorprendieron, pues no esperaba que me preguntara eso y mas aun que dijera que el trato que tengo con Morinaga lo llamara excusa, creo que hasta ahora Isogai nunca había querido indagar sobre ese tema.

¿Por qué tanto le interesa?

A él no debería de importarle lo que hago con mi kohai.

lo que yo haga no es asunto tuyo, Isogai—le dije mirándolo con el ceño fruncido y con molestia en mi voz—y no llames excusa el trato que tengo con mi kohai, ¡porque no lo es!

en eso te equivocas—resopló algo frustrado—yo te considero un amigo, Souichi-kun y también a Morinaga-kun lo aprecio aunque él me vea como una amenaza—suspira y dirige su mirada al frente, justo cuando parece que Kanako y los demás han regresado de su pequeño paseo—y por eso es que no me gustaría que terminaran separados por esa tontería del trato.

Morinaga y yo somos amigos, tenemos una relación de sempai y kohai, y lo del trato él estuvo de acuerdo—me molesta esa actitud de sabelotodo que tiene cuando se dirige a mi—¡deja de hablar como si yo hubiera obligado a Morinaga a estar conmigo!—

pero él...

Él sabía en lo que se metía al aceptar el trato—le interrumpí—le di mis condiciones… le hice saber que era una perdida total de su tiempo el intentar enamorarme—suspiré—Morinaga estuvo de acuerdo con ello…—

porque él tenía la esperanza de hacerte cambiar de opinión, Souichi-kun, ¿verdad?—

No le respondí, no quería hacerlo porque lo que dijo es verdad.

Morinaga había aceptado acostarse conmigo porque él ingenuamente pensaba que tarde o temprano le correspondería, que aceptaría ser su pareja, algo que muchas veces le deje en claro que no sucedería, pero aun así él seguía insistiendo con sus mimos, besos robados y palabras dulces cada vez que teníamos intimidad o simplemente cuando platicábamos.

Morinaga-kun es un buen chico y estoy seguro que eso lo sabes muy bien—Isogai continuó hablando al darse cuenta que yo no le respondería—él te aprecia así que no hagas algo que después te arrepientas y arruines esa amistad que posees con él—hablaba de manera pausada mientras me miraba fijamente como analizando mis gestos—es solo un consejo de mi parte, queda en ti si haces caso o no.

Una vez que terminó de hablar, Isogai se fue alejando del barandal, me miró unos segundos mas y después dio media vuelta con toda la intención de irse, seguramente se iría a platicar con su homo amigo Kurokawa.

Decidí quedarme un poco mas en balcón mientras recordaba lo que Isogai me había dicho. Él había hablado con mucha seriedad, como si supiera algo que yo no sé aun, parecía que quería de alguna manera hacer que me diera cuenta de algo, ¿pero qué?. Cómo me molesta que no sea directo con lo que sea que haya querido que me enterara, ¿por qué se tiene que ir por las ramas?

No quise darle mas vueltas al asunto así que seguí el camino que seguro siguió Isogai. Una vez en la sala del primer piso, pude observar que ya estaban acomodando la mesa para almorzar. Morinaga ayudando a Matsuda-san y a Kanako, mientras los demás se acomodaban alrededor de la pequeña mesa donde uno a uno se iba llenando de los platillos que, estoy seguro, Kanako propuso como almuerzo para celebrar la reunión.

"Morinaga-kun es un buen chico y estoy seguro que eso lo sabes muy bien, él te aprecia así que no hagas algo que después te arrepientas y arruines esa amistad que posees con él"

En toda la reunión, no pude olvidar las palabras de Isogai, ni cuando mi hermano Tomoe dio a conocer a mi padre su relación con Kurokawa, ni cuando todos, excepto yo, les comenzaron a felicitar por su noviazgo. Ni cuando Morinaga trataba de calmar mi indignación al ver que mi padre les daba su bendición.

En todo momento esas palabras se repetían una y otra vez en mi cabeza. Tal vez por eso le permití a Morinaga tener un momento a solas en mi habitación, tal vez por eso dejé que me abrazara y que le dijera que le invitaría a una próxima reunión si se comportaba.

Morinaga es especial para mí, es mi amigo y creo que la única persona, a parte de mi familia, que soporta mis cambios de humor y que me acuna en sus brazos aun cuando estoy molesto con él, sin temor de recibir un insulto o golpe de mi parte.

Golpes que con el tiempo han disminuido, no recuerdo siquiera cuando fue la ultima vez que le levante la mano. Simplemente ya no puedo golpearlo sin sentirme culpable después por mi arrebato.

Un sentimiento que no me gusta sentir, y tal vez sea por eso que ya no uso ese método para desquitarme con él...

Pero...

"¡Kyaaaa!"

El grito lleno de emoción de Kanako…

"Sou-kun, ¿qué significa esto?"

La pregunta de papá…

"hijo, no puedes estar negando de esa manera aMorinaga-kun"

"Morinaga-san, ¿por qué no me contaste que ya estabas saliendo con niisan?"

"Me alegro por ustedes"

"Souichi-kun, ya era hora que lo confesaras jejeje"

Las suposiciones de los demás…

El que no me creyeran cuando les decía que entre mi kohai y yo no hay nada mas que amistad, el que dieran por sentado mi homosexualidad hizo que lo olvidara…

Que olvidara las palabras de Isogai, pero sobretodo la promesa que me hice de ya no desquitarme con golpes.

De no usar mi puños en él.

¡YA CALLENSE DE UNA MALDITA VEZ!—

Cuando mi familia se enteró de lo que llevo escondiendo desde hace tanto tiempo hizo que mi interior se llenara de cólera, de ira, de frustración que desquité con el culpable de que mi familia me viera como un maldito gay…

¡TODO ES TU CULPA! ¡TÚ TIENES LA CULPA DE TODO!—

Tal vez por eso lo golpeé con todas mis fuerzas, sin importarme las consecuencias en esos momentos, y lo hubiera seguido golpeando si no fuera porque Isogai y el viejo me lo impidieron, pero aun así yo seguía forcejeando mientras gritaba mi frustración, mi ira… hasta que lo vi

Su rostro lleno de lágrimas…

Lleno de arrepentimiento

De tristeza

Y todo por mi culpa

Yo lo culpaba por lo sucedido y sin embargo ahora me sentía culpable y herido al ver su mejilla amoratada y sus lágrimas bañar su rostro.

¿Por qué no puedo hacerle frente a esa mirada tan triste y desolada?, ¿por qué siento que no es la primera vez que ha mostrado esa mirada tan perturbada?, como si pensara que lo abandonaré y lo haré a un lado como cualquier objeto sin valor…

¿Será que él ya ha pasado por esto antes?

No soportaba estar mas tiempo en el mismo lugar que Morinaga, no quiero seguir sintiendo este sentimiento de culpa, no cuando se supone que el culpable de todo es él

Solo de él…

Sou-kun, ¡espera!—

No hice caso al llamado de Matsuda-san cuando salí prácticamente huyendo de la sala después de un momento de descuido del viejo quien hasta hace poco me sostenía de un brazo junto a Isogai.

Apenas vi mi habitación, entré y me encerré en ella. No quería ver a nadie ni hablar con nadie, solo quería estar solo y pensar que todo era una maldita pesadilla, que la reunión todavía no había ocurrido…

No pude evitar llorar, me sentía vulnerable y eso no me gustaba, no me agradaba sentirme débil

sempai, quiero hablar con usted…—escuchaba la voz de Morinaga al otro lado de la puerta mientras golpeaba esta. Estaba algo quebrada y apagada su voz, pero sobretodo preocupada, su voz me mostraba claramente su estado de animo, no necesitaba verlo para saber que le preocupaba mi auto-encierro, pero aun así…no quería verlo

No quiero ver a nadie

Le dije que se largara, que se fuera, pero él no hacía caso, me seguía insistiendo y se seguía disculpando. Yo no quería verlo ni mucho escucharlo, no ahora, porque si lo veía sé que me desmoronaría…

Vería sus malditos ojos verdes que tanto me gustan mostrando culpabilidad, la cual la tiene, pero que de alguna forma me hieren.

Él tiene la culpa y aun así me siento culpable por hacerlo llorar

¡¿En qué momento me volví tan débil?!

¡TE DIJE QUE TE LARGARAS!—me harté que Morinaga siguiera insistiendo a pesar que le decía que se fuera, tanta fue mi rabia que tiré el libro que se encontraba en mi escritorio directamente a la puerta, con eso logré que dejara de hablar, hice que se callara, pero ahora yo era el que quería decirle unas cuantas cosas—maldición, todo es tu culpa, te dije claramente que te comportaras, que no quería que mi familia se enterara lo que hacíamos

Me estaba desquitando.

Lo sabía

Pero aun así no me detuve

¡tu eres un idiota! ¡Acaso no te das cuenta de la gravedad de la situación!—le insulté y le hablé con mas dureza de la usual—¡ellos piensan que soy gay! No me creyeron cuando les decía que solo eras tú el homosexual, ¡¿acaso no vistes sus rostros?!—mi voz comenzó a quebrarse de nuevo y mis malditas lágrimas comenzaron a emerger de nuevo— aunque tú hayas negado todo, estoy seguro que ellos seguirán creyendo que soy gay, un maldito homosexual y ¡todo esto es porque tú no supiste controlar tus impulsos!—me exasperé—¡TODO ES TU CULPA!—

Todo es su culpa, eso lo sigo repitiendo una y otra vez en mi cabeza, mientras ignoraba la punzada en mi pecho

Ese dolor que parecía decirme que estaba equivocado…

Que estaba cometiendo un gran error…

No pude evitar soltar un gemido al tratar de contener mi llanto, mis lágrimas seguían saliendo sin mi permiso.

No quiero seguir llorando, no quiero que Morinaga me escuche ni me vea en este estado tan lamentable

Me siento tan patético…

lo siento tanto, realmente lo siento…—

No le respondí, no podía ni tampoco sentía que él mereciera una respuesta de mi parte

Pasó unos minutos y pude percatarme recién que Morinaga se había ido, necesitaba estar solo para despejar mi mente y tratar de calmarme, su sola presencia solo hacia que me perturbara mas de lo que ya estaba.

Aprovechando mi soledad, solo me quedó recostarme, pues desde que había entrado a mi habitación solo me había quedado sentado en mi cama.

Quería olvidar lo sucedido, olvidar la reunión, el beso que compartimos, el golpe que le di, los insultos…

"lo siento tanto, realmente lo siento…"

Olvidar su maldita voz quebrada…

eres un idiota, Morinaga… ¿por qué simplemente no te comportaste como debías...?, así yo… no te hubiera golpeado tan fuerte…

Me sentía mal, esta reunión había terminado en un completo desastre, pero extrañamente lo que mas me dolía fue el recordar sus ojos lleno de lágrimas después de que le di ese golpe en su mejilla…

Me dolía mas eso… que el que mi familia… pensara que soy gay…

Mori..naga...—Susurré su nombre de manera inconsciente antes de quedar dormido...

Fin del Fash Back

No puedo evitar suspirar de forma cansada, el recordar lo que pasó ese domingo hace que me duela la cabeza, mas porque mis hermanos, mi padre, Matsuda-san e incluso Isogai y su odioso amigo trataron de que me disculpara con Morinaga ese mismo día, pero me negué, les dije que no, que ya no tenia nada de que hablar con ese idiota…

Por eso al día siguiente en la universidad lo ignoré, no le hablé al menos que fuera necesario. Creía que era lo mejor, que terminar con el trato era lo que tenia que hacer y pensaba decírselo, realmente pensaba en anularlo, pero… pero bastó que pasara tres malditos días para que yo cambiara de opinión…

Maldito Morinaga

Maldito sea lo que me haya hecho.

Ese imbécil…

Por qué él…

No soportaba que no hiciera intento alguno por hablarme que no sea la hora del almuerzo, pues tal parecía que molesto o no con él, Morinaga seguía vigilando mi alimentación como una madre que vigila que su pequeño de cuatro años coma todos sus vegetales.

¡Rayos! Quería golpearle y gritarle que no era necesario, pero al final solo le seguía el juego, pues nuestra amistad se había deteriorado y eso no me gustaba.

Me lastimaba…

Me hería su lejanía, se suponía que yo era el que estaba molesto con él, pero él actuaba como si fuera el ofendido, el herido, la víctima de lo que ocurrió en esa reunión.

Simplemente no podía soportar que él posiblemente estuviera enojado conmigo.

Morinaga es mi único amigo, con quien puedo desquitarme y tener siempre la razón la mayoría de las veces. Él rara vez me contradice y eso estaba bien para mí…

Pero con la distancia que me impuse, no me sentía tranquilo y hasta podría decirse que me sentía extrañamente vacío cuando no lo escuchaba hablar sus cursilerías…

Extrañamente incompleto…

Trato de no descifrar lo que ese sentimiento significa, pues puede que si lo averiguo… Morinaga podría sacar ventaja de mí.

"simplemente olvida lo que ocurrió ese día…"

Le dije una noche en el laboratorio

"¿por qué me pides eso? Pensé que ya no querías tener nada conmigo…"

Morinaga no parecía convencido con mis palabras

"eso también pensé yo, pero luego de meditarlo creí que no era conveniente mantenerme alejado de ti, además que mi familia te aprecia mucho, así que pensé en olvidar el desastre que pasó ese día, hacer como si ese domingo no hubiese ocurrido"

Le expliqué mis razones, ocultándole mi molestia, la verdadera razón de por qué lo quería cerca de nuevo, esperando a que no me hiciera mas preguntas sobre eso porque ni yo sabia la causa exacta de mi enojo.

"entiendo…"

Esa fue su respuesta con un tono de voz resignado, algo que me incomodó, pero no se lo hice saber.

Con su respuesta me hizo creer que seguiríamos con él trato, que seguiríamos comportándonos como siempre, que yo seguiría con mi rutina y él con la suya,

Yo concentrado en mis experimentos y él concentrado en mí…

Solo en mí…

Y yo no sentiría esta intranquilidad que carcome cada vez que lo veo comportarse como alguien que no es…

—Morinaga, ¿por qué tú…?—mis ojos comenzaban a arder y las lágrimas amenazaban con salir, y sin poder evitarlo, mis ojos se posaron en aquella pequeña caja para regalo que me dio hace tiempo mi kohai.

Aquella que alguna vez fue el refugio de chocolates por San Valentín y que ahora eran el escondite de varias hojas de notas de distintos colores.

Simples y sin aparente valor a primera vista, pero que llevaban las palabras que anteriormente escuchaba de los labios de Morinaga

—idiota—susurre sin darle importancia a la primera lágrima traicionera que se deslizó por mi mejilla y a la que le siguieron muchas más

El día de mañana seguramente tendré los ojos hinchados…

.

.

Me encontraba en el laboratorio, esperando por la llegada de mi Kohai. El esperar todo un día me pareció una tortura, pero no tenía de otra ya que no conozco la dirección del apartamento donde vive ahora y además que no me atrevo a llamarle por teléfono, haciendo que pasara todo el domingo pensando en alguna forma de alejar a mi kohai de su amiguito ese.

Y es que no he podido dormir bien desde esa noche que tuve esa conversación en el parque, pues lo único que venia a mi mente era lo que podría estarle diciendo o haciendo ese maldito de Yuki al tonto de Morinaga.

Mas le vale que ese malnacido no lo haya tocado, porque si veo aunque sea una sola marca en el cuerpo de Morinaga, lo mato, definitivamente lo mato…

—buenos días, sempai—

Porque nadie tiene permitido tocar a mi kohai, solo yo tengo ese derecho, por algo soy su amigo y sempai…

—¿sempai?—

Pero eso sí, si Morinaga aun sabiendo que tenemos el trato se atreve a besarse con su amiguito de cabellos negros, le golpeo y después lo encierro. Para que así no se atreva a desobedecerme y serme… infiel...

Espera un momento…

Acaso pensé ¿Infiel?

—sempai, ¿me escucha?—

¡¿Pero en que estoy pensado?!

—¡SEMPAI!—

—¡¿QUE?!—le grité al escandaloso que se atrevió a levantarme la voz, y al dar la vuelta para ver al susodicho, me percaté que era Morinaga, ¿a que hora había llegado?

—n-nada es solo que lo estuve llamando desde hace rato y usted parecía estar en otro mundo— me respondió algo asustado por mi grito

—¿eh?, estas mintiendo—ese tonto, no me creo que me estuviera pasando la voz, seguro es una tontería suya que se le ha ocurrido para justificar su tardanza, pues pude ver en el reloj de pared que pronto seria las nueve.

—no lo hago—parecía molesto como indignado, ¿ahora qué le pasa?—además parecías algo alterado porque hasta rompió el lapicero que tiene en sus manos.

No comenté nada a lo ultimo que dijo, solo me puse a recordar qué era lo estuve pensando cuando rompí el lapicero…

Morinaga sin decir nada, comenzó a preparar los instrumentos para ponernos a trabajar en los proyectos pendientes, no había prisa, de hecho estábamos mas que adelantados en los experimentos e incluso habíamos tenido buenos resultados; y es que en las ultimas dos semanas solo nos dedicábamos mas a los trabajos ya que la situación entre nosotros estaba demasiado tensa, creo que inconscientemente lo hacíamos para tratar de olvidar y evitar hablarnos.

Como un método de escape…

Las horas pasan rápido cuando estoy concentrado, por eso mismo me sentía frustrado porque estaba cometiendo error tras error, no lograba el resultado que quería esta vez, pero lo peor era que Morinaga no dejaba de mirarme de una manera penetrante, como analizándome y estuviera esperando algo de mí. No soporto mas esta situación,

¡Así no me puedo concentrar y hacer bien mi trabajo!

—si tienes algo que decirme, dímelo de una maldita vez y ¡ya deja de verme de esa manera, Morinaga!—le grité, él se sobresaltó un poco por mi grito, pero después pude ver como su rostro de sorpresa iba transformándose a uno serio

—eso debería decirlo yo, sempai—

¡¿Ja?! ¿Acaso oí mal?

¿Desde cuando le he permitido el hablarme de esa manera?

—no se ofenda—habló antes de que yo le gritara de nuevo, al parecer se dio cuenta que no tomé muy bien su comentario—es solo que en todo el rato que llevamos trabajando, usted no ha dejado de fruncir el ceño ni apretar sus puños cada vez que me observa viendo mi celular.

¿EH?

¡¿Que cosa?!

—¡y-yo no te he estado mirando!—maldición, mi voz titubeó, ¡rayos!—así que deja de decir tonterías y sigue mejor con lo tuyo, no quiero errores

—no los estoy cometiendo, sempai, en cambio usted… no parece muy concentrado que digamos—lo dijo con voz de ofendido

¡Suficiente!

No soporté más escucharle hablar así, así que levanté mi puño, con toda la intención de golpearlo para que ya deje de tratarme de esa manera que no es para nada propia de él, pero…

El golpe nunca se dio y eso fue porque él detuvo mi puño agarrando mi muñeca con algo de fuerza.

Y la mirada que me dirigía… era claramente molesta

—¡Suéltame!—le grité mientras trataba de soltarme, pero el aplicaba mas fuerza en mi muñeca

—lo haré cuando te calmes un poco—habló con un tono de voz mas suave y su mirada un poco menos molesta… mas bien parecía triste.

No le contesté, solo resoplé frustrado. No sé cómo tratar a este Morinaga, este parece ser un poco mas rebelde con un poco mas de carácter que el antiguo que era mas sumiso y llorón.

¿Dónde está mi tonto kohai? ¿Es posible que el tal Yuki le haya hecho algo para que tenga esa actitud conmigo?

—l-lo siento, sempai—

¿Qué?

—no era mi intención tratarlo así, es solo que me siento algo frustrado y... molesto conmigo mismo—mientras hablaba soltó mi muñeca, se veía en su rostro la culpabilidad—

—y-ya veo, por un momento creí que intentarías golpearme—no le mentía, con su extraña actitud hacia mí ya no me sorprendería tanto si él comenzara a usar la violencia—aplicas demasiada fuerza en tus manos, mi muñeca seguro tendrá moretones—no pude evitar sobar la zona afectada, esperando que con eso no le salgan marcas en mi piel, pues todavía tengo la que me hizo en el brazo hace dos días en el parque

—sobre eso, también lo lamento—podía ver claramente que lo sentía—si bien fui algo brusco al detener tu golpe, yo ¡nunca intentaría golpearte!—levantó un poco su tono de voz sin llegar a gritar—aunque tú no sientas lo mismo que yo, aunque nunca llegues a corresponderme, ¡yo nunca te golpearía, no lo haría!—se veía claramente agitado, pero sabía que tenía algo mas que decirme—porque te amo, aunque tú no quieras eso de mí, yo te sigo amando, sempai.

Y ahí estaba mi Morinaga, el kohai que está enamorado de mí a pesar de que no puedo corresponderle

—Pero el que te ame no significa que me voy a dejar golpear, ya no, sempai, espero que lo comprenda

—¿es acaso eso lo que tu amigo te aconsejó?, que te defiendas de mí, ¿verdad?

—sí, algo así…

Podía darme cuenta que Yuki ya se había ganado la total confianza de Morinaga, tanto que ahora se defiende de mi arranques y cambios de humor, pero aun sin dejar de ser del todo el chico enamorado.

—¿Dónde lo conociste y qué relación tienes con él?, no quiero mentiras…—le hablé mirándole directamente a los ojos, él correspondió mi mirada, parecía que trataba de buscar una explicación a mis preguntas—¿Qué?, ¿no decías que yo tenía algo que decirte?—pregunté de manera seria y defensiva al ver su cara—pues es eso lo que hago, quiero que respondas las preguntas que hice y las que haré a continuación.

Soltando un suspiro mas resignado que cansado comenzó a responder cada una de mis preguntas, yo observaba sus ojos y cada una de sus expresiones faciales para estar seguro que no me estaba mintiendo u ocultando algo que podría ser de importancia. Necesito saber quién es Yuki en realidad para saber cual será el siguiente movimiento que haré, pues no confío en ese sujeto aunque Morinaga hable mil maravillas sobre su persona, lo cual me molesta y me dan ganas de patearlo.

No puedo creer que Yuki haya hecho tanto por mi kohai sin querer algo a cambio. Simplemente no puedo creerlo.

Seguramente tiene otras intenciones con Morinaga, y con lo tarado que es mi asistente seguro no se ha dado cuenta, y yo pienso descubrir cuales son…

—sempai, tengo que ir a mis clases, nos vemos mas tarde—

—sí, no llegues tarde—

Solté un gran suspiro después que vi salir a Morinaga, me siento terriblemente cansado y no entiendo por qué, no hemos avanzado mucho en los experimentos debido que pasamos mas tiempo conversando o mejor dicho yo preguntando y él respondiendo cada pregunta y duda que tenia de su nuevo mejor amigo…

—¡tsk!—estoy molesto,

Aun no puedo comprender que le ve de fascinante un sujeto que parece mas una mujer que un hombre, y que se cree saberlo todo.

El solo recordar como hace una hora Morinaga no dejaba de hablar de ese sujeto cada vez que le hacia una pregunta sobre su persona, pero lo peor era que lo defendía cada vez que hablaba mal de él o le criticaba la actitud sobre protectora que tiene Yuki sobre su persona

"Yuki me quiere mucho y me lo demuestra cada vez sin necesidad de pedírselo"

"Yuki me anima cada día"

"Yuki es un excelente cocinero"

"A Yuki le gusta abrazarme"

—¡Suficiente!—

Ya estoy harto de Yuki esto de Yuki lo otro, es que Morinaga no sabía otra respuesta que dar cuando contestaba a mis preguntas…

Además, ¿Cómo es eso de que a ese malnacido con cara de mujer le gusta abrazarlo?, y no solo es eso, Yuki también le espera a la salida de la universidad para poder irse juntos a casa.

Es el colmo

"Yuki dice que es debido a que salgo muy tarde y las calles son peligrosas a esas horas de la noche"

Ese sujeto es un exagerado, cuantas veces Morinaga y yo hemos salido tarde y nada nos ha pasado y eso que Morinaga vivía bastante cerca de la universidad.

"Yo también le dije algo parecido, pero él se negó. Insistió en ir a recogerme, y para serle sincero, me gustó mucho el que Yuki se preocupara por mí"

Morinaga está siendo demasiado mimado, a este paso se echará a perder…

Maldito Yuki…

—¡tsk!, necesito alejarlo de mi tonto kohai…

Es lo que tengo que hacer y para eso tendré que verle la cara de nuevo a ese estúpido…

"Se llama Yagami Yukihiro, no lo insulte, sempai"

Y hacerle entender que con Tatsumi Souichi nadie se mete.

.

POV Morinaga

Me siento cansado, realmente no había esperado que sempai fuera al parque y mucho menos que me viera siendo abrazado por Yuki.

¡Rayos!

Eso solo ocasionó que malinterpretara la situación, que casi golpeara a Yuki y que al final yo aceptara nuevamente hacer el trato de acostarme con él

—yo y mi mala suerte—me quejo.

Voy directo al apartamento de Yuki, estoy a unos pasos de llegar y no puedo evitar sentirme nervioso, y ¿por qué no decirlo?, también estoy asustado.

Tengo miedo de ver la mirada que pondrá mi amigo cuando le cuente que he vuelto a aceptar ese trato… no quiero ver su rostro decepcionado, pero tampoco puedo ocultarle lo que hace poco he conversado con mi sempai.

No puedo mentirle, él se daría cuenta de inmediato y eso solo haría que se moleste conmigo.

—Es ahora o nunca—me digo tratando de darme ánimos una vez que me encuentro en la entrada del apartamento de Yuki…

"Es tu casa también, Tetsu, tuyo y mío, no lo olvides"

Cierto, este apartamento es también mi casa, mi nuevo hogar.

No puedo evitar sonreír cada vez que recuerdo sus palabras.

—¡Estoy en casa!—digo emocionado apenas entro en mi hogar, esperando recibir el saludo de mi amigo o de mi pequeña y no el usual silencio que recibía en mi viejo apartamento.

—Bienvenido, Tetsu—se asoma mi amigo quien lleva puesto un delantal azul la cual tiene la frase Besa a Chef, un regalo de Hiroto— ya me estaba preocupando por tu tardanza—me regaña levemente mientras frunce un poco su ceño

—lo siento, no pensé que tardaría tanto

—esta bien, por cierto, la cena ya está lista y estoy con hambre—me dice lo último con falsa molestia mientras se dirige nuevamente a la cocina —

—sabes bien que no hay necesidad de que me esperes para cenar, ¿verdad?—le digo mientras le sigo a la cocina después de que dejé mi mochila y mis zapatos en el recibidor—cocinaste mucho—susurro al ver cena siendo colocada en la mesa de la cocina que también hace función de comedor

—lo sé—responde una vez terminado de servir la cena y quitarse el delantal—necesitaba distraerme con algo así que hice muchos de mis deberes antes de cocinar para distraerme y no preocuparme de lo que sea que estuvieras conversando con tu posesivo sempai, pero lo terminé mas rápido de lo que había pensado y solo me quedó cocinar y alimentar a Miyuki, quien por cierto está dormida.

—¿Esta en su cama?—

—no, en la tuya—

Una vez me siento en mi lugar para cenar comenzamos a comer y a platicar de lo que hemos estado haciendo en todo el día sin comentar lo ocurrido en el parque y lo que he discutido con sempai. A pesar del poco tiempo que lo conozco, sé que no hablará de nada que pueda terminar en una discusión, no mientras estemos cenando.

Lo ocurrido en el parque lo discutiremos tarde o temprano, a mi me encantaría que fuera mas tarde que temprano, pero si algo he aprendido en estas dos semanas viviendo con Yuki es que después de cenar comenzará el interrogatorio.

A veces pienso que Yuki da mas miedo que sempai cuando de proteger a su familia se trata.

Aun así soy feliz al decir que soy parte de la familia de Yuki, la familia Yagami.

—mamá me llamó en la tarde, parece que desea tener otra reunión familiar el próximo mes

—me gustaría volver a ver a Yukina-san, a tus hermanas y hermanos—le digo animado, realmente quiero verlos de nuevo

—ellos también son tu mamá, tus hermanas y hermanos, Tetsuhiro, será mejor que te vayas acostumbrando.

—eso es demasiado...

—ellos te quieren, en especial las desquiciadas de mis hermanas y no olvidemos de los locos de sus maridos, ¡tsk!, son todo un caso

No pude evitar reírme al ver su cara enojada, pues sé que aun le molesta lo que ellos dijeron sobre nosotros dos, en especial lo que dijeron de él

—¡no te rías!—exclama con su rostro levemente sonrojado debido a la vergüenza—n-no fue gracioso lo que hicieron en la reunión.

Decidí cambiar de tema de conversación, pero aun así no pude evitar reír cada vez que recuerdo a las lindas hermanas de Yuki. Ellas son tan amables, aunque les gusta hacer enojar a su pequeño hermano.

El enterarme de que Yukihiro es el menor de tres hermanos, en una familia donde él era el único varón de la casa después de que su padre falleciera producto de una enfermedad que se le complicó.

Yukina-san, madre de Yuki, es una mujer muy amorosa y cariñosa quien apenas me vio me dio el mas cálido abrazo que haya recibido en mis veintidós años de vida.

El abrazo de una madre.

Las hermanas de Yuki también son unas excelentes mujeres y madres de familia también, se cuidan entre ellas y claro que también vigilan que nada ni nadie moleste a su "indefenso" hermanito, que de indefenso no tiene nada. Yuki siempre se ha sabido defender aunque eso le ha metido en muchos problemas en su adolescencia, según las palabras de Yuriko-san y Yuko-san.

Aun en la distancia, ellas una vez a la semana llaman para ver si todo esta en orden y que no hayamos hecho alguna tontería que pudiéramos lamentar después.

Ya que según ellas, sería genial que fuera pareja de Yuki. Pero eso no es posible para mí ni para él, nos queremos, somos buenos amigos, pero el sentimiento que compartimos es de amor fraternal. Ellas lo saben, pero aun así nos siguen molestando con lo mismo.

"Te han agarrado cariño, es por eso que son algo melosas contigo, en especial Yuriko-neesan y Seijuro-niisan. Esos dos me ven como si me fuera a sobrepasarme contigo tarde o temprano, ¡tsk!, son bastante molestos cuando están en plan de padres sobre protectores que desean alejar al prospecto de novio de su inocente hija"

"¡pero tú eres igual a ellos!"

"… ¡tsk! h-haré que no escuché eso…"

Una vez terminamos de cenar y lavar los trastos, secarlos y guardarlos, nos acomodamos en la sala, y nos sentamos en el sofá para tres personas, uno al lado del otro. Sabía que era lo que vendría a continuación

—¿hay algo qué quieras contarme, Tetsuhiro?—

Yuki fue el primero en hablar después de estar cerca de un minuto en completo silencio, seguramente pensó que yo comenzaría con la platica, pero al ver que no tenía la intención de hablar, él decidió romper el silencio y comenzar con el interrogatorio…

—yo…—no sabía por donde comenzar, las palabras no lograban salir de mi boca, me sentía nervioso y de eso se había dado cuenta mi amigo quien no me quitaba la vista de encima—yo…¡no sé cómo decírtelo…!

Me miró mas detenidamente, como analizándome, algo que sinceramente me pone mas nervioso aun.

—¿tienes miedo a decepcionarme?, ¿es eso?

Siempre tan directo, eso es una de las muchas cualidades que me gustan de él aunque también esa cualidad me deja en jaque.

Es tan contradictorio...

—sí—respondí con sinceridad—lo siento tanto, Yuki, yo quería… realmente quería tener otra oportunidad… yo…Hgh—un nudo comenzó a formarse en mi garganta y mis ojos me comenzaron a arder…

Iba a llorar, era algo inevitable, pero no quiero, no frente a él

— pensé que había sido claro contigo, pero tal parece que no ha sido suficiente…—susurró y sus palabras hicieron que decidiera a verle recién directamente a los ojos, él suspiró frustrado y pude ver su ceño fruncido unos segundos para después cambiar su semblante a uno mas sereno, mas comprensivo—¿cuántas veces tengo que hacerte entender que eres importante para mí y que hagas lo que hagas no harás que me aleje de ti?—su voz era suave a pesar que por su mirada me daba a entender que me estaba regañando—no te voy a dejar solo, Tetsuhiro, no te voy abandonar a tu suerte…

—pero…

—estaré contigo en las buenas y en las malas aun más porque me importas mucho… te lo he demostrado tanto en mis palabras como en mis acciones así que no tengas miedo y dime lo que te atormenta

—te molestaras…

—eso no lo sabrás hasta que me digas lo que has hecho, pero si lo hago… trataré de entender primero tus acciones y decisiones para después regañarte y dar mi opinión sobre tus actos…. Mmm Sí, creo que eso es lo que haré—susurró lo ultimo para si mismo—ahora habla antes que mi paciencia se agote—termino de dar su discurso mostrando una leve sonrisa, tal parecía que estaba de buen humor y me hizo sentir mas relajado.

Le conté toda la plática que tuve con sempai en el parque después de que se fuera, no le oculté nada, absolutamente nada, pues algo me decía que se daría cuenta si le llegara a esconder algo de dicha conversación…

Pude ver los distintos cambios en su rostro conforme le iba relatando, había molestia, después tristeza, luego incredulidad y por ultimo cierta decepción, esto último debido a que acepté hacer nuevamente el trato. Aquel que tanto Yuki como Hiroto me aconsejaron muchas veces que debería de romper.

—santo cielo, no puedo creerlo, ¡eres mas terco que una mula, Tetsuhiro y tu sempai mas ciego que un topo!—soltó Yuki completamente frustrado después de terminar de contarle lo sucedido con sempai, él apretaba fuertemente sus puños en sus rodillas, seguramente en un intento de calmar su ira—¿es que acaso tu sempai no se da cuenta que hacer ese trato solo le hará daño?, y tu Tetsuhiro, ¿cómo es que dejaste que ese sujeto te provocara?—comencé a sentirme mal y eso él lo notó— pensé que sabias de antemano que acostarte con él sin ningún compromiso no era bueno para ti… ni para él—ahora me habló con un tono de voz mas comprensivo.

—¡lo siento!—me sentía avergonzado—pero como ya te lo había mencionado, pensé que si le hacia ver la diferencia entre el primer trato con este nuevo se daría cuenta que lo que compartimos fue algo mas que deseo carnal o sexual

—algo me dice que se dará cuenta tarde o temprano, pero no creo que revolcándote con él un par de minutos sea la solución, Tetsu, ¡lo lastimarás!, y además que ¡te sentirás culpable por eso…!—exclamó—piénsalo bien, si es posible, me gustaría que evitaras la mayor cantidad de encuentros íntimos que tengas con tu sempai si es que no piensas romper con ese odioso trato.

Él estaba molesto y a la vez preocupado por mí y ¿también por sempai?, esto último me dejó con dudas así que se lo pregunté.

—¿Yuki, pensé que te desagradaba mi sempai?—no hubo respuesta de su parte, pero su silencio de alguna forma me dio a entender su respuesta, así que le formulé otra pregunta—¿Qué te hizo cambiar tu opinión acerca de él?

—el ver sus reacciones ante mis provocaciones—suspiró y continuó explicando—antes solo era una pequeña teoría, pero tenía mis dudas, ahora estoy mas seguro que nunca que él desconoce sus sentimientos hacia ti…

—¿en serio?— tomé sus manos con la mías—¿existe la posibilidad que sempai esté enamorado de mí y no lo sabe? ¡¿Es eso posible?!—me emocioné tanto ante dicha posibilidad

—¡no hagas tantas preguntas!—me regañó sin apartar mis manos y yo traté de calmarme mientras esperaba su respuesta, él me miró nuevamente de manera analítica y al ver que no iba a atacarlo con mas preguntas, respondió—mi respuesta es sí, y por eso es que lo comparé con un topo, ¡tsk! Ese chico es demasiado complicado de entender…

Y así pasamos una horas platicando sobre lo que tendría que hacer para el día lunes cuando viera en el laboratorio a mi sempai. Yuki trató que desistiera de mi idea de ponerle a prueba con el trato.

—Tú fuiste el de la idea de ponerlo a prueba, ¿acaso no lo recuerdas?

—claro que lo recuerdo, ¡solo que no me refería a ese tipo de prueba!—me miró enfadado—¿no sería mas sencillo darle celos?, ¿ya sabes?, darle entender que estas interesado en alguien mas… así no tendrías que acostarte con él ni intentar ser frío en la intimidad, ¿es que acaso piensas hacérselo pensado en otra persona?

—¡claro que no!—grité indignado, ¿cómo podría pensar eso de mí?, pero al verlo mostrar un leve sonrisa, supe que solo lo dijo para ver mi reacción a sus palabras, reacción que fue de su total agrado—a-aunque entiendo tu punto, será difícil, el solo pensar que solo tendré sexo casual con sempai me duele…

—sinceramente espero que todo se solucione pronto… y cuando quieras ayuda no dudes en pedírmela.

—gracias, Yuki, eres un gran amigo, no sé que haría sin ti

—seguramente estarías llorando en el bar como toda un Magdalena… contando tus penas acompañado de una buena botella de wisky

—¡Yukihiro!—grité indignado nuevamente, esta vez llamándolo por su nombre completo.

—¡¿Qué?! Solo fui sincero—respondió, pero sabía por su tono burlón que solo lo hacia para seguir molestando, a veces pienso que se divierte de mi agonía, su extraño sentido del humor es algo que poco a poco voy entendiendo.—ya es hora de dormir, Tetsu—me dice dándole fin a la plática, yo dirijo mi vista al reloj que se encuentra en uno de las vitrinas mas cercanas y veo que mi amigo tiene razón—no te olvides que la pequeña Miyuki sigue en tu cuarto—dirijo nuevamente mi atención a Yuki, quien se ha puesto de pie y me mira como esperando que yo imite su acción.

—¿ah? Lo había olvidado—hablo ya estando parado, y dirigiéndome a mi habitación, continúo hablando—qué raro que no se haya levantado para saludarme ¿Estará enferma?—me pregunto.

—nada de eso, simplemente está cansada, estuve jugando con ella un buen rato mientras te esperaba y terminaba mis apuntes para mi clase… ya veras que apenas te vea se te lanzara encima y hasta te reclamará por tu tardanza…

—muy gracioso—le digo con algo de sarcasmo—buenas noches, Yuki, que duermas bien

—igualmente, no olvides soñar conmigo—me dijo mientras me guiñaba un ojo

—¿Quieres que tenga pesadillas?—me burlé de él

Ambos no reímos un poco y después entramos a nuestras respectivas habitaciones.

Una vez que entro a mi habitación y prendo las luces, busco con la mirada y al fin la veo, plácidamente dormida a los pies de mi cama. Me acerco a ella, y como si sintiera mi cercanía, veo como Miyuki abre lentamente sus lindos ojos azules mientras se estira, como la linda gatita que es, me mira fijamente y con un gran maullido como diciéndome bienvenido a casa es que al fin termino por sentarme en la orilla de mi cama para que sin previo aviso mi linda gatita se suba en mis piernas y acerque su hocico a mi cara con clara señal de exigir afecto.

—meow—

—lamento la tardanza, Mi-chan, tuve una platica inesperada con mi sempai, ¿lo recuerdas?, el chico que te conté—

—meowww—

Miyuki es maravillosa, algo melosa y renegona, pero maravillosa, aun no entiendo como pudieron abandonarla a su suerte, si no fuera por la caridad de algunas personas puede que hubiese muerto de hambre hace ya mucho tiempo...

"es linda, muy enérgica, me gusta, tiene personalidad, le calculo unos tres meses de edad"

" ¿te molestaría si la llevó a casa?"

"si te vas hacer responsable de ella por mí no hay problema, Tetsu, eso si tenemos que llevarla a un veterinario primero para descartar cualquier enfermedad aunque por lo que veo solo está baja de peso…"

"mira, Yuki, ¡está ronroneando!, parece que le agrado…"

"Ahora ella dependerá de ti. Quiere que la ames, es lo único que espera, a cambio ella hará todo lo que sus peludas patitas estén a su alcance para hacerte feliz"

"Miyuki... ese será su nombre de ahora en adelante"

"Que poca originalidad…"

A mi mente vino el recuerdo de cómo conocí a Miyuki en aquel parque cerca de la universidad. La conversación que tuve con mi amigo y la decisión de adoptarla y llevarla a vivir al apartamento en el que llevaba viviendo poco tiempo.

Mientras me coloco mi pijama observo de reojo que ella no ha dejado de mirarme. Sus ojos azules, tan bellos, fueron lo primero que llamaron mi atención cuando se acercó a mí por primera vez en busca de alguna caricia o muy probablemente algo de comida que le pudiera ofrecer. Para ser una gata sin dueño, parecía acostumbrada al contacto de las personas, pues me sorprendió que ella se me acercara con tanta confianza, gesto que no pasó desapercibido por Yuki quien me acompañaba en ese momento, de hecho, él no me dejaba sólo casi todo el tiempo, y eso se lo agradecí, pues estaba triste porque las cosas con sempai no habían resultado como yo había querido, y la distancia me dolía.

Todavía me duele…

—¡meoowww!—

Me sobresalto al escuchar el repentino maullido de Miyuki, pero mas aun el tono que usó

¿Me está regañando?

—lo siento, Miyuki, dejaré los pensamientos tristes para otra ocasión, ¿te parece?

—meow—volvió a maullar, pero esta esta con tono mas juguetón

A veces siento que ella entiende lo que digo, se lo mencioné una vez a Yuki y él me dio la razón.

Miyuki es una gata muy peculiar ya que cada vez que trata de llamar mi atención es casi siempre cuando estoy triste

"Eso pasa porque pones cara de cachorro abandonado, y… ¡créeme cuando te digo que a Miyuki y a mí no nos gusta eso!"

Yuki y Miyuki… que haría sin ellos, si no los tuviera regañándome como también cuidándome en mis días mas tristes, cuando antes el silencio de mi antiguo apartamento era una tortura.

"¡acaso no entiendes la vergüenza que siento el tener un hijo marica!, me da asco el solo verte"

"¡¿por qué tuviste que ser un anormal?!, ¡un fenómeno!"

Tal vez estaría llorando sintiéndome completamente solo…

"¡tú nunca has estado solo, y menos ahora!, así que mas te vale que te vayas quitando esas estupideces que los imbéciles de tus progenitores te dijeron, y comienza a confiar, en creer en que ni Hiroto ni yo te haremos a un lado sin importar cuantos errores cometas"

"Yuki…"

"Todavía crees que no te mereces mi cariño, ¿verdad?, no sabes cuanto quisiera viajar en el tiempo y borrar de tu memoria a todas esas personas que te hicieron daño y dejaron esa fea cicatriz en ti. Yo te quiero y no voy a dejar de hacerlo, Tetsu. Por eso no puedo permitir que nada ni nadie te haga daño, mi pequeño hermanito."

"...yo…"

"Yo estaré a tu lado y te lo demostraré. No te dejaré solo"

—Miyuki, te quiero, te quiero mucho—susurro mientras me acerco a ella que no ha dejado de mirarme para después ponerse a lamer mi mano—haces cosquillas…

Una vez echado en mi cama con Miyuki haciéndome compañía, me pongo a pensar en cómo tendré que ponerme firme ante él para no querer abrazarlo apenas lo vea. Realmente me resultó difícil el ser algo distante con sempai y ahora que he vuelto hacer un nuevo trato me será aun más difícil, pues aunque no quiera tendré que tocarlo a la hora de tener sexo…

Sexo casual...

Un simple acto de meter y sacar, sentir placer solo cuando se está en pleno acto para después….

Sentirme sucio.

Como me sentía cuando me acostaba con distintos chicos. Cuando solo quería olvidar todo, pero lo único que lograba era que a mis problemas se agregara la culpa.

Me sentía indigno.

—sempai...—

Él no merece pasar por lo que yo pasé por decisión propia. Eso lo entiendo mejor ahora y aun así acepté hacer un trato sin besos, sin caricias ni palabras lindas con él.

Yuki tiene razón, eso no es bueno para ambos.

Realmente estaba tan desesperado por tenerlo de nuevo que caí en sus provocaciones y ahora estoy lamentándome de mi decisión. Tengo que hacerle ver que el trato es una pésima idea, pero si aun así no cambia de opinión, si no logro convencerlo…

Solo me quedará evitar el mayor número de contactos.

—cómo me gustaría tener el valor de poder dejarte y no seguir teniendo esperanza de un nosotros…—susurro

Así podría intentar comenzar de nuevo, pero sobre todo… evitaría lastimarte...

Sempai...

.

.

Es lunes por la mañana, me encuentro en la facultad y debo decir que me siento aterrado, realmente estoy arrepentido por haber aceptado hacer el trato. Si no lo hubiera aceptado yo solo seguiría tratando de ser indiferente con sempai, pero ahora él tendrá ciertos privilegios con mi persona poniendo como escusa el cumplimiento del trato y yo tendré que tocarlo de manera incorrecta.

—realmente soy un tonto—

"¿Y recién te das cuenta?, asume las consecuencias de tus actos, Tetsu, y enfrenta a la bestia, y mas te vale que lo hagas porque sino será otra la bestia que enfrentarás"

—Yuki malo—me quejo como niño pequeño

Resoplo con frustración, pues como me dijo Yuki, yo mismo me metí solito en este embrollo, así que solo me queda seguir con el plan…

Uno: Seguir tratando con inferencia a sempai y ocultar mis sentimientos, esto parte del plan inicial

Dos: Responder las preguntas que me hará sobre Yuki con toda la sinceridad del mundo sin ocultar nada, esto ultimo a pedido de Yuki, lo cual no entiendo muy bien por qué

¿En que estará pensando?

Tres: Defenderme de cualquier agresión sin importar cuan acostumbrado esté a eso, esto también ha petición de Yuki quien me amenazó si aparecía con algún moretón

Cuatro: No descuidar la alimentación de sempai, esto por decisión mía.

A Yuki no le molestó eso, de hecho estuvo de acuerdo.

Cinco: Al finalizar el día, contarle lo sucedido a Yuki, esto para ver como anda la situación entre sempai y yo. Según él

Vuelvo a suspirar, me hubiera gustado que el domingo hubiese sido mas largo, de haber sido así, ahora estaría en el apartamento viendo los distintos juguetes como ropa que compró Yuki para mi pequeña Miyuki.

—no seas cobarde, Tetsuhiro, es hora de ir a ver a sempai—me digo tratando de darme valor.

Apenas llego a la puerta del laboratorio, me detengo, tomo aire y decido abrir la puerta lentamente. Lo primero que ven mis ojos es la figura de mi sempai, quien se encuentra sentado en una silla giratoria, con una mano sosteniendo un lapicero y la otra sobre la mesa.

Parecía estar meditando, aunque al ver cómo apretaba el pobre lapicero supe de inmediato que no estaba de buen humor lo que significaba que las cosas podrían ponerse difícil para los dos desde el comienzo.

Traté de alejar cualquier pensamiento negativo y opté mejor en hacerle saber que ya había llegado al laboratorio ya que tal parecía que no se había percatado de mi presencia todavía.

—buenos días, sempai—

Le saludé tratando de llamar su atención sin parecer emocionado por verlo.

Pero él no me contestó, creo que ni me escuchó, así que volví a llamarlo.

—¿sempai?—

Pero siguió sin escucharme, lo intenté unas cuantas veces mas y nada así que no me quedó de otra que gritarle

—¡SEMPAI!—

—¡¿QUE?!—

Pero me contestó con un grito aun mas fuerte que el mío, además que se notaba claramente irritado, tanto que me asustó.

Me regañó por haberle gritado y yo di mis razones de por qué lo hice, como también le hice ver que había roto el lapicero que tenía en su mano.

Sin decir nada, me puse a preparar los instrumentos, necesitaba distraerme y tratar de calmar el nerviosismo que tenía al tenerlo cerca. Él se dedicó a lo suyo.

El ambiente se sentía tenso y eso no me gustaba para nada, no pude evitar añorar aquellos días cuando el estar al lado de sempai era tan divertido como emocionante, no tanto por los proyectos sino porque en ese tiempo todavía creía ciegamente en el amor de sempai, que tenía una oportunidad, tenía la confianza de que los pocos avances algún día darían sus frutos.

Ahora esa confianza es casi nula, eso no quiere decir que ya no lo ame, mas bien es que mis esperanzas fueron decayendo. Sintiendo que simplemente no soy el indicado para él…

Pasaron las horas y nosotros apenas si nos dirigimos algunas palabras, hice todo lo posible para no cometer ningún error de cálculo y obtener los resultados deseados en los experimentos. En eso no he tenido problemas, pero no puedo decir lo mismo de sempai.

Veía cómo por cada error cometido renegaba, se frustraba y lanzaba su block de notas a la pared más cercana, era claro que se le estaba haciendo difícil concentrarse, a mi también me es difícil aunque yo estoy acostumbrado a trabajar bajo presión algo que a sempai parece dificultarle.

De repente sentí mi celular vibrar, así que lo saqué de mi pantalón para ver el mensaje que me había llegado, al ver el remitente no pude evitar sonreír

Hola mi pequeño, ¿cómo te encuentras?, espero que bien

Quería avisarte que mis hijas y yo pensamos en tener otra reunión familiar, la cual estas mas que invitado. Ya se lo mencioné a Yuki-kun, pero aun así quería avisarte, mas tarde tal vez te llame ya que ahora seguramente debes estar ocupado en tus labores en la universidad.

Nos veremos pronto…

Con cariño de tu auto-nombrada madre.

Una vez terminé de leer el mensaje de Yukina-san, le respondí con un "gracias por la invitación, que con gusto iré porque deseo verlos a todos…"

Mensaje que al minuto de ser enviado, ella me respondió:

Yo también quiero verte, Tetsu-kun, ya eres parte de mi familia, y por ende deseo que estés presente en la reunión y que arrastres a mi hijo de ser necesario si se niega a venir.

Tienes mi consentimiento, cariño.

No pude evitar reír un poco apenas terminé de leer. Yukina-san es una mujer muy amable aunque parece que le gusta molestar mucho a su hijo, creo que ahora sé de donde aprendieron Yuriko-san y Yuko-san a molestar a su hermanito Yuki.

Creo que con mayor razón no querrá ir a la reunión, bueno, ya se me ocurrirá como convencerlo.

Pasaron un par de horas más, y el ambiente en el laboratorio no mejoró, mas bien creo que empeoró. Sempai estaba furioso, lo presentía. Lo vi de reojo y me di con la sorpresa de que él también me estaba mirando.

Nos vimos un par de segundos, y al segundo siguiente él desvió su mirada de la mía.

Sentí mi corazón salirse de mi pecho por el simple hecho de verlo y contemplar sus mejillas sonrosadas, sempai es tan lindo, reacciones como esas me hacen extrañar aquellos días en los que tenía la confianza y la fuerza para conquistarlo y ser testigo de más de esas reacciones lindas de él

El que me dejara permanecer a su lado era lo que mas valoraba, pero…

Mi corazón quería másl, mucho más, pero sempai no me ve de la misma manera…

—si tienes algo que decirme, dímelo de una maldita vez y ¡ya deja de verme de esa maldita manera, Morinaga!—

El grito de sempai me sacó de mis lamentosos pensamientos, me asustó un poco incluso lleve a pensar que podría intentar golpearme ante ese pensamiento lo comencé a mirar de manera sería.

No debo dejarme intimidar

—eso debería decirlo yo, sempai—al darme cuenta el tono altanero de mi voz, traté de corregirme—no se ofenda, es solo que en todo el rato que llevamos trabajando, usted no ha dejado de fruncir el ceño ni apretar sus puños cada vez que me observa viendo mi celular.

No mentía, me había percatado que me fulminaba con la mirada cada vez que veía mi celular, incluso si era para saber la hora y distraerme un rato.

Obviamente, sempai negó lo que dije y comenzamos con una pequeña discusión. Me sentía frustrado, pero sobretodo molesto conmigo mismo por no saber sobrellevar esta situación.

No debo desquitarme con sempai, me dije.

Así que me disculpé con él, el hecho de que haya aceptado hacer el trato no significa que deba estar enojado y serio todo el tiempo, al fin de cuentas, fue mi decisión el estar metido nuevamente en todo ese embrollo.

—y-ya veo, por un momento creí que intentarías golpearme—me dijo y yo me sorprendí por sus palabras—aplicas demasiada fuerza en tus manos, mi muñeca seguro tendrá moretones—

El que sempai pensara que yo sería capaz de golpearlo, me enfermó. Sentí culpa y vergüenza por mi accionar, yo no me había dado cuenta de la fuerza que estaba usando cuando detuve su golpe.

Ya no sé qué pasa conmigo, yo no soy así.

Eso no está bien.

—sobre eso, también lo lamento, si bien fui algo brusco al detener tu golpe, yo ¡nunca intentaría golpearte!, aunque tú no sientas lo mismo que yo, aunque nunca llegues a corresponderme, ¡yo nunca te golpearía, no lo haría!, porque te amo, aunque tú no quieras eso de mí, yo te sigo amando, sempai.

A pesar que le dije que ya no habría mas palabras de amor de mi parte, no pude evitar decirle que lo amaba.

Por esta vez haría una excepción, ya que no me gustaba que sempai pensara que yo intentaría golpearlo.

—Pero el que te ame no significa que me voy a dejar golpear, ya no, sempai, espero que lo comprenda

Le aclaré, después de eso comenzó lo que ya me había imaginado.

Sempai comenzó hacerme preguntas sobre Yuki, de cómo, cuándo y dónde lo conocí, qué pensaba de él, a qué se dedicaba, y cosas por el estilo.

Era todo un interrogatorio y me daba la impresión que sempai veía a mi amigo como un criminal. Esto me recordó a cuando le hablé por primera vez de mi sempai a Yuki. Él también me llenó de preguntas extrañas aunque no tan directas cómo las que sempai me estuvo haciendo por mas de una hora.

Cada una de las preguntas que me hizo las respondí con sinceridad, no le oculté nada, después de todo tenía el total permiso de Yuki para hablar de él sin ningún problema.

"¡habla de mí cómo si fueras una fangirl!"

Yuki es extraño, muy extraño…

Espero no haber sonado como una chica enamorada a la hora que respondí las preguntas de sempai.

Después del interrogatorio, recordé el trato y lo malo que sería si lo cumplíamos, así que le dije que lo mejor sería olvidar sobre ese nuevo trato y no hacer ningún otro trato.

—¡¿te estás retractando?!—se molestó—ese maldito de tu amigo te dijo algo, ¿cierto?—asentí con miedo—pues con mayor razón me niego a terminar el trato, mucho menos cuando recién estamos comenzando.

—pero, sempai, no te das cuenta de que estamos haciendo mal las cosas, ¡lo mejor sería olvidarnos de toda esta tontería!

—habla por ti, Morinaga, porque yo no pienso renunciar, y tú tampoco lo harás, ¡entendiste!, además que te dije que si no funcionaba lo dejaríamos.

—sí, creo recordar que mencionaste algo sobre eso.

—bien, así que no me vengas con mas tonterías como esas y actúa por ti mismo, no me gusta que ese idiota que tienes por amigo se meta en nuestros asuntos y en tus decisiones.

—¡no es un idiota!—me enojé—él tiene un nombre—le dije firme—se llama Yagami Yukihiro, no lo insulte, sempai

Él me miró algo sorprendido por la forma que defendí a mi amigo.

Yuki solo se preocupa por mí, él quiere que sea feliz, pero sobre todo, tiene miedo a que me pase algo.

Él ya perdió a un hermano, simplemente no quiere perder a otro.

Y yo no quiero verlo llorar de nuevo.

Nos pusimos a trabajar una hora más en completo silencio, el ambiente se volvió tenso después de nuestra discusión, hasta que vi que ya era hora de mi primera clase del día, así que le avisé a mi sempai y salí rumbo a mi salón.

Una vez dentro de mi aula, mientras esperaba la llegada del profesor, me puse a reflexionar sobre lo que he estado haciendo desde que anulé el primer trato y comencé a vivir con Yuki y después junto a Miyuki.

Para ser sincero, al vivir junto a Yuki sentí por primera lo que era estar en un hogar, uno de verdad, uno cálido donde se encuentran las personas que realmente te quieren, que se preocupan por tu salud física y emocional, y no por el que dirán.

En mi casa de Fukuoka, todo era gris, me sentía tan fuera de lugar, que no era bienvenido y ese sentimiento de dolor empeoró cuando salió a la luz mis gustos hacia los hombres.

Ahora ya no eran solo mis padres lo que me veían como una lacra, ni mi hermano con indiferencia, sino que también a los que había considerado mis amigos me dieron la espalda. Me dejaron solo, no me hablaban, preferían alejarse de mí cómo si los fuera a contagiar de una grave enfermedad.

Me habían abandonado.

Y yo traté de no llorar a pesar de las ganas de gritar que tenía. No quería estar solo, así que traté de ser el mismo de siempre, como si nada hubiese pasado, pero fue inútil, solo conseguía que se alejaran mas de mí y que varios chicos trataran de golpearme.

Algunos lo consiguieron…

Trato de alejar los recuerdos tristes mientras me sobo ligeramente mis ojos para evitar que salgan mis lágrimas.

No debo llorar

Siento mi celular vibrar, y al verlo me percato de que se trata de un mensaje por WhatsApp de Yuki. Es raro que me envíe un mensaje a estas horas, mayormente lo hace en la hora del almuerzo.

"Espero que no sea nada malo" pensé

Una vez en la aplicación, chequee su mensaje, y sonrío al ver lo que me mandó

Una foto...

Una preciosa foto de Miyuki durmiendo en el sofá con su vestido nuevo y un título que Yuki le dio: La bella durmiente.

No dudé en comentar la foto

¿No deberías estar dando clases en estos momentos?, por cierto, Miyuki se ve muy linda, esta foto será parte de mi colección personal—

Para que lo sepas, estoy en receso, por eso aproveché para enviarte la foto, sabía que te gustaría, después de todo ella es nuestra princesa, me siento un padre orgulloso—

Sí, sí, papá orgulloso. Te tengo que dejar, mi profesor ya llegó, conversaremos mas tarde.—

Claro mi cielo, no olvides que eres la luz de mi oscuro e inexistente corazón—

¡Mejor ve a dar tu clase!—

Pero que mal humor tienes hoy, dulzura, yo solo quería darte mi amor…

No terminé de leer todo su mensaje, pues ya me imaginaba la sarta de tonterías cursis y empalagosas con toques de sarcasmo que escribiría solo para fastidiarme.

Pero aun así no pude evitar sonreír.

—Yuki, eres un demente—susurré bajito mientras sacaba mis apuntes y prestaba recién atención a la clase de hoy…

.

.

Se dice que cuando uno se divierte siente que las horas se pasan volando y cuando uno está aburrido, muy lento. Pero yo no estoy aburrido y aun así siento que el reloj se demora mucho en avanzar, ¡ya quiero irme a casa!, no soporto estar de malas con sempai y no poder besarlo. En otra ocasión aprovecharía estos momentos para relajarlo aunque eso significase recibir un golpe o un grito de su parte.

Extraño tanto esos momentos de libertad que sentía que tenía.

Hoy he tenido solo dos materias y mis horas libres la he pasado con sempai tanto en la cafetería como en el laboratorio. Y mientras estaba con él, recibía mensajes de Yuki contándome sobre las travesuras de alguno de sus alumnos como también sobre los mangas que ha confiscado hoy día en plena clase. Siendo uno de ellos de temática yaoi.

Y conociéndolo se pondrá a leer cada uno de ellos en casa para después devolverlos a sus respectivos dueños.

Es un manga muy interesante, Tetsu, trata de un chico que está enamorado de su homofóbico sempai. Según Naomi-sensei, es un manga altamente recomendado.—

¿Naomi?, ¿la profesora de literatura que piensa que me eres infiel con el apuesto profesor de psicología?, ¿ella?—

La misma que viste y calza. Por cierto, ¿no sabía que Ryu te parecía atractivo?, te lo tenías bien guardado, ehhh. ¿Debo ponerme celoso?—

para nada…

Sí, tenía conversaciones muy raras con Yuki, quién le gusta hacerse pasar como mi prometido cada vez que preguntan si estoy soltero solo para ver la cara de sorpresa que pone sus víctimas y después reírse porque cayeron en la broma.

Y pensar que todo comenzó solo por un comentario de una de sus alumnas.

"Yagami-sensei, no sabía que estaba casado"

Fue un día que decidí ir a visitarlo en la preparatoria donde se desempeña como profesor de algebra, Yuki había comentado que ya no vivía solo, que compartíamos apartamento a un grupo de alumnos que se nos acercaron cuando estábamos platicando, a él le gusta bromear, pero sobretodo molestarme, por eso cuando vio mi cara de sorpresa y de vergüenza al escuchar tan atrevido comentario de su alumna mientras ella y todo su grupo de amigos me miraba como si verificaran si lo dicho por ella era verdad, les dio mas material para avergonzarme

"no estoy casado con él, pero ¿les molestaría si lo hiciera?"

Pero la respuesta que sus alumnos dieron me sorprendió:

"Para nada, se ven lindos juntos"

"¿Entonces están saliendo?, ¡felicidades!, hacen una linda pareja"

"Morinaga-san, no dudes en pedirnos ayuda si sensei se porta mal con usted"

"Yagami-sensei, tiene muy buen gusto."

Recuerdo que tuve una breve plática con ellos donde les explicaba que tipo de relación tengo con Yuki en realidad, vi sus caras decepcionadas, pero que todavía no perdían la ilusión de que algún día seríamos una pareja de verdad.

"les caíste muy bien, Tetsu"

Les prometí visitarlos nuevamente en la preparatoria, realmente ellos me cayeron muy bien, cómo me hubiera gustado haber estudiado con chicos como ellos cuando estaba en Fukuoka.

Pues ellos no me habrían dado la espalda cuando mas los necesitaba.

Desde ese día a Yuki le gusta tener pláticas en la que se hace pasar como mi novio acaramelado y empalagoso solo para fastidiarme y sacarme una sonrisa, yo a veces le sigo el juego. Solo espero que nadie lea esos mensajes de su celular.

Son bochornosos…

"Te gusta avergonzarme, ¿verdad?"

"No lo tomes a mal, Tetsuhiro, es que a veces me das la impresión de que te pones a recordar cosas que no deberías darles ya importancia…"

"Yuki…"

"además que me gusta verte sonreír de verdad…"

Quiero ir a casa…

—Morinaga, ¡ya deja de una buena vez ese maldito celular!—

La voz molesta de sempai junto al manotazo que me dio para que soltara mi celular me hizo reaccionar

—¡sempai!— grité al ver mi amado celular en sus peligrosas manos.

—¡sempai nada!—me gritó nuevamente—has estado todo el maldito día conversando con Yuki, es que acaso él no sabe que estas ocupado y no perdiendo el tiempo, ¡¿eh?!

Sempai estaba molesto conmigo, no lo culpo, he estado mas concentrado en leer los mensajes de Yuki que escuchar sus quejas acerca de los resultados no deseados, de los traidores de no se qué y de los estúpidos celulares con aplicaciones que solo sirven para perder el tiempo y embrutecer a la gente

Últimamente se para quejando de muchas cosas.

—devuélvame mi celular—le dije tranquilo tratando de no enojarlo mas de lo que ya estaba con la esperanza de que mi pobre celular no termine roto por la mitad—por favor—

—no lo haré—curiosamente su voz dejó de sonar irritaba— será mejor que limpies ese desastre—me dijo señalando unos tubos y frascos rotos que por suerte estaban vacíos cuando cayeron al piso

—pero—me iba a quejar, pero veo como sempai se dirige a la puerta con mi celular todavía en la mano— ¿A dónde va?—pregunté, que yo recuerde nadie lo ha llamado

—e-eso no te incumbe—su voz sonó un poco nerviosa, y sin mirarme continuó hablando— espero que cuando vuelva ya esté todo limpio, después de eso ya te podrás ir.

Una vez terminó de hablar cerró la puerta de un portazo, tanto así que las lunas de las vitrinas retumbaron un poco.

—¿qué debo hacer?—me pregunté mientras sacaba una escoba y un recogedor donde se guardan los objetos de limpieza para ponerme a recoger el desastre que se encontraba en el piso. Había sido un descuido de ambos, él estaba distraído y yo lo tomé por sorpresa haciendo que tirara varios tubos y frascos que había en una vitrina, ocasionando que sempai tuviera un pequeño corte en la mano, nada serio gracias a Dios.

—Al menos ya podré irme a casa—me digo, aunque tendré que esperarlo para que me devuelva mi celular.

Solo espero que no se tarde tanto en venir

.

POV Souichi

Esto era el colmo

¿Es qué acaso ese maldito de Yuki no tiene un trabajo que cumplir?, me preguntaba mientras miraba con mala cara a mi asistente quien no dejaba de mirar su maldito celular cada vez que este vibraba en señal de un nuevo mensaje de su sobre protector amigo.

Ambos nos encontrábamos en el comedor y ya estoy harto de que no me preste atención, mejor me voy al laboratorio.

—sempai, todavía no ha terminado de comer, así que ni piense en irse aun

Ja! ¿Quién se cree?, ¿mi madre?

—¡no me des ordenes!

—no es una orden, solo no quiero que descuide su alimentación, no me haga llamar a Kanako-chan para que lo regañe

—¡eso es chantaje…!

Al final no pude irme a mi amado laboratorio sin primero dejar mi charola completamente vacía. En la cena fue igual, no me dejó ir sin terminar primero.

Estaba molesto, pero también disfrutaba de sus atenciones, aunque ahora eran pocas y menos expresivas. Solo cuando se trataba de mejorar mi hábito alimenticio Morinaga se muestra mas atento, y es momentos como estos que me hacen añorar aquellos días en los que él sonreía para mí.

Me siento extraño…

Las horas que comparto con Morinaga son bastante silenciosas, un silencio distinto al que antes tenía cuando solo nos dedicábamos a mirarnos y a sentirnos después de una entrega pasional.

Era tan dulce esos momentos, tanto que me sorprendía que me gustaran tanto.

"Necesito recuperarlos", pensé

Así que aprovechando el desastre que me hizo ocasionar el muy imbécil en el laboratorio, salí rumbo a la salida de la facultad, necesitaba hablar con ese desgraciado y decirle una cuantas cosas.

Mientras me dirijo a la salida siento el celular de Morinaga en mi mano vibrar así que sin perder el tiempo me fijo que tiene un mensaje nuevo por leer de parte de Yuki, sin más me dedico a leerlo.

Tetsuhiro, ya me encuentro en tu universidad, te espero en la salida de la facultad, no te olvides de mandarme un mensaje si crees que tendrás que quedarte mas tiempo con tu explosivo sempai.

Ese idiota ya ha llegado, me enojaba verlo de nuevo, pero tenía que hacerlo si quería que Morinaga volviera a ser el mismo de antes.

Una vez fuera de la facultad miré por los alrededores buscando una persona con las características físicas de Yuki hasta que lo encontré.

Él se encontraba apoyado en el único árbol que tiene la facultad mirando su celular como esperando muy probablemente una respuesta de Morinaga, lástima para él que yo tuviera en estos momentos el dichoso aparato.

Me acerco de manera inmediata a él completamente decidido a enfrentarlo, Yuki se da cuenta de mi presencia una vez que estoy parado frente a él.

—quiero que dejes de llenar con ideas extrañas a mi kohai—le ordené

Él me miró con cara de tarado sin comprender mis palabras por unos segundos antes de hablar.

—¿eh? ¿Hola?— habló con burla—¿no crees que deberías saludar primero antes de preguntar?, además, ¿no sé de qué me estas hablando, Tatsumi?—

—ja! No te hagas el imbécil, sabes muy bien de lo que estoy hablando—Yuki se veía tranquilo, mis palabras no le molestaban, se veía neutral y eso solo me frustraba mas—no dejaré que te salgas con la tuya—le sentencie

Su mirada de repente cambio, pasó de una mirada seria a una de sorpresa, una extraña sonrisa se mostró en sus labios, esto no es bueno.

—mmm creo entender, ¿crees qué el que Tetsu ya no esté como osito cariñoso contigo es por mi culpa?, ¿es eso?—

—¡deja de burlarte!—grité algo avergonzado por lo que dijo, me alegraba que en estos momentos la universidad se encontrara casi vacía—Lo que haga y decida Morinaga hacer es asunto suyo, ¡no te metas!

—me temo que eso es imposible para mí—otra vez habló con un tono serio además que me miraba con reproche—no podía quedarme quieto viendo como él se iba apagando, simplemente no podía, no puedo, él me importa mucho, demasiado.

—¿entonces admites que estas… enamorado de él?—no quería escuchar la respuesta a mi pregunta

—no necesito estar enamorado para sentir empatía por alguien que pide ayuda en silencio—su voz denotaba que lo había ofendido con mi pregunta—yo lo quiero, lo admiro, me gusta verlo sonreír, es como un hermano para mí, Tatsumi

—pero ese día en el parque…

—eso lo dije porque estaba enojado contigo, todavía lo estoy—dio un largo suspiro y siguió hablando mirando directamente mis ojos—además que quería ver tu reacción frente a mis palabras, no pensé que fueras tan celoso—

—¡¿Qué?! ¡Yo no soy ningún celoso!, m-menos de Morinaga…—

—pues yo no lo recuerdo así...—

—¡déjate de bromas de una maldita vez!—lo callé, estaba harto de esta plática sin sentido—solo quiero que dejes de llenarle de tonterías la cabeza de Morinaga, deja de hablarle mal de mí. Yo no soy ningún villano.

—esta bien…

¿Eh?, ¿acaso se está burlado de mí nuevamente?

—por la expresión de tu rostro es claro para mí que no me crees, y para que lo sepas, yo solo le aconsejaba, le di mi punto de vista muchas veces sobre la situación en la que se encontraba y le dije que tratara de ver sus problemas como un tercero para que viera que si lo que hacía estaba bien o mal. La decisión final la tomó él

—¡pero tú influiste en muchas de sus decisiones!—me indigné—mejor lárgate antes que te mate a golpes

—no puedo, tengo que esperar a Tetsu para ir juntos a casa, se lo prometí

—Morinaga ya no es un niño para que vengas a recogerlo, él sabe cuidarse solo

—ese es el problema, el dejarlo solo no es una opción para mí, menos cuando hace unas semanas ese maldito se quiso sobrepasar con él, maldito pedófilo del demonio— susurró lo último, pero yo lo había escuchado fuerte y claro

—¿Qué?—fue lo único que pudo salir de mis labios, ¿qué quiso decir con eso?

¿Alguien había intentado lastimar a Morinaga?

—el solo pensar que alguien como Akira se aparezca de nuevo me enferma—la voz de Yuki nombrando al desgraciado de Akira me hizo entender su malestar—simplemente no puedo estar tranquilo esperando en casa, mucho menos cuando Tetsu todavía no está muy bien emocionalmente, todavía veo tristeza en sus ojos, por eso prefiero venir a esperarlo, hacerle compañía para así evitar que se siga atormentando con sus recuerdos—había seriedad, pero también mucha preocupación en sus ojos negros mientras me hablaba, para después sonreír y continuar hablando una vez mas—lo mantengo ocupado con mis tonterías.—me guiñó el ojo cuando terminó.

—¿cuándo fue exactamente que Akira intentó…?—no podía completar la oración, el solo imaginarme a mi kohai con ese enfermo me hace querer ir al laboratorio y estar a solas con él.

Necesito estar con Morinaga.

—eso ocurrió dos días después de la reunión que hubo en tu casa, ¿no me mires así?—me miró con molestia—Tetsu me contó lo sucedido ese día en tu casa, estaba hecho un mar de lagrimas y si a eso le sumábamos el encuentro con Akira dos días después, eso dio como resultado a un pequeño Tetsu de quince años. Mas indefenso no podía estar.

Apenas terminó de hablar no pude evitar sentir rabia, amargura, indignación y dolor. Por qué Morinaga no me había contado que ese pedófilo lo había seguido, que lo había perturbado de nuevo.

—por la pregunta que me hiciste, debo suponer que ya conociste a Akira, ¿verdad?

—desgraciadamente sí, lo conocí en una bar cerca de la universidad, Morinaga no esperaba verlo de nuevo, mucho menos en un bar que no es gay

—Akira es bisexual y un pedófilo, todas las personas con las que se ha acostado son diez hasta veinte años menores que él, todas menores de edad y todas conscientes de lo que hacían, al menos eso es lo que he averiguado, tal vez por eso tiene un historial libre de denuncias—suspiró frustrado mientras se sobaba las sienes—Tetsu solo tenía quince cuando lo conoció y ese malnacido intentó aprovecharse de su dolor por la perdida de Masaki y el abandono de lo que él consideraba su familia y amigos—Yuki estaba molesto y yo también lo estaba—por suerte el señor del bar junto a unos chicos del lugar se dieron cuenta de las intenciones de Akira, logrando así defender a Tetsu de cometer una locura y echar a patadas a ese pervertido. Y en esta última ocasión fui yo quién lo defendió

—¿Akira logró lastimarlo, lo golpeó?

—no, solo lo acorraló y trató de besarlo a la fuerza, eso fue lo que Tetsu me dijo aunque después verifiqué que decía la verdad.— suspiró y me miró como confirmando si tenía todavía mi atención—Yo tenía un mal presentimiento esa noche, por eso fui a buscarlo a su apartamento y en mitad del camino los vi. Aunque Tetsuhiro es mas alto y mas fuerte que él, ese sujeto tiene algo que lo intimida, creo que le recuerda a su pasado, por eso no dudé en golpear a ese enfermo para que lo soltara. Amenacé a Akira con dejarlo desfigurado y bien castrado con una cierra oxidada si volvía a molestar a mi amigo. Él me dio su palabra, solo espero que la cumpla o me las pagará.

Podía ver una aura asesina rodear a Yuki mientras me contaba la amenaza que le hizo a ese sujeto. No voy a negar que me asustó un poco, pero también sentí cierta satisfacción al imaginarme la cara de horror que seguro puso Akira cuando escuchó dicha amenaza.

—¿puedo saber que te hizo gracia?—me preguntó con un tono bastante curioso en su voz.—

—nada que te interese—le respondí, me sentía extrañamente tranquilo, tal vez no era tan mala persona, pero aun así no se lo hice notar.

—ahora que parecemos llevarnos bien—aunque creo que Yuki lo notó—¿te puedo hacer una pregunta personal?, no tienes por qué darme tu respuesta ahora, es de algo que me ha estado inquietando desde hace varios meses.

—pregunta…

—¿por qué recién dos años después decidiste cambiar tu forma de llevar lo que tenías con Tetsu?, ¿qué te hizo cambiar?

¡Ja!, ¿de qué demonios me está hablando?, no le entiendo.

—Tetsu y tú estaban teniendo prácticamente una relación de amantes durante dos años, pero después dicha relación se transformó en solo encuentros sexuales, ¡¿por qué?!, ¡¿qué te hizo Tetsu para que comenzaras a tratarlo como tu puta personal?!

—¿Qué dijiste?, ¡¿cómo crees posible que yo pueda ser alguien tan cruel?!, Morinaga es mi amigo, y el tuyo también, ¡¿cómo puedes expresarte de esa forma de él?!

—por eso te pregunto— siguió hablando sin parecer impresionado por mis preguntas aunque su voz denotaba molestia, ira, rabia, indignación —es así como Tetsu se veía cuando comenzaste a tener sexo con él y después te ibas a tu casa como si nada hubiese pasado entre ustedes

Ahora su semblante me mostraba un claro reproche hacia la actitud que tenía con Morinaga.

No sabía que mi kohai se había sentido de esa forma, sabía que no le gustaba que ya no me quedara a dormir con él después del sexo como lo hacíamos durante los dos primeros años, pero nunca me imaginé que él se sintiera como una ramera, una cualquiera, alguien reemplazable…

Morinaga es especial, muy especial para mí, y sin embargo le hice creer que no valía nada, que no significaba nada.

¿Cómo es que no me di cuenta?

¡¿Cómo pude ser tan cruel?!

—a pesar de tu reprochable actitud hacía él, Tetsuhiro nunca me habló mal de ti, incluso después de lo que pasó en la reunión él seguía hablando maravillas de tu persona. Cada vez que te mencionaba sus ojos obtenían un hermoso brillo y su voz sonada dulce y alegre, pero con el tiempo ese brillo fue decayendo, se mostraban sus ojos opacos y su voz se quebraba aunque tratara de ocultarlo. Fue entonces que comprendí, él te seguía viendo como algo inalcanzable, él se sentía como un simple gusano buscando alcanzar la luna.—

Escuchaba cada palabra de Yuki, y no podía evitar sentirme miserable, aunque su voz se escuchaba tranquila, por su miraba era claro que me estaba regañando por el ser el causante de la tristeza de mi kohai.

—Tetsuhiro comenzó a creer que no era bueno para ti, que no tenía lo suficiente para hacerte feliz, yo sabía quienes eran los principales culpables para que él perdiera la poca confianza ganada. Tú le hiciste recordar las palabras mas crueles que le pueden dedicar un padre a su hijo. De hecho, lo que ocurrió en la reunión tocó una parte sensible de su corazón. Un recuerdo que se niega abandonar su sistema, un recordatorio del fracaso de su primera relación y el inicio de muchas de sus lágrimas.

Hizo silencio unos minutos que para mí fueron siglos, me sentía mal, sabía que Morinaga había sufrido por el engaño de Masaki, pero no tenía idea del posible rechazo de sus padres.

¿Era por eso qué cuando él veía a una familia pasar siempre los viera con cierta nostalgia?

"Es porque le recordaba lo que ya no tenía" una voz en mi interior respondió.

Por eso su felicidad por asistir a la reunión de mi familia, porque desesperadamente quería pertenecer a una. No quería sentirse abandonado.

—entiendo que te es difícil el expresar tus sentimientos en palabras, tú eres mas un hombre que se expresa con acciones, y eso esta bien, pero a la larga es necesario hacerle saber a esa persona especial el por qué de dichas acciones para que después estas no sean malinterpretadas. Tetsuhiro ya no sabe si las pocas cosas lindas que le hiciste sentir fueron reales o un vil producto de su imaginación, una mala interpretación de lo que realmente le querías demostrar.

—yo…

—quiero que pienses en lo que te dije y después me des tu respuesta a la pregunta que te hice al inicio. Todavía pienso que no te mereces a mi Tetsu, pero también quiero creer que puedo estar equivocado al pensar eso.—dirigió su mirada a la facultad, mas precisamente al laboratorio donde se encuentra mi kohai quien seguramente sigue esperando mi regreso—Si fuera posible me gustaría que anularan el nuevo trato que hicieron. Eso solo les ocasionará dolor y arruinará la amistad que han construido en estos años, si es que ya no la han arruinado.—volvió a enfocar su mirada en mí esperando mi respuesta.

—eso lo decidiremos Morinaga y yo, eso ya no es asunto tuyo— hablé con seriedad y firmeza en mi voz a pesar que lo dicho con anterioridad por Yuki me hizo sentir incomodo— no creo que el nuevo trato sea tan malo—eso es lo que quiero creer—además que si no funciona simplemente lo terminaremos, no creo que mi amistad se ponga en juego por querer intentarlo una vez mas.

—bueno, lo intenté—susurró para si mismo, pero aun así lo escuché—te voy a dar un consejo, ¿te parece?—yo acepté de mala gana—ve cada detalle en su rostro, cada una de sus expresiones, por muy mínimas que sean estas, también escucha muy buen el timbre de voz que emplee cuando esté a solas contigo en la intimidad, no lo dejes pasar por alto.

—¿por qué me pides eso?—no entendía a donde quería llegar.

—lo sabrás en su momento…

Fue lo último que escuché de él antes de darme media vuelta y caminar en dirección a mi facultad, antes de entrar lo vi unos segundos, él parecía hablar por teléfono con alguien, no le di importancia y seguí camino.

Una vez que llego a mi laboratorio, no puedo evitar sentirme nervioso por ver a Morinaga, mas por la plática con Yuki con quien pensé que me molería a golpes si me insultaba. Al final resultó una plática bastante tranquila, aunque…

"¿por qué recién dos años después decidiste cambiar tu forma de llevar lo que tenías con Tetsu?, ¿qué te hizo cambiar?"

"Tetsu y tú estaban teniendo prácticamente una relación de amantes durante dos años, pero después dicha relación se transformó en solo encuentros sexuales, ¡¿por qué?!, ¡¿qué te hizo Tetsu para que comenzaras a tratarlo como tu puta personal?!"

No me gustó para nada la forma cómo se expresó al hacerme esa pregunta, pero me afectó mas el saber lo mal que se sentía en esos momentos Morinaga.

—sempai, ¿en donde se había metido?, ya llevo mas de una hora esperándolo—la voz de mi kohai me sacó de mis pensamientos apenas entre abrí la puerta del laboratorio.

—veo que ya hiciste lo que te pedí—le respondí ignorando su pregunta inicial.

—sempai, ¿pasó algo malo?—preste atención a la mirada preocupada de mi asistente, pensé en responderle que había ido a ver a Yuki, pero al final decidí no contestar su pregunta, no era necesario.

—ya te puedes ir

—¿estás seguro?

—pensé que ya querías irte y verte con tu amigo—le respondí con molestia sin querer hacerlo, realmente me molestaba que ese sujeto sepa mas cosas de kohai que yo.—yo me quedaré a hacer unos apuntes antes de irme, será mejor que te vayas, buen trabajo.

—esta bien, hasta mañana entonces—

Pero antes de que se acercara a la puerta, dándole la espalda, le mencioné algo que lo detuvo en seco

—este miércoles después de clases, en aquel hotel que fuimos una vez…

—¿sempai?

—se dará inicio al trato—

Morinaga me respondió con un seco antes de irse. Sabía que había entendido lo que dije.

Una vez que escuché la puerta abrirse y después cerrarse tuve la certeza de que mi kohai ya se había ido y me encontraba solo en este lugar.

—Este miércoles trataré de recuperar a Morinaga—me dije

Aunque él me haya dicho que no me mostrará alguna cursilería, creo firmemente que en la intimidad se dejará llevar como siempre y volverá a ser el mismo chico cariñoso que tiene que seguir siendo. Morinaga es amable por naturaleza, incluso en su aparente indiferencia a mostrado preocupación por mí.

Solo que esta vez no lo rechazaré.

Si él me besa corresponderé su beso, si me acaricia y me abraza, lo abrazaré con fuerza y no lo soltaré. Si desea que me quede a dormir a su lado creo que lo haré, no quiero que piense que es alguien a quien puedo reemplazar en cualquier momento.

Él es único y especial

Lo único que no puedo aceptar es ser su pareja, eso es ya otro nivel para mí, solo espero que lo comprenda tarde o temprano.

"ve cada detalle en su rostro, cada una de sus expresiones, por muy mínimas que sean estas, también escucha muy buen el timbre de voz que emplee cuando esté a solas contigo en la intimidad, no lo dejes pasar por alto."

Todavía no entiendo qué busca conseguir con decirme eso, por qué quiere que me fije en esos detalles.

Resoplo con cansancio.

Ya ha pasado mediera hora desde que Morinaga salió, seguramente ya se encuentra con Yuki en su apartamento.

Todavía no soporto la idea de que ellos vivan en el mismo techo, y aunque Yuki me dio a entender que solo ve a mi kohai de forma fraternal eso no quiere decir que ese sentimiento no pueda cambiar, no solo por parte de Yuki sino también por parte de Morinaga.

¿Si ellos comparten mas tiempo juntos cabe la posibilidad de que se enamoren?

No quiero eso, la sola idea de ellos como una pareja, me enferma y me lastima de alguna manera

¿Por qué duele?

Solo me queda esperar lo que vaya a pasar el miércoles, estoy algo ansioso por tener a Morinaga de nuevo y que vuelva a ser el de antes.

No entiendo por qué esta extraña emoción de felicidad en mí, y sin embargo algo en mi pecho me dice que las cosas no serán tan fáciles como creo que sucederán

Tengo un mal presentimiento de todo esto.

Morinaga...

.

.

.

Hasta aquí el capítulo tres de este fic, ¿les agradó?, ¿debí acortarlo?

En la parte cuatro recién se dará lo que la gran mayoría esperaba cuando terminaron de leer el capítulo anterior. Ya saben, el que se acuesten sin muestras de cariño por parte de Tetsuhiro o.O y muchas cosas mas.

Pero también quiero hacer un extra explicando lo que ocurrió esa noche en el bar, esa noche donde conocieron a un sujeto llamado Akira, el pelirrojo en el fash back de Souichi, noche que también Tetsuhiro y Souichi fueron vistos por un rubio asalariado que solo pasaba por ahí y que los vio haciendo cositas, pobre Isogai XDDD

No se si publicarlo en el próximo capítulo o al final del fic, yo creo que sería mejor en el siguiente antes de publicar la parte cuatro, ¿Qué opinan ustedes?

Por cierto, Miyuki, es mi gata a la que llamé Yuki por su color de pelo jejeje actualmente tiene unos ocho meses aproximadamente y cuando comencé a escribir este capítulo ella tenia unos cuatro meses, no sé su edad exacta ya que ella era una gatita que vivía por los alrededores del parque del vecindario. Es tan bonita, sus ojos azules y su excesiva confianza con los extraños fue lo que me llamó mucho la atención de ella. Ahora estoy escribiendo esto con ella en mi regazo n_n

Una vez mas gracias por los reviews, fav y follow, me hacen muy feliz saber que es de su agrado este fic y lamento mucho la demora por tardar en actualizarlo.

Gracias por leer :)

Atte: Mari-chan