Unas cuantas aclaraciones antes de empezar...
1.- Sip ya se que el pasado ya se alargo demasiado, pero pienso que el de alguna forma enfrentarlo es importante para des-traumatizar a Sasuke-teme, además ya es la ultima parte de hace 10 años.
2.-En este capitulo sale Itachi-kun, je es que de alguna forma tenia que hacer ver que quizás (algo de lo que ni yo misma estoy segura) Itachi no es tan malo... y bueno el es uno de los personajes mas...complicados, y bueno se me salio de las manos ToT...el hombre a terminado haciendo su santa voluntad, y no se por que escribí lo que escribí...
Por ultimo Nada mió todo de Kishi-chan sensei, y este Fan fic esta basado en la historia original de Charles Dickens "Un cuento de navidad " pero NO es un UA (Universo Alterno) ahora si enjoy!
Oportunidad en Noche Buena
Por Tsuki Kuchiki
Capitulo 3: Circulo vicioso
Mientras Sasuke seguía con su "décimo-quien-sabe-que" berrinche mental, el mayor de los Uchiha terminaba de enredar el largo pedazo de tela, por el cuello y parte de la carita del chiquillo, dejándolo con la apariencia de una momia.
Naruto dilató su mirada que se encontraba completamente fija en el sujeto, sin mover un solo musculo y aguantando la respiración, hasta que casi por instinto, frunció el ceño desconfiado, manteniendo alerta incluso su sexto y séptimo sentido, nadie en esta mugrosa villa se le aproximaría con buenas intenciones, ¿qué pretendía el tipo?, ¿ahorcarlo con la bufanda?, un flashazo de su mente le recordó las escenas anteriormente vividas, sintió el miedo volver a invadirlo, su cuerpo amenazaba con comenzar a tiritar sin control, y casi por reflejo quiso retroceder asustado, pero ¡joder!, que el no era ningún maldito cobarde, se defendería incluso con los dientes si fuera necesario, así que decidió permanecer calladito y quietecito, esperando el siguiente "movimiento", de su ahora instantáneamente declarado "peor enemigo mortal".
-No deberías salir con ropa tan ligera en este clima.- la fría y elegante voz de Itachi rompió el corto silencio.
-...-
-...-
-..-
¡¿EHHHHHHH?!, ¡¿qué clase de peor enemigo mortal era este?!, ¡¿qué no se había documentado e informado adecuadamente con tantos animes y series violentas que había en la tele?!, ¡¿eh?!, ¡¿eh?!, ¡¿eh?!, la carita de Naruto era todo un poema, y al observarlo el de negra y larga cabellera alzo una ceja.
-Oe, ¿te encuentras bien?- volvió a interrogarlo el ojinegro.
Pero Naruto no contesto, había caído en un pequeño estado de shock-catatónico completamente confundido, ...¡¿alguien se le había acercado por voluntad propia, sin insultarle, ni golpearle o humillarle?!,¡y hasta parecía, fingía, simulaba y/o aparentaba preocuparse!, la cabeza le daba vueltas, y la única respuesta lógica-racional, que encontró, fue que ...¡¿había caído en la dimensión desconocida?!, no había otra explicación ttebayo, entonces, ahora los cerdos vuelan, la luna es de queso, Iruka-sensei piensa que el es un alumno modelo, y ¡¿el ramen no existe?!, estaba a punto de largarse a llorar por tan horripilante pensamiento, cuando el joven Uchiha volvió a hablarle.
-¿Cómo te llamas?-
Ante la inesperada nueva pregunta-sin-adorno-insultante, el de apellido Uzumaki parpadeo varias veces procesando la situación.
Pero Itachi solo lo observaba con su impasible rostro serio, escrutándolo con frialdad de hito en hito, la respuesta a la pregunta ya la conocía; más de tres cuartas partes de la aldea conocían la respuesta, pero ellos jamás usaban el nombre del niño, preferían usar apodos más acordes con el irracional odio que sentían; y él, bueno, él simplemente pasaba de todo ese asunto, el niño kyubi nunca llamo su atención mas de lo debido, pero al verlo ahí bajo la nieve con el rostro tan vacio,..., pues simplemente logro despertar en él la curiosidad de conocer, lo que seria la existencia de alguien que vive bajo constante desprecio, situación completamente contraria a su vida,...pero vamos, eso solo era una excusa barata para no reconocer que al ver al infante tan triste, temblando de frio, algo dentro de el lo había echo moverse sin pensarlo, y hacer...bueno, lo que hizo.
5 irritantes (al menos para Sasuke) minutos después, (en los que ambos no se habían movido ni un milímetro) el nene rubio pudo terminar de salir de su pequeño estado de shock-confusión.
-¡Me llamo Naruto!- respondió finalmente completamente entusiasmado, mientras se levantaba y limpiaba sus manos ensangrentadas en su ropa, las heridas en estas ya no estaban... -¡Uzumaki Naruto dattebayo!, ¡ne, ne!, ¡¿y tu como te llamas?!, ¿cuántos años tienes? ¿qué haces afuera tan temprano?, ¿dónde vives?, ¿tienes hermanos?, ¿te gusta el ramen?, ¿sabes prepararlo?, dime, dime, dime.
Curioso...
Hace 5 segundos lo único que hacia el niño era pestañear, y ahora atacaba como una ametralladora, con un arsenal de preguntas sin aparente respiración entre ellas, su voz alegre, y sus grandes ojazos azules brillando con emoción, mientras lo rodeaba dando pequeños saltitos..., vaya, una monada de chico... si, claro, vamos, que si no fuera por que Itachi es Itachi, ya tendría una gran gota resbalando por su cabeza, y habría retrocedido varios metros lejos del infante, intimidado por la repentina efusividad, y guiado por el instinto innato de todo Uchiha de "demasiado-cerca-para-mi-gusto-aléjate-de-mi-metro-cuadrado". Pero como estamos hablando de Itachi, este solo lo siguió observando con la faz neutra, seleccionando durante algunos momentos la interrogación a la cual respondería (lo cual quiere decir, la única pregunta en la que su pronunciación fue lo medianamente lenta como para entenderse), mientras el rubio en cuestión lo miraba ansioso.
-Estaba entrenando...- y no dijo nada más, si, muy seco, pero vislumbren que nos referimos a un genio Uchiha.
Mas a Naruto no pareció importarle.
-¿Entrenando ttebayo?- cuestionó extrañado, ladeando su cabecita por instinto, para después observar por primera vez con detalle a su acompañante, logrando encontrar con facilidad el brillante protector frontal característico de los shinobis de Konoha amarrado a su cabeza de forma fatua, sus ojos celestes volvieron a brillar ilusionados.-¡AH, eres un ninja!, -señalo sin pena el protector metálico-¡genial!, yo también voy a ser uno - levanto su puño al cielo- uno, muy, muy fuerte, me convertiré en Hokage, y ¡seré el mejor Hokage de toda la historia dattebayo!-
El futuro Akatsuki lo miro con los ojos entrecerrados analizándolo de pies a cabeza, para detener finalmente su atención, en la menuda extremidad vendada de su acompañante.
-¿Qué te paso en el brazo?-
La sonrisa y vivacidad en el rostro infantil desaparecieron de manera súbita.
-Ah...etto yo...me caí jejejeje- se lanzo a reír de forma quedita y nerviosa, mientras rascaba su nuca en actitud aparentemente despreocupada.
¿Y que otra cosa podía contestarle? (muchas, pero Naru-chan es pésimo mintiendo), no quería decirle que un par de borrachos lo habían atacado mientras destrozaban la fachada de su casa, ¿y por qué lo habían echo? por que toda la aldea lo odiaba sin una buena razón, y lo consideraba un mounstro, así de fácil... no, no podía decirle eso, lo mas probable es que él también termine odiándolo.
Itachi por reacción entrecerró aun más sus ojos negros, continuando con la "amena" conversación.
-¿Sabias que el Hokage debe proteger a la aldea y todos sus habitantes, aun a costa de su propia vida?-
Naruto frunció el ceño e inflo sus cachetes, enfadado.
-¡Por supuesto que sabia dattebayo!, y no me importa, les salvaré el trasero a los aldeanos las veces que sean necesarias, ¡y después se los restregaré en la cara!, además...-frunció su seño y afilo la mirada para levantarla, chocando como espada contra la del mayor- no pienso morir fácilmente- termino su discurso con una pequeña sonrisa, sin apartar la vista del contrario.
El futuro portador del Mangekyou Sharingan, se permitió a si mismo, (mentira, el pobre ni cuenta se dio) dejar de lado el porte Uchiha, demostrando en su rostro la sorpresa y el desconcierto que sentía, pero solo fue unos cuantos segundos para inmediatamente volver a su rostro neutro, manteniendo firme su mirada contra esos dos zafiros, que brillaban con una determinación y orgullo tan profundo, que por un momento olvido que trataba con un niño pequeño, y sintió nacer de su interior, aquella adrenalina eléctrica que lo invadía cuando se encontraba con un rival que merecía su respeto, ( y hablamos de algo así como una vez por década, los rivales fuertes escasean cuando eres Uchiha Itachi).
Era tan... extraño, si, era un crio muy extraño, tal vez el mocoso no lo dijo de la forma mas adecuada, pero aun después de todo lo que le han hecho, el infante estaba dispuesto a arriesgar su vida por los aldeanos que lo odiaban y maltrataban, sin mencionar que aseguraba que no iba a morir con facilidad,... pequeño idiota, si, era un idiota, un idiota tan extraño, tan ingenuo, y tan...estúpidamente temerario... que lo único que pudo hacer, fue sonreír, una sonrisa bonita y sincera, que ni él mismo supo de donde rayos la saco, miro que el rubito le devolvía el gesto, y entonces cayo en su "error", sus labios dejaron de curvearse.
-Tengo que irme- anuncio de forma fría, estaba a punto de dar media vuelta cuando...
-¡Matte!..-llamo Naruto un tanto nervioso, logrando que Itachi se detuvieran y le clavara con insistencia su negra mirada, lo cual no ayudaba.-...tu..etto tu...¡¿tu eres mi regalo de Navidad?!- termino diciendo ya con poca vergüenza, ignorante de que medio millón de fangirls robarían, violarían, golpearían, incendiarían, asesinarían, machacarían, destrozarían, descuartizarían, etc..y demás etcéteras..., por conseguir semejante "presente navideño", claro que por tratarse de Naru-chan, solo lo chantajea...digo, intercambiaríamos justamente, a su (condenadamente sexy) "regalo de navidad", por ramen Ichiraku, un trato muy justo, si señor.
Pasaron varios minutos, y la respuesta a la interrogante del rubio fue, el silencio... Debemos reconocer que si Itachi fuera una persona normal, se habría ido literalmente hacia atrás, para después dudar de la salud mental del chiquillo y posiblemente largarse; pero no, no estamos hablando de una personal normal, no, no, estamos hablando del sex simbol...digo, de Uchiha-cara-de-piedra-Itachi, que después de mirar largamente al kitsune (léase, procesar la información), se animo a hablarle de nuevo.
-¿Perdón?- bueno, quería rectificar, no pueden culparlo por ello.
-¡Si!,¡ si!, ¡yo pedí un amigo como regalo de navidad!, ¡¿eres tu?!, ¡¿verdad?!, ¡¿verdad?!, ¡¿verdad?!.- "huracán Naruto", volvía a invadir el preciado metro cuadro del Uchiha, pero como todos sabemos, un Uchiha nunca retrocede, ni se sorprende, ni se confunde, ni...bueno, ustedes entienden, así que, esperó pacientemente a que el rubio frenara su hiperactividad para contestarle.
-Lo siento, no lo soy- Itachi casi (si, "casi", pero no) se sintió culpable y completamente arrepentido, de haber dicho... pues...supongo que la verdad, al ver de nuevo la carita triste, y casi vacía del niño ojiazul, que rayos tenia este mocoso, para casi (si, "casi"), hacerlo sentir e... pues... hacerlo sentir, se supone que él no sentía nada.
-Ohh...- fue lo último que pronuncio el pequeño rubio antes de agachar la cabecita todo desconsolado.
Itachi le miro por ultima vez y estaba apunto de darse media vuelta, cuando el niño Uzumaki volvió a detenerlo.
--¡Espera!- el infante corrió la poca distancia que los separaba obteniendo nuevamente la atención del mayor- si no eres mi regalo, y...bueno...tu ¿no quieres ser mi amigo?- el pequeñín se hallaba nuevamente nervioso, era la primera vez que tenia la oportunidad de formular la pregunta, y temía una respuesta desalentadora que inevitablemente lo dejara todo deprimido..de nuevo.
El Uchiha, le puso una mano en su dorada cabeza, y poniéndose a su altura, mientras acercaba su rostro al del chiquillo hasta rozar su nariz le respondió.
-Tú no querrías ser amigo de alguien como yo-
El rubio inflo los mofletes, disgustado, ¿que eso no debería decidirlo él mismo ttebayo?, iba a replicar, sin embargo el mayor siguió hablando.
-Pero..- Itachi se acerco aun mas peligrosamente al chiquillo- harías buena pareja con mi otôto..- Naruto ladeo su cabecita confundido, ¿otôto?, ¿pareja?, ¿y eso que rayos tenia que ver ttebayo?, mientras el ojiazul cruzaba sus brazos pensativo, el mayor de los Uchiha levanto su negra mirada con una sonrisa taimada, destinada mas allá del niño, el Sasuke del futuro (el cual no entendía, ¡¿como diablos había entrado en la "conversación"?!, y los mas importante... ¡¿por que rayos se le había puesto la maldita cara toda roja por ese estúpido comentario de su Aniki?!) casi podía jurar y se cortaba una mano por ello, que Itachi le había clavado la mirada a él y solo a él, burlándose, ¡maldito cabrón!,...
Después de unos instantes, el ojinegro mayor se separo un poco de Naruto, y revolviéndole su rubia cabellera, se despidió con un.
-Esfuérzate y vuélvete fuerte, Uzumaki Naruto-
Las simples palabras parecieron tener un efecto mágico en el niño, que de la nada volvió a sonreír.
-¡Hai!...ahhh, tu bufanda..-antes de que se fuera, el ojiazul empezó a desenredar la prenda de su cuello, pero la mano del pelinegro lo detuvo.
-Quédatela...-
-¿Eh?- la mirada del rubio volvía a denotar, estupor-al-borde-de-un-posible-ataque-cardiaco.
-Se supone que en esta fecha la gente se da cosas ¿no?...pues tómalo como tu regalo de Navidad...- se encogió de hombros restándole importancia.
Sin decir mas se dio media vuelta dejando atrás a un (de nuevo) shockeado Naruto, el cual al reaccionar, busco rápidamente entre sus ropas.
El pequeño rubio no era alguien que estuviera acostumbrado a recibir, por lo cual, quería agradecerle al Uchiha dándole algo que había guardado y cuidado recelosamente, un preciado objeto sumamente importante para el Uzumaki, y que le dolería hasta lo mas profundo del alma por separase de este, pero, debía ser fuerte, después de todo, estamos hablando de la primera persona que le presto un poco de atención y amabilidad en toda la mugrosa aldea, el sacrificio bien valía la pena.
Pero por mas que busco y busco, no encontró su muy querido y estimado...vale de ramen gratis de Ichiraku, un tanto abatido solo podía contemplar como el mayor se alejaba, cuando palpo algo en su bolsillo, la mirada se le ilumino, quizá no seria tan genial como el anterior "prospecto de presente navideño", pero bueno, era mejor que nada, se encogió de hombros, y corrió alegre a detener al pelinegro; seguido por su invisible novio futurista, que no podía aguantar, la "curiosidad".
-¡O...oe!- llamo el ojiazul la atención de Itachi, una vez que disminuyo notoriamente la distancia entre ambos, el mayor de cabello largo volteo a verlo, alzando una ceja, ¿ahora que querría este chiquillo?, estaba comenzando a considerar muy seriamente que el infante planeaba ponerlo en un pedestal de vidrio, colocarle una etiqueta con la leyenda "mi sexy regalo de navidad" y exhibirlo por toda la aldea, aunque bueno, no podría culparlo por intentarlo (sonrisita de superioridad).
-Yo...-Naruto se recargo en sus rodillas recuperando el aire en sus pulmones- ..q-queria darte esto..- mostro en una de sus manos un llavero en forma de ranita que anteriormente llevara las llaves del departamento del rubio - ...se que es poquito, pero, la gente en esta fecha se da cosas, ¿no?...- le mostro una gran sonrisa zorruna, que le hizo gracia a Itachi.
Después de observarlo por otro rato (que comenzaba a fastidiar a Sauske, ¡¿Por qué rayos lo miraba tanto?!, ¡le estaba desgastando al dobe!, ¡por que no mejor la sacaba una foto y ya!...no, mejor eso ni de broma), tomo el llavero de las manos del niño, se inclino un poco para tomarlo de la barbilla y levantarle la carita un poco mas.
-Sabes...- comenzó el Uchiha mayor con voz seria-... eras la única persona en toda esta inmunda aldea que vale la pena, claro también esta mi otôto, pero él necesita... - siguió pasando la mano por la mejilla del niño -un ligero empujón- y termino con una sádica sonrisa plasmada en su rostro.
Naruto entrecerró los ojos confundido y ¿enfadado?, y es que aunque nunca había recibido una muestra de cariño, tampoco era para que este tipo (muy raro, por cierto), viniera de buenas a primera a "manosearlo" dattebayo, frunció el ceño e hizo un puchero enojado, no mas no le decía nada, por que se había porta bien con él ttebayo.
Pero a Itachi solo volvió hacerle gracia la reacción del niño, sonrió solo un poquito de medio lado, (sep, no se le vaya a romper su sexy cara).
-Que pases una Feliz Navidad Naruto-kun, arigato por el regalo-
El pequeño rubio, puso una sonrisa muy, muy grande, y mucho muy bonita, alguien le había dicho "arigato" y "Feliz Navidad", por primera vez, ¡y en una misma oración!, el ojiazul estaba muy emocionado.
-¡Hai!..., ¡Feliz Navidad para ti también dattebayo!, y etto la bufanda esta muy calientita y bonita arigato- y si era posible ensancho aun mas su sonrisa, contagiando irremediablemente de la "ilógica" alegría del niño, al mayor de los Uchiha, que tuvo que realizar un gran, gran esfuerzo, para suprimir la reacción a solo una mueca de lado en sus labios, dignidad y orgullo ante todo, si señor, pero aun mas importante..., ya le empezaba a doler la jodida (y no lo olviden, sexy) cara, demasiado ejercicio con los músculos de su rostro para una sola mañana, o ...para toda una década.
Itachi dio media vuelta, esperando que por fin el infante lo dejara marchar, y si no lo hacia, bien podría ignorarlo, como pudo haber hecho las dos ultimas veces y... ¿no pudo?...o ¿no quiso?, daba igual, esta vez pudo terminar de salir de la calle y echar camino hacia su domicilio, temporal...
Volviendo con Naruto, el se encontraba haciendo un muñeco de nieve de su "grandiosa" y "magnifica" persona, la mar de contento mientras tarareaba una canción repitiendo el mismo pedazo una y otra, y otra vez, por que no recordaba el resto, una vez que termino su labor, miro a su mini-yo de nieve.
-Fue bonito mientras duro ¿verdad? - le habló a su "bunshin" de nevisca - pero no se por que ahora me siento mas solito que antes...- agacho su mirada hacia el suelo, cuando el sonido de su estomago lo interrumpió- jejeje..- rio nervioso, mientras se rascaba la nunca apenado frente al muñeco blanquecino.
-Tengo mucha hambre..-murmuro rascando su pancita- pero hoy no abren el ichiraku, ...hmm como quiera no tengo dinero, todo el que me dio el viejo Hokage me lo gaste en las tonterías que lleva el árbol ese..., ya no queda nada en la alacena- Naruto cruzo sus brazos sobre su pecho, y cerro los ojos ladeando su cabecita de un lado a otro, estudiando su problema- ¡Ah!...¡no puede ser!...-pausa dramática-...¡el chico raro de la bufanda, nunca me dijo su nombre ttebayo! - dos graciosos lagrimones salieron de sus ojitos.
-¡No, no, Naruto!- se reprendió a si mismo, moviendo su cabeza de forma rápida en gesto negativo - eso no es importante ahora- volviendo a su anterior postura, busco la forma de llenar su inquieta barriguita.
- Hm...¡Lo tengo!- abrió su par de zafiros emocionado, golpeando con su puño cerrado, la palma de su mano contraria- las galletas que le deje al pervertido e ingrato gordinflón (alias "Santa Claus"), jejeje, algo bueno tenia que salir de todo esto- si, algo bueno, aunque no tenia ni idea de que comería al medio día o en la cena, bah que importaba, ya se las arreglaría.
Sin mas echo a corre a su destartalado departamento, un paso adentro y se encontró con el descomunalmente enorme desorden en el que se encontraba su vivienda, joooo, con lo que le gustaba a él limpiar, menuda porquería de Navidad.
Otro paso dentro de la casa, y el reciente ataque de los borrachos le llego de golpe a su cabeza, se tenso al instante, pero esta vez, le resto importancia olímpicamente pasando del asunto, estaba demasiado entusiasmado, con el resiente encuentro, como para caer en depresión, por culpa de ese par de idiotas, sonrió.
-Si.. fue bonito mientras duro,...- su mirada se torno melancólica unos segundos- ¡Yosh, a ordenar esta pocilga!..- y doblando la corta manga de su playera hasta los hombros, se dispuso a limpiar.
Y Sasuke, bueno, resumiendo su estado, él había pasado de, la sorpresa, al enojo, a la furia asesina, para terminar en el encabrónamiento multi-homicida, sin contar con los celos entremezclados a cada momento, aunque por su puesto también estaba, la horrible y atormentadora confusión, ¿Itachi ocupándose de alguien que no era el mismo?, que seguía ¿Kakashi llegando temprano?, no, imposible, alguna artimaña debía tener todo esto para su futura búsqueda de jinchuurikis, era inconcebible tanta "amabilidad" por parte de su hermano.
No lo iba a aceptar, no lo haría, podía aceptar que la venganza era un craso y rotundo error, que esta le destrozaría la vida, que vivía en el pasado, que no tenia derecho a lastimar a los que estaban a su alrededor y menos a Naruto, aceptaba que el camino que llevaba jamás lo haría feliz, si, podía reconocer que su futuro seria un pequeño (y muy merecido) infierno en vida.
Pero no podía aceptar que Itachi fuera una persona que merecía su perdón y comprensión, no, no lo merecía, lo asesinaría, no importaba lo que a él mismo le pasara, no le importaba quedar destrozado, si se hundía en las más profundas de las soledades, no importaba...
El no buscaba la felicidad, matar a Itachi, no era algo que lo haría feliz, vengar a su clan era su objetivo de vida, no era un sueño, no era un anhelo, era un objetivo, un objetivo el cual lo probaba a si mismo, siempre detesto estar tras la sombra de Itachi, y este le obligo a aborrecer su propia debilidad, a odiar con toda el alma,..., era irónico que su hermano mayor alguna vez le haya dicho que le faltaba odio, por que desde que era infante, sentía que el aborrecimiento que llevaba sobre su hombros era tan pesado que terminaría asfixiándolo, y si aquel sentimiento moría junto con Itachi, no le interesaba si quedaba destrozado física y sentimentalmente, no, definitivamente no significaba nada, ni el mas cruel de los castigos lo echarían hacia atrás, por que al final, mientras ya no cargara con aquel odio irracional, y aún mas importante, mientras Naruto se encontrara feliz, cumpliera su sueño, y siguiera sonriendo con sinceridad, aunque no fuese para él, se desangraría en vida con una sonrisa y se daría por satisfecho en su existencia.
Cumplir su objetivo y la felicidad de Naruto, no pretendía otra cosa en esta vida.
-Jamás pensé que llegaría este día- Shikamaru de improviso se hallaba sentado junto a Sasuke sin mirarlo- pero Uchiha, te acabas de convertir en la persona mas problemática y cabezona que he conocido en mis miles y miles años de existencia...anda felicidades, ni sueñes que te voy a dar algún premio o algo- y se echo a ver el nublado cielo sobre el.
Como respuesta Sasuke le lanzo un fiero puñetazo, que solo atravesó al espíritu, ¡joder!, ¡estúpida, injusta, desequilibrada y favoritista magia navideña!.
Pero el Nara no lo estaba pasando nada bien, solo al cabezota de Uchiha Sasuke, le podía dar tanta vuelta a un asunto tan simple como, "la venganza es problemática y me joderá la existencia, mejor lo dejo pasar y me olvido de ella", para terminar en algo tan bizarro como "soy un santo mártir asesino problemático, que no le importa sufrir y pudrirme completamente solo, mientras lo demás (léase Uzumaki Naruto) sean felices".
-Suspiro hastiado-, Sasuke-tozudo-Uchiha, no parecía (o no quería) darse cuenta que la felicidad de Naruto dependía de la felicidad del mismo Uchiha-obstinado-Sasuke, tsk y todo por culpa del problemático circulo vicioso de los enamorados "tu felicidad es la mía", menuda "lotería" se habían sacado este año, él no era una persona que creyera en las tonterías de la suerte, pero sus siguientes compañeros de trabajo la necesitarían,...y mucha.
-Bien- Shikamaru se levanto- nos vamos-
Sasuke lo miro con desconfianza.
-¿A dónde?- y entrecerró lo ojos como si tuviera visión "destruye vagos".
-Hombre, pero si que eres pesado- ni se sorprendió por el brillo asesino, de los ahora ojos rojos del Uchiha- Vale, que ya vamos de regreso a donde te encontré.
Cualquier persona normal, hubiera suspirado de alivio, sonreído quizás, pero no, estamos hablando de Sasuke...
-Bien- el pelinegro se cruzo de brazos serio- que sea rápido entonces- ordeno atravesándolo con su de nuevo, negra mirada.
-Si, si - se rasco la oreja, aburrido, mientras sacaba otro cigarro- menudo problemático- se llevo la colilla a la boca.
El Uchiha casi se teletransportó para arrebatarle el cigarrillo de mala manera.
-Ni creas que me vas a volver a intoxicar, pedazo de chimenea industrial- el ojinegro partió el cigarro, y lo aventó con desdén al suelo, decidido a no quedarse sin sus preciados pulmones- busca otra manera de sacarnos de aquí.
El Nara hizo una mueca hastiada, no tenia ganas de estar alegando, ni de estar trabajando, o hablando, o parado, o sentado, o manteniendo los ojos abiertos, ni mucho menos de estar soportando a problemáticos berrinchudos.
-¿Me ves cara de agente de viajes o algo?, no hay otra manera, pero si no quieres, puedes quedarte aquí, y ver una, y otra vez, como un par de patanes borrachos atacan a tu noviecito, y como tu "querido" hermano mayor se convierte en su posible ídolo de la infancia.
Termino adquiriendo otro cigarrillo, y Sasuke solo gruño.
-Tomare eso como un "de acuerdo, nos largamos".
Encendió el cigarrillo en su boca y se paro frente al pelinegro, que lo miraba (para variar un poco) con odio, esperando con todo la dignidad posible a que la fumarola humana lo envenenara con su detestable y apestoso humo, para salir de ahí de una vez por todas, se sentía demasiado exhausto...
El espíritu de la Navidad pasada no tardo en completar su objetivo, y el Uchiha no tardo en comenzar a toser como loco, cerrando los ojos, por el escozor en sus pupilas y garganta.
Pero esta vez fue diferente; segundos después de que comenzara la ceguera, la molesta irritación, y el olor a tabaco barato que percibía, desaparecieron de golpe. Frunció el entrecejo en desconfianza, levanto los parpados esperando que el espíritu de séptima no se haya burlado de el, llevándolo a otra de sus dichosas "paradas".
Pero lo que vio no se lo esperaba, una oscuridad que parecía no tener fin, tinieblas tan profundas, que por un momento creyó no haber abierto los ojos, ¿donde rayos se suponía que estaba?, ¿la nada?, ¿el limbo?, ¿el nirvana?, ¿el renegrido cerebro de Itachi?.
Reviso el lugar con la vista un tanto nervioso, el arriba, el abajo, la derecha y la izquierda, no se reconocían, parecían no existir, incluso el lugar donde se suponía estaba parado, no parecería sentirlo bajo sus pies, era como si las interminables sombras estuvieran tragándoselo, hundiéndolo, asfixiándolo, diablos, ¿Por qué rayos no podía ver absolutamente nada?, ¿por que demonios sus ojos no se acostumbraban a la oscuridad?, acaso no era ninja (un genio ninja Uchiha, no se les olvide por favor) , demonios, demonios, demonios...por que sentía tanto miedo de no encontrar ninguna salida, era tan desesperante, tan solitario, tan frio, tan desolado...
La cabeza le daba vueltas, comenzaba a ponerse intranquilo, sudaba frio, y movía los dedos de sus manos de manera perturbada, el corazón le latía fuerte, ¿qué rayos significaba esa presión en el pecho?, ¿qué rayos significaba ese desasosiego?, esa maldita sensación de abandono, sufrimiento, y angustia entremezclados, por Dios como dolía...-se llevo una mano al pecho, estrujando su ropa-...dolía tanto, tanta soledad, tanta miedo, tanta confusión, tanto sufrimiento, dolía...dolía tanto...necesitaba... necesitaba salir de allí...no...él necesitaba...necesitaba a Naruto...necesitaba ver a Naruto.
Sasuke estrujo con mas vehemencia su ropa, y llevo su otra mano a su blanco rostro, ahora casi pálido, joder, ¿pero por que escocía tanto?, ¿por que sentía que no había una salida, y que nunca la encontraría?, pero aun mas importante...¿Por qué rayos no cargaba consigo una foto del usuratonkachi para casos de emergencia como estos?, ¡demonios, que de verdad que necesitaba verlo¡, los recuerdos de sus sonrisas parecían esfumarse de su memoria, sus voz, sus ojos, su rostro, el olor de su cabello, todo se difuminaban como un frágil espejismo, ¡¿Por qué?!, ¡¿Por qué?!, ¡maldición!, ¡¿Por qué?!, en su semblante se acentuó el gesto de sufrimiento ..., el dolor poco a poco se volvía insoportable.
Y cuando pensó su cuerpo se terminaría doblando, y sus rodillas fallando, frente a él, una silueta iluminada por un tenue aro de luz apareció de la nada, junto con sollozos y lamentos quedos que creaban un extraño eco en el lugar; Sasuke levanto la mirada con dificultad, encontrándose consigo mismo de infante, un niño de siete años de cabello negro, y ojos de obsidiana, con el rostro triste y la mirada vacía, aquel niñato que aun después de meses de fallecidos sus padres, lloraba sin descanso cuando nadie lo veía, un mocoso que odiaba a muerte su debilidad sin que nadie le dijera el daño que podía causarle a futuro, sin que nadie se preocupara realmente por un pobre huérfano, que en apariencia aun tenia mucho (renombre, estatus, una mansión, dinero..), pero que en realidad no tenia nada.
El pequeño Sasuke frente a el lloraba amargamente, con el rostro escondido entre sus manos, y la sorprendida mirada del Sasuke de 17 años cambió a una de odio; sin darse cuenta estrujo aun con mas fuerza su arrugada camisa, escondió su negra mirada en los lacios cabellos que cubrían su frente.
-Cállate...- susurró apretando los dientes, pero el llanto del chiquillo no se detuvo.
-Cállate mocoso mimado...- un sudor frio empapaba su ropa y su rostro.
-Crees que con llorar van a volver ¡¿eh?!-termino alzando la voz, pero su mini yo, no dejo de llorar.- Pequeño inútil, niñato debilucho...- pero los lloriqueos solo parecían aumentar.
-¡CIERRA LA BOCA!- casi se desgarro la garganta en el grito, pero no levanto la mirada.- ¡Si quieres dejar de sentirte así. Obtén fuerza y mata la desgraciado que te lo quito todo!.-
Callo de rodillas al suelo como plomo pesado, esto lo superaba; levanto la mirada nublada por la furia, mas al hacerlo descubrió que su yo de siete años, ya no estaba solo.
Un pequeño Naruto se hallaba frente al Uchiha infantil, el cual había dejado de llorar y miraba al ojiazul entre curioso y enfadado, el rubio lo había visto "débil"; por otro lado el Uchiha del "presente" se hallaba entre sorprendido y aliviado, Naruto... por fin veía a su Naruto, sonrió.
Después de largo silencio, Naruto esbozo una gran sonrisa confortante.
-Ya no llores Sasuke-baka- le mostro una mueca zorruna.
-No estaba llorando dobe- respondió de inmediato frunciendo el seño.
El pequeño Uzumaki rodo la mirada.
-Si claro...y a mi no me gusta el ramen.
El mini Sasuke gruño, y el rubio soltó una risita, que bonito se oía, o eso les parecía a ambos Uchihas.
-Ne..Sauske-teme, si tu también estas solo, entonces podemos estar los dos solitos juntos, que dices dattebayo...-
Ambos Sasukes alzaron una ceja al mismo tiempo, dudosos.
-Si estamos los dos juntos, entonces ya no estaríamos solos usuratonkachi- terminó diciéndole el Sasuke de 7 años, con una pequeña sonrisa sincera adornando su rostro.
-¿Eh?- Naruto se llevo una mano a la barbilla como meditándolo, después sonrió llevándose ambos brazos tras la nuca- creo que tiene razón dattebayo... ¡pero solo lo dije para ver si ponías atención, no te creas la gran cosa!- le grito mientras le señalaba acusador con su dedo. Sasuke-peque amplio su sonrisa.
-Como tú digas dobe...-
-¡No me digas dobe, teme!...- una venita se inflamo en la frente del rubio y levanto el puño amenazador para lanzarle un golpazo, que Sasuke-infante esquivo con facilidad.
Ambos niños se miraron largo rato para después sonreírse mutuamente, el asfixiante, y frio ambiente, había desaparecido por completo; y el Sasuke mayor pudo notarlo, sin embargo si se observaba bien, el vacio lugar, la profunda oscuridad, y el sentimiento de devastadora desolación que los rodeaba, seguían siendo los mismos,...si, eso no había cambiado ni un poco, no obstante, estos parecían ya no importar en lo absoluto, no, ya no importaba... por que Naruto estaba con el.
El Uchiha de 17 años, suspiro aliviado, casi como un colegial enamorado (si, "casi", no lo olviden), intentando reponerse de aquel en apariencia bajón emocional, sintiéndose frustrado; pero que vergüenza Uchiha Sasuke, ¿él? ¿dependiendo tan desesperadamente de otra persona que no fuera si mismo?, ¡imperdonable!, que pensarían de él todo su occiso clan.
Siguió observando la escena sin ninguna prisa, ya después buscaría la manera de salir de ese maldito lugar, se sentía realmente relajado... Pero...le duro muy poco.
Instantes después pudo observar como su yo de siete años, dejaba su "madura" discusión con el rubio, para posar su mirada detrás del ojiazul, y agrandar su expresión a horror y temor, su rostro palideció de golpe, y comenzó a sudar frio, logrando preocupar a Naruto-chibi, que le preguntaba si había visto un fantasma, o había comido por accidente un ramen caduco...
Por otro lado, el pelinegro mayor, teniendo un mal presentimiento clavado en el pecho, desvió su mirada hacia donde observa el Uchiha infante.
Y entonces lo vio, aquella mirada asesina, esos ojos rojos con sed de sangre, aquella falta de humanidad en su rostro...
-Itachi...- murmuró el Sasuke futurista con falta de fuerzas, pero... observándolo con mas detenimiento, se dio cuenta de que ese no era su Aniki...
-No puede ser...- sintió su boca secarse-...soy...yo?-
Si, el tercer Uchiha en cuestión, era un Sasuke de apariencia unos años mayor de diecisiete, sin el hitaihate de Konoha en su frente, con ropas negras algo extrañas, y con una katana desenfundada que amenazaba mortalmente al pequeño rubio...
-No es nada personal dobe..- la voz de ultratumba del recién aparecido Sasuke resonó por todo el lugar, logrando captar la atención del infante ojiazul que lo miro sorprendido-...pero te advertí que no te metieras en mi camino.
Sin ninguna expresión en su rostro el sombrío pelinegro, arremetió contra Naruto-chan, ante la mirada llorosa y enojada del Uchiha 7 años que solo contemplaba con frustración, al no sentirse capaz de hacer algo para detenerlo, y la desesperada del Sasuke de 17 años, que sudaba frio, y sentía como sus piernas y su cuerpo no reaccionaban, por mas que lo intentara.
"Muévete, muévete, muévete...¡JODER MUÉVETE YA!" Se gritaba así mismo mentalmente, apretando con furia los dientes hasta casi hacer sangran sus encías, pero nada pasaba, la katana atravesaría fuera de contemplaciones al Uzumaki, sin que el pudiera hacer algo para evitarlo, sintió los ojos humedecérsele, no tardaría en largarse a llorar ¡demonios!; pero entonces, escucho de nuevo la vocecita del ojiazul.
-Los tres son unos bakas dattebayo- incluso el Sasuke maniático detuvo sus acciones, a solo unos cuantos milímetros de atravesarle el pecho a la altura del corazón del chibi-Uzumaki, el cual sonreía sin preocupaciones hacia su atacante.
-Les dije que dejaran de llorar, pero son unos cabeza dura, - inflo sus cachetes en un puchero enfurruñado- no entiendo por que les gusta tanto estar tan solos, pedazos de temes engreídos- se rasco la nuca confundido- no entiendo por que no quieren estar conmigo dattebayo.- desafío con la mirada al Uchiha de la katana con una mezcla de tristeza en sus expresivos ojos azules- no entiendo por que les gusta seguir llorando en su miseria... y luego dicen que yo soy el baka- termino con esa linda sonrisita zorruna que tan mona le quedaba.
Los tres Sasuke lo miraron sorprendidos, y se pudo apreciar como la katana, se movía de forma nerviosa e indecisa ante el ligero temblor de la mano de su portador, pero solo fue un instante tan breve que pareció no haber existido, bajo con fiereza el arma, hacia un ahora triste niño ojiazul.
-¡NARUTO!- grito un adolecente de 17 años sintiendo su garganta rasgarse y su corazón destrozado en mil pedazos, ni eso fue suficiente para lograr mover su cuerpo.
Y sin ninguna ceremonia sangre salpico sin piedad, el al parecer negro suelo donde se encontraban, y el blanco rostro de un pelinegro que parecía satisfecho de sus actos.
-¡DEMONIOS, NO!- Sasuke se levanto apresurado del sillón donde se encontraba, respiraba agitado, sudaba frio, sus ojos retenía tercamente lagrimas, y su rostro mostraba una expresión horrorizada.
Intento tranquilizar a su cuerpo que tiritaba sin control, mientras pretendía reconocer el lugar donde se encontraba, estaba en la pequeña sala del departamento de Naruto, parado frente al televisor que aun trasmitía el concierto navideño, se llevo una mano a la frente, sintiéndola humada y fría.
-Un sueño- susurro con la voz aun agitada, y sin mas se tiro pesadamente en el sofá.
-Pero...se sentía tan real...-miro el reloj que colgaba en la pared...faltaban 3 minutos para las 11 pm.
Solo había pasado poco menos de una hora desde que comenzara ese extraño sueño, pero el se sentía tan cansado, como si hubiera pasado toda esa noche en vela junto al pequeño Naruto, y ni que decir de la parte emocional, estaba mas que alterado.
Echo la cabeza hacia atrás, aventando ambas manos sobre sus ojos, de pronto el ruido ocasionado por los berridos (léase canciones pop-plásticas) de los artistuchos, comenzaba a ser demasiado molesto, por lo que sin mas apago de mala gana el televisor, quedando por algunos instantes la quietud de la noche hasta que...
-kukukuku- una sospechosa risilla, sospechosamente demasiado pervertida, lo hizo incorporarse de rebote.
Busco nuevamente por todo el departamento, y curiosamente, mas mosqueado que las dos ultimas veces, ¡¿qué simplemente, no podían dejarlo reflexionar sobre su complicada y vengativa existencia en paz?!.
Esta vez encontró al nuevo intruso en la recamara, observando "un algo", muy atentamente atreves de la ventana, con la ayuda de un pequeño telescopio, y ese "algo" lo hacia sangrar por la nariz, y poner cara de idiota muy salido y muy ...feliz.
Pero antes de asesinarlo y/o torturarlo, Sasuke se tomo unos segundos para intentar recordar de donde rayos lo había visto antes, estaba seguro de conocerlo de algún lado...
Un hombre de edad madura, de cabello largo y blanco, con una verruga en su cara, y... en fin... un pervertido-mirón-voyerista-descarado, alguna vez, lo había visto, y Naruto hablaba mucho sobre alguien así, a ver...cabello blanco...verruga...pervertido,...acaso seria...
-¿Ero-Sennin?- o algo así le había dicho el dobe que se... ¿llamaba?, pero que nombre tan estúpido, y... acertado.
El aludido volteo como por arte de magia echo una fiera, para responderle con un...
-¡Que no me digas Ero-Sennin!- pero se silencio de inmediato, cuando noto que esta vez no se trataba, de su rubio y querido estúpido-aprendiz-dolor-de-cabeza.
-Ah, ...-expreso el ermitaño sin emoción-...ya era hora de que despertaras Uchiha...- termino por decir, con una seria y muy rara expresión en el rostro...eh, algo así como molestia muy mal disimulada.
-Naruto no esta...- fue la replica inmediata de Sasuke, que podría entenderse como una invitación a que se largara del departamento.
La extraña mueca se acentuó en el rostro del mayor.
-No busco a Naruto...- y achico la mirada observándolo de arriba abajo aun con esa rara expresión en el rostro.
-¿Que..?-pero antes de que el pelinegro pudiera terminar, el ermitaño lo interrumpió con un suspiro...
-...de verdad que no eres la gran cosa..., sinceramente no eres mejor que una linda muchacha con buen par de escotes -
¡¿Qué demoni...
-No entiendo que rayos ve Naruto en ti-
Discul...
-Sasuke, Sasuke, Sasuke..., sabes lo cansado que era escucharlo a cada rato con eso-
¡Y a el que rayos le im ...
-Tienes idea de a cuantas chicas bien dotadas le presente...-
Una vena palpitante apareció en la frente del Uchiha...¿realmente le molestaría a Naruto, si le cortaba la cabeza a ese anciano?
- De a cuantos burdeles lo lleve...-
Claro después de haberle sacado todas las tripas y los órganos por la nariz...
-De a cuantas orgi...digo, fiestas, intente arrastrarlo-
Pero antes de eso quizás podría castrarlo, y con sus serpientes tal vez...
-Pero siempre era lo mismo con ese baka - continuaba un Jiraiya que parecía no sentir como su integridad física estaba en riesgo, el hombre estaba en su momento melodramático.
-Lo único que decía era: "¡No tengo tiempo para esas cosas Ero-Sennin!, ¡tengo que hacerme muy fuerte, para traer de regreso al estúpido mal nacido teme engreído amargado testarudo y prepotente de Sasuke-baka!"-
-Mira que no entiendo como te soporta con esa mala hostia permanente que te cargas..., pero aun no me rendiré..-levanto un puño en alto-regresare a mi cuasi-nieto estúpido al buen camino- y se echo a reír como maniático.
Sasuke se masajeaba las sienes, con una terrorífica expresión en el rostro, cuasi-muerto iba dejarlo si no cerraba la boca..., ya bastante tenia con las constantes visitas de Iruka, las que según el castaño, eran simplemente para saludar, pero el podía ver en su rostro y en las miradas que le dirigía un "vengo a ver que este idiota no te haya echo nada", claro que también estaba la vieja borracha con sus estúpidos comentarios de su "corta" capacidad para complacer a Naruto, y restregándole cada vez que podía, lo indigno que era de estar a lado del rubio, y por ultimo el inútil de Kakashi que cada que llegaba a verlos juntos no podían sacárselo de encima, procurando siempre interrumpirlos en el "mejor momento", demonios...estúpidos cuasi-suegros, con ellos rondando como buitres, ¿para que rayos necesitaba a sus verdaderos suegros?, que por cierto deberán estar muy complacidos con sus suplentes desde donde quiera que estén, -soltó un gruñido frustrado- si este vejete verde quería unirse al molesto trió de autoproclamada paternidad de Naruto, y joderle aun mas la existencia claro, seria mejor que empezara a hacer fila.
Jiraiya seguía en lo suyo (reír como poseso), cuando sintió un Kunai que cortaba el viento, rozaba de forma brusca su mejilla, y se clavaba en la pared detrás de él, original forma del Uchiha de llamar su atención.
-¿Eso era todo lo que querías decirme..?-cuestiono un cabreado y aterrador Sasuke.
-En realidad chico...-cuando el pelinegro reacciono ya tenia al sannin legendario aun lado suyo, pasándole un brazo por los hombros- eso...no tiene nada que ver con lo que vine a tratar contigo...pero tenia que sacármelo de una vez- Sasuke lo hizo papilla con la mirada.
Sin más el peliblanco lo soltó de forma brusca.
-Te lo creas o no, soy el espíritu de la navidad presente...-el Uchiha se golpeo la frente con la palma de la mano, si esto era una pesadilla quería despertar, Jiraiya sonrió con burla ante el gesto-... a que será divertido muchacho- y la sonrisa del mayor se torció a una cruel...
Sasuke cerro lo ojos, y se dio un pellizco tan fuerte, que le dejaría un feo morado por varias semanas...pero al abrir los parpados, el peliblanco seguía aun enfrente suyo...
-Mierda...- en definitiva no era una pesadilla.
Continuara...
Bue...aquí el siguiente cap, y esta vez no me he tardado casi un año TvT, soy felishhh... espero este capitulo también haya sido de su agrado, en mi opinión esta mas raro que el anterior uuU.
Sep, Jiraiya a entrado en escena y yo esta vez si que compadezco a Sasuke-baka, pero se lo merece ¬¬.
Ultimo, aunque no lo parezca, estoy enferma, y mucho, me duele la cabeza, los huesos, y la garganta, apenas y me sale la voz, tengo la nariz tapada, fiebre, nauseas, TTTT, me quiero morir, asi que como espero comprendan el próximo Capitulo, tardara un poquito mas, quizás una dos semanas, no lo se, me siento fatal, de verdad lo siento mucho, pero me esforzare.
Muchas gracias por su bellos reviews, cuídense mucho, tomen mucha vitamina C TT, y hasta la próxima bye
