NOTA DE ARWENI: hola todos de nuevo, espero que os hayan gustado los anteriores capitulos, aqui uno nuevo...mas interesante xD, el ultimo muy prontito. Dejad rewius de esos anda, hacedme super feliz!!

"Te amare toda la noche meleth-nin"

- Esto es tan...maravilloso - no sabia ni siquiera cuando me habia sorprendido, algo casi infinitamente imposible, pero asi lo habia echo, mis ojos se abrieron tanto ante la belleza de mi futura habitacion, estaba iluminada con candelabros cuyas velas tenian una luz tan calida como su propio calor - es precioso Estel.

- Me agrada que os guste mi reina - rodeo mi cintura con sus brazos fuertes y me beso en la frente.
Sonrei estupidamente, aunque de eso me di cuenta despues, estaba tan nerviosa...Tantas cosas pasaban por mi cabeza en esos momentos, una situacion nueva que tenia que solucionar.

Observe la habitacion poco a poco, le cogi de la mano y fui toqueteando con mi mano libre la suave seda de las cortinas verdes, que contrastaban con el blanco pulcro de las paredes...lo hacia todo tan acogedor.

De repente senti un olor familiar - Niphredil? - pregunte. El asintio con la cabeza me gire y las vi, alli estaban frescas y limpias, como un niño con juguete nuevo corri hacia el sorprende ramo encima de la cama, lo cogi separando y colocando a los lados las ligeras cortinas tambien blancas del dosel.

Una vez mas me sorprendi, deje que mi imaginacion volara por la habitacion. El se acerco esbozando una sonrisa, con la inseguridad reinando en su mirada, sujetando mi mano con fuerza pero cuidadosamente, como si sostuviera un tesoro que se pudiera romper; empece a sentirme como nunca antes pero apenas disfrutaba de esa sensacion de calor interior, ruborizandome agache mi cabeza para apartarme de sus caricias.

Si, el tambien estaba nervioso, pude sentirlo en el ambiente...porque ahora?, siempre decidido, siempre seguro menos cuando estaba conmigo, que le haria yo que le hacia temblar con mi sola mirada?, un hombre que ha visto tanto mundo con vergüenza ante una mujer como yo...No pude permitirlo.

"Besale" me decia, "hazlo antes de que el lo haga" le mire a lo ojos, azules profundos, casi pude perderme en ellos, el me miro tambien, con vergüenza o miedo no lo se, pero casi con deseo.
En nuestras miradas tentadores pude esconderme solo un momento, porque mientras me pensaba que hacer, el se apresuro...me beso.

Nunca antes senti sus labios tan jugosos como esa noche, le deje paso en mi boca, senti su sabor en mi lengua. La suya invadia mi espacio, jugaba con la mia, se peleaban por cada roce. Sus manos de nuevo en mi cintura recorrian suavemente mi espalda, se enredaban en mis cabellos negros, me hacia enloquecer.

Solte las flores, Aragorn merecia tambien mis caricias, cayeron al suelo deprisa, casi las tire para abrazarle, para sostenerle, sentia como mi mundo se desvanecia, hasta que casi nos falto el aire y nos separamos con enfado.

No eran necesarias las palabras, nos entendiamos con un sutil gesto. Volvimos a mirarnos ahora con mas urgencia, mas deseo, sentia como me temblaban las piernas mientras mis manos desvestian su cuerpo.

Note su estremecimiento cuando le bese de nuevo, su lengua juguetona se introducia en mi boca recreandose con la mia en un movimiento envolvente. De modo casi magico me desprendia de mi vestido de boda, tan despacio que incluso le pedi con mi cuerpo que dejara resbalar de una vez por todas la tela plateada que impedia rozarme con su cuerpo.

El, ya sin camisa, se separo de mi despacio, y se dirigio a una mesa donde habia una jarra de vino y dos copas, las sirvio sin prisas como si observara la caida de cada gota del liquido granate que fluia delicado por el cristal.

Yo aprovechando su corta "ausencia" frente al espejo del tocador deshice el complicado peinado que hacia caer mis mechones sobre mi espalda. Una zona tan sensible en estos momentos que no me hacia pensar en otra cosa sino era en Aragorn.

Con mis brazos sobre mi vientre cerre los ojos, recordando casi entre sueños ese beso del principio, tan dulce y tan apasionado, pero Aragorn me hizo volver a este mundo junto a el, en un instante me devolvio a la cordura cuando coloco un copa en mis manos. El estaba detras mia, ni siquiera abri los ojos, el solo instante de imaginarle junto a mi me hacia retroceder a mi estado anterior.

Por fin pude reaccionar y los abri, me gire hacia el, tambien se perdio en mis ojos, con mas rapidez incluso que antes, yo fascinada ante su perfecta antomia y el mirando cada ondulacion de mi cabello sobre mi palida y calida piel.
Abandonando esta situacion me sente en la cama notando su ojos siempre puestos en mi. Yo sonreia, solo sonreia, quizas por mi ocurrencia que me daba ideas fascinantes, o por todo...este cuarto, esta noche...

- Sientate conmigo - casi le susurre. Me hizo caso, pero por un momento temblo, se que olvido ese sentimiento metiendose un poco mas en mis propios pensamientos. Ahora si le sentia tan cercano, tan el...Le observe acercarse; se habia quitado las botas y le vi hermoso, como antaño le veia, deslumbrante incluso... Se sentaba a mi lado y tambien sonreia, muy feliz.

Yo tan feliz como el deshice cada nudo en mi mente y le ofreci mis mano al tiempo que me apoyaba en su hombro.

- Podria quedarme asi eternamente - me susurro al oido produciendome una sensacion tan extraña...

- De verdad? - levante la cabeza mirandole

- He estado soñando con este momento tanto tiempo y hoy no se como decirte que te amo mas que ese dia que te encontre entre los arboles, esos que fueron testigos de nuestro amor - Supiro aliviado. Lo habia dicho sin querer, me habia abierto totalmente su corazon - No se porque tengo que decirtelo melda-nin, ya lo sabes.

"Este es el momento Arwen...Besale", Por primera vez en mi vida hice caso a mis impulsos y le bese muy suavemente pero el supo que le habia aceptado, que entendia sus palabras como su esposa, su amante, su amiga y su nueva compañera en la vida que le habia tocado vivir.

- Yo tambien te amo Aragorn - Hoy mas que nunca le desee, pero tanto el como yo sabiamos que este momento deberia durar lo dicho: eternamente.

- Supongo que el vino fue pura distraccion - se rio un momento haciendome reir a mi tambien, liberando un poco esa tension que los dos sabiamos que habia, en verdad yo le amaba tanto...

Libere la copa de su mano y junto con la mia las coloque en el suelo de manera que no hubiera accidentes.

Hasta ahora no me habia dado cuenta, pero seguia con los zapatos puestos y en ropa interior. Una vision un tanto extravagante para mis gustos asique intente descalzarme.

- Permiteme - el se arrodillo junto a mi y deshizo con sus manos habiles de montaraz el lazo de mis zapatos acariciando a drede mis pantorrillas.

Esa sensacion hizo que mi cabeza volviera a dar vueltas de nuevo de nuevo imaginandome lo que ocurriria despues.

Mis mirada curiosa le hizo volver hacia mi sujetandome con una mano en mi espalda y la otra sobre el colchon, me arrastro hacia un nuevo placer, beso mi cuello con delectacion, cada milimetro que tocaba me estremecia, algo casi incomprensible incluso para un elfo, me hacia gemir muy suavemente produciendole a el tambien nuevas sensaciones.

Mis manos jugaban con su pelo y bajaban por su espalda, acariciandole un poco con rabia porque me hacia esperar demasiado; con fuerza...Yo sabia que le necesitaba ya, ese calor incoherente que bajaba por mi columna y hacia derretir a mis sentidos me lo pedia.

Me apoyo contra el colchon finalmente y mis piernas casi se abrieron a el, no sabia si estar avergonzada o darle lo que queria cuanto antes. Pero el tenia otro planes, me coloco delicadamente en mejor posicion para que pudiera recostarme totalmente y el se coloco a mi lado hurgando bajo la almohada...

De nuevo esa luz tan intensa en sus ojos que me enloquecia y me hacia sentirle aun mas cerca. De pronto el se rio picaramente, cuando al parecer encontro lo que estaba buscando...

- Hay algun tesoro por ahi? - bromee, para relajar un poco mis musculos, los sentia tan tensos con el a mi lado

- Bueno...aqui precisamente no - saco algo que no me dejo ver pues lo mantenia oculto en sus manos - pero descubriremos que es capaz de hacer esta maravilla

Su voz melodiosa me hizo sonreir..."maravilla" repetia en mi mente, mientras tanto el me besaba suavemente de nuevo como yo antes pero el mas tranquilo, mucho mas tranquilo, iba adaptandose poco a poco igual que yo me acoplaba a su mano suave en mi mejilla que bajaba peligrosamente a desacer mi vestimenta color lavanda.

Con su habilidad recobrada desde hace un momento deslizo sobre mis hombros la sutil seda poniendo la piel fresca en ardiente a cada roce de sus dedos.

Puse mis manos sobre sus hombros y de repente senti algo suave, extraño bajando por mi espalda...que era aquello?, solo pude notar una de sus manos en mi cuerpo en un intento de encontrarse con mis pechos. La otra mano era imposible que fuera lo que me provocaba esas sensaciones nuevas.

Su beso cada vez era mas pasional y el mio mas intenso, una mezcla de su sabor con el mio que daria un increible fruto dulce en mi interior cuando nuestras lenguas se tocaban.

Me volvio a colocar bajo a el, mirandole, frente a frente, y por fin me mostro ese objeto de su mano. Una pluma de cisne descendia sobre mi cuello suave, como si la llevara el viento, gemi muy sutilmente, no deseando que acabara nunca este momento, resbalaba de nuevo entre mis pechos, por los costados. Su mano termino de desvestir mi piel ardiente, que me rozara sobre las rodillas me volvia loca de nuevo, "Esa pluma maldita me tortura una y otra vez...le deseo tanto"

Pero el sabia tan bien esperar...sabia contener sus impulsos, ahora yo era la avergonzada, que hasta mis manos se paralizaron mientras la pluma hacia lo propio en el interior de mis muslos. Notaba que aquello era el fin, el borde de un abismo enorme donde necesitaba gritar a pleno pulmon.

- Estel...- gemi animandole a seguir. Al oirme reanudo sus caricias desechando la pluma, sustituyendola por sus labios no tan suaves como el tacto de esta pero incluso mas increibles de lo que pude imaginar.

Cuando se coloco sobre mi, note su dureza en mi vientre, algo tan fascinante que me hizo derretirme entre sus brazos y sus besos repartidos por mi cuellos y mis hombros mientras sus manos tocaban mis pechos con pasion.

Se detuvo, casi sin darme tiempo a volver a la realidad, nos miramos intensamente note en sus ojos el mismo nerviosismo de antes

- Porque te paras? - le pregunte dulcemente soltando las sabanas que tenia cogidas con fuerza. Acaricie su frente y coloque un mechon de su cabello detras de su oido, bese su mejilla pero el seguia quieto.

- Tengo miedo...- pero no era terror sino mas bien preocupacion

- Porque? - mis manos bajaron por su espalda hasta sus pantalones y acariciandole con suavidad intente quitarselos

- Porque...bueno...- tartamudeo - esque...te puedo hacer daño

- A mi? - Abri mas los ojos bastante sorprendida, me habian dicho que los hombres tenian algo de miedo de esta situacion que se sentian incomodos porque podria dolernos bastante; pero la asustada deberia ser yo que es a la que le va a doler... - Estel yo se que nunca me harias daño a proposito

- No se porque no me siento mas tranquilo - Sus manos estaban contra el colchon, su mirada perdida...Sus piernas enredadas con las mias me mantenian sujeta a el, cada vez mas sentia que le necesitaba.

Intente tranquilizarle con unos besos, pero el estaba muy tenso, casi estuve apunto de deshechar mi oportunidad de amarle ahora cuando el se movio un poco y su rodilla toco suavemente mi muslo.

Cerre los ojos disfrutando de la sensacion, y el me miro cuando lo hice, lo sentia...sabia que el tambien disfrutaba viendome asi, su malvada tecnica no haria que me riendiese.

- Sabes una cosa? - le pregunte con lascivia bajando sus pantalones por sus piernas - Creo que podemos hacerlo mejor.

Me gire colocandome encima suya, el me miro tan impresionado que crei que se iba a morir ahi mismo, no pensaba en que iba a hacer ni siquiera podia imaginarlo. Pero yo sabia lo que le volveria loco tambien a el...

Le bese despacio dejando que el me atrayera con sus labios, pero por supuesto no le deje, baje por su cuello, bese el lobulo de su oido y continue mi camino a trompicones por su pecho, sus manos me acariciaban velozmente no dejando que continuara pero queria y deseaba tanto hacerlo que solo me detuve en su parte mas sensible, probe su esencia salada introduciendo su longitud en mi boca, lamiendo sin cesar...le oia gemir, primero suavemente despues mucho mas fuerte, mis manos sobre su estomago saltaban ligeramente cuando el hacia esfuerzos por contenerse.

El me detuvo de nuevo sujetandome por los brazos y elevandome hacia sus labios, me beso docilmente, rindiendose a mi y a mis manos todavia en su delicado organo.

De improviso se giro hacia mi y comenzo a besar mi cuello y mis pechos rapidamente bajando hacia mi estomago. Con delicadeza separo mis piernas besandolas en toda su longitud, sin tocarme en mi necesidad me miro como temblaba con sus anteriores caricias, beso mi ombligo y fue bajando lentamente hasta mi interior, lamiendo mi pequeña joya escondida, una y otra vez...

- Aragorn...no pares nunca - gemia sujetandome con fuerza a las sabanas y a la almohada - no pares...

No pararia nunca, yo lo sabia...sentia mi cuerpo ardiendo con sus caricias, un calor tan fuerte que incluso me hacia sudar un poco, algo que nunca antes habia sentido. Mi cabeza estaba apunto de abandonar mi cuerpo, me falto el aire cuando uno de sus dedos se introdujo dentro de mi...Era el fin del mundo, mi mente se fue y mi cuerpo se sobresaltaba con cada roce su lengua, era una sensacion indescriptible que hacia humedecerme aun mas.

Gemia con fuerza, cada grito salia de mi boca sin apenas darme cuenta, pero entonces tuve miedo de quedarme asi siempre, ausente de todo, solo sientiendome exaltada, soberbia y orgullosa.

Las contracciones de mi cuerpo se volvian mas fuertes, mas largas y placenteras, hasta que el se detuvo lentamente, dejando que recuperara la cordura y las fuerzas en mis piernas, pero seguia temblando, mucho menos, pero era un estremecimiento embrutecedor...

- Aragorn...Meleth...- las palabras me salian muy despacio, todavia cogia aire...entre gemidos y ruegos le pedi que me hiciese suya en este momento - Te necesito...

- Estas segura...- Llena de lujuria y lascivia esperaba a su miembro contra mi, regalandome su elixir, todo su ser. Le bese como aceptandole, sus labios y su lengua sabian a mi probandome en su boca, me sabia tan dulce, tan exquisito...Sus manos recorrian mis caderas, bajaban hacia mis piernas demasiado despacio.

Mi necesidad me obligaba a tenerle ahora, esas manos tan fuertes me conquistaban con cada roce, y las mias le hacia temblar.
Sin previo aviso separo con dulzura mis pieras de nuevo besando mi cuello y mis hombros deprisa, y se coloco en mi humeda oquedad.

- Te prometo que lo hare despacio - ahora si empezaba a sentirme asustada, contraje mis musculos impidiendole entrar, las palabras con las que decian expresar el dolor fatal de perder mi virginidad se esparcian por mi mente, pensaba y pensaba, era tan horrible en ese momento...

- Tienes que relajarte...- sujeto mis manos con suavidad y las coloco junto a mi cabeza en la almohada apoyandose en ellas para entrar en mi. Pero sus palabras no me tranquilizaban, seguia tan nerviosa como al principio, que me ocurria? porque tenia que fallarle ahora? - Meleth...si no te sientes bien podemos hacerlo cuando estes lista

Ahora si que senti sus palabras tan dulces, en verdad estaba preocupado por mi...Abandone esos oscuros pensamientos y me concentre en estar junto a el, era nuestra noche, tanto tiempo esperando para amarnos y yo no iba a ser quien arruinaria la mejor noche de nuestras vidas.

Se introdujo despacio al principio, no grite, pero estuve apunto de hacerlo; una sensible mezcla entre dolor y placer, luego fue deslizandose mas deprisa, una sensacion un tanto extraña estar junto a el de este modo. Casi podia tocar esas sensaciones en el ambiente, eso que le incitaba a seguir...Gemia en voz alta, crei que se iba a romper, se apoyo junto a mi hombro y yo le bese en la mejilla y en el lobulo volviendole loco.

Llego un momento en que nuestros cuerpos se movian con ritmos acompasados, disfrutando hasta del minimo espacio de su miembro, sintiendole dentro de mi, como entraba y salia...Me sujete a su espalda fuertemente apretandole con mis piernas enroscadas en su cuerpo, incitandole a seguir.

El dolor se habia ido por completo ahora solo le sentia a el, su amor y su pasion puestas en un abrazo eterno como era este...Nuestros instintos puestos en la cama, entre las blancas sabanas, abrazandonos y dandonos todo lo que podiamos, compitiendo por nuestros afectos.

De nuevo encogi mi cuerpo por la misma sensacion de antes, el grito placenteramente, su respiracion se hacia mucho mas fuerte, la mia tambien, mi piel y la suya eran dos soles ardientes, quemaban hasta el aire, ese mismo aire que nos faltaba y se hacia tan necesario en nuestros pulmones.

Le arañe en su espalda con ferocidad, dehaciendome entre sus brazos como mantequilla, derretida, desesperada por sus besos y su abrazo, me arquee gritando su nombre, pidiendole mas, hablando incluso palabras que no sabia si entendia, de nuevo volcando mi mente a mis nuevos pensamientos lujuriosos, de un erotismo absorto de todo lo que habia alrededor, de ese amor tan profundo que unia nuestras almas.

Nuestros puntos culminantes estaban proximos, yo lo seguia en sus movimientos y me embriagaba del sabor de sus labios, de la sutileza de sus caricias y de toda mi locura. Ese nuevo calor en mi bajo vientre me indico que se habia derramado en mi, mezclando nuestras esencias, tambien parte de nosotros mismos se quedo ahi, guardandose en mi interior como un tesoro en una arcon cerrado, que solo saldria a la luz si los dioses asi lo dictaban.

Al borde de todo esta nueva experiencia que nos dejo exhaustos frente a frente, abrazos y respirando con dificultad.

Cuando nos separamos delicadamente contemple sus ojos, sus manos y todo su cuerpo, le sentia aun tan cerca ardiendo dentro de mi. El me sonrio y me acaricio el rostro con sus manos grandes.

- Ves como estoy bien? - le dije bromeando

- Ya lo veo, meleth...- beso mi mejilla y se recosto a mi lado sonriendome de nuevo y acariciando mi cuerpo con suavidad.
Le devolvi la sonrisa, algo lujuriosa tambien y casi sin querer volvimos a besarnos sientiendo de nuevo su cuerpo junto al mio.

Como desesperados nos continuamos magreando, aunque despacio; el se recupero totalmente y le deje que se volviera a deslizar dentro de mi.

Esta vez fue mucho mas rapida y mas agradable para los dos, resbalando con facilidad llegue incluso a tocar las estrellas...pero le llame a el: Estel...por favor...entregate a mi...

- Arwen...ya soy tuyo

Nuestras voces hicieron el resto, su entonacion sensual me derritio de nuevo en el, arqueaba mi espalda de manera nerviosa, con pequeños saltos y temblores. Me agarre fuertemente, arañandole de nuevo como antes y gimiendo en su hombro mordiendole tambien...No pudo contenerse, sabia que esa sensacion de contraerme era demasiado para el, le hizo culminar en mi cuerpo.

Nos abrazamos y nos besamos muy despacio, mas con amor que con la urgencia de antes, recobrando nuestros afectos nos dimos atenciones mutuas.

Me recoste junto a el colocando mi brazo sobre su pecho desnudo, una de sus manos se entrelazo con la mia despues de ser besada delicadamente, su barbilla en la cumbre de mi cabeza y su otra mano en mi cintura abrazandome con cuidado y de modo protector.

Me daba cuenta de que el sueño comenzaba a reclamarle, vi como cerraba sus ojos despacio y aprovechando le bese en los labios muy suavemente, pero el ya estaba dormido.

Pasamos la noche abrazos, hasta que yo tambien me dormi mientras oia el sonido de su corazon latiendo todavia deprisa aunque iba reduciendo su ritmo, mirando la noche oscura tan solo iluminada por las velas que casi se habian apagado con la suave brisa del verano, pero una aun brillaba tornando en dorada la piel de Aragorn y la mia parcialmente plateada, las dos brillantes como un pulcro cristal.