Capítulo 6
- Pensé… que iba... a mantenerla… a salvo…- reclamaba Severus sentado en una silla en el despacho de Dumbledore
- Ella y James depositaron su confianza en la persona equivocada – contestaba el director – Igual que tú, Severus. ¿Acaso no esperabas que Voldemort la dejara ir?
Pero Severus no se refería a Dumbledore si no a si mismo y su fallido intento por proteger y cuidar a Lily el mismo
- Su hijo sobrevivió – interrumpió Dumbledore sus pensamientos
Aquellas palabras ahora le recordaba la promesa que le había hecho a Lily mientas ella moría en sus brazos, pero ahora ¿Cómo la cumpliría?
- Su hijo vive. Tiene sus ojos, sus mismos ojos. ¿Recuerdas la forma y el color de los ojos de Lily Evans, me imagino?-
- ¡NO¡No se atreva a dudar si los recuerdo, nadie mas que yo…!- pero se detuvo con la mirada fija en el suelo, como si una vez mas estuviera viendo aquella imagen¿cómo sería posible olvidar aquel momento en que la vida se apagaba en aquellos ojos verdes?
- ¿Profesor Dumbledore? – llamaba a la puerta una voz femenina.
El profesor caminó hacia la misma, Madame Pomfrey se dejaba ver tras una puerta semiabierta, le llevaba un canasto de mimbre a Dumbledore y después de darle algunas instrucciones:
- Profesor, gente del ministerio lo esperan abajo necesitan arreglar con usted unos últimos detalles
- Esta bien Poppy, dígales por favor que en unos instantes estaré con ellos¿Sabe algo de la profesora McGonagall?
- Hasta ahora no, la última vez que la vi fue esta mañana mientras salía del colegio
- Esta bien, muchas gracias.
Y dicho esto aquella mujer se retiro, Dumbledore tomó con mucho cuidado aquella canasta y cerró tras de si la puerta.
Severus siguió con la mirada a aquel anciano mientras caminaba hacia su escritorio y dejaba sobre el, lo que llevaba en manos.
- Si me disculpas, Severus, tengo que bajar a hablar con los de ministerio, espero sigas aquí cuando vuelva aún no he terminado de hablar contigo. –
Y con esas últimas palabras Dumbledore dejó su despacho.
Severus al no escuchar nadie alrededor, se acercó curioso hacia la canasta, y se dio cuenta de que esta, había sido acondicionada como un moisés; dentro y envuelto en cobijas, se movía el pequeño cuerpo de un niño que dormía placidamente.
Al verlo su corazón dio un vuelco, y sintió como si le apretaran el pecho, y una sensación de miedo lo llenó, y con las manos temblorosas se acerco a aquel pequeño y descubrió parte de la frente del niño y vio aquella cicatriz.
Una lagrima caía sobre la mejilla de Harry, el cual solo hizo un movimiento dentro de la canasta, parecía que fuera a despertar pero después se quedo quieto, Severus se alejó de aquel lugar, dio unos pasos hacia atrás y topó contra la silla donde había estado sentado desde su llegada.
De pronto, Severus se dejo caer en la silla y comenzó a llorar mientras apoyaba entre sus manos su frente, lloraba en silencio para no ser escuchado, lloraba en silencio tratando de resolver en su cabeza como podría cumplir aquella promesa sin recordarla a cada momento.
El rechinar de una puerta que se abría interrumpió su llanto, y de un brinco se levanto de la silla y se paró frente al escritorio, sacó la varita y lo mas firme que pudo apuntó hacia aquel que entrara por aquella puerta.
- Soy yo Severus – decía en tono calmado el director
- Lo…. Lo siento profesor yo…-
- No te preocupes…veo que ya lo has conocido – decía mientras señalaba el canasto, Severus miró hacia el suelo.- Lo llevare esta noche a casa de su tía Petunia, ella lo cuidara…
- ¿¡Qué!? – interrumpió Severus – ¿Petunia¿Pero si ella dejo de hablarle a….¿Cómo es que ella lo cuidará?
- Es su familia, el único lazo de sangre que podrá proteger a Harry hasta el regreso de Voldemort.
- Pero si el señor oscuro murió, no puede ser que se encuentra en peligro.
- Regresara Severus, una vez mas volverá y buscara a Harry para terminar lo que hoy no pudo…y tenemos que estar preparados – Dumbledore hizo una pausa, y unos ojos negros frente lo miraban confuso
- ¿Preparados? – preguntaba Severus confundido
- Si amabas a Lily Evans, si realmente la amabas, entonces está claro lo que debes hacer.-
- ¿Qué… qué quieres decir?-
- Sabes como y porqué murió. Asegúrate de que no fue en vano. Ayuda a proteger al hijo de Lily, y así saldar tu deuda --
Hubo una pausa muy larga, Severus recordaba aquella promesa, no la hecha a Dumbledore, si no a Lily, este era la oportunidad.
- Muy bien. Muy bien. ¡Pero nunca, nunca se lo diga a nadie, Dumbledore¡Esto queda entre nosotros¡Júrelo! No puedo soportar… especialmente el hijo de Potter… ¡Quiero su palabra!-
- ¿Mi palabra, Severus, de nunca revelar lo mejor de ti? … Si insistes.
De nuevo tocaron a la puerta del despacho y desde fuera la voz de Madame Pomfrey le anunciaba que Hagrid lo esperaba.
- Llegó el momento – decía Dumbledore - tu por mientras no salgas del castillo, nadie mas sabe que esta aquí, tus cosas llegaran por la mañana, tu habitación esta en las mazmorras, quédate aqui y espera a que regrese. Durante algunos días tendrás que esconderte, los elfos te llevaran lo que necesites, no dirán nada-
Dumbledore se acercó a la mesa y tomó aquel canasto
- ¿Sucede algo Severus? – preguntaba Dumbledore ante una mirada angustiada y unos labios que parecían abrirse para decir algo
- Estará bien no te preocupes…algún día este niño volverá.
Severus vio como aquella canasta pasaba frente a sus ojos y desaparecía tras cerrarse una puerta, caminó hacia la ventana y esperó hasta ver como salía Hagrid con la canasta en la mano. Severus vio el reflejo de sus ojos en el cristal empañado por el frió de la noche.
- Mírame – le pedía Severus a Harry, mientras la sangre corría y con ella su vida
Inhalo aire y llenó sus pulmones al máximo, era el final y aún así se reaferraba a la vida. Pero por fin después de tanto tiempo volvía a ver aquellos ojos que solo a la puerta del reino de la muerte volvería encontrar.
Fin
Bueno pues Gracias!!! a todos por leer espero le haya gustado tanto como a mi, y una vez mas mil gracias!!! a todos sus reviews: Jean Slytherin, bea black, Hermioneblack 88, Ulrica no se diga que me hace poner empeño a la redacción :D, asi como a las merodeadoras GAtus, Delfinus y Pingüinus por aguantar mis debrayes y llantos cada que me acuerdo de la historia S&L y seguirme el hilo por que eso me inspira, y una disculpa por tardarme en subir lo último, tenía examenes en la universidad y esas cosas no dejan nada bueno solo distraen, XD.
Gracias y muchos besos, muchos abrazos y hasta la próxima nos seguimos leyendo.
