Respondo reviews (sorprendentemente alguien aun me lee XD)

Kida Luna: hermana, su apoyo incondicional es el que me obliga a seguir escribiendo, le cuento que tuve un super problema con la cuenta de fanfiction y no es sino ahora que por fin pude recuperarla y volver a iniciar sesión, tengo mucho trabajo atrasado y procuraré que el fic fluya lo más rápido posible, gracias hermanuchis, la quiero )

Tariqa: Bueno, para que no te quedes con las ganas acá hay continuación, los caps son algo cortos pero trato de que sea bastante fluida la historia y así terminemos bien con un poquito cada día, gracias por tu apoyo y tu review, de verdad lo necesitaba )

Capítulo 3: ¿Bailamos?

-¿Vas a quedarte solo practicando?- preguntó Tristan mientras terminaba de secar sus patines y los guardaba en su mochila, ahora que por fin podían estar juntos, detestaba la idea de que Joey prefiriese pasar aquella noche en una pista de hielo que con él.

-Si, quiero ver que pasos nuevos podemos establecer, si ganamos la competencia tendremos una buena plata hermano y sabes que la necesito- terminó Joey que buscaba entre algunos discos la canción más adecuada.

-¿No habrá problema con que te quedes hasta tan tarde con la pista para ti solo?- examinó Tristan observando los palcos vacíos alrededor de la pista. Joey tenía una gracia poco característica cuando se trataba de patinar sobre hielo y aquel año al fin había conseguido suficiente intensivo de irse a la pista, incluso con una pareja de su mismo sexo.

-Para nada, trabajé aquí hace dos años, me hice amigo del dueño ya le pedí permiso para quedarme un par de horas más, vete tranquilo- terminó Joey con una sonrisa inocente, aunque ya estuvieran claras las preferencias de cada uno por el otro, era muy poco tiempo para dedicarse mayores muestras de afecto que aquellas, el tiempo determina el crecimiento de la pasión y la confianza, ya habría ocasiones para más.

Tristan lanzó un último suspiro derrotado y lanzó su mochila contra su espalda y le dedicándole una última seña de despedida a Joey… ¿Quién podría jamás resistirse a una sonrisa como la de aquel rubio? No había podido oponer resistencia en tantos años, mucho menos podría hacerlo ahora.

(POV de Joey)

Los ojos de Joey se entornaron siguiendo la marcha de su amigo hasta cerrarse de placer al oír el chillido de la puerta al cerrarse y dejarlo solo por completo. Aquel era un verdadero alivio, sentirse solo con el frío arrastrándose desde la helada superficie entrelazándose en finas hebras alrededor de su cuerpo era una sensación maravillosa.

No es que no disfrutase de la compañía de Tristan, sin duda le ayudaba a llenar ese vacío que sentía por dentro, a demás, había sido su amigo desde hacía ya tanto tiempo que era imposible no sentirse a gusto con él. Pero prefería cerrar sus ojos y disfrutar del sonido de los patines rozando el hielo y desprendiendo pequeñas partículas que centelleaban al contacto con el tenue foco de luz que iluminaba parcialmente el centro de la pista. Lentamente se dejó llevar por aquella extraña sensación de desahogo y libertad y extendió los brazos aun manteniendo sus ojos cerrados y su mente sumida en aquella extraña y reconfortante oscuridad.

We've just been introduced,
I do not know you well,
But when the music started
Something drew me to your side.

Se sobresaltó al oír aquella música proveniente de cualquier parte despertándolo de su ensoñación, era una canción de vals, la recordaba vagamente de alguna película.

So many men and girls,
Are in each others arms.
It made me think we might be
Similarly occupied.

Sintió unos brazos rodearlo por su espalda y deslizándose a su lado. Cerró los ojos por el placer de que le producía aquel cuerpo calido que lo rodeaba guiándolo al compás de la música.

Shall we dance?
On a bright cloud of music shall we fly?

Sintió como era volteado con fuerza para encarar el rostro de su misteriosa pareja de baile y los fríos ojos de Seto Kaiba rompieron el tibio encanto que recreaba aquella escena llena de misterio.

-¿Cómo pudiste entrar?- gritó Joey intentando separarse del CEO en vano, sus fuerzas no respondían o mejor dicho, no querían responder.

Shall we dance?
Shall we then say "Goodnight and mean "Goodbye"?

Seto no respondió y en su lugar tomó su cintura para obligarlo a reducir la poca distancia que existía entre sus cuerpos mientras patinaban, dando pequeñas vueltas, sus manos se entrelazaron en una posición de vals, mientras sus rostros se rozaban mejilla a mejilla, sentir la suavidad de la piel de su enemigo, su cabello lacio moviéndose libremente a través de la pequeña brisa que producían sus movimientos, la firmeza de sus manos sosteniendo las suyas propias, no era lo que jamás considero su fantasía más profunda, pero aquella noche, en aquel instante se transformó en una que llevaría toda la vida.

When the last little star has left the sky,
Shall we still be together
With are arms around each other

El ojiazul lo encaró con pasión y lo levantó con sus brazos girando ambos a dueto, no podía parar de bailar con Seto, no podía despegar sus rostros cuyas frentes ya se rozaban, no podían parar de sonreír al compás de la música, ni de respirar el aliento cálido el uno del otro que emanaba de sus cuerpos transpirados y llenos de pasión, era como si desbordaran sentimientos que jamás habían sentido, como si sus cuerpos se llenaran de una vida nueva en la que jamás habían existido pesares para ninguno y todo se reducía a dos jóvenes apasionados deslizándose a través de la pista intercambiando un sentimiento nuevo para ambos, dos desconocidos sonrientes a los que tan solo les interesaba demostrar su afecto en silencio, entre miradas llenas de expresión y con un velo musical hablando en su lugar.

And shall you be my new romance?
On the clear understanding
That this kind of thing can happen,
Shall we dance?
Shall we dance?
Shall we Dance?

La música se aminoró lentamente el encanto producido por el susurro del eco de aquella melodía se desvaneció al igual que sus pasos, ambos quedaron encarándose, respirando agotados y en silencio el uno frente al otro.

-¿Qué haces aquí Seto?- Preguntó Joey nuevamente tratando de disimular el sonrojo de sus mejillas provocado por el cansancio y los toques del ojiazul- ¿Cómo entraste?

- eso es lo de menos, lo único importante para ti ahora es que estoy aquí- dijo Seto con ese talante frío y lleno de superioridad que ya se había vuelto natural en el, pero con algo suave en el susurro de su voz.

-Si crees que solo porque bailamos cinco minutos no signific…- comenzó el rubio siendo interrumpido por los dedos del CEO que rozaron sus labios para acallar sus gritos.

-Shh…la música va a comenzar de nuevo- dijo Seto volviendo a tomar los brazos de Joey y colocándolos en posición para bailar –Esta noche, no me vas a poder ladrar- terminó sonriendo el ojiazul una sonrisa pícara y sincera que hacía lucir su rostro diez veces más hermoso de lo que ya era haciendo el calor subir a las mejillas del rubio que se sentía intoxicado de aquel cuerpo…y le encantaba.

Pasaría una eternidad disfrutando de aquella atmósfera de película, sin importar las condiciones, los involucrados, sin importar su relación con aquel pedante ejecutivo, todo lo que su corazón deseaba aquella noche era seguir bailando, bailar hasta olvidar todo lo demás.

When the last little star has left the sky,
Shall we still be together
With are arms around each other
And shall you be my new romance?
On the clear understanding
That this kind of thing can happen,

Shall we dance, Shall we dance, Shall we dance.

OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOo

-¿Pudiste escoger la canción que bailaremos en la competencia?- preguntó Tristan con suavidad a Joey que parecía no salir de aquella ensoñación taciturna en la que se encontraba. Era raro ver a Joey con ese talante embobado, o al menos inusual, especialmente en aquellas fechas que resultaban tan melancólicas para él.

Pero aquella ensoñación sin duda no se trataba de un recuerdo triste y oculto de su pasado, aquella sonrisa tonta llena de inocencia y ternura lo delataba, sus ojos solo mostraban un brillo apasionado que los hacían lucir aun más hermosos y vivos, estaban llenos de un sentimiento que desconocía hasta ahora en su amigo.

-¿Joey? ¿Bailamos?- preguntó Tristan entusiasmado ante la idea de ser el dueño de aquella adorable expresión en el rostro de su amigo.

-¿Qué dices?- preguntó Joey tratando de recuperar la compostura al ver entrar al salón al castaño, trató de desviar su mirada de los pálidos ojos del dueño de sus más profundas y detestables fantasías en vano.

-¿Que si quieres bailar?- preguntó Tristan de nuevo que había ignorado por completo aquel gesto de su amigo para con el CEO.

Seto giró de su asiento donde ya había encendido su laptop dedicándole una mirada inquisidora al rubio ante la pregunta de su amigo, a lo que Joey le correspondió con la misma mirada punzante adornada con una media sonrisa llena de confusión, timidez y algún nuevo sentimiento que se colaba entre sus expresiones faciales.

-Si- terminó el rubio –Realmente me encantaría.