Notas de las Autoras: Bueno… Perdón por la tardanza… no estuve de muy buen humor y lo único que quería era mandar todo a la porra jejejej…

Notas de las Autoras: Bueno… Perdón por la tardanza… no estuve de muy buen humor y lo único que quería era mandar todo a la porra jejejej…

Disclaimer: Como todos lamentablemente sabemos… POT no es nuestro. Una lástima…. pero fuji me sigue yendo a ver todas las noches…. n.n

XxX

Subí rápidamente a mi habitación, tenía que responder esto pronto… para marcharme pronto… para ser feliz pronto… Sonreí. Por fin la vida se digno a sonreírme durante esto fatídicos días. Abrí de una patada la puerta de mi pieza, todavía me dolía la mano. Ahora que me fijaba… No puedo escribir con la mano mala…

- ¡Maldición!- Dije golpeando al escritorio con la mano buena, ahora no tanto… ya que me iba a salir un moretón gigante.

No tenía nada que hacer, así que me recosté sobre la cama y lentamente comencé a sumirme en un sopor, por el cansancio acumulado durante estos malditos días. Para no ser molestado, me levanté un momento (con pesar) a ponerle pestillo a la puerta. Luego pude soñar tranquilo.

De repente me desperté sobresaltado por un ruido de sirenas fuera de mi casa, gritos y sollozos. No estaba de ganas para pararme, por lo que cerré los ojos, dispuesto a dormirme nuevamente. Acababa de juntar los párpados y escuché voces al otro lado de la puerta.

- Hasta aquí nos lleva el rastro de sangre - Lo decía una voz dura, con una emoción casi palpante en la voz (supongo que deseaba saber hasta donde llegaba la sangre).

- No… Syusuke – Era la voz de mi padre. – No te habrás suicidado… - Terminó lo último en un sonido casi inaudible.

Mmm… Sangre… ¿Sangre? ¿Por qué había sangre en mi casa? De golpe recordé lo que me había sucedido en mi mano, de que no limpié la totalidad del líquido carmesí por ir a responder una carta que, al fin y al cabo, no pude contestar. Tragué saliva. Tiene que estar la grande allá afuera. Definitivamente no quería ir a enfrentarme a una casa llena de policías, de cercados, ver a mi madre y a Yumiko llorando. Volví a tragar saliva. Por perezoso, había armado el enredo más grande del mundo.

- Tezuka… ¿Podrías…? – Dijo mi padre. Pero… ¿Qué hacía Tezuka aquí? A lo mejor venía a ver si me había suicidado, para olvidarse de mí por completo y comenzar una nueva vida sin verme, oírme, sin siquiera recordar mi nombre… Quedé en estado de shock. De un momento a otro, mis ojos estaban húmedos, como también toda mi cara. Inconscientemente había estado apretando mi mano herida, por lo que comenzó a sangrar nuevamente. Dolía demasiado. Me sentí desfallecer. Tal vez había perdido mucha sangre. Mmm… ¿Morir? ¿Ahora? Que dulce solución a todos mis problemas. Mis últimos pensamientos fueron para Kunimitsu, que, aunque el no lo quisiera y me odiara con toda su alma, aún le seguía amando. Caí al suelo, produciendo un ruido sordo. Una charca de sangre comenzó a avanzar hasta mis ojos. Escucho como cae mi puerta, los gritos desesperados de mi madre, unos pasos cerca de mi cuerpo, unas manos, suaves como los pétalos de las flores, que acariciaban mi rostro y una voz melodiosa que decía "Fuji… Todo va a estar bien". De pronto, dejé de tener consciencia del mundo.

Desperté en una sala blanca. Mmm… No me parece que sea ningún lugar que he visto antes. Mi vista comenzó a despejarse poco a poco. Sala blanca, sillones, un televisor, una mesita con una jarra de agua, una máquina que monitoreaba ¿Mis Latidos?

- ¿¡Qué?!- Grité en voz alta. Lamentablemente, al parecer no me morí. Me trajeron al hospital. Bufé. ¿Por qué cuando las cosas comenzaban a salir bien, empeoraban de golpe? Y para más, en todo tenía que estar él.

Una enfermera entró corriendo. No estaba tan mal, tenía un vestido corto y unos tacones largos y blancos que le hacían resaltar las piernas. En realidad no estaba NADA de mal.

- Hola. ¿Se siente bien? ¿Necesita algo? – Dice y me toma la mano. Tenía una sonrisa hermosa. Se estaba cargando sobre mí. Se sentía bien tenerla encima. No alcancé a contestar cuando alguien lo hizo por mí.

- Gracias. Está bien. Yo la llamaré si llegase a necesitar algo – Dijo fríamente y la echo rápidamente, casi empujándola.

Creo que me debía de ver muy chistoso, porque Kunimitsu comenzó a reírse por lo bajo. Se acercó y me tomó con la mano la boca y me susurró suavemente al oído:

- Deberías cerrar la boca. Te va a entrar una mosca si sigues así – Sentí su cálido aliento tan, pero tan cerca, que no pude evitar voltearme y quedar frente a él, a unos cuantos centímetros de su rostro, de su boca. La quería, si, quería sentir sus labios nuevamente sobre los míos. Quería saborear el gusto de la victoria nuevamente.

XxX

Sii!! Se acaba!! El capítulo obviamente… xDD Bueno quería dar gracias por los reviews y solucionar unas dudas:

Lani, tezuka dejo a fuji, porque no se sentía seguro a su lado… tu cachas que existen los homofóbicos… creo que después lo voy a detallar mejor

Panshi, Si son gays… y los mas lindos del planeta… xDD

Esoo… pliiis!! Reviews!!

Chaooo!!