CAPITULO 5

Salimos de casa al cabo de poco. Dante se ofreció a coger mi maleta, mientras yo llevaba al gato. Me dirigí a mi coche, aparcado a unos 50 metros de la entrada a la casa cuando escuche al cazademonios carraspear intentando llamar mi atención.

"¿Qué?" pregunte ya cansada mientras levantaba la mirada hacia el cielo.

"Tu coche es muy bonito"

"Gracias, ¿te sigo?"

"Tu coche es muy bonito, pero no vas a usarlo"

"Mira tío. Ya me estas tocando mucho las narices" dije encarándome "ahora, ¿por qué cojones no puedo coger mi coche?"

"…wow"

Me crucé de brazos esperando a que Dante dejara de mirarme atónito.

"¿De verdad no querías que pasara nada entre nosotros? Me gusta que me pongan las cosas difíciles, te lo advierto" sonreía viendo como yo ponía una mueca y giraba hacia mi coche. Ni tres pasos conseguí dar antes de que agarrara mi muñeca y me diera la vuelta "Preciosa, si no quiero que te lleves el coche es porque yo ya tengo el mío aquí"

Dante señalo hacia el otro extremo de la calle, en donde estaba aparcado un descapotable de color rojo. A pesar de ser antiguo, el coche se encontraba en buen estado. Desde luego, parecía el tipo de coche que él conduciría, sin duda le pegaba. Me encamine hacia el sin dirigir palabra, notando como al cabo de poco, Dante se ponía en marcha alcanzándome en pocos pasos.

"¿No vas a quejarte? ¿No piensas decir nada?"

Me encogí de hombros y seguí caminando hacia el coche. Si le gustaban las cosas difíciles, no sería yo la que se las pusiera… lo último que necesitaba en esos momentos era que algo ocurriera entre el nosotros… por muy atractivo que fuera.

"Bueno… supongo que en algún momento tendrás que hablarme, ¿verdad que lo hará Marshall?" Dante agachó la cabeza mirando al gato, que cerró los ojos como respuesta. Suspiró , apretando el paso para llegar y colocar mis cosas en el asiento trasero. Avanzó y me abrió la puerta del copiloto

"No lo intentes. No pienso dirigirte la palab-… mierda…" musité. Si es que no lo podía evitar… siempre era la primera en caer en este tipo de situaciones, y no porque no intentara aguantar, sino porque… me podía la necesidad de contestar… Así que ya no veía mas uso en no hablarle "Hacerte ahora el caballero no te va a servir de nada… Me has destrozado el salón, mi futura herencia-"

"Un cómic" cortó

"EL cómic. Y no me dejas coger mi coche… ah! Y me sacas de mi casa, que esa es otra.."

"Y te salvo la vida. Y te gano, ¿verdad que si Marshall?" dijo mientras me sonreía abiertamente. Puso una mano sobre mi hombro haciendo que le mirara "Nena, ¿tanto me odias?"

"en realidad… no… pero aún así tienes que entender que esto no me cuadre" giré la cara y miré al exterior mientras el comenzaba el camino hacia su casa.

"Bueno… pues lo entiendo, pero deja de quejarte…" Dante quedo en silencio durante unos segundos antes de comenzar a reír "…te van a salir arrugas"

Le miré de reojo, todavía seria, pero no pude evitar esbozar una sonrisa al verle tan relajado en esta situación.

"No me preocupa… mi piel lo aguanta todo, y no dudes que cuando tenga 50 años seguiré siendo tan perfecta como ahora" dije levantando la cabeza orgullosa

"Vaya… no soy el único que tiene el ego alto por lo que veo" Dante miraba fijamente la carretera mientras sonreía.

"Si tú supieras…"

"Corrijo, si TU me dejaras…"

"… tan inaccesible no soy…"

"no… claro que no…"

"Pregunta" respondí finalmente resuelta. Dante me miró sorprendido.

"Así… ¿sin más?"

"Aja"

"…. ¿Estás segura? Hummm...… bien! ¿Nombre?"

"Riley Knox"

"¿Edad?"

"27 "

"¿Aficiones?"

"mmm...… déjame que piense… la música, los videojuegos y… hacer deporte"

"¿Practicas algún deporte?"

"Si me dejaras, lo mismo te sorprendía"

"¿He de sentirme excitado por ello? Porque si es así, empieza cuando quieras a sorprenderme" dijo mientras me miraba levantando una ceja, acomodándose en el asiento y pasando un brazo tras el reposacabezas del asiento del copiloto.

"Soy tercer Dan en aikido y sexto en Kung Fu" sonreí orgullosa de mi misma, mirando a Dante, que se había callado tras mi respuesta.

"… no me lo creo"

"¿¡QUE!?"

"Lo dicho. Si fueras eso, habrías derrotado a la araña"

"Primero. La derrote. Segundo. No estoy acostumbrada a que me pillen bichos así. Te aseguro que no volverán a cogerme desprevenida"

"Eres muy joven para ser eso"

"Supongo que se me da bien… ¿Necesitas que te enseñe mis credenciales? ¿O prefieres seguir preguntando?"

"… háblame de tu pasado"

"mmm...… no hay mucho que contar. Nací en Brooklyn. Mis padres murieron cuando tenía 13 años. No tenía más familia, así que fui a un orfanato y estuve allí hasta los 18. Nada que destacar de esa época, y si lo hay, prefiero olvidarlo. Después comencé a estudiar Medicina, pagándome la carrera mientras trabajaba en una sala de conciertos. Acabe poco tiempo después, hice la especialidad, comencé a trabajar et voila! Me atacaron unas arañas gigantes y estoy en el coche con un hombre armado y mi gato!"

"… que aburrida…"

"Oh Dante! Perdona por no haber cumplido tus expectativas!! Moriré y naceré de nuevo para vivir una vida llena de violencia, demonios, sexo y rock&roll y así podré satisfacer tus necesidades más básicas" dije mientras ponía cara de arrepentimiento "vamos no me jodas, que es mi vida"

"…ya hemos llegado"

Dante frenó el coche frente a un viejo edificio con grandes ventanales. Un gran letrero coronaba la entrada con el nombre "Devil Never Cry". El cazademonios cogió mi maleta y subió el pequeño tramo de escaleras que le conducían hasta la puerta, abriendo esta de una patada.

"Bueno pues… bienvenida a casa"