Aquí pongo el 3º capítuloo!! Yuhuu!!
Muchas gracias a todos por vuestras rw, las agradezco de corazón !! Eso me anima a seguir escribiendo más!!
Un saludo!!
Por cierto¿es necesario recordar que naruto no es mío? Es que me resulta doloroso...
Antes de que el rubio cayera al suelo, ella lo sostuvo y lo tumbó suavemente. Se quedó observando un poco, su cabello dorado; las marcas de sus mejillas, por donde paseó sus dedos; sus tiernas facciones… se veía realmente atractivo, pero ella ya no sintió el rubor que ese gesto le hubiera provocado un día antes.
"¿Será que ya no me gusta¿Puede que confundiera sentimientos¿Y si nunca he estado enamorada de él y era simple admiración y respeto?"
-¿Todavía sigues enamorada de este dobe? – Preguntó con cierta molestia. "Grrrrrr. ¿Por qué siento ganas de matarlo ahora mismo? Grrrr." Se interrogaba así mismo.
-Pues… eso es lo que estaba pensando y no sé si alguna vez he llegado a estar verdaderamente enamorada de él.- Se quedó pensativa unos instantes.- Creo, sinceramente, que he estado confundida todo este tiempo, aunque no puedo negar que me resulta atractivo.
La joven se sinceró, tal vez, demasiado. Porque sin quererlo estaba provocando una batalla interna en el que ahora era su nuevo compañero.
"¡¿Atractivo¿El dobe¡Ja¿Es que esta tía no tiene ojos en la cara? Si ese es atractivo¿yo que soy¿Un sex-simbol? Grrrrrrrrrr. Un momento. ¿Es que acaso estoy celoso¡Ni que me importara lo que ella piense!"
-¿U-Uchiha-san?- Se asustó al ver que tenía el Sharingan activado- ¿Estás bien?
-Hmp…Será mejor que nos vayamos. No creo que tu "principito" esté durmiendo eternamente.- Su voz denotaba un cierto rin tintín.- Además, nos están esperando.
Hinata se quedó mirándolo por un momento, no entendía muy bien el cambio de actitud hacia ella. "¿Acaso está celoso? No, no puede ser. Él es el "gran" Uchiha Sasuke."Pensó para sí, mientras una sonrisa maliciosa aparecía en su rostro. No sabía muy bien por qué, pero el estar con él, la calmaba. No sentía timidez, ni vergüenza, ni miedo. Era como si lo conociera de toda la vida. Tenía plena confianza en que nunca le haría daño.
-¿Qué ocurre¿Es que tengo monos en la cara o qué? – Preguntó enfadado el Uchiha.
-¡No, no! Es que te ves muy guapo cuando te pones serio.- Inmediatamente se llevó las manos a la boca y se tornó roja como un tomate. "¿De verdad dije eso¡Tierra trágame!"
El aludido se quedó sin palabras, no se esperaba esa respuesta. Y se volvió rápidamente, dándole la espalda, para que no pudiera ver el sonrojo que sus palabras habían producido en él y la sonrisa traicionera que ahora dibujaban sus labios. "¡Ne¿Pero que puñetas me pasa?"
Se pusieron en camino. Durante toda la noche fueron casi sin hablar. Estaban muy metidos en sus pensamientos, intentando aclarar todo aquello que estaba sucediendo y que no entendían. Ella fue quien cortó ese momento de tensión.
-U-Uchiha-san…
-
Dime… "¿Por qué me llamará así?" Y llámame Sasuke, por favor
-H-hai, Sasuke-san.- Pensó un momento lo que tenía que decirle, no quería que la tomase por tonta o algo así.- Tú… ¿podrías entrenarme?
-¿Qué si podría entrenarte? Tú eres ya muy fuerte. ¿Por qué quieres que yo te entrene?- Estaba anonadado, esa chica tenía algo especial.
-Yo sé que tú eres mucho más fuerte que yo… y no quiero ser un estorbo para ti, ni para nadie. Sé que me queda mucho que aprender y no me gusta que los demás sientan la obligación de tener que protegerme por ser débil.- Su voz mostraba clara determinación y su mirada era firme.
-No eres débil, Hinata, posiblemente seas la más fuerte de mi equipo, después de mí. Pero si eso quieres, entrenaré contigo.
Se la quedó mirando embelesado, era inteligente, fuerte, humilde, tierna, sincera y, sobre todo, hermosa. Definitivamente, había sido buena idea ir en su búsqueda. No entendía como la gente de su alrededor no se habían dado cuenta de cuanto valía. Se sintió feliz, "¡qué "pena" me da el dobe, no sabe lo que se ha perdido!". Y de nuevo una sonrisa apareció en su rostro.
Después de 5 horas de camino, llegaron a un refugio, donde el resto de compañeros les estaban esperando.
-¡Ya era hora que llegaras Sasuke!- Exclamó Seigetsu divertido.- ¡Ah¿Quién es esa preciosidad que va contigo?- Se ganó una mirada asesina, cortesía Uchiha.
-Hinata, Hyuuga Hinata, y formará parte de nuestro equipo a partir de hoy. Os aconsejo que no intentéis hacerle nada, u os arrepentiréis.- Dicho esto viajó con su mirada hacia Karin, ya que pudo notar el aura asesina que le rondaba.- Hinata – Prosiguió- Ella es Karin, este de aquí es Seigetsu, y el que está en el futón, Juugo.
-Bienvenida, Hinata - Saludó cortésmente Juugo.
-¡Sí, eso¡Bienvenida preciosa!- Otra mirada asesina Uchiha y risita simpática Hyuuga.
-Arigato, Seigetsu-kun, Juugo-san.- Contestó amablemente la ojiblanco.
Karin no dijo nada, se giró y se metió en el cuarto de baño, indignada. Todos la siguieron con la mirada.
-Lo siento…- dijo la muchacha apenada por la reacción de su nueva compañera.- No quisiera causar problemas.
-No tienes que disculparte.- Cortó tajante Sasuke- No eres tú la que causa los problemas.
-No te preocupes Hinata-san, se le pasará- Explicó Juugo.
-E-Esta bien. Como digáis.
Dicho esto, el cabecilla del grupo sacó dos futones de un armario viejo que había en la estancia, y los acomodó en el suelo, uno al lado del otro. (Pillín, vaya a ser que se la quiten, XD)
-Es hora de dormir, mañana será un día largo y tenemos que estar descansados.
Cuando Karin salió por fin del baño, con su ropa de dormir puesta, Hinata cogió su mochila y se metió en el. Allí se cambió y se aseó un poco.
Al salir, a los chicos se les cayó la mandíbula al suelo. Hinata vestía un short negro muy ajustado, que dejaba ver sus largas y finas piernas, y una camiseta negra de tirante, que mostraba ese voluminoso pecho, que la sudadera que siempre llevaba disimulaba muy bien, y una cinturita estrecha.
Seigetsu tuvo que salir corriendo hacia el baño, con una hemorragia nasal que empezaba a salir en un hilillo de sangre. Juugo parpadeó unas cuantas veces, hasta que retomó la compostura y a Sasuke se le pasaron mil ideas por la cabeza de cómo podría ella dejar de ser virgen. Algo se movió entre sus piernas y empezó a sudar como si estuviera en una sauna.
-Ejem…- Carraspeó el moreno en un intento de volver en sí.- Será mejor que nos acostemos ya. "¡Pero qué buena está, por Kami! Algún día la haré mía, como buen Uchiha que soy. ¡Oh, Sí¡Ya lo creo!"
Por supuesto Karin estaba que ardía, pero de furia, y se dio la vuelta para no ver el espectáculo. Eso no pasó desapercibido para nuestro Uchiha, quien se acerco a ella y le susurró sin que nadie lo oyera:
-Si te atreves a ponerle una mano encima, o a hacerle algo, lo que sea… estás muerta.- La chica de anteojos se tensó, y por primera vez tuvo miedo de él.
Volvió a su lugar, para acostarse, haciéndole señas con la mano a Hinata para que se acostara en el futón que había colocado antes a su lado. Muy pegado al suyo. Parecía, más bien, uno grande. Ella se sonrojó con violencia, pero no le desagradó para nada la perspectiva, así que accedió y se acostó a su lado. (¿Y quién no? XD)
CONTINUARA...
