9.- Shina, la Lolita gimnasta en… El día que no fue mi día I

A que no hay huevos de felicitar a foxman? A que no?

2 de enero (feliz año!), 19:36, como es año nuevo, vida nueva, te escribo desde la cocina (devorando una deliciosa pizza hawaiana, cortesía de Matsuda )

A ver, sé que no puedo considerar ninguno de los 365 (366 en caso de los bisiestos) días del año como "mi día" pero es que hoy, definitivamente, no ha sido mi día. No sé como me las he ingeniado que me he levantado con el pie izquierdo. Bueno, durante todo este curso, creo que no ha habido un solo día (no hay sinónimos para esta palabras, así que te aguantas por más mal que quede que la repita cada dos por tres, viva la redundancia!). Así que, no ha sido mi día, ni mi semana, ni me mes, ni mi año.

Empecemos, para variar, por el principio. He llegado tarde. Cómo, Shina llegando tarde! Esto sí que no me lo creo… Llamad a un médico! Con lo puntual que soy? Pues sí. No ha habido un solo día en el que haya llegado pronto…excepto cuando cambiaron la hora, que se me olvidó y llegué una hora antes… pero eso no viene al caso. Por qué? Pues por lo de siempre, me he dormido. No me preguntes porque, por más que sintonice cuatro despertadores a la vez tres cuartos de hora antes de que empiecen las clases, soy incapaz de levantarme a tiempo, y entre que me visto, desayuno, me vuelvo a meter en la cama porque se está muy calentito, le doy de comer a Miau (ya le he levantado el castigo) y sucede cualquier improvisto que me prive de llegar por una vez a tiempo… Normalmente no hay problema, porque llego justo a tiempo para la asamblea, me escurro entre los asientos, y pongo cara de estar muy interesada en el discurso diario del director. Cuando pasan lista, bendigo el apellidarme Suzakaishi… a veces ser de las últimas tiene sus ventajas.

Pero hoy ha habido un "pequeño" infortunio que ha hecho que me retrasara aún más. Veis como los problemas me persiguen? Iba yo corriendo, porque ya había sentido el timbre, cuando siento un "pss, eh, tú!" a mi espalda. Me he vuelto bastante despreocupada y algo emocionada de estar ligando a tan temprana hora. Claro que cuando me he dado cuenta de que era un tío muy feo… no! De que era una tía muy fea… o más bien un ser andrógino monstruoso y amorfo, mi ilusión se ha desvanecido de golpe, remplazada en gran parte por el miedo.

.- Pss, eh, tú!- Ha repetido mientras se acercaba a mí acompañada por tres secuaces de similar apariencia- tú, niña… tienes un piti!

.- Pues no – Y he vuelto a voltearme para salir de allí piernas ayudarme. Muy bien Shina, tu suerte está llegando ya a límites inusitados, ahora una banda callejera te para cuando sólo te faltaba cruzar una esquina para llegar al instituto y te pide un cigarrillo. Y cuando te piden un cigarrillo y tú no lo tienes, el mono puede acabar con ellas (lo cual implica acabar contigo de una forma implícita y un tanto más dolorosa)

.- Ah, no? Claro, si eres una cría, que no fuma el bebé! – Y todas se han reído como si acabara de explicar un buen chiste. Eso, o que me estoy quedando sin sentido del humor- Ala niña, tira pá' clase y corre con tus compañeras de la guardería a jugar con las barbies… - Y cuando yo estaba dispuesta a salir corriendo…

.- Eh!- ha dicho una del séquito que tenía el pelo decolorado.- Esta no es la Suzakashi?

Ay dios, que miedo. Cuando un grupo de pandilleras se sabe tu nombre, o es porque te quieren en su banda, o porque te quieren zurrar. Y yo me decantaba más bien por la segunda opción, completamente aterrada.

.- Si, hombre, sí,- les ha recordado – que forma parte de el cuarteto de sexys deidades elementales… o algo así- Y ahora no creas que nosotras somos de esas de van por ahí vacilando y enfrentándose con otras pandas callejeras… nuestro grupo está íntegramente dedicado a criticar a los demás, y decidir que color queda mejor con nuestros ojos, pelo y piel, sin nocividad alguna para el resto de la humanidad. Sin embargo, tenemos varios motivos para ser recordadas…

El primero es Mari. Claro, tan perfecta y mona ella, es capaz de conquistar a cualquier tío con sólo su mirada, y da igual que ese tío tenga principios de delincuencia y sea un cateto integral, que caerá rendido a sus pies. El segundo es Sayaka, porque tanto por apariencia como por carácter (si no fuera mi amiga me atrevería a afirmar que parece una camionera) podría formar parte del grupo de acosadoras de estudiantes que llegan un minuto tarde al instituto. El tercero, y siguiendo el orden es Akane. No voy a decir que sea tonta… pero hombre, que un poquito cortita sí que es, y si llega a tener un poco menos de personalidad, nace siendo Mari o Sayaka (porque Akane lo daría todo por sus amigas, y le encantaría ser como ellas… pero aún no ha llegado al extremo de querer imitarme en todo lo que hago, que al parecer si que tiene un poco de poder de decisión) y el cuarto, obviamente, soy yo. Más mi insolencia, mi impulsividad y mala suerte, que todas juntas, hacen que pasen cosas como estas…

.- A, calla… Entonces tú debes ser la amiguita pija de Mari, Sayaka y Akane, no?- Me ha preguntado mientras un destello de inteligencia brillaba en sus ojos.

.- Hombre no sé… yo soy Shina Suzakashi, encantada- y he sonreído mientras le tendía la mano.- Vosotras sois…

.- Y encima nos vacila, la niña… chicas! – Y completamente sincronizadas han bailado su coreografía- Kayao Temato!- Dijo poniéndose al frente

.- Mitsune Kisagi! – Dijo mientras se situaba a la izquierda con las manos en alto la del pelo decolorado

.- Reika Kamiya!- Se presentaba situándose a la derecha una muy morena de aspecto similar al de un primate.

.- Saori Suzuno!- Y, agachada y situada en primera fila, la única homínido del grupo finalizaba la presentación de…

.- Y las cuatro formamos…- Dijeron todas juntas- El equipo de la serpiente de cascabel invencible!

Pensarás que nosotras denominamos a nuestro grupo de una forma muy extraña, pero comparando con lo que hay por ahí, creo que nuestro nombre es completamente razonable y coherente.

.- Muy bien, pues que tengáis un buen día chicas! – Peor mi táctica del despiste haciéndome la simpática no ha funcionado. Se han reincorporado y mi fan cogido por el hombro.

.- Dónde vas?

.- A clase- He respondido secamente. Si quieren guerra, se la doy, que Shina no tiene miedo a nada… bueno, sí, tiene miedo de su profesor de gimnasia, que es quien la va a sermonear como llegue tarde a clase.

.- Ay, que buena estudiante eres, no? Pues antes que nada, tendrías que saber que tus amigas nos deben más de una…- Dijo Kayao mientras las demás asentían.

.- Pues entonces hablad con ellas. Yo paso de perder el tiempo.

.- Ah, muy bien, que estar con nosotras es perder el tiempo, no?

.- Sí! – He contestado valerosa y dispuesta a enfrentarlas.

.- Pues mira guapa, va a ser que no! – ha dicho Reika. Y han ido encogiendo el círculo que habían formado a mi alrededor más a y más – Porque tendrías que el otro día Sayaka nos invitó a unas cañas… pero luego se fue sin pagar! Nos debe doce birras! – doce birras? Por dios, conozco la afición alcohólica de Saya, pero esto ya es excederse…-

.- Pues se lo decís a ella, ni que yo le tuviera que pagar las deudas…- estaba pensando un insulto que las pudiera ofender…- imbécil. – Ahí, muy bien Shina, dando en el punto débil de los demás con tu ingeniosa ocurrencia.

.- Y mi novio me dejó- Se apresuró a decir Saori

.- Pues ese sí que no es mi problema, con la cara que tienes más bien me atrevería a afirmar que es tuyo…

.- Que has dicho! Que ha dicho esta guarra?

.- Espera, Saori, ya le daremos su merecido luego, acaba lo que le ibas a decir…

.- Si mi novio me dejó fue por culpa de tu amiguita Mari!

.- Y Akane aún las defendía! Se atrevió a vacilarnos, la tía

Para que luego digan que soy yo quien se busca las enemigas, eh? Mis amigas ya me las buscan, para que no me aburra en mi tiempo libre… ten amigas que te sacarán los ojos…

.- Bueno, pues se lo decís a ellas. Yo no tengo ni la culpa, ni ganas de perder el tiempo, así que Bye, chicas…

.- Eh, eh! – Me paró los pies Mitsune, la que había iniciado aquella emboscada contra alguien tan bella como yo.- que eso sólo te lo decíamos para que lo sepas, y para que se lo recuerdes. Porque las tres nos caen muy bien, sabes? A quien no se lo perdonamos es a ti, figuras en el puesto dos de nuestra "lista negra"

.- A si? Y quien es la primera? – Plan A para cambiar de tema… fracaso en toda regla.

.- Eso no te importa! – Corearon las cuatro- Tú nos has hecho algo terrible… grave… mereces la pena de muerte número 5!

.- Y cual es la…?

.- No preguntes! – y tras dejarme con la duda, sus rostros languidecieron.- Porque tú…

.- Porque yo… - las animé

.- Porque tú…

.- Porque yo…

.- Porque tu!

.- Porque yo! Qué os he hecho?

.- Y encima te atreves a decir que no nos has hecho nada? Que no sabes el delito que has cometido? – Estalló Suzuno apunto de llorar

.- Pues… que yo sepa…Um… déjame pensar – Me llevé la mano al mentón e intenté pasar revista a los pecados obrados antes de un mes atrás que implicara al equipo de la serpiente de cascabel invencible… pero no se me ocurrió nada

.- Um! Um!... vas bien chica! – Dijo Kamiya para que yo me perdiera ya del todo

.- Um?

.- Um! Um!- Asintió el mortífero cuarteto

.- Um? Um? – Pregunté yo

.- Ume.- dijo Kayao mientras una atmósfera solemne las envolvía a todas. Una música nostálgica empezó a sonar de fondo. El bello de mi piel se estremeció.- U-M-E.- repitió- Ume, Ume Tedoi. Nuestra mejor serpiente, nuestra líder, humillada y cruelmente apaleada por ti… A ella! Que nadie la vencía…

.- Y llegas tú, y después de refregarle tu relación con Rukawa ( que por cierto nosotras formamos parte de su club de fans, así que ya es otro motivo más a tu contra) vas y la derrotas delante de todo el gimnasio… - continuó Mitsune

.- Ahora está frustrada, y tiene una gran depresión, todo por tu culpa! Cree que todo el mundo le ha perdido el respeto, sobre todo Rukawa, que nunca la amará porque la ve como una muchachita frágil y débil…- dijo Saori

.- Y tomaremos venganza por esto,. Suzakaishi!- Finalizó Reika con esta bonita amenaza.

Hagamos un recuento. Yo, de buena fe, les digo que no tengo nada a ver con los actos conflictivos de mis amigas. Y a ellas, sin embargo, nos les importa esto, puesto que incluso les tienen aprecio. A la única que querer pegar es a mí, por haber atacado, a traición y en defensa propia, a su jefa, que se ha vuelto frágil y débil – ha, más quisiera, una versión feminizada de King Kong no puede ser frágil y débil por más empeño que ponga- a los ojos de su amado, y ya no tendrá oportunidades con él. Y donde la justicia en esta vida, eh? Porque tiene que ser a mi, a la que siempre le pase una desgracia tras otra, ah? Por dios, quien fui en mi vida anterior, Hitler? Estoy condenada de por vida a enfrentarme de la manera más penosa posible al hombre de mis sueños II, y para más inri, a las buldogs-cascabeles. Decidí enfrentarme con determinación.

.- A sí? Y de que manera? – Creo que apenas se notó el temblor de mi voz, y aparenté una chica segura de sí misma

.- Te vamos a partir los dientes! – sentenció Temato mientras todas asentían

.- A sí? – No se me ocurrió otra cosa mejor por decir – Pues venga, a ver lo fuertes que son el ejército de las buldogs, eh? Mucho de boquita es lo que tenéis vosotras, cobardes!

.- Cobardes? Cobardes nosotras?

.- Sí cobardes de mierda! Tocarme un pelo y os enteráis de lo que es bueno…

.- Pues mira, bonita – Mitsune se acercó y me cogió una coleta – Pues mira como te lo toco, nenita…

.- Uy, ya que miedo, me dais… mari machos de mierda! – Shina ofensiva al poder!

.- Marimacho? Marimacho nosotras?

.- Pues sí!

.- Uy… - susurraron mientras empezaban a crujirse los nudillos – Uy… lo que ha dicho la tía…

.- Venga va… a que no hay huevos de darme, a que no hay huevos?...- Saltó de nuevo mi orgullo sumado a mi insolencia.

Y es que a veces parezco gilipollas.

.- Que no? Que no? – Enfurecidas se acercaban hacia mí – Nos sobras los huevos, pa' que veas.

Reika fue la primera- al menos los hicieron por orden, que si llegan a hacer un ataque conjunto…- en intentarlo. Corrió con el salvajismo impreso en el rostro hacia mí, la pobre y desvalida damisela que no había presenciado una pelea en su vida.

.- Ataque furioso de la cobra imperial! – Y tras su grito de guerra, levantó su pierna derecha, apuntando perfectamente a mi entrepierna.

Y que no es por presumir- Shina acaricia de manera sobrada su hombro- pero mi afición a las películas de acción japonesas, chinas, tailandesas, coreanas e incluso americanas han despertado en mi un instinto de lucha y unos reflejos combativos nunca antes usados. Talvez también tenga a ver el hecho de que en mi infancia tuve varias peleas con los niños de mi clase – yo de pequeña era un poquito repelente y bastante susceptible. A Shina Suzakashi nadie le levantaba la falda ni le tiraba de las coletas. Creo que ahí se empezó a acrecentar el miedo hacia a mí, y que eso es culpable de que ahora esté soltera y sin ningún tipo de compromiso.- lo que me ha convertido en una chica preparada para estar alerta.

Así que cuando Reika avanzó sin ningún tipo de piedad hacia mí, cogí el pie que tendría que haberme hecho sufrir un dolor inhumano, con lo que perdió el equilibrio y acabó tendida en el suelo.

Ates de darme cuenta, el "puño invencible de la anaconda mortal" de Saori me atacaba por la espalda. Lo esquivé a tiempo, agachándome – es penoso reconocerlo, pero en realidad había diez yens que me apresuré en recoger (propiedad de la convaleciente Reika), y encartó perfectamente para hacerles ver que tenía reflejos, atemorizándolas así.

Pero yo no las vi demasiado cohibidas. Es más, todas se habían recuperado y planeaban realizar el tan temido ataque conjunto. Y esta vez no había esterillas. Ni cintas gimnastas.

Pero yo no contaba que esta vez la suerte sí estaba de mi lado – ¡¡¡por fin!- Y mi héroe extorsionista avanzaba cabalgando sobre su bicicleta violeta, con su uniforme- que no hacía para nada juego con la bici-, con sus ojos cerrados, con sus auriculares en sus oídos. Y se estampó de lleno contra mis enemigas reptiles, haciéndolas caer a todas al suelo. Un poco más y me pongo a aplaudir, quien lo iba a decir, Rukawa salvándome la vida! Cuando se la pasa amargándomela día tras día… Aunque fue por accidente. Peor de todos modos, era mi héroe!

.- Quien ha sido el…- Kayao se reincorporaba y miró estupefacta la melena negra tendida incómodamente sobre una bici. Y su cara se fue alzando. Y a Kayao prácticamente le dio un infarto al ver que había entrado en contacto con el dios terrenal, aunque solo fuera con su bici. – Ru-ru-ru-…. Ru-ru-ru…

.- Rukawa-san! – Gimió Saori mientras se ponía de pie- Oh, Rukawa-san, perdónanos por estorbar en tu camino, cuán estúpidas hemos sido al ponernos en medio de tu majestuoso recorrido… Oh, Rukawa-san perdona a estas humildes siervas…

Yo no sé porque se molestan en llamarle Rukawa-san, a este paso que le llamen "Oh, mi divina alteza" y se dejan de tanta tontería. Rukawa por su parte y sin siquiera mirarlas ya estaba poniéndole la cadena a su bici y se encamina, altivo como siempre, al instituto. Yo estaba dispuesta a seguirle – hasta el fin del mundo si hace falta.- pero un:

.- Eh, Suzakaishi, tenemos algo pendiente. No pienses que te vas a librar sólo porque Rukawa-san nos haya honrado con su presencia! - me lo impidió.

Tragué saliva de una forma casi dolorosa. Y entonces lo sentí. Un brazo rodear mis espaldas. Un brazo largo, blanco y fibrado que pasaba alrededor de mi cuello.

.- Dejadla en paz. Ni se os ocurra tocarla. – Impuso autoritario. Y, si llego a olvidar el incidente de las navidades, creo que incluso podría haber llorado de la emoción.

Las que sí se pusieron a llorar fueron el cuarteto viperino, que salieron huyendo hacia cualquier descampado abandonado a fumarse unos porros para olvidar el terrible suceso. Es que ni yo me lo creo.¡¡¡Su Rukawa-san me había defendido! Creo que ya no le podré llamar Iceman, al fin y al cabo tienen un mínimo de conciencia y caballerosidad… aunque creo que tampoco alcanzaría la categoría humana… lo dejaremos en Foxman, ni para mí ni para él.

La emoción opacaba todos mis sentidos. Me abalancé sobre el cuello de Rukawa con un salto digno de mi gato y me abracé a él mientras ponía mi cabeza en su omóplato y le estrujaba cual cobra lo haría con su víctima.

.- Oh, Kae, Kae! – Perdona? Le llamé Kae? Y que pensará ahora de mí, que soy una de sus cursis y fervientes admiradoras? Bueno, supongo que ya hemos vivido juntos suficientes experiencias como para tomarme esas confianzas… no? – Me has salvado la vida, me has salvado la vida! Al parecer es verdad que tienes sentimientos, Kae! – En esos momentos yo estaba exaltada de la emoción.

Rukawa había empezado a caminar sin importarle con yo estuviera colgada de él, aprovechando para sobarle un ratito, y dando grititos de alegría.

.- Hum- murmuro él restándole importancia a su heroicidad.- No puedo permitir que te pase nada… - Y cuando yo ya estaba desvaneciéndome a un mundo de color rosa donde él y yo vivíamos felices por siempre jamás, él terminó su frase – Te necesito sana y salva para…- su mirada (expresó algo!) adoptó un aire confidencial mientras susurraba – "nuestra misión"

"Nuestra misión?", por dios, pero será cínico el tío! Creo que todos teníamos muy claro que ahí la única que iba a pringar era una humilde, modesta y bellísima servidora despiadadamente chantajeada por ese pluscuamperfecto ser que volvía a ser Iceman en mi lista particular de apelativos personalizados. Ya ni siquiera se merecía ser Foxman, el zorro salvador.

Y así seguía yo, en un severo contacto con mi dios terrenal cuando, justo al entrar al instituto, en el patio, nos sorprendió una melodía de voces extremadamente agudas que entonaban la melodía universal por excelencia…

"Cumpleaños feliz!

Cumpleaños feliz!

Te deseamos Rukawa-san

Cumpleaños feliz!"

Era el comité de bienvenida del club de animadoras obsesas. El encargado de felicitar a Rukawa en aquel día tan especial. El día de año nuevo, oseasé ayer, había sido su cumpleaños. El día más feliz del año para todas ellas, pues era cuando su queridísimo Rukawa-san había salido de las profundidades de su progenitora bañado en sangre y llorando como un poseso. Ahora ya tenía diecisiete años unas facciones y unos músculos dignos de un dios y un club integrado por más de cien y sangrientas animadoras que acababan de ver, justo antes de cantar el cumpleaños feliz en inglés a lo Marilyn Monroe, como su majestad aparecía por la puerta abrazado a la misma pervertida que se había atrevido a usurparle la virginidad.

Y yo era chica muerta. Lo sabía sólo con ver su mirada inyectada en sangre y sus caras de estupefacción, sus murmullos de incredulidad y los desmayos de las más sensibles. Por como la forma semicircular del coro que habían formado para felicitarle al dios terrenal un año más de existencia se iba cerrando hasta formar un círculo en torno a mí. Y cuantas veces he vivido esa misma escena.

Y lo más racional por mi parte hubiera sido despegarme de Rukawa y salir huyendo antes de que reaccionaran y volvieran a tenderme una emboscada al largo del pasillo. Peor es como esas veces que al meter los dedos en un enchufe- no es que yo lo haga a menudo.- y te da la corriente, en vez de sacar el dedo tu acto reflejo es meterlo aún más. Pues eso, al ver como empezaban a avanzar lentamente, rodeé a Rukawa con mis brazos en un emotivo abrazo, al tiempo que pasaba mis piernas por su cintura. Deprimente, patético, y creo que es una cosa que no hubiera hecho ni tan solo bajo influjo del alcohol…pero bajo la amenaza del ataque del ejército de Rukawa soy capaz de cualquier cosa.

.- Por Dios Rukawa, dime que eres una buena persona y me salvarás por segunda vez en el día de hoy….a que sí? – Le dediqué mi sonrisa más encantadora y esperé a que surtiera efecto.- Recuerda que soy tu pieza clave para esa pelota de los Bulls, ah?

.- La pelota es de los Lakers- Susurró letal mirándome como si me tuviera que matar

.- A, bueno, perdona de los Lakers, de los Lakers… pero no me cambies de tema, que me van a matar

.- Otra vez?

.- Sí, si soy propensa a este tipo de cosas es por tu culpa… que les das? – Se encogió de hombros. Un carraspeo y varios llantos hicieron que cayéramos en cuenta de que las animadoras-coristas aún seguían allí y abandonáramos nuestra conversa (más bien mis súplicas).

Baje de Rukawa y les dije a ellas:

.- Chicas, aceptadlo. Vuestro Rukawa-san no va estar soltero y sin compromiso para siempre…- Y tras estas declaraciones, aproveche su aturdimiento y sus gritos y lágrimas contenidas para huir, arrastrando a Rukawa por el brazo, que se había adormilado y seguía con su estoica expresión.

Aquello terminaría en una gran masacre. Había reconocido que Rukawa era mi novio, aunque no fuera verdad. Merecía la hoguera. Peor me daba igual, ahora caminaba junto a Rukawa por un solitario pasillo, lo cual me hizo recordar que llegaba al menos media hora tarde… y que tenía gimnasia. Me paré frente a la puerta del gimnasio sin atreverme a despedirme de Rukawa – ya había habido suficiente espectáculo por hoy- y entré, abriendo la puerta con sigilo.

Estaban haciendo la prueba de la barra. Podía delatarme ante Tayama yendo al vestuario de las chicas dando una detallada explicación sobre mi aventurita o… o podía ir al de los chicos, que ese día no hacían gimnasia porque les estaban dando una "charla" (debe ser parecida a la que nos dieron a nosotras sobre tampones el mes pasado), con mucho sigilo, ya que estaba a la entrada, y no como el de chicas, que se situaba al fondo. "Eres genial, Shin" me dije a mi misma, por fin una vez pensaba de una forma coherente y meditada, sin recurrir a mis malditos impulsos.

Aproveche que quien estaba en la barra era Mari, con lo que Tayama la miraba fascinado – la muy rastrera se ha convertido en su alumna favorita- y entré en el vestuario. Me cambié rápidamente, y salí. Tayama estaba anotando algo en su cuaderno, así que no me vio. Me introduje en la fila rogándole a todas las que formaban parte de ella que no hablaran, poniendo mi índice sobre mis labios.

Cuando me llegó el turno, salté ágilmente sobre la barra y empecé a hacer las posturitas ensayadas en clases anteriores. De que me sirve saber hacer el pino sobre una superficie de no más de diez centímetros de ancho, ah? Qué utilidad práctica puede tener este al largo de mi vida, si no voy a ser Indiana Jones y pienso llevar una vida relajada alejada de cualquier tipo de peligro que requiera hacer esa pose? Pues se ve que Tayama no lo entiende.

Estaba yo sosteniéndome sobre un solo pie, con las manos extendidas en horizontal, al igual que una de mis piernas, cuando algo me sobresaltó e hizo que yo casi perdiera el equilibrio.

.- Oh,. Increíble, Shina, lo estas haciendo muy bien. Perfecto, para ser tú. Creo que te pondré un diez… - Un momento… Tayama estaba reconociendo que Shina Suzakaishi en cuestiones deportivas hace algo bien? Es más, me iba a poner una matrícula de honor por mi formidable equilibrio? – Rememoremos todos mi aventura con los patines.- ahí había algo que no me olía demasiado bien…- Claro que tal vez debería bajarte la nota a un insuficiente por llegar media hora tarde.

.- Eh…- Le saludé desde mi atípica postura y me reincorporé, quedando derecha sobre la barra- yo no he llegado media hora tarde…- Y ladeé la cabeza y le miré con la mirada más inocente de todo mi registro de "miradas de Lolita".

.- Que no? Que no? – Claro que Tayama no es Humbert Humbert y no sucumbe a mis encantos- Y dónde has estado todo este rato? He pasado lista!

.- Bueno eh… déjeme acabar no he llegado media hora tarde… tan sólo veinte minutos – Y el grito de Tayama me forzó a bajar de la barra, puesto que pedí el equilibrio, y resonó por todo el gimnasio.

.- Suzaaaaaaaaaaaaaaaaaaaakaishiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii! – Rugió- Ya me puedes estar dando una excusa creíble por todo esto!

.- Pues…

.- Y recuerda que no creo en los extraterrestres!

.- No cierre su mente a los descubrimientos de vida interplanetaria, sería muy egocéntrico pensar que somos los únicos…

.- Shina! – Vociferó

.- Vale… - Me llevé las manos a los ojos para hacer ver que lloraba, y aproveché para mover la lentilla a través del párpado. Cuando volví a abrir los ojos, los tenía humedecidos y enrojecidos – Señor Tayama… mi hermana ha tenido un accidente de tráfico terrible! Y está en coma, y no sabemos si vivirá, y yo… y yo… - Rompí el llanto

.- Oh! Eso es terrible! – Tayama compadeciéndose? Quien tiene una cámara de vídeo?

.- Pero… Si eres hija única, ShinaVeis cómo lo de Mari no es una adorable ingenuidad, si no una maldad sádica disfrazada de estupidez?

.- Se acabó – Gruñó Tayama- No puedes ser sincera? – Me ahorre el contestar no a aquella recíproca pregunta

.- Sí… la verdad es que… la verdad es que una banda de féminas callejeras me ha parado en la puerta y me ha querido pegar… hasta que he logrado quitármelas de encima…

.- Castigada! Esta tarde en el aula de castigos, de cinco a seis y media!

.- Pero si es verdad! Se lo juro! Pregúnteselo a Rukawa!

Pero las miradas de las integrantes del club, y los llantos de las coristas aún no recuperadas de espanto, hicieron que tomara la decisión que era mejor pasar una hora en el aula de retenciones, que cuatro en el gimnasio dando explicaciones.

El timbre sonó y todas fueron a cambiarse. Yo me acerqué a Tayama.

.- Oiga, profesor Tayama, que lo siento…- me miró inquisitivo- y que… había dicho enserio eso del excelente?

.- No! – Dijo secamente- Lo dejaremos en un… notable

Un notable! Algo positivo tiene que tener todo esto, aún sigo reacia a creérmelo… Un notable! Yo! En gimnasia!

Me fui casi dando saltitos al vestuario, por fin tendría la ducha para mi solita y podría recrearme un cuarto de hora con el agua caliente, pero algo me decía que me equivocaba… Tal vez fueran sonidos guturales y carcajadas que yo ignoré creyendo que esta mis compañeras estaban armando más jaleo del habitual… Nuevamente, Shina iba equivocada. Me di cuenta de ello cuando abrí la puerta y apareció ante mí el paraíso de dioses terrenales, cuerpos de los cuales se encontraban con poca ropa y perfectamente moldeados. Los de tercero. Tenía la oportunidad de enfrentarme cara a cara – más bien cara a abdominal- de todos los sex-symbol de colegio reunidos en apenas 20 metros cuadrados de baldosas blancas, perchas y duchas. Pareció que el tiempo se hubiera detenido y la imagen de todos ellos congelado frente a mis castos ojos, que deleitados por la imagen se abrieron de par en par.

.- Eh…eh…eh… - reaccioné cuando vi que varios no llevaban ropa. Me sonrojé, y empecé a murmurar precipitadamente – losientolosientolosientolosiento!

Pero antes de cerrar la puerta, uno de los más atractivos – Dios maldiga mis hormonas – Me cogió por el cuello de la camisa y me arrastró hacia el interior del vestuario. Dos chicos que no estaban nada mal cerraron la puerta. Oh, oh, aquello me sonaba a peli de porno hard core – no es que yo las vea, eh?.

.- Tranquila, Tranquila, no hace falta que te asustes, tía – Dijo uno de los que me habían encerrado allí- que no nos importa eh? Te puedes cambiar con nosotros, guapa.

.- A sí…si, si, si… bueno, pero no importa, que estamos muy…muy…estrechos, aquí… mejor cojo mi mochila y me, me… me voy… voy al vestuario de las chicas, eh? – Balbucía yo intentando sonar convincente

.- No pasa nada, hombre! Si nos sobra espacio!

.- Sí! Ya empezábamos a preguntarnos de que maricón sería esto! – Y el emisor de esta frase cogía con ambos manos una prenda que podéis adivinar a quién pertenecía. Era un tanga gris con un bonito gatito negro dibujado en la parte delantera. Todos empezaron a reírse mientras me daban fuertes y viriles palmadas a la espalda.

.- Que bonitas, Suzakaishi – Avancé decidida al frente y le arrebaté mi ropa interior al moreno. Aquello empezaba a ser serio, todos los de tercero me sonreían lascivos y yo me dividía entre alegrarme, porque había ligado y asustarme, porque no eran más que una panda de pervertidos.

.- Me voy! – Cogí mi bolsa de deporte, pero me paré en seco al ver que aquellos dos guardas seguían pegados a la puerta.

.- Shinita, Shinita… dónde vas tu tan bonita? – Dijo un de ellos

.- Y tan pequeñita?- Complementó el otro acompañado por las risas de todos aquellos ninfómanos.

.- Mira Shinita –y seguían con las confianzas…- Si tu sales, Tayama te verá. Y tu no te llevas muy bien con él, cierto?

.- Mmm… eso no tiene nada que ver

.- Y si le decimos que te has metido para espiarnos? Shina Suzakaishi en el vestuario de los chicos! – Alzó una ceja dando a entender que aquello era una amenaza en toda regla.- Con la fama que tienes, no sé yo si te creería…

A este paso, acabaré por decirle a Rukawa que ya se puede buscar a otra par "nuestra misión", si yo solita me creo la fama de adolescente con perversas intenciones, no necesito sus panfletos. Comparado con esta escenita, aún serían poco perjudiciales a mi reputación.

.- Iros todos a la mierda, cerdos – Dije mientras cogía mi toalla y me metía en la ducha.

.- Te vas a meter con ropa? Vamos Shina que hay confianza! – Y todos continuaron riéndole la gracia aquel maldito gracioso.

Cerré la puerta con cerrojo y lamenté que no hubiera más protección… eran capaces de tirar la puerta abajo con tal de verme desnuda. Me quité ese horrendo chándal que nos obligan a ponernos en gimnasia, el sujetador, las barda, y lo colgué todo en el borde superior de la puerta. Abrí el agua fría – la necesitaba para calmarme un poco – y empecé a enjabonarme.

Si lo pensaba, era el sueño de miles de chicas que uno de aquellos bomboncitos le tiraran los tejos… claro, que tan bien había muchos callos con el cuerpo grasiento, y la mente sucia, de esos que se pasan los fines de semana viendo pelis porno bajadas de Internet que no me hacían un pelo de gracia. Claro que mi narcisismo afloraba por todos los poros de mi piel, más de veinte tíos consideraban que estaba lo suficientemente buena como para amenazarme y conseguir verme desnuda. Parecía que todos los tíos del Shohoku se habían aliado para dejar mi reputación en el sótano mediante una continua exposición de mi cuerpo.

Eso que escuché unos susurros por detrás de la puerta. Y bajé la vista. El margen de espacio vacío que hay entre el suelo el inicio de la puerta. Dos ojos extasiados intentaban mirar un poco más arriba de mis muslos. Mi boca se abrió tanto que hubiera podido entrar por allá un caimán y no me hubiera ni enterado.

.- Seréis Ceeeeeeeeeeeeeeeeeeerdos! – El gritó manó de las profundidades de mis entrañas con una fuerza que me sorprendió incluso a mí. Cogí la toalla, la puse en torno a mi cuerpo arrepintiéndome por primera vez de apenas me cubriera los muslos y salí hecha una furia de la ducha. O al menos lo intenté. La puerta no se podía abrir, intentaban bloquearla. Le pegué una patada que me hizo descargar parte de la rabia, y cayó al suelo, o más concretamente encima de todos los tíos que me esperaban libidinosos tras esta.

.- Mierda, ahora que lo había conseguido! – Dijo alguien cabeza del cual se asomaba por encima de la ducha continua. El que le sujetaba, en plan caballito, suspiraba resignado.

Salí de la zona de las duchas para adentrarme a la de los bancos. Y vi a uno de los pervertidos que se había atrevido a espiar mi inmaculado cuerpo.

.- Túúúúúúúúúúúúúúúúúúúúú! – Dije mientras me acercaba a él y le señalaba con mi índice. Mi al otro – Y TÚ… VOSOTROS!

.- Bueno, Bueno, la gatita Shinita al ataque, saca sus garras – Me giré hacia el comentarista.

.-Mira, maricón, como no te calles te juro que te arranco los huevos de una forma un tanto dolorosa, cappicci? – Dije guiñando un ojo y en un tono que evocaba al recuerdo de Don Vito Corleone.- A todos! Os pienso matar como que me llamo Shina Suzakaishi, degenerados! Tú! – Me volvía hacia el primer acosador. Este me miró espantado y apunto de salir a correr – Como te llamas? – Gruñí – Contesta!

.- Sa…sa…Sasuke Minamino! – Murmuró

.- Muy bien Sasukito, ahora me vas a decir porque coño te ha dado por mirarme mientras me duchaba.

.- Pues…pues…yo…yo…no…

.- Mírate cariño – Y le volví hacia el espejo- Eres un enclenque feo de cojones… lo sé, va a ser difícil perder la virginidad. Peor hasta que tengas dinero suficiente como para pagarte una puta, para hacerte las pajas, te bastas de tu imaginación, las pelis y las revistas. A mi, me dejas en paz, que tampoco hay mucho que ver! Lo entiendes? – Me miraba aterrorizado y casi apunto de llorar – Lo entiendes, he dicho?

.- S-s-sííí…- Susurró.

.- Y tú!

.- Yo…yo… lo siento! – Dijo el segundo voyeur, arrepentido y asustado.

.- Bien! Pues ahora mismo…- Pero algo me interrumpió.

.- Uuuuuuuuh! – El degenerado que había empezado todo aquello salí de la puerta del lavabo gimiendo lascivamente mientras se contoneaba. Y llevaba puesto mi sujetador rosa chicle. Y mi tanga gris del gatito por encima de unos boxers que intentaban meterse por debajo de mi ropa interior. El resto de pervertidos se arrumbó contra la pared, sintiendo una terrible compasión por su compañera, al que le esperaba un horrible destino.- Uuuuuuuuh! – repitió – Miradme todos, soy Shina Suzakaishi y estoy súper buena de la muerte, a que sí? Podéis llamarme Shin, ya sabéis, soy una Lolita tremendamente sexy, te vienes, guapo? – Y contoneó las caderas mientras aflautaba la voz para imitarme. Y acabaría teniendo esa voz de por vida…

.- Que coño haces? – Dije mientras la velocidad de mi respiración se incrementaba y mi ceño se fruncía aún más. No sé por que lo pregunté, alo mejor albergaba esperanzas de que aquella inverosímil situación tuviera una explicación coherente.

.- Yo? – Preguntó mientras hacía ver que se sacudía el pelo y reía estruendosamente – Pues pintarme las uñas, tía! De un color rosa súper mono… no te parece hiper mega fuerte de la muerte que lo esté haciendo, si el rosa no combina con mis ojos? – Me acerqué a él lentamente

.- Yo no soy ni una pija, ni una cursi que se preocupa constantemente por su aspectos, te enteras?

.- Si, ya, saca los pompones, tía, que vamos a súper animar, sabes?

.- Ni una animadora

.- Oye, Hioki, déjala en paz, de verdad…- Le advertían sus amigos

.- Si yo no he hecho nada? . Y me miró inocentemente. No ves que soy tan adorable y tan ingenua… - Y se llevó las manos al pecho, más concretamente a mi sujetador (rezo por que no se dieran cuenta de que era una 85 – antes que nada aclarar algo, eh? Yo tengo una noventa… pero dicho modelo daba bastante de sí y…) y empezó a hacer como si se pellizcara los pezones – Yo, desnuda otra vez, que raro no? Súper fuerte de la muerte tía, Rukawa te quieroooooooo!

Uy. Uy. Lo había logrado. Aquel graciosillo travestido, que correría una suerte peor que la mía había logrado sacarme de mis casillas. Por perder de nuevo la decencia, me había tocado los cojones. Serrando mis dientes y sin poder contener ya la furia visceral que se gestaba en mi interior, completamente pacífico hasta la fecha, acecharon contra el payaso que se creía gracioso.

Avancé hacia él, mientras se reía. Sus compañeros miraban la escena, intuyendo lo que iba a hacer, y murmurando palabras de condolencia hacia su sentenciado amigo.

.- Vamos, Shin, vamos a aaaaaaaaauch! – Mi rodilla encajó perfectamente con sus partes. Técnica perfeccionada y entrada con Rukawa. El chico cayó al suelo, haciendo verdaderos esfuerzos por que sus lágrimas no se escaparan junto a su dignidad. Me aparté el pelo en un altivo y vívido ademán y le sonreí.

.- Nunca – Intenté amenazarle con la mirada – Y repito, nuca… Te metas conmigo, me entiendes? – Hioki seguí aferrándose a sus partes con fuerzas y rodando por el suelo- He dicho si me entiendes…

.- Sí!

.- Vale. – Me giré a los demás – Oigo yo un solo rumor o comentario de esto, y experimentareis algo parecido a lo de él. Me entend…

.- Sí, sí! – Se apresaron a afirmar todos

.- Y antes que nada… que sepáis que mis ojos combinan con todo!

Y dicho esto avancé por el vestuario, abría la puerta, y salí decidida a encerrarme en el lavabo durante los próximos cincuenta años. Pero se me olvidaba algo, lo de siempre. Por si alguien se había perdido las muchas partes de la historia de mi adolescencia en que aparezco desnuda enfrente de un importante colectivo de estudiantes, se ha vuelto a repetir. Y esta vez enfrente de MuscleTeacher. Mi perdición a la vuelta de la esquina – o más concretamente del plinton, pero vamos…

.- Shina… - Susurró al verme envuelta con una toalla que no me cubría ni la parte inferior de los muslos. Silencio. Yo quería viajar al centro de la tierra durante un par de siglos. Pero Tayama se decidió a hablar antes – Que… que… hacías en el vestuario de los chicos y qué… qué…

.- Esunalargahistoriaquepuedocontarlesimedatiempo…. – Balbuceé esperando a que se le pasara el aturdimiento

.- Pero serás…. Pero serás… Shina Suzakaishi! A mí despacho!

.- Sí! – Bajé la cabeza arrepentida, avergonzada, humillada, y miles de cosas de las que no voy acordarme ahora. Me dispuse a seguirle al cuarto de mantenimiento – Pero antes vístase! Ya estamos hartos de que se pavonee en ropa interior por todas partes!

.- Yo no…

.- Cállese! – Me gritó sulfurado

.-…

Me giré para volver a vestuario – supongo que después de lo sucedido me dejarían en paz – aunque me quedé helada durante unos instantes cuando él me amenazo por lo bajo:

.- Y no espere salir viva…

A esto le llamo yo levantarse con el pie izquierdo.

Pero para variar, no es lo peor. Me acabo la pizza y sigo.

Habiendo sobrevivido a unas de mis ya rutinarias aventuras, se despide a punto de cortase las venas:

Shinita, la gatita de las garras afiladas – es que se ve que ahora me llaman así-.

Notas de la autora:

Una cabeza castaña se asoma por la puerta.

Narumi: Vaya, parece que no hay lectores furibundos, menos mal… - Una lluvia de tomates, y demás hortalizas cae sobre ella. – No sé para que c--- digo nada…

T.T Perdón! Lo siento! Yo tenía ya tres capítulos escritos, lo juro! Pero haciendo limpieza de archivos los debía borra o algo, y ahora… y ahora… T.T Volver a empezar… no!

Podría llenar más de tres páginas de Word con disculpas y excusas pero no lo haré, porque les aburriría y de todas maneras me seguirían odiando. Así que varias cositas:

1.- Puede parecer que es un fic excesivamente lineal. Vamos, no puede parecer, lo es. Casi en cada capítulo, las aventuras de Shina han seguida la estructura de: Chica con mala suerte topa con dios terrenal de una manera penosa que la deja en ridículo, y desnuda a ser posible. Más tarde, tiene un sangriento encuentro con animadoras, con profesor de gimnasia, con "mejor amiga"… Encuentro que incrementa su narcisismo con adolescentes de hormonas aceleras, y más perdidas de ropa.

Ya, a mi defensa sólo puedo decir que era completamente necesaria para introducir la personalidad de la protagonista y ablandar algo su relación con Rukawa… y bueno, que este a sido el último capítulo oficial que sigue esta estructura! Sí! Habrás un par de capítulos más de transición – bastantes flojos, lo avanzo ya de antemano – pero a partir de ahí, ya variará un poco la cosa, la recuperación de la pelota de Tayama, una fiesta nocturna de desmadre, líos amorosos, viajes a la playa y muchas cosas más. Tengan paciencia, y serán recompensados. Si no le gusta, le devolvemos su Review xD

2.- Hablando de Reviews… Gracias, gracias, gracias, gracias, gracias, gracias… y podría llenar miles de páginas diciendo lo mismo. Sé que no hay mayor forma de expresarla que contestarlos, ya. Pero verás, es tanto lo acumulado que a estas alturas ya se me hace imposible contestarlos todos uno a uno. Pero prometo, por Snoopy y todo lo que quieras, que todos los que me dejen partir de ahora los pienso contestar, de veeeeeras. En serio, miles, miles, miles de gracias. Sin vuestro apoyo, este fic habría dejado de escribirse a partir del capítulo cuatro, porque creo que a estas alturas todo el mundo conoce mi vicio de empezar cosas para no acabarlas…

3.- Contesto algunas dudillas generales por encima. Tanto Shina como Rukawa se encuentran en segundo curso de la preparatoria, así que Kae tiene 17 y Shina 16. Y aunque parezca imposible, bueno, acabarán entablando una bonita amistad… Shina no está enamorada de Rukawa, ni se unirá a su equipo de animadoras, pero reconoce que está terriblemente bueno y que se derretiría cada vez que tiene el mínimo contacto con él.

Algo más? Ah! Shina puede parecer la típica chica superficial que se lo cree bastante, que adora maquillarse, el color rosa, criticar a la gente con sus amigas, criticar a sus amigas con la gente, ligar con todo tipo de chicos y comprar ropa compulsivamente, si es cara y de marca mejor. Bueno, pues más o menos es a sí xD. Sólo que tampoco es estas que van de divas sobre todos lo demás, que Shina vive en su mundo de barbies pero también deja vivir. Como muy bien decía Angel Némesis (lo que me recuerda que tengo que actualizar un fic de BP…) este tipo de personajes suelen ser siempre las antagonistas. Pero decidme, no estáis cansadas de ver Mari Sues humildes y modestas a pesar de su gran belleza e inteligencia? (vómito, vómito). Ummm… pues creo que nada más xD.

4.- Por si alguien la ha leído, he publicado una nueva historia, "Tu último disparo", que más que nada es la de Beyond the Ice enfocada desde otro punto de vista. Lo primero, recomendarla xD – autopublicidad on- Si os gusta el misterio, la intriga, la acción, el yaoi, la novela negra, leeros este apasionante thriller y ya puestos, pues me dejáis un Review xD La pienso continuar en breve, por el momento, sólo disponible el epílogo –autopublicidad off – Y segundo, por que al parecer lo que más éxito ha tenido a sido el final de mis notas de autora… La verdad es que eso no tendría que haberlo publicado, pero como tengo la manía de escribirlo todo en un mismo documento… La cosa es, creéis que debería publicarlo en un fic a parte como: Rukawa sadismo y sus derivados? Trataría sobre la nueva moda de hacer sufrir a Ru – que me encanta – y demás cosas anecdóticas de los fics de SD… vosotras decidís.

Creo que voy a despedirme ya, aunque tenía que decir más cosas… pero me da una vergüenza tremenda el hecho de que mis notas de autora acaben ocupando más que el fic en sí, aún sin contestar Reviews… Alguien sabría decirme porque me enrollo tanto?

Y, se despide, dejándoos en paz al fin…

Kitty.