El primer día de colegio no fue normal, sino todo lo contrario, aquellos niños con los que había soñado si se metieron con él, y estuvieron todo el día. Cuando las clases acabaron Nowe se fue corriendo a su casa. Cuando llegó no había nadie en su casa y como se había olvidados las llaves orbitó sin ser visto. Cuando entró estaba tan cabreado que empezó a romper cosas con la aceleración de partículas poder de Piper de explotar cosas, se le da este nombre en la web oficial y solo paró cuando un vecino llamó a la puerta y con un simple hechizo hizo que todo volviera a su estado anterior y abrió la puerta. El vecino que había llamado era el señor Dincht que era un viejo amargado cuyos hijos le habían dejado tirado por la mala infancia que habían tenido con su padre y vivía con su esposa que era una depresiva adicta al alcohol y las anfetas.
-Buenas tardes Nowe, me ha parecido oir unos ligeros ruidos y he venido a ver que era.
Sí ligeros pensó Nowe con ironia. Y encima éste amargado ha venido a hacerse el héroe creyendo que eran ladrones.
-Noo, señor Dincht esque he puesto la música muy alta, jeje perdone.
-No pasa nada es que me he asustado. Bueno pues hasta luego.
-Adiós.
Cuando Nowe cerró la puerta dijo:
-Que pesadilla de hombre!
Su madre tardó en llegar aquella tarde ya que había ido a la peluquería y cuando llegó le preguntó cómo le había ido el primer día de colegio.
-Nada mal.- le respondió su hijo. Nowe sabía que si le decía algo a su madre sobre lo que había pasado no tardaria ni una sola hora en llamar a las madres de esos niños para echarles la bronca, era demasiado protectora.
Nowe sabía que si hacía algo con esos niños (algo mágico) tal vez no lo aceptarían en Hogwarts al año que viene. Muchos meses pasaron y Nowe puedo hacer algun amigo, en su colegio y durante todo ese tiempo, Nowe había vuelto todas las tardes a la biblioteca del callejón Diagon.
El último día de colegio les llevaron de excursión al zoo. Aquella mañana del 22 de Junio Nowe se despertó muy pronto y se vistió muy deprisa. Cuando ya estaba listo para salir aún faltavan dos horas para que se presentaran en el colegio. Nowe se puso a leer uno de sus incontables libros de hechizos hasta que se le hizo la hora de bajar a desayunar.
Se presentó en el colegio como todos sus amigos y se montaron en el autobús que les llevaria al zoo.
Al llegar allí los profesores les dijeron que tenían todo el día para estar jugando y divirtiéndose y cuando no les vieran jodiendo a los animales, que para algo era el último día de clase. Nowe se fue a dar el paseo solo, lo prefería así, por lo menos no le bombardeaban la cabeza con cosas de muggles.
Sin darse cuenta llegó a la zona de los reptiles y vio a un muchacho hablando con una serpiente…. ¿¡Hablando con una serpiente? El muchacho era de pelo negro azabache y era más bien de la estatura de Nowe. Sin darse cuenta y como tantas otras veces, sus ojos se pusieron en acción y registraron aquella conversación, Nowe sabía perfectamente lo que hacía aquel niño, hablaba pársel con la serpiente. Un segundo más tarde empezó a entender lo que decían:
-A propósito de donde vienes?-dijo el muchacho de pelo negro
La serpiente señaló con al cola el cartel de criada en el zoológico.
Un muchacho empujó a Nowe al suelo y tras empujar al otro muchacho de pelo negro al suelo se puso a chillar que la serpiente se movia y que vinieran a verlo.
Un momento más tarde la gente salía a toda velocidad de aquella zona huyendo de una serpiente que había salido de su jaula. Nowe cogió a aquel muchacho y se lo llevó de allí hasta una zona más segura, detrás de la jaula de los monos.
-Oye sabes lo que acabas de hacer?- le preguntó Nowe.
-No para nada, siempre suceden este tipo de cosas cuando me asusto o me enfado- respondió aquel muchacho.
-Por cierto me llamo Nowe, Nowe Drenkass.
-Yo soy….
-No hace falta que lo digas, se nota por tu cicatriz, eres Harry Potter.
-Mi cicatriz? Espera cómo sabes mi nombre?
-Es una larga historia para la que no hay tiempo y por cierto eso que acabas de hacer es…
-HARRY POTTER! DONDE ESTÁS!
-Vaya es mi tío Vernon, me espera una buena, será mejor que me vaya o será peor.
-Espera, no puedes irte todavía tengo muchas cosas que decirte…
-Lo siento-respondió Harry mientras se iba.
Nowe se quedó en silencio y meditando, ese que acababa de conocer era Harry Potter, y gracias a la empatía había sentido un gran poder dentro de ese muchacho, sin duda alguna él también iría a Hogwarts.
