¿Demasiado Horrible para ser verdad?
Disclaimer: Sakura Card captors no me pertenece, pertenece al grupo de mangakas Clamp, hago esta historia sin fines de lucro y con el único propósito de divertir al público.
Espero que les agrade este capitulo, Que lo disfruten un beso para todos.
Cáp.3: La Granja
Me despierto un poco aturdida, mi campo de visión abarca el techo de mi "habitación, tradúzcase sótano, el cual se ve que tiembla debido a que alguien esta saltando… digo caminando encima de el. A los pocos minutos de este suceso, como cada mañana, se escucha el horrible alarido de uno de los mayores gusanos del mundo, a veces me lamento por los gusanos y les pido disculpas por semejante comparación, pero no hallo otra manera de describir al idiota de mi hermanastro.
Al ver que mi techo casi cae sobre mi cabeza nuevamente, pienso para mi misma "Si, ya empezó un nuevo día".
Pero no todo puede ser tan malo en esta vida, si lo vemos objetivamente, esa vaca con zapatos es un buen despertador. Por favor no sean ingenuos creyendo que lo hace por cumplir su buena acción del día, la verdad es que arma todo ese alboroto para que alimente su horrible humanidad. O ¡si!, ya lo escucho decir "Torpe, párate ya!!!, ven a hacerme el desayuno!!!" con esa voz de rarito que se gasta, ya se imaginaran que lo que da es risa.
Dicho y hecho esto sucede.
- ya voy!!!- respondo, para que no explote el techo- imbecil – susurro para mi misma ya que si escuchara el insulto haría un escándalo peor del que ya esta haciendo.
En medio de mis frecuentes cavilaciones, muchas veces me he autodenominado "Granjera", piénselo bien: vivo con "animales", tengo un "establo" que los animales llaman "casa" y hago oficios de granja. Limpio el "establo", doy de comer a los "animales", trato con los "perras" que se aparecen a "cuidar" de los "animales", entre otras cosas más.
Debería escribir un diario ¿saben? Se titularía Diario de una adolescente Atormentada, no esperen, eso suena a que necesito un manicomio, aunque si sigo como estoy ahora eso no va a estar lejos de la realidad.
Ya levantada, procedo a hacer mi típica rutina, que incluye soportar el deplorable despertar del infeliz insecto de mi hermano… digo "querido hermano", además de alimentarlo a el y a sus compinches. Después de haber alimentado el marrano (mi hermano) y la cucaracha (Danger), solo me falta Súper Cerdito (mi amado padrastro), al cual hay que llevarle la comida al cuarto porque la grasa no lo deja moverse.
Al fin libre de mi tormento matutino, me puedo dedicar a mi misma. Rápidamente me doy un baño, mordisqueo una tostada (mi gran desayuno) y me arreglo para ir a la escuela.
Después de muchos años de tortura, es la primera que me siento entusiasmada por llegar por llegar a la segunda cárcel… digo mi amada secundaria, pues la compañía de Tomoyo me hace bien, me hace recordar quien fui antes de todo esto, me hace recordar que alguna vez fui feliz.
Aparte de todo esto, esta la curiosidad que me produce el chico nuevo. Es extraño para mí el hecho de que me llame la atención un miembro de la especie masculina, pues la mayoría con los que he tratado son como los animales que tengo en casa, pero me da la impresión de que el es diferente, a primera vista parece una especie en extinción, de todo corazón espero no equivocarme pues ya bastantes chascos me he llevado con los representantes de ese genero.
Por fin llego a al liceo, sorprendentemente me parece un día bonito. Al estar tan distraída, sin querer me tropiezo con algo o con alguien, aunque debo decir que estaba tan macizo que pensé que era un mudo de piedra. Al alzar la vista, me encuentro con el sujeto ingles que llego ayer a clases, debo decir que tiene una sonrisita en cierto modo macabra que hasta me da un poco de miedo.
- Lo siento- me dice- ¿te encuentras bien?
- eh… si- digo con precaución.
- ¿podríamos hablar un momento?- me pregunta tomándome de la mano, a lo que tuve que asentir sin que me quedara otro remedio.
En ese mismo instante me aterre, pensé que lo único que me faltaba para terminar de desgraciar mi existencia, es que el ingresito este intentara violarme o hacerme daño y con la suerte que me gasto tal vez y eso de verdad sucedía.
Afortunadamente fue todo lo contrario, me llevo a un sitio algo apartado pero era porque no quería que cierta persona lo escuchara, se presento formalmente, pregunto mi nombre y me dio un beso en la mano, cosa que me hizo ponerme tensa en un principio, para después recordar que era una costumbre inglesa.
Resulta y acontece que el tipo nada más con una miradita se quedo colado por mi amiga Tomoyo, que ironía de la vida, todo un macho machote creyendo en amor a primera vista, pero volviendo al tema lo que el me quería preguntar era el nombre de mi amiga y que cosas sabia de ella. A la final, la conversación resulto más bien agradable, me término por caer por caer muy bien el tipo, se despidió de mi, se disculpo por las molestias que me causo (y aunque el no lo supiera por el susto que me metió) y se fue a la parte donde se encontraban los casilleros.
Me quede sentada un rato más en el banco donde habíamos estado hablando, estaba pensando varias cosas cuando sentí una algo extraño, una sensación de cómo si alguien me estuviera observando, esculque rápidamente a mi alrededor para encontrarme con unas orbes ambarinas que no me apartaban la mirada de encima. Ambos nos quedamos mirando fijamente por un rato, debo decir que fue una mirada extraña más no incomoda, si fuera eso ya alguno de los dos habría fingido que no había ocurrido nada, más que pensar, lo que podía era sentir, que mirada tan profunda era la suya me agradaba que apenas nos conociéramos y que no me considerara su enemiga porque si no creo que la sensación se transformaría literalmente en aquella que acompaña al dicho "si las miradas mataran ya estarías muerta". Después de un rato el chico chino se acerco finalmente a mí aun sin mediar palabra. Finalmente cuando estuvimos muy cerca uno del otro por fin me hablo.
- ¿Cuál es tu nombre?- me dijo.
- Mi nombre es Kinomoto, Sakura Kinomoto- le respondí a lo que simplemente me sonrió y se fue alejando como si nada hubiera pasado.
Yo me hallaba tan confundida, que en ese no me percate de que aun no sabía su nombre. Cuando por fin desperté de mi transe, aun no se hallaba muy lejos así que alcance a gritarle.
- Oye ¿y cual es el tuyo?
El se volteo claramente sorprendido, para después dedicarme otra de sus extrañas, pues pareciera que no las practicaba a menudo.
- Mi nombre es Li Syaoran, encantado- me contesto para luego terminar de irse.
En definitiva ya mi día pasó de ser bonito a sumamente extraño, ya veremos que pasara de ahora en adelante.
Espero que les haya gustado el capitulo, nos veremos en una próxima ocasión la cual procurare que sea más rápida que esta. Les agradecería sus reviews para poder mejorar.
Jane n.n
Sango-Tsunade
