8.- Tienes sal? La excusa más tópica existente para adueñarse del poder

(Iceman el Vengador y el ataque de los panfletos fosforescentes)

Querido ya-no-sé

Sábado 26 de Diciembre, 15:30, no voy a molestarme en decir dónde me encuentro

Porque siempre que voy a explicarte algo interesante, me acabo enrollando a más no poder y lo dejo para el día siguiente! Por favor, voy a dejarte en ascuas de esta forma? No… Así que no me entretengo con principios irrelevantes y te cuento…

Era un jueves, noche buena y yo estaba en casa solita. Es que definitivamente paso de las cenas familiares… o más ellas pasan de mí. Pero dime, crees que tengo algún tipo de interés en ver a mi abuela tonteando con su nuevo novio, un francés forrado de pasta que no sabe hablar japonés y se pasa la vida alzando una ceja (me dirás, que una sexagenaria tenga más éxito que yo con los hombres…), un primo de mi edad que intenta meterme mano por debajo de la falda con la excusa de "hay, no tenías un mosquito?", un primo ventiañero que intenta meterme mano por la parte superior con la excusa de "hay, no tenías una miga de pan?", una prima que no me deja comer en paz por quiere que juegue con sus barbies y varios tíos y tías que a pesar de estirarte mucho de las mejillas y decir todo lo que has crecido y todo lo que te pareces al tatarabuelo, no te sueltan más que 2000 míseros yens y juegos de iniciación al maquillaje (de la barbie).

En fin, tampoco puedo quedar con el club de las deidades sexys porque ellas sí que tienen vida familiar alguna. Sayaka vive con su madre y su hermano, pero por navidades su padre y su madrastra (que sólo tiene seis años más que ella) a esquiar a los Alpes suizos. Las hay que tienen suerte, dice que esto está plagado de alemanes macizos, en especial los monitores de esquí. Cuando sea mayor, quiero ser como Sae, la nueva novia del padre de Saya, a ver si, a pesar de no saber ni la colocación mínima de los esquís me lleva a los Alpes para ligar con alemanes.

Akane a estas alturas debe estar en quintopinolandia, con su familia materna. Es incluso más aburrida que Mari. Porque, de nuevo, me olvidaba de ella, cierto? Bien, la familia Suuh: Que decir de ella? Perfecta en todos los sentidos. Mari tiene un hermano un par o tres años mayor que nosotras. Como es el hermano de una amiga es intocable, pero creo que su cuerpo sólo puede igualarse al de Rukawa. Me he pasado toda la infancia enamorada de él (de hecho, creo que aún sigo babeando a su paso). Una vez que me quedé a dormir a su casa, me levanté a mitad de la noche y fui a su cuarto. Estaba escuchando música sin camiseta. "Hey, Shina… Que pasa, no puedes dormir?". Yo, que estaba babeando, para variar, no me inmute hasta varios segundos más tarde, cuando dije "Pues sí… es que hace mucha calor" (Porque demonios siempre que tengo una buena oportunidad la desaprovecho con mis cambios súbitos de temperatura?) y la tira de mi camisón cayó en ese mismo instante (que conste que con el paso del tiempo he logrado perfeccionare sa técnica… ya no me disloco el hombro intentando que se deslice por este.) Él se levantó, se acercó lentamente a mí… y puso en marcha el aire acondicionado. Triste, verdad? Mis recuerdos incitan al suicidio. A lo que iba, Mari también tiene una hermana pequeña, tan horriblemente odiosa (es decir, perfecta. Sigue sus pasos y sólo tiene cinco años. Sus padres tendrían que vigilar, con una Mari, la humanidad ya tiene suficiente castigo) como ella. Siente una devoción sobrenatural hacia su hermana y un odio enmascarado de respecto hacia la mejor amiga de su hermana, o sea, hacia mí. Estoy condenada de por vida, Kaoru Suuh, protagonista de mis sueños preadolescentes (y adolescente también, debo reconocer) pasa de mí, Mari II intenta deshacerse de mí por todos los medios posibles, en fin, que luego digan que sirve de algo tener amigos. A lo que iba que, que te puede esperar de alguien que tiene cenas navideñas en Marzo (os juro que es vedad).

Y luego está mi familia. Hasta los 15 años yo creía que era normal. Un padre ejecutivo, una madre dependienta, con sus defectos y virtudes pero al menos encasillada dentro del prototipo familiar estándar. Claro que yo no sabía que aquel día que dijeron "Estamos hartos del estrés que nos produce la ciudad, queremos mudarnos al campo!" iba en serio. Pero mis padres no son muy bromistas que se diga, debería haberlo imaginado. Ahora se encuentran en un prado de Hokaido felizmente, criando un ramado de cabras. Sabes lo que me costó convencerles de que yo soy una chica que no podría vivir sin tráfico, presión y constantes epidemias? He nacido para la gran metrópolis y a mí el silencio y las cintas con ruiditos de delfines para hacer yoga me ponen histérica. Demos gracias que fueron comprensivos (pasé una larga temporada en Hokaido hasta hacerles comprender que aquello no era lo mío.)Y eso que si dieran premios a padres sobre protectores, mi padre necesitaría más de una vitrina. Veo que analizando la genética, mis orígenes y todo lo que ello conlleva, mi locura y mis neurosis están más que justificadas. Lo de la gafería ya no lo sé, dejaremos que lo investiguen científicos expertos.

Pues toda esta larga perorata que no venía al caso, era para introducirse lo que pasó aquella noche buena…Pesadilla (aunque al principio parecía un sueño) antes de navidad!

Había echado mano a los polvorones, los turrones, y creo que incluso a los villancicos si se hubieran podido comer. No es mi culpa, es del Corte Inglés. Si la navidad llegara cuando tiene que llegar, y no a mediados de octubre como siempre anuncian, a una no se le acumularía la ansiedad y afrontaría su fuerza de voluntad con más valor. Imaginaos, creo que por navidades adquiero como unos diez kilos demás, y me decía "En cuanto esto se acabe juro que haré régimen" mientras pico mi "última" galleta. Esto os explico solo para describir mi estado moral, me sentía una vaca burra completamente deprimida. Pero no es una de estas depresiones que se curen con un día entero de compras, no, está es de las que se te pasan comiendo kilos y kilos de helado de chocolate, vainilla con cookies y dulce de leche.

Pues eso, ya no me entretengo más, de veras, y paso a explicarte lo que te debía contar al principio del capítulo…

Estaba yo practicando uno de mis deportes preferidos (zapping) cuando sonó el timbre. Estuve por no contestar, pero la curiosas o más bien la esperanza de que fuera Brad Pitt con un enorme ramo de rosas y un anillo de platino esperando tras la puerta para declararme su amor, hizo que me levantara del sofá y mirara por la mirilla (porque lo más probable es que fueran esos malditos niños cantores que no se callan hasta que les das algo de limosna) y se me cortó la respiración. Creo que si hubiera sido Brad Pitt me hubiera extrañado menos. Adivináis quien era, cierto? Claro, como no. Rukawa. Ahí, con esa expresión impasible esperando tras la puerta con los brazos cruzados.

Empecé a correr de un lado al otro del salón preguntándome que hacer mientras el timbre empezaba a sonar ya con melodía propia.

Porque no le abres?- Hay que ver que útil llega a ser el sentido común en situaciones como estas.

Antes que nada me miré al espejo, no fuera a ser que estuviera desnuda y le ofreciera a Rukawa otra panorámica de mi físico al descubierto. Creo que me ha visto más veces desnuda que vestida. A ver, jersey rojo de cuello alto, tejanos… Perfecto, estaba vestida.

Iba a abrir la puerta cuando me paré en seco. A ver, Shina, una cosa es ir desnuda y otra completamente diferente es parecer una monja de clausura. Donde iba con un jersey de cuello alto, por más Diciembre que fuera? Me lo quité, ya que tenía debajo una camiseta de tirantes mucho más adecuada para la ocasión, encendí la calefacción, me deshice la cola para darme un aspecto salvaje (aunque creo que lo tengo sin ayuda de mi pelo) y abrí la puerta con una encantadora sonrisa que se transformó, a medida que me perdía en la mirada de Rukawa, en una mueca vacilante.

.- Eh… Hola!- Saludé

.- Tienes sal?

Que si tenía sal? Que si tenía sal? Venía exclusivamente a MÍ casa para preguntarme si tenía sal? Creo que me deshice en la entrada.

.- Vaya chico, si querías verme ya te podrías inventado una excusa más original…-

Es lo que podría haber dicho para quedar como una chica espontánea, divertida, sexy y ocurrente. En realidad, me adapté a su idioma monosílabo para responder.

.- Um…. Er…. Ah…. Yaaaa…. Sí! – Y huí hacia la cocina para buscar el salero. Abrí un armario, allí no estaba, abrí otro y la encontré. Las manos empezaron a temblarme descontroladamente y cuando me quise dar cuanta, vi toda la sal en el suelo… al agacharme a recogerla vi que era azúcar. Genial Shina, no tienes suficiente con dejarte en ridículo a ti misma, que ahora también te pones histérica por el simple hecho de que ÉL se haya presentado en TU casa y esté esperando en el rellano mientras ve lo limpio que está tu salón, lleno de recipientes de helado derretido, envoltorios de bombones, revistas de moda donde a cada conjuntito hay escrito con letras ilegible un "me lo pido", por no hablar ya del polvo que hay allí acumulado desde agosto, que fue la última visita de mi madre y en la que puso el grito al cielo al ver cuán recogida estaba la casa…

Porqué siempre me pongo tan nerviosa? Es inevitable. El verano pasado, se me ocurrió ir yo solita a la piscina municipal y, mientras tomaba el sol, quise degustar un delicioso helado de vainilla. Claro que yo no me di cuenta de que al lado de mi hamaca había un grupo de chicos con las hormonas algo más revolucionadas de lo normal. Y claro, imaginaros con parte del cuerpo viril se puede relacionar un helado… exacto. Al primer lametazo empezaron a gemir y poner los ojos en blanco y yo, inocente de mí, me ataqué de los nervios, el envoltorio del helado se me cayó al suelo, y cuando me agaché a buscarlo el helado también. Se cayó. Os podéis imaginar la de carcajadas que estallaron a lo largo de la zona para no bañista, y yo, por no quedar peor y no dar por perdidos 200 yens, lo recogí y me lo comí, acompañada por orgasmos de pervertidos y el "cuidado, una colilla! de algún gracioso con más gilipollez que chispa.((basado en una experiencia real… y muy vergonzosa de la autora))

Finalmente encontré la sal y me dirigí al hall (hay que ver el glamour que tiene esta palabra) para darle a mi querido vecino la dichosa sal. Haber si luego, cuando me devolviera el salero tenía un poco más de picardía y en vez de acabar en el salón acababa en mi cama.

.- Ruka…- Había desaparecido. Tan deprimente le había parecido mi actuación que había huido a pedirle la sal a la puta esa del segundo? (sí, esa rubia teñida que va siempre con faldas poco reglamentarias para el colegio… ¿Dónde se las comprará? Yo estoy harta de subírmela para ir un poco decente y que me quede por encima de las rodillas…)- Rukawa? Estas ahí?

.- He shoots and… Yes! He's scored…- Una voz absolutamente emocionada y mucho más excitada que yo en aquellos momentos me sobresaltó de tal manera que logró que tirara – ahora sí- al suelo el salero. Guay, ya no tenía ni sal ni azúcar… Este hombre va ha acabar con mis especias! Me acerqué temerosamente hacia el sofá… y ahí estaba, sentado sobre Mí (porque ahora me ha dado por poner en mayúscula todos los posesivos?) Sosteniendo entre sus manos mí mando y mirando absorto a un montón de negros que corrían desesperados por alcanzar una pelota naranja. Eso me sonaba… ¿Cómo olvidarlo? Lo único por lo que Rukawa se presentaría aquí a pedirme sal…

.- Qué haces?- Le pregunté. Él subió el volumen y me hizo un gesto con la mano para que me apartara de enfrente de la pantalla. – Eh, oye, tú! Que te crees que esto! No querías sal?

.- Hum… Aparta.- Y volvió a subir el volumen.

.- Que me aparte? Que me aparte? Pero tendrás cara? Qué es lo que te da derecho a entrar a mi casa y adueñarte de mi sofá tan tranquilamente?

.- Ehem, Ehem- Expectoró él para que me pesara sobre la conciencia mis furtivas entradas a su hogar, por no hablar ya de mi fijación con cierta parte que no solía salir muy ilesa que se diga de mis visitas sorpresa…

.-Bueno, pienses lo que pienses lo mío era diferente, sabes? Todo fue un accidente!

.- Ya. Te importaría ir un poco hacia allá- E hizo un gesto con la mano que indicaba mi derecha.

.- Oye guapo, es MÍ tele, MÍ mando, MÍ sofá… que pasa, tú no tienes? – Como se presentaba en mi casa teniendo un televisor de pantalla plana en medio del salón?

.- Ya… también es TÚ parabólica… es que en los canales nacionales no emiten la NBA.- Dijo monótono como si e estuviera contando lo que iba a hacer para cenar.

.- Y? Es que no la puedes piratear, como hace tres cuatros de la población japonesa?

El comentarista volvió a decir algo y él, resignado a que yo no me apartara de enfrente del televisor que fue hacia el brazal izquierdo y frunció el ceño muy concentrado en cómo el negro cogía la pelota y hacía un mate.

.- Oye que te estoy hablando, porqué no me haces caso?- Que bonito. Me sentía como un matrimonio de pasión frustrada en que yo regañaba a mi marido por no haber bajado la tapa del váter, y él me ignoraba mucho más interesado en el partido de básquet que en mí. Empezábamos bien nuestra relación vecinal.

Si la palabra no me servía, no me quedaba más remedio que recurrir a la violencia. Me abalancé sobre él (ay, lo que disfrutaré contándoselo a mis amigas… "Me abalancé sobre Rukawa…")e intenté quitarle el mando. El poder… Es que yo mantengo la firme teoría de que en una casa, quien tiene el mando, tiene el poder… Es mío, el vino a mí… Ha! La de diputas que he mantenido con mis padres para lograr ver la programación que cada cual quería… Mi primera victoria se sitúa a los cuatro años, cuando conseguí que todos vieran un maratón de los pitufos.

A lo que iba, el me iba esquivando a conveniencia, para lograr ver la tele y la buena racha del jugador, que seguía tirando a canasta.

.- Por favor, Rukawa! Debes comprenderme, no puedo perderme "amor en Mango Street"

.- No me gustan las comedia románticas- Mira que apunte, me servirá de mucho cuando vayamos al cine juntos. Y además, tenemos algo en común, yo tampoco. Cuando fui a ver Titanic, Mari se enfadó porque mi ataque de risa no le dejó ver bien el final de "la mejor peli que se haya hecho nunca después de Mary Poppins…".

.- Yo tampoco! Si es un crimen pasional… Un asesino es serie se va cargando a varias personas unidas por que formaron un grupo de estudio en la juventud, entonces, el asesino…- Y yo explicaba toda emocionada el argumento de la película que pensaba ver aquella noche cuando él se levantó y empezó a agitar los puños al aire. Rukawa emocionado! Vaya, si llega a sonreír creo que me muero de la impresión. Después de un sí y una repetitiva frasecita del comentarista, se volvió a sentar. Luego se levanto, abrió la ventana, sacó la mano y volvió a sofá.

Yo le miraba interrogativa y expectante… Qué había hecho. Cuando se lo pregunté me contestó sereno y en su tono neutral.

.- He tirado las pilas. – Yo ya, incrédula y resignada me dejé caer sobre el sofá, a su lado.

.- Bueno, pero luego me las devuelves, eh?- Se puede más patética? No responderé, porque seguro que sí, que dentro de tres días te estoy escribiendo una anécdota más ridícula aún.- Eh… ah… quieres algo? – Que luego digan que no soy buena anfitriona, le estaba ofreciendo apoderarse de mi comida, aparte de mi sofá. Bueno, reconozco que aquello iba con segundas, tal vez lo que quería era poseerme y hacerme suya, y acabábamos dándonos un apasionado revolcón en la cama. Hombre, quien sabe, talvez vino a mi casa porque me echaba de menos… No me hago ilusiones, que pronto veras a que demonios vino a mi casa…

Fui a la cocina, abrí la nevera y antes de mirar su contenido dije…

.- Tengo…- Una lata de cerveza abierta, tres tabletas de chocolate, mi último helado de nueces de macadámia, una coca cola Light, un brick de leche que caducó hace dos semanas y una sustancia que no llegué a identificar oculta bajo una mullida capa de moho. Era deprimente.- Pues tengo, tengo… tengo que ir a hacer la compra. Que prefieres pizza o sushi?

.- Su…

.- Pizza, verdad? Yo también- Lo del sushi lo había dicho por quedar bien, a ver si creía que me iba a gastar aquel dinero destinado a una minifalda tejana monísima en pescado crudo.

Cogí el teléfono y marqué el número que se había encargo de mis cenas y comidas desde que mis padres me abandonaron para irse con su rebaño de cabras.

.- Pizza Dista, dígame?- Me contestó una voz ronca

.- Sí, una pizza tamaño familiar- tapé el auricular del teléfono- Margarita te va bien, Rukawa?

.- Mejor la…

.- Sí, sí, Margarita está bien…- Una cosa era invitarle a una pizza y otra muy distinta pedir una de más de tres ingredientes. Prefiero conquistarle por la falda que me compraré que por mi hospitalaria generosidad, la verdad. Pedí un par de coca colas para beber (una de ellas light, para empezar de alguna manera con el régimen)

Colgué y volví al sofá, procurando sentarme cerca de Rukawa. El seguía absorto en el partidito. Y es en momento como este (y como muchos otros) en los que me gustaría ser como Mari Suuh y saber todo sobre cualquier deporte existente, desde el fútbol hasta el críquet. Claro, qué sentido tiene ver conmigo el básquet si luego creo que el fuera de juego es cuando la pelota se sale fuera de la cancha y confundo los pasos con los triples? Shina Suzakaishi no ha nacido para el deporte, y por más Rukawa que sea quien estaba sentado a mi lado, yo era completamente incapaz de exhibir mis conocimientos deportivos cuando estos no existían, solo hacía falta ver mis actuaciones en clase de gimnasia.

.-Erm… y tú con que equipo vas?- Intenté romper el hielo

.-Con los Lakers- Respondió sin apartar la vista del televisor.

.- Ah…. Los de blanco?- Digamos que yo distingo al equipo, más que por sus jugadores por sus uniformes

.- No.

.- Ah! Entonces son los que van de lila… lila y amarillo? Hey, me gusta como combinan. Aunque todo el mundo sabe que el lila combina mucho mejor con blanco o verde lima…

Una fulminante mirada por parte de Rukawa fue suficiente para que supiera que tenía que callar. No lo entiendo de ninguna de las maneras, porque los tiempos cambian tanto? De toda la vida, y todas las películas americanas nos han enseñado que una chica que cuida su aspecto y se interesa por la moda es el prototipo de chica del cual todo hombre con las hormonas en su correspondiente lugar de enamoraría. Ahora resulta que a las chica como yo se nos llama "superficiales" y las que verdaderamente son tías enrolladas son aquellas que entienden de deporte, coches y fórmula 1. A esto, en mi pueblo y en Hollywood se le llama "Marimacho." Pero no, en el Shohoku y cualquier sitio al que vayamos se le llama Mari Suuh, y es el prototipo ideal que yo debería ser si es que algún día quiero tener alguien que me soporte a mi lado. No lo entiendo!

.- Y ese quien es?- Y me decía un nombre extraño del jugador en cuestión.

.- Y a ese por qué le pitan?- Y me decía una falta que yo no entendía y que no voy a repetir porque no me acuerdo. Pero que ganas de complicarse la vida! Lo fácil que sería encestar la pelota y ya está, y no tanto lío, que si tres segundos, que si ahora veintiocho, que si ahora me has empujado y tengo un tiro libre… mucho cuento es lo que hay, vamos.

En fin, entre una cosa y la otra llamó al timbre una pizza caliente y jugosa que calmaría los constantes rugidos de mi estómago y me ayudaría a tirarme a Rukawa (o eso esperaba yo, vamos). Me asomé a la mirilla.

.- No puede ser! Es Matsuda! Sí!sí!- Me olvidaba de mi invitado, o más bien infiltrado, que me miraba con un ceño fruncido que indica su confusión, o más bien su miedo hacia mí.

Empecé a mi habitual recorrido de cuando estoy nerviosa- pasillo, cocina, pasillo, comedor, cocina, entradita- hasta llegar finalmente a mi habitación. Con una técnica de extrema velocidad que he perfeccionado gracias a mi despertador (ya que no suena… o bien, si que suena, lo que yo lo paro volviéndome a dormir y llegando tarde), me quité los pantalones y me puse la falda más corta que encontré en mi armario, bajé mi camiseta hasta conseguir una vista de mi escote bastante alarmante para estas épocas del año, me hice dos trenzas y me puse dos calcetines a la altura de la rodilla. Llegué hasta la cocina,y cogí un chupa-chup que me costó mucho de desenvolver, acabé atacando con mis afilados colmillos. Todo esto en menos de cinco minutos, para que veas lo eficiente que es una a la hora de vestirse para la ocasión, y aún dio tiempo a que Rukawa preguntara:

.- Quien es Matsuda?

.- Él es…- iba a decir que el repartidor de pizzas, pero bajo su habitual frialdad neutral intuí unos celos disfrazados de curiosidad (más que intuir me los inventé) y decidí improvisar…- Es…- suspiro- el hombre más maravilloso que haya conocido jamás… Guapo, atento, educado, está buenísimo y lo de repartir pizzas es sólo un hobby… en realidad proviene de una familia que esta forrada, sabes? Oh, es encantador…

Mentía. Bueno, no del todo, es verdad que Matsuda está buenísimo y que si se ofreciera no me importaría montarme un trío con él y Rukawa, pero lo único que me atraía de él era que le ponía tan nervioso que siempre acababa pagando menos de la cuenta. En su primer día de trabajo tuve un pequeño accidente de los míos, de esos que implican poca cantidad de ropa en mi anatomía, así que le abrí la puerta sin pensar y tuvo la visión a la que está acostumbrada ya todo el mundo de lencería original y… algo escasa de tela. Empezó a balbucear, tiró la pizza al suelo y me regalaron la pizza y el helado como indemnización. Desde entonces, siempre que aparece él o uno de sus imberbes compañeros tras la puerta me libro de darles a propina. Esto se lo podría haber explicado a Rukawa, pero hubiera obtenido de mí una imagen narcisista e interesada, e incluso hubiera perdido toda mi espontaneidad en cuanto a la elección de ropa… Vi que perdió todo el interés en sobre quien era Matsuda, así que abrí la puerta pensando en que serían los celos, que le obligaban a dejar de mirarme y centrar su vista en la segunda parte del partido para hacerse el duro.

.- Ho… eh…- Matsuda volvió a abrir los ojos desmesuradamente, tragó saliva y miró a suelo.- la… la pizza… ten…

.- Oh! –Lametazo al chupa-chup, me lo metí en la boca y comencé a sacarlo y a meterlo. La mala experiencia del helado me sirvió de algo al menos- Muchas gracias!- Sonrisa de bobalicona, movimiento de hombros y piernas, técnica para bajar la tira del sujetador dominada y entorno los ojos de manera inocente.- Pasas? Voy a por el dinero, entra, no te quedes ahí…

Me sigue cual rata lo hace con el flautista.

.- Quien es?- Me pregunta mientras mira a un Rukawa que sigue embobado con el básquet.

.- Nah, un amigo… es gay!- Digo antes de que se le ocurra sacar conclusiones y huya despavorido pensando que estoy comprometida.- Ahora vuelvo.

El plan había salido a pedir de boca, si le decía que no tenía cambio me libraría de darle la propina… si es que soy un genio.

.- Matsu…- La escena volvía a repetirse, no estaba en la cocina. Eso sólo quería decir que…

.- Síííííííí!- Extendía sus brazos desde el sofá y le daba palmadas a Rukawa en la espalda, haciendo que este acabara tosiendo.- Los Lakers han ganado, Shina… no es genial?

.- O si! Pero si es mi equipo preferido, no lo sabías?

.- Espera, espera, que repiten las jugadas…

Sé que mi atractivo físico no es comparable al de muchas top models, pero creo que supera bastante al de los jugadores de básquet, no?no? Vamos, porque ya era el segundo tío en el día de hoy que ignoraba mis encantos para babear delante de una panda de negros de medida superior a los dos metros. Hubiera resultado muy descarado si me hubiera desnudado en mitad del salón con tal de llamar su atención?

Finalmente Matsuda se largó, sin hacer apenas caso a mi modelito y a mi chupa-chup. La vida es triste, el chico acabó simpatizando con Rukawa y creo si hubiera sido yo la que se hubiera ido a repartir pizzas se hubieran acabado enrollando. Para mí que al fin y al cabo Matsuda tiene pluma, y como tengo algo de apariencia andrógina debido a mi escasez de glándulas mamarias…

.- Que, hacen algún otro y espectacular partido o me dejarás a solas con la pizza?

Él sólo se levantó y cogió el trozo más grande, jugoso y salpicado con trozos de jamón York de toda la circunferencia grasienta. Como debía tomármelo, que quería cenar o que hacían otro partido?

.- Esto… eh… yo… em…- O, sí, sabía lo que significaba aquella mirada… No se acordaba de mi nombre, genial. Me he presentado infinidad de veces desnuda en su casa, le he atacado y perseguido, le he permitido utilizar mi parabólica y ni aún así se acuerda de mi nombre.

.- Shina… me llamo Shina Suzakaishi…

.- Sí, eso, Suzakaishi… quiero pedirte un favor.- Y a pesar de que su tono de voz era el mismo de siempre, creo que a mí me dio un paro cardíaco. Un favor… o él, todopoderoso Rukawa le pedía un favor a la insignificante chica-sin-nombre…

.- A sí…- Adopté la misma sonrisa que cuando estoy con Sendoh y yo y mi mundo de Yupies preguntamos.-Cuál?

.- Quiero que me lleves a tu habitación, desgarres mi ropa y me tires sobre la cama, quiero que hagamos el amor como bestias salvaje hasta tener más de cinco orgasmos cada uno, y que…

Si, ya. Es el favor que yo me imaginaba que me iba pedir, total, se lo hubiera concedido encantada, que para algo están los vecinos. Pero no…

.- Tayama me confiscó mi pelota de básquet y quiero que la recuperes.- Y Rukawa quedó bañado de la cola Light que yo bebía y le escupí encima- aunque parezca tópico a causa de la impresión que me causaron sus palabras. O sea… estamos hablando de una pelota… y de Tayama! Este hombre estaba dispuesto a sacrificar mi vida por una maldita, estúpida e innecesaria pelota?

.- Quééééééeéé? Tu flipas tío! Erm… te lavo la camiseta?- Quería cambiar de tema y de paso verle los pectorales, pero estuve de acuerdo con su mirada de que ya tuvimos suficiente con la última vez que se la lavé…- Esto… Qué? A santo de qué? No la puedes coger tú?

.- Me podrían expulsar del equipo…- Dijo con toda la tranquilidad y paciencia del mundo-

.- Pero tendrás morro! O sea… tú… tú… tú… yo… Rukawa…a ver, vamos a ser serios, yo creo que lo que tú necesitas es un buen psicólogo. – Le cogí de las manos y adopté mi mirada compasiva (que tiene copy right de Mari Suuh)- Obsesionarse no es bueno… y lo tuyo con el básquet ya supera la adicción…

.- Quiero que la recuperes- Me dijo sereno pero autoritario y con un deje de amenaza.

.- Y… porque yo!

.- Porque…-vaciló, se sonrojó ligeramente y me dio un suave beso en los labios- Te has convertido en mi mejor amiga y… confío en ti. Te amo, Shina, y no podría vivir sin ti… llévame a tu habitación, desgarra mi ropa y tírame sobre la cama, quiero que hagamos el amor como bestias salvaje hasta tener más de cinco orgasmos cada uno, y que…

Es lo que me tendría que haber dicho para que yo accediera a cometer tal inmolación… Pero es obvio, que la cosa iba a ser muy diferente…

.- Porque has hecho tantas veces el ridículo que supongo que no te viene de ahí…

.- Pues sabes qué? La pelota de los cojones la va a ir a rescatar tu madre!

O sea, yo me limitaba a esto, no? Para Sendoh era un payaso con chispa, para Rukawa, una histriónica capaz de sacarle las castañas del fuego y dejarle ver los partidos de los Lakers, no? Mi vida sentimental se reducía esto? No me digáis que no es para suicidarse…

.- La pelota es de los Lakers, y está firmada- Como si le hubiera ofendido que me refiriera a ella como "de los cojones"

.- A, bueno, me olvidaba, que la pelota del nene tiene nombre. Pues el nene se la mete por el culo, sabes? La pelota, los Lakers, y la pizza, los dejas ahí todos juntitos y que monten una fiesta. Ah, y sabes qué? Hace años que el lila pasó de moda, imbécil! Por qué crees que me puedes tratar como si yo fuera… yo que sé! Pero que te has creído!- Rukawa, aunque apenas atinaba a defenderme de mis cojinazos rabiosos y frustrados, agitó algo de color naranja fosforescente en el aire.

Fruncí el ceño para verlo mejor. Debía ser una modelo de ropa interior, o una mujer de dudosa profesión. Y yo pensaba, a que viene que el salido este me pase ahora fotos de tías en tanga, no se pensará que además también soy lesbiana, no? Luego caí en que esa chica tenía un aspecto muy parecido al mío. Y claro, en circunstancias normales me hubiera puesta a corear lo delgada que aparecía en ese prospecto, pero… que hace Rukawa con una foto mía en tan penosa situación? Le miré inquisitivamente. Él se encogió de hombros y me pasó el folleto.

Yo salía con una expresión agresiva y mi conjunto de tigresa, era el día en que mi gato se sentenció a si mismo por su maldito vicio de entrar a las viviendas convecinas. Tenía los brazos cruzados sobre el pecho (nota para mí: es una postura que debo adoptar con más frecuencia, debido a que la generosidad de mis pechos aumenta notablemente) y el ceño fruncido, en expresión amenazadora (y porque no, bastante atractiva). Si yo hubiera visto esa foto, hubiera alabado, coronado y montado un altar a Rukawa por conseguir lo que ningún fotógrafo había hecho en años: sacarme fotogénica. E incluso le hubiera animado a que "las dejara caer accidentalmente" por el instituto, haber si así ligaba algo más, que si no, no hay manera. Lo que realmente hizo que mis ojos alcanzaran a salirse de sus órbitas, mi mandíbula se desencajara hasta llegar al suelo y mis neuronas reaccionaran con incomprensibles monosílabos de incredulidad y creciente rabia fueron las letras que había debajo de la foto. Escueto pero conciso. "DISPUESTA A TODO, PARA TODOS Y POR UN MÓDICO PRECIO. GATITA DE SANGRE CALIENTE TE ESPERA IMPACIENTE, BABY…"

Sí. Así de triste. Así frustrante. Llega a ser preocupante la poca imaginación del chico, pero yo en aquel momento no pensaba en recursos literarios con los que poder mejorar el anuncio. Pensaba en algo que incluía métodos dolorosos con los que poder seccionar las partes nobles de "Iceman el Vengador", y mucha sangre. Vamos, en castrarle los huevos, por perder ya la decencia, que de poco me valía ante del maldito antagonista.

.- Tú…tú….tú… yo… te… pero…no…nah…tú…tú…- Seguía balbuciendo cosas inteligibles mientras mi dedo índice le apuntaba acusador.- Pero cómo?... pero qué…

.- Digamos que tengo cámaras de seguridad y que con un par de programas informáticos…- Aclaró como si me hablara de cómo se hacía una tortilla.

.- TÚ! YO?QUÉ?CÓMO?TÚ…TÚ…TÚ… YO TE MATO CAPULLO!

Nota de la editorial:

El siguiente par de párrafos ha sido omitido debido al alto contenido violento, a una abundancia masiva de palabras nada recomendables para alguien que quiera presumir de tener un vocabulario correcto y educado. Nadie quiere que este relato sea censurado, sin embargo la furia desatada de la autora de este diario debería ser de categoría NR 98.

Además finaliza con la (para variar) vergonzosa escena en que la protagonista hubo de ser ingresada en el hospital en plena madrugada a causa de una indigestión masiva de panfletos, cuando Rukawa le enseñó que eran, nada más y nada menos, doce cajas de fotocopias con tan comprometidas imágenes.

Lo sentimos mucho, Shina Suzakashi se ha negado a hacer declaraciones. Y, por supuesto, acabó accediendo a la recuperación de "la pelota de los cojones", cosa que se verá en un par de capítulos adelante…

Quiero morir!

Con cariño e instintos homicidas aflorando en su ser se despide…

Shina.

N/a:

Oé, Oé, Oé, Oé…Oé, Oé…- Gee sale con las manos en alto y esquiva tomatazos- Hey, que ya he actualizado! Sí! No ha sido tanto tiempo, verdad? Me habéis echado de menos? xD

Bien, a pesar de que me las merezco, no quiero críticas por la redacción de este fic, por la demora, etc… Son demasiadas cosas a mi contra… T T.

Ok, a ver, si contestaba los Reviews no lo publicaba hasta Navidad, así publicaré un capitulo en que los contestaré TODOS (ya se me acumula el trabajo) y aclaré el DQD y tal que por cierta queda TERMINALMENTE CERRADO, no quiero más OC, por favor, si no esto acabará pareciendo una reunión de alter egos de lectoras mas que un fic de Slam Dunk. Pero a pesar de todo, Gee es mucha Gee y les ha hecho un hueco a todos… Aix. Para los últimos que me enviaron, el motivo principal de ello era encontrar una forma de llamar al diario de Shina, así que si de veras os hiciera mucha ilusión salir con que me enviarais una y tal, os haría un huequecito. Lo subiré en un par de días (un par días-un mes, que ya conocéis todos mi "constancias") y de veras que muchísimas gracias por vuestro apoyo, de verdad, de verdad, de verdad. Os quiero, os quiero!

Miles de besos y agradecimientos- dice mientras vuelve a esquivar la fruta

Naru.

PD: Prometo que el próximo capítulo… o tal vez dentro de un par de capítulos (cuando Shina deba recuperar la pelota) será mejor. Lo de siempre, yo siempre prometiendo…

Bye! (y el habitual: Dejen Reviews!)