Ha pasado bastante tiempo desde mi última actualización de esta historia que originalmente me había imaginado como una de dos capítulos hasta tres a lo más.
Gracias a los que siguen mis historias, tambien los que se toman su tiempo para comentar, es un placer saber que hay lectores que les agrada lo que escribo, tal vez no sea la mejor escritora, pero disfruto el escribir para este lindo fandom, solo lamento el no poder actualizar más seguido. Espero seguir mejorando con mis escritos n_n
Gracias hikaru-san por ser mi stalker jejeje es lindo platicar contigo, también agradezco a mi linda manada jeje y con el nuevo capítulo de KSB, debo decir que mi felicidad es mayor, más de lo habitual XD
Nota: Los personajes de KSB no son de mi propiedad, sino de la sensei Hinako Takanaga n_n
.
Parte cuatro: El comienzo del fin
.
POV Narrador
La noche la sentía fría, pero esa frialdad no se comparaba a lo que sentía su corazón. Buscaba calidez, siempre la buscó y creyó que con su sempai por fin la obtendría, pero con el pasar de los años y las acciones de ambos, comenzó a pensar que él no era la persona indicada para su corazón y viceversa.
Morinaga tampoco se sentía digno de estar con su sempai.
Demasiado roto con un corazón maltratado tantas veces por las palabras de sus padres, por la indiferencia de su hermano y la mentira de su primer amor.
¿Qué podría ofrecerle a alguien que había crecido en una familia cálida y amorosa?
Su sempai merecía estar con alguien mejor.
—Tetsuhiro, deja de pensar en tonterías
La voz seria y al mismo tiempo angustiada de Yuki hizo volver a la realidad a Morinaga y sacarlo de sus pensamientos depresivos.
Yuki estaba preocupado por su amigo, no le gustaba para nada esa tristeza en su mirar y esa expresión resignada.
—¿Tetsuhiro?—
—Lo siento, te decepcioné de nuevo—lo dijo con la voz quebrada, no tenía el valor de mirar a los ojos a la única persona que lo trataba como un niño que buscaba consuelo. Lo apreciaba mucho.
—No te voy a dejar por eso, quítate de la cabeza esa idea de que te consideras indigno para los demás, eres especial e importante para mí, lo que menos deseo es dejarte solo—sonrió y esta se amplió cuando observó una sonrisa genuina en su querido amigo.
—¿Te he dicho que te quiero?—
—Me lo has dicho muchas veces y no me cansaré de escucharlo.— le sonrió
Ambos jóvenes siguieron caminando rumbo a su hogar, sabían que tendrían una larga plática después de cenar. Siempre las tenían, contando en ellas lo que habían estado haciendo en el transcurso del día.
Esa era su forma de fortalecer su amistad, además que ayudaba a mejorar el estado de ánimo de Morinaga, Yuki no quería que su amigo se guardara su dolor.
Una vez dentro del departamento, el cual era propiedad de un familiar de Yuki, comenzaron a hacer sus respectivos deberes. Morinaga a colocar la mesa y Yuki a servir la cena.
Miyuki observaba lo que sus dos papis humanos hacían desde la comodidad del sofá, esa pequeña gatita era la princesa de ese lugar.
Después de cenar, recoger los tratos y de lavarlos, todo mientras platicaban se dirigieron a la sala a tener una conversación más seria.
El trato que no puede ser roto. Que Morinaga no podía romper…
POV MORINAGA
Me sentía nervioso mientras le contaba a Yuki que no había podido cancelar el trato y que este se llevaría a cabo un miércoles, algo que molestó a mi amigo, pero aun así no dijo nada. Dejó que terminara de contar todo lo que había discutido con mi sempai. Sentí que me estaba quitándome un peso de encima.
—Y eso fue lo que pasó— dije mientras acariciaba el suave pelaje de Miyuki, esta no dejaba de ronronear.
—Debiste de intentar con más fuerza, te faltó más determinación, Tetsuhiro.— su voz se escuchaba seria, pero no molesta.
—Eso lo sé, no puedo evitar regañarme por eso—estaba cansado, ¿no había una forma de dejar de sentirme miserable todo el tiempo que veía a mi sempai? La respuesta seguramente sería un NO, lo quería a mi lado a pesar de todos sus desplantes y groserías.
Mientras lo sugiera amando, ese sentimiento de tristeza no iba a desaparecer, ese amor que debería causarme felicidad me estaba matando de pena al no sentirme correspondido de la forma que quería o tal vez era por hecho se haberme sentido usado por tanto tiempo.
Solo soy un amigo con derecho para sempai, ¿solo sirvo para eso?
—Tetsuhiro, no lo hagas…
Las palabras de mi amigo me sacaron de mis deprimentes pensamientos, lo miré tratando de entender a qué se refería con lo que dijo, él entendió mis dudas
—No te acuestes con él, plántalo de ser necesario, pero no te acuestes con Tatsumi, te lastimarás y a tu sempai también…
Pensé en sus palabras, podría seguir su consejo y así me evitaría la amargura de solo tener sexo casual con sempai, pero…
—Puedo observar que tanto Tatsumi y tú son unos masoquistas, queriéndose tanto, pero lastimándose en el proceso por no tomar las mejores decisiones, en el caso de tu sempai, el no aceptar que te ama.
—Yo sé lo que siento por sempai, yo…
—¿Estás seguro de eso?, yo solo creo que te está quedando el cariño de amistad que todavía sientes por él, pero del amor, ya no estoy tan seguro de ello…
Esas palabras, esa seguridad me dejaron en shock, acaso yo… estoy dejando de amarlo, ¡eso no puede ser posible!
—Siento que es dependencia—Yuki habló con esa seguridad que me está asustando, no quiero escucharlo, quiero que se calle y sin embargo dejo que siga hablando—lo que alguna vez fue amor se ha ido marchitando con el tiempo, eso no quiere decir que ya no lo ames, es solo que es sentimiento ahora está lleno de pensamientos tristes—suspiró, mi amigo se veía claramente incomodo con lo que había dicho y con lo que me pensaba decir a continuación—ya no sonríes cuando lo ves, tu mirada ya no muestra ese brillo cuando mencionabas su nombre, te vez tan roto, mi querido amigo
—Yo…—quería decirle que se equivocaba, que todavía amaba a mi sempai con la misma fuerza, que esta no había disminuido y que tal vez por eso dolía mucho, pero las palabras no salían de mis labios, no encontraba una forma de contradecirlo.
¿Por qué?
¿Por qué no puedo defender lo que siento?
¿Qué es lo que siento por sempai ahora?
Y como un balde de agua fría me llegó la respuesta después de ponerme a reflexionar todo lo que había hecho por sempai, todo lo que tuve que pasar al estar a su lado, todo con la esperanza de ganarme su afecto.
Me puse a llorar al darme cuenta que no podía responder esa pregunta de la misma manera que hace tres años, lo quería, pero ya no estaba seguro de amarlo como antes, ahora estaba procesando ese hecho y dolía mucho.
Esa noche me sentí solo a pesar que mi amigo se encontraba a mi lado, después de llorar amargamente en el pecho de Yuki, me alisté para irme a dormir, me había quedado agotado de tanto llorar.
Mi amigo entendió y no me hizo más preguntas al respecto.
Una vez en la soledad de mi habitación, me puse a leer un pequeño cuaderno que servía como un diario donde se encontraba apuntado lo que hacía en mi día a día, era una forma de desahogarme cuando no tenía a Yuki a mi lado. Y en uno de mis primeros escritos, pude leer lo que con mucha emoción escribí cuando conocí a sempai, lo que sentí por él, lo que me atrajo, todo.
Ahora esas palabras, esa emoción, las sentía lejanas, habían perdido fuerza con el tiempo.
Aun así, todavía no podía aceptar en su totalidad que me estaba desenamorando de él, no podía creer que mi amor fuera tan débil.
Que yo fuera tan débil…
—El día miércoles puede que obtenga respuestas—susurré con desgano. Iba a tener un revolcón ese día, lo iba a tratar como un amigo sexual porque eso es lo que quiere de mí, no tengo al parecer dignidad para negarme a sempai—Los besos son solo para los enamorados—dije mientras me ponía mi pijama y me acostaba en mi cama—algo rápido, sin sentimientos de por medio, solo para pasar el tiempo, solo es follar—repetí una y otra vez mis palabras hasta sonar convincente.
Tenía que creer en mis palabras para no quebrarme cuando esté frente a él.
Obedecer el trato al pie de la letra, no iba a dejar a mi corazón tomar el control esta vez, el resultado que obtendría seria el sentirme utilizado, aunque ambos estemos de acuerdo de hacerlo de esa forma, lo había sentido tantas veces con los chicos con los que me acostaba en después de mi ruptura con Masaki-san.
Ellos solo querían sexo de una noche y yo se los daba porque había perdido esperanza en enamorarme nuevamente y porque buscaba llenar de alguna manera ese vacío en mi corazón. El sexo me hacía olvidar por un momento el sentimiento de la perdida.
Espero que sempai se dé cuenta que el trato fue una verdadera estupidez desde un principio, me gustaría evitar que él sienta lo que yo sentí por mucho tiempo, pero algo me dice que no cambiará de opinión hasta que lo experimente por sí mismo.
Él es mas de acciones que de palabras.
Tal vez esa sea mi misión al conocerlo, no poder estar a su lado, pero al menos hacerle saber que la forma en la que piensa no es la mejor, así que cuando él consiga a su persona especial, no le propondrá un absurdo trato o evitará aceptarlo como el que hizo conmigo.
Una completa tontería mi forma de pensar, pero de alguna forma me hace sentir útil para él. Una vez que termine con mi "misión" me iré de Nagoya para no seguir lastimándonos. Puede que me llegue a odiar, no le dejaré un buen recuerdo después de todo, no lo culparía, estaría en todo su derecho.
Ese será mi último intento.
POV SOUICHI
Después de que Morinaga se fuera del laboratorio, me di cuenta que todavía tenía su celular en mi poder. Este sonó unas cuantas veces, pero no contesté ninguna de esas llamadas a pesar de la curiosidad que tenía por saber quién le llamaba tan insistentemente.
Recordé la plática que tuve con ese entrometido de Yuki en todo mi recorrido a casa y durante la cena. Mi hermana incluso me regañó por no haberle prestado atención.
Realmente sus palabras me afectaron más de lo que había imaginado, el pensar que todo este tiempo Morinaga se sintiera como una ramera, me dolió. No me había dado cuenta del daño que le había estado causando, sé que mi carácter de porquería deja mucho que desear, que mi mal humor hace que muchos se alejen de mí por temor a que les grite y me desquite con ellos.
Tal vez por eso considero a Morinaga especial, porque a pesar de los insultos, él se ha mantenido a mi lado, incluso ahora, aunque no me hable con la misma efusividad de antes.
—Sí le doy un poco de lo que quiere de mí, tal vez vuelva a ser el de antes.
Me había percatado de la tristeza que se reflejaba en su mirada desde hacía mucho tiempo, pero recién le estoy tomado la importancia que se merece
¿Cómo es que pude ser tan ciego, tan egoísta?
Él pensando en mi felicidad y yo solo pensando en lo que me conviene. Ahora él se muestra distante conmigo y me duele su indiferencia.
—Soy un idiota—no debí forzarlo a hacer el trato de nuevo, pero es que no se me ocurría otra manera de tenerlo, de asegúrame que él todavía siente algo por mí.
¿Todavía me ama?, ¿aún puede amar a alguien como yo?
Últimamente me hago preguntas de ese tipo temiendo por la respuesta de estas. Tengo miedo de dejar de ser importante para él.
Miedo de que me deje definitivamente…
.
.
—¿Sempai, estás seguro de esto?—
La pregunta de mi kohai me molesta, pues no es la primera vez que la hace y algo me dice que no será la última, desde el lunes me ha repitiendo una y otra vez que me está cansando
—Claro que lo estoy y de una maldita vez ya deja de preguntarme lo mismo, Morinaga
Él no respondió, solo asintió, pero pude ver que mis palabras le hirieron. Rayos, no soporto verlo así, a pesar de que trato de recuperar al Morinaga de antes, mi mal humor sale a flote y hace que todo siga saliendo de mal a peor.
Puede que se deba a que hoy es miércoles y que después de mucho tiempo podré tener algo de intimidad con Morinaga y quitarme esa maldita frustración que tengo. Me siento nervioso a pesar que no es la primera vez que me acuesto con él, no entiendo a qué se debe ese malestar, esa preocupación, ¿es que acaso algo puede salir mal?, eso no puede ser posible, estoy hablando de Morinaga, después de todo, y él nunca me ha hecho daño por más molesto que ha estado, él no me lastimaría.
Siempre ha sido amable, tierno y cursi con sus palabras y también con su tacto. No tengo razones para preocuparme.
—Morinaga, será mejor que nos preparemos a guardar la cosas…
—Entiendo
"Ve cada detalle en su rostro, cada una de sus expresiones, por muy mínimas que sean estas, también escucha muy bien el timbre de voz que emplee cuando esté a solas contigo en la intimidad, no lo dejes pasar por alto."
Recordé las palabras de ese odioso sujeto, todavía no entiendo bien que es lo que quiere que consiga con eso.
Como me enoja que Morinaga sea tan parco en sus respuestas, me dan ganas de golpearlo, pero lo veo de reojo y no puedo evitar sonrojarme al imaginarme lo que haré con él. Estoy ansioso. La abstinencia me ha dejado bastante frustrado, aun mas por el hecho que cada vez que he querido masturbarme mi mente se imagina a mi kohai tocándome.
Ambos nos dirigimos al lugar que habíamos acordado, un pequeño hotel que anteriormente utilizamos para tener nuestros encuentros sexuales. Una vez que llegamos al lugar, dentro de una habitación, me puse nervioso. No sabía qué hacer, mayormente era Morinaga quien iniciaba, pero ahora no parecía estar de ánimos, pues apenas entró a la habitación solo se quedó apoyado en la puerta, mirándome de una manera no sabría con exactitud cómo definir.
¿Enojo?, ¿tristeza?, ¿resignación?, ¿tal vez sean las tres a la vez?
Sea cual sea el sentimiento que sintiera, no quiero que me siga viendo.
—¡¿Acaso te piensas quedar ahí parado?!—le pregunté de la forma más neutral que pude tratando de ocultar mi nerviosismo, sin querer en mi voz salió a relucir mi disconformidad, mi molestia.
Mi odio.
—Solo estoy esperando a que te desnudes, es mejor hacerlo rápido y acabar con toda esta farsa—fue la respuesta fría de mi kohai, nunca antes me había hablado con ese tono de voz en la intimidad, una mezcla entre enojo y ¿decepción? Lo más curiosos es que sus emociones no parecían dirigidas a mí.
—¡¿Qué?!—fue lo que le respondí, ¿es que acaso ese idiota ya no quería estar conmigo?, ¿es eso?
Lo miré con el ceño fruncido tratando de verificar si lo que me dijo era cierto o solo palabras vacías tratando de intimidarme. Tratando de hacerme sentir mas culpable de lo que estoy. Obtuve mi respuesta cuando él desvió la mirada.
Estaba actuando. Ese imbécil, ese idiota estaba jugando conmigo, ¡¿cree que puede engañarme?!, me enojé, todo me molesta últimamente. Muy bien, le seguiré el juego.
—Tienes razón, no puedo dejar sola a mi hermanita, además que no quiero que se imagine ideas absurda de nosotros.
Morinaga solo asintió, esperaba una reacción de él ante mis palabras, algo que me reafirmara que dentro de esa coraza todavía había rastros del viejo Morinaga, pero nada, esto me está cansando.
Parado cerca de la cama, comencé a desvestirme, trataba de parecer indiferente, pero no podía ante la penetrante mirada de Morinaga sobre mí. ¡Maldición!
—Te estás demorando, te ayudaré, sempai—susurró cerca de mi oído, no me había percatado de su cercanía y no pude evitar sonrojarme al ver que él ya se encontraba desnudo. ¿En qué momento se desvistió?, ¿tan abrumado me encontraba que no me había dado cuenta de ello?
—Yo….¡ah!—solté un vergonzoso gemido cuando comenzó a tocar mi erección, y mucho más gemidos salieron sin mi permiso cuando Morinaga me tumbó en la cama y me desnudó en ella con una malicia que me desarmaba, tocando cada una de mis zonas erógenas haciendo que me corriera rápidamente.
—Eso fue inesperado, ¿tanto necesitabas que te tocara? —preguntó con un toque de burla en su voz
—¡CALLATE! —le grité, pero el idiota me ignoró, siguió tocándome y susurrándome obscenidades.
Me daba placer, pero se sentía diferente de alguna manera, algo en mi interior gritaba que parara los toques que me daba, pero decidí ignorarlo, pues quería que me tocara.
Gran error.
Mi cara estaba roja de la vergüenza por la forma que él devoraba mi pene mientras me penetraba con sus dedos a la vez, era demasiado para mí
—¡Aaahhhh! ¡PARA!, ¡DETENTE!… ¡Mori..naga! ¡AHHH!—
Él siguió con lo suyo haciendo oídos sordos a mis súplicas hasta que me corí nuevamente, me sentía cansado por el orgasmo, no dejaba de respirar agitado mientras trataba inútilmente de limpiar el sudor de mi rostro, estaba agotado y enojado.
Me había corrido demasiado rápido, ese idiota solo estaba burlándose de mí.
—¿Quieres continuar?, te vez sin energías y eso que yo todavía no me he corrido—
Me enfurecí por sus palabras, quise golpearlo por su altanería, pero el impacto fue detenido y el aprovechó eso para girar mi cuerpo, ponerme en cuatro y penetrarme de inmediato.
—¡AAAHHHH!, ¡MALDITO SEAS! ¡Agh!—
No pude evitar sollozar por el dolor y el placer que me hizo sentir esa estocada.
Morinaga siguió con sus embestidas tocando mi endurecido miembro, el movimiento de sus caderas era acelerado, era obvio que quería terminar rápido con todo esto, no le importaba que sus movimientos me hicieran gemir con fuerza, parecía que ese era su objetivo.
En todo momento me aferraba con fuerza a las húmedas sabanas mientras hundía mi cara en la almohada, para mi vergüenza estaba siguiendo el ritmo que tenía Morinaga, estaba disfrutando de su rudeza en la cama.
Una estocada mortal me hizo saber que pronto llegaría al orgasmo, no quería que esto terminara aún.
—Para ¡Ah! ¡No!... no vayas … tan rápido ¡Aghh!—
—Pero si se nota que te gusta—dijo mientras sujetaba mis caderas y hacia más fuertes sus embestidas, más profundas, más certeras sin disminuir en ningún momento la velocidad. Mi cuerpo ya no lo iba a soportar, estaba llegando a mi limite.
Unas cuantas embestidas más e inevitablemente me corrí, después pude sentir un líquido caliente mojar mi interior. Morinaga también se había corrido. Pude sentir como él salía de mi húmeda entrada y se sentaba en la cama, mi corazón latía demasiado rápido y me costaba regular mi respiración. Traté de sentarme, pero mis piernas parecían gelatina, no tenían la fuerza para sostenerme en esos momentos. De repente escuché una puerta cerrarse y el agua del grifo caer.
—¿Morinaga?—me giré como pude y me di con la sorpresa de que él ya no se encuentra en la cama y que se había ido al cuarto de baño para ducharse.
¿Ya se iba a ir?, ¿pensaba dejarme?, ¿ya no quería continuar?
Me hacía muchas preguntas mientras esperaba por Morinaga, no aceptaba la idea de que diera por terminado nuestro encuentro, no cuando siempre me pedía que me quedara con él…
¿Tal vez sea eso?, puede que piense que yo me iré como las veces anteriores, eso debe ser. Por eso esa actitud tan fría conmigo, ¿él ya no espera nada de mí?, ¿es por eso que no me ha besado ni una sola vez?
¿Un beso?, ¿cuándo fue la última que nos besamos?, no lograba recordarlo en esos momentos.
Tan perdido estaba en mis pensamientos que no me di cuenta que Morinaga ya había terminado de ducharse hasta que él me habló.
—Puedes usar la ducha—me dijo, pude darme cuenta que ya se encontraba vestido con la misma ropa que había llegado—Me retiro…
—Morinaga, ¿por qué te vas? ¡Esto aún no ha terminado!—le dije mientras trataba inútilmente ponerme de pie, mis piernas seguían sin obedecerme—¡Maldición!
—Es todo por hoy y no me harás cambiar de opinión—sentenció, su comentario me enojó, quería partirle la cara, ¿Quién se creía para hablarme de esa manera?, desde que había conocido a ese tal Yuki se me revelaba.
—No estoy de acuerdo, ¡te prohíbo que te vayas!
—Tendré que desobedecerte, sempai, lo mejor es que te vayas a casa si no quieres que Kanako-chan siga sospechando de nosotros—dijo mirándome a los ojos unos segundos para después darse media vuelta y dirigirse a la salida—Es por tu bien
Le iba a contradecir, pero no lo hice, no podía porque lo que me había dicho era verdad, Kanako iba a sospechar de nuevo, ya no me molestaba como antes, pero si volvía a llegar tarde seguramente comenzaría de nuevo con sus absurdas ideas sin sentido.
Pero, aun así, no quería que Morinaga se fuera y me dejara solo en este lugar, no después de haber intimado.
—Morinaga… yo…
—Es solo sexo, no hay necesidad de quedarme más tiempo, eso es parte del trato—hizo una pausa mientras tomaba el pomo de la puerta—esta vez voy a cumplirlo al pie de la letra— abrió la puerta y después se marchó.
Quise detenerlo, pero no tuve el valor suficiente para hacerlo, tenia miedo, ¿por qué sentía miedo por lo que estaba sucediendo?, quería respuestas y al mismo tiempo no las quería.
Me quedé mirando la puerta, no sé con exactitud por cuanto tiempo, como esperando que regresara, pero al entender que no iba a volver, no me quedó de otra que alistarme para irme de este lugar.
No tenía una razón para quedarme.
Apenas llegué a casa, entré a mi habitación y me encerré ahí, no saludé a Kanako ni a Matsuda, no tenía ánimos de hablar con nadie, solo quería encerrarme y tratar de comprender el por qué de este dolor, ya lo había estado sintiendo desde hace un tiempo, pero hoy lo sentí con más fuerza, tanto que me dieron ganar de llorar.
Me había acostado con él, era lo que quería desde un principio, ¿no?, por eso lo había obligado a hacer el trato de nuevo conmigo, entonces ¿por qué me siento tan insatisfecho?, ¿tan vacío?
¿Usado?
Ingenuamente creí que podría arreglar las cosas entre Morinaga y yo, pero no fue así, los siguientes encuentros que planee resultaron casi igual de desastrosos.
Morinaga no me besaba, solo se dedicaba a tocarme en mis zonas erógenas, no había palabras cariñosas mientras me penetraba, solo jadeos y más jadeos, ya no me miraba con la ternura de antes, sus ojos parecían de una persona muerta.
Solo era follar, me lo dijo una vez
Solo es sexo sin sentimientos, me lo repitió
¿No es esto lo que querías de mí?, me preguntó después del orgasmo, yo no supe que responder.
Si esto era algo que no le gustaba, entonces por qué se comporta de esa manera tan cruel, ¡no lo entiendo! ¡¿por qué no vuelve a ser el mismo tonto empalagoso de antes?!, ¡aquel que se aferraba a mí y buscaba a todo momento mi atención!, ¡¿dónde quedó ese Morinaga?!, ¡¿Dónde?!
¡Lo quiero de vuelta!
—¿No lo sabes?— preguntó el maldito de Yuki.
—¡Cállate!, ¡esto no es asunto tuyo!—le grité, no soportaba su presencia, desde que él apareció, Morinaga ya no es el mismo, además que me molesta que vivan juntos.
—Si ese fuera el caso, entonces, ¿por qué me llamarías? — me miró de manera seria y analítica, detesto que me mire como si pudiera leer mi mente, me enoja, me molesta, me enfurece, pero, aun así, necesito de su ayuda. Por eso lo cité en este restaurante familiar, el lugar lo escogió él. Fue una buena idea el anotar su número de celular antes de devolver el celular a Morinaga.
—Necesito que Morinaga sea el mismo de antes— susurré, el pedirle algo a este imbécil hería mi orgullo. — por eso yo…
No lo soporto, puedo ver como el tarado de Yuki comienza a poner una cara llena de burla, ¿Cómo es que Morinaga logra soportarlo?, es tan fastidioso y altanero con su actitud de sabelotodo, ¡¿cómo pude caer tan bajo al creer que podría ayudarme?!
—Ya te cansaste de tener solo sexo, pero eso no era lo que buscabas de él, solo un buen revolcón— comenzó a atacarme con sus palabras, soy consciente de lo que prácticamente obligué a Morinaga hacer.
—Pero es distinto, ¡no es lo mismo! — grité, pero al ver que varias personas comenzaron mirarnos de manera extraña, traté a calmarme — Morinaga no era así de frio…
—Eso es porque te está tratando como si fueras uno más de su larga lista de amantes casuales, no es tampoco fácil para él.
Lo miré buscando entender sus palabras, ¿Morinaga era así de frio antes?, no puedo creer algo como eso, eso debe ser una gran mentira, una forma para asustarme por lo que le hice…
"Es solo sexo, no hay necesidad de quedarme más tiempo, eso es parte del trato"
Sus palabras se escuchaban tan frías, como si no valieran la pena mi compañía.
Vuelvo a ver a Yuki, él no parece molesto de mi silencio, ahora puedo ver un cambio en su semblante, como si algo le preocupara.
—Tetsuhiro es amable, siempre buscó amor en sus parejas, pero la gran mayoría solo lo quería como un pasatiempo, por eso tuvo que "adaptarse" a la situación que el mismo se metió— Yuki habló, traté de no interrumpirle mientras me contaba de algunas cosas que desconocía de mi Kohai— sabía que se estaba hundiendo, pero aun así decidió seguir en ese juego que no le gustaba para nada por el simple hecho que ya se había rendido a encontrar a alguien que lo amara de verdad.
—¿Morinaga te contó lo que me estás diciendo?
—Sí, estaba borracho cuando lo hizo, él rara vez se embriaga hasta perder la conciencia, pero esa vez quería olvidarse de todo por unos momentos, dejé que se desahogara, me daba la impresión que se había estado guardando todo ese dolor para sí mismo todos estos años, me dio demasiados detalles, varios que prefiero no recordar porque me darán dolor de cabeza el solo mencionarlo. —se veía molesto, ¿era tan serio lo que Morinaga le contó? — Por eso no quería que aceptara ese maldito trato que hicieron, pero ya vez, parece que él mismo busca lastimarse, sabe que está mal, pero aun así no hace nada para cambiarlo, eso me enoja y me preocupa al mismo tiempo, no soporto verlo autodestruirse—suspiró frustrado— no entiende razones y tú estás en una situación similar a la suya—
Quise preguntar a qué se refería, pero justo cuando iba a hacerlo, su teléfono comenzó a sonar. Se trataba de Morinaga, él estaba llamando a Yuki y preguntando por su paradero.
—Estoy en un pequeño restaurante fuera de la universidad, ok, te esperaré.— escucho hablar a Yuki antes de cortar la llamada— es Morinaga— me dice, pero eso ya lo había deducido.
Él va a venir, quiero verlo, pero me asusta la actitud que pueda tomar, desde que comenzamos tener relaciones sexuales nuevamente, se nota más distante, casi ni me dirige la palabra, por eso me siento tan desesperado, tan deseoso de tener su atención únicamente en mí, como lo hacia antes, cuando era cariñoso conmigo.
—Si sigues con la misma actitud, no lograrás recuperar a Morinaga, tienes que cambiar de táctica, pero sobretodo, date cuenta de una vez de lo que sientes por él.
—Se lo que siento, es mi amigo y lo aprecio, yo…
—Los amigos no se acuestan como lo hace tú con él, o es que quieres que yo me acueste con Tetsuhiro para afianzar nuestra amistad, ¿es eso?
—¡Maldito!, ¡ni se te ocurra tocarlo!, ¡él no te pertenece! — me enfurecí el solo pensar que ese sujeto se atreviera a tocarlo, yo solo tengo ese derecho, yo…
¿Por qué solo yo?
—Yo no le pertenezco a nadie, sempai— escucho una voz provenir detrás de mí, no necesito voltear para saber de que se trata de mi kohai.
—Morinaga..
Trato de llamarlo, pero él me ignora y se dirige a Yuki al cual saluda de manera afectuosa, dándome a entender que él es mas importante que yo.
—Te tardaste, será mejor que ordenes algo de una vez, muero de hambre.—responde Yuki, me da la impresión de que busca aligerar el ambiente pesado que se ha formado, yo no logro formular ninguna palabra a pesar que la mirada seria de Morinaga busca alguna explicación de mi presencia— Tatsumi y yo estábamos conversando un poco.
—Él estaba discutiendo, Yuki, ¿acaso intentó lastimarte? — preguntó mientras comenzaba examinar a su amigo
No podía creer que Morinaga me viera como una especie de matón, el hecho que su amigo me caiga como una patada en el hígado no significa que lo voy a agredir sin ninguna razón. ¿es que acaso no me conoce?, ¿tan mal piensa de mí?
—¡Yo no lo he agredido, imbécil! — me defiendo de su injusta acusación—
Morinaga solo se de dicha mirarme, ahora somos el centro de atención de este pequeño restaurante familiar, atención que me importa un carajo, solo quiero escuchar la disculpa de mi kohai.
—Lo siento—
Se disculpa, para después marcharse del lugar arrastrando a Yuki con él, dejándome solo como si con esa simple disculpa calmaría mis ganas de llorar.
—¡Eres un imbécil!—
Las ganas comer se me fueron, y mis ánimos de regresar a la universidad, también, quería estar solo, en cualquier lugar donde pudiera llorar libremente. Por eso terminé yendo a casa y me encerré en mi habitación, aproveché el que no se encontraban ni Kanako no Matsuda-san para ponerme a gritar y tumbar todo lo que encontrara al mi alrededor.
Dolía, todo en mí, dolía, no sé que mas puedo hacer para recuperarlo, terminar el trato no es una opción, ya que, si lo hago, no me quedará nada de él, lo quiero conmigo, pero duele no tenerlo como deseo.
¡¿Cuándo me volví en alguien tan débil?!
Me sentía desesperado, necesitaba desquitar toda mi frustración en algo o en alguien, justo en esos momentos mi celular sonó, y al ver el nombre del remitente, no dudé en responder.
—¡¿Buscas burlarte más de mí?!— Es lo que le grité al maldito que se había atrevido a llamarme, pero este pareció no escucharme— ¡di algo maldita sea!
—Primero trata de calmarte, Souichi-kun, no te he llamado para burlarme, solo quería saber cómo te sentías, eso es todo, pero por tu forma de responderme, puedo decir que no te encuentras bien…
.
.
POV ISOGAI
Cuando llamé a Souichi-kun, ya esperaba que me gritara, mas grande fue mi sorpresa escuchar su voz tan desolada, como si le hubieran arrebatado alguien sumamente importante, en esos momentos vino a mi mente el pequeño kohai que conocí en la reunión familiar.
"Morinaga y yo somos amigos, tenemos una relación de sempai y kohai, y lo del trato él estuvo de acuerdo, ¡deja de hablar como si yo hubiera obligado a Morinaga a estar conmigo!"
"pero él..."
"Él sabía en lo que se metía al aceptar el trato, le di mis condiciones… le hice saber que era una perdida total de su tiempo el intentar enamorarme. Morinaga estuvo de acuerdo con ello…"
"Morinaga-kun es un buen chico y estoy seguro que eso lo sabes muy bien, él te aprecia así que no hagas algo que después te arrepientas y arruines esa amistad que posees con él"
Recordé la plática que tuve con Souichi-kun ese día y solo pude suspirar con tristeza al deducir que él no hizo caso a mis advertencias. El trato era algo que estaba destruyendo su amistad y formando una zanja entre Morinaga-kun y Souichi-kun.
—Trata de tranquilarte, y cuéntame lo que te tanto te aflige, así podré ayudarte. — le hablé por el celular, él no parecía muy convencido de mis buenas intenciones, pues por mas de un minuto hubo un silencio bastante incómodo.
No pensaba presionarlo, por el momento, quería que me contará por su propia voluntad.
—Morinaga terminó con el trato… yo al principio no le di importancia porque creí que era una de sus niñerías, otra forma de llamar mi atención, que después a arrepentiría de su decisión, pero…
—Él no fue a buscarte— completé la oración que tanto se le hacia difícil pronunciar, debo de admitir que no me sorprendió la decisión de Morinaga-kun, pues con el solo recordar la mirada que me dedicó antes de irse de la casa de los Tatsumi, supe que él ya se había resignado, que había decido no seguir intentando más.
Eso me preocupó mucho.
—No sé como regresar al Morinaga de antes—
—Anula el trato, solo así podrías comenzar de nuevo, recuperar su amistad— le aconsejé
De hecho, eso era lo primero que debió haber hecho desde el momento que vio el cambio de actitud de Morinaga-kun, estaba claro que la situación se le estaba saliendo de las manos
—Eso no puede ser posible, ¡no lo haré!
La forma como me respondió me preocupó, había algo más que le angustiaba, quería saber, por suerte, Souichi parecía estar demasiado sensible para doblegar su orgullo por un momento.
—¿Por qué?, es la mejor manera de comenzar de nuevo, antes de que pierdas toda posibilidad de recuperar su amistad, Souichi-kun
—Ese es el problema, lo perdería por completo—
No entendía a qué se refería.
—Si termino con el trato, ese imbécil de Yuki aprovecharía la oportunidad para acercarse más a Morinaga, él podría…
¡Oh!, así que de eso se trataba.
—Estas celoso…— susurré sin querer, para mi desgracia o tal vez no. Souichi-kun me escuchó y no dudó en negar lo evidente.
Ahí radicaba el principal problema, el que confundiera sus sentimientos, el creer que solo siente atracción sexual, aparte de su amistad, por su asistente, un simple gustar.
Es mucho más que eso.
—Que estupidez dices, ¡yo no soy gay! —
—Entonces anula el trato, libérate y liberarlo de ese sufrimiento, Souichi-kun, algo me dice que eso es que espera de ti en estos momentos, ser libre…
Él no me respondió, pero sabía que me estaba escuchando, podía oír claramente su respiración agitada como tratando de controlar un quejido.
Un sollozo.
—¿Qué es lo que quieres, Souichi-kun?, ¿Qué es lo que esperas realmente de él?, ¿es Morinaga-kun feliz en estos momentos?, respóndete esas preguntas, una vez tengas las respuestas, tendrás una idea de qué camino quieres seguir…
Y si en ese camino se encuentra tu kohai, quise completar, pero decidí no hacerlo, esperaba que se diera cuenta de lo que podría perder si continuaba cerrando su mente.
—Lo pensaré—
Fue lo que me respondió antes de colgar.
La situación de Souichi-kun realmente me preocupaba, pero ahora quería aclarar una duda con la persona quien no esperaba escuchar en esta conversión.
Así que, con eso en mente, decidí llamar a aquella persona quien fue la principal razón para que decidiera llamar a Souichi-kun justo hoy.
—Supongo que ya hablaste con él—
Es lo primero que me contesta, no me hizo esperar la llamada, tal parecía que la había estado esperando.
—Tú sabias los que les está sucediendo, pudiste habérmelo contado desde un principio, Yuki—
No creí que ese sujeto estaría metido en el pleito interno que Souichi-kun está atravesando en estos momentos
—Lo sé, pero quería que Tatsumi hablara contigo sin que se enterara de tu relación conmigo.
—¡Ohhh!, ¿estás aceptando que te gusto?—
Bromeo con él, sé que se molestará por eso y puede que me mande al diablo.
—¡Por supuesto que no, imbécil!— gritó, es tan malhumorado como Souichi-kun cuando se molesta, es divertido hacerle enojar— No estoy de humor para tus bromas de mal gusto,Tai-kun, esto es importante, ellos no deben seguir en la misma situación…
—Souichi-kun todavía no entiende bien sus sentimientos, pero creo firmemente en que tomará la decisión correcta una vez que se responda a las preguntas que le dije, ¿ahora me dirás cómo los conociste?
—En el bar de un amigo, Tetsuhiro se veía muy triste, ya se estaba desmoronando con la actitud de su sempai. Por eso sé mas o menos la situación, ahora deseaba saber del punto de vista de Tatsumi, no soy bueno tratando con ese sujeto, nuestras personalidades chocan un poco y él tiene una idea equivocada de mí, esto debo admitir, por mi culpa, dije algo fuera de lugar, cree que le voy a robar a Tetsuhiro por razones amorosas…
Eso explicaría los celos que mostró Souichi-kun.
Durante media hora, aproximadamente, Yuki se encargó de explicarme lo que sabía, lo que vio y lo que Morinaga-kun le contó, esto último sin entrar en detalles, pues parecía que sabía cosas demasiado personales y por tanto no entró en detalles sobre eso. Pude notar en todo momento el tono preocupado de voz de Yuki, la situación también le estaba comenzando afectar a él también, eso no es bueno.
—Morinaga-kun es fuerte, él no hará ninguna locura mientras te tenga a ti como su amigo, confía en él.— trataba de animarlo, aunque parece fuerte, es en realidad bastante sentimental— Así que sigue cuidándolo y de paso vigila a Souichi-kun por mí, debido a mi trabajo no podré ayudarte como debería
—Eso haré y descuida, tu plática con Tatsumi ha sido de ayuda, creo firmemente en eso.
Después de eso, nos despedimos.
POV Narrador:
Una vez que terminó la llamada, no le quedó mas que esperar por su amigo, el cual no se había mostrado para nada cooperativo con él últimamente, Yuki se estaba preocupando del malhumor que iba aumentando en Morinaga. Sabía que ese enojo era la frustración acumulada de las últimas semanas por lo que estaba haciendo con su sempai.
Morinaga se encontraba agotado, así lo pudo constatar Yuki apenas lo vio entrar.
Ya estaba comenzando la tercera semana desde que el trato de había validado y en la primera semana, Morinaga y Souichi se habían acostado unas cuatro veces, pero la semana que siguió no se programó ningún encuentro, y esto de alguna manera le hacia sentir incómodo al joven kohai, pues Souichi no le había informado si el trato seguía o ya había terminado, tendría que esperar.
Yuki, como veces anteriores, se paró a servir la cena sin perder de vista las expresiones de Morinaga el cual se había dejado caer en el sofá con sus cosas a un lado de él, se podía notar claramente que estaba llegando también a su límite.
En completo silencio ambos jóvenes cenaron, silencios que habían comenzado poco después de reanudado el trato. El joven de cabellos azulados se estaba volviendo mas arisco y comenzaba a recluirse, aislarse a su habitación. Yuki muchas veces pudo escuchar sollozos al otro lado de la puerta.
Intentó varias veces platicar y hacerle entrar en razón, pero Tetsuhiro siempre terminaba diciendo que sabía lo que estaba haciendo, que solo tenía seguir esperando. Y Yuki se había cansado de esperar, quería terminar con toda esa locura, tanto su amigo como Tatsumi se estaban destruyendo, ¿era eso lo que ambos querían?
No, ambos buscaban terminar con lo que habían comenzado, recuperar aquello que antes los unía, pero obvio que la manera que usaban no eran las adecuadas y también era claro que ninguno de los dos tenía claro sus sentimientos. El amor que Morinaga le profesaba a su sempai se había manchado con la decepción y la amargura de sentirse utilizado.
El cariño de Souichi hacia su kohai seguía intacto, pero no sabía como expresarlo correctamente y por tanto tomaba decisiones equivocadas que en vez de lograr acercarlos se terminaban alejando.
—Sempai me envió un mensaje cuando estaba saliendo de la universidad.— habló de repente Tetsuhiro interrumpiendo los pensamientos de Yukihiro— quiere que nos encontremos en el lugar de siempre, así que saldré hoy, quería que lo supieras.
—Ya veo— Yuki sonrió con cierta tristeza, sabía para que se trataba ese encuentro.
—Lo siento, Yuki— El nombrado le miró dubitativo, pero después comprendió a qué se debía esa disculpa. — he estado un tanto cortante últimamente y aun así no te has hecho a un lado, por eso me disculpo, por ser tan mal amigo.
—En las buenas y en las malas, Tetsuhiro, estaré a tu lado para ayudar a levantarte cada vez que te caigas, solo espero que no rechaces mi ayuda, porque es bastante difícil ayudar a alguien que no quiere ser ayudado. — respondió Yuki con cierta experiencia mientras se sentaba al lado de su amigo, había decidido confiar en su amigo en el plan que estaba llevando, aunque no le gustara en lo absoluto.
—Tengo el presentimiento de que esto se terminará pronto—responde Morinaga mientras se pone de pie y se dirige a la salida no sin antes tomar su chaqueta, estaba haciendo frío últimamente. — espero no equivocarme.
"Morinaga-kun es fuerte, él no hará ninguna locura mientras te tenga a ti como su amigo, confía en él. Así que sigue cuidándolo y de paso vigila a Souichi-kun por mí, debido a mi trabajo no podré ayudarte como debería"
Yuki recordó las palabras de Isogai y también la plática que este le contó con Souichi, esperaba que ese encuentro tan repentino después de una semana completa sin ningún movimiento por parte de Souichi sea una señal positiva.
Rezaría por ello.
—Sea cual sea el resultado que obtengas, no dudes en venir a contarme, no te lo guardes todo— el chico de cabellos largos sonrió y le guiñó el ojo derecho.
Morinaga asintió antes de irse.
.
Algo le decía que esa noche iba a ser diferente a las demás, un encuentro diferente, deseaba con todo su ser que esta vez fuera la cita definitiva donde podría darle un verdadero fin a toda esa frustración y enojo acumulado, su amigo Yuki no se merecía sufrir sus cambios de humor ni escuchar sus llantos, aunque él no se lo dijera, sabia que lo había escuchado.
Lo estaba lastimando, su sempai también estaba sufriendo, lo había notado en el último encuentro mas claramente, pero aun así trataba de ocultarlo. Sus escudos se estaban cayendo.
Morinaga quiso detenerse muchas veces, pero sentía que, si lo hacía, su sempai no cambiaría su manera de pensar con respecto al trato que reanudaron. Tenía que seguir firme con el plan.
Tan metido en sus pensamientos estuvo en todo su viaje que no se percató de la figura de aquella persona que lo había llamado al encuentro hasta que recién este pronunció su nombre.
—Morinaga— fue solo un susurro, uno que mostraba cierto nerviosismo, uno que pudo captar de inmediato el kohai.
—Sempai— respondió, no se había dado cuenta en qué momento había llegado al hotel, el lugar pactado. — terminemos con esto rápido. — trato de recuperar su semblante desinteresado, aunque por dentro quisiera huir del lugar y esconderse en su habitación para no salir hasta que la pesadilla termine.
Souichi solo asintió, y en completo silencio se dirigió a la recepción a pedir una habitación. Estaba nervioso, no quería volver a tener el mismo encuentro frío en la cama, pero al mismo tiempo quería saber la razón de su disconformidad, de su dolor, de sus celos…
Esa noche algo iba a cambiar, Morinaga y Souichi podían dar fe a eso.
Solo esperaban que el resultado no fuera a lastimarlos mas de lo que ya estaban, deseaban recuperar su libertad. Quitarse esa soga en el cuello que sentían, les estaba asfixiando.
"¿Qué es lo que quieres, Souichi-kun?, ¿Qué es lo que esperas realmente de él?, ¿es Morinaga-kun feliz en estos momentos?, respóndete esas preguntas, una vez tengas las respuestas, tendrás una idea de qué camino quieres seguir…"
Con esas palabras en su cabeza, Souichi Tatsumi cerró la puerta de la habitación que les tocó intimar.
.
.
Espero que les haya gustado y no les haya parecido tedioso, como se habrán dado cuenta también utilice la narración en tercera persona, eso en parte se debe a que había comenzado a escribir de esa manera de manera instintiva, cuando me di cuenta ya no quise cambiarlo, además que aproveché ese lapsus para terminar el capitulo de la misma manera que lo había iniciado el capítulo n_n
Si todo sale como lo planeado, el siguiente capítulo sería el último. Espero hacerlo bien.
Les agradezco los reviews por adelantado, me gusta leerlos
Gracias por leer.
Atte: Mari-chan
