Ohayo!! Aki la contii!! no tengo nada más que decir, únicamente dar las gracias a todas aquellas personas que leen mi fic y me mandan rw!! MUCHAS GRACIAS!!

Bueno... y que naruto no es... mío, ya saben...(KUSO!!!)


Ya había pasado cerca de un mes, desde que Hinata se había marchado de Konoha. La Hokage mandó en varias ocasiones a grupos de shinobis en su búsqueda, sin ningún éxito.

El clan Hyuuga, al día siguiente de enterarse de su huída, mandaron a Neji para que la trajera de vuelta. Él sí logró encontrarla, tardó una semana en hacerlo, pero de nada le sirvió. A las dos semanas de su partida, entraba a la aldea en un estado de semiinconsciencia, desplomándose nada más entrar. Los guardias fueron corriendo a socorrerlo, y uno de ellos lo llevo de inmediato al hospital. Allí Tsunade lo revisó y el informe médico reflejaba su estado: cierre completo de todos sus tenketsus (no me acuerdo como se escribía), el brazo derecho partido, tres costillas rotas y un fuerte traumatismo craneal.

Ninguno de los allí presentes podían explicarse como llegó el jounin a ese estado deplorable. Se imaginaron que se tuvo que enfrentar a un grupo de ninjas de alto rango. Pero no podían estar más equivocados. Al despertar, después de una semana, Tsunade le interrogó con el fin de esclarecer los hechos:

-Hyuuga Neji¿Quiénes te hicieron esto?- Preguntaba la Godaime directamente.

-No es "quiénes", es "quién".- El ojiblanco bajó la vista con resignación, por lo humillante de la situación.

-Explícate Hyuuga.- La rubia no lograba entender que pretendía decir el chico. Era más bien, que no quería creer lo que estaba pensando.- ¿Qué quieres decir con eso?

-Pues, quiero decir que la encontré. Y a Sasuke también. Iban acompañados de dos chicos y una chica más.

-Entonces¿Uchiha Sasuke fue quién te hizo esto?- Intervino Shizune, que hasta entonces se había mantenido al margen.

-No.- Contestó tajante.- Él únicamente observó el combate.

-¿Entonces…?- Exigía continuación la Hokage.

-Fue ella. –Sentenció

-¿¿NANI??- Las otras dos presentes se quedaron con los ojos en blanco por la impresión.

-Que fue ella quién me derrotó, nadie más intervino. Los otros solo observaban.-Hizo una pausa, intentando recordar las conversaciones que escuchaba durante el enfrentamiento.- Según pude escuchar mientras peleaba, ella es la más fuerte de todos, después del Uchiha, y éste solo se limitaba a sonreír orgulloso. Parece ser que todos habían luchado contra ella, con el fin de comprobar su nivel, pero ninguno consiguió derrotarla. Según pude oír, todas las noches ella y Sasuke entrenan duro, hasta que ella queda inconsciente y él exhausto.

-Pero tú la habrás dañado al menos¿no?- Preguntaba asombrada la asistente de Tsunade.

-No.- Silencio.- No conseguí propinarle ni un solo golpe.

Y con esa última confesión, llegaron a la conclusión de que no serviría de nada ir a buscarlos, si no es que ellos querían regresar. Pero cierto rubio se negaba a eso y siempre que podía le pedía a la Godaime una misión, aunque solo fuera para recopilar información de ellos.

Ya habían pasado otro día más, detrás de le pista del Uchiha mayor. Ese día se encontraban en una cueva que había cerca de un hermoso lago.

Hinata fue a pasear por los alrededores, mientras los demás acomodaban algunas cosas. Mientras caminaba hacia el lago, recordaba con una sonrisa en su rostro como habían sido esos días al lado de Sasuke. Cada vez se convencía más de que estaba enamorada de él y le daba la impresión de que era correspondida. Aún así nunca llegaron a comentar nada respecto al tema y eso que dormían juntos todas las noches, desde el primer día.

Cuando se acostaban separados, siempre uno se despertaba a causa de las pesadillas que tenían y acababa metiéndose en la cama del otro, para despertar día tras día abrazados y con el rostro sonriente.

Hinata sonrió al recordar esto, mientra se sentaba en una roca que emergía del lago, a contemplar las estrellas.

-¿Qué haces aquí, Hime?- Le preguntó el ojinegro, viendo como ella se sonrojaba por el nombre que le había puesto. "Sigue sin acostumbrarse a que la llame así", pensaba mientras sonreía.

-Na-nada.- Respondió.- Estaba recordando nada más. Soy muy feliz desde que me fui contigo.

-Yo también, Hinata.- Le contestaba mientras se sentaba a su lado.- Hace una estupenda noche para entrenar en el lago¿no crees?

-Hai. Estaba pensando lo mismo.

Dicho esto, el moreno se quitó su ropa, quedándose sólo en boxers y haciendo sonrojar a la Hyuuga, que por más que lo veía con esas pintas, no se acostumbraba. Era devastadoramente atractivo.

Acto seguido, empezó a caminar por el agua, llamándola para que le siguiera.

Ella se levantó, y empezó a quitarse ropa también, quedándose en short y camiseta de tirantes, como los que usaba para dormir. Él también se sonrojó ante el paisaje que tenía delante. No podía evitarlo.

Se adentró también en el lago, tomando posición de combate y atacó.

Había empezado otra noche de duro entrenamiento. Daban lo mejor de cada uno. Ella cada vez estaba más cerca de alcanzar su nivel, aunque era muy difícil llegar a ser tan fuerte como él, ya que este también se hacía mucho más fuerte con el entrenamiento. El Uchiha, gracias a ella, mejoró mucho su Taijitsu, ya que Hinata era especialista en lucha cuerpo a cuerpo, mas ésta a su vez, aprendió técnicas propias de él, como el chidori, o las bolas de fuego.

Y así estuvieron entrenando por dos horas más.

Después de un ataque de Hinata, Sasuke había desaparecido y cuando lo localizó bajo ella, ya era demasiado tarde. Éste la agarro fuerte de los tobillos y tiró de ella hacia abajo hundiéndola en el lago.

Cuando emergieron las cabezas a la superficie y abrieron los ojos, se encontraron muy cerca el uno del otro. Con una visión espectacular para cada uno de ellos. Los cabellos les caían por el rostro, pegándose por el agua, jadeando fuertemente para recuperar el aliento.

Hinata lo miraba fijamente, sin apenas ser consciente de ello, pero era inevitable. Salió de su trance, al notar una mano posarse en su rostro, quitándole los pelos del rostro con una suavidad y dulzura inimaginable.

Ella se sonrojó violentamente, pero permanecía completamente estática, mientras que su corazón se movía lo que ella no podía y más. Lo sentía salir del pecho. Involuntariamente, notó como sus ojos se entrecerraban por el contacto, como queriendo grabarlo en su mente de por vida. Pero eso le evitó darse cuenta de cómo el moreno acortaba distancias, mientras le seguía acariciando la mejilla.

Subió ligeramente los párpados al notar una suave brisa cálida que chocaba contra sus húmedos labios. Se agitó violentamente, al percatarse de que era el aliento de Sasuke, queriendo ir hacia atrás, cosa que le fue imposible, porque éste ya le había rodeado la cintura con el otro brazo, y de un rápido movimiento juntó sus cuerpos completamente.

Al segundo después, el Uchiha ya había salvado la distancia que separaba sus labios y la besó de una forma tan tierna que ni él mismo sabía que poseía, haciéndola sucumbir ante la cantidad de placenteras sensaciones que recorrieron su cuerpo.

La noche se antojaba larga.


CONTINUARÁ...

jurjurjur¿y qué viene ahora??? ejem...creo que ya se sabe!!

Muchas gracias de verdad por leer y mandarme rw, suelo contestarlas cuando las recibo porque no soy muy buena haciendo comentarios en vivo y en directo, asi, que, gomen si eso no os gusta.