La nueva entrega, esta vez es de Lyn y Kai, para la próxima será del gay y el tarado

La nueva entrega, esta vez es de Lyn y Kai, para la próxima será del gay y el tarado.

Capítulo 2: El centro comercial.

Kai y Lyn se encontraban sentados en la mesa de un café. El primero leia un periodico mientras que la pequeña pelirroja observaba con sus catalejos a su amiga Naraya escojiendo zapatillas.

-lleva más de media hora mirando esa maldita zapatilla- exclamo aburrida Lyn -¿Qué acaso hay una diferencia entre una color roja u otra de color amarillo?

-es Naraya…- le explico con relativa calma –asi es ella.

-mmm… supongo que tienes razón.

-señorita- la llamo un mesero –aquí esta su helado triple de chocolate con extra jarabe de … oh más chocolate.

-gracias- le dijo e inmediatamente se lo empezo a comer.

-no se como no engordas- le comento en tono asqueado.

-hago mucho ejercicio –le contesto con la boca llena –me puedo dar estos placeres.

-se esta desesperando- le dijo de pronto preocupado.

Lyn volteo y, efectivamente vio a una Naraya al punto de un colapso nervioso.

-oh mierda!!- exclamo tragándose todo de un jalon –vamos tenemos que hacer algo.

Kai pago la cuenta, como siempre, y ambos corrieron hasta la zapatería donde Naraya gritaba endemoniadamente.

-COMO ES QUE NO ME PUEDO LLEVAR LOS DOS!!- le gritaba Naraya a la asustada empleada.

-lo siento señorita… pero estos pares son únicos y solamente podemos vender uno por cliente.

-ME VALE #&/!!- le grito nuevamente –HABLA CON TU ESTUPIDO GERENTE Y DILE QUE SON PARA NARAYA HIRAWIZAGA!!

-esta bien señorita- le contesto temblorosa mientras caminaba hacia la gerencia. Kai y Lyn se escabullieron y la alcanzaron sin que nadie los viera.

-oye tú!!- le grito Lyn. La empleada se volteo -¿acaso quieres morir? Véndele los zapatos a esta mujer o si no te aseguro que te vas a arrepentir.

-que más quisiera yo!!- le contesto llorando –crees que no he escuchado las historias.

-¿Qué historias?- preguntaron Kai y Lyn confundidos.

-las de la famosa compradora compulsiva Naraya Hirawizaga… sobre como le corto un dedo a un joyero que no le quiso vender un anillo o cuando descalabro a una empleada por haber roto accidentalmente el último perfume de Paris Hilton o…

-¿de Paris Hilton?- le pregunto extrañada Lyn –pero si Naraya lo odia!!

-eso no importa, lo quería por moda solo para eso… y ahora mi gerente me ha dicho que no le importa quien sea, que no le puedo vender dos pares de zapatos a un cliente…. No quiero morir!!

-mmm…Kai?

-vendenos un para a nosotros y se lo das a la joven, dile que es un regalo del gerente por hacerla enfadar.

-este… esta bien…

-cuanto cuesta?- le pregunto sacando la cartera.

-mmm cada par cuesta 250 mil dolares más impuestos…

-250 MIL DOLARES?!- exclamaron los dos con los ojos abiertos.

-este… si pero más impuestos sale en 270 mil dolares.

-pues que hace este zapato?!- le pregunto todavía sin creerlo Lyn.

-la verdad es que nada pero como son único y tienen incrustaciones de diamantes.

-pues ni modos- le contesto Lyn tomando la tarjeta de crédito de Kai que en esos momentos estaba congelado –cargüelo a su cuenta.

-entendido señorita.

-vamos Kai reacciona- le decía Lyn mientras le soplaba con su periódico en la cara –no podíamos dejar morir a la señorita.

-esa bastarda no valía ese dinero- le contesto volviendo en si después de media hora de petrificación.

Lyn le sonrío –no te preocupes luego se lo cobraremos a Ray.

Kai tambien sonrio, por eso lo caia bien a Lyn, tenía muy buenas ideas para la venganza. Además era la única persona que no lo presionaba para que hablara.

-vamos a Gucci- le dijo de pronto Lyn –allí esta Naraya.

Kai la siguió en silencio hasta la tienda en donde para desgracia otro altercado estaba pasando.

-¡como que no tienen talla cero!!- exclamo Naraya -¡me encanta este vestido y no por su estupidez no me voy a ver fabulosa en él!!

-pero señorita se acaban de llevar el último vestido talla cero y…

-pues consiguelo!!

La señorita se fue llorando a la oficina en donde ya los dos la esperaban.

-quien fue la persona que se llevo ese horrible vestido?!- le pregunto nerviosa.

-es una joven rubia, alta y muuy delgada que lleva un chihuahueño en su bolso snif… sniff… y… y… lleva un vestido verde limon…

Kai y Lyn salieron rapidamente y se separaron para buscar a esa mujer.

-¿la has visto?- le pregunto por medio de su radio.

-nada en la zona de joyas , y tu?

-nada en la zona de comida.

Ambos siguieron su persecución hasta que Lyn la encontró comprando un nuevo celular.

-disculpe señorita- le llamo Lyn.

-si?- le pregunto con cara de harta –que quieres?

-este… pues vera usted tiene un vestido Guicci de talla cero que quisiera comprarle.

-jajajaja, crees que te voy a dar mi Gucci?!

-te ofrezco 250 mil dolares y cierras la boca.

-trato.

-vamos Lyn reacciona- la llamaba Kai mientras le daba aire con el periodico.

-no puedo creer que halla gastado 250 mil dolares en ese estupido vestido…- se decia sin poder creerlo -250 mil…

-se lo vamos a cobrar a Ray.

-y por el doble jajajaja eso te lo aseguro.

-oh maldita sea- exclamo friamente Kai –ahora se esta peleando con ese joyero sin dedo.

-vamos, no queremos que el pobre vuelva a perder otro.

Mientras tanto Ray estornudo estronduosamente.

-valla!!- exclamo –alguien habla mucho de mi…

CONTINUARA….