Capítulo 3: Conductivismo para Tezuka…


Era un día bonito, el Sol brillante junto con la brisa fresca que aún separaba los días fríos de los cálidos, un clima agradable en medio del receso de la tarde.

Para Atobe, el clima era perfecto, por lo que había abandonado su santuario del estudio y la dedicación, entiéndase como la biblioteca, por las banquitas del parque que rodeaban la entrada de la facultad. Discutía con algunos compañeros sobre Bioética, un ramo bastante suave, pero difícil de comprender, salvo para él, su habilidad y el hecho de que Tezuka tuviera un ramo parecido y pudieran explicarse mutuamente lo que no entendían.

Las maravillas de tener un novio que estudiara el otro lado de las ciencias.

La discusión continuaba, algunos se acaloraban con facilidad, era algo que tendrían que aprender a manejar con el tiempo y la práctica si querían ser buenos profesionales. Su padre ya le había dicho que era bienvenido a la empresa, aunque él quería comenzar con un desafío, lo tranquilizaba que al fin aceptara que no se separaría de Tezuka.

De pronto sintió un cuerpo tibio sentarse al lado izquierdo de él, de inmediato le rodeó por los hombros y le obligó a acurrucarse contra su costado. Tezuka no protestó y simplemente apoyó su cabeza en el hombro de Atobe y se cubrió la espalda con la chaqueta.

Atobe le miró por un momento, pero decidió dejarlo descansar, rara vez Tezuka cerraba los ojos y era cariñoso con tanta gente como público.

"… Pero la clonación es con células de un progenitor y las autofecundan?". Atobe captó la pregunta de uno de sus compañeros.

"No". Respondió otro. " Se reemplazan nucleolos".

"No". Dijo Atobe dejando su cuaderno sobre las piernas de Toshiyuki y acomodando a Tezuka de manera que pudiera descansar la cabeza sobre su regazo. " Tiene algo que ver con los núcleos, se implantan en el ovocito y se hace crecer el cigoto". Les explicó lo que él sabía que era correcto.

"¿ Y qué tiene que ver la meio…meiosis?". Releyó una de las chicas que estaba estudiando con ellos.

"No te compliques con ciclo celular, eso es biología de colegio…". Le respondió Atobe recuperando su cuaderno, pero siendo lo suficientemente civilizado como para no apoyarlo sobre la cabeza de Tezuka, contrario a lo que solía hacer su novio.

"Pero…". La chica miró a Tezuka sobre sus piernas. " El lolito de lentes estudia medicina, él debe saber".

"El lolito de lentes tuvo certamen de Anatomía y Química". Atobe la miró peligrosamente. " No lo molesten".

Tal y como Atobe lo había planeado, nadie más mencionó la posibilidad de preguntarle al "lolito de lentes" sobre la materia. La media hora siguiente transcurrió con la mitad de su atención en el cuaderno y la otra en la mano que acariciaba el cabello de su pareja.

Poco a poco sus compañeros se fueron despidiendo, al fin quedaban solos, quizá si el guardia dejara de mirarlos sería una linda escena con los árboles y el pequeño rosal que rodeaba el parque.

Atobe guardó sus cuadernos y los dos apuntes que sacó de la biblioteca esa tarde. Luego se agachó un poco para despertar a Tezuka con un beso suave, no tuvo que esperar mucho para que los labios bajo los suyos, respondieran moviéndose despacio. Un par de ojos cansados lo miraban tras los anteojos.

"Buenas tardes". Le dijo con una sonrisa antes de robarle otro beso. "Te ves cansado".

Tezuka suspiró y asintió como respuesta, luego se acomodó para quedar mirando a Atobe sobre su espalda y se arropó hasta la barbilla con la chaqueta del equipo de tenis de Hyoutei. Atobe se la había regalado la primera vez que jugaron dobles en un partido oficial, al mismo tiempo que Tezuka decidiera regalarle la suya; y sólo la usaba cuando se sentía nervioso.

"¿Te pasó algo?". Atobe le preguntó acariciándole el cabello con una mano.

Tezuka negó con la cabeza.

"¿Cómo estuvo anatomía?". Tezuka respondió con una mueca de asco. Ahí estaba el problema.

"¿Muy difícil?". Atobe le levantó un poco, abrazándolo.

"Si". Hasta que le contestó, Atobe le besó la frente. "Reprobé brazo".

Atobe se separó un poco de él y lo miró a los ojos. Con razón se veía tan cansado y, de cierta forma, desanimado, había estudiado toda la semana para esa prueba.

"Habías estudiado tanto". Le intentó consolar Atobe.

"Si, como te dije, Satoyaru-sensei nos hizo la clase, hizo el punteo de la clase…Oh, si osteoartrología, miología". Tezuka imitó la voz del profesor para añadir lo siguiente. " No se preocupen de buscar más irrigación que la arteria braquial que nace de la axilar que nace de la tercera porción de la subclavia y se divide en la ulnar y radial la altura de la fosa cubitaria por anterior y medial y forma el arco arterial de la mano que forma el plexo venoso, que sube por la vena cefálica, la mediana y la basílica, de lateral a medial y se juntan en la … no me acuerdo… y… bla…". Tezuka suspiró y cambió a su tono de voz normal. " … y preguntaron sólo inervación… ".

Atobe alzó una ceja, aunque ya se estaba acostumbrando a esos episodios de "anatomía según Tezuka", pero, por muy repetidos que fueran, no le quitaban gracia a que imitara a sus profesores… si, Tezuka imitando a sus profesores... era divertido .

"Lo odio". Atobe le comenzó a llover el rostro a besos, por lo que Tezuka siguió hablando. " Me pasó una fosita cubitaria y una cavidad glenoídea".

"¿En japonés?".

"Un codo y un hombro".

"¿Te dio cosita?". A pesar de que el incidente del brazo de Tezuka era un tema absoleto para ellos, Atobe sabía que era un tanto delicado para su novio.

"Me dolió… se lo safó al preparado, le sacó la aponeurosis bicipital y la cápsula ligamentosa para mostrarnos la bifurcación de la arteria braquial hacia la radial y la ulnar … fue asqueroso…". El tono de Tezuka tenía un pequeño timbre de queja. " … y reprobé porque no me sabía de memoria la inervación motora de la mano …que tampoco es tan difícil…".

Atobe le tomó el rostro y lo besó nuevamente. Era interesante como el conductivismo era aplicable en Tezuka y con una corriente operante era capaz de hacerlo hablar a cambio de recibir muchos besos.

"Bueno, tendrás que estudiar eso para el examen, ya te sabes lo demás". Tezuka alzó una ceja algo molesto con tal consuelo. "¿No me dirás algo?".

"¿Qué quieres que te diga?". Tezuka estaba recuperando su forma de ser nuevamente.

" Mm… qué tal, gracias Keigo-chan y me das un abrazo". Ni siquiera era una pregunta, ni una petición, era casi un recordatorio… pero para amar a Atobe Keigo, hay que saber vivir con eso.

Tezuka lo abrazó y le dio un beso en la mejilla. " Gracias, Keigo-chan". Y aunque su tono fuera bastante irónico, Atobe sabía que era de verdad.

Atobe 1 - Tezuka 0

"¿Vamos a jugar tenis?". Le propuso Atobe una vez que estuvieron de pie con las mochilas sobre los hombros.

El abrazo y el beso que le siguió a esa pregunta, fueron suficientes para que el día de Atobe terminara más que perfecto.

" Lo tomaré como un si". Atobe sonrió más que arrogantemente, con un toque de ternura, una sonrisa que sólo era para Tezuka. Le tendió la mano, Tezuka entrelazó sus dedos ruborizándose levemente, era cómico que después de tantos años juntos, aún se sonrojara por detalles tan simples, pero le provocaba algo tan rico, como una cosquilla en el pecho, saber que todos esos gestos vulnerables de Tezuka, eran su culpa.

"Tenemos tiempo para ser matrimonio y aún te sonrojas cuando te tomo la mano". Comentó Atobe sin mirar a Tezuka, simplemente caminando por la mitad del parque, observando el juego de verdes y amarillos de la vegetación del lugar.

"Generalmente precede algo que si me haría sonrojar". Respondió Tezuka algo molesto.

Caíste. Con eso en mente, Atobe acorraló a Tezuka contra un árbol, ambas manos a los costado de la cabeza de Tezuka, mientras lo presionaba con su cuerpo contra el tronco.

"¿Algo así?". Le preguntó en un tono malicioso.

Tezuka esbozó una sonrisa lasciva, sorprendiendo a su novio., quien intentó separarse de Kunimitsu. Sin embargo, este fue más rápido y le abrazó el cuello con ambos miembros superiores.

"¿Por qué tienes esa cara de miedo?". Le preguntó Tezuka, acercándolo a su rostro.

"Ore-sama no tiene miedo". Le contestó inmediatamente Atobe, alzando una ceja para mostrar extrañeza ante el gesto de Tezuka.

"Oh". Tezuka comentó a besarle la barbilla, subiendo por la rama de la mandíbula hacia la oreja de Atobe. "Habría jurado que estabas retrocediendo". Le susurró al oído.

El ex capitán de Hyoutei recuperó la compostura rápidamente, en ciertas ocasiones aparecía la faceta pervertida de Kunimitsu, vaya mal lugar en el que estaban, pero no dejaría pasar esta oportunidad.

Atobe sonrió ante los besos que Tezuka depositaba en su rostro, llevó sus manos a la cintura de su pareja, apoyándolas con firmeza antes de bajar sus manos a los glúteos de Tezuka. Aprovechando el momento de sorpresa de este último, quien obviamente había olvidado que el ingenioso de la relación era Ore-sama, Atobe le besó profundamente.

"… Mou…". Tezuka lo miró enojado, Atobe le había dado vuelta las cartas una vez más. Siempre que quería ser él quien acosara, terminaba siendo el acosado.

Atobe sonrió triunfante viendo el sonrojo de Tezuka, le dio un último agarrón en la base del glúteo derecho y se separó de él.

"En casa me la cobras… ". Se arregló el cabello de forma arrogante, sabía que eso aumentaría los deseos de venganza de Tezuka y… obviamente la diversión para después. "Ahora tenemos un partido que jugar".

En los ojos de Tezuka brilló la determinación de, algún día, hacerlo caer antes sus acosos.

Notas:

Siento haber demorado tanto en subir el siguiente capítulo… pero al fin tengo vacaciones … una semana, pero tengo vacaciones.

Gracias a todos quienes han seguido leyendo mi historia.

De todo corazón.

Inith.