6.- Alguien ha visto por aquí al gatito lindo?

Queridos motivos de mi prematuro suicidio:

Domingo 4 de Diciembre, 18:28, he vuelto a mi mullida cama.

Me gustaría encontrarme cara a cara con aquel imbécil que afirmó que no hay nada como tener un animal de compañía, que te aportan cariño y calor y demás sandeces que no corresponden con ese ser que te paga tu amabilidad dándoles comida y limpiándoles la caja de arena con arañazos y rasguños. Sí, por que el tío ese seguro que tenía por mascota a un aburrido y encantador pez de color naranja llamado Nemo, de esos que solo precisan comida una vez al día y que se pasan la vida dando vueltas a la pecera como si fuera la actividad más interesante del mundo.

O, al menos, él no conoció nunca a mi gatito. Un lindo gatito persa de color blanco y ojos azules que empieza a pesar más que yo. Porque el no es de color negro, pero el condenado me dan tan mala suerte como tal. Te lo imaginas, no? De nuevo, una bonita y casual coincidencia.

Dejando de lado el ya habitual hecho de que se coma mis tangas, sujetadores y calcetines preferidos y más caros, o que decida que mis faldas y camisetas son el lugar idóneo para afilarse las uñas, lo que ha hecho hoy no tiene ni el más mínimo perdón.

Sí, por que venía yo de una agotadora jornada de aeróbic, en que me han castigado por motivos ajenos a esto (Nunca creas que la entrenadora no te oye cuando murmuras que es una vieja amargada), a dar vueltas y más vueltas en sprint al patio, así que lo único que deseaba era tirarme en el sofá y ver la novela de las cinco (El hijo de Eduarda Jimena era de Antonio Mariano!) junto a un enorme bol de palomitas y mucho chocolate para reponer las fuerzas perdidas. Pues eso, entre y, cuando iba a abalanzarme al sofá, encontré una camiseta blanca tirada en el suelo. Y de nuevo, la curiosidad mató al gato, aunque el mío morirá la tenga o no. Y que hace allí esa camiseta?

Pensando que era un regalo de los dioses, para compensarme la mala pata de los días anteriores, corrí hacia ella y me la probé. Era de marca y unas cuatro tallas mayores que yo, me llegaba por las rodillas. Y no sé por que, tuve ese deja vû al probármela, pero me dio igual, para dormir las camisetas eran geniales. Claro pero aún había un misterio que resolver, que demonios hacía allí aquella maldita camiseta? Y la respuesta llegó mientras yo me lo preguntaba por segunda vez en voz alta, mi gato, gordo y blanco de mirada angelical, se paseó por delante de mí altivo y moviendo la cola en posición vertical de un lado para el otro. Salió al balcón, y se subió con un felino salto, instantes después desapareció. Como estoy acostumbrada a que salga cuando se le antoje, sé que siempre que tenga hambre volverá, y que no voy a librara nunca de él porque tiene mucho más sentido de la orientación que yo y se sabe de memoria el camino a casa desde cualquier punto de la ciudad. Así que me dirigía yo a la cocina a comer lo primero que pillara en abrir la nevera cuando, por el camino, paré en seco. Y giré lentamente. Y, segundos después, estaba frente a la ventana. Miau había saltado por la ventana? En un sexto piso? Corrí a ella, mi gato se había suicidado! Qué problemas tenía, si vivía a cuerpo de rey? Tan joven que era para morir! Recé por que fuera vedad eso de que los gatos siempre caen a cuatro patas y me asomé al balcón. Y si le había atropellado un coche? No me pareció ver ninguna aglomeración de gente apenada alrededor de un cadáver gatuno suicida y cruelmente a atropellado. Pero al volver a casa para bajar a bajo y buscar a mi gato, tuve un mal presentimiento. Porque la ventana de Rukawa estaba abierta. Y claro, de pronto me vino a la memoria un destello de aquella camiseta que me prestó el día que me quedé encerrada fuera de casa, la cual provocó una revolución en el gimnasio que gané con la simple ayuda de Monkeyman. Salté desesperadamente por el balcón y llegué, por tercera vez en menos de un mes, al balcón de mi vecino, ese que para mí bien no debía estar en casa.

Entre al balcón y busqué a mi gato con la mirada. Pronto apareció, con una mirada tierna y sosteniendo algo entre sus dientes.

.- Oohh! – Murmuré yo con la cabeza ladeada sabiendo que esa expresión lograba sobrecogerme el corazón – Que mono! Miau, eso no esta bien, sabes? Pero… no, no me mires con esa carita, Miau…

Y entonces, todo sentimiento pacifista hacia mi adorable gato se evadió como mi capacidad reflexiva en cuanto oí el tintineo de las llaves acercarse a la puerta…

.- Oh dios. – dije. Las llaves lograron al fin introducirse en la cerradura – Oh dios mío. – Sí, porque en ocasiones como esta, la única salida posible es rezar. Junté las palmas de mis manos en posición oratoria y cerré los ojos

Padre nuestro que está en el cielo

Dime que existes, dime que estás,

Dime que no es Rukawa quien me espera allí atrás…

Otra prueba más a mi condición de ateísta de que Dios no existe, o es que tal vez ya se ha cansado de que siempre le esté pidiendo favores sin dar luego nada a cambio. Pero, al fin y al cabo, ese es su trabajo, no? Hacer milagros y responder nuestras plegarias, y no pasarse el día tocándose los mismísimos en el cielo, que así yo también soy todopoderosa. Pues eso, que yo fui a esconderme en cualquier habitación, olvidando de nuevo las disposiciones simétricas de ambas viviendas, y buscando refugio y ya puestos, invisibilidad en el lavabo. Me escondí en la ducha rezando porque se fuera pronto, o se quedara dormido dejándome vía libre. Al parecer aquello funcionaba… hasta que una gota de agua helada, seguida de un centenar de kilolitros más cayó sobre mí, haciendo que mis cuerdas vocales esbozaran un grito capaz de alertar a cualquiera. La cortina se abrió de golpe. Y, ante mí, mientras el agua seguí cayendo, el mismísimo modelo de ropa interior de Calvin Klein, bueno, al menos era Rukawa en boxers, y por lo recuerdo tenía un paquete… No voy a decir nada porque tal vez era la emoción del momento, ya sabes, solo diré que el agua ya no me estremecía la piel. Si Rukawa seguía desnudándose deliberadamente ante mí, mis hormonas acabarían por acosarle en cualquier rincón del instituto, o de su casa misma. Yo había vuelto a cubrirme la cara con las manos, ese acto reflejo tan inteligente en mí, y él, que considerado, había vuelto a cerrar la llave del agua fría.

.- Eh… pues… hola! – Dije ya desesperanzada – Um… probablemente te estarás preguntando que hago yo aquí… En tu bañera… con tu camiseta y… oliendo tus calzoncillos… - Sí, porque al sentir la llave tan peligrosamente cercana a la puerta, yo había cogido aquello que Miau llevaba entre mandíbula y mandíbula. Y ahora, al llevarme las manos a la cara, había descubierto que eran, nada más y nada menos, que unos calzoncillos usados. Claro, si Rukawa no hubiera venido, yo los podría haber vendido a precio de oro en el instituto (Quien da más?...) pero la verdad, es que la situación de que yo apareciera en su bañera, allanando su morada, violando su intimidad y, para más poner, siendo una fetichista en cuanto a calzoncillos respecta, no es lo que siempre he soñado que pasara un apacible sábado por la tarde. – Eh… Resulta que al llegar a casa…

E iba a salir de la bañera para explicarle con más calma la situación y exponerle todos los motivos por los cuales yo debía salir indemne de aquel casual encuentro cuando, me olvidé de que un conjunto de baldosas en posición horizontal delimitaban la bañera. Tropecé catastróficamente contra dicho estorbo y debido al poco espacio del baño adivina sobre quién fui a caer. Bingo! Sobre Rukawa, que cayó hacia atrás, golpeándose contra la pared embaldosada del baño.

.- Muhh.- Alcé la cabeza. Mis hormonas volviendo a agitar banderitas… ¡Maldita adolescencia! Claro que me recreé un ratito sobre el pecho de Rukawa, aquello como anécdota lograría incluirme en los grupos más selectos de la universidad. "Yo reposé sobre el torso de Rukawa." "Mis manos se posaron sobre ciertas partes de Rukawa" Un momento… Mis manos se posaron sobre ciertas partes de Rukawa! Y porque no me di cuenta cuando me levanté! Claro, supongo que aún no os lo explicado, que al levantarme (Ya era demasiado tiempo sobando a mi dios terrenal) no encontré otro punto de apoyo mejor que el-miembro-que-no-debe-ser-nombrado. Rukawa gritó desesperado y claro, a este paso, acabaría castrando al pobre muchacho.

.- Rukawa! Lo siento, lo siento, lo siento, lo siento, de veras que lo siento mucho! Me perdonas? Eh?- Pero Iceman no se movía. Estaba allí, tirado en el suelo, con los huevos hechos mistos y la sangre deslizándose por su cabeza. – Ah! Qué hago, qué hago, qué hago?

.- Por qué no le echas alcohol o agua oxigenada en la herida a ver si se recupera? Si no da resultado, llamas a una ambulancia – Sugirió mi sentido común. Claro que si tengo que llamar a una ambulancia me muero de vergüenza… Como explico yo que hacíamos los dos tirados en el suelo de su baño, escasos de ropa? De qué manera se lesionó Rukawa para acabar en ese estado?

Corrí a por el agua oxigenada, era un frasco transparente con un rótulo naranja. Se lo iba a echar delicadamente, pero tuve un pequeño desliz y acabé echando medio bote.

.- Ahhhh! Hija de… - Rukawa se llevó las manos a la herida de la sien y empezó a morderse el labio mientras profería todo insulto existente contra mí. Bueno, ya era algo, al menos sabía que estaba vivo.

.- Bueno, que no es para tanto… solo un poquito de agua oxigenada…

.- Agua oxigenada? Agua oxigenada? Eso era loción de afeitar, imbécil…

.- Oye, a mi tú imbécil no me llamas! Loción de afeitar, dices? – Nunca he tenido mucha vista para esto de los productos sanitarios. – Ah… ya decía yo… Estás bien? Te traigo el agua oxigenada?

.- NO!

Rukawa cabreado? No me lo podía creer! Pero aunque suene tópico… Hay que ver que sexy está cuando se enfada…

Media hora después había logrado reponerse, negando toda ayuda proveniente de una muy amable servidora, y estaba en el sofá mientras de vez en cuando seguía llevándose la mano a la sien y haciendo una mueca que distaba de ser feliz, pero en contraste con su habitual expresión… Yo ya iba a salir por la puerta, harta de Rukawa y las malditas casualidades, cuando oí esa ya conocido y neutro tono de voz:

.- A este paso, tendré que acabar cerrando con llave el ventanal… - Yo en esos momentos estaba crispada de los nervios, y no para escuchar mordaces indirectas provinentes de un maldito malherido que me había hecho perder el tiempo con sus quejas. Que más dará? La loción de afeitar es para curar las heridas tras el afeitado, no? Pues será lo mismo que el agua oxigenada…

.- Miau, ataca! – Le dije a mi gato fiel que se afilaba las uñas tranquilamente en el respaldo del sofá de Rukawa. Siguió enfrascado en su manicura, pasando de su dueña así como así. Aquello me dejó destrozada, pero seguí con mi sangre fría – Ataca, Miau!...

E impotente, de ver como mi gato no salía en mi defensa, si no que prefería mantener el cuidado diario de sus uñas, cogí un cojín de un sillón cercano y lo tiré. Di en el blanco debido a la poca distancia (Digamos simplemente que tengo la puntería donde la espalda pierde su nombre… y algo más allá.). Rukawa frunció el ceño y me lo devolvió, que yo esquivé con mucha suerte (en estos momentos tenía que aparecer, no?) y flexibilidad. Y, antes de que me diera cuenta, ya nos habíamos enfrascado en una lucha de cojines y todo objeto de consistencia mullida existente en el salón. Cuando estos se acabaron, yo reparé en un jarrón de cerámica…

.- Me rindo… - Dijo Iceman cuando me vio en posesión de tan letal arma

.- Mm – Sonreí triunfante ante su derrota. – Nadie gana a Shina Suzakashi en un batalla de cojines… - Y pensé en todos los años que me había entrenado con mi padre en esta modalidad

.- Pss… - Susurró con desprecio. Luego bajó la mirada. Es que Miau es como yo, de efecto retardado, y había ido a posarse ahora sobre el regazo de Kaede.

.- Vamos, Miau, vámonos.- Esperé. Y esperé. Y lo único que mi minino hizo fue encogerse, hacerse un ovillo y ronronear mientras movía la cola lentamente. – Miau… - Me acerqué y le acaricié

.- Meow…Meow…

.- Vamos Miau… No me digas que te ha gustado Rukawa?

.- Meow! – Maulló convencido mientras alzaba la cabeza.

.- Ya dicen que las mascotas suelen parecerse a sus dueños… - Murmuró adivina-quién.

.- No hablaba contigo, narcisista de mierda. Miau… No te hagas el remolón, ven son Shin…

.- Meow… - Y seguía ahí, solo que ahora con la barriga hacia arriba. – Oh no…

.- Qué? – Preguntó Iceman un poco harto de mi comodón felino

.- Quiere que le rasques. – Y, tímida y temerosamente, Rukawa acercó su mano a la panza de mi gato y empezó a rascarle, mientras este se contorsionaba del placer y maullaba con más intensidad.

.- Ehem – Carraspeé, aunque yo en realidad y aunque me disguste reconocerlo estaba pensando… que mono! – Esto se acabó. Maullidos Suzakashi, o te vienes por las buenas, o te tendré que llevar por las malas. -Y lo dicho, llegué al sofá de Rukawa en un par de zancadas, y cogí a mi gato por las piernas traseras, antes de darme cuenta que había clavado sus uñas anteriormente afiladas en el abdomen de Rukawa y Friiiissssss, una onomatopeya de nuevo, sus zarpas se deslizaron por este hasta el filo de su ropa interior, a dios demos gracias, pues un arañazo en cierta parte viril que yo:

1.- Había pataleado sin compasión y

2.- Había estrujado/ dejado caer todo mi peso sobre él

Hubiera acabado tal como yo auguraba anteriormente, castrando al pobre muchacho. Entonces sé que si se enteraba cierto séquito histéricas adolescentes, estas no serían concientes de sus actos y los míos, finalizarían de por vida.

.- Eh… Te traigo el agua oxigenada? – Dije con Miau entre mis brazos, aunque el pusiera todo su ímpetu en zafarse de estos y volver al regazo del dios terrenal –casi-castrado. Mirada del cual me dejó bien claro que no me quería como su enfermera ni loco y ya puestos, que no era muy bien recibida en su casa. – Eh… Hasta luego! – Aunque no me lo demostró, creo que sintió miedo al saber que esa frase se refería a un nuevo encuentro entre ambos. Pero yo ya huía por el ventanal, contra antes encendiera el horno, antes podría meter la cabeza en él.

.- Mi camiseta.- Dijo glacial y autoritario

.- Eh?

.- Llevas mi camiseta puesta

.- Ah…

.- Devuélvemela

Dónde había quedado toda la amabilidad de nuestro primer encuentro? Primero, me prestaba la camiseta y ahora me la pedía. Quería que saliera al balcón con el frío que hacía? Que me presentara en plan exhibicionista delante de todo el vecindario? Pero claro, debido a las circunstancias, yo ya no me atrevía a reivindicarle nada, que el incidente de la loción de afeitar valía algo más que una camiseta y la exposición de mi cuerpo a tan bajas temperatura.

Por otra parte, tampoco me apetecía mucho que me viera en ropa interior, que era lo único que llevaba bajo la camiseta. Sé que a partir de ahora tendré que dejar mi costumbre de pasearme por casa en paños menores, porque nunca se sabe que días puedes entrar a casa de Rukawa a pillarle desprevenido. Claro, que debido a la acción de la ducha, yo parecía Miss camiseta mojada.

Me la quité, sin molestarme a decirle que no mirara, que era un cerdo, porque aquello daba pie a un alarga perorata sobre lo que había que ver en mí, o cualquier cosa relacionada con pesadillas al ver a Shina en ropa interior.

Y, finalmente, con mi gatito (aquel maldito bicho que se va a quedar sin comida durante una larga temporada…) escabullí de aquel lugar.

"Que Rukawa no me esté mirando… Que no se dé cuanta de que llevo un tanga de tigresa con lacitos rosas…" Supongo que desde los cerditos te habrás percatado que me gusta llevar ropa original… pues bien, llevaba un precioso conjunto gris que imitaba un estampado moteado de felino salvaje con lacitos de terciopelo rosa a los lados. Para que veas, que nunca se sabe. Menos mal que iba depilada, si no no me lo hubiera perdonado nunca.

(Shina sale con unas enormes gafas rojas y una calculadora científica)

Por… 10 yens… Que cosas ridículas e histriónicas ha hecho Shina en este último mes? Tic-tac-tic-tac…

.- Besar a Rukawa en la azotea!

.- Quedarse en el rellano sin ropa alguna!

.- Presentarse envuelta en una toalla delante de Rukawa!

.- Tener que pedirle a este que abra la puerta!

.- Devolverle la camiseta delante del equipo de animadoras!

.- Enfrentarse a estas a lomos de Monkeyman!

.- Que Tayama la pille, la culpe y le abra un expediente!

.- Insultar a sus amigas e irse pagando menos de la cuenta! (Esto me lo dijeron muy resentidas el lunes. Lo que yo diga, son unas interesadas.)

.- Explicarle a Sendoh su vida y que este se ría de ella!

.- Espiar a Rukawa y que este la pille!

.- Caerse tras los arbustos delatándose!

.- Tirarse escaleras abajo!

.- Perderse y tener que seguir al rey de los chándales cutres, delatándose de nuevo!

.- Encerrarse a sí misma y a Rukawa en el ascensor!

.- Demostrar sus nefastas habilidades deportivas!

.- Patear las partes sensibles de Rukawa!

.- Allanar su casa!

.- Quedar como una ninfómana huele-calzoncillos!

.- Tirar a Rukawa al suelo y abrirle una brecha en la cabeza!

.- Bañarle en loción de afeitar!

.- Matarle a cojinazos

.- Violar por completo su integridad física arañándole con las afiladas zarpas de su gato!

Todo esto nos da un resultado de…

(Shina pone semblante inteligente y concentrado mientras teclea números en la calculadora. (Finalmente sonríe)

22 pérdidas de dignidad por 10 yens cada una de ellas…

Nos sale que Shina en un 220 patética!

Te das cuenta de la realidad? Te dejo, el horno ya está lo suficientemente caliente.

Shina.

N/a: Uffff! Bueno no he tardado tanto en actualizar, no? Un par de semanitas, que es eso cuando hay gente que no lo hace en meses? (Como por ejemplo: yo) Este capítulo lo he escrito rapidísimo, no contéis las faltas de ortografía o la repetición masiva de palabras, que yo esto de los sinónimos no lo llevo muy bien. Para escribirlo en 20 minutos no está tan mal, no? Es que yo no sé que hago, que nunca tengo tiempo… Quiero vacaciones! (Y solo llevo dos semanas… ya solo con unos 150 días…).

Soy feliz… Que motivos tiene para ser feliz alguien que no fuma cosas raras y ha empezado el cole? Pues que mi profesor de gimnasia, ese en que se basa Tayama, se cayó, se rompió las costillas y ahora hay un substituto que está tremendísimo! La vida es bella. Aunque he llegado a la conclusión de que los 101 capítulos de slam dunk no me han valido para mejorar mis habilidades basquetbolísticas.

Os importa que os atosigue con mi vida? No verdad? Ahí va una dosis diaria de mi interesante existencia… Creo que me parezco más a Shina de lo que creo. Me busco los problemas yo solita, y pierdo la dignidad por cuenta propia. He caído bajo, muy bajo. Espero que sigáis leyendo mi historia después de decir esto… Me he apuntado a un cásting para un desfile super cutre en un centro comercial. Quiero morirme… Porque nadie me aconsejó de lo que estaba haciendo? Eh? Si luego de esto alguien ve una chica que coincide con la descripción de Shina anunciando salva slips o cremas faciales… Mi madre estaba allí, y no me lo impidió! Y si me llaman que me queda? Ir por la pasarela dando saltitos con cara de mala leche… Perdón, sé que siempre salgo con cosas que no vienen a cuento, pero necesitaba desahogarme y yo esto a gente conocida no se lo cuento, que luego me toca aguantar durante todo el curso las bromas pesadas… en fin. Me dejo de historias que siempre estoy igual y paso a contestar Reviews. Al final, el DQD

Hipolita: Ay chica que impaciente… Hay muchas historias que empiezo así como así, me viene las inspiración en el primer par de capítulos y luego me canso de ella. Si he llegado a los seis actualizando relativamente pronto, puedes estar segura de que cueste lo que me cueste la acabo, y piensa que intento escribir siempre que tengo tiempo… cosa que no ocurre muy a menudo. Cuídate, guapa.

Vane: Eso del alzheimer (o como se escriba) momentáneo a la hora de estudia a mi también me pasa… que estaba haciendo? Calla que tengo el examen mañana… Oh, mi dios terrenal se merece que le describan como es debido, no? Nos vemos

Celine: Si, pobre chica, ella no lo sabe pero pesa sobre sí la maldición de coincidir siempre con Rukawa de la manera más penosa posible… Bueno, se enrollarán, esto es lo más previsible, pero me creo que serán unos 25 capítulos y costará unos 22 que pongan en orden sus sentimientos, así que hay para rato. Y Hana no va a faltar, ni mucho menos, que fic se slam dunk es un fic de slam dunk si mi pelirrojo no sale alguna vez?….Respecto a lo de Sendoh, ya se verá, ya… Muaks. Ah! Se me olvidaba… Respecto al DQD ok, buena la frase y el OC, en cuanto pueda meto a Hitomi por ahí.

Abuelintn: Oh, que dqd's! gracias, gracias, gracias… Sí, me he leído tu fic, más bien me lo estoy leyendo a ratos, cosa que me da mucha rabia porque me encanta, pero todo el mundo conoce mi tiempo… Voy por el 11, seguiré en cuanto pueda y a ver si me da para dejarte un review… Touko al final se quedará con Kae, no? O con Hanamichi… Um, seguiré leyendo a ver que pasa. Ciao bella.

Paulyta: Ok, ya meteré a Sakura por algún lado… la verdad es que también reservaba a Mitsui para Shina, pero bueno, no vamos a ser egoístas y hacer lo que puede hacer xD. Al final pongo algunas más que se me olvidaron, muchas gracias guapísima.

Sumomo89: Antes que nada decirte que para nada me parecen un palo tus Reviews, contra más largos mejor, por eso adoro los tuyos! Sí, a mi eso me recuerda a tiempos actuales puesto que mi amiga equivalente a Mari Suuh y yo mantenemos una discreta guerra de popularidad, y con lo competitiva que es me tiene hasta las narices… Menos mal que el año que viene tiramos cada una para un lado, que si no… A que sí? A que los repetidores están muy buenos y los de tu clase…esto… Como están por bachiller? Dime que potables, dime que potables! Tú también has ido a un colegio de monjas? (Gee se seca una lágrima de sentirse comprendida) en sexto (y mira que por esas alturas no llegábamos ni a la ochenta) la profesora se puso literalmente a llorar (te lo juro) porque íbamos muy escotadas… y eso que no era monja! Estas se enfadaban porque bailábamos la bomba del King África (un movimiento sexy…) he vivido recluida, y voy de mal a peor… los curas están por no dejarnos llevar ni minifaldas! (Tenían que ser católicos todos los colegios cercanos a mi casa?). Pues sí, mi profesor de gimnasia es real… Pero ya has visto! El muy inútil se ha caído y se ha roto las costillas! Yupi! Y nada, me alegro que te guste. Claro que si te mato tanto, me acabarás denunciando por homicidio! No te creas que yo hago mucho… más bien nada… estudio la hora antes y paso… Si por mucha reforma de educación que haya, esto es un coladero. Bye guapa!

Yokito kou: Me alegro que te gustara… eres bessie valderas no? (creo) si, tus personajes me parecieron muy interesantes, cogeré alguno (los quiero todos!) jeje, muchas gracias guapa, cuídate.

Haruko Sakuragi: Hola! Que tal? Tranquila, yo misma nunca tengo tiempo y no suelo dejar muchos Reviews… Por ejemplo, seguí tu historia de amor sin fronteras y la de revivir el pasado, ambas me encantan, escribes muy bien… pero ya ves, siempre voy con prisas… Bueno, nos vemos!

Darlanit: Hey, como va? Primero aclarar una cosa. Pese que soy una calamidad para las matemáticas, con aquello de 20-3 me refería a su cumpleaños, el 20 de Marzo. Y que conste que yo ese error no lo haría jamás, no porque sea un as de las operaciones, más bien lo contrario (cuanto daño ha hecho Fran Perea en este país…) si no porque precisamente en un examen no saqué un diez porque según mí 16+3 son 20… imagínate que panorama. Me gusta tu OC, tiene bastante en común con Shina… Bye guapa.

Vaya, adoro tener Reviews, pero contestarlos… Jeje. Paso al DQD:

Me olvidé de varias cosas muy importantes, el estilo de vestir (el que siguen, algunas prendas predilectas y colores preferidos) y los hobbies.

Por otra parte, me faltan dos enemigas de Shina, si alguien se anima, ahí está el botoncito de Submit Review.

Y por último, gracias a Abuelintn, Paulyta, Celine, Darlanit y Yokito kou, que tuvieron la amabilidad de participar.

Nos vemos!

Con cariño y poco tiempo se despide

Narumi.