Capítulo Cuatro: Fuego
Una semana había pasado con mareos y nauseas que no la dejaban en paz, sus intentos por disimular su estado habían terminado con toda su familia en el consultorio esperando el diagnostico del doctor. A cada segundo rogaba porque su cuerpo no padeciera lo que sospechaba pero todas sus esperanzas se desvanecieron cuando el doctor pronuncio dos simples palabras que la sumergieron en ese mundo de pesadilla del que día a día intentaba salir: "Estás Embarazada".
Las reacciones no se hicieron esperar, decepción y vergüenza d sus padres mientras que su hermano estallaba en ira intentando sacarle el nombre del bastardo que le había hecho eso. Pero las respuestas y explicaciones nunca llegaron, su embarazo era d alto riesgo y si se llegaba a alterar aun que fuera un poco seguramente abortaría y moría en el proceso. Todas las emociones se congelaron incluyendo su propia respiración, la convivencia desde ese día era insoportable… nadie le hablaba ni la consolaba dado el hecho de que el padre de la criatura se estaba metiendo con otra persona.
La deshonra en la que había metido a su familia era tan grande que ni siquiera ellos le dirigían la palabra, el ambiente la sofocaba de tal manera que le dio el primero de sus numerosos ataques en donde aventaba todo lo que tuviera a la mano y derramaba lagrimas al por mayor sin emitir un solo sonido. El resultado fue el aborto y la esterilidad llevando consigo el poco corazón y apoyo familiar que le quedaba, se sentía destrozada, abandonada y vacía…
Abrió los ojos desmesuradamente tratando de ubicarse en tiempo y espacio, una mano le tomo ligeramente la barbilla obligándola a que lo viera. Temiendo que fuera Eriol apretó fuertemente los ojos y se puso tan rígida como le era posible, sin embargo un cuerpo la abrazo de manera tan tierna y protectora que le fue imposible permanecer en esa situación. Lentamente subió la mirada para encontrarse con un par de ojos ámbar que la miraban con ternura y preocupación, ante semejante mirada lo único que pudo hacer fue enterrar su rostro en el pecho del muchacho aspirando su delicioso aroma. Todo en Shaoran era tan embriagante y adictivo que el mal sueño se desvanecía por completo dando paso a un torrente de sensaciones que la dejaban semidormida.
¿Te encuentras bien?- esa voz no solo la saco de sus ensoñaciones sino que también le provoco un ligero estremecimiento que rogaba no hubiera sido notado.
Si…- la voz le salió demasiado débil acompañada de un ligero rubor en sus mejillas.
¿Segura?
Sólo fue una pesadilla…. Una terrible pesadilla
Está bien, ya llegamos
Sin mayor conversación entraron al apartamento de Shaoran, éste era de diseño elegante y acogedor. Tal vez si se encontrara con un mejor humor hubiera hecho toda clase de preguntas pero la verdad lo único que deseaba era dormir tranquila y profundamente en algún lugar donde pudiera sentirse protegida. Al parecer Shaoran noto esa necesidad porque la condujo delicadamente por varias habitaciones hasta llegar a una de completamente verde: paredes, cortinas, cobijas, almohadas, alfombra… distintas tonalidades de verde pero no había rincón de otro color.
¿Te gusta el verde?- levantó una ceja mientras la inspeccionaba
¿Se nota?- la tomo delicadamente por la cintura
Cerrando los ojos… ni cuenta- se acomodo en el pecho del castaño dejando que la paz se apoderara de ella pero inmediatamente se retiro.
Puedes dormir aquí… descansa todo lo que necesites – pareció ignorar esa actitud porque de nuevo la tomo por la cintura y la condujo a la cama.
Con toda la delicadeza de que era capaz la recostó tratando de calmar la mirada aterrada que reflejaban esas esmeraldas y lo petrificado de su cuerpo. Todas sus reacciones le intrigaban de sobre manera pero justamente esa duda fue la que provoco la reacción de su cerebro demoniaco recordándole la personalidad de Eriol y lo que solía hacer con ese encanto propio de lo prohibido. De momento no tenía la mínima intención de llevarla a la cama, sólo quería que descansara a pesar de desearla con todas sus fuerzas. Pero su plan original fracasaría rotundamente si cedía a sus deseos justo en el punto crucial de toda la situación donde podía ganarse definitivamente la confianza de Sakura, además de que estaba el hecho de que regresar al infierno le daría la razón al idiota de Eriol. Deseaba ceder porque como le había dicho: de jugar tanto con fuego acabaras ardiendo en una hoguera, hoguera que tenía el nombre de la castaña por todos lados.
Todavía se encontraba observándola, analizando cuidadosamente sus reacciones y cuando pareció que por fin se había relajado salió de la habitación oyendo un ligero suspiro a su paso. Todo su pasado la reprimía de manera sorprendente según lo que había aprendido ese día.
Estaba completamente sola en esa habitación y por extraño que le pareciera se sentía segura en esa prisión verde, ahora que lo analizaba se sentía como estúpida al haber reaccionado de esa manera ante un simple acto como lo era arroparla. Si bien era cierto que podía notar el deseo que sentía su anfitrión no era como si le hubiera ofrecido su apoyo para conseguir su favor, no lo podía creer de él, tal vez de un bastardo como Eriol pero nunca del caballeroso de Shaoran.
Con ese pensamiento se dejo sostener por los brazos de Morfeo, quien la transporto a un lugar de una inimaginable belleza y tranquilidad. Le llegaban los sonidos de las aves y de un arrollo cercano, cerro los ojos y se dejo envolver por todo lo que la rodeaba, a lo lejos escuchó una bella canción que la invitaba a encontrar su origen. Sus pies se movían solos y la llevaban por entre los árboles, sin saber como llegó hasta un pequeño claro bañado por el sol matutino, en su centro se encontraba un joven bastante atractivo que cantaba maravillosamente y además parecía ser parte de la misma luz que lo rodeaba. Tan embelesada se encontraba que ni cuenta se dio de que había sido descubierta por el joven que la miraba de una manera bastante provocativa y cariñosa, algo que la derrito por completo en su sitio. Lentamente el joven se acerco a ella mientras cantaba algo que no podía entender y que sin embargo se le antojaba extremadamente seductor, pero al tenerlo frente a ella se sobresaltó al notar el color de sus ojos… ámbar.
Los rayos del Sol se colaban delicadamente por la ventana impactándose en sus aún cerrados ojos, lentamente comenzó a incorporarse todavía bastante sobresaltada por sus sueños con cierto castaño que precisamente en ese momento asomaba la cabeza tratando de descubrir si todavía dormía. No sabía realmente como pero se dio cuenta de que no era así ya que entro completamente con una sonrisa seductora pegada en sus labios.
¿Dormiste bien?- sus ojos brillaban de forma juguetona
…Algo así- esa sonrisa y ese brillo eran idénticos a los de su sueño
Espero que hayan sido agradables – le había desviado la mirada de manera tímida
Etto… - sin saber como ya estaba mirando fijamente ese par de charcos dorados donde fácilmente podía perderse sin importar que estuvieran bombardeando el edificio, nada podía evitar que se sumergiera en ese lugar.
Las reacciones de Sakura eran demasiado fascinantes, en un momento podía estar aterrada completamente y al siguiente tan relajada como si nada hubiera pasado o apenada hasta más no poder y después perdida en sus ojos. No la entendía ni un poco pero como lo fascinaba, cada gesto, cada palabra y cada sentimiento que proviniera de ella simplemente lo tenía embelesado. Y ahora con la manera tan abstraida en que lo miraba simplemente no podía negarse a seguir su impulso así eso supusiera poner en marcha antes de lo planeado sus intenciones.
Con su pulgar comenzó a acariciar esa sonrosada mejilla sintiendo como a cada movimiento el cuerpo de la chica se estremecía levemente, en un movimiento rápido y delicado rozó sus labios sintiendo como su propio corazón latía desbocadamente demandando que ese contacto se profundizara y dejara de torturarse de esa manera. No podía negar que la deseaba con cada fibra de su ser, que esos labios le sabían a gloria a pesar de desconocer lo que era la gloria y que el calor de ese delicado cuerpo era más grande y acogedor que el del mismísimo infierno.
Guiado por ese instinto la acercó todavía más profundizando ese beso que comenzaba a ser insuficiente para apagar la hoguera que tenía en su interior, claro que el fuego era algo que el sabía manejar a la perfección pero este era simplemente demasiado para ser controlado o apagado en su totalidad. Sabía que de continuar nunca podría separarse de ese cuerpo que lo encendía de esa manera. Sus labios se separaron y se miraron unos instantes, tratando de grabar cada detalle del otro sobre todo esas esmeraldas oscurecidas por el deseo que lo alentaron a proseguir con su labor. Lenta y tortuosamente trazó un camino de besos y mordidas desde su mejillas hasta la base de ese delicado y apetecible cuello, a su paso el cuerpo de Sakura se arrimaba más a el y se estremecía con mayor fuerza.
La tortura ya era demasiada como para soportarlo sentada, sin saber realmente lo que hacía lo obligó a recostarse sobre ella y continuara con sus incendiarias caricias. No había lugar por el que pasara y dejara un rastro de fuego líquido recorriendo sus venas, amenazando con escapar por cada poro de su piel. La ropa había desaparecido tan rápidamente como si la hubieran quemado con el calor de sus cuerpos. Ella quería más de todo eso que le estaba haciendo, extrañamente se sentía insatisfecha al pensar en sus noches con Eriol, no sabía en lo que se estaba metiendo pero si tenía el poder de encender toda una hoguera en su interior con el simple roce sus dedos entonces seguramente cuando las cosas profundizaran el fuego que la carcomía también aumentaría.
Todo le parecía de un rojo encendido, lleno de llama y fuegos artificiales estallando a su alrededor, Shaoran la estaba saboreando de la misma manera en que se saborea un delicioso chocolate: lenta y en porciones pequeñas. Ese ritmo la estaba enloqueciendo de tal manera que lo único que podía ver era un par de llamas doradas torturándola incansablemente, suspiros escapaban de su boca sin cesar y una sola idea ocupaba su mente: Shaoran eres fuego.
Notas de autora: hola!!!!!!! disculpen la tardanza pero como había dicho la inspiración no llegaba y después de muchos borradores me decidí x esta versión del cuarto capítulo. muchas gracias x sus reviews que me dieron el empujon para seguir escribiendo y espero q les guste este capitulo y no me maten x dejarlo a la mitad. espero no tardar tanto en el siguiente actulización pero también les digo que ya entre a clases asi q a lo mejor tardo un poco pero seguro continuo.
Siganme leyendo y disfruten d esta pequeña llama que les doy :P
At Ktom.
