Beyblade no me pertenece ni ningunos de sus personajes, estos pertenecen a Takao Aoki, por lo que no lucro ni recibo nada por hacer esta historia, quizás solo la satisfacción personal que me hace sentir el escribir pero nada más. ^^
Advertencias: lenguaje ofensivo.
Bueno aquí les dejo el segundo cap espero sea de su agrado. Quiero agradecer a Hiika muchas gracias linda n.n y tambien a ti Alexa Hiwatari mil gracias . Espero comentarios ¬.¬ aunque sea un reclamo T.T para ver si vale la pena seguir con esto. Cuídense y un beso a cada uno de los que leen esto ^^
Mi crimen
Eran altas horas de la noche. Cuando un joven pelirrojo y ojos grises como el acero caminaba por la calles de Escocia. Todo era silencio, tranquilidad y mucho silencio. El joven caminaba pesadamente por el asfalto húmedo.
Hacia algunas horas que una fina lluvia había cesado. El cabello rojizo del joven brillaba por las gotas de agua reflejada por la luz. Estaba empapado de pies a cabeza. La temperatura del ambiente había bajado considerablemente. Algunos peatones lo miraban como a un loco. Ya que este traía su acostumbrada camiseta y su chaleco. El vaho, antes transparente, ahora se veía perfectamente por la baja temperatura sumada con la lluvia.
Estas condiciones del clima, parecía no afectarle en lo absoluto al escocés. Pero la verdad es que este descuido de parte del menor ya mermaba su salud. Empezaba a sentir su cabeza pesada y su cuerpo doliente. Claro síntoma de un resfrió. Su mandíbula antes castañeaba por el frio que experimentaba. Ahora su cuerpo estaba a una temperatura algo elevada. Su cabeza dolía. Pero aun así su mente lejos de ahí estaba.
Quizás la muerte de sus padres no le había afectado mucho, o eso quería suponer. Y es que aunque no se llevara bien con ellos no significaba que no los amara. Lo hacía y mucho. Ahora estaba sin ellos y se daba cuenta lo que la palabra muerte significaba. Ya no tendría oportunidad de decirles lo mucho que sentía ser como era, el decirles que los amaba. No se arrepentía de lo que les dijo o les hizo. Más bien se sentía devastado por lo que callo y nunca les dijo.
Caminaba con las manos en los bolsillos, sin mirar nada. Estaba distraído, tanto que no se dio cuenta cuando alguien lo llamo.
-¡¡Jonhy!! ¡¡Jonhy!! ¿Hombre cuando te detendrás pelirrojo del demonio?- dijo exasperado un joven de ojos azules y cabellos rubios
El pelirrojo pareció reaccionar con las palabras del rubio y lo observo largo y detenidamente
-¿Paul? En verdad eres tú ¿Qué haces aquí? Pensé que estabas en Alemania- dijo estrechándole la mano de manera amistosa.
-Ya ves la lluvia me trajo ¿oye te sientes bien? Estas pálido- dijo el oji azul poniéndole la mano en la frente- ya sé que te hará bien ¿Qué te parece un buen whiskey? – termino guiñándole un ojo al pelirrojo
-Te lo aceptaría pero mis…padres murieron hace algunas horas- dijo fríamente, no le gustaba la que le tuvieran lastima ni mucho menos su orgullo le impedía verse afectado por algunas cosas.
-no juegues ¿es en serio? Oh Jonhy lo siento…en serio creo que necesitas ese whiskey-insistió el rubio
-¿Y tus padres que? ¿Beberemos enfrente de ellos?- dijo irónicamente el pelirrojo
-Ja ¿bromeas? Mi padre está en la India, se fue a hacer ¨negocios¨…más bien creo que se fue de vacaciones- dijo riendo el oji azul- Además se fue con la piruja con la que anda - agrego molesto el rubio
-¿Sigues con lo de siempre? ¿Acaso no te cansas de atormentar a la pobre mujer?- dijo sarcásticamente Jonhy
-¿Pobre? Aja y yo soy la reencarnación de Jesucristo, esa mujer es una loba que busca carne vieja a la cual dejar en la calle-
-Bueno eso sí, tiene la pinta jajaja pero ay que admitir que está muy buena- dijo olvidando por unos momentos su tragedia
-Si tienes razón ¿Por qué crees que no estoy en la India con ellos?- dijo alzando la ceja y frunciendo los labios en señal de molestia.
-¿Es en serio? ¿De verdad de la echaste?-
-Puede decirse que si, aunque ella fue la que se me ofreció. Un día entro en mi habitación diciendo que desde que me conoció le eh gustado y bueno la carne es débil. El problema fue que ella le dijo a mi padre y claro con su versión. Y ahora mi padre no me habla- dijo derrotado el rubio
-mmm pero velo por el lado amable recordaras un maravilloso polvo- agrego el oji gris para animar a su acompañante, el cual empezó a caminar a su lado
-Si bueno ya estoy acostumbrado que mi padre le crea a esa zorra más que a mí. ¿Y tu como te sientes? Ya sabes por lo de tus padres…- dijo quedamente el rubio
-Sabes que no me llevaba bien con ellos…creo que bien. A veces siento que no pertenezco a mi familia. Y ahora va a ser peor con el megalómano de Alexander a cargo. –
-Si bueno, pero velo por el lado amable ahora ya no tienes quien te mande. Asi como yo- termino Paul de decir con una sonrisa de lado.
-¿Y bien donde esta ese whiskey prometido?- le pregunto con burla
-mmm pues vamos a mi casa ahí no hay nadie- dijo meditando la respuesta el oji azul
-Bueno vamos-
Y así caminaron hasta una casa enorme. Parecía una mansión, era de un blanco aperlado muy hermosa. Se veía algo sombría pero imponente al a vez. El rubio entro a la casa, seguido del pelirrojo. Estando adentro el rubio prendió la luz de la sala de estar. Parecía que la casa estaba totalmente vacía.
-¿No hay nadie?- pregunto el pelirrojo al rubio
-Claro que hay, solo que los sirvientes ya duermen ¿pues qué horas crees que son?...ni idea tienes ¿verdad?, Son casi las 5 am- dijo riendo el rubio
-¿Y que hacías fuera de tu casa?-
-Bueno buscaba algo de…acción- dijo el rubio sacando algo de entre sus ropas. Eran unas pastillas de color blanco, rosa y negro.
-¿Qué es eso? ¿Es lo que pienso que son?- pregunto dudativo Jonhy
-Sinceramente no sé qué es lo piensas que son, pero son éxtasis de la mejor calidad- una sonrisa se formo en la cara del rubio
- No me digas que ya te metes eso también. Vas a terminar muerto idiota…y más porque ni siquiera ofreces- el pelirrojo embozo una sonrisa de lado
-No mi querido Jonhy la regla de oro de todo consumidor es que nunca le invitas a un amigo, ya que si se engancha en esto, tu conciencia no te dejara en paz- proclamo el rubio como si de un juramento de lealtad de tratase
-Ya veo, entonces me invitare yo mismo ¿no?-
-Si quieres tómala…yo solo pensare que tú las tomaste-
-Ok…y no ¿tienes otra cosa aparte de esta cosa sintética?- pregunto antes de tomar una pastilla de color negra
-mmm no por el momento no…pero mañana tendré heroína de la fina-
-Ja tú te vas por lo más caro y peligroso eh…yo apenas y eh probado la marihuana y tu hasta heroína te metes- termino con gesto melodramático el pelirrojo. Se puso la pastilla en la boca y la trago en seco
-Ya sabes lo que dicen de la ociosidad…¿Qué tal está bien?-
-Si ya sé, pues por lo que veo si, aun no me hace efecto-
-pronto te hará, mientras conversemos… oye te va a sonar raro pero ¿jamás te has metido con otro chico?- pregunto el rubio con simpleza como si fuera lo más normal del mundo
-Claro que no, ¿que me crees? ¿Homosexual?... ¿y tú?-pregunto con una ceja levantada Jonhy
-mmm pongámosle que me no me gusta descriminar jejeje- termino a carcajada limpia el rubio, después de que le hiciera efecto la pastilla rosa que tomo.
-¿eh? ¿Es en serio?- pregunto algo confundido por lo consumido
-claro ¿Por qué te debería de mentir?-
-¿Y…que se siente o qué?- pregunto por curiosidad el pelirrojo, bajo los efectos del estupefaciente
-Nada en realidad es parecido que estar con una mujer-
-Bueno dejemos el tema. Quiero whiskey por favor-
Los amigos charlaron un rato mas. Por un momento Jonhy había olvidado su dolor interno. Pensando en todo lo que podía hacer sin sus padres. Esto en realidad era cubrir su tristeza con su libertad.
El rubio como prometió abrió una de las tantas botellas de whiskey que había y la compartió con su amigo. Ya como a las 8 de la mañana, la botella ya estaba vacía y ambos se habían dormido en el sofá de la sala. Los chicos habían tenido un ¨viaje¨ bastante lejano. Incluso podrían jurar que habían conocido la India. Ya eran cerca de las 9 cuando el celular de Jonhy retumbo en toda la sala.
El primero en despertar fue el rubio. El cual sentía taladrarle la cabeza el estúpido celular.
-Jonhy apaga esa porquería que me va a matar de dolor- dijo moviendo a su compañero. El cual estaba más perdido que una modelo en una universidad- Eh Jonhy coge el teléfono que me está sumando los putos oídos- término el rubio por tirarle un cojín al pelirrojo.
-Hay ya oí ,ya oí- dijo cogiendo el teléfono- ¿Hola? ¿Sí? ¡¡DEJA DE GRITARME QUE ME EXPLOTA LA PUTA CABEZA PENDEJO!!- dijo muy exaltado ante la llamada de su hermano mayor- ya ves que si puedes bajar el volumen idiota. No, estoy en casa de Paul. Que te importa cuánto voy a volver, si por mi fuera nunca. Y a mí que me tiene que decir esa Puta, que se meta el dedo y me deje en paz- Paul ante tanto ruido se levanto del sofá y camino hacia la cocina por un buen café.
Cuando regreso Jonathan seguía discutiendo con el aparato, más bien con la persona del otro lado.
-Asi como digas, me importa un coño lo que me tengas que decir- dijo antes de colgar. Su amigo rubio le tendió la taza de café y el pelirrojo la acepto gustoso.
-Gracias…cof cof cof- dijo entre un ataque de tos
-mmm creo que el pequeño Mc Gregor se ha enfermado de tos…¿Qué dice tu linda familia?- dijo restándole importancia a la salud del oji gris
-Nada interesante quieren que vaya al funeral…Si de verdad quieren que asista que vengan por mí- dijo altaneramente
-No cabe duda que eres orgulloso-
-Mira quién habla, el señor dejo a mi padre con la puta que me cogí y me vengo a esconder a Escocia-
-Lo mío es diferente porque nadie murió-
-cof cof bueno me da igual cof estúpida tos- dijo maldiciendo el pelirrojo
-¿Y bien? ¿Quieres que te acompañe a tu casa?- pregunto servicialmente el rubio
-¿Para qué? Si no los veía cuando estaban vivos…¿para que voy ahora que están muertos?- dijo secamente el oji gris
-Mira ya sabes que no soy sentimentalista…pero deberías verlos por última vez es lo mejor-
-Si bueno hare acto de presencia y me iré-
-Bueno andando-
Asi los dos jóvenes emprendieron el viaje a la casa de los Mc Gregor. Cuando entraron se encontraron con el hermano del pelirrojo. El cual lo miro preocupado, ya que Jonhy tenía pinta de no haber dormido nada. Unas grandes ojeras en sombrecían su rostro, estaba muy pálido y tenía una tos bastante alarmante. Aparte de un leve sonrojo nada normal claro signo de fiebre.
-Jonhy ¿en dónde estabas? Estábamos preocupados por ti- dijo el chico de ojos grises y cabellos negros
-Por ahí con Paul. Ya estoy aquí no seas melodramático Adam estoy bien- dijo el joven
-Si bueno vístete te llevare a la funeraria- dijo tristemente el pelinegro
-Aja como digas- dijo sin ni siquiera mirarlo.
El pelinegro suspiro y sintió un nudo formarse en la garganta. El pobre de su hermano menor no sabía lo que le esperaba. Pero pronto sabría como la partida de sus padres sellaría su destino. Pronto sabría que en esta vida nada es eterno y menos justo.
