Konochuwa aquí está mi nuevo capi espero que les guste y disculpen mi tardanza es que he estado un poco ocupada y bueno, no he podido publicar con tiempo, trataré de hacerlo cada una semana y si sé que voy a estar muy ocupada para hacerlo a tiempo procuraré hacerlo antes y si lo hago muy tarde pondré dos, si puedo claro.
Sobre lo que puse como apertura en mi capi anterior de que me gusta pero no soy fanática, pienso que ser sincero con las personas que leen tu trabajo es esencial para una buena relación lector escritor. Weno sin nada más que no les interesa, jeje, aquí mi capi y por adelantado disculpen una maldad que voy a hacer jeje
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Un Tonto Sueño Una Tonta Ilusión
El Reencuentro
Candy se dirigió al consultorio del Doctor encargado del caso de la joven pareja, allí esperó junto al doctor por un largo rato u nada que llegaban. Pasaron las horas y ella siguió esperando
Señorita Wither ya llevamos mucho esperando, me extraña mucho que no lleguen, pero usted tiene muchas mas cosas que hacer, ser la jefe de enfermeras no es fácil no es cierto?-en un tono muy amistoso- así que me parece mejor que vaya a cumplir con sus deberes y bueno luego hablaré con otra enfermera si está usted ocupada o resolveremos luego le parece?-terminó diciendo el doctor
Está bien, ya los niños deben de estar impacientes, me avisa cualquier cosa está bien doctor? Nos vemos luego-con su usual cálida sonrisa de despidió Candy saliendo del sitio e incorporándose normalmente a sus actividades como enfermera y claro como la jefe de ellas
A los exactos diez minutos de que Candy se marchara llegó la pareja
Disculpe el retraso es que tuvimos muchas cosas que hacer en el trabajo-dijo un joven cabello castaño quien iba rodando a sus esposa en la silla de ruedas
Bueno, ya están aquí y eso es lo que importa, pero lamentablemente si hubieran llegado diez minutos antes les hubiera dado oportunidad de conocer a la mejor enfermera de este hospital con tan solo 19 años, la cual iba a ayudarlos pero ya ni modo- dijo calmadamente el médico
Enfermera-pensó Terry
No, no es necesario ninguna enfermera con las personas de la terapia será más que suficiente no le parece? A demás estoy segura que si es tan buena la necesitaran en otras cosas-dijo la Gusana digo Susana viendo la cara de Terry-no te parece amor?-dijo maliciosamente
E-Está bien como tu lo prefieras-dijo un poco desconcertado Terry
Muy bien como ustedes quieran-culminó diciendo el médico para proceder a explicarle como iban a ser las terapias que luego de unas cuantas sesiones ella sería referida al psicólogo si estas no funcionaban ya que podía ser más una cuestión psicológica de movilidad.
Bueno si quieren podemos empezar de una vez-dijo el médico
Me parece bien-contestó Terry
Si por mi está bien-dijo Susana un tanto molesta por ya sabrá ella por que-(yo no quiero ninguna tonta enfermera cerca eso le recordaría a la estúpida de Candy)-dijo para si misma
Todos se dirigieron a la sala de terapia, conocieron todos los procesos y Susana comenzó con sus sesiones mientras que Terry fue a dar unas vueltas ya que prefería no estar ahí en ese momento, de hecho prefería no estar en nada que tuviera que ver con Susana.
Candy fue a almorzar, esta vez tenía un antojo y decidió ir a comer a un pequeño restaurant cercano al hospital, el cual resultaba muy acogedor y preparaban casi cualquier tipo de comida, salió del Hospital y caminó lentamente por la calle que se dirigía hasta el restaurant llamado "Todo lo que pidas" ella pensaba que era un nombre un tanto inusual para un restaurant, que era mas para uno de esos traílles de perros calientes que hay en la calle pero era muy bueno el lugar y tenía una terraza con una vista increíble, a demás de que el dueño la trataba muy bien pues el estuvo una vez muy enfermo y ella lo atendió con esmero como era su costumbre
Buenas tardes Señorita, la mesa de siempre-dijo amablemente el hombre que recibía a las personas en la puerta
Si muchas gracias-con una muy linda sonrisa
Llegó a su mesa que quedaba en la terraza, había una vista increíble desde la cual se podía ver el parque que estaba en el hospital y una plaza cercana al lugar, también había una brisa refrescante y para nada molesta, se sentó en su mesa y pidió su orden, hoy se le antojaba un delicioso plato de pasta de tornillitos con carne molida y suficiente kétchup con un batido de fresa muy dulce como siempre, muy parecido a ella (eso es lo que se me antoja a mi jaja) con unas deliciosas tajadas bien maduras (para las que no saben es plátano picado en lajas más o menos pequeñas o grandes según la preferencia) ella esperó pacientemente su plato que estaría listo en unos 5 minutos aproximadamente
Que linda vista hay hoy-pensó ella- y la brisa está diferente parece como si hoy fuera un día especial-soltando al final un suspiro de tristeza pensando en Terry
Dígame puedo servirle algo?-preguntó un mesero al hombre que se había sentado en la mesa de al lado, mientras otro servía en la mesa de Candy su plato
Si, gracias, me da por favor un plato de pasta de tornillos con carne molida con kétchup y tajadas, con un vino rojo, muchas gracias-contestó al mesero
Jeje lo mismo que yo-dijo Candy en su mente-pero con la diferencia de que es vino rojo, Terry solía decirme que el vino rojo le recordaba a su padre y a toda la máscara que tenía que tener cuando estaba en esas reuniones de sociedad y ese refinamiento, que el solo lo tomaba en esos momentos y cuando estaba muy deprimido era como su auto castigo o algo así, completamente loco a mi parecer pero así es Terry. Aunque pensándolo bien ese sujeto tiene la voz muy parecida a la de Terry y esa es una de las comidas favoritas de los dos que solo comemos cuando nos antojamos y cuando queremos sacar tristezas, será Terry-siguió pensando ella- no imposible Terry debe de estar muy lejos a kilómetros de distancia con su esposa con la gusana, no con Susana, aunque si es una gusana toda flaca y pálida jaja que cosas dice Candy
Candy comenzó a comer pero de repente fue interrumpida por una misteriosa voz
Mi caramelo blanco como estás?-dijo una dulce voz masculina
Hola muy bien y tu?-respondió Candy
Mientras que Terry pensaba en que caramelo blanco era lo que significaba el nombre de Candy en español, que esa voz se parecía mucho a la de su amada Candy pero que era imposible que ella estuviera ahí
Estoy bien mi caramelo y como te va con los niños del hogar?-preguntó este
Muy bien, se portan de maravilla-respondió Candy
Niños del hogar, el Hogar de Pony, esa no puede ser Candy, muchos manejan un hogar creo, a demás ese sueño que tuve anoche me perturbó mucho esa voz solo debe ser producto de mi imaginación- se dijo mentalmente Terry
Y el trabajo en el hospital?-siguió preguntando
Muy bien ya soy la jefa de enfermeras genial no?-contestó Candy
Enfermera, Candy es enfermera y trabajaba en un hospital sabrá Dios donde está ahora. Ya Terry esa no es Candy concéntrate- se seguía repitiendo el chico
Bueno mi caramelo blanco yo me tengo que ir pero fue un gusto hablar contigo, nos vemos luego-parándose de la mesa y luego besando dulcemente la mano de Candy
Hasta luego-respondió Candy
Caramelo blanco ¡ja! Ese no es un apodo tarzan pecosa si lo es-pensó Terry riendo para si
Ambos terminaron de comer sin pausa pero sin prisa a los dos les parecía que aquel era un lindo lugar y que había una asombrosa vista pero la verdad es que ninguno quería volver a su realidad o por lo menos Terry que era a el que le tocaba la peor parte, una esposa que no quería y que nunca va a querer ni siquiera como amiga pues aunque se portaba muy bien con él, se daba cuenta de que ella lo único que veía en él era un simple capricho y nada más, ella no lo quería, el no lo quería pero ella estaba lisiada por salvarle la vida y no hubo otra opción aparente que casarse con ella-si tan solo no le hubiera hecho caso a Candy-dijo par si en un tono un poco alto y con furia en sus ojos. Finalmente ambos terminaron de comer se levantaron de la mesa, casi chocan sus sillas pues estaban de espalda uno del otro, cosas del destino quizás o de una cruel escritora, ninguno levantó la mirada, simplemente se limitaron a tomar sus cosas, caminaron hacia la puerta pero aun así no se encontraron pues cada uno salió por una puerta diferente, Candy por la puerta derecha y Terry por la izquierda, no se vieron, las puertas tenía cierta lejanía, luego llegaron a la puerta principal Terry fue detenido por una tonta e inoportuna admiradora que se encontraba en el lugar y Candy salió inmediatamente del lugar sin percatarse de nada, más tarde el chico de cabellera castaña decidió salir, o mas bien, lo dejaron salir. Decidió ir a pasear a la plaza, que en esa época del año estaba realmente hermosa pues había muchas matas de cerezo y estaban realmente rosadas, floreadas y hermosas, no tenían igual.
Lo mismo había decidido hacer Candy minutos atrás, vio a una anciana sentada en un banco dándole comida a las palomas y decidió sentarse a su lado y simplemente observar, las aves, su alrededor, a la anciana dándoles de comer a las pequeñas.
Lo vas a ver lo más pronto de lo que te imaginas-le dijo la anciana con una dulce sonrisa
Que dice?-preguntó desconcertada Candy
Lo que escuchaste, lo vas a ver muy pronto y va a ser el principio de un gran cambio en sus vidas y de muchas cosas que van a pasar-le respondió la anciana cálidamente pero al mismo tiempo penetrando con su mirada en lo interior de el alma de Candy
Bueno pues eso me gustaría mucho-dijo Candy un poco triste pero al final con una sonrisa
Terry vio a la anciana dando de comer a las aves y vio a una cica de cabello rubio que se sentó a su lado, luego cruzaron unas cuantas palabras y esta se levantó del banco despidiéndose de la señora y marchándose
Candy-salió repentinamente de sus labios con melancolía-imposible Candy, Candy, nunca la voy a poder encontrar-se dijo para sí con gran tristeza
Terry compró una bolsa de maíz, se acercó a la anciana y le dio la bolsita
Tenga-dijo Terry
Muchas gracias joven, siéntese y acompáñeme un rato, tengo la impresión de que no tiene prisa de ir a donde debe o me equivoco?-dijo la anciana pícaramente
No, no se equivoca-tristemente, sentándose en el banco
Bueno, no se preocupe todo eso va a cambiar muy pronto-le dijo esta mientras lanzaba el maíz
Como dice?-preguntó Terry
La vas a encontrar lo más pronto de lo que te imaginas ya verás- le dijo la amablemente
Eso me gustaría mucho- desconcertado al final por responder de ese modo-bueno me debo ir-dijo para finalizar tristemente
Hasta luego Terry, tranquilo que todo va a cambiar para bien-dijo lanzando un poco de maíz a las palomas y levantándose para marcharse
Como su… ya no importa, gracias y espero que así sea- dijo Terry tomando marcha por el camino más largo que daba al hospital
Candy caminó lentamente pensando en lo que había dicho aquella extraña mujer, viendo a Terry en el rostro de cada hombre que le pasaba por el lado, recordando aquel primer beso y en como detuvo esa ilusión con una cachetada-la verdad que fui muy tonta como para hacer eso-pensó Candy- lo hubiera dejado, ¡ahí no que pienso!, control Candy-siguió pensando la aturdida chica mientras que iba acercándose a las puertas del hospital
Mientras que Terry iba de la misma manera, pensando en todo eso que le había dicho aquella extraña pero amable señora-si claro ya la voy a encontrar, que más quisiera yo que eso-pensaba confundido Terry dejando salir un suspiro- cuanto te quiero encontrar Candy White Andrey-dijo casi en un susurro mientras se acercaba a las grandes y tenebrosas puertas del hospital ya que ahí se encontraba su atadura-si encontrara a Candy me olvidaría de todo dejaría a Susana y si a mi padre no le parece no me importa lo dejaría todo, todo por Candy-seguía pensando Terry
Si Terry aparece, lo vuelvo a ver y está dispuesto a dejarlo todo por mí, yo también lo haría no me importaría Susana ni nada, nada solo me importa que seamos felices nosotros dos juntos con los niños del hogar y sin pensar en esa gusana, jaja de nuevo gusana-iba pensando Candy ya cuando estaba muy cerca de las puertas.
De repente los dos se acercaron lo suficiente, demasiado, pero ambos llevaban la cabeza baja, iban a entrar por el centro exacto de la puerta, los dos al mismo tiempo, sus corazones y mentes estaban de tal modo que no les importaba si se llevaban a alguien por delante, ya no le importaban muchas cosas. Se acercaron más hasta que chocaron golpeándose de frente y quedando sus ojos mirándose fijamente y solo pudieron decir…
Mientras en otro lugar uno muy feo llamado cárcel
Ya ese sujeto me tiene harto, llevo tres meses aquí y lo único que ha hecho es molestarme-decía un molesto chico
Tranquilo principito que no es lo que tú crees-le respondió un sujeto de unos 28 años, con una cicatriz que surcaba su cara desde su ceja derecha hasta su boca, casi,
Entonces que es- preguntó un molesto Neal
Verás, eres el más muevo aquí y quiere saber como eres y a que grupo perteneces, que tan malo eres pues, ese solo se la hace pasar de raro, pero no lo es-explicó este
Ajá! Y que tengo que hacer para que me deje en paz?- pregunto Neal
Nada, solo se como tu eres, con todo tu nivel de maldad y eso y te aseguro que si eres suficientemente malo y llegas casi a su nivel podrás estar con su grupo y te aseguro, nadie, escúchame bien nadie se mete con ellos, tienen hasta a los guardias de su lado, aun no me explico como no han escapado- dijo silenciosamente, respondiendo la pregunta de Neil
De vuelta con el reencuentro
Te… encontré-dijeron al unísono dos chicos aturdidos, no por el golpe sino porque se habían encontrado al fin, la anciana tenía razón se iban a encontrar muy rápido más rápido de lo que pensaban. Se quedaron ahí unos segundos que se sintieron como toda una eternidad pero al mismo tiempo como si no hubiera pasado ni un segundo, el tiempo les hacía jugarretas, su mente jugaba con él, pero sus corazones quedaron ahí cautivados pensando que al fin se habían encontrado, después de tanto tiempo, después de haber pasado pro tanto, estaban ahí frente al otro, con sus labios muy cercanos, con ganas de darle un beso a su amor, de unirlos para nunca más alejarse pero sin previo aviso y desafortunadamente vino un recuerdo a sus cabezas Susana, la despreciable Susana, la que un día le salvó la vida a Terry quedando ella lisiada, sin una de sus piernas, la que estuvo a punto de suicidarse pero que Candy impidió con la promesa de alejarse de su amado para siempre, pero para siempre es mucho tiempo y ese no es un tiempo que se deba esperar para dos personas que realmente se aman y que están destinados a estar juntos, para siempre, no eso no podía ser entre ellos dos, ni pensarlo, el destino era cruel cuando quería pero brindaba su esplendor cuando debía, aunque dicen que cuando uno espera por algo, cuando lo consigues es más gratificante al final estos amantes debían encontrarse después de tanto tiempo para darse cuenta de que se amaban como nunca y que ahora no estaban dispuestos a dejarse y que ahora se iban a ofrecer una oportunidad sin importarle si el otro se lo permitía, solo querían hacerlo y nada más.
Can…Candy- dijo este al fin sin casi poder articular palabra alguna
Te…Terry- respondió Candy sin poder decir nada más, o si- que…que haces aquí?-preguntó temerosamente Candy
Eh…yo…vine a traer a Susana para su terapia-respondió Terry confundido por la pregunta pero aun más por la respuestas
Ah, ok-separándose finalmente de él
Si, vine a traerla pues, ya tu sabes-dijo Terry-pero tú que haces aquí?-preguntó este
Yo trabajo aquí, trabajo y me hago cargo del Hogar de Pony junto a la señorita Pony y la hermana María-dijo Candy
Y que pasó con el dinero de los Andrey?-dijo confundido Terry
Yo lo acepte, de hecho soy hija legítima de los Andrey pero me gusta trabajar aquí, ya me conoces-dijo Candy sonriente
Si, siempre queriendo ayudar a los demás, no Tarzan Pecosa?-le dijo Terry con una extraña y sin igual sonrisa
Hace mucho que no oía que me llamaran así-finalizó Candy
Bueno pues eso es solo mío, nadie tiene derecho a decirte así salvo yo-respondió Terry acercándose a Candy lo que hizo que esta se pusiera de un color rosado en sus mejillas, pero él decidió alejarse rápidamente al notarlo.
Los dos entraron y siguieron hablando un poco de sus vidas, como el hecho de que el hogar de Pony ya no estaba en esa colina sino que se había mudado a una mansión que Alberth les había regalado, que Terry estaba de nuevo de actor y que era muy famoso, entre tantas cosas, claro con limitaciones.
Finalmente se tuvieron que separar ellos no querían, sus corazones no querían, pero el deber y la razón le decían que tenían que hacerlo, ella a seguir trabajando, liderando, y él debía ir con su esposa ya que tenía un compromiso con ella. Sus cuerpos fueron por pasillos diferentes pero su alma, corazón y mente siguieron conectados siendo uno
Bueno esto fue todo por hoy, espero que les haya gustado y porfa dejen reviews eso me anima y una vez más disculpen por la maldad, las dejé con la intriga sorry, gomen, osea lo siento en inglés y el que no conocen japonés
Bueno Sayonara los quiero y síganle leyendo
