II

"Friendship is born at that moment when one person says to another, 'What! You too? I thought I was the only one"

(La amistad nace en el momento en que una persona le dice a la otra: "¿Qué? ¿Tú también? Creí que era el único")

C. S. Lewis

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Título: Faltaba una vez en Hogwarts.

Resumen: Hermione ha encontrado a su príncipe azul… muy a su pesar.

Autor: Fulana de Ravenclaw

Faltaba una vez, hace nunca, en un reino muy ausente, una princesa con un principe encantado, en vez de eso, lo que había era una princesa que no era y un hurón de mazmorras, cuando esto sucede, cuando tenemos a princesas que no eran y en vez de sapos encantados tenemos hurones embrujados, es necesario imaginar, ésta es la historia que nunca fue, hace ningún tiempo en ningún castillo…

Hermione Granger abrió sus ojos cafés perezosamente, le tomó algunos segundos despabilarse y acostumbrarse a la luz que se filtraba por una ventana, lentamente su mirada lánguida y despreocupada dio lugar a una expresión de sorpresa y confusión al notar la presencia de varias personas que la rodeaban y la miraban estupefactos, sólo entonces notó que no se encontraba en su dormitorio sino en la enfermería.

- ¿Hermione? ¿Estás despierta?- preguntó Harry Potter con incredulidad, a pesar de que vio detalladamente a su amiga abrir los ojos después de varios meses no lo podía creer, se rehusaba, era totalmente inaudito, más le valía volver a cerrarlos.

- Sí, ¿qué pasa?- preguntó la castaña confundida al tiempo que se sentaba en la cama- ¿qué hace toda esta gente aquí?- cuestionó Hermione.

- ¿Qué le hiciste, Malfoy?- exigió saber el encolerizado Ron Weasley al salir de su estupor, sus gritos rompieron el silencio que provocó Hermione al despertar.

Sin comprender lo que sucedía ni las palabras de su amigo Hermione volteó a buscar la presencia rubia y pálida de Draco Malfoy entre los presentes y se confundió aún más al ver que estaba justo al lado izquierdo de su cama.

- Weasel viste perfectamente lo que hice, aunque claro, no me sorprende que no lo hayas comprendido siendo que los de tu especie deben tener rituales distintos a los de los seres humanos- dijo Draco Malfoy viendo con desprecio al pelirrojo.

- Malfoy ¿de qué hablas? ¿Qué hiciste? Y ¿Qué haces aquí?- preguntó Hermione con rapidez, el rubio centró su mirada fría en ella.

- Esto no cambia nada Granger- declaró el rubio viendo a la chica con disgusto.

Antes de que Hermione pudiera preguntarle de qué estaba hablando, el Slytherin se dio la vuelta y se alejó rápidamente abriéndose paso a empujones entre el resto de espectadores que rodeaban a la castaña.

- Hermione, ¿estás bien?- preguntó Harry Potter preocupado.

- ¿Qué pasó? ¿Por qué estoy en la enfermería y por qué están aquí todos estos slytherins?- exigió saber Hermione, acababa de notar que casi todas las personas que rodeaban su cama eran hombres de slytherin.

Harry y Ron cruzaron miradas dubitativas, Hermione lo notó y arrugó el entrecejo, algo le estaban escondiendo.

- Ya que la señorita Granger ha despertado, todos ustedes pueden retirarse- ordenó Severus Snape a sus alumnos de Slytherin.

Hermione volteó a buscar a su maestro de pociones segura de que él sí le daría una explicación, sin duda lo haría de una forma insultante y encontraría la forma de quitarle puntos, pero al menos no intentaría mentirle e iría directo al grano.

Los slytherins comenzaron a despejar el área entre murmuraciones, aún no podían asimilar lo que acababa de ocurrir, Draco Malfoy y Hermione Granger, ¿quién lo creería?

Hermione notó que junto a los slytherins iban otros tres magos que no eran de la escuela pero antes de que pudiera iniciar una nueva ronda de preguntas la profesora McGongall y Madam Pomfrey aparecieron en la puerta de la enfermería y se precipitaron hacía ella.

- Por fin, ¿quién fue?- preguntó Minerva McGonagall emocionada al ver a su alumna predilecta despierta después de meses de sueño forzado.

- Draco Malfoy- respondió sardónicamente el profesor Snape.

Ambas mujeres mostraron su sorpresa pero se sobrepusieron con rapidez y continuaron su camino hasta la cama en donde Hermione seguía recostada.

- ¿Podrían decirme qué me pasó y qué tiene que ver Malfoy?- insistió Hermione comenzando a molestarse con la falta de respuestas.

Severus Snape sonrió perversamente y dejó entrever sus dientes amarillos con la intención de responder la pregunta de la molesta sabelotodo pero antes de que pudiera comenzar Minerva McGonagall le envió una mirada de advertencia y se acercó más a Hermione.

- Señorita Granger, hace cuatro meses usted ingirió una poción que hasta entonces creíamos extinta… la poción de Brynhildr- dijo la profesora de transfiguración esperando que su alumna reconociera la poción y pudiera concluir las implicaciones.

Hermione Granger no decepcionó, le llevó pocos segundos recordar la información… era la poción de la Bella Durmiente.

- ¿Están diciendo que estuve dormida por cuatro meses y Draco Malfoy me despertó con un beso?- preguntó la castaña sintiendo que la mano de un dementor le estrujaba el pecho.

Todos asintieron con expresiones que iban de la incredulidad a la burla. Hermione palideció y cerró los ojos, ¿no podían simplemente haberla dejado dormir durante los siguientes diez siglos?

- ¡Inaudito!- gritó Hermione Granger al leer el primer capitulo de la más reciente historia publicada en "Metaficciones". –Ya ni siquiera se toman la molestia de cambiar los nombres- se quejó agitando la revista por el aire.

- ¿Cuál sería el punto? Siempre es fácil adivinar cuando se trata de ustedes aunque los nombres sean diferentes, ya sea Ermiona y Dracnius, o Mione y Drake, o Hermia y Dracus, o Hermy y Drakón, o Hermine y Drachen, o Herms y Dray, o Herpes y… ah, no, perdón, Herpes no, pero tienes que admitir que Herms suena a Herpes- dijo Seamus Finnigan hojeando su propio ejemplar de la revista.

Hermione apretó sus labios y se cruzó de brazos pero no dijo nada porque Padma interrumpió.

- Mi favorito fue el de Hermione, la princesa de Esparta, tienes que admitir, Hermione, que a pesar de todo, esa historia está interesante, la autora investigó la etimología de sus nombres y se remitió a la mitología para escribir su relato, eso debió haber llevado tiempo- dijo Padma Patil buscando en su revista la historia de la que hablaba. – La autora incluso puso un epígrafe de Homero:

Pero después de que Helena hubo parido a su primera y única hija, la hermosa Hermione, con la belleza de Afrodita la dorada, los dioses no le dieron más hijos.

Dos cosas recordaba Hermione de su infancia, la primera era la ausencia de sus padres, y la segunda eran los juegos con su primo, Derkomai, como solía llamarlo…- Padma se calló al ver la oscura mirada de Hermione.

- A mi me está gustando más la de Y Ddraig Goch, el Dragón Galés, en esa Malfoy se convierte en el mítico dragón rojo de Gales y Hermione es una hechicera druida que está intentado escapar de uno de los últimos soldados romanos, se desarrolla en el siglo V, durante el oscurantismo; el autor está relacionando la historia con el Ciclo Artúrico y se ve que más adelante va a incluir la historia de los cuatro fundadores- comentó Ernie Macmillan con evidente emoción.

Hermione escuchó estupefacta los comentarios de sus compañeros. –Los reuní aquí porque creí que ustedes también querían ponerle fin a esta locura no para que discutieran sus historias favoritas- regañó Hermione a Padma y Ernie, esperaba mejor de ellos.

Los dos chicos pusieron caras de culpabilidad e intentaron suprimir sus sonrisas.

- Y Dean, tú qué haces aquí, sé perfectamente que eres fan número uno de Harry Potter y la cuarta reliquia de la muerte, y déjame decirte que esa historia ha molestado muchísimo a Harry- continuó Hermione con su regaño.

- De hecho yo vine porque quería pedirte permiso para enviar unas ilustraciones que dibujé para algunas de las historias que he leído- admitió Dean con tono evasivo.

Hermione simplemente no podía creerlo, traición, eso tenía que ser una forma de traición. -¡Dean!- exclamó la castaña totalmente indignada.

-¡Hermione, todos los niños populares están participando!- se quejó Dean, Seamus asintió fervientemente.

-¿Y tú cómo sabes? Se supone que todos son anónimos…- dijo Hermione viendo sospechosamente al grupo de chicos que se había reunido en La Tres Escobas, todos los chicos evitaron encontrarse con sus ojos cafés y Hermione aspiró aire por la boca, no lo podía creer - ¡Ustedes son los escritores!- acusó Hermione señalando a los Judas y Brutus.

- ¡Yo sólo participo con comentarios, Hermione! Simplemente he enviado mis críticas, me he quejado de los autores con garrafales faltas de ortografía y por las historias en las que te ponen junto a Malfoy, yo estoy contigo- se defendió Terry Boot ansiosamente, él era canon.

- Maricón- estornudó Michael Corner desde su lugar en la mesa.

- Mike, ésta es Granger, nos podría hacer algo- se defendió Terry, él no se iba a meter al cuadrilátero con una chica que podía hacer embrujos de séptimo nivel cuando apenas iba en quinto grado, y ya habían pasado tres años desde entonces, tomando en cuenta que Granger era una veterana de guerra, quién sabe qué clase de cosas nuevas podía hacer.

Hermione volteó exasperada hacía Terry.

- Terry, no les voy a hacer nada por participar, pero tienen que entender que estas historias pueden ser perjudiciales para las personas reales, por ejemplo, ésta en la que usaron nuestros verdaderos nombres, en ésta han incluido al profesor Snape, quien está muerto, ¿qué pasa si después incluyen a las demás víctimas de la guerra? ¿Qué diría Dennis si alguien escribiera algo negativo sobre Colin?- les preguntó Hermione a sus congregados tratando de hacerlos entrar en razón.

- Hermione, tiene razón, a mi no me gustaría que alguien comenzara a escribir algo sobre mi o mi familia- apoyó Susan Bones.

- Susan, cariño, a ti ni te conocen- dijo Justin Finch-Fletchley insensiblemente.

Susan sonrió muy a su pesar y cuidando de que nadie la viera le mostró el dedo Justin, el muy cínico lo aceptó complacido.

- ¿Y qué sugieres que hagamos, Hermione?- preguntó Neville estrujando la revista entre sus manos.

- Hace dos semanas le escribí a los editores y a una de la escritoras, la muy grosera me contestó diciendo que si no me gusta su historia simplemente no la lea, y tal vez tendría un poco de razón si su personaje principal no fuera yo, pero obviamente ella no lo ve de esa forma. Lo editores me dijeron que siempre y cuando las historias no tuvieran contenido de propaganda racista, ellos las publican- relató Hermione las peripecias de su lucha contra "Metaficciones".

- ¿Incluso las que están escritas con pésima ortografía?- preguntó Susan incrédula.

- Sí porque según ellos, todo mundo tiene derecho a su propio estilo y dicen que si alguien quiere escribir "color" con "k" está bienvenido a hacerlo porque la grafía no cambia el sentido de la palabra, y aunque lo cambiara, es decisión estética del autor- dijo Hermione recordando la ira que había sentido al leer la respuesta de Nomen Nescio y Cronopio.

- ¡Eso sí que me pone de malas! ¡No tolero la mala ortografía, no importa si está en un libro o en la pared del baño!- exclamó Padma.

Terry asintió efusivamente, él estaba en completo acuerdo, era una ofensa a la lengua y no debía ser tolerada.

- No sean exageradas, ¿a quién la importa que haya unos cuantos errores si es que el sentido se entiende?- dijo Dean más relajado.

- ¿Disculpa? ¿Cómo que a quién la importa? A todo lector que respete su idioma, obviamente- dijo Padma poniéndose de pie, no quería tener que embrujar a Dean pero iba a hacerlo si el chico no entraba en razón.

- ¿Lo dice quién? ¿La Real Academia? La lengua está al servicio del hablante, no al revés, ¿o qué creen que va pasar? ¿Que va a venir el señor lenguaje a regañarnos por hacerle proposiciones agramaticales a la señora lengua?- argumentó Michael Corner, Terry volteó hacía él con una expresión de terror en el rostro, era impúdico que un Ravenclaw defendiera las faltas de ortografía; Terry observó con sospecha el vaso de su amigo, ¿acaso Mike tenía una bebida de dudosa legalidad ahí?

- ¡Hermione, dile!- exclamó Padma colorada de irritación y avanzando hacía Michael con una mirada enloquecida en los ojos.

- Cálmense los tres, por el momento lo más importante es impedir que continúen las historias basadas en personas reales, después peleamos por la presentación de las historias- dijo Hermione con autoridad y actitud sabelotodo.

- Pero el aviso de la portada es claro, "Cualquier semejanza entre el contenido de esta revista y la vida real es mera coincidencia, los personajes no tienen equivalente en la vida real y la revista no se hace cargo por las posibles interpretaciones de los lectores"- leyó Susan.

- Eso era antes de que comenzaron a usar nuestros verdaderos nombres, ya hablé con McGonagall y está de acuerdo conmigo, dijo que iba hablar seriamente con los editores y yo les he vuelto a escribir, espero su repuesta en cualquier momento- dijo Hermione.

- ¿Y no has descubierto quienes son?- preguntó Neville su sorpresa era evidente y casi insultante, esperaba más eficiencia de la castaña.

- No todavía, pero cuando lo haga…- antes de que Hermione pudiera terminar su promesa de lo que iba a hacer con Nomen Nescio y Cronopio una lechuza interrumpió.

- Debe ser de ellos- dijo Hermione desatando varios pliegos de pergamino de la pata de la lechuza.

- Anda, léela en voz alta Ermiona- dijo Padama con una sonrisa burlona y afectando su voz con drama exagerado, desde el inicio de clases Padma, Hermione y Susan habían orbitado una hacía la otra porque eran las únicas tres chicas que había en séptimo grado, bueno las únicas racionales, también estaban Lavender, Parvati y Lisa Turpin pero ellas eran otro caso.

Hermione miró feo a Padma pero desdobló el pergamino y comenzó a leer.

Granger:

Tú ganas, ¿feliz?

El bueno de Cronopio ha cedido a tus demandas y eso a su vez, me ha obligado a ceder a mí también, de hoy en adelante no vamos a publicar historias cuyos personajes mantengan una obvia semejanza con personas "reales" (nos reservamos el derecho de decidir qué tanto es demasiado), sin embargo, vamos seguir publicando las historias que ya habíamos aceptado hasta que terminen, sería injusto para los lectores dejarlos con historias a medio terminar, y tengo entendido que a ustedes los Gryffindors, cosas como la justicia y valentía les provocan mariposas en el estómago y sueños húmedos así que confío en que puedas comprender eso.

Nuestro sistema de correo también ha cambiado, a partir de nuestro siguiente número podrás escribir tus quejas directamente en el apartado correspondiente de tu revista y aparecerá en todos los ejemplares, estoy ansioso por escuchar tus nuevas quejas y criticas (¿Notaste el sarcasmo?).

Junto a este pergamino he incluido una historia que llegó mientras leía tu carta, es una historia de las que nos has prohibido publicar pero te la envío porque espero que la disfrutes, pienso que la literatura nos ofrece la oportunidad de vivir a través de los personajes, y esta historia te va llevar al viaje de tu vida.

Atte.

Nomen Nescio

- Lee la historia, Hermione- pidió Ernie saltando en su asiento.

Hermione pasó sus ojos por el título de la historia e hizo un gesto de disgusto, "El cambio de look de PenMione McKranger" –No.

- Al menos el primer párrafo- dijo Padma quitándole el pergamino a Hermione para leer en voz alta.

Penmione McKranger se levantó con lo rallos del Zol y con una enorme sonriisa en la boca, era 1° d septiembre y esa mañana tomaría el tren de regreso a su escuela, estaba muyyyy emocionada porque había sido nombrada Premio Anual del High Rogwarts College, se acerco al armario y seleccionó un outfit (N/A: más adelante lo describo con lujo de detalle. :) ) que complementara su nueva imagen porque Penmione se había hecho un cambio de look para conkistar al chavo de sus Zueños, DraKeMaN MalcoM, el chico mas bueno de toda el cole, Penmione había estado secretamente enamorada de él desde el año pasado y este nuevo año escolar estaba desidida a ir tras su hombre, afortunadamente Penmione finalmente había dejado atrás sus años de patito feo, en el verano su cuerpo se había desarrollado y había crecido unos centímetros, ahora sus pechos eran más grandes (imagínense copa DD, ;)) y sus piernas más largas, también había echó mucho ejercicio en el verano y estaba muy delgada, también su cabello había cambiado, ahora era un hermoso rubio lacio…

Padma no pudo seguir leyendo porque las carcajadas se lo impidieron.

- ¡Padma!- regañó Susan preocupada por Hermione que tenía su cara oculta entre sus manos y parecía estar llorando.

La risa de Padma desapareció en cuanto vio a Hermione y se acercó a ponerle una mano en el hombro.

- Hermione, no le hagas caso, espera a que le escriba mi crítica a esta niña y te aseguro que la hago trizas…

Hermione levantó la cabeza y su risa resonó por el establecimiento, Padma respiró aliviada, había creído que la castaña estaba llorando.

-¿Por qué esa insana insistencia de ponerme con Malfoy? ¿Qué les he hecho yo?- preguntó Hermione cuando por fin logró calmarse.

- No, la semana pasada yo leí uno en donde te casabas con Krum…- dijo Justin agitando su limonada.

- Yo leí ese, al final Mimi Mione abandona a Ricktor Rum para irse con Dray May- recordó Ernie entre mordidas a una dona de chocolate.

- Maricones- susurró Michael, no podía creer que los chicos realmente estaban leyendo esas historias.

- Nenas-secundó Seamus como buen macho.

- Mariquitas- apoyó Dean.

Sólo Neville y Terry, permanecieron en silencio.

- Bueno, regresando a cosas importantes- dijo Hermione con una mirada de reproche a Michael, retomó la carta de Nomen Nescio y se aclaró la garganta, - ¿notaron el tono en que está escrita?- preguntó la castaña.

Padma y Susan asintieron sonrientes.

- Slytherin- dijeron Hermione, Padma y Susan al mismo tiempo.

- Un hombre de Slytherin- indicó Hermione, ya estaba pensando en las posibilidades.

- Pero que prejuiciosas son, sexistas y anti-slytherinsistas- culpó Terry a las tres chicas señalándolas como si estuviera regañando a unas niñas traviesas.

- Es cierto, podría ser un Hufflupuff ¿saben?- dijo Justin, - también nosotros tenemos nuestro lado misterioso-irreverente-sarcástico, somos bastante más multifacéticos de lo que se sospecha- reveló el chico como si estuviera confesando un pecado grave.

- Es cierto, eso de los sueños húmedos te lo dijo un Hufflepuff, los Ravenclaws son recatados y los Slytherins conservadores- apoyó Susan a su amigo.

- Y los Gryffindors pudorosos- agregó Justin.

Michael, Dean y Seamus se burlaron al escuchar la acusación de Justin contra Gryffindor, ellos conocían a un par de chicas no tan púdicas.

- Fue un Slytherin- zanjó Neville sonando seguro. -¿Malfoy?- preguntó posando su mirada en los ojos de Hermione por un segundo antes de regresarla a la mesa en donde estaba observando la dona de chocolate de Ernie con envidia.

- No es probable- dijo Hermione, Draco estaba tan enojado como ella por las historias, en especial cuando salió una en la que Harpy y Dracy se enamoraban locamente y tenían sexo por todos los rincones de Hogwarts, eso sí que había enloquecido a Malfoy, tanto que muchos se preguntaron si el enojo del rubio era indicio de algo.

- Bueno, sólo tenemos que descartar opciones empezando por los de séptimo grado, Mafoy no porque dudo que él haya permitido una historia como "El león y su serpiente", en esa Draco usa su "sex appeal" para seducir a Harry- comentó Ernie, al ver la mirada codiciosa de Neville se apresuró a comer su dona.

Los demás chicos abrieron sus bocas para insultar nuevamente a Ernie y Hermione se apresuró a intervenir antes de que lo hicieran.

- Tampoco Goyle, dudo que a él se le haya ocurrido un seudónimo en latín y es imposible que él conozca a Cortázar-. Y lo mismo aplicaba para el resto de los Slytherins, Hermione se mordió el labio superior pensando en los Slytherins que normalmente pasaban desapercibidos, Theodore Nott había regresado a la escuela pero sólo estaba tomando dos materias, Blaise Zabini también había vuelto con su usual arrogancia pero ninguno de ellos parecía probable.

- Ese es el problema ¿qué Slytherin conoce lo suficiente sobre literatura muggle como para conocer a Julio Cortázar?- preguntó Dean Thomas.

- Uno anormal porque un Slytherin quedaría mejor como un Fama que como un Cronopio- agregó Justin jugando con su popote.

Hermione volteó sorprendida hacia su dos paisanos del mundo muggle, los tres se miraron y se sonrieron complacidos.

- Yo leí Historias de Cronopios y de Famas el verano pasado- admitió Hermione.

- Yo pinto Cronopios- reveló Dean Thomas.

- Yo alabo al Enormísimo Cronopio, Louis "Satchmo" Armstrong - dijo Justin Finch-Fletchley.

Los demás ocupantes de la mesa observaron a los tres con confusión pero a ninguno de ellos parecía importarle, se estaban mirando en confortable silencio.

Por primera vez en no recordaba cuántos años, Hermione estaba realmente contenta, feliz, no recordaba haber sonreído tanto en su vida, era un extraño sentimiento de solidaridad que nunca había sentido antes, lo más cercano había sido el final de la guerra, pero eso se había sentido como alivio mezclado con dolor, esto era diferente, era una sonrisa serena.

- O sea, ya saben, ustedes continúen en su mundo, por nosotros no se preocupen- interrumpió Susan.

- Ay Susy, es que es chiste privado, para pura gente cool- dijo Justin con tono dramáticamente presuntuoso.

- Bueno, tengo una idea- interrumpió Padma, -es un ejercicio individual, cada quien va a observar a los Slytherins y va a pensar en un sospechoso, después nos reunimos y comparamos- explicó Padma.

- ¿Y qué vamos a hacer si lo descubrimos?- preguntó Terry viendo a Hermione con sospecha.

- Terry, no les vamos a hacer nada malo- aseguró Hermione, no les iba a doler, mucho.

- Bueno, pasando a temas más placenteros… ¡Somos legales, chamacos! ¿Quién quiere güisqui de fuego?- exclamó Michael sacando de una de las bolsas de su capa una botella de güisqui.

Todos acercaron su vaso y Hermione los observó con mirada reprobatoria pero no podía hacer nada porque sí eran legales, no estaban en la escuela y como algunos de ellos estaban tomando sólo dos o tres clases no tenían que llegar al castillo si no querían.

- Hermione, Mimi Mione- llamó Dean con esperanza.

Hermione le envió una mirada de las que a Ron lo hacían cerrar la boca, Dean tragó saliva.

- Anda sí, déjame enviar mis dibujos, sería un crimen que se quedaron encerrados en mi baúl- suplicó Dean.

- Dean, son tuyos, envíalos si quieres- dijo Hermione un poco exasperada, Dean sonrió agradecido.

- Hermione, ¿me dejas leer la historia de Penmione?- preguntó Ernie.

Hermione volteó hacia el chico y al ver que hablaba en serio le pasó los pergaminos, no entendía por qué razón Ernie querría torturarse con eso pero cada quien sus gustos.

Las burlas de los chicos llovieron sobre Ernie que sólo sonrió sin molestarse por los insultos.

- Hermione, Anthony Goldstein quiere salir contigo- dijo Padma tomando asiento al lado izquierdo de Hermione.

- Justin, quítate, hazte para allá- le dijo Susan Bones a Justin que estaba sentado del otro lado de Hermione.

-Pero estoy con mi amiga Penmione, quiero ver si es cierto que sus pechos crecieron en el verano- dijo Justin, sus ojos clavados en el no tan impresionante busto de la castaña.

Hermione rodó los ojos y golpeó las manos de Justin cuando intentaron acercarse.

- ¡Justin!- exclamó Susan golpeando al chico en la nuca.

El Hufflepuff se puso de pie y se fue a leer la historia de Penmione con Ernie.

- Ahora sí, otra vez di eso sobre Goldstein, Padma- dijo Susan.

- Lo escuché hablar con Michael ayer en la noche después de las rondas de vigilancia, como él es el Premio Anual, y tú eres la Premio Anual, piensa que sería ideal que salieran, pero no te ha dicho nada porque no sabe qué diablos pasa entre tú y Ron. Admito que su razón para querer salir contigo es igual de absurda que él, pero necesitas salir con alguien para que Ron ya quede totalmente fuera de tu vida, Hermione- dijo Padma jugando con su vaso de cerveza.

- Ni siquiera sé qué pasa entre Ron y yo, me escribió ayer, quería que nos viéramos hoy en Madam Podifoot pero le dije que iba a estar ocupada- dijo Hermione con cansancio, sabía que tenía que hablar con Ron pero primero tenía que decidir si podía perdonarlo verdaderamente para poder tener una relación con él.

- Pues yo sí sé qué pasa, pasa que estás perdiendo el tiempo, ya olvídate de él, es un zángano- dijo Padma y Susan asintió expresivamente.

- Padma- regañó la castaña, Ron podía se rmuchas cosas pero no iba a permitir que hablaran mal de él, a menos que fuera ella.

- Está bien, no voy a insultar al tipo, pero piénsalo Hermione, de las tres chicas con las que ha tenido oportunidad de salir, a las tres las ha tratado con la punta del pie. Te recuerdo que yo fui con él al baile de cuarto grado y fue la noche más agonizante de mi vida, creo que preferiría repetir la batalla de Hogwarts que volver a salir con él.

- Tenía quince años- intentó defender Hermione a Ron.

- Quince años no son cinco, la adolescencia no es excusa para tratar mal a una dama, tampoco lo es la falta de interés en ella, no intentes disculparlo Hermione, no estuvo bien lo que hizo. Parvati me suplicó que fuera con él porque al parecer el tipo no tenía pareja, lo mínimo que me merecía, independientemente de si Ron se hubiera sentido cómodo en mi compañía o no, era respeto- dijo Padma con dureza.

- Sí, Hermione, el tipo es lo peor de los gorilas- comentó Susan, ella ni siquiera conocía bien al pelirrojo pero sabía lo suficiente para detestarlo en nombre de la especie femenina.

- Lavender Brown, ya sé que no te cae bien, a mí tampoco…- continuó Padma.

- Ni a mi- agregó Susan.

- Ni a mi- se metió Justin donde no lo llamaban.

- ¡A mi tampoco!- exclamó Ernie sin apartar la vista de la historia de Penmione.

- A mi un poco, fue mi primera vieja- comentó Seamus.

Las tres chicas lo fulminaron con la mirada y el irlandés les sonrió con cinismo.

- Yo nunca he dicho que me cayera mal- dijo Hermione.

- No hace falta, el punto es que Lavender honestamente estaba interesada en Ron, y lo único que él quería con ella era usarla, y cuando se cansó de usarla, no tuvo los cojones suficientes para enfrentarla y decirle a la cara "sabes qué, lo nuestro se acabó, nunca me interesaste", no, qué fue lo que hizo, esconderse, hacerse el dormido cada vez que ella iba a visitarlo a la enfermería, esperar hasta que ella fuera la que se cansara de su sucio trato y terminara la relación, fue cobarde, grosero, irrespetuoso y bajo, incluso le dejó pensar a Lavender que la había engañado contigo, es decir, te usó también a ti. Y no me digas que su edad es una excusa porque tú y yo sabemos que Harry no habría actuado así, Neville no habría actuado así, Ernie no habría actuado así, Dean no habría actuado así, diablos, tengo la sospecha de que ni siquiera Malfoy habría actuado así- argumentó Padma enardecida, todavía recordaba todas las noches en las que su hermana había organizado pijamadas para intentar consolar a Lavender por su relación fallida con Ron.

- Justin no habría actuado así- metió su cuchara nuevamente el Hufflepuff.

- ¡Justin, es una conversación privada!- exclamó Susan, ya estaba harta de su amigo, y eso que todavía ni siquiera se le había subido el güisqui.

- ¿Y qué me dices de todo lo que te ha hecho a ti, Hermione? Si comenzamos a recontarlo nos quedamos aquí la noche entera, ¿realmente quieres estar con alguien así por el resto de tu vida?- preguntó Padma.

Hermione agitó la cabeza efusivamente en un gesto desesperado de negación, escuchar las faltas de Ron de boca de Padma era una bofetada, todo lo que la Ravenclaw había dicho era cierto, Hermione nunca lo había visto de esa forma porque pensaba que Ron había tratado mal a los dos chicas por culpa de su incapacidad para afrontar sus sentimientos por Hermione pero Padama tenía razón, ni la inmadurez ni la adolescencia son excusas para tratar mal a tu pareja. Y ella había visto con enfermiza y desplazada satisfacción el trato que Ron le daba a Lavender, en ese entonces había visto a la rubia como una contrincante, como alguien que le había quitado a Ron, pero era algo distinto verla como mujer porque eso pone las cosas en otra perspectiva, una que hacía quedar a Ron Weasley como un patán y a Lavender como su víctima porque ella lo quiso, Lavender podrá haber sido ingenua, gritona, cursi y banal pero su interés en Ron fue genuino y él se había aprovechado de eso.

La verdad era que si Ron era la clase de hombre que podía tratar así a una mujer, Hermione no quería tener nada que ver con él, la edad y la inmadurez no son suficiente excusa ni pretexto, en especial no cuando el chico había pasado por tantas experiencias a tan corta edad, además a los diecisiete años, un joven ya tiene la edad suficiente para decidir qué clase de hombre quiere ser, la forma en que Ron había actuado en sexto grado no se debía ni a inmadurez, ni a falta de experiencia romántica, ni a hormonas, era simplemente falta de educación y falta de carácter, y si así es su personalidad, no importa cuanto más crezca, siempre va a ser así.

Hermione recordó todos los momentos en que Ron había hecho comentarios superficiales sobre las mujeres, para empezar las encasillaba en dos grupos, "mujeres buenas" (Molly Weasley) y "mujeres escarlata"; era grosero y vanidoso, una mujer bonita inmediatamente lo volvía un tomate embrutecido, para él, escoger entre Fleur y Tonks, es cosa fácil, escogía a la más bonita, como si él fuera el gran galán que mereciera escoger, no tenía pelos en la boca para expresar su disgusto por mujeres "feas", consideraba que las mujeres eran demasiado emocionales y se deprimían con facilidad; la primera vez que realmente vio a Hermione fue en cuarto grado cuando la vio en brazos de otro chico y con una imagen distinta, ¿se habría fijado en ella si no fuera bonita?

- Me parece que para el señorcito, las mujeres son más parecidas a un objeto que a una persona, no parece exactamente machista pero sí superficial y anticuado: "la mujer cocina, se embaraza y cuida a los niños", no digo que esté mal pero parece una forma muy simplista de concebir el rol femenino- dijo Padma.

- Cásate conmigo, Penmione, yo cocino y plancho, y si inventas el hechizo adecuado, también me encargo de parir- ofreció Justin.

- Justin, habías prometido tener a mis bebés- se quejó Susan de la falta de compromiso de su amigo.

- Es que se me hace que Penmione va a ganar más dinero, perdona Susy pero es una cultura capitalista, hay que velar por los propios intereses- se excusó Justin.

- Penmione, si consigues esa copa DD, yo también me caso contigo- ofreció Seamus.

Neville vio a sus amigos con seriedad y sacó su varita. –Más respeto- exigió el Gryffindor.

- Nev, Mimi Mione es nuestra amiga, ya se la robamos a Harry y no la vamos a regresar, Mimi no se enoja, no te enojas ¿verdad Ermioncita?- preguntó Justin ya pasado de copas.

Hermione le sonrió agradecida a Neville y le hizo una señal para indicarle que no le molestaban las estupideces de los chicos, pero si la llamaban "Mione" una vez más iba a tener que sacar su varita, eso sonaba a maullido de gato.

- Quiero música, pónganme algo de jazz- exigió Justin.

- Hermione, ¿estás bien?- preguntó Padma pensando que tal vez había sido demasiado franca.

Ella asintió agradecida.

- Sí Padma, gracias- dijo Hermione, y por primera vez desde que comenzara el año escolar se alegró de que ni Harry ni Ron hubieran regresado a la escuela, eso le había dado la oportunidad de acercarse más a Padma y Susan, y eso a su vez la había acercado a los amigos de las dos chicas, vio al resto de los chicos que reían y brindaban y no se sintió sola ni ajena a la diversión, ¿así que eso se sentía ir a la escuela sin otra preocupación que estudiar y pasarla bien?

- Necesitamos una rockola, buen rock muggle- dijo Dean Thomas.

- Celestina Warbeck- pidió Ernie.

- John Coltrane- sugirió Justin nostálgico.

- Señoritas- dijo Michael acercándose a las tres chicas. – Les muevo la panza por un galeón- ofreció levantándose la playera y contorsionándose extrañamente.

- Te doy dos si te quitas de mi vista- dijo Padma, Michael aceptó encantado y se fue en busca de más alcohol.

- Terry ya conseguí, tuve que venderme barato pero la necesidad es la necesidad- dijo Michael a su amigo que estaba intentando negociar una ronda de cervezas de mantequilla a mitad de precio.

- Vámonos de aquí, cuando nos saquen, los muy ebrios van querer que los carguemos- advirtió Susan.

- Ya sé, ya casi es media noche y es la última de octubre, vamos a treparnos a la Torre de Astronomía- sugirió Padma.

- Yo llevo el güisqui- dijo Terry tomando la botella.

Hermione vio a los chicos sospechosamente. -¿Y si se caen?

- Mimi Mione no seas mórbida- regañó Justin.

Hermione suspiró y sacó su varita, ¿por qué siempre le tocaba cuidar a los demás?