Tuve un súper accidente con mi cuenta de fanfiction…por lo cual me ausenté por muchísimo tiempo, pero ahora que estoy de vacaciones, trataré de sacar todo el repertorio de capítulos de fanfics que quedan por publicar.
Enjoy ) (si es que alguien sigue leyendome X´D)
(POV de Seto)
Una pesadilla.
Desde que había oído de los labios de Joey el nombre "Tristan" todo se había vuelto un tormento, y aquello era lo peor, darle tanta importancia a los sentimientos del rubio era lo peor de toda aquella pesadilla.
Ver los anaqueles plagados de corazones, las parejas recorriendo las calles, la dulzura repugnante de los amantes abrazándose, todo, absolutamente todo era sencillamente asqueroso. No podía encontrarle la belleza o importancia a cualquier cosa, se sentía afligido, sentimiento que no llamaba a su corazón desde hacía muchísimos años, se sentía confundido, cosa nueva para él, que estaba acostumbrado a llevar cuentas claras, y lo peor de todo…era sentirse inferior.
Y no era para menos ¿Preferir a Tristan antes que a Seto Kaiba? ¿Qué era aquello? Sin darse cuenta, la limusina fue trazándose camino hasta su mansión mientras el se ahogaba en la retórica de aquellas asfixiantes preguntas, y no era para menos, por más que quisiera negárselo incluso a él mismo, su atracción por Joey era mayor incluso de lo que el creía.
Como siempre la servidumbre corrió a atenderlo, nadie prestó gran atención a su mal talante, se dirigió a la sala, exigiendo con prontitud un te caliente.
Tristan… ¿Qué tenía ese retrasado mental que el CEO no? ¿Por qué le daba tanta importancia al asunto? Es decir, era lógico que lo impactara ya que es un sobresalto natural dado el hecho de que desconocía los sentimientos de ambos pero… ¿Por qué sentir esa envidia? Ese coraje que lo estaba corroyendo, era impactante el sentimiento de desazón que lo ahogaba.
Lo mejor que podía hacer era olvidarse del rubio…el nunca seria segundo en el corazón de nadie…las lagrimas no podrían bordear sus ojos, la tristeza no podía invadir su corazón…y mañana, el día siguiente, todo tendría que volver a ser igual, sin importar la belleza de sus lindos ojos, lo sedoso de su piel, la calidez de su cuerpo…tendría que olvidarlo a toda costa, aquella fantasía, aquel que había sido solo un sueño, tendría que acabar…tenía que despertar de una vez por todas…
Mokuba: ¡Seto ya llegaste!
Seto le dirigió una mirada desanimada a su hermano, siquiera la sonrisa alegre y el tono despreocupado de su querido Mokuba podían sacarlo de aquel ensimismamiento al que se estaba dedicando…que asquerosa sensación era sentirse tan…débil.
Mokuba: ¿Seto?... ¿Estás bien?...
Mokuba levantó su entrecejo dudoso, aduciendo una mirada preocupada y un son curioso. Era natural que su hermano se mostrase serio, pero nunca tan desanimado y menos delante suyo.
Seto: perfectamente.
Tomó su taza calmadamente sin dirigirle la mirada a su hermano, el castaño se llevó la taza a los labios, pero su mente divagaba tan lejos que no podía siguiera sorber el calido líquido…su brillo le recordaba a los ojos de Joey…encaminándose hacia…
Mokuba: déjame adivinar ¿Algo con Joey?
Comenzó a escupir parte de lo poco que había tomado ¿Qué había sido eso? Vaya que su hermanito si era impertinente, pero, en un desahogo que no pudo evitar, asintió mostrando su expresión llena de rabia.
Mokuba: entonces ya te enteraste de lo de Tristan.
Alució el pequeño niño con una sonrisa pícara en sus labios, en cierto modo, compadeciéndose y burlándose de su hermano mayor, hay que ver que Seto si tenía algo de humano.
Seto por otro lado trataba de disimular su sonrojo en vano ¿Acaso todo el mundo sabía lo de ellos dos a excepción de él? ¿El mundo había enloquecido o qué?
Seto: ¡BASTA DE HABLAR DE ESE IMBESIL!
Mokuba: No creo que Joey sienta algo realmente por Tristan…creo que la soledad lo está confundiendo…
Mantuvieron silencio unos instantes, Seto comenzó a meditar sobre aquello último…sabía que su hermano buscaba consolarlo, pero el pequeño tenía razón, había intercambiado más miradas con Joey que lo hacían notar que en realidad, cierta atención le dedicaba…pero entonces… ¿Por qué Tristan?
Mokuba: solo puedo decirte que…no puedes dejar que Tristan te gane hermano…eres un Kaiba…Me decepcionaría mucho si te dejases vencer.
A lo último el pequeño se levantó juguetonamente y salió en un pequeño trote dando algunos pequeños brincos, confiando en que sus palabras serían más que suficiente para hacer reflexionar al CEO.
Eres muy inteligente hermano…pero en asuntos del corazón, los niños somos los más sabios…
Quedó unos instantes pensativo, con su cuerpo exhausto sobre el mueble, tan solo girando sobre sus dedos la taza de te que lentamente iba perdiendo su calidez… ¿Desde cuando él se rendía tan fácil? Incluso en el juego de cartas, no importaba quedar en segundo lugar el siempre lucharía…y dejarse ganar por alguien como aquel castaño…era absurdo.
Se rió para si unos instantes… ¿Cómo pudo pensar en dejarse ganar de esa forma?
Mokuba tenía razón…el se había prometido a Joey para aquella navidad…y lo obtendría.
Oooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo
(POV de Tristan)
"5, 4, 3, 2…COMENZAMOS"
Quien diría que las clases de patinaje sobre hielo serían algo complicado, si bien creía que la tortura había acabado cuando por fin logró colocarse los patines (una talla menos que la suya) el pararse y avanzar dos metros solo para caer encima de Joey (lo único bueno de todo aquello) habían sido parte de su desastrosa coreografía en su "iniciación al patinaje sobre hielo"
Joey: ¿Te ayudo?
Una amigable sonrisa se dibujó en los labios del rubio el cual ofrecía sus manos a su amigo para ayudarlo a levantarse y patinar a su lado.
Aquello era maravilloso, él, Joey, juntos…
Tomó las sedosas manos del rubio entre las suyas propias, ásperas de tanto conducir su motocicleta y un agudo sonrojo acudió a sus mejillas.
Todo aquello era perfecto, tenía al rubio entre sus manos, tantas noches había fantaseado con aquella imagen, era como un sueño, la idea de que Joey, finalmente, accediera a formar parte de su corazón.
No iba a negar a nadie que sorpresa era poco para describir lo que le había ocasionado la acción del rubio…¡Después de todo teniendo a tantas personas a su alrededor! Aunque claro, ellos habían estado juntos desde hacía tanto tiempo…pero siempre creyó que eso sería "juntos pero no revueltos" Hasta le había pasado la ridícula idea por la mente de que se fijaría en Kaiba antes que en él, pero las múltiples charlas con Yugi le habían echo concluir que efectivamente si tendría una oportunidad y que el futuro juntos no era tan trillado como lo había imaginado.
Un futuro que con la invitación del rubio ahora se encontraba asegurado…
¿O no?
