Gracias por todos los reviews. Espero que les guste lo que sigue

Ni Bones ni X Files me pertenecen.

Planes

Angela Montenegro era una mujer con un propósito, esa era la razón por la cual caminaba tan deprisa por las calles de Washington DC. Cuando llegó al Dinner le rogó a Dios que la ayude, no era una practicante y Dios y ella tenían sus diferencias pero hoy lo necesitaba de su lado.

- Angela no entiendo la razón por la cual estoy aquí- le dijo Sweets cuando la vio llegar.

- Sólo espera. ¿Dónde diablos está Jack?- preguntó volviéndose hacia la puerta. En ese momento su prometido cruzó corriendo la puerta sin aliento- ¡Jack eres lento como una tortuga!

El hombre la miró con desconcierto, ella había caminado a paso militar las tres cuadras que separaban el restaurante de la playa de estacionamiento y le recriminaba que no le hubiera seguido el trote. "Esta mujer ha enloquecido" pensó mientras se sentaba frente a Sweets.

- Más tarde arreglaremos tu falta de condición física, cariño- dijo señalando a su novio que respiraba agitado- Pero ahora... a trabajar. Mulder ama a Scully: dado que en las últimas semanas me he hecho muy buena amiga de ellos y como los amigos de Mulder viven literalmente en otra galaxia me veo en la obligación de actuar. Por otro lado, mi adorada amiga Brennan y el sexy agente Booth también están enamorados- tras decir esas palabras con júbilo le grito a la camarera- ¡Champagne!

- Espera un minuto. ¿Booth y Brennan? ¿Cómo lo sabes? Llevo un año tratando de hacerles reconocer eso y no pude- preguntó Sweets con asombro.

- Digamos que hablaron de más cuando no sabían que estábamos ahí- le explicó Hodgins.

- Cuando descubrí que Mulder y Scully eran los nuevos amigos de mis pacientes pensé que todo estaba perdido porque estaban con dos personas que habían estado en la misma situación el doble de tiempo y no se habían dado cuenta de sus sentimientos... Pero de seguro se vieron reflejados en la otra pareja y dejaron fluir sus emociones...

- Sweets- lo cortó Angela- No hay tiempo para la psicología. Como dijiste, Mulder y Dana perdieron seis años, pero Temperance y Booth van por el mismo camino y hay mucha tensión que explotar. Necesitamos un plan.

Los tres permanecieron en silencio durante un buen rato, el objetivo era claro pero ¿cómo llegar a él?

Sweets pensó que a pesar de haberse graduado con honores y ser el psicólogo más joven de la ciudad no tenía una sola idea de cómo hacer que esos dos hombres y esas dos mujeres dieran el primer paso hacia su felicidad.

Hodgins tenía varias ideas, pero ninguna de ellas eran viables ya que le jugaba en contra que sus amigos fueran agentes federales. Crear una buena teoría conspiratoria podría acarrearle unos cuantos años de prisión y Angela se encargaría de matarlo.

Por su parte, Angela tenía cientos de ideas. Se había pasado los últimos tres años imaginando como hacer que su amiga y Booth dejaran fluir una palpable tensión sexual, pero en todos ellos contaba con que Booth le confesaba que estaba enamorado de Temperance y ella le ayudaba a crear el ambiente propicio para declarársele. Su cerebro estaba apagado.

El silencio se propagó durante unos instantes más hasta que Sweets habló:

- En la psicología utilizamos las imágenes como elementos que permiten a las personas acercarse a sus miedos o encontrar el camino a sus sentimientos más internos- explicaba el joven mientras Jack lo miraba sin entender una palabra.

- Hombre tienes que ser más concreto porque verás... No cacé una- le increpó.

- A lo que voy- contestó un irritado Sweets- es que con Mulder podría usar un buen disfraz de extraterrestre y decirle que puedo leer su mente, que puedo saber lo que siente por Dana e incluso obligarlo a declarársele o de otra manera la secuestraré, en él las imágenes de seres de otros mundos tienen mucho poder.

Sus acompañantes estallaron en una sonora carcajada, a Angela le saltaban las lágrimas de tanto reírse y Hodgins había perdido el aliento con sus risas. Cuando por fin ella recuperó la cordura le dijo a Sweets:

- Con razón Booth y Brennan no llegaron a nada después de un año de terapia contigo, con esas ideas sólo logras que mueran de risa. Jack deberíamos ir a terapia, ¿no crees?- le preguntó a su prometido guiñándole un ojo.

- Es demasiado divertido como para perdérselo. Amigo- dijo volviéndose hacia Sweets- moría por verte con ese disfraz.

- Bien a ver cuál es su idea- contestó derrotado el joven- Porque sólo golpeándolos lograríamos algo.

- Sí, pero el problema es que Mulder y Booth tienen armas y la Dra. B es cinturón negro. Saldríamos un poquito lastimados, ellos no nos tiene miedo- dijo con desesperanza y temor Jack.

- ¡Eso es!- grito Angela sacando de sus pensamientos a los dos hombres- Miedo. Amor eres un genio.

Con esas palabras Angela abandonó el restaurante dejando a los dos hombres con la duda escrita en sus rostros.


Mientras recorría las calles de la ciudad, pensó en que sólo había dos personas lo suficientemente influyentes sobre Booth y Brennan y una vez que estos cayeran en la red del amor podrían llevar consigo a sus nuevos amigos.


Angela se detuvo frente al despacho de la única mujer con poder sobre Temperance Brennan: Caroline Julian. Golpeó la puerta y cuando escuchó la voz de la mujer invitándola entrar, tomó aire juntando toda su fuerza de voluntad.

Caroline estaba en su escritorio tipeando con fuerza sobre el teclado de una vieja máquina de escribir mientras bebía su café con centros de rosquillas. Se volvió hacia la visitante y la observó con severidad durante unos minutos.

- ¿Y bien?- preguntó- Linda, si vas a quedarte parada mirándome será mejor que des media vuelta y salgas, no tengo tiempo para ser la estrella del circo.

- Lo siento- se disculpó la chica- Soy Angela Montenegro, trabajo con la Dra. Brennan.

- Ah, sí. La "cerebrito" que no quiso declarar- dijo con sorna- ¿Qué quieres corazón? Estoy ocupada por si no lo ves- explicó señalando los expedientes sobre su escritorio.

Angela se armó de coraje, con esta mujer tenía que sacar las garras.

- Escuche esto es mil veces más importante que cualquier caso.

- ¿Y cómo decidiste eso? ¿Estudiaste diez años de leyes, te tragaste los insultos de los jueces, besaste algún trasero para conseguirle una orden a tu amiguito Booth?

- Quiero llevar la sociedad Booth – Brennan al siguiente nivel, ¿me explico?

Caroline puso toda su atención en la mujer que tenía frente a sí, "Esto sí es jugoso"

- Para ello necesito tu ayuda.

La fiscal suspiró con desconsuelo.

- Ya lo intenté. Obligué a la Dra. Brennan a besar a Booth bajo el muérdago en Navidad pero... Grrrr... esos dos son huesos duros de roer.

Angela no cabía en sí.

- ¿Booth y Brenn se besaron? ¿En Navidad? ¿Dónde? ¿Por qué yo no lo vi?- preguntaba Angela casi sin tomar aliento para hablar.

- En la oficina de la Dra. Brennan y respira, querida o tendré que llamar una ambulancia.

- Créame que tendrá que hacerlo- dijo sentándose- No entiendo porque no me lo dijo, ella sabe que hubiera gritado de alegría.

- Quizás esa es la razón señorita Montenegro.

- Tengo que calmarme, pero usted y yo vamos a hablar de este tema más tarde- con picardía preguntó- ¿Fue sexy?

- Linda, digamos que hubo fuego, mucho fuego- ofreciéndole un centro de rosquilla a Angela, siguió- ¿Cuál es el plan?

Con una sonrisa de satisfacción, la artista se dispuso a hablar.


Dos horas más tarde, y habiendo saciado su curiosidad sobre el primer beso de Brenn y Booth, Angela se encaminó a su segundo objetivo.

Desde el juicio que le diera la libertad, Max Keenan vivía en un departamento en el edificio de Temperance. El hombre se alegró de ver a la mejor amiga de su hija, la chica que no había querido declarar para ahorrarle el dolor de la traición a Tempe.

- Es un gusto verte Angela- dijo invitándola a entrar- ¿Le sucedió algo a mi hija?

- Hasta donde sé está en el laboratorio... con Booth- agregó a propósito mirando a Max.

El hombre no pudo evitar sonreír cuando escucho el nombre del oficial que lo había encarcelado y había robado en el camino, el corazón de su hija.

Angela vio el gesto de satisfacción en la cara del hombre y habló:

- Booth le cae bien, ¿verdad?

- Es un buen muchacho, con respecto a mí hizo lo que tenía que hacer. Además no puedo evitar pensar que él cuido de mi hija por mí.

- Iré al grano entonces: Booth está enamorado de Brennan y ella de él, pero ninguno de los dos quiere dar el primer paso, así que necesito su ayuda.

- Cuenta con ella Angela.