4.- Una taza de café: 300 yens. Insultar sin piedad a tus amigas y charlar con Smileman/Greaseman: no tiene precio.
Lunes 19 de Noviembre, 11:23, en el sofá (Cuando decía que tenía que buscar lugares más inspirativos, no me refería a un cambio tan brusco. (Shina está siendo irónica, pues sigue tirada sobre cojines rosas y envuelta en una manta lila.) )
Querido diario (Se me han acabado los nombres ingeniosos para denominarte):
Te estarás preguntando que demonios hago echada en el sofá en un día no festivo (lunes, para más poner) a las once de la mañana. Todo tiene una explicación: Estoy haciendo campana (calla, no te habías percatado aún?). Y porque? Bueno, de eso seguro que no te haces ni una remota idea de lo que ha pasado. Tengo la certeza de que, en mí, la mala suerte es patológica. Es que no te puedes imaginar lo que puede llegar a desencadenar una taza de más de café con hielo.
Pues eso, que el domingo había quedado en la cafetería con El cuarteto de preciosas y sexys deidades elementales´, cosa no muy habitual por que no me suelen invitar muy a menudo, a causa e un pequeño problema de puntualidad. No es mi culpa, son los astros, que siempre favorecen mi gafería y aunque salga una hora antes de casa, siempre habrá algún conocido que me retenga, alguna tienda de ropa tenga buenas rebajas, algún accidente de tráfico que me impida el paso o algún bolso olvidado en casa que me tenga que hacer retroceder cuando ya estaba en la estación (porque si hay algo que perdonen menos que la falta de puntualidad, es que encima me tengan que pagar el café por culpa de los puñeteros astros). Y debo también decir, que eso con Mari no pasa, porque siempre llega justo cuando el reloj marca en punto la hora a la que habíamos quedado. Y si pasara, les daría igual porque Sin Mari no es lo mismo´. Y, si se deja el monedero en casa, tampoco pasa nada, porque entonces toda la avaricia y agarradez se es esfuma de ellas y no solo le pagan un café, si no que también la invitan a todo lo desee. Y aunque no se lo deje, siempre hay algún chico atractivo que la invita (si es muy generoso, también nos invita a las demás, cosa que se agradece).
Hoy no fue una excepción, evidentemente.
.- Christopher Christian!
.- Eduarda Jimena!
.- Christopher Christian!
.- Eduarda Jimena!- Tras diez repeticiones más del aquellos nombres tan sencillos, entonados apasionadamente con acento sureño, vino el momento cumbre de la telenovela de las cinco.
.- Christopher Cristian, yo… debo desirte que… él no es tu hijo, Christopher Christian!- Y Eduarda Jimena estalló en llanto
.- Qué! Me engañaste todos estos años! Cómo pudiste… Quien es el padre?
Yo me aferraba con fuerza al cojín. Quien era el padre, quien era el padre? A pesar de los 1236 capítulos aún no había logrado averiguarlo…
.- El padre es…
.- Dímelo, Eduarda Jimena, quien es?
.- Él es…
.- Ring, ring, ring,
.- Me cago en el teléfono! A quien se le ocurre llamar a estas horas! – Y lo cogí, carraspeé y pregunté con mi más meliflua voz- Sí?
.- Shin? Soy yo
.- A… Mari – Tuve que reprimir mis instintos homicidas.
.- Aún estás en casa! Qué no vas a venir?- Y de fondo se oían los berridos de Sayaka llamándome varias cosas que no voy a reproducir en tus páginas porque me estaría ofendiendo gravemente a mí misma (Aunque, de hecho, yo creo que el simple hecho de narrar mis desventuras ya es suficiente humillación)
.- Pues… cof, cof… No me siento muy bien, Mari yo creo que estoy incubando algo…- Escuché de fondo la música de final de la telenovela- Aunque, mira tampoco me encuentro tan mal, eh? En unos segundos estoy ahí, vale?
Y en media hora (El diablo cruzó la tentación en mi camino poniendo una nueva tienda de cosméticos en la avenida, frente a la cual no tuve la suficiente fuerza de voluntad como para resistirme), estaba allí.
.- Hola!
.- Por qué llegas tan tarde?
.- Tenía… esto… un poco de jaqueca. Y él? – Pregunté al ver un chico bastante guapo (demasiado para mis virginales hormonas) sentado en la mesa.
.- Akira Sendoh – Me sonrió él mientras me tendía la mano y la agitaba con fuerza. Estuvimos cogidos por varios segundos, en que nuestras miradas se entrelazaron entre destellos de pasión. Bueno en realidad, yo estaba alelada, y no se la solté hasta pasado ese tiempo. Me senté sintiendo que me derretía. – Tú debes ser Shina Suzakashi, no? Me han hablado de ti.
.- No muy bien, supongo – juzgué al ver el ceño fruncido de Sayaka – esto… tú eres del Ryonan, no? – Lo recordé, había visto el partido que jugaron antes de irse a los nacionales.
.- Sí. Conocía a Suuh y nos encontrado casualmente – Dijo sin dejar de sonreír. Daba igual, yo no escuchaba, estaba perdida en sus ojos, que provocaron en mi faz una involuntaria sonrisa de colgada.
.- A si? – Pregunté por inercia – Ha, ha, ha – empecé a reír. Todos los del local pensarían que yo fumaba porros, o cualquier cosa por estilo.
.- Es cierto que besaste a Rukawa?- Preguntó aún sonriendo.
.- A sí? Ha, ha, ha… - Y me di cuenta de lo que me preguntaba realmente – No! Quiero decir sí… pero fue una apuesta – Sé que estaba totalmente sonrojada. Y que iba a matarlas a todas en cuanto aquel bombón se fuera y me permitiera hacerlo. Se lo habían contado. Mi humillación, la pérdida definitiva de mi dignidad.
.- Sí, sí… - rió Mari – Pero eso llevó a algo más profundo, no? – Y todas rieron
.- Te equivocas! Fue un malentendido…
.- Y que hacías entonces desnuda en su casa? – Preguntó con toda la mala leche Sayaka
.- A ti que te parece? – Le dije sabiendo que eso le dolería más que mi indignación (te recuerdo que Sayaka forma parte de su club de fans).
.- Pues, pues…
.- Qué? – Exclamó Sendoh divertido.-Tú y Rukawa estáis juntos?
.- No! Ni loca.
.- Y eso de que estabas embarazada? – Toda ingenua ella, preguntó Mari con la más asquerosa de sus sonrisas.
.- Tú crees que yo pueda estar embarazada? Me ves cara a mi de estar embaraza, para más, del hombre impasible?
.- Ay, no sé, como últimamente estabas más gorda, yo… - Ves como tengo motivos para odiarla, lo ves?
.- Porque no os calláis todas y pasáis a comentar cualquier otra cosa que no implique mis relaciones con Rukawa! – Sugerí fríamente mientras el camarero se acercaba.
.- Un té.- Pidió la mosquita muerta
.- Una coca cola – Este era Sendoh (Shina para un momento para rememorarle. Shina para unos momentos para fregar el suelo.)
.- Una cerveza – Sí. Esta es Sayaka, alcohólica desde los trece.
.- Un zumo de piña – evidentemente, Akane. Ella y sus zumos de piña sin azúcares añadidos
.- Un café con hielo.
.- Qué! Con el frío que hace? – Dijo mi querida Mari
.- Sí, que pasa?
.- Lo que te estábamos diciendo, Shin, es que eres el tema de actualidad
.- Claro. Y por eso me habéis dicho que venga, era la invitada de honor. Hoy era mi turno, no? Pues si queréis ponerme a parir, hacerlo a mis espaldas, como todas las buenas amigas.
.- Oh, Shina, no! – Saltó rápidamente con semblante preocupado Suuh – Nunca! Con lo que te queremos! Pero si te sientes ofendida – y remarcó esa última palabras con mala intención – Dejamos de hablar de ti, querida – Habla como una vieja.
.- No, ofenderme yo, por cuatro estúpidos comentarios que suponen la pérdida de mi reputación y la confirmación de mi poca cordura? Soy algo más que una frívola adolescente, y me preocupa algo más que eso. Si tuviera que amargarme por el hecho de ser la comidilla del instituto, hace tiempo que me hubiera pegado un tiro en la cabeza. Como Sayaka. No te acuerdas, cuando te metiste en aquella secta y te pareció una buena idea pegarte un atracón de barbitúricos? Sí, aún me acuerdo, que días aquellos, cuando estabas en coma en el hospital… no os acordáis? Fue por las mismas fechas que cuando Akane se enteró de que su primer novio estaba colgado de Mari, eso si que tiene que ser duro…- Miré a Mari sonriendo y dije sarcástica – Pero como tú eres tan buena amiga, y tan perfecta, le dijiste que no te interesaba para nada y fuiste corriendo a consolar a Akane… Porque eso es lo que más nos gusta de ti, Mari, tú entera compasión, para los pobres mortales que sufren rechazos amorosos o suspenden matemáticas. Gracias, chicas, cuando pienso en los momentos duros que habéis pasado, me culpo a mí misma por hacer montañas de un grano de arena…
Sendoh me miraba alucinado, dos de mis amigas del alma tenían la vista fija al suelo al suelo a punto de estallar. Y Mari sonreía, creyendo que aquello de la compasión era un cumplido. Yo creo que lo hace por puro regocijo y fastidio. No se puede ser tan estúpida.
.- No hacía falta… que recordaras eso – Dijo Sayaka aún mirando al suelo y con la voz entrecortada.
.- Lo siento! – Me tapé la boca como si estuviera arrepentida – De veras! No sabías que te ofendiera, sabes? Como fuiste el tema de actualidad durante tres meses, creí que no te importaba…
.- Eres una insensible! – Gritó con los ojos vidriosos
.- Mira, eso supone una ventaja. Yo creo que lo que pierde al ser humano, son los sentimientos- Y sonreí condescendiente para tomar el último sorbo de mi café.- Pero yo no soy una insensible. Lo sentí mucho, me diste pena. Te parece poco sentimiento? Y recuerda, nena, que si algún día quieres meterte conmigo, tengo palabras suficientes como para acabar contigo, porque soy más inteligente que tú, y más guapa. Cállate porque ya conoces el proverbio: no hagas a los demás lo que no quieres que te hagan a ti. Bye! – Deje algo de dinero sobre la mesa y me fui, alzando orgullosa el mentón y sonriendo cruelmente. Has tenido alguna vez el sentimiento de haberlo hecho todo perfecto? (Es una pregunta retórica, ya que eres un diario y no tienes sentimientos). Yo era feliz, había matado tres pájaros de un tiro (No contemos a Mari. Dejémoslo en dos), y al menos en un mes no volverían a reírse de mí en mi propia cara. Que me criticaran, ahora. Pero Sendoh ya sabía que Sayaka era débil, Akane lo era aún más, y que Mari siempre se compadecía de todo el mundo.
Empezó a llover, por ende no había prácticamente nadie por la calle. Me senté en un banco, muerta de frío pero sin ganas de volver a casa. Al fin y al cabo, adoro los días de lluvia, siempre salgo al balcón cuando está nublado y saco fuera la cabeza. No sé, siento que se me enfrían las ideas si lo hago, me sienta bien. Y también las tormentas, siempre que no se vaya la luz (Alguna vez se te ha ido la luz justo cuando estabas viendo tu programa favorito y tenías las palomitas en el microondas? Los de la compañía eléctrica no olvidarán jamás el pollo que monté. )
Pues eso, puso los codos sobre las rodillas y las palmas de mis manos bajo el mentón, entrando así en una reflexión profunda de lo que había dicho. Me sentía orgullosa de mi misma, pero siempre quedaba en mí aquella incertidumbre de si finalmente se cansaban de mí. No debía sentirme culpable, Sayaka siempre actúa como una auténtica guarra cuando se trata de mí, recordándome siempre lo que hago mal. Pero luego, le insinúo que ella también comete errores y se pone a llorar. Porque son tan sensibles? Cuanta emoción puede albergar en sí un ser humano? No será que yo me parezco a Rukawa más de lo que creo? No. Lo que no es normal es ponerse a llorar por todo, no?
Pero y si un día me quedara sin amigas? Si ellas me dieran de lado, yo ya no tengo a nadie más. No es que me lleve mal con mis compañeros de clase, pero de ahí a pasar el recreo juntos de un día para el otro… No sé. Mejor dejo de pensar en ello. Porque en el fondo, saben que sin Shina no es lo mismo.
Donde estaba? A sí, pues que estaba yo pensando en todo eso, si es mejor estar sola que mal acompañada, si valía la pena seguir siendo su amiga, cuando alguien se me acercó por detrás.
.- Eres la hostia.- Yo me giré sintiendo que iba a vomitar el corazón, aunque lo único que este hacía era martillar en mi pecho de tal manera, que parecía que se iba a salir. Claro, os imagináis el panorama? Mi corazón palpitando en el suelo y yo, con la camiseta empapada de sangre, que seguiría manando de mis entrañas, agonizando sobre el banco en el cual me había sentado.
.- Y tú? – Pregunté exasperada en cuanto vi que era el hombre más perfecto existente sobre la faz de la tierra- Me quieres dar una taquicardia, o qué? – Él rió al ver mi cara de haber visto a un ser escabroso y se sentó a mi lado.
.- Te estás mojando
.- Que observador. Y yo que creía que la lluvia no humedecía… - Musité mientras él seguía riéndose. La verdad, no sé yo que tenía tanta gracia, pero parecía estar pasándoselo en grande. – Y eso de que soy la hostia, debo tomarlo por cumplido a más bien me estás reprochando?
.- Nah – Dijo cuando paró de reírse. De mí.- Positivo, supongo. Eres capaz de darles donde más les duele a tus amigar, e irte tan tranquila teniendo la certeza de que mañana seguirán apoyándote.
.- Apoyar, apoyar… yo más bien creo que se pegarán a mí hasta dar con mi punto débil para vengarse de mí en cuanto baje la guardia. En eso se basa nuestra amistad, sabes?
.- A sí? – Preguntó aún sonriendo. Y claro, ante esa exhibición de dentadura de Colgate, yo volví a mi estado de chica encandilada que pasa unas divertidas vacaciones en la luna.
.- Sí… ha, ha, ha – Dije al más puro estilo actriz rubia oxigenada gravemente afectada por la situación.- Lo que pasa es que se creen que pueden meterse con migo todo lo que quieran. Pero cuanto yo me harto y les digo lo que pienso, soy fría, dura e insensible. Y yo, sólo soy sincera. A veces te lo ponen tan a huevo que seguir siendo diplomática es un auténtico reto a tu fuerza de voluntad… y como yo no tengo y me pierde la impulsividad… Acabamos como acabamos.
.- Pero son tus amigas, no?
.- Sí claro, cuando les conviene. Yo soy muy amiga de Sayaka cuando la deja el novio y necesita una dosis extra de confianza en sí misma, y alguien que le diga que en el mundo hay más tíos de los que te puedas tirar. Y de Akane, cuando no se ha leído el libro y necesita una amplia explicación del argumento. Ah. Me olvidaba de Mari. De ella soy amiga siempre, porque quien no quiere las 24 horas diarias alguien al lado con quien competir, porque tiene la seguridad de que siempre la superará? Pero en cuanto les dices que los cuernos era lo que le faltaba para parecer una vaca, reinventas o cambias la trama de la novela de cabeza a pies, o sacas mejores notas y ligas más, ahí te conviertes en la mala amiga interesada, egoísta y caprichosa a la cual nadie se querría acercar y… y no sé porque te estoy explicando mi vida.
.- No, sigue – Se volvió a reír – Eres muy divertida.
.- A sí? Ha, ha, ha – Era divertida. No era interesante, explosiva, atractiva e independiente. Era graciosa. Solo era divertida. Claro! A Shina Suzakashi le encanta explicar su vida con una nariz roja, porque es divertida.- Cualquier día de estos te paso mi diario. Te partirás el culo. Creo que es una de las mejores novelas cómicas. – Y volvió a reírse. Claro, porque soy graciosa. – Hace frío. Creo que voy a ir tirando, o mañana me libro de volver a vivir una odisea repleta de animadoras mortífagas y pasar al historial del instituto. Ah, y que me abran un expediente por cargarme a un centenar de admiradoras de Rukawa.
.- Ya me lo han contado… que fuerte, no?
.- Sí. No te lo imaginas. Adiós! – Me despedí. Porque en otras circunstancias, pasar una tarde con Akira Sendoh me parece el mejor plan que podría tener un domingo, pero no cuando él cree que eres divertida y se está riendo de tí en tu propia cara. Así que lo mejor, era huir.
.- Adiós! – Me dijo él mientras me levantaba para volver a mi dulce, dulce hogar. Al refugio de mis penas hilarantes.
No me insistió mucho. Si me lo hubiera suplicado de rodillas, yo me hubiera quedado un rato más. Me conformo con que hubiera dicho Tan pronto?´. Pero me dijo adiós y siguió ahí sentado mientras me iba. Que triste. Pero aún así era feliz. Era mi primera conversación seria con una persona del otro sexo, alguien que me escuchaba, aunque se riera. Bueno, al menos soy divertida. Conmigo no se aburre, una relación suele fracasar cuando ya no queda ningún sentido del humor entre ambos. Será mi filosofía a partir de ahora. Quien ríe con Shina se ríe mejor!
La noche no tardó en llegar. Y, aunque suelo dormir con una facilidad increíble esté donde esté, y hoy solo lo había hecho durante trece horas, con lo cual estaba muy cansada, mi hiperactividad sumada a la cafeína y la emoción de haber hablado con Sendoh a solas, me dejó en vela. No pude pegar ojo.
Y como creó que no me queda hiperactividad alguna, la cafeína se evadió hace horas y por más persistente que sea el recuerdo de Akira ya no aguanto más, me iré a dormir y sigo luego.
Porque probablemente te preguntas que relación tiene esto con lo de haber hecho pellas, cuando podría haber subido a la terraza y echar una placentera cabezadita al sol. Tiene una fácil explicación. Te lo relato en cuanto despierte, y con ello tendrás la confirmación de que, en cuestiones de fortuna lo astros no me sonríen. Se descojonan.
PD: Para llamar a Sendoh en clave, como crees que debería hacerlo: Greaseman, o Smileman? Los alterno?
Nota de la autora:
Wow, que racha llevo últimamente, vuelvo a tener excusa para no actualizar antes de lo prometido! Y es que estuve de viaje con mis friends, así que no me conecté para nada y no volví hasta antes de ayer… Bueno, estoy bastante sorprendida, 20 Reviews en solo 3 capítulos! Nunca lo hubiera soñado… Pero lo que más curioso me resulta es que encuentren el fic cómico… Una faceta inexplorada en mí, nunca creí hubiera funcionado. En fin, para recompensar la demora subo dos de golpe, no se quejen, no son tan graciosos como los anteriores pero se hace lo que se puede. Ahora volveré a mi inconstancia habitual porque a partir del quinto no tengo nada escrito y… y… hay, me cuesta decirlo. El lunes que viene (Gee estalla en llanto. Horas después, vuelve a escribir) vuelvo al campo de concentración. Sí, empiezan de nuevo las clases. Sí, veré a mi querido profesor de gimnasia. Sí. Este año hay baloncesto y mi experiencia se limita a slam dunk. Y aunque me queda el consuelo de que es el último año de secundaria y los macizorros de cuarto repiten curso (menos mal, porque si es por los de mi curso (todos callos) ya puedo echarme a criar malvas) no quiero volver a empezar. Me cago en los del corte inglés, quieren pintar de idílica la "vuelta al cole" cuando yo estaba fantásticamente durmiendo hasta las doces, yendo a la playita o piscina en su defecto y ligando con guiris (y con productos autóctonos, pero con estos se puede todo el año.)… No! Y aún tengo que hacer los malditos deberes! (sí, son así de ca) (La autora se ha vuelto a ir por las ramas, les pide disculpas. En cuanto se reponga de su depresión pre-escolar y post-vacacional, escribirá las contestaciones a los Reviews.)
Celine: De verdad lloraste de la risa ¿ Ay, yo lloré de la emoción al leer el Review… xD Pues sí, la chica y Hana serán amigos, puedo que tiene bastante en común, empezando por la mala pata que caracteriza a la prota… aunque a veces los problemas (como el capítulo que venderá a continuación) se los busca ella solita… Nos vemos, guapa
Alionushka: Bueno, no me he demorado demasiado, solo una semanita y eso en mí, es todo un récord! Me alegro que te guste y sí, pobre Shina, que los astros la han tomado con ella…
Khira: Que tengo un don para la comicidad? Te juro que eso me hizo reír más a mí que a ti mi historia… Casi me caigo de la silla. Tranquila, que hay Rukawa para rato, de hecho el es el co-protagonista así que, cómo no iba a salir? Solo que también habrá episodios basados en tros personajes, como este por ejemplo. E intentaré actualizar lo más rápido posible, prometo que dejaré de lado mi "No hagas hoy lo que puedas dejar para mañana" y me pondré manos a la obra… Este fic me sale solo, y me entretiene y relaja escribirlo, así que no habrá problemas de lapsus puesto que ya tengo la historia más o menos montada.
Yukie-chan: Oh, gracias, gracias, incrementaste el tamaño de mi ego más de lo que está… Nah, si mi escritura fuera profesional, genial y perfecta, como tu dices, no estaría escribiendo aquí, si no recogiendo cualquier premio de niña prodigio… Ay, si eso de escribir un libro figura en mis proyectos de futuro, pero lo dejaré guardado en la intimidad… Y tú como yo, allá donde aparezca el nombre de Rukawa, eso que me leo… Ciao, nos leemos.
Sumomo89: Hey guapa, que tal? Sí,. Es que todas las pelis siguen el mismo patrón, así que decidí que Shina viviera una aventura parecida… Oh, y mi Hana se comportó como un auténtico héroe… Si, eso de las tallas lo basé en Shin-chan (al fin y al cabo tienen nombres parecidos…), que salta sin darse cuenta… un recurso valioso. Y respecto al profesor Tayama, te aseguro que esta basado en hechos reales, él es mi profesor de gimnasia, que me tiene manía desde el primer día que aparecí con un chándal rosa a su clase, y cuando me pregunté el motivo, le dije que es que el del colegio no tenía una buena combinación de colores… Me metió una bronca flipante, que si era una presumida caprichosa mal criada, que me fuera a una escuela de modelos si quería que el uniforme combinara… Y todo había sido una respuesta en modo de broma por que el del colegio se había agotado cuando pasé a recogerlo… Me tuvo dando vueltas al campo durante toda la clase, el muy… Y con esta anécdota, habrás comprobado que si quieres conocer a Shina, aquí me tienes. Aunque muy retocadas, inventadas y exageradas, sus desgracias son parecidas a las mías, que tengo tan mala suerte como ella. Supongo que el único hecho que nos diferencia es que, para más desgracia mía, yo no tengo a Rukawa por vecino, que si no… Las alarmas de incendio hubieran saltado a mi paso. Y, el cuarteto de las deidades… es una exageración muy exagerada de mis amigas, bueno, quizás no tanto… no sé. Me alegro que te guste tanto… y gracias a ti por leerlo, que yo me lo paso bomba escribiéndolo! Bye.
Hipolita: Me alegro que te gustara… En principio, Kae seguirá en su expresión neutra habitual, no me gusta demasiado cambiar la actitud, aunque en un fic no yaoi es difícil… claro, si es gay, ya tienes un motivo para aclarar su monofacético carácter, pero, cuando rechaza a miles de chicas, como consigues que se enamore de una? Para eso está Shina, que es muy especial… Pero te avanzo que, más adelante, Rukawa hará una tontería que desencadenará en una locura y caos colectivo, e implicará a mucha gente (medio planeta) será un capítulo bastante surrealista pero… no avanzo0 más, ya se verá, pero creo que ese es el más hilarante de todos… Nos vemos.
Hibary – Hiwatari: Bueno, pues ya actualicé para que puedas leer y rezo porque te duela la barriga de tanto reírte. Oh, te firmo el autógrafo encantada… xD. Chiquilla cabra? Mi profesora de inglés también está medio ida de la olla y se inventa insultos, pero nunca había oído algo así… espero que te agrade.
Yokito Kou: Ay, Que bien que te rieras… Rukawa no hizo nada porque, no va a cambiar de la noche a la mañana y menos por Shin (recordemos que él la ve como una loca adolescente que se presentó desnuda en su casa y se enfrentó al equipo entero de animadoras…) pero ella es capaz de resolver sola sus malentendidos… con algo de ayuda de mi Hana nn.
Abuelitnt: Sí, Mari está hecha con toda la intención de caer mal y ser la típica repulsivamente perfecta Mari Sue que siempre acaba encandilando a Rukawa… Y sí, no te equivocas, habrá un par de capítulos dedicados a Tayama, que unirán bastante (a peor más que a mejor) a Shina y Kae y dejarán, de nuevo, en evidencia a nuestra protagonista.
Bueno, dicho esto se pueden sentir orgullosos, nunca me había explayado contestando reviews… Una cosa más se avecina el concurso "Denomina al querido diario!" Lo explico todo al final del próximo capítulo.
