Capitulo 5.

Relato de una boda llena de pasión.

Jejeje, ¿cuánto tiempo sin vernos verdad?, lo siento es que estaba ocupadilla y pues también tenia que actualizar los demás fics, aunque la verdad seré sincera hasta hoy 23 de mayo que es día del estudiante se me a ocurrido algo, loco y muy curioso pero creo que ya lo imaginan por el titulo, bueno espero que les guste y que me dejen su opinión vale, besitos a todos.

Recordando e capitulo anterior.

Hermione caminaba por los oscuros pasillos del colegio, parecía que las luces de las antorchas se habían apagado por alguna extraña razón.

Entonces de pronto al doblar en una esquina alguien le tapo la boca a Hermione y la arrastro hacia un aula vacía.

Hermione forcejeaba en contra de su atacante, trataba de quitarse de encima la mano que le cubría la boca y la cintura, sentía como sus pies rozaban con el piso del aula a la que la estaban arrastrando, de pronto alguien la soltó.

La castaña cayo al piso, y su reacción fue mirar hacia todos lados para descubrir a su raptor, sin embargo la embriagante oscuridad se lo impidió, la chica solo podía vislumbrar sombras que suponía eran de los pupitres y estanterías que por lo general había en un aula normal, mientras seguía inspeccionando el lugar a donde la había llevado su atacante, observo que había un bulto fuera de lugar una silueta estaba sentada arriba del escritorio del profesor, al menos eso era lo que parecía.

La pregunta era ¿quién era la persona que estaba ahí, y porque la había raptado?

-¿Quién esta ahí? —grito la castaña levantándose rápido del suelo y buscando su varita entre sus cosas.

-LUMOS—se escucho una voz familiar para Hermione.

La varita saco de la punta un pequeño as de luz que dio directo en la cara de la persona que observaba a la castaña desde las penumbras.

-Pero... ¡GINNY! —exclamo Hermy al ver como el angelical rostro de su querida amiga aparecía ante ella.

-Hola Herms, perdón por traerte así, pero si te lo pedía no ibas a querer venir por voluntad.

-Pero Ginny, no entiendo nada, explícame por favor—dijo la castaña mientras se acercaba al escritorio donde estaba sentada la pelirroja.

-Herms, se que talvez me mates cuando sepas esto pero, eres mi mejor amiga y te lo tengo que decir, además de verdad me muero de ganas por contarle a alguien lo que paso.

La castaña sabia a la perfección a lo que se refería su ya no tan pequeña amiga, sin embargo fingió que no sabia de que hablaba.

Ginny vio como su amiga la miraba de forma extrañada así que tomo aire y dijo.

-Hermy, me gusta Draco Malfoy, y hace un rato estuvimos ¿como decirlo? jugueteando y no precisamente al Quidittch o a los naipes explosivos.

Hermione trato de dar su mejor actuación en la que se puso en una posición bastante hostil y trataba de hacerle entender a la pelirroja que Draco era una mala persona y que no era el apropiado para ella, le dijo que el rubio era un patán,

Pero eso no le importo a Ginny, Hermione no le tenia que decir los defectos del Slytherin, ella los sabia a la perfección, además eso no le importaba, ya que Draco le gustaba y aunque sabia que no podrían tener un futuro como novios, a la chica no le importaba ella se conformaba mas bien con una relación de amigos con derechos.

-Wow, Ginny me has dejado impactada con tu confesión, pero ni hablar si no te puedo hacer cambiar de opinión solo me queda apoyarte y ayudarte a que ese estúpido no te lastime, porque te advierto amiga si se atreve a tocarte...yo...

-Hermy, pero si eso es lo que quiero, deseo que me toque, que me haga suya.

-¡Ginevra Weasley!, no estoy hablando de esa clase de toques, niña cochina, yo me refiero a que si te lastima de forma física, o psicológica tontita.

La pelirroja hizo un ademán con la mano—ya lo se amiga, solo estaba bromeando un poquitin—sonrió la pequeña Weasley.

La Gryffindor también sonrió—pero dime, ¿para decirme eso me trajiste aquí?

-Si—asintió Ginny— Comprende amiga no puedo andar por el colegio gritando a los cuatro vientos que me gusta Draco Malfoy y que me encantaría darme un buen revolcón con el—Hermione abrió mucho los ojos le impresionaba la nueva forma de ser de su amiga, en ese momento fue cuando Hermione comprendió que la pequeña pelirroja ya había crecido y como toda chica de su edad tenia ciertos deseos que deseaba cumplir, cosa con la que Hermione no estaba en contra, pero que Ginny quisiera cumplirlos con alguien como Draco Malfoy la traumaba un poco.

-No es que me importa lo que se diga de mi, pero no quiero deshonrar a mi familia, porque ya sabes la reputación de esa sexy serpiente no esta muy limpia que digamos.

-Lo se Ginny auque sinceramente yo creo que Malfoy no es tan malo, analizando las cosas y los hechos que pasaron el año pasado tengo el presentimiento de que el solo fue una victima de los planes de Voldemort.

-Vaya Hermy, jamás creí escuchar eso de tu boca, yo pensé que lo odiabas o por lo menos le tenias mucho rencor como Harry, Ron y todo el colegio.

-Bueno, no pienses que estoy de su parte o algo así pero, creo que el no tuvo la culpa de lo que paso con el profesor además Snape fue el que lo mato no Draco, me indigna que traten así a una persona que no saben si es inocente, parece que en este colegio lo que mas les gusta es encontrar a alguien a quien criticar y no se detienen hasta que le destruyen el espíritu y la vida, no se lo que hubiera ocurrido con Harry si no se hubiera aclarado que Voldemort había regresado, supongo que el pobre ya se habría suicidado.

-Si a veces podemos ser muy injustos, recuerda lo que paso en segundo cunado abrí la cámara de los secretos todos se pusieron en contra de Harry, hasta yo le temía sabiendo perfectamente que yo era la causante de las petrificaciones, o en cuarto cuando hasta su mejor amigo se puso en su contra por creer que Harry había entrado por voluntad al torneo de los tres magos.

-Es cierto Ginny, mira que ese año casi me muero lidiando con ese par, sobre todo con tu hermano que es tan obstinado, pero ¿sabes? todas esas situaciones se parecen a lo que le esta pasando a Malfoy, parece que esos dos tienen mas en común de lo que creen.

-No entiendo Herms, explícame por favor

-es muy simple, Draco y Harry tienen la loca manía o la mala suerte o como quieras llamarla de siempre estar en el lugar y en el momento equivocado.

-Mmm...Ya que lo dices, tienes razón siempre se están metiendo en problemas sobre todo nuestro querido pelinegro, parece que la desgracia los persigue como dice mi hermano.

-Si aunque...—Hermione se puso triste y pensativa, esa idea siempre se había cruzado por su mente y últimamente era una idea que no la dejaba dormir

-¿Herms?

-Mmm...Lo siento Ginny lo que quería decir es que, que seria de Malfoy ahora si no hubiera nacido con ese apellido.

-Vaya Hermy no lo se, quien sabe talvez seria de Gryffindor y seria el mejor amigo de Harry, ¿te lo imaginas?

La castaña sonrió y negó con la cabeza—la verdad no amiga, ese par se odia hasta la sombra.

-sabes me gustaría que Draco cambiara, creo que seria mas feliz con nosotros, por lo menos sonreiría de forma honesta mas a menudo y no solo por que la ocasión lo amerite.

No se si lo has notado Herms, pero últimamente se ve muy triste, creo que ya hasta ha dejado de ser un poco arrogante, supongo que la muerte de sus padres no ha de ser una batalla fácil de superar, además te aseguro que no a hablado con nadie de eso, no sabes como me encantaría acogerlo entre mis brazos y escucharlo desahogarse en mi regazo.

Hermione escuchaba atenta a todo lo que decía Ginny, parecía que la pelirroja no se había dado cuenta pero el escucharla hablar así, haría suponer a cualquiera que lo que decía sentir por Draco era algo mas que sexo.

-Es grandioso lo que piensas amiga, pero dime, ¿por qué no lo haces?, me extraña que no te animes a hacerlo.

-No es que no me anime, Hermy, pero es que creo que antes debo de ganar su confianza, no quiero que solo me trate como una muñeca inflable a la que pueda tener cuando se le antoje, se que el y yo jamás tendremos una relación como la que tuve con Harry— la castaña se extraño y la pelirrojo noto que su amiga no entendía a que se refería así que decidió ser un poco mas explicita. — Veras Hermy a lo que me refiero es que con Harry viví una relación en la que no era necesario escondernos y creo que con Draco eso es imposible.

La castaña frotaba su barbilla de forma reflexiva—si bueno talvez tengas razón, aunque si los dos quisieran se podría.

-No están fácil Hermione—dijo la chica de forma triste—pero eso no importa ahora, mejor vamos a la sala común, Neville me dijo que me había traído unos chocolates que compro cuando fue a México de vacaciones y me los debe.

-Jejeje, dicen que el chocolate te da mucha energía y sube mucho el estado de ánimo—exclamo Hermione de forma sabionda

La pelirroja se acerco a su amiga y la puso un brazo en el hombro—Si Herms, tienes razón pero la principal razón por la que quiero que me los de es porque leí en un libro que son afrodisíacos, mira que en estos tiempos uno ya no sabe lo que puede pasar así que no esta de mas tener algo de chocolate en la sangre.

Hermione puso los ojos en blanco—hay Ginny, nada mas estas pensando en eso.

-De hecho si Herms, ya hasta estoy pensando que es un problema, sabes por eso Harry y yo rompimos.

-¡QUEEEEEE!... —grito la castaña sin concebir lo que estaba escuchando— ¿Cómo es posible que por eso tu y Harry hayan terminado no lo puedo creer?, pensé que se habían peleado o que el te quería proteger de Voldemort, te juro que pensé en todo menos en algo relacionado con el sexo.

La mirada de Ginny transmitía vergüenza y tristeza, la chica se sentó en un pupitre y recargo su cara con sus manos.

-Pensé que el ya te lo había dicho, ¿ustedes se dicen todo no?

-Pues es obvio que no me lo dijo, además yo no quería saberlo, eso es algo muy personal y ni yo ni nadie debe de entrometerse en algo tan intimo y tan delicado como lo es un rompimiento entre una pareja. —Bramo la muchacha

Ginny hizo un ademán con la mano, como para no darle importancia a lo que decía la chica—No seas tan estirada Hermione, cualquier amiga chismosa se moriría de ganas por saber lo que paso entre su mejor amiga y su mejor amigo.

-Si, señorita pero hay esta el detalle, yo no soy Pansy Parkinson como para andar preguntándote a ti o a Harry el porque habían terminado.

-Lo se Hermy, no te pongas así, de todos modos te voy a contar, veras terminamos en la Boda de mi hermano esa noche fue maravillosa tanto para mi como para mi familia.

La castaña alzo una ceja, no podía creer que la noche fuera maravillosa para la chica si ese día había terminado con el pelinegro.

-Se lo que estas pensando amiga y no, no lo digo por Harry, esa noche fue grandiosa porque vi como se ve la cara de un hombre cuando esta de lo mas feliz y perdidamente enamorado, eso fue maravilloso, adoro a mi hermano y me encanto verlo tan feliz, aunque se haya casado con Fleur, jejeje aunque debo admitir que esa tonta flema ya no me desagrada tanto que digamos.

Pero bueno voy a lo que te interesa.

La castaña intervino —A mi no me interesa, yo no soy chismosa.

Ginny hizo una seña como si no le importara lo que decía su amiga—Como sea Hermy, seguiré con mi relato, ya sabes la fiesta fue de lo mas hermosa, nunca creí ver algo como aquello, el salón lleno de hadas blancas dando una tenue y romántica iluminación a la atmósfera, la música, la comida, la gente y por supuesto los recién casados, todo fue de lo mas hermoso.

-Lo se Ginny, creo que es a la boda mas bonita a la que he asistido, mira que ver como Fleur y Billy lloraban de felicidad ante el altar al decir sus votos, me dieron muchas ganas de encontrar a mi persona especial y talvez algún día lograr desposarme de esa forma, ante mis familiares y amigos.

-Si, Herms, no te miento a mi hasta me dieron ganas de casarme con Harry, pero bueno...ya vez que lo nuestro no resulto muy duradero que digamos, y bueno entrando en materia esa noche ya como a la una de la mañana... —la pequeña pelirrojo le empezó a contra con detalles lo que había pasado entre ella y el niño de oro

Flash back

La noche era templada, las estrellas resplandecían a varios kilómetros de distancia en el oscuro y misterioso cielo de la madrugada, la luna simplemente estaba bella y espectacular, parecía una gran pieza de queso blanco que resplandecía en la espesura de los jardines, de la hacienda donde se celebra la unión de Bill Weasley y Fleur Delacour.

Los árboles danzaban al compás del viento al igual que lo hacían los invitados dentro del magnifico complejo, solo que a diferencia de los poderosos árboles, estos no lo hacían al ritmo de la naturaleza, sino que baliaban al compás de las mas pegajosas y románticas melodías, las parejas eran muchas, unas eran inesperadas y otras había tardado mucho en encontrarse.

Una de ellas era la que formaban Reamus Lupin, guapo, inteligente y licántropo, con la bella, extrovertida y audaz aurora Nympadora Tonks.

Hombre lobo y doncella bailaban abrazados cerca del centro de la pista de baile, los dos se veían felices estaban plenos, ese momento era el que habían esperado durante tanto tiempo, ya no les importaba lo que dijera la sociedad ellos se amaban y harían lo posible por mantener el amor que habían forjado, sin embargo no solo esa pareja había sido invadida y embriagada con la dulce miel que se sentía en el ambiente.

A unos metros de hay un guapo pelirrojo de ojos esmeralda y una bellísima pelirroja, baliaban muy juntos una de las piezas lentas que tocaba la orquesta encargada de la música.

Harry le susurraba a su novia la canción que se escuchaba, mientras sus cuerpos se movían con suavidad por la pista de baile.

La pequeña Weasley se sentía de lo mejor, era la primera vez que Harry y ella estaban tan cerca el uno del otro, irónicamente esto sucedía en un momento muy inapropiado ya que el salón estaba lleno de gente y la pelirroja no podía hacer de la suyas ante su amada familia, además había otro problema un pecoso y sexy pelirrojo que danzaba con su mejor amiga los miraba si no era cada 20 segundos al menos lo hacia cada minuto, su mirada de halcón y sus interminables celos de hermano, hacían imposible a Ginny cumplir con lo que tenia planeado para esa noche.

Entonces se le ocurrió algo, la pelirroja dejo a su novio un momento y se acerco a su mejor amiga, pidiéndole que se llevara al halcón de ahí, para que ella pudiera pasar un rato a solas con el pelinegro, a esta petición su castaña amiga acepto.

-Amor ¿a dónde has ido? —Pregunto Harry de forma tierna mientras le acariciaba el rostro—te extrañe—musito besándola en los rosados labios.

-No importa, tenia que decirle algo a Hermione, ahora que te parece si salimos a pasear por el jardín.

-Me has leído la mente mi niña

La pareja salio tomada de la mano hacia el bello y pacifico jardín, al instante la noche, la luna y el perfumado aroma que tenia la intemperie, hizo efecto en la pareja, Harry tomo a Ginny de la cintura y mirándola a los ojos le dijo que la quería, esta por supuesto dijo lo mismo ya que en ese momento de verdad lo sentía.

La luna, el viento y las flores que emanaban de las creaciones de dios, fueron testigos de su juramento que fue sellado con un beso en los labios.

La pelirroja abrazo a su chico sintiendo entre sus manos la tersa tela del frac que llevaba puesto el pelinegro.

-Si que te ves bello vestido así, aunque, no sabes como me encantaría despajarte de tu ropa mi vida—pensó la pelirroja sonriendo picaramente para si.

Después de un rato de caminar por casi toda la propiedad, los zapatos estaban matando a Ginny así que la pareja se sentó en uno de los troncos decorativos que tenia el lugar.

Ginny se quejaba del dolor que le habían producido sus finos y altos zapatos de tacón, Harry la miraba sonriendo, el la quería mucho, la quería proteger para siempre, le encantaba mirar su bello y casi infantil rostro haciendo curiosas muecas mientras la luz de la luna le daba de lleno en la cara.

Harry tomo uno de los pies de la pelirroja y se lo comenzó a frotar con suavidad, para ayudarla a aliviar el dolor. Ginny lo miraba de forma tierna, sabía que ese era el momento, esa era su oportunidad, siempre había soñado hacer el amor con Harry y no había lugar mas perfecto, además la noche lo ameritaba.

La pelirroja le quito la mano a Harry de su pie, y sin importarle lo que quisiera el pelinegro lo tomo del rostro y lo comenzó a besar, este le respondía cada roce con otro beso o con pequeños mordisquillos por el cuello que llevaban a la chica a la locura.

Comenzó a meter su lengua en la cavidad bucal de su chico, haciendo movimientos que hacían que Harry se excitara y comenzara a frotar con sus manos el bello cuerpo de su novia por encima del bello vestido color gris que se le ceñía al cuerpo, cosa que hacia que Harry no tuviera que usar mucho su imaginación al tratar de imaginar el desnudo cuerpo de su novia.

Ginny se derretía con cada caricia y con cada mordisco, una onda de pasión los inundaba por dentro y dejaron de lado el glamour de la noche sin importar la vestimenta el peinado y el maquillaje Ginny embistió al niño de oro tirándolo de espaldas en el pasto.

Era curioso el lugar que por azares del destino había escogido para sesear sus instintos, un calido y acogedor espacio entre los frondosos jardines, estaba rodeado por un par de docenas de rosas blancas que enmarcaban la escena de la que Harry y Ginny eran protagonistas.

La chica estaba encima de Harry y lo besaba de forma salvaje, ella estaba a punto de llegar al clímax y ni siquiera de había quitado el vestido, había soñado tanto con ese momento en el que el cuerpo de Harry seria para ella y su cuerpo seria para el, que cualquier cosa la hacia sentir y disfrutar al máximo.

El frac, la camisa y la corbata salieron volando por el aire, Ginny ya no podía esperar mas necesitaba que Harry su sexy y bien dotado pelinegro al que había amado en secreto tanto tiempo la hiciera suya, Ginny sabia muy bien que no era tanto porque lo amara sino por la necesidad de sentirse poseída por alguien, ella quería sentirlo todo, quería tocar el cuerpo desnudo de un hombre con sus manos y con su mismo cuerpo, ansiaba sentir como la virilidad de un hombre entraba dentro de ella, deseaba sentir eso que alguna vez había escuchado mencionar a Fleur mientras platicaba con una amiga ella quería experimentar lo que era un orgasmo y nada ni nadie evitaría que esa noche sus deseos mas oscuros no se cumplieran.

El pelinegro estaba agitado, estaba sediento tantos besos y tanta excitación lo estaba agotando mas sin embargo no quería parar, pero tenia que hacerlo, tenia que luchar contra sus deseos, el no estaba preparado , quería a Ginny pero no la amaba, aun no.

No estaba seguro que ella fuera la indicada, no sabia si la pelirroja era con la que alguna vez quisiera desposarse, además por respeto a su amigo y a los padres de la chica que eran como su familia, no podía romper la confianza que le habían dado estos para que saliera con Ginny y a menos de dos meses de novios ya le estará haciendo el amor.

No eso no era justo, no era correcto se repetía Harry, mientras evitaba mirar a Ginny que seguía encima de el, la chica era demasiado ardiente, talento que dejaba a Harry sin habla sus movimientos y sus gemidos provocados por el placer incitaban a cualquiera a cogerla entre sus brazos y hacerla suya.

Ginny se dio cuenta de que Harry no la miraba, y creyó que estaba haciendo algo mal, así que sin preámbulos se soltó la parte delantera del vestido que era tipo alter dejando sus pechos al aire solo cubiertos por un pequeño y delicado sostén de tipo estraple que inducía a sus voluminosos senos a desparramarse.

Harry tragaba saliva era demasiado excitante, pero su moral y el respeto que le tenia a Ginny como a los Weasley era mucho mas grande que su deseo. Así que de la forma mas sutil que podía trataba de alejar a Ginny y a sus dos grandes amigas de el.

La chica se comenzó a bajar el vestido y cuando lo logro solo estaba en ropa interior, las bragas blancas y femeninas hacina juego con el delicado sostén, podía sentir la brisa de la noche en sus piernas y en su espalda, por fin había llegado el momento solo tenia que quitarle los pantalones a Harry y ya lo demás se daría de forma natural.

Ginny comenzó a acariciar la entrepierna del pelinegro que trataba de omitir su sentir para no provocar que su amigo despertara de su profundo sueño, sin embargo las caricias y el despojamiento de sus pantalones hizo que olvidara sus principios y se entregara al maravilloso sentir de la suave y tersa piel de la pelirroja rozando su entrepierna y pecho.

-Pero Ginny... —musitaba el pelinegro tratando de parar el momento arrepentido por haberse dejado llevar por unos segundos.

pero la chica le puso un dedo en la boca y lo hizo guardar silencio, ahora ella tenia el control, estaba disfrutando el momento, ya solo era cuestión de quitarle los bóxer a Harry y ella por fin cumpliría con su objetivo de esa noche que era ser poseída por alguien.

La chica se estaba quitando el sostén de forma sexy ante los esmeralda ojos del niño de oro, sin embargo Harry no se atrevía a mirarla, si alguna vez miraba a alguien desnuda seria porque estaría súper seguro que esa chica era para el, así que se volteo y no miro emanar los pechos de Ginny de su sostén, la chica se recostó encima del pelinegro, lo que hizo que Harry se sonrojara, aunque no los había visto podía sentir como los pechos de Ginny en conjunto con sus duros pezones rozaban por todo su pecho.

El momento había llegado Ginny comenzó a bajar de forma lenta los bóxer de Harry imaginando que solo en unos segundos el sexy y maravilloso Harry Potter la haría suya.

Sin embargo ocurrió algo Harry se levanto de golpe, aferrando su ropa interior a permanecer en su lugar, ya habían llegado demasiado lejos y el no quería hacerlo con Ginny, no estaba listo se sentía cobarde además las imágenes de las caras de los miembros de la familia en Weasley en especial la de la señora Weasley que era como su madre, pasaban por su mente evitando que hiciera una cosa de la que luego se podría arrepentir.

-¿Qué te pasa? —pregunto la chica bastante molesta, y tratando de jalar la ropa interior del pelinegro hacia abajo para quitársela.

Harry se alejo de Ginny y se levanto—No quiero Ginny lo siento aun no estoy listo y creo que tu tampoco, además nunca me atrevería a faltarle al respeto a tu familia que me dio la confianza para cuidarte y mucho menos a ti que eres mi novia.

La pelirroja se levanto enfadada, cosa que hizo sonrojar de nuevo al Gryffindor ya que la chica seguía con los pechos al aire, así que se agacho tomo el frac y se lo dio para que se tapara.

-Precisamente porque eres mi novio quiero estar con tigo y ¿Cómo que no estas listo?, vamos Harry no mientas en el colegio se decía que eres ardiente en la cama, yo también quiero comprobarlo.

El pelinegro se quedo boquiabierto, ¿el ardiente en la cama? —pero si nunca me he acostado con alguien—se dijo el chico

Entonces se acerco a Ginny y la abrazo. —eso es mentira Ginny yo no me he acostado con nadie nunca.

-Pues entonces hazlo con migo para que el rumor se haga realidad. —insitito la chica tocándolo de forma insinuadora por debajo del abdomen.

Harry quito la pequeña mano de Ginny de sus partes—No princesa, entiéndeme no estoy listo además no quiero lastimarte, yo bueno...ni siquiera tengo experiencia, además no quiero faltarte al respeto, no quiero que pienses que solo salgo con tigo para poder tenerte, además de que si intimara con tigo jamás podría volver a mirar a los ojos a Ron.

Ginny comprendió lo que sentía Harry y sus ojos se abrieron dejándola un poco decepcionada.

-Ya veo Harry— la chica se acerco a el y le acaricio el rostro sonriéndole— Se nota que no has dejado de verme como a tu hermana ¿verdad?, por eso no puedes hacerme el amor.

Como un rayo, la mente de Harry se había aclarado y todos esos sentimientos encontrados ahora tenian sentido, la bella chica que tenia en frente tenia la boca llena de razón, el no había podido dejar de lado su amor de hermano para poder verla como lo que era, su novia, una mujer, su amante.

-Lo siento preciosa, debo admitir que tienes razón—susurro el chico con la cabeza hacia abajo y sin mirarla a los ojos. —te comprenderé si crees que soy un idiota y un patán, comprenderé si jamás me vuelves a hablar.

Ginny se le acerco y le alzo el rostro para que sus ojos se encontraran—No te preocupes, yo bueno lo comprendo. No puedo negar que eres muy lindo y muy tierno pero desde que nos dimos la oportunidad de salir sentí que nuestra relación era mas protectora que de amor, y... —la pelirroja se incomodo un poco—Debo admitir que en gran parte yo también tuve la culpa de que esto no funcionara ya que lo que siento por ti, no es amor Harry sino un gran cariño aunque la verdad yo no se que puede pasar mas adelante y tal vez este cariño se convierta en amor así que la verdad me encantaría tener abierta esta puerta contigo, talvez en un futuro descubramos que en realidad somos el uno para el otro.

-Vaya Ginny, has madurado, si te hubiera dicho esto hace unos años me habrías lanzado un hechizo mocomurcielago y no me dirigirías la palabra.

-jejeje, bueno es que ya crecí Harry.

-Si, créeme que ya me di cuenta de que creciste—agrego el muchacho señalando los senos de la chica.

Ginny sonrió—Entonces ¿qué vamos a hacer?

-No lo se, lo que quieras—dijo el chico.

-¿Estas seguro que lo que quiera? —pregunto la chica de forma picara, amenazando con quitarse el frac de encima que cubría su cuerpo desnudo.

-Todo menos eso—agrego el muchacho sonriéndole.

-Jejeje, solo bromeaba Harry, que te parece si nos damos un tiempo, experimentamos con nuevas personas y si se da el momento y usted señor Potter se convence de que puedo ser algo mas que tu hermanita pequeña, puede que volvamos a estar juntos ¿Cómo ves?

-Esta bien, me encanta tu idea así que por lo pronto solo somos amigos.

-Si aunque debo admitir que me encantaría que fuéramos del tipo cariñoso, tu me entiendes Harry—alego la bella pelirroja de forma picara mientras subía y bajaba sus cejas.

-Lo pensare, lo pensare, ahora porque mejor no nos vestimos, no vaya ser que alguien nos atrape.

-Si y lo peor es que no hicimos nada.

-Si bueno, eso seria algo vergonzoso—agrego el muchacho.

-Hay, Harry quien diría que tu evitaste hacerme el amor en lugar de que yo me resistiera.

-ya te lo dije, te respeto demasiado a ti y nunca podría defraudar a tu familia, no me sentiría a gusto en presencia de ellos.

El vestido Gris se ciño de nuevo al curvilíneo cuerpo de Ginny, esta se acerco a Harry y le pellizco las mejillas, — ¿te digo algo Harry?

-Dime.

-Cualquier padre quisiera que su hija saliera con tigo, eres todo un caballero, eres lindisimo.

-No digas eso, no soy tan inocente.

-Claro que lo eres, esta en tu naturaleza, mi madre me contó que tu papa era igual de respetuoso como lo eres tu, bueno al menos con las chicas, porque cuando se trataba de hacerle bromas a los chicos era el diablo en persona.

-jejeje, entonces si es de familia, pero Ginny ya que no somos novios dime ¿qué clase de hombre quieres tu?, una vez Hermione me dijo que todas deseaban un príncipe azul, un chico guapo, sexy, con buen cuerpo que las hiciera reír y que fuera respetuoso.

Dime ¿acaso no cumplo con esas expectativas?

La pelirroja rio por lo bajo mientras se acomodaba el alborotado cabello, claro que cualquier chica quería un príncipe, de hecho ella estaba interesada en uno en especial, el príncipe de las serpientes era al que ella quería.

-Si Harry generalmente cualquier chica busca eso en un hombre, sin embargo yo soy rara y me salgo de las estadísticas, yo quiero un chico guapo, sexy y con buen cuerpo al contrario del respeto, me encantaría salir con alguien que me hiciera las cosas mas sucias, pero de forma elegante, mi hombre perfecto seria el que me tratara como lo que soy una mujer.

Harry se había quedado helado, la chica que había escuchado no se parecía nada a su tierna y sensible hermanita y hasta hace unos minutos novia, ahora se daba cuenta de que lo mas sano había sido que terminaran esa relación, el se sentía demasiado tímido, como para cumplir con las expectativas de esa sexy pelirroja.

-Vaya Ginny, no pues mira que si elegiste mal al salir con migo.

-Claro que no, pasamos buenos momentos y un poco de romance en algún momento de la vida no le hace daño a nadie, como te lo dije Harry eres un caballero y eso nunca lo olvidare.

Los ahora amigos se terminaron de vestir y se dirigieron hacia donde se celebraba la fiesta para disfrutar de lo que quedaba de la noche.

Fin del flash back

-Y eso fue lo que paso Herms, lo bueno fue que los dos comprendimos que es mejor darnos un tiempo para aclarar lo que sentíamos el uno por el otro.

-Pero Ginny, no puedo creer que lo hayas terminado por que no te quiso hacer el amor, es realmente tonto, por lo que me cuentas Harry es el novio perfecto.

-Talvez lo sea para ti Hermy porque Harry cumple con tus expectativas, pero sinceramente para mi no, yo quiero un hombre que me complazca en todo, ya te lo dije quiero que me haga las cosas mas sucias de forma elegante.

-Ya veo ¿entonces por eso, la serpiente de Malfoy, te atrae tanto?, por su fama de semental—agrego la castaña de forma reprobatoria.

-La verdad si Hermy, y bueno es que la verdad no se que tiene ese hombre que simplemente me vuelve loca, su caminar su cuerpo su mirada arrogante, no se que es lo que tiene que me hace querer acostarme con el.

-Amiga, por lo que me dices, debo suponer que no te importa si Malfoy te quiere o no, tu solo quieres un buen rato de sexo y ya.

La pelirroja se puso seria claro que su prioridad era cumplir su objetivo de dejar de se Virgen antes de que terminara el año, pero había algo mas en Draco, ella sabia que debajo de esa fría y arrogante mirada se escondía un muchacho que necesitaba amor y cariño y que al igual que ella, no había llegado la persona idónea que lo hiciera entregarse en no solo cuerpo si no también el alma a esa persona.

-No Hermione, veras, no se que hay en Draco que me hace querer protegerlo y amarlo con todo lo que tengo y por supuesto que me encantaría que el también hiciera lo mismo.

-Bien Ginny, entonces cuenta con migo para lo que quieras, así tenga que sacrificarme y tener que hablarle a ese idiota, lo haré para que te des cuenta de una vez por todas si el es el hombre especial que estas buscando o no.

La pelirroja se abalanzo hacia la castaña y la abrazo. —Gracias Herms, eres la mejor amiga que alguien pudiera tener.

-jejeje, gracias pequeña.

Mientras las amigas se abrazaban algo rompió con la bella escena de amistad, un curioso ruido proveniente del estomago de Ginny se hizo presente en el aula.

-Ups, parece que el hambre a comenzado a hacer estragos en mi, jejeje, si me disculpas Herms, creo que tengo que pasarme por el gran comedor a calmar esta hambre.

-Descuida Ginny, yo ya me voy a la sala común, mañana tendré un día muy pesado y me caería bien un buen descanso.

Las amigas se despidieron.

-Hermy, de verdad gracias por apoyarme y sobre todo gracias por no juzgar mis objetivos ni mis ideales, se que he cambiado mucho, hasta a mi me asusta lo que siento, pero es lo que quiero y lo que siento y nadie ni yo misma podré cambiarlo.

-Descuida Ginny, no hay nada de que agradecer, para eso estamos las amigas, y créeme que tu eres la mejor que tengo y nuca me atrevería a juzgarte por cosas tan banales como es que te atraiga Draco Malfoy o que quieras hacer el amor, creo que eso es normal que te sientes curiosa y tarde o temprano tu curiosidad y tus deseos se disiparan o se cumplirán, eso solo es cuestión de ti.

Ginny asintió y una vez mas abrazo a la castaña para luego salir del aula dejando a las castaña en mucho que pensar.

La castaña tomo sus cosas para irse a descansar cuando un ruido la aterrorizo, un para de lamentos llenos de rabia pero también de tristeza se escuchaban casi dentro del aula donde ella se encontraba, los lamentos parecían venir de las paredes, el problema era encontrar cual de ellas era.

La chica comenzó a palpar y a poner el oído contra la pared para averiguar de donde provenía el ruido.

-Talvez sea un fantasma—se dijo en voz alta, pero su subconsciente la hizo dudar, los lamentos parecían humanos, ya que no se escuchaban a los lejos como los de los fantasmas.

Entonces se acerco a una estantería llena de libros y cabezas reducidas, el espacio entre la estantería y el escritorio del profesor era muy pequeño, lo que evitaba que pasara, pero hay el ruido se hacia mas fuerte y si alguien necesitaba ayuda ella podría dársela, como pudo se postro enfrente de la estantería para escuchar mejor, definitivamente había alguien detrás, no estaba segura si era el aula de alado o alguna otra pero tenia que llegar a ella, la chica de nuevo realizo su travesía para poder salir del reducido espacio, solo que sin darse cuenta piso una arruga que había en la alfombra lo que hizo que casi se cayera, al no ser porque se detuvo de una de las cabezas reducidas que estaban pegadas en las estantería, de pronto algo comenzó a moverse y a levantarse, la estantería se estaba dando vuelta de forma vertical.

La castaña quería soltarse de la cabeza reducida pero era imposible, seguro que quien había hecho ese pasadizo había embrujado el objeto decorativo.

Por fin y después de varios segundos de terror en los que la castaña casi voló por los aires cayo en una oscura sala, llena de muebles negros y cortinas verdes.

Hermione que estaba tirada en la alfombra se puso en cuatro patas para levantarse cuando vio que unos lustrosos zapatos se postraron enfrente de ella, esta levanto un poco la mirada y se encontró con la persona menos pensada. Pantalón negro, camisa abierta, y la corbata aflojada, así se veía Draco Malfoy en ese momento, el chico le ofreció la mano a Hermione, y ella se la dio para que la ayudara a levantarse.

-¡Perdón, yo no quería yo...! —Draco la intimidaba solo con la mirada ya que aun no decía palabra alguna.

De pronto este se le abalanzo rápido, obligándola a quedar pegada a una pared totalmente vulnerable ante el príncipe de las serpientes, que la tenia acorralada, el chico puso las manos a los lados de la cabeza de Hermione y la miro, solo eso hacia.

La chica estaba asustada, sabia que Draco tenia un temperamento del diablo y si el era el que se estaba lamentando, no estaría muy contento de que Hermione la mejor amiga de su peor enemigo lo hubiera escuchado.

Draco parecía una estatua, no se movía solo miraba a Hermione con esos ojos fríos y grises que congelaban al momento, sin embargo Hermione noto algo en esos ojos, una tristeza absoluta se refleja en ellos, además vestigios de lagrimas se veían aun frescos sobre su rostro.

Hola hola, oigan perdón por la tardanza pero es que la verdad mi cerebro se había quedado seco, pero por fin he terminado este cap, espero que les haya gustado se que no hubo mucho Draco y Ginny, pero era necesario relatar lo que había pasado entre Harry y Ginny además, tenia que decirles los nuevos ideales de la pelirroja.

Como sea en el prox capitulo les diré que onda con Draco y Herms, ¿será que la castaña, traicionara a su mejor amiga al estar en esa comprometedora situación con el seductor príncipe de las serpientes? Y ¿por qué Draco se lamenta?, ¿Ginny lo ayudara a aliviar el dolor?, jejeje esto y mucho mas en el prox cap, espérenlo y Gracias por su paciencia, Y CLARO NO OLVIDEN LAS CRITICAS porque si no me dejan me pondré a lamentarme como el rubio y no subiré caps.

Gracias por todo los quiero BYE BYE

BESITOS FABY