Nota: Este fanfic es mi propia versión de la película "My Little Pony: Nueva Generación", ya que fue escrito antes de que se estrenara.
Historia publicada originalmente en Wattpad.
Prólogo
Había una vez en el reino mágico de Equestria, dos nobles hermanas que reinaban juntas y creaban armonía en la región. Para hacerlo, la mayor, usaba su poder de unicornio para traer el amanecer. La menor, traía la luna al anochecer; así, le daban equilibrio al reino y a sus súbditos; todas las variedades de ponis.
Pero con el tiempo, la menor, se llenó de celos. Los ponis jugaban en el día que la mayor les brindaba, pero dormían durante la hermosa noche.
Un día fatal, la menor se negó a bajar la luna para dar paso al día. La hermana mayor quiso razonar con ella, pero la amargura de la menor la transformó en una malvada yegua oscura: "Nightmare Moon", juró que sumiría el reino en la noche eterna.
Con pesar, la mayor usó la magia más poderosa conocida por los ponis: los "Elementos de la Armonía", usando la magia de esos elementos derrotó a su hermana menor y la envió para siempre a la luna.
La hermana mayor se hizo responsable del sol y la luna; y la armonía ha perdurado en Equestria por generaciones.
Texto sacado de la serie My Little Pony: Friendship is Magic. Temporada 1. Episodio 1.
—Los Elementos de la Armonía, ya había oído hablar de ellos; pero ¿dónde? —exclamó la poni dudosa; mientras miraba detenidamente hacia el cielo. De alguna forma estaba intrigada, tenía que saber más sobre esos elementos; así que no se hizo esperar y se dirigió rápidamente hacia su casa, donde se encontraba su querido amigo: el pequeño dragón Spike. Inmediatamente le ordenó que la ayudara a buscar el libro de "Predicciones y Profecías". Y cuando éste por fin lo encontró, el unicornio buscó entre sus páginas aquella leyenda que había leído con anterioridad.
—¿Ver yegua en la luna? —dijo sin comprender la poni.
—¿Yegua en la luna?, sólo es un cuento poni —comentó el pequeño dragón mientras ponía una tira de libros en las estanterías.
—Según la leyenda, el día más largo del milésimo año las estrellas la liberarán ¡y traerá la noche eterna! —Twilight Sparkle se alarmó de inmediato; para ella, era considerable que la princesa Celestia supiera de la predicción. Ella era su mentora desde pequeña, estaba segura de que actuaría inmediatamente ante sus peticiones.
Entonces sin dudarlo y con ayuda de Spike le envió una carta, contándole lo que acababa de encontrar. Y sin tener que esperar tanto tiempo, la respuesta por parte de la princesa llegó muy pronto y el dragón la leyó. Todo parecía estar de maravilla, hasta que Spike anunció lo siguiente:
—¡Tienes que dejar de leer esos libros polvorientos!
Al oír esto la poni se quedó boquiabierta, no podía creer lo que le había dicho su mentora.
Ahora Spike y Twilight iban hacia Ponyville, donde se iba a festejar la "Celebración del Verano".
Estaban siendo transportados por un carruaje dorado, impulsado por pegasos reales.
—Querida Twilight: No todo en la vida es estudiar para una poni. Te envió a supervisar los preparativos de la Celebración del Verano que se realizará en Ponyville, pero tienes una tarea aún más importante que cumplir: haz amistades —dijo el bebé dragón mientras le leía la carta.
Pero la unicornio no estaba del todo conforme, ¿acaso Celestia no la conocía del todo? Ella sabía perfectamente que a Twilight no le importaba ni en lo más mínimo hacer amistades. Lo único que le importaba, era llegar a la biblioteca y solucionar todo lo antes posible.
—Mira lo positivo, la princesa dijo que te quedes en la biblioteca, ¡eso no te hace feliz! —mencionó el dragón intentando animar a su amiga.
—Tienes razón, iré a la biblioteca y buscaré pruebas de la profecía.
—Y ¿cuándo harás amistades como la princesa dijo?
—Soy su alumna y haré mi deber real, pero el destino de Equestria no depende de mis amistades —dijo Twilight segura de sí misma. Sin saber que sus palabras eran totalmente erróneas, y que al llegar a aquel pequeño pueblo llamado Ponyville, su vida, ya no iba a ser la misma de antes...
Diálogos sacados de la serie My Little Pony: Friendship is Magic. Temporada 1. Episodio 1.
El libro se cerró de sopetón gracias a un poni terrenal de color gris con lentes, que miraba seriamente a una poni naranja que se encontraba recargada en la pared izquierda del salón de clases, y que estaba muy metida en la lectura.
—¡Señorita! —dijo con una voz grave—, si no quiere estar en la clase, las puertas están abiertas —aclaró. Mientras que la poni naranja se sonrojaba tras darse cuenta que la clase ya había iniciado, y que sus compañeros la miraban fijamente.
—Entrégueme ese libro por favor.
—¡No! —Tomó el libro fuertemente entre sus brazos para que no le fuera arrebatado—. Le juro que no volverá a pasar; la próxima vez no seré tan distraída —dijo cuidadosamente para después posar una sonrisa nerviosa en su cara. No sabía qué hacer. La mirada del profesor la hacía sentir incomoda, pero aun así no apartó los ojos de él.
—Espero que sea así, ¡ese tipo de comportamiento no se permite en mi clase, señorita!
Se quedó parado por un poco rato, aunque para la poni naranja pareció ser una eternidad, pues la seguía mirando con ojos autoritarios.
Cuando por fin se apartó, la poni dejó salir un leve suspiro. No podía creer que se había perdido de la clase, era la primera vez que le pasaba. Para ella, era inevitable no sentirse adentro de aquel libro.
Guardó el libro en su alforja y trató de estar atenta a la clase, aunque no al cien por ciento; pues no dejaba de preguntarse una y otra vez, si aquella historia: alguna vez, ¿fue real? No tenía tiempo de pensar en estas cosas, y menos, cuando era obligatorio seguir poniendo atención a la clase.
"Lo supe en el momento en el que descubrí cuanto me alegraba escucharlas, verlas, lo mucho que me importan. La chispa se encendió en mi interior, cuando entendí que todas... ¡son mis amigas!"
—Twilight Sparkle
