—Le agradezco mucho dejarme unirme a su cena —repuso Shang, en medio de la misma, sentado junto a toda la familia Fa. Antes de disponerse a probar algún bocado.

—No es nada —argumentó Fa Zhou— Yo le agradezco mucho por haber cuidado a mi hija.

—Debo decir que ella me cuido a mí.

Mulan se sonrojó por las palabras del hombre. Todos la miraron asombrados, el susodicho comenzó a relatar el porqué de sus palabras.

"Me salvo la vida" Finalizó "Nos salvó a todos"

—Sha... —inició Mulan, pero no pudo continuar estaba demasiado cohibida por su halago y mucho más cuando sus padres estuvieron interesados en saber cómo fue la estadía en el ejército, como su opinión de él.

—B-bueno... —empezó— Al comienzo pensé que era un hombre extraño, además de problemático e inútil —dio un suspiro— Fue el peor hombre de mi tropa.

Esas palabras fueron como un puñal en su corazón para la joven, pero el "pero" que continuo la oración. Le hicieron no poder quitar los ojos del individuo.

—No se rindió, a pesar de que no había comenzado bien y a pesar de que le dije que se marchara, que no servía en la guerra. Bajó la flecha, completó un ejercicio que ninguno de los otros hombres había hecho. Mejoró y en el proceso influyo en todos. Su ingenio en batalla, su valentía y el no dejar ni un hombre atrás, su lealtad, fue admirable. Fue el mejor hombre de mi tropa, la persona que se ganó mi total confianza.

El tono de sus palabras indicaba sinceridad como el brillo de sus ojos al narrar el motivo; como las diferentes situaciones que se encontró la joven (en ese entonces, hombre) Su manera de narrar era efusiva, alegre y llena de admiración por Ping... por Mulan.

Para los tres integrantes de la familia Fa, sin contar a la muchacha. Era difícil de pasar por alto, el hecho de que Shang le atraía Mulan; La misma que estaba bebiendo como si estuviera sedienta, intentando disminuir la vergüenza que le provocaba esas palabras.

"¿Quién lo diría?" "Se había traído un hombre" repuso la abuela en su mente "Y qué hombre"

—No hubiéramos ganado la guerra, sin ella —terminó.

De inmediato la voz de la abuela se escucha: "¡Si hay otra guerra, enlísteme!" ofreciéndose voluntariamente.

—Mamá —objetó Fa Zhou y con un carraspeó, dio por terminada esa conversación y añadió "Muchas gracias por contarnos" expreso —Bueno... ¡Comamos! —Anunció el padre de Mulan— Se enfría —agregó y se dispusieron a hacerlo.

Cuando terminaron, Shang decidió que era hora de partir, colocándose al lado de la puerta.

—Muchas gracias, estuvo delicioso— e hizo una reverencia.

—¿¡Quieres quedarte para siempre!? —La abuela vuelve a preguntar en voz alta.

Mulan niega con la cabeza, ante lo que decía su abuela mientras se acercaba al hombre.

— Mulan... yo... —comenzó, al ver que se posó enfrente de él—Esto, yo...

El joven, quería decir algo, pero ninguna palabra salía de su boca por más que lo intentara y se estaba volviendo un idiota enfrente de la familia Fa. Cuando pensó marcharse sin decir palabra, Mulan lo mira fijamente a los ojos y le pregunta:

"Si gustas, podrías quedarte nuevamente a cenar" mientras se tocaba las mangas de su ropa.

— ¿¡Vivirías aqui!? —en eso se escucha de fondo, otra vez, el gritó de la abuela.

—Me encantaría vivir aqui —Enseguida, Shang se da cuenta de su error y se pone nervioso— D-digo c-cenar ¡Me encantaría!

Aunque, vivir con ella, no se oía tan mal.

Con eso dicho, le dio una sonrisa y dándose media vuelta se fue de ahí, quien a pesar de haberse ido, dejaba la certeza de que volvería.

¿Cuándo? Esa era la cuestión.

...

— ¡Gane!

Y fue dos días después, al atardecer. Cuando Fa Zhou, ganó la apuesta (es decir, la inversión) que había hecho con su madre.

Mientras tanto, en la lejanía, la familia Fa podía distinguir como los sentimientos entre Mulan y Shang comenzaban a florecer como el árbol de cerezo que se encontraba al lado de la pareja.