Nota de Autora: Esta viñeta es para Daniela. En serio, gracias por todo.
She turns me on, but I'm only dancing
She turns me on, but don't get me wrong
I'm only dancing
8.-
- ¿Qué vas a hacer el sábado?
Es definitivo, Ted Tonks es el idiota más grande que pisa La Tierra. Es qué acaso no piensa, cómo no se da cuenta que lo plantea es físicamente imposible.
No voy a ir a Hogsmeade contigo.
- ¿Irás con alguien?
Quiere mentirle, quiere decirle que sí, que irá con alguien y que han quedado hace semanas, pero por algún extraño motivo no puede. Los labios se le sueltan de a poco y termina respondiendo lo qué no quería decir.
- No, no iré con nadie.
- Perfecto.
¿Perfecto? ¿Qué es perfecto? El no, por supuesto, es demasiado alto y flaco para ser perfecto, además sus ojos son muy abiertos, muy claros, demasiado transparentes. Alguien así está lejos de vincularse con esa palabra. Por lo mismo decide tomar sus pergaminos y decirle a la profesora McGonagall que ya ha terminado, y si podría retirarse.
Y toda la semana se siente nerviosa, y no es porque él mire sonriente, porque a eso ya se ha acostumbrado. Es sólo que no debería importarle si la ha invitado a salir a Hogsmeade, no debería descubrirse con ganas de poder decirle que sí, que sí quiere ir con él. Y se odia a sí misma porque hay cosas fundamentales que está olvidando, y mientras su amnesia y curiosidad aumenta, sus ojos se hinchan cada noche con lágrimas que apagan contra la almohada. Sería muy sencillo decirle que sí, es fácil, es una sola palabra, pero nadie, jamás en todo el mundo, entendería que no quiere decepcionar a sus padres, ni a Narcisa, menos aún a Bellatrix.
Y empaca sus cosas y muda su alma al infierno. Aunque quiera, aunque se muera de las ganas decide que ella no tiene absolutamente nada que hablar con Ted Tonks. Que le llame loca, lunática, taimada, le da igual. Se quema y sufre sola porque no se va a llenar la cabeza de pajaritos por cosas que nunca podrán ser.
El que siga cantando canciones raras y ella seguirá horneando pasteles de calabaza. Pero jamás juntos.
Sin embargo el sábado por la tarde, cuando va camino a juntarse con el resto de sus compañeras para vagar por las calles de Hogsmeade (que se sabe de memoria), el aire se vuelve espeso y le parece que de la nada se materializan dos brazos que la toman por detrás. Una mano le tapa de la boca y el otro la afirma de la cintura. Y la arrastra torpemente hasta el aula más cercana.
Y está enojada, porque él no tiene ningún derecho a hacer eso, no puede secuestrarla como si fuera una simple rehén y menos aún, no debería tocarla.
Pero el aula está llena de pequeñas lucecitas que se encienden y se apagan, hay una bola cubierta de espejos colgada en el centro del techo y que lanzan los haces en todas las direcciones. Y en el aula no están solos, hay dos muchachos más.
Sus secuaces, por supuesto. No va a actuar solo.
Piensa lo peor, que quizás Ted Tonks es tan malo como el resto de los muggles, y que toda esta estúpida danza de exhibición no ha sido más que un plan malévolo para vengarse de las cosas que están sucediendo. Cómo no se había dado cuenta antes, Ted Tonks lo único que quiere de ella es venganza, por hacerle sentir tan mal en el mundo de los magos.
- Te soltaré si prometes no gritar.
Y más encima espera que ella se quede muy tranquila mientras él le hace daño, quiere ponerse a llorar, y se siente idiota por pensar que quizás toda eso que le estaba pasando no es tan malo en realidad.
- Ted, tú serás la chica. -Y los chicos que están sentado en la mesa del profesor se parten de la risa, mientras ella los mira uno a uno, asustada como un cordero camino al matadero. Suplicante.
Y Ted la suelta y se aleja. Ella no es capaz de decir nada, sólo trata de retroceder hasta la puerta mientras ellos discuten sobre quién será la chica.
- ¿Qué te pasa? ¿Estás bien? -le pregunta Ted con la voz de amor cínico que tiene. Imbécil. Ella no le responde. -Mira, esto lo haré una sola vez en mi vida y sólo por ti, para que aprendas y después puedas hacerlo conmigo. Si quieres, claro. -Y se encoge de hombros como si no fuera muy importante encerrarla en un aula con dos chicos más.
Y uno de esos idiotas se pone a cantar algo que ella jamás ha escuchado, es algo alegre y gritón, y Ted le toma las manos al otro tipo, y se ponen a ¿Bailar? ¿Es eso bailar para los muggles? Andromeda se sienta en el suelo, observando completamente absorta cómo Ted es elevado en el aire por la cintura, cómo afirma sus piernas en la cintura del otro y echa la cabeza para atrás. Mueve sus manos simulando que usa una falda y de pronto se toman de las manos nuevamente y se arrastra por el suelo, pasando por entre medio de las piernas de su compañero.
Circe bendita, ¿Qué es esto?
Y no sabe si lo pensó o lo dijo en voz alta, porque Ted dice con la voz excesivamente alegre. -Andromeda, mira bien que esto es rock&roll.
- No, no le mires tanto, porque éste idiota tiene dos pies izquierdos.
Y es la primera vez que se relaja desde está ahí, en su supuesto secuestro. Se pasa la tarde en los brazos de Ted y el otro chico (que resultó llamarse Tom) intentando aprender cada uno de los pasos, intentando recordarlos sin pisar a nadie, intentando seguir el ritmo de las melodías e intentando no disfrutarlo tanto.
/
Las proximas dos viñetas son las últimas, y las voy a postear juntas porque así no pierden el hilo conductor.
Muchas gracias por tu comentario ;)
