Todos estos personajes, excepto por aquellos no conocidos, pertenecen a una de las mujeres más ricas del planeta, JK Rowling. Nosotras somos pobre, rullías y pobres…

Este fic está dedicado especialmente al miembro honorífico del club de las rullías, Eily Rojas-Black (¡¡¡¡no nos mate!!!! Es de cariñito).

Capítulo 2

¡Pelea, pelea, pelea!

Después de acabada la cena Dumbledore llamó a Marit y a la Lucius Malfoy a su despacho, el segundo no había dicho nada (extrañamente) después de la selección más rápida del mundo. Subieron las escaleras en forma de espiral y al encontrar la puerta abierta entraron al lugar que solo era habitado por el ave fénix de Dumbledore.

-¿por si acaso Dumbledore se transforma en ave fénix?-preguntó para si misma Marit en actitud pensativa. Lucius solo rodó los ojos fastidiado pero nada sorprendido, algo en su interior le decía que en algún momento ella saltaría con alguna estupidez….ese era el momento

-no me transformo desde hace algún tiempo-respondió Dumbledore saliendo de algún lugar de su despacho. Sonrió-pero no dudo que pueda hacerlo-agregó guiñando un ojo detrás de sus lentes media luna. Marit sonrió y Lucius solo hizo una mueca, como siempre-los llamé por que debo informarles algo importante: los premios anuales, como deben saber, tienen una sala personal que ustedes dos deberán compartir

-¡¿Cómo dice?!-exclamó Malfoy comenzando a irritarse-se suponía que esa sala la compartiríamos Narcissa Black y yo

-muy bien usted lo dijo, se suponía-contestó el anciano sonriendo-usted sabe que los premios anuales son los dos estudiantes con mejores notas de su casa y esos son la señorita Richards y usted

-¡pero ella acaba de entrar!-gritó furioso. El director no se sorprendió, seguía mirándolos con expresión… ¿divertida?

-esas son las reglas señor Malfoy-le recordó Dumbledore-no importa que la señorita Richards sea nueva estudiante, esas reglas fueron impuestas por el mismo Salazar Slytherin y ni usted ni yo podemos cambiarlas…eso es todo jóvenes, buenas noches

Marit fue la primera en salir del despacho dejando a Malfoy en una guerra de miradas asesinas en vano en contra de Dumbledore, el director solo seguía con su enigmática sonrisa.

Supo que Malfoy la seguía cuando escuchó sus pasos apresurados detrás de ella, una mano la sujetó con fuerza del brazo haciendo que se volteara para darle el frente a un Malfoy a punto de explotar

-¡¿Qué demonios hiciste?! ¿Le preparaste un filtro amoroso al viejo loco ese para que hiciera esa estupidez?-le gritó furioso

-¡no hice nada imbécil!-gritó zafándose de su brazo-¿Qué te crees? ¿Qué me hace mucha gracia compartir algo con un deficiente mental?

-¡cuidado con lo que dices!

-¿y que me harás Malfoy?-preguntó con voz peligrosamente suave mirándolo a los ojos-te aconsejo que corras a la sala común de Slytherin para que evites que tu novia se tire por la ventana al enterarse de esta noticia…espero que llegues a tiempo, hasta luego-dijo. Se marchó dejando a Malfoy a punto de hacer erupción.

Los leones caminaban en dirección a la sala común en un silencio incómodo, cierto joven de cabellos rebeldes no paraba de rozar su mano con la de cierta pelirroja, la cual le daba codazos en las costillas para alejarlo de sí. James con mirada de cordero abandonado se alejó cabizbajo.

-Ya entendí…que Evans no me quiere-dijo para sí mismo mientras soltaba un suspiro melodramático.

-Oh…que novedad-dijo con evidente sarcasmo el ojiazul.

-Voy a buscar a alguien que si me quiera-y pasó de largo a la pelirroja para poder alcanzar a su nueva mejor amiga, Esther, a la cual le pasó su brazo por los hombros-¿verdad que si me quieres?-agregó con tono dulce.

-Ehhh…ah sí, claro que te quiero-respondió ella correspondiendo a su abrazo.

Lily rodó los ojos en forma de fastidio, nunca crecería el mimado de Potter, y como no quería seguir escuchando sus estupideces aceleró el paso dejando a los demás atrás, junto con las carcajadas de Sirius. Al llegar al enorme cuadro de la Señora Gorda, quien dormía placidamente. La pelirroja carraspeó con suavidad esperando a que despertara, pero no hubo respuesta alguna. Los demás ya habían llegado hasta donde ella, cuando aún no la lograba despertar, seguía roncando.

Sirius se abrió paso y se acercó al cuadro, donde con su voz sexy y pausada comenzó a hablarle.

-Betty, mi amor-la Señora Gorda fue despertando-¿podrías dejarnos pasar?

-Por supuesto querido-dijo con una sonrisa boba y dejándolos pasar.

-¿Ven? Así es que se procede.

-¿Desde cuándo tienes un trato tan familiar con la Señora Gorda?-dijo Remus saliendo de sus fantasías al dejar de mirar por primera vez desde que se encontraban en el gran comedor a Eily, la cual sintió un alivio al dejar de sentir aquella mirada tan penetrante sobre ella.-Ni siquiera sabía que se llamaba Betty.

Sirius iba a responder cuando sus ojos vírgenes (nótese el sarcasmo), se posaron sobre una pareja, la cual ofrecía un espectáculo de besos salvajes y apasionados en pleno sofá.

-En Hogsmeade se encuentran las mejores cabaña con habitaciones súper confortable, si quieren les hago un mapa-habló James interrumpiéndolos.

La pareja se separó, y con cara de fastidio la chica se puso de pie.

-¿Es que no se puede tener privacidad?-preguntó la chica al borde de la histeria.

-¿Te quieres parar? Es que desde aquí arriba no se escucha-aquello fue la gota que colmó el vaso, la pequeña de ojos marrones y el pelo rizado de color chocolate apretó los puños, dispuesta a saltarle encima.

-Estoy parada, anormal, imbécil-a medida que lo insultaba se acercaba a él, hasta el punto en el que James tuvo que retroceder, aunque solo le quedaba la pared detrás suyo-retrasado mental, impotente.

-¡HEY¡ juraste que no revelarías nuestro secreto y menos con mi primo aquí-dijo supuestamente indignado.

En ese momento la pequeña estaba dispuesta a convertirse en Jack el destripador, sino hubiera sido por unas fuertes manos que la sujetaron por ambos hombros evitándole unas vacaciones de por vida en Azkaban.

-Tranquila mi amor, solo esta bromeando-dijo un muy alto chico de tez blanca con un leve sonrojo, no en las mejillas, sino en las orejas, típica característica de él.

-Es que Henry, mi amor, el me altera los nervios-dijo mientras golpeaba repetida veces el suelo con los pies-es que no entiendo como puedes ser familia de…-miró de arriba abajo-…este.

-De la misma manera que tu eres su novia-le respondió James tomando asiento en el sofá de en frente, donde estaba Lily.

-Déjala tranquila-comentó Lily apartándose de él, pero este se aproximaba más a ella.

Al ver a dos personas desconocidas la pequeña se alisó su alborotado cabello y se disculpó por la escena que había dado.

-Siento este episodio-dijo evidente apenada-Soy Rosmery Anderson, y este bombón-agregó enganchándose del cuello del chico, haciendo que este tuviera que inclinarse-es mi novio Henry Potter, sí, es primo del soquete.

-Dejemos los insultos-dijo Henry-mucho gusto.

-Igualmente-dijeron a coro las nuevas leonas.

-Pero… ¿dónde esta la otra chica?-preguntó al recordar que eran tres las estudiantes procedentes de Canadá.

-Como tus apetitos sexuales son más urgentes, y saliste corriendo del gran comedor junto con Henry, no supiste nada de lo que pasó-comentó Canuto-la otra chica cayó en Slytherin, por cierto ¿cómo pueden ser amigas de una serpiente?

-¿Por qué no?-preguntó Esther.

-Ella siempre ha caído en casas contrarias a la nuestra, no tiene nada de raro-dijo Eily, quien fue interrumpida por un sonoro estruendo provocado por Lily al caer del sofá, en sus intentos de alejarse de Potter.

-Eso te pasa por huir de tu destino-y lo acompañó por una risita-que soy yo.

Lily solo hizo una mueca de dolor mientras llamaba a las chicas para enseñarles su nueva habitación.

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Entusiasmada comenzó a elegir cuidadosamente las bragas mas sensuales que portaba en la maleta, la cual era solo para sus prendas interiores. Estaban separadas dependiendo la situación. Las negras, que eran aquellas para seducir a Malfoy cuando este no se encontraba dispuesto, las enormes parecidas a las de la abuela, para aquellos días del mes, y las más eróticas para aumentar el placer.

Un picoteo en la ventana la detuvo de su ardua labor, y miró en dirección de donde provenía el ruido. Era una lechuza marrón con algunas plumas negras. Fue a abrirle para dejarla pasar, al entrar esta empezó a revolotear encima de su cabeza, dañándole el perfecto peinado, al cual le había dedicado una hora.

Tomó el papel que llevaba enrollada en una de sus patas, y la echó de su cuarto enojada. Comenzó a leer, y quedó petrificada, sin poder creer la noticia que se le comunicaba, su Lucius ya no pasaría un año completo junto a ella en una misma habitación, todo estaba arruinado, no podía estrenar el traje especial que había comprado, y mucho menos podía aceptar que ahora la compartiría con el engendro de Richards. En un instante de furia arrojó la maleta al suelo y apretó la carta en su puño.

-Me la pagarás Richards.

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El aire electrizante que circulaba en el aula de Defensa Contra las Artes Oscuras era capaz de destruir al sauce boxeador, y no era para menos, las dos casas rivales se encontraban compartiendo un mismo espacio.

Al ingenioso profesor Campbell despertó aquella mañana con la maravillosa de unir en fraternidad a sus alumnos, y este fue el resultado:

Los merodeadores protestaron en el momento de escucharlo, pues desde siempre se habían sentado juntos y no comenzarían a cambiar, y mucho para compartir asiento con una serpiente.

-Yo no le veo ningún problema a eso, además pienso que es una buena idea-comentó Lily la cual fue asesinada con las miradas de sus compañeros.

-Cómo usted se muestra tan servicial compartirá asiento con el señor Snape-la sonrisa de sabelotodo que antes brillaba en su rostro fue sustituida por una mueca de horror, en cámara lenta recogió sus cosas y caminó hacía donde le indicaba el profesor, como si a la entrada del infierno se tratara.

Al pasar junto a James este la sostuvo por el ruedo de la túnica haciendo que ella sin ánimo de escucharlo voltio a verlo.

-Espero-comenzó a murmurar despacito-que lleves puesto el cinturón de castidad.

Reaccionando más por la furia de sus instintos soltó los libros y con sus manos estaba dispuesta en estrangular al moreno. Pero el carraspeo del profesor y la miradas expectantes de los demás la detuvieron en su intento homicida.

-Disculpe-dijo entre una risita avergonzada, y con terror fue a su nuevo asiento, donde Snape la esperaba con una sonrisa maniática y dándole palmaditas al asiento-me tocas…y te mato-dijo en un susurro con una sonrisa disimulada.

Continuaron la asignación de nuevos asientos, Sirius terminó junto con Marit, Eily fue recibida por la despreciable mirada de Jhon Parkinson, Esther con Michael Zabini, Rosmery con el insoportable de Regulus Black, Remus tenía que soportar las interminables quejas de Narcisa Black, Lucius Malfoy solo podía pensar que ese sería un año muy largo al escuchar que Henry Potter sería su compañero.

Bellatrix se dirigió con pasos firmes y elegantes a su nuevo compañero, al sentarse sintió como algo punzante se clavaba en su trasero, se levantó de repente con los brazos alzados y gritando.

-AHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH

-No sabía que estabas tan emocionada por ser "mi" compañera-dijo James, quien estaba luchando enormemente por controlar sus grandes carcajadas.

Esther inevitablemente empezó a reír estruendosamente llamando la atención del todo el salón.

-No deberías provocar de esa manera a Bella-decía en susurro mientras la mirada gélida de Bellatrix se posaba en ella-es muy rencorosa y puede hacerte algo de lo que te vas arrepentir.

-¿ella y cuántos más?-contestó Esther con voz segura.

-No tenía idea de que esta escuela fuera tan divertida-le comentó Marit a Sirius, que estaban a dos mesas después de la de Esther y Zabini.

-Y no tienes idea de cuanto-contestó al acercarse levantando una ceja sugestivamente.

Marit solo le dedicó una mirada de reojo y lo apartó un poco, unos ojos grisáceos la observaban desde una esquina y con sus mismos pensamientos de que sería un año bastante largo…

Las clases iniciaron con una explicación de lo que serían las prácticas en parejas, cuando de pronto la puerta se abrió sobresaltando a los estudiantes, detrás de ella apareció un jadeante Peter con sus manos apoyadas en sus rodillas.

Las risas no se dieron a esperar encabezadas por la de Marit quien inició, y seguida por Lily, después Esther y Eily.

-¿Dónde estabas Peter?-le preguntó James al cambiar su semblante divertido por uno serio.

-Te estábamos buscando-le dijo Sirius con un tono dramáticamente preocupado, recibió un golpe en la cabeza por un enorme libro que había hecho aparecer Remus.

-No seas mentiroso-le replicó Lunático.

-¿Podría ser esto una clase normal?-se preguntó a si mismo el profesor Campbell mientras se sobaba la cien-seguiré con mi explicación….

-Eh….profesor-le interrumpió Peter quien seguía como un idiota parado en el mismo sitio sin saber que hacer (que novedad ¬¬).

-Cómo te has quedado sin pareja….

-Uhyyy no lo imaginé-comentó sarcásticamente Eily.

-Te tocará hacer pareja conmigo…-terminó de decir el profesor.

El profesor hizo desaparecer las butacas para que cada quien con sus parejas practicarán los hechizos conocidos hasta ahora para conocer su nivel.

-Una aclaración-decía antes de iniciar-cero maldiciones imperdonables.

-¿Y quién sería capaz?-dijo Narcisa al acariciar su mentón y mirar a cierta compañera de Sirius.

-¡Empecemos¡

Con toda su porte (de mujer cabaretera, dijo Miroky quien fue aceptada por Ina, y rebatido por Sonylee al asegurarnos que "es buena e inocente"…si…claro ¬¬) tomó su varita para poner en posición de ataque.

-Si quieres…-le susurraba Malfoy con plena intención de incomodar a Marit, y voz suave y profunda-te enseño como agarrar una varita.

-1…2…-contaba el profesor-………3

Marit giró sobre sus talones y con sus cálculos se agachó con la intención de que su hechizo y el de Sirius que había esquivado al bajar le dieran a la serpiente engreída de Malfoy, el rayo formado por ambos hechizos fueron a dar a la varita de Malfoy, el cual debido al impacto la varita se desvió hacía la de Peter, y ahora con los tres hechizos y con el supuesto intento de hechizo de la rata fueron a dar al profesor, el cual cayo inerte sobre el suelo.

-¡Si! ¡si! ¡si! Lo hice-saltaba de alegría la pequeña rata al pensar que por primera vez había conseguido derribar al oponente. Pero al ver que no reaccionaba Peter se acercó asustado al cuerpo del profesor. Le levantó el brazo y lo soltó, y ver como caía inerte abrió los ojos desmesuradamente, el silencio que reino en el aula fue un mal presagio.

-¿Que sucede?- Pregunto un preocupado Dumbledore entrando al lugar.

-¡FUE PETER!-exclamaron todos señalando al culpable.

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-¿A quien crees que van a poner como sustituto del profesor de DCAO?-preguntó Remus llegando hacia donde estaba Eily revisando los apuntes de Transformaciones, materia en la cual no le estaba yendo muy bien.

Había transcurrido una semana desde aquel peculiar accidente, como consecuencia de esto, estaban libres, el profesor quedó en coma y fue trasladado a San Mungo y Peter fue castigado con dos meses limpiando los calderos de pociones al estilo muggle.

Estaban en uno de los patios exteriores. Eily lo miró arqueando una ceja.

-¿Cómo podría saberlo? Soy nueva aquí ¿no recuerdas?-respondió de mala manera. Remus se sentó a su lado, al sentir la cercanía de aquel chico que desde su llegada por una razón inexplicable había evitado, se puso de pie para marcharse, él la imitó y detuvo su andar al tomarle una muñeca y atraerla hacia él con fuerza

-¿Por qué?-preguntó algo afligido

-Por qué…qué?-balbuceó algo nerviosa por su cercanía y por aquellos ojos miel que la miraban de manera intensa

-¿Por qué me odias? ¿Qué te he hecho para que me odies?-volvió a preguntarle. Eily no podía responder por un nudo que se había formado en su garganta, no supo cuantos segundos pasaron solo mirándose el uno al otro fijamente, fue como si el tiempo se detuviera. Pero ella despertó de aquel hechizo y con brusquedad se zafó de su agarre. Unos gritos hicieron que ambos se volvieran hacia donde estaban un grupo de personas, Eily comenzó a caminar hacia el lugar y él la siguió.

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-¡no la soporto!-gritó furioso Sirius mientras él y James caminaban por el patio

-¿a quien?-preguntó James extrañado por esa repentina confesión

-A BENETT-volvió a gritar-anoche quería sentarme en MI sillón favorito, frente a MI chimenea, en MI sala común y la muy….es que no voy a decirlo por respeto, estaba ahí, ocupando MI espacio…le pedí el favor de que QUITARA SU TRASERO DE MI SILLON y no lo hizo

-Canuto…-le susurró James

-no, James déjame expresarme, se quedó ahí, leyendo su estúpida revista y oyendo sus édifonos

-son a-u-dí-fo-nos-deletreó una enojada voz femenina detrás de él

-¡lo que sea!-gritó como un energúmeno volviéndose a la persona que había hablado, encontrándose cara a cara con Esther

-iba a decírtelo pero…-murmuró James

-quizás si me lo hubieses pedido con cortesía te hubiese cedido el sillón pero nOOOOOOO, tenías que ser un reverendo imbécil y gritarme que me quitara de tu sillón, de tu chimenea, de tu sala común y de tu….eso mismo escuela-se contuvo de decir la mayor grosería que sabía apuntándolo con un dedo de forma amenazante-pero siendo quien eres, ¡ni aun asi te lo hubiera dado!-gritó histérica-por que, para que te enteres, NO ES TU SILLON, NO ES TU CHIMENEA, NO ES TU SALA COMUN Y NO ES TU…ESO MISMO ESCUELA

-si que lo es por que ESTOY AQUÍ DESDE QUE USABA PAÑALES-le gritó con furia

-Sirius-susurró James dándole un codazo para intentar detenerlo

-¡CÁLLATE!-exclamaron ambos contrincantes, ahora varios curiosos los rodeaban atraídos por sus gritos e insultos. El club de fans de Sirius cuchicheaban entre si sorprendidas por la insolencia de aquella aparecida que le hablaba de esa manera a su Sirius, mientras que los chicos que lo odiaban la animaban a seguir para que ponga a ese engreído en su lugar

-¡ME TIENES HARTA, NO TE SOPORTO MÁS!

-TU TAMPOCO ERES MI PERSONA FAVORITA QUE DIGAMOS

-estúpido

-histérica

-petulante

-gritona

-…grrrr….ANIMAL-gritó no encontrando mas adjetivos que encajaran con el moreno

-y eso que no tienes ni idea-comentó mientras le guiñaba un ojo. El club de fans se derritieron con ese gesto, suspirando. Esther no estaba dispuesta a aguantarlo más y de pronto sacó su varita de entre un bolsillo, iba a tirársele encima cuando una voz conocida la detuvo

-como siempre en problemas ¿no Esther?-preguntó una voz grave, masculina y sexy que hizo que TODAS se voltearan a verlo. Un hombre de algunos 25 años se abrió paso entre los curiosos, era todo lo que cualquier mujer deseaba, alto, fornido, ojos grandes de color negro intenso, pelo del mismo color que se mecía suave con el viento, era como una visión divina con una perfecta sonrisa.

-¿Qué haces aquí?-preguntó Eily. Esther se volteó a ver al hombre y reaccionó sorprendida

-¿así me reciben? Ni un abrazo ni un beso ni un nada-preguntó con melodrama. Marit fue la primera en tirársele encima, seguida por sus compañeras, ante la atenta mirada de todos los presentes.

-ahora si ¿Qué haces aquí?-preguntó Esther terminado el saludo

-soy el nuevo profesor de Defensa Contra las Artes Oscuras-contestó. Las tres chicas lo miraron incrédulas. Eily se quedó pensativa y las otras dos explotaron en carcajadas, incrédulas

-no, en serio ¿Qué haces aquí?-preguntó Marit recuperando la compostura

-soy, el…nuevo...Profesor...De DCAO-dijo con lentitud como si hablara con niñas de 5 años. Esther nuevamente rió.

-acéptenlo, es el nuevo profesor de DCAO-les dijo Eily. Las tres se miraron

-estas van a ser unas clases muuuuuuy divertidas

……………………………………

Continuará……

Notas de Sonylee: Ohh….por Dios, al fin terminamos, gracias si es que aún están ahí, por su paciencia, gracias.

Notas de Miroky: Disculpen la tardanza, pero la imaginación se fue de vacaciones y nostras muy ocupadas en la universidad, no tuvimos el tiempo de irla a buscar.

Notas de Ina Black: Cof…cof…cof, ¿cuánto tiempo eh? Si ya lo se, tardamos DEMASIADO en publicar, pero como dijo Miroky no teníamos el tiempo suficiente, espero que no nos abandonen por este pequeño problema, y trataremos de actualizar lo más pronto posible.

Muchas gracias a todas por sus reviews y amenazas contra nuestras vidas