CAPITULO 13
Ya hacían casi dos semanas que vivía con Dante. Algún ataque esporádico y poco más. Pero nada de información. Esa misma tarde el cazademonios me había tenido que proteger del ataque de otra Parca que, afortunadamente, esta vez venía sola.
Se sentó pesadamente en el suelo, mirando alrededor suyo los daños provocados por la pelea. Yo me sentía increíblemente culpable. Se estaba tomando muchas molestias por protegerme, y no veía justo lo que le estaba pasando.
"Dante…" dije agachándome junto a él "yo… lo siento" conseguí decir tragándome el orgullo
"¿De qué hablas guapa?"
"De… todo esto. Tu no deberías estar sufriendo las consecuencias de que me persigan"
Dante suspiró, riendo ante lo que le decía.
"EH! Me está costando decir esto! Así que más te vale no cachondearte, ¿queda claro?"
Asintió mirándome fijamente.
"Lo que quiero decir es que… te estoy causando muchos problemas"
"Ey! Yo adoro los problemas"
"No… no es eso… pero…"
"Te prometí que iba a protegerte, ¿no? Pues pienso hacerlo. Si quieres pensarlo de otro modo, estas secuestrada"
"¿Qué?"
"No vas a deshacerte de mi nena, soy muy pesado"
"Per-"
"¿Quieres pagármelo de algún modo?"
"¿Además de compensarte económicamente?"
"… mmm… si"
"Que cara…"
"¿No te sentías mal?"
"Si pero…"
"Sal conmigo esta noche"
"¿Qué has dicho?"
"Venga, tomar una copa y despejarnos nos vendrá bien a los dos"
"Dante, no creo que-"
"Es la única manera que tienes para compensarme… no la única en realidad, pero eso puede ocurrir más tarde si lo deseas…" dijo mirándome de arriba abajo
"Está bien. Tienes razón, salir a beber algo me sentará bien"
"Y más tarde…"
"No me siento TAN culpable Dante, y tomarme una copa no hará que caiga"
"¿Y varias?"
"jojojo, tengo una resistencia increíble, ya verás esta noche"
"Entonces, ¿trato hecho?"
"Trato hecho"
El resto del día pasó sin mayores sobresaltos. Una hora antes de salir, decidí arreglarme para mi "cita" con Dante. No pensaba arreglarme mucho, pero… tampoco me apetecía ir en vaqueros. Así que tras ducharme, me puse una falda de color negro que me llegaba por la mitad de los muslos. Sobre ella, una camisa larga que se asemejaba a un kimono, agarrado con un obi de los mismos colores y unas botas negras con tacón que me llegaban un poco por debajo de la rodilla. Tras maquillarme con abundante negro y recogerme el largo pelo que todavía goteaba salí del baño, viendo a Dante sentado leyendo una revista y con los pies sobre la mesa. Me miro de reojo y sonrió.
"¿Te has puesto guapa para mí?"
"No te creas el centro del mundo. ¿Nos vamos?" dije haciendo un ademán para que parase,
"Claro"
Se levantó de la silla y, poniéndose su gabardina, avanzó hacia la puerta, abriéndola y permitiéndome el paso.
"Las damas primero" y me cedió el paso.
"Muy bien, gracias. ¿Y a dónde me llevas?"
"Humm… hay un sitio aquí al lado que tiene buena música" comentó rascándose la cabeza e intentando no hablar mucho sobre el tema.
Andamos poco más de 5 minutos antes de llegar a la entrada de un local.
"¿Me has traído a Love Planet? ¿A un local de striptease?"
"No sé cómo eres cuando te emborrachas, así que quizás aquí puedas deleitarme con un baile" dijo bromeando. Le golpee en el hombro gruñendo "Pero algo es cierto. Tienen buena música, buenas bebidas y la gente es agradable"
Le miré de reojo antes de empujar la puerta y entrar. Comenzó a escucharse una canción de fondo que venía de otra sala, así que nos dirigimos hacia allí. El local estaba abarrotado. Varios hombres bebían mientras camareras ligeras de ropa les servían sin parar, dándoles conversación y riendo sonoramente.
"Este sitio te pega"
"¿A que sí?" dijo encaminándose hacia una morena que se encontraba en la barra sirviendo unas copas.
Se saludaron efusivamente, agarrándose la mujer al hombro de Dante que la sostenía con un brazo alrededor de su cintura.
"Te presento a Sarah. Sarah, esta es Riley"
Hice un gesto de asentimiento mientras le sonreía. No sabía que estaba planeando Dante, pero no me iba a aguar la fiesta.
"Encantada de conocerte Riley" dijo la chica sonriendo también "¿Quieres beber algo?"
"Ruso Blanco"
"¿Y tu Dante?"
"Vodka solo"
"Voy"
Se dirigió al fondo de la barra mientras nosotros buscábamos un sitio en el que sentarnos. En una de las paredes laterales, encontramos una mesa amplia en la que nos acomodamos. Poco después Sarah se unió a nosotros, sentándose en el regazo de Dante. Yo miraba hacia otro lado mientras me encendía un cigarro.
"Y, Riley, ¿qué relación tienes con Dante?"
"Es una amiga" se apresuró a contestar el cazademonios
"Vaaaya, y ¿Qué tipo de amistad tenéis vosotros dos eh?" dijo riendo mientras llevaba un dedo a la boca de Dante seductoramente.
"Del tipo de amistad que tienen los amigos, ya está" contesté sin ganas.
"Es que es tímida, pero me da una caña impresionante. Por las mañanas a duras penas puedo andar de lo agotado que me deja. No paramos de f-"
"DANTE!"
"oooh, ya veo" dijo riendo abrazándose al cuello del cazademonios "así que voy a tener que pelear contigo por su amor, ¿no?"
"No creas…"
"¿No pelearas por mi Riley? Vaya, y yo que pensaba que nuestra relación progresaba…"
Le miré dando un trago de mi bebida. No sabía si había sido buena idea salir con él, pero ya tendría que aguantar la noche como fuera. Así que me levanté y me dirigí a la barra para pedirme otra copa, la necesitaría.
Cuando volví a la mesa no esperaba encontrarme aquello. Dante estaba rodeado por las camareras, que tonteaban con el de manera explícita. Por supuesto no había ningún tipo de rechazo por su parte, se notaba que estaba disfrutando. Me intenté acercar a la mesa, pero una chica rubia de unos 19 años me bloqueaba el camino.
"A la cola guapa" dijo con una nota de malicia en su voz
"¿A la cola?" repetí
"Eso he dicho, ¿tanto te cuesta entenderlo?"
"No, creo que la que no lo entiende eres tú. Él" dije señalándole "está conmigo"
Dante se percató de la escena y miró con curiosidad, levantándose para interponerse entre las dos.
"Venga nenas, hay de sobra para todas"
"Dante, bájate esos humos" dije todavía mirando con odio a la rubia
"¿Ves? No estás solo tú, así que a la cola" dijo abrazando el brazo del semidemonio.
"Y una mierda voy a esperar" musité apoyando la copa en una mesa ocupada que había junto a mí. Agarré a Dante del cuello de su gabardina y lo atraje hasta mi cara hasta que nuestras narices se tocaron de manera suave. Rocé sus labios con los míos, tentándole, antes de que él tomara ventaja y me besara. Alcé los brazos rodeando su cuello, mientras me agarraba de la cintura apretándome contra su cuerpo. Su beso destilaba deseo. Realmente parecía que había esperado este momento. Mordí su labio inferior, provocándole una pequeña herida que sangraba. No pareció importarle, ya que se deleitaba explorando mi boca con su lengua, dejando que la mía hiciera lo propio con la suya. Pero el show debía acabar antes de que se emocionara y fuera a por más. Al cabo de unos minutos, me separé lentamente de Dante, que se negaba a dejar de besarme y que, con sus brazos, me impedía escapar, por lo que retiré la cara, lamiendo levemente la herida que le había hecho y limpiando la sangre que de ella brotaba, frenándole así.
Miré de reojo a la rubia, que tenía la cabeza girada hacia otro lado negándose a observar lo que pasaba. Sonreí con Dante todavía abrazado a mi cintura.
"¿Ves como no tenía que hacer cola?" dije intentando recuperar el aliento.
Con un bufido se marchó, al igual que hicieron las demás cabizbajas.
"Creo que voy a hacerme asiduo al Ruso Blanco" susurró Dante en mi oído, estrechando más su cerco sobre mí.
"No te emociones fiera, esto no ha sido nada"
"¿Hay más?" me guiño un ojo juguetonamente.
"He dicho que no ha sido nada. Me aburría sin poder hablar con nadie"
"Y decidiste besarme para que te hiciera caso, ¿no? Me siento utilizado"
"mmm… es tu culpa por pasar de mi, así que sí, lo hice, y funcionó" sonreí.
"Ya lo creo que funcionó. A partir de ahora te haré el vacio"
"Haz eso y la mas ínfima posibilidad de que ocurra algo entre nosotros se desvanecerá" dije mientras me apartaba para sentarme en nuestra mesa "Además, en serio ¿qué es eso de decirme que salga contigo y ponerte a ligar con todas las tías de aquí? ¿Eso dónde se ha visto Dante?"
"Yo no tengo la culpa de atraerlas, ya te dije que soy irresistible"
"Si… ya…"
"Lo soy, y si no, mira como me has dejado que te besara, en el fondo te mueres por mi nena"
"Te deseo, si es que soy absolutamente incapaz de mirarte sin que la lujuria me invada. Touché, tómame ahora mismo encima de la mesa, donde todos puedan vernos" dije con sarcasmo, llevándome una mano al pecho y poniendo cara de deseo.
Dante comenzó a reír, llevándose su copa a los labios.
"Te aseguro que lo acabarás haciendo. ¿Sabes? Vas a enamorarte de mí"
