en fin aqui viene el capitulo 3 espero que les guste y no tengan miedo a dejar rewiews, no importa si son anonimos animense ombre saludos y asta pronto

Capitulo 3 Muchas Presentaciones y Explicaciones

Estaba paralizado.

Era incapaz de reaccionar.

Observe a la joven que se hallaba ante mí. Parecía joven, de rostro terso y fino, con forma de corazon, de tono ligeramente canela, manos pequeñas y finas, de dedos ágiles. Delgada, en forma, sus labios, finos y hermosos, de un tono rosado esquisito. Ojos castaños, profundos y ligeramente rasgados. Su cabello, de color de la miel, era largo y completamente liso, llegandole hasta la mitad de la espalda. Pero habia algo que rompia la belleza de si cuerpo: el gesto tenso de su mandíbula, la severidad y seriedad de su rostro y el frío glacial de sus ojos marrones daban a entender que había visto mucho.

Una vez leí en algún sitio algo dicho por un medico: "Al poco de comenzar mi carrera, supe que había visto demasiado. Desde entonces, he visto mucho más, pero ya no me afecta. El alma tiene un aguante limitado"

Ella había visto demasiado...

-¿Que, vas a estar ahí mirándome o vas a aceptar mi ayuda? Al fin, reaccione. Me estremecí, como si de un mal sueño se tratara, aparte la vista de Nuyira y le tendí la mano. Al cogermela, me di cuenta que estaba áspera, supongo que de usar tanto su espada.

La mano de un guerrero.

Me levante. Me dolía todo el cuerpo, supogo que a causa de mi aparicion alli. Y Nuyira y yo no estábamos solos, los otros dos también se habían acercado.

-G..gr..Gracias-logre articular-¿Q..qui..quienes sois vosotros?¿Q..que era esa cosa?¿Donde estoy¿Qu..

-Tranquilo-Me cortó Nuyira poniéndome una mano suavemente en mi hombro. No es mucho mas baja que yo. Me miro a los ojos. "Mierda. Una noche en el ártico es menos fría que su mirada" pensé.

-Yo ya me he presentado. Todo se te aclarara.-continuo la muchacha.

-Kurosaki Ichigo, Shirigami sustituto- dijo escuetamente el muchacho, a mi izquierda.

-Kukuchi Rukia, Shirigami de la 13ª División. Encantada-Dijo la muchacha bajita a mí derecha extendiendo la mano. Se la estreche, aturdido aun por lo ocurrido. Hubiera parecido que estaba en una presentacion oficial y no en mitad de la calle, rodeado por tres personas con kimono negro y con espadas. Debio ser todo un cuadro.

-Esto...igualmente. Eh..quizá sea una pregunta tonta, pero...¿que es un sihinigami?-pregunte. En ese mismo instante necesitaba respuestas. Por lo menos antes de que perdiera la razón que me quedaba...

-Te lo explicaremos por el camino. ¿Tu nombre?-dijo Nuyira escuetamente, en un tono neutro.

Fría como ella sola.

- Eh.. Wenmarc. Me llamo Wenmarc.

-Síguenos-ordeno Nuyira.

Los seguí. ¿Que podía hacer? Deteniéndonos solo a recoger los cuerpos de Ichigo y Rukia(Eso fue Curioso, necesitaban salir de sus cuerpos para ser shinigamis. Le dan otro nombre pero no me entere muy bien. La verdad es que tampoco me importo demasiado demasiado el porque...) nos alejamos de la zona mientras me explicaban en que sitio me encontraba y que eran los Vacios(Rukia intento explicármelo, toda ilusionada, mediante dibujos. Baste decir que no me entere de nada). Aun así, ellos parecían tan sorprendidos por mi presencia allí tanto como yo. Comence a comentarselo a Ichigo...

-...y de verdad que me sorprendiste.¡Y eso que visto cosas raras!

-Aquí os dejo. Debo informar a la Sociedad de almas lo que ha ocurrido hoy. Rukia, Ichigo...-se despido Nuyira.
A mi solo me miro.

Y se desvaneció.

-¿Siempre es así?-comente como quien no quiere la cosa.

-Ba no te preocupes- Dijo Ichigo. De repente frunció el entrecejo- Supongo que no tienes donde ir¿verdad?

Le mire algo avinagrado.

-¿Tu que crees?-dije.

-En fin, tendrás que venir a mi casa. Una advertencia: ni una palabra de esto a nadie. Si no, vas a desear que te hubiese dado- dijo mirándome peligrosamente.

En ese momento desee con todas mis fuerzas estar en casa. Parecia que la lista de problemas no dejaba de aumentar.
Del resto queda poco por decir. No se que les contó a su familia, pero no vieron inconveniente en dejarme estar en su casa un tiempo. Después de cenar, Ichigo me llevo Hasta una habitación y se despidió.

Antes de dormirme, pensé en la cantidad de problemas que tenia, y que esto ya no podía pintar peor.

Iluso de mí.

Mis problemas solo acababan de empezar...