Capítulo 10
Tómame Draco¡¡¡¡

Ginny y Draco seguían disfrutando el hermoso e intimo momento que estaban pasando juntos, mientras se besaban con una pasión casi animal, los dos pensaban que no había mejor manera para cerrar una noche.
Pero aun con todo el deses y las bellas y excitantes sensaciones que le provocaba Draco, la pelirroja aun estaba dolida por la actitud que el chico había tenido ese día, primero la forma en la que había mirado a Hermione, eso podía llagar a soportarlo ya que sabia que su mejor amiga jamás la traicionaría con Draco, además según sus teorías la castaña estaba enamorada de Ron, pero dejando a Hermione de lado ese día había ocurrido otra cosa que le había colmado la paciencia, sus cariñitos con la chica Carol, eso de verdad era lo que la había orillado a derramar sus salinas y cristalinas lagrimas, al pensar en eso la chica volvió a derramar unas pocas lagrimas mas y se dio la vuelta para que el rubio dejara de besarla, entonces sin mas el Slytherin la miro.
La oscura aula iluminada solo por la magnifica luna que acogía los terrenos de hogwarts, causaba que los ojos de Draco tuvieran un brillo especial, se veían como dos perlas de plata centellando a la luz de la luna.
Ginny lo miro y el chico se percato de que esas lagrimas que había recorrido con su piel, cuando la había besado aun estaban presentes en sus ojos y mejillas.

Entonces Draco se apoyo en sus manos hacia arriba y miro con ternura y lujuria a la frágil pero a la vez apasionada pelirroja que tenia debajo.
-Hoy te vez mas que hermosa Weasley, sin embargo...hay algo que no me gusta.
Ginny se había quedado quieta preguntarse que seria eso que no le gustaba el rubio, según ella estaba haciendo todo bien, sus besos eran tímidos pero húmedos y sus movimientos incitaban al pecado.
La chica estaba apunto de abrir la boca y preguntar ¿qué era eso que no le gustaba?, pero el rubio se adelanto y le puso un dedo en los labios, mientras la miraba de forma romántica, éste se volvió hacia ella y se recostó de forma lenta y suave en su pecho tratando de no aplastarla, Draco la miro y se mojo los labios, le encantaba Ginny, toda ella le parecía adictiva, cada milímetro de su piel cada cabello de su melena, cada dulce mirada, todo, simplemente Ginny para el era perfecta, así con sumo cuidado, envolvió su rostro entre sus manos y le beso las mejillas justo donde sus lagrimas habían resbalado.
Sus labios absorbieron los vestigios de su tristeza saboreando su esencia, esa esencia tan intima y llena de sentimiento.

-Ahora estas mejor, espero que no estuvieras llorando por Potter–musito el rubio con una sonrisilla.

Ginny también le sonrió sin embargo se volvió hacía otro lado, ya que no podía mirarle a los ojos, al menos en ese momento no podía, no tenia la fuerza para confesarle a esa serpiente que el causante de sus dolores no era el pelinegro de oro, si no él, su sucia y lujuriosa serpiente que con una mirada la volvía loca y la hacia olvidar todo con un beso, él Draco Malfoy era el causante de sus delirios, de sus insomnios, de esos sueños que se avergonzaba decir, él, que en ese momento le frotaba las piernas de forma exquisita y embriagadora.

La pelirroja soltó un gemido, cuando el rubio rozó sus muslos internos con las yemas de las manos, cosa que al parecer excito mas a Draco.

-Me dirás porque llorabas o por quien lo hacías.
-No lloraba, yo no lloro, eso es para los débiles.
-¿entonces no eres débil? –le cuestiono el príncipe
-No, ¿Tu lo eres Draco? –le refuto la chica mientras lo miraba con el cejo fruncido, cosa que hacia que Draco se derritiera ya que así se veía de lo mas guapa y sexy.
-Tampoco lo soy, ¿quieres que te lo demuestre?

Ginny se sonrojo ante el comentario y un par de espasmos le rodearon el cuerpo, una vez mas Draco la había excitado tan solo con un par de palabras en doble sentido, aun así no sabia si debía asentir o no, ella lo deseaba no había duda pero aun así, su curiosidad y sus celos eran mas grandes, si Draco quería tenerla tanto con ella lo deseaba a el, tendría que responder un par de cosas antes.

-Draco..,
-¿qué pasa? –dijo este mientras mordisqueaba el cuello de la Gryffindor ocasionando que a esta se le pusieron los pelos de punta.
-¿Te gusta la chica nueva? –se aventuro a preguntar Ginny, poniéndose rígida y fría.
tan rápido como se habían excitado Draco se levanto y miro extrañado a la pelirroja que al estar fuera de las garras del chico se incorporo dejando ver mas su sostén rojo escarlata por el escote que Draco le había desabrochado.
El la miro con una sinceridad casi extraña e incomprensible, y una vez mas se dio cuanta de lo hermosa que era, definitivamente Ginny y la luna llena eran una buena combinación, su piel de marfil se veía casi blanca, sus ojos tomaban un color tan claro como el del cielo y su cabello siempre llameante, se tenia de color escarlata casi llegando a ser negro, sin embargo el rubio dejo de pensar en eso y le respondió a Ginny negando con la cabeza ante su cuestión posando una de sus manos en la chica.

-¿Celosa?
-Que importa la respuesta, el saber que esa Carol, no te atrae es suficiente para mi–agrego Ginny.

El chico postro sus fríos ojos grises sobre los zafiros de la pelirroja y le sonrió de una forma tan sensual que cualquier mujer se hubiera derretido al momento, no por nada Draco tenia una fabulosa fama de rompecorazones en el colegio, el chico era demasiado guapo y sexy para ser humano, su mirada helada sus sarcásticos gestos, su cuerpo atlético y el platinado cabello era un regalo al que ninguna chica se habría podido resistir.

-Me importa–le respondió este sin saber muy bien lo que su boca estaba diciendo.
Ginny se volvió con violencia hacia el.
-¿de verdad te importa?
- ya te dije que si y por eso te lo vuelvo a repetir ¿estabas celosa?
Ginny se levanto del escritorio y comenzó a caminar hacia Draco de forma súper sensual, parecía que la chica se deslizaba sin pisar el suelo, sus piernas se cruzaban una con la otra dejando ver un poco de sus pantaletas, ya que Draco le había subido la falda casi hasta los limites del trasero.
Sus ojos se encontraron una vez mas, los zafiros y la niebla se miraron deseosos de besarse y sin mas, se rindieron ante el deseo y se besaron una vez mas, entonces dentro de la boca de la serpiente Ginny dijo algo que ocasiono que a Draco, casi le diera un infarto, ya que no se esperaba eso.

-si Malfoy, estaba celosa, porque me gustas, me encantas, te deseo–Ginny dijo lo anterior mientras ponía la mano del rubio en su seno izquierdo y le acariciaba su miembro.
Una vez mas el chico combatía con su cuerpo y sentimientos en contra de su mente, su cabeza decía que no podía estar con ella de esa forma, ella era una traidora a la sangre y por culpa de gente como ella, sus padres y mas de de la mitad de su familia habían muerto.
Pero por otra parte, cada poro de su cuerpo vibraba con cada rose de piel, sentía que iba a derretirse y morir de placer si no le hacia el amor, si no la hacia suya, si no tenían sexo.

Ginny se perdía entre el cabello del rubio, sus dedos jalaban la platinada melena obligándolo a que la besara con mas fuerza y pasión, Draco era un magnifico amante, con tan solo acariciarla por encima de la ropa la hacia sentirse en la luna.

Los besos y las caricias se hacían cada vez mas intensos, ahora el contacto superficial no era suficiente para sasear sus instintos, los dos necesitaban mas, querían sentir, experimentar, tomar y ser tomados por esa persona que tanto habían deseado desde hace tiempo, deseaban satisfacer sus necesidades y sus fantasías mas sucias y sexuales, querían experimentarlo absolutamente todo, ansiaban despertar cada uno de sus sentidos motivados por el cuerpo del otro, querían ver, tocar, oler, saborear, todo, todo.

La pelirroja y el rubio estaban tirados en el frió piso tratando de desvestirse lo mas pronto posible, la falda de Ginny estaba a dos metros de distancia dejándola solo con las pequeñísimas bragas color rojo que dejaba ver su bien formado trasero.
Draco la miro impresionado, nunca había visto algo tan bello, se lo había imaginado en muchas ocasiones pero lo que tenia ante sus ojos era hermoso, con sutileza se acerco al frágil y condenadamente sexy cuerpo de Ginny y acaricio su tan ansiado tesoro, su cuerpo estaba explotando por dentro, gemidos se apagaban en su garganta al poseer ese trasero y hundir sus dedos en el, con singular delicia.
Ginny arqueo la espalda hacia arriba la sensación de las manos de Draco en una parte en la que Harry jamás hubiera imaginado tocar simplemente la deleitaba, la chica soltó un gemido ahogado ya que Draco lo apago con sus labios, con avidez se desprendía de la corbata y la camisa dejando su escultural torso desnudo e iluminado por la luna.
La reacción de Ginny no fue muy diferente a la de el, ella también se había imaginado infinidad de veces ese cuerpo tan prohibido pero tan deseado, con sus finas manos fue recorriendo cada músculo hundiendo sus uñas en la espalda del Slytherin.
-Oh, Draco, eres tan sexy–gemía la pelirroja besándole el cuello y los hombros.

Un par de botones salieron despedidos por el aire, dando a un lugar del aula que a ninguno de los dos le importaba, por fin los pechos de Ginny habían quedado descubiertos y a merced de las juguetonas manos del rubio predilecto de Slytherin.
El sostén rojo y con encajes enmarcaba los dos bien formados pero pequeños pechos de Ginny, por fin Draco veía su premio, tenia a Ginny para el, solo para el, ese cuerpo que a simple vista se veía virgen pero que el sabia estaba lleno de deseo.
Ginny se sentó y abrazo a Draco con fuerza.

-Tómame, hazme tuya–le susurro la pelirroja sin pena alguna.
-Con gusto–respondió el muchacho sonriendo sensual.

La beso de forma tierna en el cuello, haciéndola gritar de placer, no había mejor música para sus oídos que escuchar a Ginny gimiendo por culpa de el, sus dedos traviesos la despojaran de la parte de la blusa que le quedaba encima y el se quito los pantalones con rapidez.
-ah, ah, ah–gemía Ginny de forma entrecortada, nunca había sentido algo como eso, no se explicaba que era pero era simplemente delicioso, todo era nuevo para ella, cada movimiento, cada suspiro incluso sus gemidos eran desconocidos para ella, nunca se había escuchado gritar de esa manera.

Draco disfrutaba cada espasmo que sentía al tocar el cuerpo de Ginny, su miembro estaba ya a punto.

Un tirante callo sobre el hombro de la pelirroja que estaba embriagada de tanto placer que no se daba cuenta de lo que hacia, un segundo tirante se desprendió de su hombro, la mitad de sus pechos se asomaban, el rubio se poso sobre ella y con habilidad desabrocho el sostén.
-Eres tan hermosa Weasley...mmm...perdón, Ginevra.
-Draco, Hazme tuya, hazme tuya–rogaba la pequeña weasley.

El príncipe de las serpientes estaba a punto de cumplirle su deseo, solo tenia que jalar el sostén desabrochado y obtendría su premio, por fin haría suya a la chica que mas deseaba, por fin haría suya a la chica que era propiedad de su Némesis.

El rubio la beso, pero entonces sucedió algo increíblemente inoportuno, el tatuaje que Draco llevaba en el brazo le comenzó a arder y una voz en su cabeza se hizo presente, Lord Voldemort quería verlo, necesitaba hablar con el con urgencia, –¿pero porque ahora, no puede esperar? Pensó el chico tratando de comunicarse con el señor tenebroso.
-¡AHORA! –retumbo la voz fría en su mente.

Como si hubiera caído en un lago helado el cuerpo del rubio se torno frió y sus ojos volvieron a quedarse sin vida.
-¿Draco? –musito la chica espantada al ver como el cráneo y la serpiente del brazo de Draco se movían maquiavélicamente.
-Lo siento preciosa, tengo que irme, pero ni creas que te has salvado de mi, tarde o temprano te demostrare quien soy yo, ese cuerpo tuyo, esos labios, ese hermoso trasero, toda tu serás de mi propiedad en breve, pero ahora es mejor dejarte con las ganas Weasley, así creo que nos desearemos mas, adiós.

De la boca de la pelirroja no salio nada, se había quedado muda, estaba algo asustada, hasta ese momento estaba cayendo en quien era Draco Malfoy y a quien servia, Harry le había contado de la marca tenebrosa ella misma la había visto en los mundiales de Quidittch pero jamás había presenciado la llamada del señor tenebroso hacia sus mortifagos, lo que acababa de escuchar era lo mas horrible que jamás hubiera escuchado en su vida, nunca había visto a Draco con esa cara, sus ojos se habían vuelto fríos, el se había puesto rígido como el hielo.
-¿qué querrá el, con Draco, será que va a matarme? –pensó la pelirroja suponiendo que Voldemort sabia que entre ella y el Slytherin había algo.

Como pudo se levanto y se vistió. Los pasillos estaban algo concurridos parecía que la cena había terminado y aun nadie se había dado cuenta de que faltaba, no se veía que Ron, Harry o Hermione la estuvieran buscando, tal vez era mejor así, siempre pasar desapercibida.
En realidad nunca había sido tan importante en el clan de Harry Potter, ella solo había tomado importancia cunado salio con el, pero ahora que estaban separados volvía a ser solo una mas de sus amigas.
Eso no le importaba pero no podía negar que la ponía melancólica, ahora que se ponía a pensar no tenia una verdadera amiga además de Hermy, ella era como Draco, con mucha gente rodeándola, gente importante pero sin uno en realidad que valiera la pena.

Harry tiene a Ron y a Hermy , Hermy tiene a los dos, Fred tiene a George y a Lee, pero ella, ella, Ginevra Weasley a quien tenia ¿a su madre, a Luna a Hermy?, no ella no tenia a nadie, al menos eso pensaba.

Dolida, enfadada y deseosa por tener intimidad con alguien, la chica se dirigió directamente a la sala de Gryffindor.
Curiosamente los pasillos que se acercaban al retrato de la señora gorda se veian mas calmados y extrañamente desolados, entonces un olor a putrefacción le dio de lleno en los pulmones, era oficial alguien había tirado una bomba fétida para que nadie se acercara a la sala comun, la pregunta era ¿quién y porque?

Con una mano en la nariz y corriendo hacia donde el humo se disipaba, sus dudas fueron resueltas.

-Hola preciosa–dijo una voz fría detrás de ella, como rayo la muchacha se volvió pensando en Draco, pero que decepción se llevo cuando vio que era Drake, uno de los nuevos alumnos.
-Hola.
-te ves deprimida y algo sonrojada–dijo este notando el desgreñado cabello de la chica, la blusa mal puesta y la falda arrugada.
-Descuida yo siempre estoy así, lo que pasa es que no me conoces, ahora si me disculpas me apetece ir a dormir.

Antes de que la pelirroja pudiera decir la contraseña a la señora gorda el chico nuevo se le avalazo y la acorralo en una esquina, asegurándose que Ginny no se pudiera mover.
-¿qué te pasa? Suéltame, ya te dije que quiero irme a dormir, estoy cansada déjame en paz–grito la pelirroja.
-Lo se, preciosa, pero ¿porque no me invitas a tu dormitorio? y yo te haré dormir mejor–justamente como Harry lo había pensado Drake no era como creían, el tipo era alguna clase de pervertido nivel 10, sus manos comenzaron a pasearse por el cuerpo de Ginny.
Sus piernas, su cadera, su cintura, su cuello, todo, el chico quería tocarlo todo, la pelirroja le había gustado desde el primer momento y si ella no quería coperar el sabia otros métodos.

-DEJAME¡¡¡ –grito la pelirroja con lagrimas en los ojos, se sentía realmente asqueroso que el la besara, sus roses le parecían como espinas rasgando su cuerpo, quería que la dejara en paz, ella era propiedad de Draco, nadie mas podía atreverse a tocarla.
Los labios de Drake, paseaban de un lado a otro de forma salvaje por el cuello de Ginny tratando de robarle un beso que ella no quería darle.

-Si no me dejas en paz, gritare y mi hermano te asesinara.
-jajaja ¿Ron?, para nada hermosura, no soy tonto a tu hermano y al niño que vivió ya los deje ocupados, ellos no podrán ayudarte, porque además lancé una bomba fétida y el celador cerro el pasillo después de que entraras tu, un buen soborno nunca le hace mal a nadie ¿no crees?, así que linda y sensual niña aunque te resistas, grites o lo que se te ocurra, esta noche tu no te escapas de mi.

Ginny lloraba como loca, quería golpearlo y patearle la cara, pero Drake la tenia inmovilizada totalmente, en su mente solo se vislumbraba una frase, un deseo, deseaba que Draco la ayudara y que lo matara, como deseaba que apareciera su principie y lo obligara a cortarse los dedos por atreverse a tocarla.

Unos cinco minuto pasaron y nadie se escuchaba cerca ni siquiera pevees rondaba por ahí, Ginny estaba tirada en el piso sin poder moverse a merced de tan asquerosa y cobarde persona, el usar un hechizo aturdidor en el cuerpo de una chica para manosearla era lo mas asqueroso que Ginny había visto.

Drake la miro–Ahora si Ginny ya vasta de el entremés, es hora de que me como el plato fuerte.

La chica cerro los ojos y unas lagrimas salieron pos sus ojos apretados.
La horribles manos de Drake bajaban la falda de Ginny hasta sus rodillas dejándola en pantaletas, esos calzones que Draco había vislumbrado por primera vez solo hace unos momentos, el chico beso las piernas de Ginny y entonces sucedió algo, un par de ojos castaños se hicieron presentes en la oscuridad, Hermione había logrado burlar a Filch y se había colado hasta el pasillo de la sala común, la castaña le hacia una seña a Ginny de que guardara silencio, entonces con un movimiento de su varita y antes de que Drake profanara mas el cuerpo de su amiga, Hermione le quito el hechizo de inmovilización a Ginny.

De uno a dos segundos el cuello de Drake estaba entre las piernas de Ginny fuertemente inmovilizado. Y ahogándose por la presión que estas ejercían en su cuello.

-¿Estas bien pequeña? –pregunto Hermy apuntando con la varita a la cara de Drake.
-Si–dijo agitada la pelirroja–gracias Hermy, de verdad mil gracias, quisiera abrazarte pero no puedo dejar que este imbecil se suelte, ahora mismo lo acusare con su peor pesadilla.
Hermy se quedo extrañada–¿de quien hablas Ginny, McGonagall?
-No Herms, Ron.

La Gryffindor se llevo las manos a la cara y puso los ojos como platos–chico nuevo, déjame decirte que estas muerto, totalmente muerto.
Hermione apunto de nuevo a Drake con su varita y elevo en el aire poniéndolo de cabeza–creo que así es mas seguro para las dos, con este pervertido uno no sabe que esperar.
Ginny asintió y se acerco a Hermione abrazándola, todas sus tontas ideas de que no tenia amigos de verdad se habían ido por la borda, Hermy era su amiga ella la había salvado de ese asqueroso.

-Gracias Hermy, de verdad si no hubieras llegado, no se que me hubiera hecho.
-Lo hubiera hecho todo pequeña, este tonto no es muy discreto que digamos, escuche cuando se le mencionaba a uno de sus amigos, por eso Ron, Harry y yo lo seguimos, solo que ellos tuvieron un inconveniente al parecer Hagrid los necesitaba y me dejaron sola.
Pero...¿donde estabas amiga?, tengo como una hora esperando a que te atacara
-Eh... –Ginny miro a Drake que escuchaba atento–te lo digo en un rato es privado.
-Ok, ya me imagino pequeña, espero que no hayas cometido errores.
-Jejeje, de los errores se aprende Hermy–se sonrojo la pelirroja–entonces Ron y Harry saben lo que este tipo pretendía–pregunto Ginny.

-No precisamente se hubieran puesto como dos psicópatas, solo les dije que teníamos que espiarlo porque no me daba buena espina.
-Gracia Herms, evitaste la muerte prematura de este imbecil.

De pronto y como si fuera un animal, Drake se soltó del embrujo de la castaña y volvió a acorralar no solo a Ginny sino también a Hermione en una esquina y les apunto con la varita.
-Preciosas, serán condenadamente sexys y tu una cerebrito Hermione, pero deben aprender a nunca bajar la guardia, ahora hermosuras debo confesar que yo fui el que made a sus amiguitos con Hagrid, y les juro que nadie podrá evitar que ustedes y yo nos divirtamos hoy, alguien me dijo de una sala especial, con su permiso las llevare ahí.

Drake movió su varita y aturdió los cuerpos de Hermy y Ginny haciéndolos caer al piso.
-No te saldrás con la tuya–grito Ginny
-Si, ya veras como me suelto y te doy una paliza–bramo la castaña que trataba inútilmente de moverse
-No lo creo gatita, hoy estoy de suerte

-¿Así? no eres afortunado, mira quien viene ahí.
Una mata de cabello rojo y una azabache se veían correr por el pasillo a toda velocidad, los dos se pararon es seco al ver a Drake en cuatro patas encima de Hermione y Ginny medio vestida, despeinada y sin falda.
Harry se sonrojo al ver las pantaletas de Ginny y mejor miro hacia otro sitio, Ron también se incomodo con la escena, no mucho por las pantaletas de su hermana sino por lo que estaba viendo,

-¡¡que demonios esta pasando aquí!!–grito Ron apuntando a su hermana y a Drake un odio se había apoderado de sus sentidos y le nublaba la mente, quería asesinarlo por lo que pensaba que había hecho con su pequeña hermana a la que aun consideraba inocente y virginal y con ella la chica que quería tanto a su Hermione, a ella a la que el deseaba ser el primero en descubrirla y hacerla suya.

Ron se acerco con paso firme hacia Drake lo tomo por los cabellos y dijo–¿Cómo te atreves a tocar a mi hermana y a mi...a Hermione? Cruc...

CONTINUARA MUAJAJAAJa.

Hola mis queridos lectores perdón por dejarlos con el Drama pero ya saben que hay que darle emoción a esto, mil gracias por su espera y comentarios ojala les haya gustado este cap en el que ya pudieron ver que a Ronnie si le gusta Herms aunque no se l haya dicho, ¿qué le hará a Drake? Y Harry se quedara sin hacer nada?, jejeje ya lo verán además en el prox cap les contare lo que paso con Draco y el señor tenebroso y mas avances sobre el plan para destruir a Harry, jijiji dejen sus criticas y no olviden la pregunta del millon ¿con quien quieren que se quede Hermione?, ¿RON O HARRY? Escribanlo en su critica y digan porque jejeje besotes a todos nos vemos prontito.