El Torneo

En la madrugada en Fanelia el chico gato se encontraba en la supuesta cocina, donde este dormiría, no podría conciliar el sueño y este temía incluso caminar en la polvorienta cocina, ya que su nuevo amo tenía tan buen oído y un mal humor, que temía incluso que el aleteo de las moscas lo despertaran. Por fin logra recostarse sobre una manta y acurrucarse en el pequeño fogón de la cocina, este apenas estaba conciliando el sueño cuando escucha ruidos, pisadas y como varias cosas se caían.

- ¡¡¡Folken deja de hacer ruido!!!.
- ¡No fui yo!.

Ambos alarmados salen hacia el gran salón, donde ven que una gran multitud de hombres gato y de diferentes tipos de especie llegaban y estos comenzaban a acomodarse.

- ¿Quien rayos los invitó a ustedes¿que hacen en mi castillo?
- Nadie nos ha invitado, hemos sido desterrados de Asturias y nos han mandado aquí.
- Que bien Van, ya comienzas a tener un nuevo pueblo.
- Un pueblo de fenómenos. ¡Escuchen! no quiero ser grosero pero no los quiero aquí, iré hablar con el rey Allen para que los regrese a sus hogares.
- Seeehhh!!!!
- Vamos gato.
- ¡¿Yo?!.
- Si, quien más se ofreció a ser mi sirviente.
- Que bocón soy ¡¿no crees?!
- Vamonos.
- Ya que.

Van se coloca la espada perteneciente a su padre en la cintura y parte junto con Folken a las tierras de Allen Schezar. Al amanecer ambos ya se encontraban en las afueras del castillo, donde se percataron que el reino parecía estar casi desierto. Folken para pasar desapercibido toma la forma de un humano común y corriente, mientras Van para simular sus alas portaba una holgada playera con mangas en color negra y largo cuello que en cierta forma ocultaba sus labios.

- ¡Alto ahí!.
- Debemos ver al rey Allen.
- El rey esta ocupado por el torneo, no los podrá atender.
- Es precisamente por el torneo.

Replicó el chico de azulinos cabellos.

- ¿Que diablos haces?.
- Tú déjamelo a mí.

Ambos murmuraban comenzando a impacientar al guardia.

- Ustedes dos que tanto murmuran.
- Lo que quiero decir es que el es uno de los competidores para el torneo, a venido de Palas.
- ¡¿Palas?!, de ahí vienen los mejores guerreros, pasen el rey estará encantado de tenerlos.
- Gracias.

Así estos pasaron sin problemas adentrándose a los terrenos de Allen Schezar.

- Vez, funcionó.
- Solo espero que no me metas en problemas.
- ¡Ha¡¿Que problema habrá?!.
- ¡Hey! Ustedes.
- Si nos disculpa se nos hace tarde para el torneo.
- ¿Así que este es el que falta?

Este jala a Van del brazo llevándoselo a la arena.

- ¡Vamos! desde cuando empezó el torneo.
- Tonto te dije que no me metieras en problemas.
- Oye al menos veremos al rey.

El soldado empuja fuertemente a Van al centro de la arena, donde varios soldados se encontraban en fila viendo al palco principal donde sobresalía la figura del rey.

- ¡Allen!.
- Bienvenidos todos al torneo que he realizado, aquí se premiará la fuerza pero sobre todo el valor de cada contrincante, el ganador, como lo he dicho, será el afortunado que irá por la princesa Hitomi, su futura reina, tal vez habrá que hacer muchos sacrificios, pero es algo que estoy dispuesto a aceptar. Bien, que empiece el torneo.

Van se encontraba desconcertado por las palabras tan estupidas de este rey cuando siente el jalón de un soldado.

- Hey tarado! serás el primero, trae a tu lacayo para que te prepare.
- ¡¿Prepararme¡¿a que?!
- ¡¡¡Que emocionante!! será un torneo de espadas.

Este no podía contener la emoción mientras sacaba la espada de Van de su funda y la limpiaba con su playera y comenzaba a escupirle para sacarle brillo.

- Creo que así esta bien.

Van decía con cierto asco mientras tomaba su espada y salía al encuentro con el guerrero.

- ¡!Anda mi campeón tu puedes!!

Así comenzó el encuentro, Van tomaba una buena postura mientras ocultaba la mitad de su rostro en aquel cuello alto, dejando ver esos hermosos y furiosos ojos carmesí. Muchos de estos eran principiantes y fácilmente los acababa, Van por un momento olvidó a lo que venía, tras los ataques que hacía, una singular sonrisa se notaba a través de sus ojos mostrando satisfacción en cada estocada perfectamente puesta, el último oponente resultó ser un hombre de impresionante porte, altura y anchura, su espada podría incluso ser una de las mas grandes de Asturias y este sin trabajos la sujetaba, algunas veces Van era tirado brutalmente al piso y rasgado de sus ropas, aún así Van lo vio como un oponente mas y se fue al encuentro de esta mole, tomando su peso en su contra Van vence al gigantesco contrincante enterrando su rostro en el piso y desarmándolo.

- ¡¡¡¡Tenemos un ganador!!!

Gritaba el rey mientras veía con detenimiento una pequeña pluma salir de su vestimenta rasgada, mientras Van se acercaba al palco.

- He ganado rey Allen, pero no quiero tu estupido premio.
- Si, entiendo, era normal en un ser maldito como tú ganar sin problemas.
- ¡¿Que dices?!.

Con una señal de su mano, varios guardias apuntaron sus ballestas en contra de Van desde las alturas, mientras otros abajo se encargaban de romperle las ropas y mostrarles a todos sus alas.

- Si no mal recuerdo tú te llamas ¡Van!, no es así.
- Cierto ese es mi nombre.
- No se a que vienes a quejarte, por fin tienes habitantes en ese supuesto reino que tienes.

Muchos comienzan a reír.

- ¡Maldito!.
- Te propongo algo rey de Fanelia. Si tu me traes a la princesa Kanzaki te retiraré a toda la peste de fenómenos que se ha anidado en tu "palacio".
- No! Van no asep…..
- Trato hecho.
- ¡¿Cómo?!.
- Donde encuentro a esa princesa.

Sorprendido el hombre gato acompaña a Van a esta nueva misión, cosa que se le hacía raro, después de darles las indicaciones y dejar al rey con rostro de satisfacción emprenden el viaje.

- No te entiendo, no que odiabas al rey de Asturias?.
- Y lo sigo odiando.
- Huuuu!!!! Si!!, sobre todo por que le haces el favor de traerle a su reinita a costa de tu vida, mientras el espera bien sentadito en su palacio.
- ¡¿Eso crees?!
- No lo creo, lo estas haciendo.
- Pues a mi me párese una muy buena cuartada.
- Haber, esto ya me intereso.
- Si tu crees que voy a entregarle esa princesa así como así solo para que saque a esa bola de fenómenos esta muy mal, crees que no podría hacerlo yo mismo?.
- ¿Que tienes en mente?.
- Veamos que tanto esta dispuesto a pagar ese mediocre por su "princesa".
- Jajaja, ya entendí.
- Y por cierto por que no te quitas ese rostro?, me agradas mas con orejas.
- Es la primera vez que logro concentrarme por más tiempo siendo que he tenido muchas distracciones, si que juntarme con tigo me da buena suerte.
- Ja, no confíes mucho, según las personas, no suelo dar buena suerte.
- Ha! Pues peor para ellos.

Continuara………..

Se que a muchos pues no les cuadra la idea de ver a Folken como chico gato y menos como el parlanchín que en cierto modo hace amena la platica pero créanme que es por algo jojojoj. Dudas, comentarios, halagos, tomatazos, manden review.