Christmas Together
-!Te estoy diciendo que estás metiendo demasiadas cosas en ese carrito!-Reprochó Katsuki exasperado.
-Pero hoy nuestras familias van a celebrar navidad juntas y quiero quedar bien con tus padres-Respondió Izuku (adicto a las compras de temporada)
-Mis padres te adoran, cuando les dije que estábamos saliendo mostraron esa horrenda cara de alivio-Chasqueó los labios-como si fuera un milagro que consiguiera pareja.
-No creo que tus padres piensen de ese modo-Le dio un suave beso en los labios mientras Katsuki gruñía como un oso-Están felices porque saben lo mucho que te quiero Kacchan-
De mala gana Katsuki acompañó a su "Deku" con las compras mientras en casa decoraban y cocinaban, era una situación extrañamente familiar que habían perdido tras los resultados de cierto examen de género. Los padres de Katsuki tomaron la iniciativa de realizar una cena familiar con Izuku y su madre, eran amigos de toda la vida y ahora serían familia.
Al llegar, Izuku fue recibido con los brazos abiertos y con muchas atenciones, los padres de Katsuki estaban maravillados con la noticia, lo estaban mimando de más pero su personalidad tranquila iba de maravilla con las locuras de la casa.
-Oh querido, fue una noticia maravillosa lo de ustedes dos-Expuso la Mitsuki Bakugo (Alfa)-Es como un milagro que consiguiera una pareja, y tan cerca de nosotros, ¡Qué maravilla!
-¡Mistuki! No digas esas cosas, podrías hacer sentir incómodo a Izuku y que luego puede arrepentirse de entrar en la familia jajajajaja-Comentó Masaru Bakugo(Beta).
Katsuki miró a Izuku con la expresión de "TE LO DIJE, DEKU", un poco de reproche y un poco de vergüenza, volteó la cara hasta que la madre de Izuku intervino en la conversación.
-Eso nunca podría pasar, mi Izuku lleva años con su amor platónico por Katsuki-Inko Midoriya (Omega) había tomado algunas copas de vino el cual la mareaba fácilmente.
-¡Mamá!-Gritó Izuku el tomate.
Platicaron, comieron, bailaron, la celebración era íntima y agradable, formaban una bonita imagen familiar, era un poco complicado tolerar los comentarios fuera de tonos de sus padres alcoholizados pero ninguno de los dos cambiaría esta celebración por nada del mundo.
La madre de Katsuki era una buena cocinera, todo estaba delicioso, en especial una galletas en forma de arbolitos navideños, tendría que pedir unas para llevar a casa más tarde; mientras comía notó que Katsuki merodeaba la sala y la cocina apresurado, no le quitaba los ojos de encima mientras mordía las galletas, sabía que algo estaba pensando pero era demasiado tímido y testarudo para confiarle lo que sea, lo vio hacer otra ronda a la cocina, salir con una sospechosa bolsa negra y desaparecer por el pasillo principal hacia la calle.
Era muy raro ver a Katsuki nervioso, pero definitivamente Izuku iría por él y sabría lo que le estaba incomodando; al salir a la calle lo vio sentado en la acera con su bolsa negra en la mano, suspiró en algunas ocasiones, mientras la abría un extraño humo negro salió y supo de inmediato cuál era el contenido; después de todo, en las clases de culinaria para omegas todos trabajaban a tres metros de Kacchan. Izuku se sentó a su lado y tomó la bolsa entre sus manos.
-¿Éstas son para mí?-Preguntó mientras sacaba una galleta negra con la forma de un ovni.
-Intenté hacer galletas con tu cara pero se quemaron, devuélvelas-Respondió con un poco de decepción y mucha vergüenza.
Izuku tomó la galleta en sus manos, la miró fijamente, evitó reírse al pensar que esa era su cara,sabía que tenía que comerla, no podía permitir que su pareja se sintiera inseguro o intranquilo frente a él. Le dio un mordisco y se desmayó un poco, sus ojos se estaban volviendo blancos pero se mantuvo fuerte como el alfa que era, si pudo enfrentar a Todoroki Shoto podría contra una galleta que su querido omega había endulzado con sal en vez de azúcar.
-No tienes que comerlas, parece que vas a convulsionar-Katsuki estaba preocupado.
-Tengo que comerlas, las hiciste para mí con todo tu amor y no están tan mal (mentira)-Izuku se comió toda la bolsa y sintió que se le paralizaba un brazo.
-Eres único Izuku Midoriya-Katsuki se acercó y lo besó suavemente
Izuku lo abrazó y profundizó el beso mientras acariciaba las puntas dispersas del cabello de su omega, era suyo para proteger, amar y apoyar, nunca lo dejaría y celebraría cada día a su lado como el presente que era su compañía.
Sus padres los llamaron de vuelta a la casa para abrir los regalos, se tomaron de las manos mientras regresaban y a los tres pasos Izuku colapsó. Solo necesitaba comer una galleta para probar su punto pero el amor te hace cometer locuras.
-¡DEKU!-
Todoroki Shoto nunca había celebrado la navidad en familia, su madre que nunca fue apegada a las fiestas familiares ahora se encontraba en un hospital mental y su padre trabajólico no le daba importancia al tiempo en familia, por algo lo llamaban "Endeavor". Desde que marcó a cierto alfa, su vida había adquirido cierto brillo, Iida lo acompañó a visitar a sus padres y su familia lo recibió con mucho cariño, ahora estaba invitado a una cena navideña y llevaba una tonelada de regalos y comida (típico de un señorito); quería ser aceptado por sus suegros, quería hacerlo feliz de todas las formas posibles y la familia era fundamental para el peli negro.
Cuando fue a buscarlo a su dormitorio no lo encontró, lo rastreó por todo el edificio pero nadie lo había visto, estaba un poco preocupado, Iida no era de llegar tarde, pero decidió continuar con la búsqueda, lo único que le pareció extraño eran los pedazos de lana roja que había por toda la habitación, algo no estaba bien, tal vez alguien lo había atacado y le rasgó parte de su ropa, su cólera empezó a aumentar cuando pensó en la posibilidad que alguien se propasara con su pareja, aumentó el ritmo hasta que escuchó una conversación entre Uraraka Ochaco y Kirishima Eijiro.
-Da un poco de miedo verlo así, parece un demonio rojo-Dijo la omega
-Lleva así unas horas, tal vez deberíamos llamarlo, el Presi siempre se esfuerza demasiado-Respondió el Beta.
-¿Dónde está?-Preguntó el alfa con su voz dominante.
Todos los alfas tenían ese don, las "clases inferiores" no podían contradecirles, sólo otros alfas eran invulnerables ante dicha habilidad.
-Está en el laboratorio, lleva unas horas ahí-Respondió la chica, los omegas siempre eran los más vulnerables.
Sólo Bakugo se resistía a obedecer directamente una orden pero podrían ser los genes alfas de su madre y su padre, no podría importarle menos.
Al llegar al laboratorio entendió lo que estaban diciendo sus compañeros, había una especie de anaconda de lana que recorría el laboratorio mientras en un rincón se podía observar la figura de un hombre recogido.
-Iida ¿Eres tú?-Preguntó un poco desconfiado, estaba algo oscuro.
-¡No mires!-Dijo el peli negro mientras recogía la serpiente roja.
Shoto sintió curiosidad y un poco de humor al ver lo serio que era su compañero hasta para los detalles, sin embargo se dio la vuelta y le dio el espacio que necesitaba para esconder el regalo.
-Ya puedes ver-Dijo mientras se sonrojaba un poco-Es para ti-Le extendió una gran bolsa.
-Gracias, aunque pensé que los regalos eran en la noche-Tomó la bolsa y notó lo pesada que era.
-Lo sé pero ya viste el regalo y han sido unas noches un poco frías-Siempre pensando en los demás.
Shoto sacó la "Bufanda" de la bolsa de regalo (No sabía que las vendían tan grandes), la envolvió unas cinco veces en el cuello y todavía le llegaba a los tobillos pero estaba completamente feliz, era el regalo más entrañable que había recibido en su vida, parecía una momia pero valía la pena si podía ver una sonrisa en el rostro de la persona que amaba.
-Jajajajajaja creo que me quedó un poco larga-Iida se rió estruendosamente.
-Tu la hiciste y apenas lo notas jajajaja-Replicó Shota contagiado de la risa de Iida.
Iida siguió riéndose mientras señalaba que parecía una momia, Shoto lo tomó de la mano y lo apretó contra su cuerpo robándole un beso mientras acariciaba su mejilla.
Iida tomó el beso, fue profundo, suave y los dejó sin aliento, Iida saltó en sus brazos mientras Shoto lo acariciaba lentamente en el pecho y luego trazó una línea por su espina dorsal y sabían que de seguir así no llegarían a cenar así que tomaron un poco de espacio entre sí.
-Éste es mi regalo-Dijo Shoto mientras señalaba el collar con un anillo que le puso mientras lo besaba.
-Me encanta, pero nos deben estar esperando, vamos- Iida le dio un beso en la mejilla y lo guió hacia la salida.
Shoto tenía planeado hacer una pregunta con el anillo pero tendría más oportunidades en el futuro, después de todo Iida ya no tenía escapatoria, ya le pertenecía así que lo siguió en silencio. Salieron del edificio tomados de las manos mientras la inmensa bufanda los abrigaba a los dos.
¡Felices fiestas!
