¡Nuevo cap! Por alguna razón ya no puedo hacer capitulos "cortos" y por eso me toma mas tiempo. Pero aqui tienen.

Tampoco se hacer Hurt/Confort, así que hice mi mayor esfuerzo. Aunque no estoy convencida del todo y estoy segura de que me quedo muy OoC...

Pero disfrutenlo(?)


Zenyatta estaba entusiasmado pues este era el día que Genji regresaba de su viaje.

Genji había dejado la base junto a Lucio para buscar a la nueva recluta, una joven de tan solo 19 años pero ya mundialmente reconocida, tanto en la milicia como en la comunidad de videojuegos. Podía reconocer el tono de asombro y admiración con el que Genji hablaba de ella, pues él siempre había sido fanático del mundo de los videojuegos.

Por eso mismo le había sugerido que fuera a buscarla junto al DJ, sabiendo que eso sería beneficioso para ambas partes. Genji la ayudaría a acoplarse en la base y podría hacerse de una nueva amiga en el trayecto.

Y aunque hubiera deseado acompañarlo, no era la decisión más inteligente al momento. Después de todo Overwatch seguía siendo una organización ilegal; al menos hasta que se lograra anular el Tratado Petras, por lo cual debían ser extremadamente cuidadosos al momento de salir de la base en Gibraltar. Ahora se encontraba por su cuenta en aquel lugar.

Habían pasado algunas semanas desde que Genji decidiera responder el llamado de Overwatch y, naturalmente, Zenyatta había decidido seguirlo en este camino sabiendo que podría ayudar a crear un cambio, que podría llegar a ser un miembro del equipo. Pero, sobre todo, temiendo que esta nueva etapa pudiera causar algún inconveniente en la mente de Genji. Sabía de la gran carga emocional con la que había dejado Overwatch antes, y no quería que una situación similar volviera a repetirse.

También tenía sus propios propósitos egoístas, pues no quería alejarse de Genji nunca más. Desde que ambos hubieran iniciado su relación, más allá de estudiante-maestro, Genji se había convertido en el centro de su universo… Su todo.

— ¿Zenyatta? Oye… ¡Zen!

Una voz le sacó de sus pensamientos, recordándole el lugar donde estaba. Claro, el comedor. Puede que no necesitara comer, pero era una costumbre suya el acompañar a Genji y a los demás miembros del equipo en esta simple tarea. Observó a la chica enfrente de él, la dueña de la voz, mientras lo miraba atentamente —Una disculpa Lena. Me perdí en mis pensamientos un momento… ¿Qué me decías?

La chica rio — ¿Pensando en tu amor? Está bien, todos hemos pasado por eso. Te decía que ahora que Genji te ha dejado a mi cargo sería buen momento para mostrarte las partes de las instalaciones que no conoces. ¿Qué dices?

—Me parece una gran idea. Pero antes termina tu desayuno, lo necesitaras más adelante. –inclinó el rostro levemente mientras las luces en su cabeza parpadeaban lentamente, a modo de sonrisa.

En un parpadeo, Tracer termino todo lo que estaba en su plato. Una de las "ventajas" de su disociación cronológica. —Listo –canturreó con una tonada infantil — ¡Vamos que no tenemos todo el día! -sin prestar mucha atención lo tomó del brazo, con la intención de dirigirlo a las instalaciones, pero sin tomarle importancia a la vasta diferencia de velocidades que ambos tenían y causando que el omnic tropezara levemente chocando con uno de los ahí presentes.

—Fíjate por donde andas. –su voz era bastante seria. Su mirada oculta detrás de un visor.

Zenyatta podía notar cierta agresividad en su tono, pero no estaba en él decir nada. Él solo era un invitado, sabía que tenía un largo camino que recorrer para ganarse la confianza de los demás —Mis disculpas agente Morrison, espero que no haya causado ningún daño físico.

—Sí, sí. Lo que sea –se alejó acomodándose su visor y murmurando entre dientes —Estúpidas latas…

Zenyatta, aunque lo oyó perfectamente decidió hacer caso omiso. Estaba al tanto de todo por lo que había pasado el hombre así que una respuesta de ese tipo era de esperarse. Aun así, deseaba poder ganarse su confianza y mejorar su relación con el tiempo.

Tracer por su parte, no pudo evitar sentirse culpable y trato de disculparse tanto de su comportamiento como el de Jack —Zen, lo siento mucho. Y él no lo dijo en serio, es solo…

—Está bien Lena, lo entiendo. No te preocupes por ello, ¿Qué te parece si mejor seguimos con el tour? Estoy seguro de que hay muchas cosas interesantes que no he podido ver de este lugar. –Notó la sonrisa en la contraria y como tomaba nuevamente su brazo con emoción —Pero esta vez lo haremos a mi ritmo ¿Te parece? Recuerda que no soy tan veloz como tú.

—De acuerdo, de acuerdo. Pero en ese caso salgamos de inmediato, que no hay tiempo que perder.

El primer salón al que entraron era bastante espacioso y con varias máquinas en su interior. Uno de los extremos se encontraba completamente vacío, con una gran colchoneta azul en el suelo. No tardo en reconocer que las maquinas eran para practicar diversos ejercicios.

— ¡Este es el gimnasio! Aunque no creo que lo necesites mucho de cualquier modo. De hecho, creo que Genji tampoco pasa por aquí muy a menudo. Pero es bueno saber dónde está ubicado cuando busques a alguien… ¡Como Zarya! No te había visto ahí.

En efecto, en una de las puertas de la habitación la mujer rusa entraba con una pequeña maleta y seguida de la agente Fareeha quien realizaba algunos estiramientos con los brazos.

—Hola Lena –la mujer sonrió, estirando el brazo para estrecharle la mano alegremente —Es una sorpresa verte por aquí hoy, normalmente vienes solo un par de veces a la semana. ¿Qué te trae por aquí? ¿Aceptaras mi oferta de entrenarte?

—Oh no, no es eso. Es solo que estoy mostrando las instalaciones a Zenyatta, lleva poco tiempo por aquí y creí que sería buena idea mostrarle lo que no conoce –señalo al omnic que la acompañaba, preguntándose si ya se habría encontrado con las dos o si era necesario presentarlos.

—Saludos agente Zaryanova, agente Amari –inclino la cabeza respetuosamente. —Genji nos presentó el día que llegamos, pero no hemos hablado mucho desde entonces. –notó la mirada seria y juiciosa de Zarya hacia él, la clase de mirada a la que ya debería haberse acostumbrado pero que aún le inspiraba cierta sensación de inquietud.

—Claro que te recuerdo Zenyatta, y puedes llamarme Fareeha. –estrecho la mano del omnic ante la mirada atenta de Zarya quien seguía sin intenciones de querer saludarle.

—Bueno, le mencionaba a Zenyatta que este era el gimnasio y sería el lugar más probable donde podría encontrarlas ¿Cierto? –en modo juguetón golpeo a Zarya en el hombro, tratando de aligerar su estado de ánimo pero sin mucho resultado. —Eh, en fin. Iremos a visitar el resto de la base, que Genji me dejó a su cargo y queda mucho que ver.

— ¿Necesitas ayuda? –exclamó Zarya para sorpresa de los ahí presentes —No puedo dejar que una amiga mía ande sola con un… -su tono se volvió despectivo, mirando nuevamente a Zenyatta —Omnic.

—Eh, no te preocupes Zarya. –un tono de duda era palpable en su voz, sintiéndose incómoda ante el rumbo que la conversación había tomado. —Estaremos bien. Bueno, las dejamos. Diviértanse chicas.

—Hm. Te estaré vigilando omnic. Ni se te ocurra hacer algo estúpido, o te enfrentaras a las consecuencias. –Como para probar su punto y sin separar su mirada de él, tomo una de las pesas levantándola como si fuera nada, una pequeña prueba de su fuerza.

—En ese caso yo cuidare sus espaldas, -trató de responder de forma calmada y amable, no queriendo provocar una discusión más grande entre las chicas. —Tengan un buen día. –sonrió a su modo, las luces en su frente parpadeando lentamente de un modo reconfortante.

Tracer esperó a que terminara su despedida y salió junto a él por la misma puerta que habían entrado —No te preocupes por Zarya, ella es así. Verás como con el tiempo se relajara y descubrirá lo equivocada que estaba.

Zenyatta asintió. Si seguía repitiéndose esta situación tendría que hablar con Tracer para tranquilizarla. Después de todo, ella no era la culpable de que esto ocurriera. Nadie era realmente culpable de esta terrible situación, así que lo único que podían hacer al respecto era esperar y desear que el tiempo ayudara a sanar las heridas de ambos bandos.

—Muy bien Zen, sigamos el recorrido... ¿A dónde podría llevarte ahora? -se colocó la mano en la barbilla pensativa — ¡Ya sé! Sígueme -volviendo a recuperar su buen humor empezó a caminar con Zenyatta a sus espaldas. Le era difícil el tener que acostumbrarse al ritmo de este, pero era una buena forma de relajarse un poco. Reducir la velocidad y apreciar la belleza de la vista, Emily se lo decía con frecuencia. —Bien hemos llegado, bienvenido a la zona de talleres.

El lugar era espacioso, pero dividido en varias secciones cada una con su respectiva mesa y herramientas. Algunas de las mesas parecían estar personalizadas, indicando a quien le pertenecían.

Una mesa llena de frascos vacios de mantequilla de maní, definitivamente era de Winston.

La siguiente completamente ordenada, las herramientas enmarcadas y numeradas. El color blanco y azul predominando el lugar y el logo de Vishkar en la caja de herramientas. La agente Vaswani debía ser la encargada de aquel lugar.

—Oh Lena, Zenyatta, que agradable sorpresa verlos por aquí. –Desde el lado contrario de la sala, Angela se encontraba en una de las mesas con su bastón de Caduceos encima de esta. Parecía estar trabajando en el de algún modo.

—Hm. Llegó el calvario. –desde su mesa en el otro extremo, Torbjorn parecía estar trabajando en alguna mejora a sus torretas. Su expresión parecía más seria, casi enojada. — ¿Se puede saber que están haciendo aquí? Hay gente trabajando, no es un lugar para estar jugando libremente.

—Vamos Torb, no es para tanto. Además, ¿no es mejor tener algo de compañía? –Tracer se acercó a su mesa, observando a más detalle su trabajo. — ¿Y en que trabajas ahora? ¿Algo nuevo?

—Algo para tu país. Ha habido varias revueltas de omnics últimamente y más vale estar preparados. –contesto cortante, tratando de que lo dejaran en paz.

—Dirás en contra los omnics. –Mercy dejó su trabajo, acercándose a donde ellos estaban. —Recuerda que ellos solo buscan sus derechos e incluso hay varios humanos entre sus filas. Nuestro deber es detener esta lucha sin sentido y evitar que allá más perdidas en ambos bandos.

—Derechos para los omnics, si como no –respondió entre dientes. — ¿Cómo quieres darle derechos a esas máquinas? Luego querrás que tu bastón tenga derechos. –Si notó la presencia de Zenyatta la ignoró por completo, exclamando sus comentarios anti omnics sin censura.

Lena miró a Zenyatta, buscando un argumento. —Pero Torbjorn, tú fuiste quien trajo a Bastion aquí ¿Acaso no quieres algo mejor para él?

—Una cosa es ayudar a un omnic y mantenerlo y otra muy diferente es darle derechos como si fuera una persona. Y esa unidad Bastion no ha causado problemas ni ha pedido más de lo que es. Una máquina.

—Lena, Zenyatta ¿Les molestaría hacerme un favor? Necesito que lleven esta caja de herramientas a mi oficina en el área médica. –Mercy no iba a dejar que la situación continuara, menos con Zenyatta ahí presente. —Mientras necesito hablar seriamente contigo Torbjorn.

Tracer no necesito más, sabía cómo era Angela enojada y no estaba dispuesta a quedarse más tiempo del necesario. Tomó la caja y la colocó en manos de Zenyatta, empujándolo rápidamente hacía la salida y soltando un suspiro. —Eh, Zen, sobre Torb, verás…

—Tendré que detenerte ahí. –Zenyatta que seguía con la caja en las manos, se volteó para quedar frente a frente de ella. —No tienes que ofrecer disculpas en nombre de nadie Lena, no es tu obligación. Entiendo perfectamente que es lo que Zaryanova, Morrison y Lindholm querían expresar y no hay nada que puedas hacer al respecto. Pero no es tu responsabilidad. Estoy feliz por poder considerarme tu amigo y espero que con el tiempo ellos sean capaces de considerarme igual. Así que no te preocupes. –Miró como se quedaba quieta, sonriendo levemente.

—Ah, tienes razón. A veces me dejo llevar tratando de que todos se lleven bien… pero no puedo hacer mucho para cambiarlos ¿Cierto? En fin, mejor llevemos esto a donde nos pidió Mercy, que ya pronto caerá la tarde y Genji llegará en cualquier momento.

—En realidad, ¿Podrías llevarlo tu sola? Me gustaría pasar al jardín antes de que regresen, tengo que asegurarme de que alguien lo haya cuidado hoy. Si no te causa ningún inconveniente, claro.

—No hay problema, haz lo que necesites –rápidamente, tomó la caja de sus manos y se despidió enérgicamente. Sabía la razón de su ida al jardín, quien se encontraba ahí a esta hora y que podría ofrecerle una compañía agradable después de lo ocurrido en el día. —Saluda a Bastion de mi parte. —Desapareció en sus usuales parpadeos, sin darle oportunidad de que se despidiera formalmente, pero era algo habitual en ella.

Zenyatta por su parte dirigió su paso hacía el ya mencionado jardín, avanzando por el mismo trayecto en el que había llegado a los talleres, con temor de perderse si tomaba otro. El largo pasillo iluminado con varias puertas hacía habitaciones en espera de un ocupante. Una luz al final le indicaba que había llegado al patio principal, estaba más cerca de llegar a su destino.

— ¡Fuego en el hoyo!

El gritó lo tomó por sorpresa, y rápidamente busco cubierta metiéndose en el pasillo donde había salido. Una pequeña explosión se pudo notar afuera de su "refugio", el humo propagándose junto al fuego. Dos hombres se acercaron a apagar el incendio, y no fue difícil el reconocerlos. Junkrat y Roadhog, quienes hubieran rechazado ser llamados por sus nombres reales cuando se "unieran" a Overwatch. Quienes tenían un largo historial de violencia y un odio enorme hacia los omnics.

— ¿Seguro que viste a alguien aquí Roadie? No parece haber nadie. Ni siquiera olor a carne quemada para saber si le di a alguien. –Junkrat se dirigió a su compañero de crimen, que solo se quedaba parado a su lado, observando el fuego arder y respondiendo con cortos murmullos.

Lo más inteligente sería esperar hasta que ambos hombres se alejaran, pero ¿Cómo demostraría que no quería problemas? ¿Qué no todos lo omnics era malos? Darles una oportunidad para una convivencia pacífica, pues vivirían juntos en estas instalaciones así quisieran o no. Tal vez incluso llegar a algo cercano a una amistad… La opción fue arrebatada de sus manos cuando notó al hombre de mayor estatura con el rostro fijo en su dirección.

—Ahí 'Rat. Omnic.

—Saludos compañeros. Solo me dirigía al jardín cuando escuche la explosión. ¿Ninguno de ustedes ha salido herido, verdad? –trató de sonar lo más neutral posible, algo que era natural en él. —Si necesitan ayuda médica podría proveérselas sin problema.

— ¿Escuchaste? Como si fuéramos a aceptar algo de un omnic, incluso si lo necesitáramos. Antes muertos que aceptar tu ayuda. –se le acercó, mirándolo fijamente y haciendo ademanes con las manos. —Además, yo soy un experto en el arte de las explosiones, ¿Crees que me lastimaría con algo tan simple como eso? Aunque no puedo decir lo mismo de ti. Si te hubieras quedado quieto te hubiera dado y ¡BOOM! –chocó rápidamente las palmas de sus manos, separándolas para acompañar su descripción y soltando una risotada. —Pedazos de chatarra por todos lados. –empezó a caminar lentamente, alejándose de Zenyatta y dirigiéndose a Roadhog —Es una lástima, te moviste. Pero siempre habrá otras oportunidades ¿O no compañero?

La única respuesta que obtuvo fue la grave respiración de Roadhog que era aumentada por el eco de su máscara.

Zenyatta podía sentir su mirada a fija en él, penetrante, a pesar de que llevara el rostro cubierto. Entrelazo los dedos de sus manos, tratando de adoptar la pose más relajada que podía. —Entiendo, sin embargo mi propuesta sigue en pie. Si alguno de ustedes necesita ayuda médica, por cualquier motivo que sea, no dude en pedírmela. Y ahora si me disculpan, necesito llegar al jardín. Fue… interesante encontrarme con ustedes dos. Nos vemos. –sin voltear a verlos siguió su camino, tratando de olvidar lo ocurrido.

Los junkers lo miraron marchar. Junkrat sonrío, debía admitir que la cubeta de tornillos tenía bolas.

Cuando llegó al jardín, Bastion ya se encontraba ahí como había supuesto. Estaba regando las flores junto a esa pequeña ave que parecía acompañarlo a cualquier lugar al que fuera.

—Hola mi amigo, ¿has esperado mucho tiempo? –espero su respuesta que llegó en una serie de alegres "beep" —Me alegro, y veo que ya prácticamente has terminado esta tarea. Mis disculpas por mi retraso. —Se quedó observando las flores un momento. La mayoría apenas estaban empezando a brotar, pequeños botones verdosos que pronto se convertirían en una vasta variedad de flores de diversos colores y formas. Bastion hacía un gran trabajo en cuidarlas, pues a Ganymede le encantaba pasearse por ahí la mayor parte del día.

Su concentración fue rota al oír unos pasos acercándose. No era la primera vez que alguno de los agentes pasaba por ahí a observar el trabajo de ambos omnics con las plantas, así que no se extrañó demasiado. Por su parte, Bastion empezó a emitir varios ruidos, un modo de bienvenida a quien fuera que se acercaba a su jardín.

Los pasos se hicieron más ruidosos, rápidos. De pronto, frente a ellos, una chica joven se quedó inmóvil, intercambiando su mirada entre Bastion y él.

La chica sacó una pequeña arma de su uniforme, apuntándoles. — ¡Unidad Bastion! ¡Infiltración Omnic! –Soltó un par de disparos, pero ninguno dio en su "blanco".

— ¡Hana! ¿Qué ocurre? –Lucio corrió al oír los disparos, quitándole el arma y rodeándola con sus brazos. —Tranquila, todo está bien. No son enemigos, todo está bien…

No estaba seguro del que había ocurrido, pero sabía que necesitaba darles espacio a ambos. Tomó a Bastion de la mano, dirigiéndose a la salida. Una vez afuera, se encargó de tranquilizar a su amigo y le recomendó volver a su "habitación" hasta que se aclarará lo ocurrido, cosa que el contrario no dudó en realizar. Zenyatta decidió hacer lo mismo, regresando a su habitación.

Una vez ahí, se colocó en posición para empezar a meditar, tratando de procesar lo recién ocurrido. Le dispararon, pudo haber sido herido, él y/o Bastion.

Unos momentos antes estuvo a punto de ser destruido por una de las explosiones de Junkrat. Antes fueron los comentarios de sus compañeros, había sido un día bastante pesado para él. Más porque Genji no estaba ahí para apoyarlo.

Y es que él era una de las razones por las cuales no se había puesto a discutir con ninguno de los miembros del grupo que no paraban de atacarlo. Quería que Overwatch fuera un grupo unido, un grupo capaz de apoyarse unos a otros. No quería que volviera a ser ese grupo que había cargado la mente de Genji con más rencor del que ya sentía.

Pero cada vez se estaba volviendo más difícil. Las palabras e insultos no eran el mayor problema pues había estado escuchándolos toda su vida, para ese momento ya debería haberse acostumbrado (cosa que no era del todo cierta, era doloroso el pensar que esas personas de verdad creían las cosas que le decían). Ya habían ocurrido amenazas físicas hacía él, y ese ya era un problema mayor. En el peor de los casos, el sería capaz de defenderse pero ¿Cómo afectaría al equipo? ¿Sentirían que sus miedos hacia los omnics se confirman? ¿Qué ocurriría con Genji?

Y al final de cuentas se preguntaba… ¿Por qué seguir en un equipo que no confiaba en él? No lo querían ahí. Querer… los omnics aún no eran "queridos" en la mayoría del mundo ¿Qué le hizo pensar que aquí sería diferente? Que podría llegar a ser parte de un equipo, de una familia…

— ¿Zenyatta? ¿Estás aquí? Voy a entrar –Genji abrió la puerta, entrando lentamente. Se alegró al ver que su novio estaba a salvo, pero no pudo evitar notar como las luces en su cabeza se encontraban opacas. Mala señal. —Me preocupe cuando no te vi en la zona de aterrizaje…

—Mis disculpas Genji, yo… creo que me distraje un poco. Estoy muy feliz de que regresaras a salvo. –no hizo ningún intento por acercarse, su mente aun rondando en sus pensamientos previos.

—No tienes por qué disculparte. –se acercó, sentándose a su lado sin saber cómo seguir. —Yo, eh Tracer me comentó lo que ocurrió. El incidente con Zarya, Jack y el de Torbjorn... –notó como Zenyatta levantaba el rostro para enfrentarlo, pero siguiendo antes de que pudiera decir algo —Y también me detuvo de ir a ehm, "hablar", con ellos sobre eso. Me dijo que lo mejor sería hablar contigo primero y pues… bueno. ¿Estás bien?

—No te preocupes Genji, no es tu culpa. Como le dije a Lena, no es responsabilidad suya. De ninguno de los dos. Son solo cosas que han ocurrido y no se pueden cambiar. –Las luces de su rostro parpadearon levemente, pero rápidamente volvieron a verse opacas. Bajo la mirada, siguiendo sus pensamientos, lo único que había logrado era preocupar a Genji, lo que menos quería en esa situación.

—Yo lo entiendo, ¿Y tú? –Notó como captó la atención de Zenyatta, quien volvió a levantar el rostro —Tampoco es tu responsabilidad. No deberías aceptar y ceder, cuando tú no has hecho nada para molestarlos. No debes tomar la responsabilidad de algo que otros omnics han hecho. Tú eres tú y ellos son ellos –Se dio cuenta de cómo sus última frase no era del todo coherente, después de todo no era el mejor al momento de dar consejos. —Eh, quiero decir, es obvio que tú eres tú y por eso debes preocuparte por ti. No puedes dejar que nadie te haga menos o te lastime. Yo más que nadie sé que eres la persona que menos lo merece. Así que la próxima vez que a alguien se le ocurra decirte algo yo mismo me encargaré de dejarle las cosas claras… Aunque no es como que necesites de mi ayuda para eso ¿No es así?

Zenyatta rio, las luces en su cabeza encendiéndose y empezando a parpadear. Genji no pudo evitar el brinco en su pecho al escucharlo.

—Oh, lamento el sorprenderte Genji. Es solo que no puedo evitar darte la razón. –colocó su mano encima de la del ninja, entrelazando sus dedos. — ¿Cuánto tiempo ha pasado desde que te conocí, que has crecido tanto? El estudiante se ha vuelto maestro.

— ¡NO! Claro que no. ¿No oíste lo patético que fue eso? –con su mano libre se apresuró a hacer un movimiento de negación. — Estoy seguro que podrías haber dicho mil cosas mejores en mi situación.

—Quizá… -se inclinó hacia delante, quedando frente a frente con Genji —Pero el hecho de que tú fueras quien me lo dijera es lo que lo hace importante. Así que acepto tu propuesta. Enfrentaremos lo que ellos digan, juntos. –acortó la distancia y le plantó un beso a su manera, una corriente eléctrica pasando desde su rostro a los labios de su amante. —Además, estoy seguro de que contigo aquí los junkers no se atreverían a tratar de explotarme otra vez. –volvió a reír, más suave esta vez.

— ¿Qué ellos hicieron qué?

El golpe en la puerta los distrajo de su conversación, una voz femenina pidiendo permiso para entrar.

— ¡Hana! ¿Qué estás haciendo aquí a esta hora? Creí que estarías desempacando tus cosas. –notó la mirada de la castaña fija en Zenyatta y como este le correspondía.

—Yo… he venido a disculparme por mi comportamiento anterior. –Hana se acercó, con la mirada baja. —No soy ninguna idiota, y sé que no todos los omnics son iguales. Es solo que acabo de pasar por un momento difícil en mi país y bueno… No, eso no es excusa. Me gustaría empezar de nuevo —Extendió su mano, con una sonrisa en el rostro. —Mi nombre es Hana Song, pero puedes llamarme Hana o , como te sientas más cómodo. Es un placer conocerte.

Zenyatta acepto el gesto, las luces en su frente volviendo a parpadear. —Mi nombre es Tekhartha Zenyatta, y el placer es todo mío. Espero poder llevarnos bien en el futuro.

—Así que… Genji y Lucio me contaron que tú fuiste quien le hizo sus uñas, ¿Es verdad? ¿Podrías pintármelas a mí? Por alguna razón mi patrón de conejitos nunca me queda bien. ¡Y las ranas en las uñas de Lu te quedaron perfectas! –volteó la mirada hacía Genji, quien los observaba con su máscara puesta — ¿O tal vez tenían algo planeado…? Después de todo, hace días que no se ven ¿Cierto? –su sonrisa se tornó pícara.

—No te preocupes Hana, solo me tomara un segundo hacer tus uñas. Además, estoy seguro de que Genji también disfrutaría tu compañía. ¿Cierto?

Genji no tardó en asentir rápidamente, levantando sus pulgares y repitiendo un rápido "si".

La chica rio ante la respuesta enérgica de Genji que trataba de alentar a su amado.

Y Zenyatta no pudo evitar alegrarse en esta situación. Tal vez aún tenía esperanza de mejorar la relación con el grupo. Un paso a la vez.


Como les dije, OoC(?) Pero hice mi mayor esfuerzo.

Espero les haya gustado aunque sea un poco.

Y con respecto a , no soy ninguna experta en el tema, pero estoy segura de que debe sufrir alguna clase de TEPT. Después de todo solo era una niña cuando entro a esta "guerra". Por eso se altero al oir a Bastion,

Gracias por leer.