Katsuki no se había presentado los dos días siguientes a clase e Izuku estaba bastante consternado con la situación, en su cabeza se repetía una y otra vez la imagen de un omega dulce y dispuesto, pero también lo atormentaba la culpa por haber avanzado sobre su amigo de la infancia, definitivamente después de hablar con sus compañeros decidió visitarlo en casa y confrontar los posibles resultados de su atrevimiento.

Bakugo pasó los últimos días en cama por la fiebre ocasionada por el celo, nunca lo había sentido tan fuerte, pero pudo ser por la adrenalina y las emociones encontradas; su cara ardía de la vergüenza cada vez que pensaba en ello, no podía perdonarse que incluso le permitió meter su dedo "allí", detestaba ser un omega, sentía que no tenía control de su cuerpo, estuvo a punto de rogarle que lo follara en ese lugar, definitivamente había perdido por causa de su naturaleza inútil.

-Katsuki, tu amigo vino a verte-Gritó su madre desde el primer piso.

-No lo dejes subir, estoy enfermo, otro día puede venir-Respondió el rubio pensando en Eijiro.

-Díselo tú, debo volver al trabajo, nos vemos cariño, mejórate-Discutir con una mujer de un genio tan salvaje no era una buena idea.

Esperó un momento y se volvió en su cama dando la espalda a la puerta y sintió una mano consoladora sobre sus hombros, que bajaba lentamente sobre su espalda

-Eijiro vete, estoy enfermo, no de humor para jugar-Se tapó la cabeza

-No soy Eijiro- Respondió Midoriya con unos libros en sus manos-Vine porque estoy preocupado,pensé que no regresarías por mi culpa, quería saber cómo estás y cómo sigue tu cuerpo- Su rostro se sonrojó levemente.

"Jodidamente increíble, casi se convierte en el uke del uke" sus ideas se estaban haciendo borrosas pero no podía evitar que su cuerpo se calentara en la presencia del alfa; tal vez le estaban vendiendo medicamentos vencidos porque no tenía sentido que no existiera auto control en este punto.

-No he vuelto porque estoy resfriado, no soy una niñita virginal que llora por todo, el sexo es algo natural entre alfas y omegas, en esas circunstancias pudo haber sido cualquiera-Bakugo trató de mantener su bravuconería pero se detuvo al ver el ceño fruncido de Midoriya.

-¿Algún beta o alfa te ha tocado?-El aire se hizo más pesado y los ojos de Izuku tenían un brillo asesino-Katsuki…-

-Por supuesto que no hago esas cosas con otros, era un ejemplo, no soy un homosexual-

El peli verde se relajó y puso sus libros sobre la mesa de noche junto a la cama.

-Si hay algo que pueda hacer por ti-preguntó

-Tampoco estoy inválido, aunque sí quiero un poco de agua, en este estado la deshidratación es inevitable-

Izuku le acercó un vaso con agua y al momento de entregarlo pudo rozar sus dedos con los del rubio, su cuerpo también se calentó pero trató de mantener cualquier tipo de pensamiento lujurioso para sí mismo, no quería empezar una pelea de nuevo, aunque verlo beber lentamente le ocasionaba una terrible sed del hombre sobre la cama; Katsuki se movió incómodo como si entendiera lo que estaba pensando su amigo en ese momento, puso el vaso en la mesita mientras una gota se deslizaba por su mejilla hasta su cuello, Izuku estaba ansioso de lamerla, pero se limitó a retirarla con sus dedos mientras notaba la alta temperatura de Katsuki.

-Estás ardiendo. ¿Quieres que te lleve al hospital?-

Bakugo tomó su mano y la alejó de su cara sin soltarla

-Quiero que me digas, qué es lo que quieres-Soltó sin dejar de mirarlo.

Izuku tuvo la reacción que tendría cualquier hombre ante la sexy visión que tenía en frente rogándole, una erección.

Lentamente presionó sus cuerpos cada vez más cerca mientras acunaba a Katsuki contra su pecho.

-Quiero un beso… quiero que tú me des un beso- dijo antes de pensarlo.

Bakugo estaba a punto de salir corriendo pero pudo notar la seriedad del peli verde; la única razón que le pasaba en la cabeza para este absurdo era la necesidad de todo alfa de eregirse sobre un omega, algo de machos dominantes. Bakugo le daría lo que pidió y talvez un poco más.

-No te debo nada- soltó mientras sujetaba violentamente la cabeza de Deku.

No planeaba darle un simple beso, le mostraría quién estaba a cargo, metió su lengua ferozmente y mordió sus labios hasta que los hizo sangrar, notó lo suave que era su compañero, lo dulce de sus labios, incluso su sangre tenía un sabor maravilloso. Notó lo caliente que estaban ambos cuerpos y se dio cuenta que el beso estaba tomando demasiado tiempo y que las manos de Izuku empezaron a explorarlo poco a poco.

Su cerebro se estaba derritiendo, poco a poco sintió los dedos rozar sus pezones a través de su pijama y se estremeció contra él; su cuerpo no le estaba respondiendo, solamente sentía la necesidad de ser tocado, besado, reclamado.

Cariño, olvidé mi teléfono! Te veo en la noche- Escuchó a su madre mientras el color abandonaba su rostro.

Deku voló por la habitación y se estrelló contra la puerta

Bakugo sintió un poco de remordimiento por haberlo lanzado tan fuerte pero también era su culpa por tratar de medirle el aceite*. Al final del encuentro, Katsuki de alguna forma cedió a que Deku lo acompañe a la academia y de regreso mientras se recuperaba.

-Hoy veremos al capitán Toshinori-Dijo Midoriya sin poder ocultar su emoción

Katsuki sabía que el hombre era el ídolo del peli verde, siempre lo había sido, también lo admiraba, solo que él no se desmayaría en su presencia; era la definición de justicia, honesto, fuerte y optimista. Había resuelto tantos crímenes en su historia policiaca que lo reconocían como "All might" claro que tener demasiadas cualidades parecía algo demasiado tedioso y eso le conseguía el respeto de la comunidad en general. Todos quedaron impresionados cuando anunció su retiro como General en la fuerza y nombró a Enji Todoroki en su lugar, aunque igualmente capacitado el señor Todoroki carecía del carisma distintivo en All might.

-¿Si me escuchaste?-Izuku movió sus manos frente a él- Te estaba hablando del estudiante que ingresa hoy por recomendación de la academia militar-

-No me interesa-Bakugo volvió a su mal genio habitual- Mientras logre pasar por encima tuyo no me interesan otros niños consentidos.

-Cielos, ustedes están muy enamorados jajajajaja-Eijiro hizo acto de presencia en el momento oportuno como siempre-No hagas rodar tus ojos, estoy de tu lado, pero este chico puede afectar las posiciones que tenemos y eso es preocupante-

-No realmente, solo debes estudiar más-Respondió Deku

-Definitivamente debes estudiar más- complementó el rubio.

-Dios los crea y ellos se juntan…-Se quejó el pelirrojo.

Los tres ingresaron al recinto y notaron la inmensa cantidad de personas reunidas alrededor de un chico.

Katsuki pudo notar que tenía un cabello un poco extraño, la mitad blanco, la mitad rojo, alto, con una mirada arrogante, fría, músculos firmes, un rostro estilizado. Definitivamente un alfa, todo su ser gritaba "DOMINANTE", justo lo que todo alfa quería ser y el perfil que más odiaba. El chico no estaba abrumado por la cantidad de personas a su alrededor, cuando sus ojos se posaron en Katsuki notó el desdén, el bastardo ni siquiera sentía la necesidad de disimular. Antes de reaccionar notó que Deku había avanzado cubriéndolo, genial, ahora el alfa más débil que un cachorro lo respaldaba.

Sus ojos se posaron fervientes en un posible rival, luego observó a Ida y su rostro se puso confuso, este sujeto iba a revolucionar las cosas un poco aquí.

-Hola chicos, me alegra ver que se están llevando bien- Se acercó el capitán Toshinari-Les presento a Todoroki Shoto, será su compañero a partir de hoy.

-Shoto… qué clase de nombre es ese jjajajajaja-Rió Eijiro-Un momento, ¡TODOROKI!-