Capítulo II: Sasori-danna…
Aclaratoria: A diferencia del Capítulo Anterior, ahora estamos en el Universo de Deidara. Lo que está redactado entre comillas y cursiva son sus Pensamientos. Recordemos que es hasta el siguiente capítulo que habrá diálogos entre los Personajes, ya que quiero que vean que pasa por la cabeza a cada uno. Disclaimer hecho, los dejo con la Historia
Deidara, el Artsista Explosivo, se hallaba ocupado entrenando en un campo vacío, aunque más que entrenando, se encontraba practicando con sus Figuras de Arcilla que estallan con solo que él lo quiera así.
Entre explosión y explosión, al Rubio le pasó una imagen por la Mente de su Ídolo que fervorosamente admiraba a pesar de que no se parecían mucho y sonrió
-"Tú y yo somos personas tan Distintas…un!"
Finalizada aquella sesión, se fue al refugio Akatsuki en una de sus Aves elaboradas por él, ya que se hacía tarde. Sabía que allá vería al objeto de su adoración y veneración, y efectivamente así fue, cuando llegó se encontraron en uno de los pasillos.
No se dijeron nada, pero si intercambiaron Miradas, y cuando sintió eso, le pareció como si el tiempo se detuviese y que volvería a correr apenas el uno dejara de ver al Otro. Una vez dejaron de Observarse, cada uno siguió su curso, Sasori para su Taller y Deidara para su Habitación, al cabo estaba algo agotado.
-"Tú, con tu carácter cerrado y frío, siempre sereno acomodando tus marionetas…un!, Pero, aunque no lo digas, sé que tu dices que el arte es Eterno y no es cierto…un!"
Llegó a su cuarto y se apoyó de la ventana ya que quería ver las estrellas y reflexionar un Rato. Sasori era muy frío con él, y no solo con él, con todos en su entorno. Solo hablaban lo estrictamente necesario, ya que a Deidara le costaba "Sacarle las Palabras".
-"Yo, con mi carácter abierto y alegre, me gusta crear figurillas, porque el arte es una explosión…un!"
Si bien era cierto, Deidara era muchísimo más extrovertido que Sasori, se interrelacionaba un poco más con sus compañeros de Organización, aunque no fuera por gusto.
-"Arte…Esa palabra…Lo único que tenemos en común…lo único que me une a ti…un!"
Apenas, y fuera del contexto de las misiones, discutían sobre su pasión a pesar de que fueran distintos modos de definir la concepción de Arte.
Pero no sabía el porqué de su cerramiento, nunca le comentó al respecto, y creo que a ese pasó jamás lo haría y eso le dolía mucho. Él tampoco quisiera interactuar con él, no quería que Sasori le respondiera de manera Hiriente…Era difícil de admitir, le ¿Le gusta pero le Asusta?...Todo apuntaba que si era así.
-"Sasori-danna, si tu supieras lo que de verdad siento por ti desde aquel día en que nos conocimos, pero que no me atrevo a decir por miedo…miedo a tu rechazo, miedo a que seas más frío conmigo de lo que ya eres…un!...Tú eres el motivo por el que estoy y quiero seguir en esta Organización de Criminales, ya que desde el principio no fue mi deseo pertenecer aquí…un"
Sasori era su inspiración, su motivación, el sol de sus días, la luna de sus noches, el cielo y la tierra de su mundo, pero él jamás lo entendería…
Aunque siempre se le pasaba por la mente confesársele después de las misiones, pero sería muy apresurado y loco, pero en parte tenía lógica, nunca se sabía quién podría caer en las misiones, y ellos no serían la excepción…Si su amado caía primero, el dolor que sentiría en su pecho iba a ser enorme e incesable…Si él mismo llegase a morir sin confesarle lo que sentía, juraba que iba a vagar por este mundo hasta el fin de este.
Por eso, tenía la intención de decirle que lo amaba, apenas tuviera chance después de la misión que se les había asignado en la Aldea del Rayo, nunca se sabía las inesperadas vueltas que podía dar el destino y si en una de esas, saldría perdiendo.
A pesar de la Actitud del Pelirrojo, ese era el carisma que le atraía de él y si la confesión daba un resultado positivo, estaría dispuesto a hacerlo sonreír a toda costa, se moría por ver como se curvaban aquellos labios.
-"Sasori-danna¿Por qué eres tan Inexpresivo?, me gustaría decirte algún día que tu eres la razón por la que sonrío y soy feliz, aunque por dentro me muera de dolor porque no estas a mi lado y voy a estallar…un!!!"
Caminó hasta donde había una mesita con una gaveta, allí sacó un muñequito pequeño de Arcilla, con forma de Sasori. Tallar humanos no era su fuerte, pero se veía bien elaborado. Lo que resaltaba era que su cabello era tan rojo como la sangre, tan rojo como el de su Marionetista…
Lo vio con cierto deje de nostalgia, pero sonrió mucho, ya que a su criterio, era su obra más valiosa y hecha con más amor que las otras
-"Sasori-danna, dentro de mi mesita guardo mi mejor obra, una figurilla tuya que hice a escala pequeña, para llevarla conmigo cada vez que esté en una misión sin ti. La hice en el momento de mi mayor inspiración, porque tú me motivas a hacer arte…un!!!"
Al sentir que una presencia se adentraba en su recinto, corrió para guardar su trabajo y fingió recostarse en su bolsa de dormir, pero vio que quien entró fue Sasori, su corazón latía a cien mil por hora por el nerviosismo.
Se durmió sumido en muchos pensamientos, pero siempre involucrados con su Pelirrojo solitario…Al cabo hacía honores a su nombre…
-"Siempre quieres estar aislado y no me necesitas, pero yo a ti si…un…Yo ya no le temo a la soledad, porque siempre pienso que estás a mi lado…un...Aunque te sientas solo, sabes que no lo estas, siempre desde lo lejos del cielo o escondido en las hojas yo velo por ti y te acompaño, pero de manera que no sientas que estoy allí…un!. Algún día te confesaré este amor…tal vez tú no, pero yo si quiero aprender el Arte de Amar…Aunque sea desde lo lejos, un!"
Despertó nuevamente y saludó a su Compañero, para luego retirarse. Retirarse para distraerse y aclarar sus pensamientos.
-"No importa el rechazo, pero no puedo seguir muriéndome por dentro…"
Bueno, ando escasa de Inspiración, pero aproveché que hoy tengo el día Libre para poder Publicar el Chapter. El Próximo Capítulo no es muy romántico que se diga, es más de batalla, pero da base a lo que necesito para poder continuar
Gracias por leerme
Saludos
