La carrera

Izuku no podía creer que Katsuki Bakugo lo hubiera citado a la salida con una nota, probablemente sería algo problemático pero tener la oportunidad de hablar y volver a pasar tiempo juntos era una idea fascinante para él; en un principio sus sentimientos eran de admiración por un chico tan fuerte y valiente, pensó que al llegar la valoración de subgénero si el otro resultaba ser un alfa no tendría oportunidad de verlo más.

El día que podría ser el peor para Katsuki definitivamente era el mejor para "Deku", descubrirse como un alfa le daría la oportunidad de estar con Bakugo entre los mejores, pero cuando se enteró que su amigo de la infancia pertenecía a los omegas (Porque cierto compañero descerebrado no podía tener la boca cerrada), otro tipo de intenciones llenaron su cabeza, de un momento a otro Bakugo dejó de ser un líder, una imagen a imitar, ahora lo veía más humano, incluso más hermoso, más sensual... Izuku no dejó su mente volar por ese sendero, probablemente las feromonas de omega ya le estaban haciendo efecto, incluso con medicamentos, podía sentirlo en cualquier parte de la escuela, era algo que no le pasaba con otros omegas pero siempre creyó que se debía a la estrecha relación que tenían de pequeños.

Hablando con sus compañeros alfas y betas sintió la pesada mirada de Bakugo en su espalda, "¡Dios!, tiene más tacto un oso abriendo un pescado", pero el hecho de recibir tanta atención del rubio lo tenía un poco engreído, luego vio al sujeto de cabello rojo de la clase beta junto a él y su expresión cambió radicalmente, cómo era posible que estuviera sonrojado hablando con alguien más, ¿serían amigos cercanos? ¿Tal vez algo más? esto definitivamente era algo malo, nada pasaría jamás entre omegas pero un beta podría interponerse seriamente en el camino si no lo reclamaba pronto… ¿reclamarlo? definitivamente ya se estaba volviendo loco.

-¿Midoriya Kun? te hemos hablado desde hace un rato, ¿estás enojado? para ser una persona tan tranquila tu cara definitivamente está asustando a varios-Intervino Iida- Debe existir una gran enemistad entre ese omega fuera de control y tú.

-No es eso Iida Kun-Momo siempre lista -El interés que tienen entre ellos es de tipo carnal.

Izuku se limitó a escuchar como un genio le explicaba al otro sobre la estructura genital de alfas y omegas y por qué estaba afectando el juicio racional del ser consciente; rodó sus ojos cuando Iida por fin entendió después de quince minutos que a Midoriya le gustaba Bakugo

"Son unos románticos" pensó, pero teniendo en cuenta que su amiga era la presidenta de la clase beta, obtuvo toda la información sobre este "Eijiro" y su indefensa relación con Katsuki; ahora solo le hacía falta averiguar las intenciones del rubio con la nota.

La tarde pasó tranquilamente, pues las tareas asignadas habían sido cosa de niños, cuando llegó al lugar de la cita, allí estaba, mirando de un lado al otro como un cachorrito perdido, apenas lo vio se acercó y atacó:

-Tenemos una historia bastante complicada tu y yo, hoy es el momento de saldar cuentas-Le gritó como si la ofensa fuera imperdonable-Si logro vencerte, me cederás tu lugar en la clase A-

Definitivamente la personalidad explosiva de Bakugo, era su rasgo más distintivo e Izuku quizo aprovecharse un poco de la situación.

-Si pierdes, te llamaré como yo quiera- terminando la frase ya lo tenía del cuello, nada nuevo.

-Si crees que puedes subestimarme solo por ser un omega, también te puedo hacer papilla cuando quieras-escupió con rabia.

-Nunca te subestimaría, sé lo mucho que te esfuerzas, realmente creo que puedes ganar, pero esta apuesta debe ofrecer algo interesante a cada competidor-

Izuku apeló por el lado racional que sabía existía en medio del fuego, la ira y los pelos puntiagudos de su cabello, Katsuki era muy listo y también era una madre siempre preocupándose por los demás, él sabía que defendió a Ochaco y que se había metido en más de una pelea por defender a otros omegas, conocer tantas cualidades de Katsuki que otros no le hacía un poco vanidoso.

-Acepto tus términos-Dijo el rubio entre dientes.

Aún existían dudas sobre la naturaleza omega de Katsuki, siempre tan salvaje y desafiante, la mayoría de omegas eran dóciles, tímidos o serenos, pero lo que más le asombraba a Izuku es lo maravillado que estaba con estas "Cualidades" tan particulares.

-Muy bien, me ubicaré en la línea de meta, daremos una vuelta al colegio entero para terminar aquí, hace años que no realizamos algún tipo de actividad juntos y me alegra que te acerques voluntariamente, me hace falta hablar contigo-Por un momento lo vio sonrojarse y sonrió.

-Solo me verás de cerca en la meta "Deku".

Katsuki tenía que reconocer que todo este embrollo de realizar una carrera como tratando de reafirmar su hombría era completamente absurdo, aún si Midoriya perdía la escuela jamás permitiría que un omega pasara a estudiar con los inútiles de los alfas que exceptuando tres tipos (entre ellos Izuku) solo servían para que el salón no se viera vacío; no podía, definitivamente no podía aceptar que ese niño tan débil le ganara en la vida, que lo dejara atrás, que lo olvidara; lo mejor sería no pensar en ello, él estaba siempre presente en su cabeza, tal vez no era odio y envidia, tal vez había algo más, pero en este momento quería ser tan infantil y ridículo como fuera posible si eso lo dejaba ganar.

Contaron hasta tres y corrieron lo más rápido posible rodeando la escuela por el exterior de la misma, iniciaron bastante iguales, no había notado lo mucho que había cambiado Izuku, estaba más alto, se veía más atlético, hasta más fornido, tal vez no fue tan buena idea la carrera, pero el honor de un omega rebelde estaba en juego y puso su propio entrenamiento en evidencia, Katsuki tomó la delantera y pasó delante de Izuku con una sonrisa bravucona, en la última curva ya llevaba una buena ventaja, pero acercándose a la meta sintió todo su cuerpo palpitar.

Trató de ignorar los espasmos que estaba sintiendo, tal vez era el calor de tener todo el día el tonto uniforme abotonado hasta el cuello, cinco metros antes de la meta su cuerpo cedió y el suelo se acercó violentamente, sentía mareos y calor, mucho calor, su cuerpo estaba ardiendo y el tonto de Midoriya había tenido tiempo de cruzar la línea y volver por él, mientras él solo podía observarlo y desearlo.

-Katsuki...estás en- se calló mientras tomaba aire olfateando el aire- estás en celo.

Bueno, allí estaba definitivamente la prueba que era un omega, Katsuki entró en calor con Izuku presente y sus manos picaban por tocarlo, no tendría una oportunidad como esta todos los días, su instinto de alfa le exigía morderlo, pero no podría hacerle esto, Bakugo debe elegir a su pareja antes de ser marcado, de todos modos eso no lo detuvo de sujetar su rostro y plantar fuerte beso, hubo resistencia al principio pero poco a poco el beso se fue profundizando y volviendo más salvaje, solo se separaban para tomar aire, Izuku empezó a tocar toda la piel que podía retirando la camisa rápidamente, cuando llegó a los pantalones, Katsuki volvió a pelear y le dio un golpe en la cara.

-Suéltame imbécil yo..-Izuku lo silenció con otro beso.

Izuku Midoriya vió la necesidad de su amigo de la infancia y se estaba aprovechando de ello, pero su cuerpo no quería cooperar, solo quería tomarlo allí y hacerlo suyo, cuando tuvo la suficiente fuerza mental para soltarlo la imagen de un desordenado chico con los labios húmedos e hinchados le impidió marcharse.

-Izuku-Dijo suavemente, por un momento parecía que no lo había dicho.

Sus ojos se encontraron e Izuku saltó sobre él quitando sus pantalones, nunca le habían llamado la atención los hombres pero ¡vaya que era una buena vista!, Izuku tocó las hermosas piernas de Katsuki bajandole la ropa interior y tocando su pene húmedo de su propia semilla comenzando a esparcirla por toda la base, acariciándolo de arriba hacia abajo una y otra vez, el rubio trató de protestar pero Izuku tomó el miembro en su boca y empezó a succionar, todo lo que se podía oír eran gemidos y él sabía que estaba a punto de terminar.

Izuku continuó brindándole placer con su boca, cada vez más rápido mientras observaba su pecho subir y bajar, su rostro sonrojado y su espalda formando una bella curva, sus dedos vagaron a lo largo de las piernas y se posaron en el agujero de Katsuki, rodeando y acariciando, cuando metió el primer dedo sintió una descarga en su boca, Bakugo había terminado en su boca cuando recibió un estímulo en su parte posterior.

Definitivamente la visión de tener a este chico debajo de él tenía que ser un regalo.

Percibió la imagen de un pie acercándose y una corta frase:

-¡TÚ, MALDITO!-Ahí estaba Bakugo de nuevo

Fue lo último que oyó antes que todo se oscureciera alrededor.