Hello chicos... espero que el fic les siga gustando. Agradezco a todos los que me han dejado review en el primer capitulo, fue genial leerlos. Y tambn a todos esos que le han puesto alerta a la historia pues GRACIAS. Me hacen sentir de maravilla y pues espero ver sus criticas tambn para los que leen y pues no las dejan.

Aquí les dejo el sgte. capi. No tiene mucho pero tiene algo!


Rencores

-¡Eres una…! es que no te fue suficiente con quitarme la misión Suárez el mes pasado que ahora quieres quitarme el cuartel.

-Bájale al tonito. Que si de robo de misión hablamos te recuerdo que por tu estúpido ego fui desplazada de la misión de Montecristi y la de Azkaban. ¡LA DE AZKABAN! ¡La mejor misión que ha podido existir! -refutó un poco alterada.

-Si, cierto hasta ahora ha sido la mejor misión y te aseguro que no era apta para niñas como tú. Pero todo esto no importa, el punto es que el cuartel es mío. A mi es a quien debe dársele si soy el mejor auror de toda Inglaterra, después de los jefes, claro está.

-¡Ja!, por favor no me hagas reír. ¿Cuál de tus mujercitas será que te tiene en las nubes volando sin escoba?

-Mira pedazo de niña…

-¡BASTA LOS DOS! Déjense de estupideces y siéntense, que el puesto aún no es de ninguno. Antes de determinar eso ustedes deben cumplir una misión especial.

Ambos jóvenes aurores decidieron hacerle caso a Thomas y a regañadientes se dispusieron a escuchar su próxima misión.

-Bien chicos. Como es obvio esta situación no se presentaría si ambos no fueran los mejores aurores con los que consta Inglaterra. – Prosiguió Thomas - En este momento no podemos escoger cual de los dos se quedara con el cuartel. Por ende nuestra reunión tiene otro fin.

Thomas tomó de su escritorio una carta del Ministro Charlie Williams y se la paso a los otros tres.

-Como verán el Ministro Williams los necesita a ambos por igual. Según me comentó recibió la primera amenaza la semana pasada, pero no le dio importancia ya que el Ministerio recibe más de cien amenazas similares diariamente. Pero las amenazas que el no quiso revelar han sido mas personales y preocupantes. Por ende ustedes serán su sombra.

-¡NIÑERAS! – Gritó Harry.

-Potter deberías tener mas respeto. Se trata del Ministro. O es que también te crees muy superior para eso. –dijo en son de protesta Ginny.

-No inicien otra vez. Y Potter, mide tus comentarios

-Lo siento jefe.

-Bien

-Y no es que me crea superior. Pero lo mío es la acción, no estar de guardaespaldas. –comentó Harry para tratar de justificarse.

-Por lo visto Thomas, tus aurores deben aprender más sobre el honor de trabajar y mucho más si se trata del Ministro de Magia de su país.

-La mirada de Andrew Thomas se volvió severa hacia Harry, ya que no solo se apenaba el mismo, sino que daba chance a que menospreciaran su labor como jefe y tutor.

-Jefe, yo lo siento mucho. No fue mi intensión causar mala impresión con mi comentario. Pero es que…

-Olvídalo Potter. Davidson, Weasley. Disculpen a mi muchacho. Ahora bien, como ya saben no podrán descuidar al Ministro mientras este en público y eso quiere decir que deberán asistir al trigésimo sexto congreso de Ministros de Magia que se realizara en el Palacio Nacional este fin de semana. Es un evento formal y a pesar que formaran parte de la seguridad del ministro deben tener una excelente presencia.

-Weasley eso va por ti – dijo burlonamente Harry

Davidson conociendo el temperamento de su auror, posó sutilmente su mano sobre el hombro de la chica para controlarla y lograr que la situación no se saliera de control.

-Bueno chicos esto es todo por ahora. Cualquier dato extra señorita Weasley se le comunicara a su jefe para que se le haga llegar. Ahora si me permiten deseo tener una conversación en privado con mi colega Davidson.

-Claro jefe. Con su permiso.

-Que tenga buen día Sr. Thomas. Jefe lo espero en la recepción.

-Está bien Ginny, igual no creo que la conversación sea extensa.

-Entonces Weasley, que hechizo te realizaras para lograr verte al menos decente para el congreso.

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-¡Y no le hiciste nada! Quien eres y que le hiciste a mi amiga. Pues la Ginny que yo conozco al menos le habría partido una costilla a Potter por ese comentario. – Comentó Luna luego que Ginny llegara al apartamento que compartían y le informará las novedades.

Luna era una chica de apariencia extraña, pero a la vez bella. Su cabello rubio estaba adornado con pequeños listones que hacían juego con su uniforme de sanadora y sus aretes de rábanos.

-Luna, tenía cosas más importantes que pensar en vez de prestarle atención al imbécil de Potter y darles más trabajo a ustedes en San Mungo cuando fuera llorando por que una "niña" le había roto un par de costillas. Además ya sus comentarios simplemente se me resbalan. Llevo casi cuatro años compitiendo con él, así que lo que diga me tiene sin cuidado.

-Bueno, como digas. Igual debes demostrarle cuanto se equivoca con lo que dice.

-¿Qué quieres decir?

-Quiero decir, que debes lucir grandiosa en ese congreso. Para que no le quede duda que además de que compite con una auror excelente, está también es hermosa. Es más ya tengo en mente el vestido ideal para esta ocasión.

-Luna. No dudo que será hermoso el vestido, pero te recuerdo que soy auror. No me puedo poner nada que me incomode en alguna situación extrema.

-No te preocupes por eso.

-Bueno como sea – Contestó Ginny restándole importancia al tema. Ahora ¿no te parece extraño que el Ministro no quiso enseñar las otras amenazas que ha recibido?

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-Harry, ponte a pensar. Él debe tener su razón para no enseñar el resto de las amenazas. Quizás la situación es más complicada de lo que imaginan ustedes.

-Hermione deja la paranoia. Debe ser que las otras amenazas hieren su ego o algo relacionado. Mejor hablemos de lo que tiene cabreado ahora… ¡Weasley! Explícame porque siempre se tiene que inmiscuir en mis planes. Ese cuartel era mío y la niña esa se cree con la capacidad para tomar mi lugar.

-Harry, me parece que no debes menospreciarla solo por ser mujer. Debes aceptar que es excelente en la profesión. O niegas que las misiones que ha llevado hayan sido un éxito. Recuerda como consiguió que Suárez no lograra llegar al Primer Ministro muggle. Fue sorprendente como… - Harry miró enojado a su amiga ya que estaba poniendo el dedo en la yaga.

-Oh… lo siento Harry, se me había olvidado que esa misión se te había asignado a ti primero.

- Como sea. El punto es que si no fuera por ella sería el hombre más feliz de la vida. A veces siento como si su misión más importante es cagarme la vida y hacer lo que le dé la gana conmigo.


Bueno esto es todo por ahora. Pronto les pongo el que sigue. REVIEWS PLEASE!!

Y pues los dejo que no tengo mucho tiempo hoy pero prometí que de hoy no pasaba la actualización

...: Diminuta ...