Nos Perderemos Juntos

Hikaru y Kaoru se quedaron dormidos abrazados el uno al otro, con ese cansancio que hace tan pesado el cuerpo y te pega a la cama, el cansancio que embarga una mente bombardeada por muchas emociones.

El sol se acercaba y Hikaru pudo notarlo al despertarse. Observó a su hermano, que respiraba pausadamente entre sus brazos. Sentía culpa por tener que dejarlo de nuevo. Se soltó lenta y gentilmente y lo contempló parado junto a la cama, había notado una ligera reacción de su hermano. A pesar de todo su sigilio vampírico, Kaoru lo había sentido. Sonrió viendo a su hermano y encogiéndose de hombros pensó que era cosa de gemelos.

Tomó la nota de la noche anterior que continuaba en la mesa y garabateó una nueva al reverso. La dejó en su lugar y miró de nuevo a su hermano. Era tan magnífico visto desde su nueva condición, tan puro e inocente, tan frágil, tan hermoso

Hikaru sorprendió este pensamiento en el aire y se ruborizó de inmediato, pero mirando nuevamente a su gemelo tuvo que aceptar que tenía razón. Era infinitamente hermoso.

No se parecían. Ya no eran iguales.

Depositó un beso en la frente de Kaoru con una delicadeza sobrenatural, que usaba en todos sus movimientos con él, y desapareció hacia el ático.

Cuando se cerró la puerta a espaldas de Hikaru, Kaoru abrió los ojos y contempló con tristeza la puerta por la que había salido su hermano. Había tenido la seguridad de que Hikaru se movía, a pesar de no haberlo sentido pero se había quedado quieto. Miró la nueva nota.

Buenos días de nuevo Kaoru, lo lamento, tengo que salir de nuevo, volveré al anochecer, lo juró, en verdad no te preocupes estoy bien. Descansa todavía no te has recuperado. Recuerda que te quiero, no pienso abandonarte por nada del mundo.

Gracias por quererme tanto, Hikaru

P.D.: Perdóname

Dos lágrimas rodaron por su rostro pero había una sonrisa en sus labios. Algo le pasaba a su hermano, algo andaba mal y Hikaru no se lo iba a decir, le estaba mintiendo al decir que estaba bien. Pero era verdad cuando decía que lo quería, podía sentir el cariño de su hermano y eso lo reconfortaba, porque sabía que no importaba cuanto cambiaran, seguirían juntos.

Tomó la nota y se volvió a acostar abrazado a ella, y se permitió llorar libremente, aun faltaba mucho para el anochecer.

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El ático estaba lleno de cajas con cosas que no se usaban y la luz del sol naciente se detenía frente a la gruesa cortina negra que cubría la única pequeña ventana de la habitación. La oscuridad era casi completa aun en los días más luminosos, El primer día se había encerrado en el armario, pero ahora veía que realmente no era tan necesario.

Hikaru miró a su alrededor, había un sillón viejo en un rincón cerca del armario. Fue hasta ahí y se hecho pesadamente sobre él, quería tratar de dormir.

Como no pudo lograrlo tomó un viejo libro que estaba en el estante detrás de él. Después de hojearlo un poco lo lanzó lejos, aun faltaba para el anochecer, realmente iba a aburrirse mucho.

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Una figura alta enfundada en una gabardina se metió por el callejón y entró por la puerta que se abría de ahí al oscuro edificio. Un incesante murmullo en su cabeza lo urgía a que se apresurara a la habitación más alejada de las escaleras.

Una chimenea apagada y un sillón de espaldas a la puerta. En el suelo yacía un esperpento, una momia seca y putrefacta.

-Ya he llegado maestro, puedes dejar de llamarme- susurró el joven rubio.

Tomó con una sorprendente gentileza el marchito cuerpo momificado de su maestro (teniendo en cuenta el repugnante aspecto de la cosa que sostenía) y retirando su manga (la suya propia), mordió su muñeca izquierda con sus afilados colmillos.

La cosa seca inmediatamente abrió la quijada con una escalofriante exhalación, recibiendo el chorro de sangre que manó de la muñeca del otro. El cuerpo se fue hinchando grotescamente como el de una sanguijuela. El joven debía abrir constantemente la herida, que cicatrizaba rápidamente.

Los rasgos se fueron definiendo poco a poco, los ojos volvieron a sus cuencas y el cabello retomo su textura normal. Finalmente lo que el joven sostenía en brazos era un Ael envejecido y surcado de cicatrices.

Retiro gentilmente la muñeca de su pupilo de su boca con la ternura del agradecimiento en sus deslucidos ojos y con su ayuda se paró hasta poder tirarse sobre el sillón. El joven cambió su expresión de ternura por una más recelosa, conocía ya bien a su maestro, en cualquier instante comenzaría con sus comentarios ingratos y mordaces

-Aun estoy muy débil, claro no se podía esperar más de tu débil sangre - El aire de superioridad que había tomado Ael inmediatamente después de que su pupilo lo soltara, molestó al joven rubio.

-Maestro, ¿porque eres tan cruel conmigo?- la gentileza de antes se cubría de una dolida antipatía.

-Bueno, también podrías haber llegado antes, ya había empezado a regenerarme yo solo-

-Maestro, tarde apenas un día en responder a tu llamado y encontrarte.- es imposible esconder su indignación, y pensar que se había preocupado tanto por él.

-jumn, y aun así, podrías haber sido más eficiente- sonrió cruelmente el peliplateado

El joven rubio le dio la espalda a su maestro y avanzó hacia la puerta. Antes de salir la voz de Ael lo detuvo.

-¿Y se puede saber a donde te largas?

-Bueno, parece que ya no me necesitas, Ael

-¿Y donde quedó el "maestro"? Que descortés… ¿quien te ha dicho que ya no te necesito?

El rubio miró a su maestro confundido tratando de entender a que podría referirse. Un pensamiento cruzó por su cabeza mientras sus ojos se abrían alarmados tras haberlo comprendido…

-¿Piensas atacar al muchacho? ¡Pero si te venció con apenas unas horas de nacido!

-Precisamente, no permitiré que ocurra otra vez. Por eso te necesito, Gilles.

Suspirando el muchacho dio media vuelta y se sentó a un lado de Ael y lo miró a los ojos.

-Esto podría ser tu perdición Ael

-Pues entonces nos perderemos juntos, Gilles


Aaaaaah!! lamento haber tardado taaaanto y para tan corto capitulo pero pero eske este semestre no me ha ido tan bien como debia!! empzando por finales y extraordianrios del semestre pasado(o extemporaneos o de recuperación; para quien no me entineda, son esos examenes que presentas al final del semestre cuando has reprobado todo lo demás) y simplemente no habia podido escribir nada y mucho menos subirlo aunque ya tenia la idea en la cabeza, justo ahora me hice de un tiempito para subir este cap, porke de hecho estoy preparando otro final. Bueno bueno basta de excusas, aun asi espero me perdonen.

POr otro lado muchas gracias a todos por el apoyo ke me proporcionan a mi y a mi fic. Se les agradece!!Gracias también a Yami, Nemesis y Hikaru-chan por dejar sus reviews, me han hecho muy feliz!!

Jeje gracias a todos por leer esto!! No volvere a prometer no tardar porque a fin de cuentas tardo...y creo ke cada vez tardo más, pero tratare de no hacerlo.

Bueno eso es todo espero que hayan disfrutado del capitulo

Kazumi Black