God knows how I adore life
When the wind turns on the shores lies another day
I cannot ask for more.
3.-
No muchos se meten con Andromeda. No porque le teman particularmente a ella, más bien por respeto (o temor) a su hermana mayor, Bellatrix. Salvo algunos valientes de Slytherin que han tratado de entablar algún lazo como si ella fuera un túnel secreto hacia su otra hermana, Narcisa. Sin embargo aquellos no son largos intentos porque Andromeda nunca sabe qué decir, y cómo no es una buena conversadora la mayoría de las veces prefiere callar mientras escucha peticiones en sordina. Gracias a esto y a los beneficios de ser la hermana del medio de una familia llena de magos connotados pasa desapercibida y se hace invisible a su antojo.
Pero a ella le gusta así, de hecho ha hecho todo lo posible para que esa situación se mantenga inalterable porque de ese modo es libre. No en un cien por ciento ya que siempre están los ojos de los amigos de la familia que la observan fugazmente, pero puede disfrutar de cierto tiempo sólo para ella.
Y en ese tiempo generalmente se queda en su habitación y mientras mira las extrañas figuras que se proyectan en el techo piensa que tarde o temprano terminará casada con alguno de los chicos con lo que comparte clases, aulas y sala común. O al menos con alguno que también pudo ver el color de las aguas profundas del lago proyectada sobre las piedras de las mazmorras.
Piensa que es una pena que no le guste nadie y ve su futuro muy similar al de su hermana mayor, enlazada a alguien que no signifique nada para ella aparte de un nuevo apellido. Y es una doble pena porque el suyo le gusta. Black suena bien, es corto, seco, quizás hasta sincero. Lo que no le gustan son las obligaciones anexas que conlleva etiquetarse así: prohibido sonreírle al viento, ("porque no tienes por qué andar riéndote como una tonta todo el tiempo"), callarse algunas de sus opiniones y adherirse a los nutrientes del árbol ("porque de otro modo este apellido no perdurará") y cuando piensa en sus tíos, que a la vez son primos entre sí, cuando se los imagina en un lujoso altar blanco y dorado, cuando ve la mano larga y brillante de su tía Walburga recibiendo un anillo obeso, cuando su mente se va hacia la noche de bodas, cuando piensa en Sirius y Regulus.
¡Eeewww!
Y le gustaría ser como Narcisa, tener las pestañas largas y curvadas hacia el cielo, las mejillas pálidas, los ojos claros y un ramillete de pretendientes. Sabe que su hermana podrá elegir mejores cosas, sabe que sus padres les aguantan sobrepasar algunos límites. Sabe que será feliz después de todo, al igual que lo es Bellatrix acompañando al nuevo Señor.
¿Y qué me hace feliz a mi?
Hay cosas sencillas que le hacen sonreír, le gusta hornear pasteles de calabaza que nadie se come, le gusta ondear su varita y vaciar su closet para guardar su ropa dejándola perfectamente ordenada (los elfos no la dejan como ella quiere), le gusta mirar las estrellas por las noches. Le gusta cuando su madre le acaricia los cabellos, ondulandoselos aún mas con los dedos y leen historias, cuando pequeña eran Los Cuentos de Beedle, el bardo, ahora leen "Las aventuras de Alberta Toothill" y otras veces su madre les cuenta historias de antaño.
- Tenías unos ojos preciosos, gigantes, como dos uvas negras y los hoyuelos de tus mejillas eran más pronunciados. ¿Sabes? Cuando estaba embarazada de ti por un momento pensé que serías un niño.
- ¿Y cuando supiste qué sería niña?-Andromeda no ve la cara de su madre porque está sentada sobre la espesa alfombra con la espalda apoyada en las piernas de su madre, tiene la mirada fija en el reloj de pie que agita su péndulo inalterablemente. No ve la cara de su madre y no ve la mueca de dolor que le retuerce el rostro al escuchar la pregunta.
- Una vez una gitana golpeó nuestra puerta. Dijo que venía de lugares muy alejados, que habita caminado por días y qué tenía sed y hambre. (Los elfos querían darles comida pero yo me negué) La gitana, que no me había visto porque yo no me moví del salón para atenderla, dijo que mi hija sería muy hermosa.
- ¿Dijo algo más? -pregunta Andromeda con la voz adormilada.
- No. -Y su madre miente, porque la gitana furiosa sí gritó que tendría una hija, y que sería hermosa, pero también gritó que maldecía al bebe que estaba en el vientre y juró que ella sería la desgracia de esa familia. La que haría llorar a la madre hasta la muerte o la locura, según lo que viniese primero.
Andromeda no sabe qué es aquella cosa que le robe el alma, no sabe qué le hace completamente feliz, pero sí sabe que no quiere hacer infeliz al resto de su familia y es por eso que todas las mañanas se anuda la corbata verde y gris, arregla su cabello castaño, alisa su túnica con sus manos livianas y se coloca perfume que huele a orgullo Black.
