Capítulo I: Aquí estoy, Deidara
Aclaratoria: Lo que está redactado entre comillas y cursiva son cosas que piensa Sasori. Hasta el Capítulo 3 no habrá diálogos, ya que primero sería conveniente que conociéramos que es lo que piensa cada uno. Les digo esto es para evitarles confusiones en la lectura.
Sasori, conocido también como el Escorpión de la Arena Roja, se encontraba trabajando en su Taller, reparando sus Marionetas para ir a una Próxima Misión que le Habían asignado con él…con Deidara. Sus ojos, típicamente vacíos, se sumergieron en una dulce melancolía al recordar a su compañero
Terminó de reparar "sus armas" y sacó de un Armario que estaba a su lado de donde estaba sentado, una Marioneta que estaba Incompleta y la empezó a mirar.
-"Tú y yo somos personas tan diferentes…"
Pensaba mientras tomó sus herramientas para tallar la madera de aquel títere inconcluso y que tomara una forma definida. El Habilidoso marionetista no tardó mucho en tallar su obra de arte y comenzó a lijar la madera para que se alisara y pulir leves imperfecciones.
Después del gran Trabajo que implicó, ya el muñeco, que no parecía una simple marioneta, estaba totalmente detallado de cuerpo y cara, solo le Faltaba Pintarlo.
-"Tú, con tu carácter alegre y expresivo, siempre creando figurillas de Arcilla y siempre diciéndonos a todos que el Arte es una Explosión…"
Al pensar en la Teoría de su compañero y amor platónico, surcó una sonrisa de sus labios. Tomó la pintura y pintaba cada parte del títere de modo meticuloso y delicado como si se tratara de algo sumamente especial.
-"Yo, con mi carácter reservado y tranquilo, siempre estoy jugando con mis Marionetas en soledad y pensando para mi mismo que el Arte es Eterno…"
A las horas de pintar la figura, con unos hilos hechos de Chackra ató a la perfecta Marioneta por cada extremo cuidando de que la Pintura no se dañara y cerró su Área de trabajo.
Era cierto, pasaba todo el tiempo que tenía libre encerrado en "su rincón", también admitía que era Inexpresivo y Solitario, incluso con "él". Prefería hacer Arte, eternizar sus Obras, antes que ser bullicioso, sociable e Inútil a su criterio.
-"Arte…Esa palabra…Lo único que tenemos en común…lo único que me une a ti…"
Si bien era verdad que el único parecido con Deidara que tenía, era que ambos compartían el mismo gusto por el Arte, aunque sus Teorías eran Prácticamente opuestas.
De camino a su Habitación se dio cuenta que ya era muy tarde¿Pero que más daba?, él físicamente no era Humano, aunque muchos de sus órganos internos si lo eran, así que trasnocharse no le afectaría, ya no tenía más nada que hacer, así que decidió irse a aquella Habitación que compartía con su Compañero Deidara. Quería contemplarlo dormir plácidamente como él solía hacer.
Se recostó en aquella Bolsa de Dormir que usaban para descansar y se Giró de costado, de modo que pudiera ver al Rubio dormir.
-"Aquí estoy, Deidara, esperándote, a que algún día te acerques a mi y digas esas palabras que ansío escuchar desde aquel momento en el que te conocí. Ese irremediable flechazo…No te puedo sacar de mi mente aunque lo intente…"
Ese fue el pensamiento que le pasó por la mente al verlo, parecía un Ángel y no un Asesino Rango "S" como lo eran los miembros de la Organización por Excelencia. Y así pasó toda la Penumbra de la Noche velando por sus sueños. Quería compartir esos hermosos sentimientos con él y ser Correspondido
Amaneció y su compañero despertó, y Deidara al verle lo saludó de manera Alegre, como siempre lo hacía. Sasori solo le respondía con un gesto de la Cabeza y cuando el se fue, sonrió.
Otra vez fue a su Taller, hoy tampoco tenía misiones pendientes ni nada mejor que hacer que no fuera terminar su obra.
-"Aquí estoy, Deidara, solitario en mi taller, tallando mi mejor obra…Una Marioneta con forma tuya…Para recordarte siempre que no estés conmigo físicamente, para que estés a mi lado cuando en realidad eso es un imposible, para tener a quien decirle que lo amo aunque en realidad ese no eres tú, tan solo es una Marioneta más de las tantas que he creado"
Y si, por eso creó esa Marioneta con tan especial dedicación, para tener algo que le recordara a él, se sentía solo porque no tenía su afecto, apenas había un compañerismo existente con el Chico Real. Se podría considerar algo Fetiche, pero si su ilusión no se diese por alguna Circunstancia o no lograra confesarle su amor a Deidara, al menos ese títere "lo escucharía".
Deidara era su Dios y creó un monumento para Alabarlo.
Estando prácticamente lista su obra, le puso los últimos toques, como lo eran el cabello y la Ropa. Se podría decir que era una réplica exacta de su Anhelado amor
-"Aquí estoy, Deidara, aprendiendo que esto no es una simple atracción, no es algo normal¡¡¡Claro que no es normal!!!, Somos...Diferentes. Estoy aprendiendo un nuevo Arte…El arte de Amar…aunque…solo sea yo quien profese y defienda este Arte, que es nuevo para mi…"
Sasori sabía que su Amor era moralmente incorrecto, pero no le importaba…Era la Primera vez que sentía algo así por alguien. Su vida fue muy difícil y nunca se permitió experimentar sentimientos por nada ni nadie, pero Deidara cambió eso desde que se conocieron, sintió algo muy extraño por él y no fue hasta hace mucho que admitió que lo adoraba.
-"Sé que…no te hago falta, También sé que…físicamente ya no soy humano, pero si supieras…todavía tengo un corazón que late…un corazón que late por ti…Y ya no aguanto más, debo decirte lo que siento, no me importa que me odies, yo te sigo amando y te seguiré amando"
De sobra sabía que él no era Humano ya, físicamente, pero su corazón latía es por él, el quiso ser eterno fue por él, el pelirrojo vivía era por él, era el sentido de su miserable existencia. Solamente era un "Peón" en la Organización, un Asesino con tristes Recuerdos y de ahí en fuera no era Nadie.
-"Algún día, te diré que te amo…"
No sé, no me gustó en demasía como fue quedando, pero bueno, esto fue lo que me dio la Inspiración
Espero que les guste, y si me dejan Reviews, no me enojo :)
Saludos
