CAPITULO I:

by: THE PANDORA'S TEAM.

-que estas haciendo aquí- preguntaron ambos, al mismo tiempo sin dejar de mirarse

-te molesta que me quede un rato-pegunto ella, mostrando una pequeña sonrisa en sus rostro el solo la observo durante unos instante antes de volver a ponerse como anteriormente se encontraba sin antes contestar

-como gustes...-

Los dos se quedaron en un silencio prolongado nadie sabia como empezar aquella conversación, ninguno de los dos mientras la helada brisa jugueteaba pro sus cabellos, y rozaba sus pálidas pieles, fue entonces que ella comenzó a hablar

-Kai…-comenzo captando la atención del joven quién la miro de reojo sin cambiar su expresión- acaso...estas solo en esta navidad?-fue una pregunta, directa y franca, ella solo había supuesto aquello ya que era extraño ver a alguien solo en esa noche, un largo silencio se formo nuevamente entonces ella empezó a lamentar lo que había preguntado

-….si…-murmuro, con un deje de tristeza, y vagando antiguos recuerdos en su memoria-y tu? que acaso no deberías estar con tus padres?-

Ella se quedó muda, recordando su situación- mis padres son separados, y mi madre…mi madre se encuentra trabajando ahora en .-explico ella

-y no tienes algún familiar aquí?-siguió preguntando algo que era muy raro en el en especial porque estaba hablando demasiado

-ya no...-susurro, con melancolía recordando a su ya fallecida abuela-dime Kai...tu comprendes el sentido de bueno...la navidad-

eso sorprendió al joven, siempre había creído que aquella jovencita siempre había estado feliz con su familia tal vez sus hermanos, si es que alguna vez había pensado que ella tendría, pero estaba equivocado, y ahora ella le venia con aquella pregunta que ni el mismo comprendía

-no...No lo comprendo-

-je...entonces estamos parejos-dijo ella, mientras se qeudaba meditando, observando al joven, a su lado-kai…-

-Hm?-

-que te parece si..bueno-sus labios empezaron a temblar mas por los nervios que pro el frió- si juntos pasamos esta navidad-termino nerviosa mientras jugaba con sus manos, sin poder mirarlo si quiera

-esta bien...-fue todo lo que respondió mientras la joven lo observaba sorprendida mientras una cándida sonrisa aparecía en sus rostro

-entonces vamos!!-en eso lo tomo del brazo arrastrándolo, mientras ambos se marchaban

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En una cafetería, ambos se hallaban tomando unas deliciosas tazas de chocolate caliente

-esto esta mejor-sonrió ella, saboreando el deliciosos y calido liquido, mientras observaba al joven serio frente a ella, en eso noto algo singular en su rostro, y tuvo que taparse la boca, para no reírse demasiado, lo cual el chico noto

-jijijiji-

-que?..que es tan gracioso?-

-jiji..Mírate..jijiji..te ves muy simpático..-reia ella entonces le paso un pequeño espejo, el cual el copio y se observo el rostro, notando en el un gran bigote de chocolate, sintiéndose algo avergonzado

-jiji..permíteme-ella cogio un pequeño pañuelo blanco que siempre llevaba consigo, mientras lo acercaba a los labios del joven, limpiándoselos, esto causa en el una reacción de nerviosismo intenso, así como un leve sonrojo en sus mejilla, por aquella acción-ya no tienes ningún bigote-comentó ella guardando su pañuelo

-…gra..gracias-dijo este mientras sus jóvenes labios temblaban

-no hay de que…este lugar es muy hermoso-

-si..-fue todo lo que el dijo

-que te parece si damos un paseo, y vemos que hacer-

-Hm..-

-jejeje lo tomaré como un si-

ella entonces se levanto, y pidió dulces y mas chocolate caliente para llevar

-hay que estar prevenidos ante cualquier cosa-fue todo lo que dijo antes de salir de aquel local

los dos siguieron caminando, hasta que pasaron cerca de un callejón, donde escucharon unos gritos de ayuda

-cállate mocoso si no quieres salir herido-amenazo un hombre de porte siniestra mientras hacia rozar el filo de un cuchillo por el cuello de un niño como de 6 años,

-déjalo!!-grito una niña, mucho mas pequeña que era sostenida por dos jóvenes

-cállate preciosa!..y entréguennos todo lo que tienen-gritó el primero

-pero ya les dijimos que no tenemos nada…-dijo desesperada, mientras lagrimas salían de sus ojos

-así pues no les creo así que…-en ese instante el filo de aquella arma se dirigía para acabar con la vida de aquel pequeño, pero una mano sostuvo el brazo de aquel, malvado sujeto, antes de lograr su cometido

-creo que estos niños, no tienen nada que sea de su interés-empezó a decir calmado el joven de ojos grises, como el hielo, mientras apretaba con mas fuerza su brazo, causando que soltase el arma, ya que se lo estaba quebrando con gran facilidad mientras se retorcía de dolor, en el suelo

-déjalo!!! maldito!!!-gritaron los dos jóvenes soltando a la niña ,mientras se abalanzaban sobre Kai

-creo que no!-en ese momento, alguien les había lanzado unas piedras justo en sus cabezas causando que cayeran aturdido ambos jóvenes, Kai se quedo mirando a la causante de aquello y no era nada mas ni nada menos que Hilary, en eso se acerco y le dio un gran puñetazo al hombre que Kai estaba sosteniendo rompiéndole algunos dientes, causando que cayera

-Hm.…hombre como estos merecen que se los castren…-comentó con el ceño fruncido, Kai no pudo omitir una risa por aquel comentario esa chica tenia agallas y muchas y por alguna razón eso había atrapado su interés al instante

-por..Por favor no nos hagan daño-se escucho una vos infantil atrás de ellos, ambos voltearon descubriendo a un pequeño niño de cabello plateado el cual lo tenia atado en una coleta con una simpática gorra en su cabeza, y unos temerosos pero decididos ojos rubíes, éste se hallaba en pose de defensa y como no si una pequeña de unos ojos grisáceos y cabello castaño, el cual caía en ondas los observaba atrás de el

-no se preocupen pequeños no le haremos nada…díganos donde están sus padres-pregunto Hilary acercándoseles con una sonrisa, pero pronto se desvaneció al notar como la pequeña derramaba una solitaria lagrima de sus ojos

-ellos…ya no están-dijo el chico, mientras mordía sus labio inferior apretando sus puños intentado no llorar

-yo...lo siento. No quería-

-tiene algún lugar donde quedarse-pregunto de repente Kai, los niños lo miraron y negaron con la cabeza

-lo teníamos pero...esos hombres la quemaron-

Hilary lanzo un chillido de espanto y compasión pro aquellos niños

Entonces observo a Kai, quien no podía ocultar aquel pesar por los pequeños

-Kai…dime podrían acompañarnos-cuestionó Hilary, el la observo, y sin decir nada ella lo comprendió, estaban de acuerdo, por lo menos intentarían darle una noche de navidad feliz, y tal vez así ambos ya no se sentirán tan solos

-pequeños que les parece si pasan esta navidad con nosotros?-pregunto ella, los niños solo la observaron

Continuara...